Qué tiempos los del inevitable e insufrible parón por selecciones, eh. Acababan de atracarnos de manera vil y escandalosa en un derby contra el Atlético de Madrid, en el que hubo de todo menos fútbol. Había gente que lo agradecía, porque así no tenía que seguir viendo al Real Madrid, como si fuera una penitencia. Con lo fácil que es apagar el televisor y a otra cosa. Otros, en cambio, llorábamos por los eones que nos iban a separar del próximo partido.
Empezó esa época en la que vivimos aterrados por el virus FIFA. Ése que plaga de lesiones a todos nuestros jugadores mientras están con sus selecciones. Y ahí estábamos nosotros, con los ojos entreabiertos, como cuando sabemos que en segundos va a explotar un globo, un petardo o va a haber algún accidente. No tardó mucho en hacer efecto. Primero fue Konaté y después fue Kylian Mbappe. Aunque con el paso de las semanas, parece que todo ha quedado en un susto y ambos ya están entrenando con el grupo.
Por cierto, qué triste e indignante es ver cómo hay madridistas que se alegran de las lesiones de los jugadores a los que no quieren. Hay que ser mala persona para alegrarse del mal ajeno teniendo en cuenta que para los deportistas profesionales son un drama. Pero que lo hagas con un jugador de tu equipo, que es clave y el que más goles mete, es para hacerse mirar el grado de psicopatía. Por mal que te caiga, por mucho que a veces se gane a pulso el desapego de la afición.
Y todo por tener razón. Es lo que impera en nuestros días. No es la inteligencia, ni la sabiduría, el respeto o la bondad. No. Lo importante es tener razón y llevarla al límite, aunque eso te haga quedar como un estúpido o perder amistades por el camino. Porque Mbappé me cae mal, porque siempre he dicho que es un problema para el Madrid, porque nunca le voy a perdonar nada y patatas. Qué cansancio.
Y mientras, ayudamos a nuestro enemigo, que son todos los demás, a ponérselo mucho más fácil. Sé que no viene a cuento a de lo que va realmente este artículo pero tenía que soltarlo, porque el hartazgo es infinito. Incluso cuando hay motivos para azuzarle, que los hay. Lo curioso es que esos mismos que se alegraban de la lesión, porque no quieren que juegue, también se quejan cuando no juega algún partido por alguna “lesión” de última hora. Siempre me pregunto lo mismo: pero, si no quieres que juegue, ¿de qué te quejas? Pero hay mucha gente que vive así. Instalada en el reclamo.
Perdonad los delirios de esta Vini-Mbappé-Jude-Tchouaméni-Valverde-Trent-y un largo etcétera lover. En resumen, de esta Real Madrid Lover. El caso es que, estábamos ahí, digiriendo la travesía por el desierto interminable sin fútbol cuando llegó el bombazo. No lo vimos venir.
¿Han detenido a Tebas por fin? ¿A Laporta? ¿Tenemos fecha para el juicio del caso Negreira? ¿El 100% del madridismo se ha puesto de acuerdo en algo?
Ojalá. Nada más lejos de la realidad.
Parece que va a haber sanción histórica contra el Manchester City, el cual había sido declarado culpable de 114 infracciones de un total de 115. Aquí me surge inmediatamente otra pregunta: ¿Entonces el Barcelona cuántas ha cometido? ¿1.500?
No es un tema nuevo. Sabíamos que se estaba estudiando y de vez en cuando salían pequeñas noticias que nos hacían especular con lo que podía pasar. Pero es que, al menos en España, la experiencia me ha enseñado que hay que confiar muy poco en la justicia. Así que yo ya estaba diciendo: ¿veis como a ellos no les ha pasado nada? Me equivocaba, como tantas otras veces. Y qué contenta estoy de estarlo. Yo, al contrario que muchos, no necesito tener la razón. Me da igual. Aunque mi chico tenga sus dudas...
David Ornstein, periodista de mucho prestigio del también prestigioso diario The Athletic, anunció lo siguiente, además del notición comentado dos párrafos más arriba:
“Varios clubes de la Premier League planean emprender acciones legales contra el Manchester City tras el veredicto de culpabilidad. Están considerando la posibilidad del reclamar una indemnización por el dinero que creen haber perdido debido a las infracciones del City y solicitar sanciones como que no puedan clasificarse para la Liga de Campeones, retirada de títulos, deducción muy severa de puntos, pérdida de bonificaciones por patrocinio, e incluso se podrían unir en una demanda colectiva”.
Aclaración para aquellos que no lo conozcan: Ornstein y The Athletic son todo lo contrario a Manolo Lama y Marca, por poner un ejemplo de muchos en nuestro país.
El United, a su vez, está estudiando cómo emprender acciones legales para reclamar todos los perjuicios sufridos y está pensando en personarse como acusación particular, además de la colectiva.
Y yo lo único que puedo sentir ante tales declaraciones es envidia. Sí, envidia. No soy una persona envidiosa ni mucho menos. Pero, en este caso, no me puedo sentir de otra manera por ver cómo se trata este tema: se da un caso de corrupción y se busca justicia.
En cambio, aquí en España, se descubre que un club ha estado pagando al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros durante 17 años, además de una interminable lista de delitos e irregularidades (mucho más que 115), y no pasa nada. Ni un solo club alza la voz, nadie dice nada. Silencio absoluto. Los diarios, televisiones y radios pasan de puntillas y todos tienen una idea común: la culpa es del Real Madrid.
Surrealista.
Lo más curioso es que el Negreirato se descubrió porque estaban intentando encontrar algo malo de Florentino Pérez y la entidad blanca, pero les salió el tiro por la culata. Y también porque son tan ratas que quisieron desgravarse el IVA y Hacienda los pilló. Hay que ser cutre y estúpido para querer deducirse impuestos de acciones delictivas.
Casi cuatro años más tarde, ha habido un proceso de instrucción, y quedamos a la espera de juicio con pocas esperanzas para la sentencia. Mientras, los medios y los demás equipos, salvo el Athletic de Bilbao, que ha sido más valiente (y porque le tocaron a su jugador clave, lo que hizo que saltaran a la palestra), se han dedicado a vilipendiar y deshonrar al equipo blanco.
Porque se queja. Porque el asedio, la injusticia y los atracos son insoportables. Porque la competición es de todo menos limpia. Es el puñetero mundo al revés. Los demás equipos son también enormemente perjudicados. Pero da igual. El malo es el Madrid. Así que los convierte en cómplices.
El Getafe quería fichar a Daniel Carvajal, que se encuentra sin equipo desde que decidió abandonar el Real Madrid. No ha podido. ¿Por qué? Que le pregunten al madridista y muy madridista Tebas. Para el Getafe no ha habido palancas ficticias, ni derechos del Getafe Studios, ni cautelares, ni nada por el estilo. Se ha visto a Ángel Torres en los medios con cara de estreñimiento. Pero no se ha atrevido a cargar contra la mafia. No me da ninguna pena ni él ni el resto de equipos que componen la Primera División y muchos, o la mayoría, de los de Segunda. Esto es así porque ellos quieren. Pues a tragar.
hay otra gran diferencia con lo que ocurre en España: allí los delitos deportivos no prescriben. Entre otras razones, porque no hay directivos o exdirectivos del Manchester City dentro de la Federación Inglesa cambiando las normas para que los delitos prescriban a los 5 minutos de cometerlos, especialmente si son ellos los que los perpetran
Todos son cómplices. ¿Y cómo reaccionan los principales medios deportivos al caso del Manchester City? ¿Qué dicen en sus portadas? Pues igual que reaccionaron con el caso Negreira.
Al día siguiente de la publicación de David Ornstein, Marca le dedicó una columna a la derecha, bastante discretita. Mucho más importante era hablar del próximo partido de España de la Nations League, que no le interesa a nadie. As, una línea en negro abajo del todo de la portada en pequeñito, cuyo principal reclamo eraLamine y el estreno de la camiseta de dos estrellas por los dos mundiales ganados. Que por cierto, bochornosa es la campaña de todos estos medios para pedir el Balón de Oro por el jugador blaugrana por haber hecho… Absolutamente nada. Al menos, y sorprendentemente, Mundo Deportivo y Sport lo pusieron arriba del todo y más grande, ocupando quizá una cuarta o quinta parte de la cubierta.
Y es que no querían darle mucho bombo al asunto porque las comparaciones son odiosas. No podían poner “¡Escándalo!” a tamaño 100 ocupando toda la portada. Si le daban la importancia que merece a esta noticia, tendrían que admitir el mayor caso de corrupción del deporte mundial y de la Historia con las consecuencias que conlleva, seguramente penales, si estuviéramos en un país medianamente serio.
En cambio, en Inglaterra todos están enfurecidos. Los demás clubes se saben perjudicados porque han dejado de ganar títulos, entre otros muchos agravios, y piden justicia. En The Sun, el tema ocupaba toda la primera plana. The Daily Mirror también lo ponía como principal noticia, apenas salpicada por algún pequeño titular más- Otros diarios hicieron lo mismo. Y siguen saliendo noticias.
Las irregularidades de las que se les acusan se produjeron sobre todo entre el año 2007 y el 2018, aproximadamente. Anda, mira, comparten período con el Barça. Aunque es fácil. Llevan tantas décadas haciéndolo que es sencillo coincidir en alguna época.
Pero hay otra gran diferencia con lo que ocurre en España: allí los delitos deportivos no prescriben. Entre otras razones, porque no hay directivos o exdirectivos del Manchester City dentro de la Federación Inglesa cambiando las normas para que los delitos prescriban a los 5 minutos de cometerlos, especialmente si son ellos los que los perpetran. Tampoco están compinchados con el gobierno actual, cuya supervivencia depende del apoyo de la región a donde pertenece este club. Cuando tienes una red clientelar, con agentes en todos los estamentos e instituciones, es muy fácil. Trabajas para ti mismo.
Qué momentos aquellos en los que Joan Gaspart como vicepresidente de la RFEF decía abiertamente que, mientras él pudiera “perjudicaría al Real Madrid deportivamente todo lo posible”. Está grabado en vídeo, lo podéis encontrar en Internet. Y no es IA. Laporta también fue vicepresidente. Me pregunto qué hubiera pasado si hubieran sido Don Florentino Pérez o Don Emilio Butragueño quienes hubieran pronunciado estas palabras u ostentaran dichos cargos. Pero al Barça se le permite todo.
Me encantaría que les cayera todo el peso de la ley, pero no es tan sencillo, porque como siempre, hay intereses muy grandes que van mucho más allá del fútbol. Hablo de negocio, pero también de geopolítica.
a todo esto, se nos viene a la cabeza la figura de Pep Guardiola. El mejor entrenador del mundo. El inventor del fútbol. Otro cuya carrera, al igual que la de Messi, es una auténtica mentira
A la Premier no le interesa que el City “desaparezca”. Pero a Inglaterra menos. Ya los emiratíes se pronunciaron a las pocas horas y advirtieron que, en el caso de imponer severas sanciones al equipo mancuniano, eso supondría un grave peligro para las relaciones económicas y diplomáticas entre los Emiratos Árabes Unidos y el Reino Unido, según anuncia la agencia Bloomberg.
¿No os suena a amenaza? Yo me imagino a Don Vito Corleone, acariciando al gato y pronunciando estas palabras. Sólo le falta decir “Y no queremos eso, ¿verdad?”
Con la iglesia hemos topado. Por desgracia, la realidad del fútbol hoy en día es ésa. Por eso el Manchester City y el PSG son clubes estado. El Barça también, pero funciona diferente. Veremos qué ocurre, porque el orgullo inglés es grande y no suelen funcionar demasiado las amenazas. Y, a todo esto, se nos viene a la cabeza la figura de Pep Guardiola. El mejor entrenador del mundo. El inventor del fútbol. Otro cuya carrera, al igual que la de Messi, es una auténtica mentira. Tanto la del jugador como la del técnico. Como entrenador, sólo ha ganado títulos europeos con equipos corruptos.
¿Sería tan bueno sin todas estas ventajas? Me gustaría verlo en un equipo modesto en una liga extranjera cualquiera y que fuera capaz de llevarlo a la gloria, ganando todos los títulos nacionales e incluso la Champions League, pero de manera legal. ¿Podría hacerlo? ¿Sabría? Tengo serias dudas.
Sí, no es culpable directo. Él no cometió las irregularidades financieras en el City ni pagó a Negreira en el Barça. Pero ha visto cómo le beneficiaban una y otra vez, perjudicando a otros ante sus ojos. Veía continuamente injusticias, aunque él, como buen culé, sea incapaz de reconocerlas. Aceptaba todo lo que ocurría. Así que es cómplice. Y por tanto, culpable.
También fueron resaltables las declaraciones de Rodrigo, el yerno de España, al que ya le dan baño y masaje desde hace mucho tiempo, especialmente desde que le fue otorgado el Balón de Oro infame que le fue robado a Vinicius. Pero ahora que es jugador del equipo palanquero, es peor aún. Resulta que el madrileño no duda de la impunidad del club inglés. Y es que el chico sin tatuajes que no tiene redes sociales, tampoco anda muy sobrado de materia gris, como ha demostrado en innumerables ocasiones. Tampoco de respeto, honor ni grandeza.
Ha dicho que no duda de la impunidad del City. Ojo. Impunidad. Seguramente, el jugador que debió fichar Florentino para que el Real Madrid no esté 100 años sin ganar ni un mísero partido, quería decir “inocencia”. Pero, aunque lleva muy poco tiempo en la entidad blaugrana, ya le han lavado el cerebro (tampoco es muy difícil en su caso) y se le están pegando cositas del relato.
Ay, el subconsciente. Siempre nos juega malas pasadas. No, Rodrigo, lo que pasa es que estáis muy mal acostumbrados a que el verdadero equipo de tus amores se salga siempre con la suya porque tienen agentes en todas partes. Con el City va a ser diferente. Porque, para empezar, los demás clubes no van a poner sus posaderas en pompa como hacen en España.
Así que sólo nos queda esperar la sentencia, que parece que no tardará en llegar. Estoy impaciente por conocer más noticias. Ojalá cayera todo el peso de la ley contra ellos, pero tengo pocas esperanzas. Cuando los petrodólares y la geopolítica se imponen, hay poco que hacer. Una multa, a no ser que sea verdaderamente astronómica, para alguien que tiene dinero ilimitado, es un dilema menor. Veremos si es una sanción o paquete de sanciones ejemplares y realmente acordes con las circunstancias, o se queda en agua de borrajas. Si, después de 114 infracciones tampoco pasa nada, el problema no es el fútbol. Es el sistema, que lo ha hecho desaparecer.
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Sí, tú lo has dicho, Olga. Los petrodólares y la geopolítica son nuestros poderosos enemigos. Ojalá haya una sanción ejemplar, pero hay pocas esperanzas.