Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
La quinta columna

La quinta columna

Escrito por: Alberto Cubero - 27 septiembre, 2026
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Ha vuelto el himno de las mocitas, pero hay quien parece no recordar ni su letra ni su espíritu. Caminamos tal vez, es el signo de los tiempos, a galope tendido hacia la asimilación, hacia la mixtura que como una epidemia condena a la música y a las ciudades a parecer todas iguales. Perder la identidad y el orgullo nos puede condenar a ser un club más, una franquicia de la emoción a lomos de una cada vez más nutrida masa de aficionados propios que ha asumido las ideas fuerza del rival. El valor diferencial de la grandeza tiene su contrapunto en la jibarización de una historia irrepetible a la categoría de anécdota, de la gloria al ridículo en una comparación vacía con el meritorio que sueña con parecerse a nosotros.

Y es que equiparar lo incomparable solo frustra gratuitamente y minusvalora lo que nos diferencia y eleva. Ahí nos quieren. Pero en esas estamos. El complejo de subcampeón, contra toda lógica, ha calado en el madridismo, sin duda el gran éxito del Relato. Tertulias de una radio sin filtros y sin contexto abonan, impúdicas, en parte del madridismo la asunción de que (precisamente por culpa de su grandeza) el club no alberga ningún derecho a denunciar el abuso, a jugar mal y puntuar, o a revolverse ante la evidencia del sonrojante saldo arbitral que da o quita ligas. Pero sí tiene derecho a mostrar devoción al juego del rival obviando el subterfugio, cuando no la trampa, que eleva a ese rival y lo encumbra. La historia gloriosa, hija del talento y del sudor en un entorno justo, de quienes han defendido estos colores durante décadas, se convierte así en el cilicio que un número creciente de aficionados blancos usa para purgar ofensas casi nunca cometidas. Saber qué lo diferencia de un aficionado rival es, en ciertos momentos, como sexar pollos.

 

Puede que parte del madridismo haya perdido su vigor comprando, servil, los argumentos del enemigo precisamente ahora, el tiempo de los valientes. Complacientes algunos con lo establecido, custodios del Pacto de Silencio que amedrenta los muelles, pretenden imponer un madridismo manso ante el tramposo en lugar de combatir o echarse a un lado. Lo honesto es la congruencia, siempre. Es cierto, les pagamos una millonada por hacer su trabajo, por correr, por presionar…pero tienen ojos para ver que su bigote no gusta, que su suerte con el VAR es manifiestamente mejorable, que pueden ser codeados o pisados sin que nada pase, a la vez que ven el trato de favor a los de enfrente. Y así, más de veinte años. Pero los mismos aficionados que se niegan a ver lo determinante de ese microclima asfixiante para una competición justa, un entorno que marca la diferencia entre ganar y perder partidos y títulos, conocedores de que hay que ganar siempre por KO para no perder, de que es (por lo que sea) más fácil ganar la Champions que la Liga, exigen vehementemente que la motivación del jugador sea máxima siempre en España y que el club, cuando pierda, dé la mano en estas circunstancias para mayor gloria de su particular visión de la grandeza. Imagine un entorno laboral similar en su oficina. ¿Lo haría usted, señora?.

El complejo de subcampeón, contra toda lógica, ha calado en el madridismo, sin duda el gran éxito del Relato. Tertulias de una radio sin filtros y sin contexto abonan, impúdicas, en parte del madridismo la asunción de que el club no alberga ningún derecho a denunciar el abuso

Envejecer es tomar conciencia de que todo lo que está bien lo sostiene un muro que nos protege de la barbarie, muro que se asienta sobre tres columnas antiguas: el Real Madrid, el rock y las albóndigas en caldo de puchero. Pero hay quien intenta horadar ese muro con argumentos que no envejecen bien: aquellos que aducen que el buen madridismo con sangre entra, que, tras gruesas y recurrentes decisiones arbitrales en contra que deciden partidos y ligas, el problema no es tanto la asertividad ante el abuso como la actitud de la plantilla, tal vez estén dando pespunte sin hilo. Todos vemos lo que hace y no hace la plantilla, la cuestión es si hay un por qué y si ese por qué es un “deal breaker” para no ganar la competición en España, salvo que el equipo sea una máquina que gravite sobre el CTA, una especie de Brasil de los 70s, y no es el caso, ahora al menos, no. Algo que no sucede al rival: recordemos que el Barcelona de Xavi, que se arrastraba por la Conference League de ridículo en ridículo, sí ganó la Liga, por poner contexto. Sintomático, si se quiere ver, claro.

El club de sus sueños

“Si quieres tanto a tu pueblo, usa las papeleras”, rezaba un cartel. No, no son más madridistas por poner la otra mejilla, por hacerse pupita. Muy al contrario, engrosan una Quinta Columna, involuntaria si se quiere en algunos, basada en el “cuanto peor, mejor” en otros, que bombardea con fuego amigo los cimientos del Bernabéu. Pedir equidad, un reglamento para todos los contendientes, limpieza mediática o el mismo efecto para la misma causa, no son signo de debilidad, no merma la grandeza ni, por supuesto, convierte una religión pagana como el madridismo en ningún valle de lágrimas. Tampoco supone negar la evidencia del mal juego, cuando este se produzca (que no es siempre). La inacción ante un sistema hostil cuesta títulos, algo que desde posiciones presumiblemente madridistas hay quien se enroca en no entender aún.

La (quebrada) integridad de la competición

“Suceden cositas”, eso es innegable: hace dos años, cuando el Real Madrid se vio a +7 puntos o el año pasado, cuando estaba a +5. Este año no ha hecho falta ni despegarse. Helmuth Carl Bernard von Molke (de profesión,militar prusiano) decía eso de que ningún plan, por bueno que sea, resiste su primer contacto con la realidad y el Plan Mou es aún un barquito de papel ante los soplidos del CTA. Y hay que saber y querer verlo, asumir que nada es normal antes de cuestionar, aunque sea con toda razón, la más mínima ausencia de compromiso o esfuerzo porque esto va de ganar,si te dejan. Lo contrario es ver solamente parte de una realidad incómoda y dejarse lo mollar atrás.

La inacción ante un sistema hostil cuesta títulos, algo que desde posiciones presumiblemente madridistas hay quien se enroca en no entender aún

¿Ganaría en este contexto la actual plantilla del PSG la liga española si jugara por el Real Madrid? X es una cloaca, podemos convertir en ello, pero guarda la virtud de la espontaneidad ¿Qué pasaría si el Real Madrid abandonara el campo ante otro abuso? ¿Qué sucedería si Florentino convocara una rueda de prensa anunciando la no concurrencia del equipo hasta que se dejara de contar con árbitros de la era Negreira que hubiesen denunciado al club?¿Es reaccionario pedir justicia y equidad a la Liga a la vez que compromiso a los jugadores? ¿Por qué son incendiarias las imágenes de Real Madrid Televisión al mostrar un agravio comparativo si objetivamente lo hay?

No vamos a ganar esta Liga. El equipo aún no tiene nivel para sobreponerse a la suma que comportan el FC Barcelona +CTA+Tebas+Prensa+Clubes Lacayos

Eso es lo que cabe esperar de nuestro club: coraje. No correspondería, por tanto, sancionar desde el madridismo cualquier gesto del club (podemos criticar si insuficiente o no) que vaya en esa dirección. Lo más curioso del caso es que parte del madridismo exige mano dura para sus estrellas mientras pide mesurar la respuesta ante los desmanes del rival y sus satélites. Extraño. Habrá madridistas que vean en la exigencia de justicia un anatema, un particular USS Maine contra el sistema, olvidando que la guerra ya comenzó, exactamente hace 8,4 millones de euros. Equivocados “caballeros del honor” que olvidan que rasgarse una presunta camisa blanca de la hidalguía mal entendida, borra la línea que separa a ese tipo de seguidor del simple rival, haciéndola tan difusa e irregular como su apoyo cuando más se necesita.

No vamos a ganar esta Liga. El equipo aún no tiene nivel para sobreponerse a la suma que comportan el FC Barcelona +CTA+Tebas+Prensa+Clubes Lacayos. Para sobrevivir a este pacto colusorio necesitamos un equipo casi infalible, un sólido aspirante a campeón de Champions y aquí no es, al menos aún porque estamos lejos. Pero los debates fundados sobre la necesaria implicación de Mbappé y Vinicius han de relacionarse con que el púgil rival compita con un yunque en el guante. Nada nunca justifica una eventual bajada de brazos, pero la explica. Imaginar una Arcadia feliz en la que nuestros delanteros presionan y el centro del campo construye no nos hará huir de la realidad incómoda de una liga de tahúres. Solo en un entorno limpio caben el examen sorpresa, la prueba de nivel o el test de esfuerzo; no toca hablar del fútbol del Real Madrid con ecuanimidad ni medirlo con garantías mientras la competición no sea justa. No, no hay lloros cuando se pide justicia ni es propio de equipo menor denunciar un abuso, contextualizar la derrota. Y frustra confirmar cómo hay quien no defiende lo obvio desde este lado. Probablemente porque quien cree que la crítica cruda es quirúrgica está, sin pretenderlo, demasiado cerca del Relato asumiendo que así mantiene las esencias del club en plena tormenta. Y está también pareciéndose demasiado a quien dice enfrentar, tan solo a un par de tertulias de su ingreso a un mundo en azul y grana.

 

Getty Images

Alberto Cubero
@woodandwines

La Galerna trabaja por la higiene del foro de comentarios, pero no se hace responsable de los mismos

Un comentario en: La quinta columna

  1. Pues eso es lo que yo, y tantos esperamos. Que el equipo se retire del campo cuando haya una injusticia reiterativa y cuando nos arbitre un árbitro Negreira denunciado por el Club
    Pero el club no ordena esa retirada. He ahí la cuestión

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tweets La Galerna

Un hombre llamado Pájaro.

#portanálisis

👉🏻👉🏻👉🏻https://www.lagalerna.com/un-hombre-llamado-pajaro/ https://x.com/lagalerna_/status/2038216359264563526/photo/1

A nosotros lo de las selecciones nacionales no nos puede gustar más. Nos pirra ese rollo. Pero no de ahora, de siempre

👉🏻👉🏻👉🏻 https://www.lagalerna.com/imagine-theres-no-countries-2/ https://x.com/lagalerna_/status/2037849315335713071/photo/1

2

Cargar más
homelistpencilcommentstwitterangle-rightspotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram