Buenos días, querido lector. Tú, que te precias de estar informado. Tú, lector de La Galerna y por tanto persona que está al tanto de la podredumbre del fútbol español. Tú, que creías estar sobre la pista de los entresijos del tebismo-negreirismo. A lo mejor resulta que te quedabas corto.
Tú pensabas que los árbitros ejercían su función con un claro sesgo para ayudar al Barça. A lo mejor resulta que la cosa es más profunda, y que quien pita no son los árbitros favoreciendo a ese equipo sino el Barça mismo, directamente.
La chocante revelación nos ha llegado a través de la llamada Ref Cam, ya sabéis, una cámara mínima que le colocan al árbitro para que el partido quede filmado desde su perspectiva. Las imágenes son lo de menos, claro: lo que importa son los audios. Los audios son bochornosos por la actitud untuosa (“me gusta tu bigote”, “Pedri, qué bueno eres”) de los colegiados con los jugadores del club cliente de Negreira, con exponentes de extrema gravedad en algunas jugadas. Recordamos por ejemplo el pisotón de Lamine a Laporte, con solo 1-0 en el marcador, que se saldó con unas risas y un diálogo kafkiano. Lamine, que debió ser expulsado, se atrevió incluso a protestar la señalización de la falta.
-Pero si le pegas un pisotón que flipas- le responde el negreiro entre risas.
-Es que es muy pesado- replica Lamine, que se sabe impune.
-Ah, bueno.
Más risas.
Son audios, sí, enormemente chocantes y escandalosos que revelan una complicidad sonrojante entre la institución arbitral y ese equipo del que usted me habla, con un innegable trato de favor para el mismo. El hecho de que los audios no se censuren, o sea, el que se siga pensando que esto de la Ref Cam es una magnífica idea, revela hasta qué punto el sistema va ya a calzón quitado, sin el menor rubor, orgulloso de su propia podredumbre. No es que no le importe que se sepa que está podrido: es que quiere que se sepa, se jacta de ello. Por utilizar palabras de Mourinho, "el gato ya no se esconde".
Sin embargo, el audio que se ha filtrado del Betis-Barcelona, monumental mangazo a favor de los de Flick, es demasiado comprometedor hasta para quien saca pecho por ser trucho.
Esto, amigos, supone un paso más en el camino a la ignominia absoluta. Ya lo de menos es que, entre el árbitro y el VAR, anularan un gol bético que debió ser válido. Ya lo de menos es el resultado fraudulento del proceso, porque el proceso mismo es más escandaloso aún, con independencia de su fruto.
¿Cómo que “chequéame la mano, que es lo que me piden” (lo que le piden los jugadores del Barça, se entiende)? No sabíamos que el VAR actuaba a requerimiento de uno de los equipos contendientes. Pensábamos que era el árbitro de VAR el que decidía si este debe actuar o no, y para mirar exactamente qué. Parece ser, sin embargo, que los equipos tienen la potestad de pedir la actuación del VAR, y de especificar al árbitro de campo qué es exactamente lo que quieren que se revise. Siempre y cuando, claro está, que el equipo en cuestión vista a rayas azules y granas.
Os dejamos con las portadas del día. No hablan de esto y no tienen la menor importancia en comparación con la magnitud de este nuevo escándalo.
Pasad un buen día.















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3 comentarios en: “Chequéame la mano, que es lo que me piden”
De Burgos estuvo hábil en su frase al del VAR, por poco se le escapa "que es lo que me ordenan"
No hay solución hasta que no haya un gobierno que no sea rehén de los catalanes.
Reconozco que me he perdido en algún recoveco del camino. Tebas paga un extra a los árbitros para que lleven la refcam, dejando así más evidencias de la corrupción del sistema. Esto me hace acordarme de una escena de Trainspotting, cuando un escocés le dice a otro que el hecho de que los idio tas de los ingleses les tengan dominados, da una idea del nivel de los propios escoceses. Pues los ingleses son el tinglao, y los escoceses el Real Madrid.