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Ramos y Carvajal: Superman y Tony Stark

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Ramos y Carvajal: Superman y Tony Stark

Escrito por: La Galerna1 diciembre, 2019
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Buenos días. El Madrid ganó ayer un partido de los que te hacen campeón. Bajo una lluvia violenta y pertinaz en Mendizorroza, los de Zidane dieron una verdadera lección de compromiso, determinación y saber sufrir, cualidades indispensables para ganar una Liga a la cual los capitaneados por Ramos parecen apuntar con enorme fe.

Ramos es, precisamente, quien Marca trae a portada en representación de este Madrid denodado si bien no brillante (era difícil serlo tal como estaba el partido) que es ahora mismo líder a expensas de lo que haga el Barça en el Wanda. Marcó el camero el primer gol tras falta lanzada por Kroos (ojalá esta eficacia en las jugadas de estrategia, que tantas veces desatascan partidos, haya vuelto para quedarse), aunque después sufrió un exceso de confianza que le hizo cometer un penalti absurdo tras haber flirteado ya con el riesgo del penalti en jugadas anteriores (puede incluso que lo hubiera cometido antes).

Es por ello que, por mucho que esa fuera su pose para los fotógrafos tras marcar, la imagen de un Ramos en posición de meditación oriental no es la más representativa de su persona. Sergio tiene infinitas cualidades que le han convertido, sencillamente, en uno de los jugadores más importantes de la Historia del Real Madrid, pero su tendencia a la meditación no es una de ellas, propendiendo más bien a lo impulsivo, tanto en jugadas aisladas como la que comentamos como en su atávica tendencia a ir al ataque en jugadas donde el partido no necesariamente lo recomienda. A lo mejor a Sergio, a quien tantísimo queremos, no le vendría mal adoptar de vez en cuando, de un modo real, la postura que ayer insinuaba en su celebración, algo de yoga que apacigüe un poco sus ansias. Sergio es más grande que la vida pero más pequeño que la cancha, y alguien debería advertir a Superman de los peligros de la peor de las kryptonitas: la del hombre que, por sobrehumano que sea, no sabe medirse.

El segundo hombre que ayer nos hizo sufrir algo de apuro (obligándonos a reclamarle a gritos, una y otra vez, la presencia de Valverde sobre el terreno de juego) fue Zidane, especialmente cuando el marcador era favorable y parecía forzoso incrementar las dosis de músculo y presencia física bajo la inclemencia meteorológica (y de la otra: hasta seis córners seguidos lanzó el Alavés en las postrimerías de este encuentro titánico, con sus ocho minutos de descuento). Valverde acabó entrando en el partido, aunque para entonces ya Carvajal había restablecido la desigualdad en el marcador.

Carvajal tiene en común con Ramos el ser ambos los dos goleadores madridistas del encuentro, aunque también una cierta tendencia a la sobreactuación, no en el sentido teatral del término (para eso ya están Suárez o Jordi Alba), sino en el estrictamente futbolístico: actuar demasiado. Se diría que Carvajal quiere últimamente rematar sus propios centros, y nos pasa como con Sergio: por extraordinario jugador que sea, por mucho que le admiremos y queramos, es posible que alguien deba avisarle de que hay misiones imposibles hasta para Iron Man.

Para conocer más detalles del partido, así como las calificaciones de sus protagonistas, aún estáis a tiempo de leer a Mario de las Heras.

En cuanto a la prensa cataculé, las instrucciones del día consisten en preparar el terreno para el partido de hoy en el Wanda, a donde retorna Griezmann convertido en traidor pero menos, en traidorcillo, ya que se fue a un rival riéndose de la propia afición pero no se fue al Madrid sino al principal adversario del Madrid, con lo cual no hay que odiarle más que un poquitito. Nos alegramos de ello, odiar está mal. La generalidad de los atléticos no pueden odiar al Barcelona (nos alegramos de ello, odiar etc.) por la sencilla razón de que tiene más opciones que su equipo de amargar la vida al Madrid. Por eso habrá incontables atléticos que, no es que quieran perder (o sí), pero que en sus húmedos sueños respecto al partido de esta noche prefieran, lo confiesen o no, un empatito a una victoria frente a los de Valverde.

Y si no estamos en la cierto, como decía aquel tertuliano chiringuitero que hoy está a la sombra, demuéstranoslo.

Pasad un buen día.

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