'Quícir': Luka también es líder allá en Milán. Nico Paz y su Como se zamparon a la Juventus, asistencia y gol del muchacho, 2-0. Y Casemiro volvió a tumbar al Liverpool: qué cruz tienen estos con él. Ganarles con el Madrid se admite y comprende, hacerlo con este United, y en Anfield, confirma que es un elegido.
No hace falta recordarles que Juve y 'reds' son los próximos rivales del Madrid en la Copa de Europa, casa y fuera respectivamente. Los tres son eso, equipos de Copa de Europa y olé. ¿Los dedos de Nico y Case marcan el camino? Parece. Nico nos acompañará toda la temporada: que por 9 kilos el Madrid pueda recomprarlo en junio excita. ¿Para revenderlo, para quedárselo? Tipos de su calidad nunca sobran. Veremos.
Lo de Luka me pone especialmente, sería bonito verle ganar la Liga en Italia, también esa. Se subió a lo alto de la clasificación remontando. Palmaban 0-1 y todos le miraban. Su tranquilidad era su esperanza. Minuto 86, el 1-1 se trocó en 2-1. Él lo sabía. ¿Que no le hubiera ido mal al Madrid quedárselo sobre todo para momentos como el de anoche, cuando conviene darle aire a Güler y más ausente Ceballos? Pues eso viene sonando. En fin...
Volemos hacia el Clásico: Carreras es Nyom y Vinicius, Lamine... y lo dejan en amarilla: Puigdemont vuelve a caballo y toma Valdebebas
El Madrid superó con más fatigas de las esperadas el primero de la inminente Trilogía. A mí no me sorprendió, al Geta o le cazas rapidito, el gol en el minuto 8 y no en el 80, o sabes lo que te toca. Y el Madrid no estuvo fino 11 contra 11, 11 contra 10 ni 11 contra 9. No supo entonces hacer el segundo ni evitó una contra final que acabó con Courtois salvando dos puntos, remate en sus morros con la defensa en el autocar. Mentalmente, digo. Mentalmente, el Geta es una roca, ríanse de la Tarpeya. Mucha suerte tenga.
Rugieron Bordalás y cía por las rojas, mayormente la primera. La calificaron de "entrada aparatosa". O sea, te estás exponiendo. Atendiendo a montones de acciones parecidas con Vinicius de por medio y sin roja, algunas sin que se señalara falta, entiendo su decepción. Volemos hacia el Clásico: Carreras es Nyom y Vinicius, Lamine... y lo dejan en amarilla: Puigdemont vuelve a caballo y toma Valdebebas. No queda en pie ni el vestuario del equipo femenino. ¿Evitable ayer esa roja? Comprémoslo. Luego evitable el domingo, juguemos a eso. ¿A que les da la risa? En fin...
Total, que el Madrid recuperó el liderato, hazaña que pudo animar a Alonso a marcarse unas butifarras que ríanse de las de Vic. No lo hizo. No, no me meto con Flick. Es más, le entiendo. Hay que tener un temple mágico para no estallar viviendo en el club de locos que le cobija. No estuvo bien, OK. Opino que sí da para meterle un puro gordo... y quitárselo después.
Yo lo dejaría en medio tiempo de suspensión, que elija si ve en un palco de Chamartín la primera parte o la segunda. Hay un jamón que te mueres, por cierto. Incluso podría admitirse que cumpliera su sanción en el descanso. Job, el santo, no nació alemán sino en la llamada Tierra de Uz, entre lo que son hoy Siria y Jordania. Que a Hansi se le crucen los cables una vez, y hasta diez, es muy comprensible. ¡En este Barça querría ver yo al Santo! Nada, nada, ni eso: tres veces el Ave María y diez el Padrenuestro.
Porque les supongo enterados del discurso de Laporta. Bueno, en realidad fueron varios. Dejó una pincelada para la historia: contó que si el partido de Miami se jugara en Villarreal, "no cobraríamos nada". La verdad es que se superan, tienen un arte que no se puede aguantar. Pensamos que aquello de pagamos-a-Negreira-buscando-neutralidad-arbitral-pero-no-influimos-en-los-resultados era insuperable. Y no. Culpa nuestra: a estos tíos no hay que menospreciarles. Flick escucha cosas como esa, vive entre ellas, es imposible que un día no salte. Ante el Girona y en casa, sí. Nadie se controla siempre. Si el día que se marche escribe sus memorias culés, Juan del Val tiene sucesor. Y no descarten el Nobel.
Juve y Barça. Primeros rivales de postín en el Bernabéu, en Europa y en la Liga. Servidor, en lo mío: lo serio se ventila el miércoles. Lo otro... Si sacudirle a Vinicius empieza a sancionarse pues igual nos replanteamos ciertas cosas. Y mira que solo escribirlo me cuesta, ¿eh? Lo que vivimos en Oviedo confirmó la broma que es este campeonato nuestro. Silenciar imagen y voz la protesta anti Miami fue fortísimo. No pasó en el Coliseum, por cierto. Al que no hay manera de silenciar es a Mbappé. Iba avanzando el partido y la cosa estaba clarísima: eso lo ganaba él o 'naide'. Y a pase de Güler, claro. Pili y Mili.
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Buenos días, amigos. El Real Madrid venció en Getafe (0-1) en un partido que la práctica totalidad de medios deportivos están tratando de vender como un robo al equipo de Bordalás. Semejante pretensión está presuntamente avalada por el hecho de que dos futbolistas getafeños fueron expulsados, como si las expulsiones justas no existieran. Y tal fue el caso: dos expulsiones de manual, le duela a quien le duela, y ambas fraguadas a resultas de la entrada de Vinícius al terreno de juego, procedente del banquillo. El excedente de agresividad que los locales aplicaron al brasileño se volvió en su contra. No se lo esperaban, y por eso están tan contrariados. Lo único que les faltó agregar, cuando a la salida del Coliseo fueron asaltados por micrófonos ansiosos por volver a crucificar a Vini, es la frase con la que hoy titulamos este portanálisis.
—Qué horror, qué vergüenza. ¡Creíamos que se podía fostiar a Vini impunemente, pero parece que no nos dejan! ¡Así, así, así gana el Madrid!
Otra cosa es que estemos acostumbrados a que las cacerías a Vinícius salgan, en efecto, gratis. Casi siempre es así. El resultado de ayer (dos expulsiones de rivales del Madrid a resultas de su violencia contra Vini) es el que, con arbitrajes racionales, habríamos presenciado ya en multitud de ocasiones por esos campos de Dios: Mallorca, Pamplona, Valencia… Ayer sucedió al fin lo que debería haber sucedido muchas veces antes, o sea, que la violencia encontró su castigo.
Entendemos que esto, en la Mugrienta Liga Negreira, es una anomalía, pero el antimadridismo no debería ser razón suficiente para no admitir que es justo, y que la justicia es una buena noticia. Por lo que dicen sus bajos, no parece que a los amigos de Sport les parezca que tal sea el caso, como vemos.
Así que “Mbappé y el arbitraje”. Claro. Estamos en lo de siempre. Arbitraje justo que beneficia al Madrid = Atraco. Atraco a favor del club cliente de Negreira = Qué bien juega Lamine Yamal.
Mbappé y el arbitraje. El arbitraje y Mbappé. El francés volvió a ser el hombre decisivo anotando el gol del triunfo, haciendo valer su diabólica asociación con Güler. Según Genaro Desailly, cuya crónica podéis leer en este vuestro portal de referencia, ambos sortearon la burocracia bordalística. Es una buena forma de verlo. Bordalás es un establecedor de barreras burocráticas en cuyos eternos plazos administrativos se aletarga el balón durante espacios que se hacen eternos. Nos parece que el Madrid hizo ayer un buen esfuerzo para contrarrestar ese sempiterno (y legítimo) “vuelva usted mañana” de Bordalás. Por supuesto, Mbappé fue fundamental en obrar el milagro de poner fin a tanto red tape, si bien Güler y Vini jugaron también un papel importante (leed la crónica y también las notas de Genaro).
Por su parte, Mundo Deportivo dedica su primera plana a la asamblea de socios del club cliente de Negreira, así como a las intervenciones durante la misma de su presidente Joan Laporta.
Lo que no nos cuenta Mundo Deportivo es lo que sí nos cuenta Albert Ortega, o sea, estas escandalosas declaraciones del inefable Joan durante el acto.
O sea, que el partido de Miami entre su club y el Villarreal, por el cual están protestando el resto de clubes, y que según tanto Tebas como la gerencia del Villarreal no iba a suponer ingreso alguno para nadie y solo era una cuestión de imagen, en realidad generará al club cliente de Negreira ingresos suficientes como para compensar lo no ingresado al tener que jugar el equipo en el Johan Cruyff, estadio donde a su vez está jugando saltándose la ley de nuevo, dado que no es recinto homologable para Primera División, pero les dejan.
¿Lo veis? Es imposible ya formular una frase sobre el club cliente de Negreira en la que no se encadenen varias menciones a transgresiones de la ley, de la ética o contra la verdad. Es una cosa fabulosa.
Pasad un buen día.
-Courtois: NOTABLE. Su rodilla salvó un gol postrero del Getafe, que estaba con nueve. Salvó por tanto dos puntos y la honra de su equipo, que de llegar a empatar contra nueve se habría visto ciertamente mermada.
-Valverde: NOTABLE. Incansable. Quién sabe si no será eso su mejor posición. Este anatema se autodestruirá en 15 segundos.
-Carreras: APROBADO. Se entonó en el segundo tiempo, después de un primero preocupante que hizo pensar en una clara regresión. No está como al principio.(¿No ES como al principio?)
-Militao: SOBRESALIENTE. Impecable, sobre todo a campo abierto.
-Alaba: APROBADO. No desentonó en el primer tiempo. Lástima de lesión.
-Tchouméni: APROBADO ALTO. Imperial en el juego aéreo. Sólido.
-Camavinga: APROBADO ALTO. Buen primer tiempo, aunque se vio un bajón al comienzo del segundo que quizá motivó la sustitución.
-Bellingham: APROBADO ALTO. Bastante mejor que en partidos anteriores. Puede ser una muesca satisfactoria en su tarea de reconstrucción.
-Mastantuono: APROBADO. Buenos detalles y gran porfía, sin más.
-Mbappé: NOTABLE. Ganó el partido y dio un permanente espectáculo. Ingenuo de cara a puerta en un par de jugadas, curiosamente.
-Rodrygo: APROBADO. Insistente. Autor de algunos buenos pases. Tampoco fue un partido que le vaya a beneficiar extraordinariamente en sus aspiraciones de titularidad.
-Asencio: APROBADO. Firme.
-Vinícius: NOTABLE. Revolucionó el partido. Su nervio, que en otras ocasiones es perjudicial, aquí fue agua bendita. Impidió que se asentara el plan de Bordalás.
-Güler: NOTABLE. Espectaculares minutos, decisiva asistencia.
-Brahim, Gonzalo: Sin calificar.
-Xabi Alonso: APROBADO. No siempre acierta, pero jamás se resigna a no intentar cosas cuando se presentan dificultades.
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Arbitró José Luis Munuera Montero del colegio andaluz. En el VAR estuvo González Fuertes.
Buen arbitraje, castigando las idas de pinza de los jugadores azulones que masacraron a Vinicius. Aunque le perdonó la segunda amarilla a Kiko Femenía por un agarrón, luego expulsó de forma justa a Nyom por agresión y a Alex por doble cartulina.
En los primeros compases del choque se reclamaron tres penaltis. Ninguno fue punible. Tchouaméni se anticipó a Liso, el duelo Iglesias con Mbappé fue una pugna sin más y Valverde no pareció tocar a Alex en su bota.
Las amarillas se hicieron esperar. La primera fue a Duarte al derribar a Bellingham en el 48', luego Femenía zancadilleó a Vini cuando se iba en el 63', más tarde Alex agarró a Carreras en el 73' y la última amarilla fue para Tchouaméni por pisar a Milla en el 94'.
La expulsión de Nyom fue justa por sacar el brazo y golpear en la cara a Vinicius en el 76'. Parece que el cuarto árbitro echa una mano a Munuera y en un rápido diálogo le indica que es agresión. La segunda expulsión fue a Alex, que ya tenía una amarilla, por dar una patada a destiempo a Vinicius en el 83' cuando ya había soltado la pelota.
Munuera Montero, BIEN.
En un partido que el Madrid jugó bastante bien en el primer tiempo pero resolvió ofreciendo poco en el segundo, la conexión Güler-Mbappé volvió a sacar las castañas del fuego, esta vez frente al Getafe.
La vuelta de los parones de selecciones ya no dan la alegría ni el alivio que procuraban, en tanto en cuanto la vuelta no es una vuelta a nada especialmente excitante, sino a la Mugrienta Liga Negreira, que es casi peor que el parón. Como representantes de la podredumbre a la que se enfrenta el Madrid cada fin de semana, estaban Munuera Montero sobre el campo y Glez Fuertes en el VAR. Como la excepción confirma la regla, no lo hicieron del todo mal y no confirmaron los funestos presagios.
Xabi dio a Vini uno de esos descansos que permiten especular sobre si son un descanso o no, e introdujo a Alaba como novedad más llamativa en un once al que retornaba Bellingham. En el minuto de Juanito el Madrid, que dominaba, tuvo una ocasión inmejorable. Robó Camavinga, Rodrygo ejecutó un pase excepcional a Mbappé y lo que ya olía a gol fue despejado por Soria. En apenas unos instantes un enorme pase de Camavinga a Bellingham fue continuado por el inglés para que el francés rozase el poste desde fuera del área. Estimulante comienzo de los blancos, pese a las ganas de rascar de los locales.
Bellingham, Camavinga, Mastantuono y Mbappé movían el balón con ritmo endiablado y el Getafe dejaba más huecos de los esperados dentro de la filosofía bordalística. Vibraba en el aire semitormentoso getafeño el lamento ¿precipitado? por las ocasiones falladas, que tal vez no volverían a presentarse. El partido amenazaba por momentos con volver al terreno que interesaba a los de Bordalás, que comenzaban a usar las armas habituales para ralentizar el partido y que se jugara menos.
Pero el Madrid porfió. Mbappé se prodigaba en controles imposibles y arabescos peligrosísimos, mientras sus compañeros retomaban la senda del robo de balón cerca del área rival. Un par de resbalones inoportunos amenazaron con sendos contragolpes getafeños, pero Militao es el mejor a campo abierto. Combinaciones eléctricas entre Bellingham, Mastantuono y Mbappé daban la sensación de que los blancos podían pronto inaugurar el marcador, pero Bordalás es capaz de hundir esa sensación en un légamo de nada sin que te expliques muy bien cómo.
Encima, los futbolistas del Madrid seguían resbalándose sin mucha explicación pero de manera harto frustrante, en especial en el caso de Mastantuono. Precisamente tras una falta cometida sobre el argentino lanzó Alaba, pero Soria paró tanto el freekick del austriaco como el rechace en las botas de Valverde. Y así llegó el descanso, con 0-0 pero mostrándose ante nuestros ojos un Madrid con una loable rebeldía ante la posibilidad de que el partido se deslizase hacia el terreno que le interesaba a Bordalás.
Y Alaba fue el que se quedó en el vestuario tras el descanso, introduciendo Xabi a Asencio. Tiene pinta de lesión, que esperamos no sea grave. El Madrid no parecía haber salido con la mejor disposición. No tardó Xabi en quitar a Mastantuono y meter a Vini, que desde el principio dio la sensación de poder revolucionar la cosa. Falta hacía. El encuentro, al contrario que en el primer tiempo, parecía adoptar el tono mortecino que legítimamente beneficia al Getafe, equipo que monta una revolución por cada falta clara que les pita el árbitro y es capaz de esperar a que Pedro Sánchez pierda unas elecciones antes de sacar de banda.
Xabi metió a Güler por Camavinga, y nada más entrar el turco participó en un contragolpe en el que Mbappé disparó fuera tras filtrar Bellingham. De repente, con Bordalás, cuando te quieres dar cuenta es el minuto 70, y este cronista lo dice como un elogio.
A pesar de eso, Güler y Vini parecían decididos a ganar esta mierda. Una falta de Mbappé se fue fuera por poco, pero incluso antes de que sacara te preguntabas si valía la pena tírala, habida cuenta de las eternidades que el trámite comportaba. La burocracia bordalista lo había inundado todo. Los plausibles intentos del primer tiempo por sortear esas casuísticas ya no eran efectivas, o no llegaban a intento. Nyom fue expulsado por agredir a Vinícius, pero se perdieron tantos eones en las protestas que tampoco esto dio la sensación de ser bueno para el Madrid.
Sin embargo, la conexión Güler-Mbappé arregló el partido. El pase de Arda, el control de Kylian y su finalización fueron prototípicas. El balón, chocando manopla de Soria y larguero antes de entrar, cardíaco. Y la posición de Mbappé, por primera vez en la historia, online por un centímetro en lugar de lo contrario.
A todo esto, Álex fue expulsado, dejando a su equipo con nueve de manera temeraria. Lo normal habría sido que el resto del partido fuera un rondo para los blancos, pero de manera asaz irritante, con nueve, el Getafe pudo empatar en el descuento, aunque lo impidió la rodilla providencial de Courtois.
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1- Sistema de juego
Novena jornada de Liga tras la vuelta del parón por las selecciones nacionales. Al Real Madrid le toca ir al dentista en su visita a Getafe. Los del sur de Madrid con Bordalás al frente siguen con su particular estilo que tanto de quicio saca a sus rivales. Un equipo competitivo que siempre suele causar problemas a los blancos y que navega en mitad de la tabla en una nueva versión milagrosa de Bordalás con la plantilla de la que dispone. El técnico que puede utilizar varios sistemas parece que saldrá con una línea de tres centrales en defensa. El defensa Djené se ha recuperado de unas molestias con su selección Togo y parece que las únicas bajas de Bordalás ante los blancos serán las de Abqar y Neyou. Con todo ello el once en un sistema de 1-5-3-2 que se espera es el siguiente: David Soria en portería; la línea de tres centrales con Iglesias, Djené, Duarte; el carril diestro para Femenía, el izquierdo para Diego Rico; la pareja de pivotes con Milla y Mario Martín; Arambarri como enganche; arriba Liso y Mayoral.
2- Presión
Una de las señas de identidad del gran Getafe de los últimos años fue la presión alta. Bordalás situaba a sus hombres en bloque muy alto para dificultar la salida de balón. La línea defensiva se colocaba casi en el mediocampo, mientras que los medios apuraban en zona de tres cuartos y los jugadores de banda ahogaban por los carriles. En casa y en se espera que el técnico apueste por esta opción salvo en momentos concretos o con el marcador a favor. Cuando recurren a este sistema y la presión no es eficaz el equipo se hace muy largo y llegan los espacios en los que sufren en el repliegue y con muchos metros a la espalda de sus medios y defensas. Lo normal será ver a un equipo que replegará en bloque bajo siendo compactos y buscará reducir los huecos entre líneas dejando más libres las bandas para que a los blancos le cueste atacar y se atasquen ante una defensa cerrada.
3- Salida de balón
Los getafenses son predecibles en este apartado y es que no dudan a la hora de sacar el cuero ya sea por bajo o buscando un balón en largo. Lo importante es hacerlo con rapidez y de forma directa. No marean la perdiz. Los dos medios, Martín y Milla, junto a Arambarri que también puede retrasar su posición, se colocan de manera escalonada y los centrales buscan de manera inmediata a los delanteros que bajan a recibir. Por tanto, se saltan en muchas ocasiones la línea del centro del campo y la conexión es zaguero-punta. En el caso de recibir una presión intensa de los adversarios utilizan el recurso de los balones largos normalmente con Iglesias y Duarte como ejecutores. El plan es que Borja Mayoral que es un jugador que trabaja bien de espaldas y que va bien por arriba aéreo se pelee con los centrales, baje el cuero y descarguen a los centrocampistas que vienen de cara o prolongue para la velocidad de Liso. La premisa de Bordalás es no generar pérdidas cerca de su área que puedan desembocar en ocasiones de peligro para su marco.
4- Parcela defensiva
La solidez defensiva fue siempre la gran virtud del Getafe que ha construido Bordalás en sus etapas en el cuadro azulón. En los últimos tiempos se catalogó cada partido contra ellos como mascar tornillos. Este año están algo irregulares, mientras que algunos partidos vuelven a mostrar la versión de un cuadro duro, rocoso y difícil de sobrepasar por su nivel defensivo, en otros están con más problemas y debilidades atrás. Por ahora, llevan encajados 11 dianas en 8 partidos, aunque seis de ellas se concentran en dos encuentros, en Mestalla y en el Johan Cruyff. Una forma de romper ese entramado es por banda y con el juego combinativo entre líneas. Además, en las transiciones no repliegan con tanta rapidez y dejan espacios interesantes para los rivales. Ahí la velocidad de Mbappé y Vinicius puede ser básica para crear oportunidades de peligro. Por último, en el juego aéreo tienen altura en los centrales centrales y al estar Mario Martín como stopper suele incrustarse entre ellos para ayudar en esta faceta.
5- Aspecto ofensivo
El acierto de cara a gol es uno de los grandes déficits del Getafe en la etapa de Bordalás. Sin embargo, pese a no ser excesivamente goleadores rentabilizan muy bien los tantos si no encajan. Arriba han perdido presencia, pero la aparición de Liso ha sido magnífica y de nuevo se confía en un Mayoral que no ha recuperado el nivel de hace un par de temporadas. La teoría de la manta corta de Tim se hace palpable en el conjunto del sur de Madrid. Es un equipo al que le cuesta ver puerta y ha marcado 9 goles en las 8 jornadas disputadas. Otro de sus caminos para el gol será sin duda las jugadas de estrategia. Cuentan con poderío arriba con los centrales y el propio Mayoral. El Real Madrid deberá estar concentrado en cada jugada porque el Getafe no dudará en meter muchos centros y envíos al área viendo que al equipo de Xabi Alonso le han marcado con relativa facilidad en esas facetas del juego.
6- Estilo de juego
El librillo de Bordalás tiene marcado en rojo la intensidad, la agresividad, la contundencia, el alto ritmo y las transiciones rápidas. Todos conocemos el estilo que predomina en el juego del técnico alicantino. El Getafe es un equipo que juega al límite del reglamento, muy intenso, agresivo y contundente sin balón. Un plantel el de Bordalás que en las disputas es top en la Liga en cuanto a balones disputados, pases largos y faltas comedidas ocupando el cuarto lugar del ranking. Esas entradas les han hecho merecedores de 20 amarillas, el tercer equipo con más cartulinas en la actualidad. En los últimos años está entre los conjuntos de las cinco grandes Ligas cuyos partidos tienen menos minutos de juego real. En su feudo son más propensos a cortar el ritmo del adversario y que se sienta ansioso e incómodo por lo que sucede en el césped. Bordalás insistirá en transiciones rápidas, verticales y de pocos toques cuando recuperan el balón en su campo para poder hacer daño en defensa a los pupilos de Xabi Alonso.
7- Hombre clave
Adrián Liso es la gran sorpresa del cuadro getafense en este curso. Además, acaba de regresar del Mundial sub20 de Chile con la selección española y está a disposición de Bordalás. El chaval aragonés es un atacante zurdo que se desenvuelve bien en varios puestos, desde la banda hasta la delantera, y que tiene buen olfato de gol. Es un jugador rápido, habilidoso y que arma bien el disparo en las inmediaciones del área. Puede compenetrarse bien con Mayoral, que sería el encargado de fijar a los centrales, mientras que él lo aprovecha para llegar desde un poco más atrás y pasar más desapercibido para los zagueros. Es el máximo realizador liguero del equipo en Liga con tres goles.
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Buenos días, amigos. El equipo cliente de Negreira ganó ayer sobre la bocina al Girona. Desesperado, en los últimos minutos, Hansi Flick puso a Araujo de delantero centro, y el defensa convertido en atacante logró el tanto de la victoria azulgrana. Cruyff hacía eso mismo con el central Alexanco, allá por los lejanos ochenta, así que no nos sorprenderá que alguien afirme que este triunfo es una apoteosis del manido ADN Barça, a pesar de que no hay nada menos característico del presunto código genético negreiro que poner a un defensa a cazar balones a lo olla en área contraria. Pero esta gente es así: el párrafo más aparentemente contrario a su relato se convierte de pronto, por arte de birlibirloque, en el mejor resumen del mismo.
De todos modos, lo más destacado del partido no fue el gol de Araujo, sino lo que pasó justo antes y justo después del mismo. Justo antes, Flick fue expulsado. Justo después, el entrenador bávaro dedicó, desde el banquillo, un espectacular doble corte de mangas al colegiado Gil Manzano.
—A ver. Me parece que os habéis equivocado en el orden de los factores. Primero haría el doble corte de mangas (la prensa cataculé lo llama “butifarra”, en tono admirativo y orgulloso) desde el banquillo y luego le expulsarían, a consecuencia de eso.
Nononono. Qué va. Primero le expulsaron, lo que pasa es que no se fue del banquillo, pese a estar oficialmente expulsado, y desde el banquillo donde no debería haber estado se marcó las dos butifarras.
Esta gente es así. Son sus costumbres y hay que respetarlas. Cuando decimos “esta gente” nos referimos al conglomerado CTA-ClubClienteDeNegreira, pues son lo mismo. Los árbitros toman decisiones y ellos las acatan o no, lo que prefieran, y la parte CTA del bloque mira hacia otro lado con complicidad. Son como los conductores de Roma con las señales de tráfico. “Bueno, esa señal representa lo que opina el ayuntamiento sobre lo que hay que hacer en este punto de la calzada. Pero a lo mejor yo opino que hay que hacer otra cosa”.
Las dos butifarras de Hansi Flick, ejecutadas desde el banquillo donde no debería haber estado, no dejan de marcar un curioso contraste entre lo que el protagonista de las mismas piensa y lo que por otro lado hace. ¿Recordáis cuando criticó los videos de RMTV porque “eso no es fair play y hay que respetar al árbitro”? Ajá. ¿Dónde queda dicho respeto en las butifarras?
Nuestro admirado David Álvarez, precisamente de RMTV, lo sintetizaba muy bien en este tuit con dos imágenes antitéticas.
En fin. Parece que Hansi Flick tiene un fair play de quita y pon. El hecho como decimos es que, lejos de estar consternado y pedir disculpas, el entorno culé se toma a rechifla los dos cortes de manga, cuando no se manifiesta a favor de los mismos. Eso sucede porque son unos horteras de manual. La prensa local, como habéis visto, adopta un tono de indisimulado orgullo ante la hazaña, y el directivo Rafael Yuste muestra desacomplejadamente su regocijo.
Flick no fue el único en el banquillo culé que dio rienda suelta a su alegría, de la manera más admirable, cuando marcó Araujo. Como bien indica este tuitero, Raphinha tiene mucha suerte de no ser Bellingham.
Por estos nuevos desmanes, el club cliente de Negreira afrontará penas muy severas, que serán aplicadas precisa y exactamente cuando les clausuren el estadio por el caluroso recibimiento a Figo en su vuelta al Camp Nou en 2001.
Por lo demás, y para no perder comba en la clasificación de la MLN (Mugrienta Liga Negreira), ya sabéis que el Madrid debe ganar esta noche en Getafe, que es como ganar en las calderas de Pedro Botero, con todo el respeto para el abnegado equipo de Bordalás. Nos recuerda Marca, en su habitual empeño en sembrar cizaña, que Vini aún no le ha marcado a dicho equipo. Nosotros lo que queremos es ganar. Quien marque el gol de la victoria (Vini, Mbappé o Courtois en saque de puerta) nos la trae laxa y pendulona, como maravillosamente dice nuestro amigo Falstaff. A lo mejor lo que pasa es que, a fuerza de constatar su iniquidad, es la propia MLN la que nos la trae de dicha guisa.
Os preguntaréis a quién tenemos a cargo de las labores arbitrales en el Coliseo. Nada, tranquilos, tenemos al volante a uno de los Munuera. Ya conocéis el maléfico ciclo Munuera. Después de arbitrarte Munuera Montero, piensas que es el peor de los dos Munuera, pero esto solo es válido hasta que te arbitra Martínez Munuera, momento en el cual pasas a pensar que en realidad Martínez Munuera es peor… opinión que solo se mantiene hasta que vuelve a arbitrarte Munuera Montero, y así hasta el infinito.
Pero tranquilos porque, si algo fallara en la actuación del hombre que en Pamplona nos dejó cinco penaltis a favor sin pitar, siempre nos quedará el VAR, al frente del cual estará González Fuertes, ya sabéis, el colegiado (o culegiado) que la víspera de la última Final de Copa se permitió amenazar públicamente a uno de los dos equipos a los que se disponía a pitar.
Pasad un buen día.
El Real Madrid decidió dar un volantazo en la parcela técnica a comienzos del año 1951. Firmó a Héctor Scarone, el primer técnico sudamericano de la historia blanca, y cuyo libreto e ideas eran antagónicas respecto al entrenador saliente, el inglés Mr. Keeping. El uruguayo era una leyenda del fútbol por su carrera como jugador, puesto que su experiencia previa en los banquillos era escasa hasta la fecha. En el equipo blanco pasó algo menos de temporada y media y la apuesta que se hizo con él no salió como se esperaba.
Nacido en Montevideo el 26 de noviembre de 1898, en su época estuvo considerado como uno de los mejores jugadores del mundo y todavía hoy figura entre los futbolistas más destacados de la historia uruguaya. Scarone, apodado el Mago, era un medio o interior que brillaba por su técnica, su habilidad, su rapidez, su extraordinario dribbling, su visión de juego, su inteligencia y su poderoso chut a puerta. Una vez colgó las botas, su palmarés era extraordinario, con un Mundial de fútbol (Uruguay’30), dos medallas de oro olímpicas (París’24 y Ámsterdam’28), cuatro Copas de América, ocho Ligas uruguayas o tres Copas Aldao, entre otros títulos. Jugó en tres etapas distintas en Nacional y al final de su carrera también en Montevideo Wanderers. En Europa vivió tres experiencias, una en el Barça, disputando partidos amistosos en 1922, y las otras dos en el calcio italiano, vistiendo las camisetas de la Ambrosiana (Inter de Milán) y Palermo.
Después de dejar el fútbol, pasó un tiempo hasta que ejerció como entrenador. Primero fue crupier en el Casino de Montevideo y luego abrió una tienda de comestibles. Su actividad en los banquillos comenzó tras la II Guerra Mundial y su primer equipo fue Millonarios de Bogotá, al que entrenó entre 1947 y 1948, en la transición del fútbol aficionado al primer torneo profesional del conjunto colombiano. Después regresó a su país para dirigir en la cantera de Nacional de Montevideo, compatibilizándolo con ser funcionario del Estado en la capital uruguaya.
La paciencia del Real Madrid con el inglés Michael Keeping se agotó después de dos temporadas y media y tras llevar un mes discurrido de la temporada 1950-51. Albéniz ejerció como interino hasta la llegada de Scarone, que se retrasó unas semanas más de la cuenta cuando parecía que aterrizaría en la primera semana de febrero. El uruguayo tenía unas ideas futbolísticas completamente distintas a las de Mr. Keeping, al que el cuadro madridista trajo para implementar la táctica de la WM recomendada entonces por la Federación Española de Fútbol. Scarone no era partidario de este sistema. Además, el club blanco contaba así con un técnico que hablaba castellano, algo que el inglés solo chapurreó algo en su último tramo como técnico en la capital.
El delegado especial del Real Madrid, Pepe Echániz, aprovechó un viaje particular a Sudamérica en los últimos días de 1950 para intentar realizar varios fichajes y contratar a un técnico tras el encargo de Santiago Bernabéu. Pronto envió noticias sobre el acuerdo por los refuerzos de Imbelloni, extremo derecho del gran San Lorenzo, Roque Olsen, atacante de Racing, y Vizcaya, un chico de origen español pero nacido y criado en el fútbol argentino. Finalmente, la contratación de Vizcaya se cayó y no vistió de blanco. Para el cargo de entrenador, Echániz pensó en el charrúa Héctor Scarone, con el que se reunió en Buenos Aires. El día 24, Echániz regresó a Madrid y el diario Marca al día siguiente publicó unas declaraciones suyas en las que decía que “Scarone ya es entrenador del Madrid” y que “llegará la próxima semana”. Además, daba su opinión sobre el técnico uruguayo: “Para mí no tiene más que ventajas. Primero, la fuerza moral que supone contar con el concurso de un jugador mundialmente famoso, que ha sido el supremo consejero técnico del equipo uruguayo, campeón del mundo en Río, y, en fin, que es un supertécnico especializado en algo tan importante como el descubrimiento, formación y tutela de valores juveniles, de los que en Uruguay ha sacado un partido espléndido. Pero todavía hay algo más: la ejemplar caballerosidad de Héctor Scarone dentro y fuera del campo y su limpia historia deportiva, donde no hay ni el más ligero desplante, creo que encajan perfectamente en el estilo, en la tradición de nuestro Club”.
Al final, el entrenador uruguayo no aterrizaría hasta el día 28 de febrero. Lo hicieron algunas fechas antes Olsen e Imbelloni. Así, el club blanco daba un lavado de cara al equipo con un entrenador nuevo y dos jugadores de mucha categoría y un nivel contrastado. Las primeras palabras de Scarone en Madrid fueron: “Yo vengo encantado. El vuelo ha sido magnífico. Y tenía una gran ilusión por volver a España. A esta España que tanta influencia tuvo en nuestra conquista del Campeonato del Mundo de fútbol porque en los encuentros que celebramos aquí pudimos acoplar el cuadro que más tarde conquistara el título olímpico”. Luego habló de fútbol y de sus ideas. La primera cuestión que quiso dejar clara es que “no soy partidario de la WM. Al jugador hay que dejarlo en libertad, sobre todo si es inteligente”. Su librillo era contrario al de Keeping, porque apostaba por una táctica elástica, enemiga de la rigidez que quita espectacularidad y eficacia al ataque.
El charrúa debutó como entrenador en partido oficial en la jornada 24 frente al Atlético de Bilbao. Un empate a dos fue su primer resultado. Una semana más tarde, la afición blanca se llevó una gran decepción con una dura derrota contra el Atleti a domicilio por 4-0. Scarone se escudó en las bajas de Molowny y Hon, puesto que con ellos “hubiera sido otra cosa” y también se lamentó de “aquel tiro de Montalvo que dio en el poste y pudo cambiar el resultado”. Los blancos resurgieron con dos triunfos consecutivos y cogieron dos puntos de margen respecto a la promoción. Pero las últimas tres jornadas ligueras no conocieron la victoria. En el choque que cerraba la Liga se recibía al Málaga, que también peleaba por evitar la promoción. Con un empate a uno al descanso y ganando el Depor claramente al Murcia, un gol malagueño mandaba a los blancos a disputar la promoción. En los últimos minutos hubo miedo en Chamartín y pitos cuando Bazán tuvo un gol claro. El partido terminó en tablas y el Real Madrid se salvó con un noveno puesto final.
El técnico uruguayo había explicado que en unos dos meses tras su llegada se vería a un gran equipo y esas fechas coincidían con la Copa. El equipo arriba era potente y veía puerta con facilidad, pero atrás era un conjunto muy débil y que recibía muchos goles. En la primera eliminatoria, el Real Madrid, con la incorporación de Gabriel Alonso y Sobrado, ilusionó ganando con mucha superioridad al Valencia, sobre todo en Mestalla por 1-5. A continuación, llegó una dura piedra de toque con otro derbi capitalino. En la ida en el Metropolitano, el entrenador uruguayo preparó “bien el partido, con un equipo en plena forma, con mejor forma física que hacía unos meses y en el que se advierte la mano del entrenador porque sabe desenvolverse con serenidad, y con una tranquilidad admirable que permitió capear las ofensivas rojiblancas para lanzarse al ataque aprovechando las menores oportunidades que se le presentaban”, según se pudo leer a Ramón Melcón en Marca.
El argentino Imbelloni anotó de cabeza tras un buen centro de Cabrera y los blancos ganaron por la mínima. En Chamartín, unos días más tarde, los madridistas aguantaron a su eterno rival de la capital y empataron a uno. El club y los aficionados empezaron a ver con esperanza salvar la temporada con la Liga, pero en semifinales tuvo lugar una gran decepción al caer con la Real Sociedad. En Atocha los donostiarras vencieron por la mínima y, aunque los madridistas confiaban en dar la vuelta a la eliminatoria en casa, volvieron a caer (0-3), después de no penetrar al gran cerrojo que montó Benito Díaz. Scarone se mostró decepcionado, manifestando que “hoy nos hubiese ganado cualquier equipo. Por dos tantos de diferencia, no; pero merecieron el triunfo”. Así terminaba otra campaña merengue para olvidar.
En verano, el uruguayo veraneó en la Costa Brava junto a Roque Olsen, con el que entrenó de forma individualizada, y también disputó algún partido de exhibición. Scarone habló para el Semanario Gráfico de los deportes de Marca en el hotel donde se alojaba. Lo primero que declaró es que “solo Dios y yo sabemos cómo he pasado esos dos meses de angustias continuas con el fantasma de la promoción. Usted no sabe la de veces que me agarré de los pelos y las horas amargas que he llegado a consumir”. Respecto al futuro, opinaba que “tengo mucha fe en los jugadores. La próxima temporada el Real Madrid hará un buen papel en los Campeonatos. Yo lo pretendo, porque debo corresponder al trato tan cariñoso que me han dado los madrileños”. Por último, explicó su fichaje por los blancos: “El señor Echániz me convenció en el propio Montevideo porque yo no quería salir de allí. También el ministro del Interior de mi país, señor Guichón, y el de Industria, señor Rompani, del que dependo en mi calidad de funcionario del Estado, me recomendaron que viniera a España, a la madre patria, como ellos expresaron, para poner todo mi saber al servicio del fútbol español. Todos me hicieron comprender que no podía negarme, y al final me entusiasmé con la idea”.
El equipo blanco se reincorporó a la actividad de cara a la nueva campaña 1951-52, la del cincuentenario del club, el 16 de agosto en Chamartín. Entre las caras nuevas se podía ver a Joseíto, Gausí, Cantero, Greus o el joven Zárraga, que llegaba desde abajo, del Plus Ultra. Por el contrario, abandonaron la entidad hombres como Azcárate, Macala, Luciano, Nemes e Imbelloni. Scarone habló para decir que “espero que este año el Madrid ocupe en el fútbol nacional el puesto que le corresponde. Confío en el material que se me ha entregado, y a poco que los muchachos respondan, puede hacerse un magnífico papel. Además, como ha dicho el señor presidente, hay que conmemorar en todos los terrenos las Bodas de Oro del Club”. La presidencia y la junta directiva, el staff técnico con el dúo Scarone-Albéniz y los jugadores eran conscientes de que estaban ante una temporada muy importante por el simbolismo que significaba medio siglo de vida de la institución madridista.
La Liga dio su pistoletazo de salida el 9 de septiembre y el cuadro blanco consiguió dos victorias en las dos primeras jornadas. Se esperaba hilvanar una racha positiva que le aupase a lo alto de la tabla, pero fue todo lo contrario. En los siguientes seis encuentros solo se logró un triunfo y, además, dos empates y tres derrotas. Scarone estaba desnortado, no daba con la tecla, el equipo no sabía a qué jugar y no paraba de hacer cambios en las alineaciones de semana en semana. Llegó a tal punto de medidas drásticas el uruguayo, que amenazó a los jugadores a excluir a todo aquel del once que no pusiera todo el entusiasmo en el terreno de juego. A partir del choque con el Valencia en casa, cuando se gana por 3-1, hubo brotes verdes y el técnico uruguayo consolidó un once. La entrada del joven Zárraga fue fundamental y atrás ganaron peso Gabriel Alonso, Hon, Navarro y Muñoz. En ataque siguió con pruebas, porque faltaba eficacia de cara al gol, hasta que el frente ofensivo formado por Molowny, Olsen, Pahiño, Joseíto y Cabrera se asentó.
El mejor tramo del curso se produjo entre la jornada 9 y la 20, donde los blancos se mantuvieron invictos, dando muestras de un equipo sólido y eficiente. En ese periodo, se goleó al Barça por 5-1 en Chamartín, se ganó con claridad también a Sevilla, Las Palmas y Español, se empató en San Mamés y se venció en el derbi por la mínima al Atleti. Los blancos alcanzaron el liderato en solitario y se mantuvieron arriba hasta la jornada 24 tras haber caído en Valencia y en un Atocha embarrado. En la jornada 25 llegó un momento crucial de la Liga con la visita a Les Corts. Barça y Real Madrid compartían el primer puesto y el que ganara asestaría un golpe de cara al título. En la previa, el técnico uruguayo era “optimista”, pensaba que el choque “será una lucha muy disputada hasta el fin” y avanzaba que no habría juego defensivo “ni 3-3-4 ni 1-2-3… Los cinco delanteros en busca de goles es, para mí, el mejor freno que se puede oponer al ataque endiablado de los primeros veinte minutos, que dicen que será el recibimiento con que nos obsequiará el Barcelona”.
El partido fue igualado y vibrante y se lo llevaron los catalanes por 4-2 gracias a su mejor puntería. Para Scarone “el encuentro no ha sido tan difícil como esperaba la mayoría y la clave de todo estuvo en el tercer gol del Barça, pero los azulgranas no son tan temibles”. La derrota minó la moral del cuadro madridista, que no se recuperará. Antes del Torneo de las Bodas de Oro intentaron aguantar el tirón culé, pero no lo lograron e incluso bajaron hasta el tercer puesto de la clasificación. La Liga a falta de dos jornadas era una quimera.
A finales de marzo y principios de abril se jugó un triangular para conmemorar los 50 años del club. La organización llevaba preparándose meses y los dos invitados fueron los colombianos de Millonarios y los suecos del Norrköping. La Comisión Organizadora trató de traer a un equipo inglés y otro argentino sin éxito. El destino quiso que llegara Alfredo di Stéfano con el cuadro colombiano e impresionase a Bernabéu. Los aficionados presentes en las gradas se preguntaban “¿quién es ese nueve?”. El primer encuentro de los madridistas fue precisamente ante los sudamericanos, que deleitaron en el césped de Chamartín y vencieron por 2-4 con dos goles de La Saeta Rubia. Scarone manifestó sobre su rival que “estos juegan muy bien al fútbol. Los Millonarios dominaron en jugadas aisladas, y nosotros nos acercamos más a su puerta y tiramos con frecuencia, pero con mala suerte. Por mi parte, estoy contento de la labor de mi equipo”. Dos días más tarde, los blancos lavaron su imagen venciendo, no sin dificultades, a los escandinavos tras remontar un 0-1 adverso. Millonarios se llevó el título y los actos de las Bodas de Oro finalizaron de manera emotiva y sencilla en una época sin lujos.
Tras el parón por el torneo, el Real Madrid regresó a la Liga para las dos últimas jornadas. En casa se ganó al Racing, pero en Nervión se cayó con estrépito frente al Sevilla por 4-1. Una despedida amarga con un tercer lugar en una Liga que por momentos se tiñó de blanco. El runrún de la salida de Scarone del club se venía escuchando y leyendo en la prensa desde hacía meses y la decisión parecía estar tomada por ambas partes. Ninguna quería ampliar el compromiso para las siguientes campañas. La Copa fue la última competición con Scarone al frente del equipo. Las dos primeras eliminatorias la superaron los merengues sin demasiados problemas. Vencieron en los cuatro partidos ante Celta primero y Real Oviedo después. En semifinales se vieron las caras con el Valencia de Quincoces. En la ida, los che ganaron por 2-1 y en Madrid se percibía que era un resultado remontable en Chamartín. Sin embargo, las cosas se torcieron en el minuto 5 con un tanto de Badenes y el equipo no se recuperó completamente. Molowny igualó y el marcador no se movió más. El Real Madrid decía adiós en casa a otra campaña sin títulos para lucir en el historial en una temporada especial. Al final del choque, Scarone criticó la eficacia y el juego valencianista: “Ellos chutaron una vez y fue gol. Nosotros tuvimos más ocasiones y solamente conseguimos un tanto. El Valencia es un cuadro que se limita a tirar el balón adelante”.
El equipo tenía en el horizonte una gira por Sudamérica con algún amistoso y la disputa de la Pequeña Copa del Mundo de Caracas, pero ya sería sin el técnico uruguayo. Scarone, unos días después de perder contra el Valencia, presentó una carta al presidente Bernabéu en la que le comunicaba su decisión de dimitir de manera inmediata. Su contrato finalizaba el 30 de junio y el club no pensaba renovarle, por lo que fue una resolución feliz para ambas partes. El uruguayo se despidió en el vestuario tras un partido entre la selección castellana y el Liverpool el 22 de mayo, y se marchó a Barcelona para recibir a su familia que llegaba de Uruguay en barco. Su sustituto inmediato para viajar a Sudamérica fue Ipiña.
La crítica al periplo de Scarone en el Real Madrid se puede resumir en la columna del periodista Gilera en Pueblo. En ella decía que el uruguayo “ha repasado su actuación como entrenador en el Madrid y se ha juzgado bien a sí mismo. En sus confesiones de despedida, hechas públicamente, ha analizado bien todo y exalta su labor, no con exceso de pasión ni con orgullo estridente, sino con amor propio, que no es lo mismo, y con pura objetividad. Pero hay algo más en la despedida de Scarone que nos ha gustado y casi conmovido: la sinceridad de sus palabras, llenas de pesar por tener que abandonar España, y esas concretas de que hay en el mundo un español más: Héctor Scarone, aparte las muy exactas de ese cumplido perdón que pide a los jugadores que entrenó (si es que en algo llegó a faltarles) pues los excesos temperamentales tuvieron como causa servir al Club. Es justo reconocer que la obra física de Scarone con el equipo ha sido casi perfecta y difícilmente superable. Si aquí se exigiera hoy a los preparadores solamente lo que se siempre se les exigió hasta hace poco: preparación física, es indudable que Scarone habría obtenido un franco éxito en su misión. Pero llegó a España en el momento crítico de la obsesión por las tácticas, de una crítica constante, no de los críticos tan solo, sino de una afición entera que busca avances técnicos cada día y quiere que el Madrid sea el mejor equipo de España cuando juega con españoles, y el mejor del mundo cuando juega contra los extranjeros. El Madrid, sus jugadores, han estado bien entrenados esta temporada. El Madrid, lo que ha dejado de ganar en la Liga, en el torneo de sus Bodas de Oro y en la Copa, ha sido por falta de jugadores de clase y por picardía o cálculo técnico de colocación de jugadores, tácticas de juego que con jugadores topos, que no discurren, corren a cargo del entrenador, pues siempre se espera que este los dirija. A Scarone le ha correspondido una difícil época y un más difícil equipo. De todas maneras, no hay duda de que Scarone vino aquí con el defecto de su clasismo sin evolución, demasiado aferrado y demasiado incrédulo y lo que puede hoy día el ajedrez del fútbol, los movimientos de peones. Él es un maravilloso ejemplo del culto a lo físico, al poder del atleta. Pero el fútbol de hoy da por hecho el fondo y las facultades de los jugadores, supuesto que lleva implícita la función del preparador, que el público puede ignorar, pero no el mando ni la crítica, porque el factor físico es esencial, ya que estamos en el fútbol como deporte. Otra cosa es el “Scarone estratega”. Aquí, quizá haya fallado. Al menos es donde no ha podido con el Madrid. Pero hay algo que es pronto para juzgar y en lo que todavía puede tener razón Scarone: en si es posible sacar más partido del grupo general de jugadores que le entregaron. Ipiña puede darle o quitarle la razón…”.
Fotografías: archivo de Alberto Cosín
Capítulos anteriores:
1.- Entrenadores del Real Madrid: Mr. Firth
2.- Entrenadores del Real Madrid (II): Kinké
3.- Entrenadores del Real Madrid (III): Berraondo
4.- Entrenadores del Real Madrid (IV): Quincoces
5.- Entrenadores del Real Madrid (V): Quirante
6.- Entrenadores del Real Madrid (VI): Albéniz
7.- Entrenadores del Real Madrid (VII): Fernández
8.- Entrenadores del Real Madrid (VIII): Cárcer
9.- Entrenadores del Real Madrid (IX): Fleitas Solich
10.- Entrenadores del Real Madrid (X): Ipiña
11.- Entrenadores del Real Madrid (XI): Encinas
En Cataluña, el nacionalismo catalán adoctrina sin parar, y desde que tienen competencias en enseñanza al llegar la democracia, es algo enraizado. Su idiosincrasia se basa en el victimismo constante para conseguir sus propósitos. El de arriba entiende el mecanismo y sabe que el victimismo es la estrategia para lograrlos, pero el de abajo sólo tiene el cerebro atiborrado de victimismo, no sabe que es una herramienta para lograr metas. El que sufre la propaganda realmente cree lo que le cuentan: España odia Cataluña y les roba.
Cuando bombardeas constantemente a una sociedad con falsedades, la gente no tiene tiempo de investigar todo, porque tiene una vida con demasiadas obligaciones como para invertir tiempo en investigar, y al final todos buscamos información que se ajuste a nuestro sesgo sin verificar la verdad.
Os pongo un ejemplo que me pasó recientemente: ya sabéis que siempre dicen que las primeras Copas de Europa son ánforas sin validez, y que la primera edición la jugamos sin tener que hacerlo.
Estaba yo comiendo con amigos, y un culé me empezó a comentar esto, diciendo que cómo puede ser que esté tan ciego para no verlo. Le pregunté que quién debió jugar la primera Copa de Europa entonces representando la Liga de España, y me dijo que el Barça, que eso lo sabe cualquiera. Saqué el móvil y busqué el palmarés de la Copa de Europa, para ver cuándo fue la primera con él, y que viera con sus ojos que la primera se jugó en la campaña 1955-1956, y le pregunté la temporada que debíamos mirar el campeón de liga, para ver quién debió jugarla, y me dice que la anterior, la 1954-1955. Busqué entonces el palmarés de la liga y fui hasta la temporada en cuestión, campeón: el Real Madrid, y subcampeón: el FC Barcelona. Pero, por si había dudas, la 1953-1954 fue exactamente igual con los 2 primeros puestos.
Su cara era un poema, boca y ojos abiertos y decía “a ver, a ver, a ver…” y me espetó: “no puede ser, siempre he oído que tuvo que jugarla el Barça”, y le pregunté: “¿y nunca te ha dado por verificarlo?”. El problema es que en pleno siglo XXI, en la era de internet, del smartphone, un culé prefiere pensar que el Barça debió jugar la primera Copa de Europa, en lugar de comprobar que la jugó el Madrid justamente. Lo peor es que he encontrado madridistas que también lo piensan, lo cual habla bien a las claras de lo fuerte que es el relato. Es más, conocí a un chico que vivía en Eslovenia, era español y madridista, que me contó que viendo un partido del Madrid en un bar de un pueblo perdido, donde él vive, se acercó un lugareño y le dijo que no le gustaba el Madrid porque era el equipo de Franco. Fijaos hasta dónde llega la propaganda.
Vamos por fases a desmenuzar las mentiras repetidas para convertirlas en verdad, que es de 1º de Goebbels.
Lo primero que argumentan es que el Madrid no debió jugarla, como he explicado antes, y que no la disputaban los campeones de liga porque decidieron a dedo quién debía jugarla para que la ganara el Real Madrid.
Para juzgar la historia hay que saber mirarla con los ojos de ese momento. Cuando se crea la competición, varios clubes importantes juegan la Copa de Ferias. Para participar en ella tenías que tener un mérito tremendamente futbolístico de primer nivel: que la ciudad del equipo tuviera una Feria Internacional. Además podían jugarla clubes o selecciones de ciudades. Londres, en la primera edición, tenía una selección, no un club. El F.C. Barcelona la jugó, aunque en principio iba a ser una selección de la ciudad. La primera edición duró 3 años y la redujeron luego a 2 años en la siguiente.
La Copa de Campeones de Europa es cierto que la crean L’Equipe y el Real Madrid, pero finalmente se juega siendo la UEFA quien la organiza desde el primer momento, cosa que la gente desconoce y es la primera mentira que cuentan.
Se invita a todos los campeones de liga de la temporada finalizada, y muchos clubes la rechazan porque piensan que esa competición no tiene importancia, algunos están inmersos en la Copa de Ferias y creen que pierden prestigio si juegan dicha competición, como por ejemplo el Chelsea, campeón inglés. El resultado es que al final sólo la participan 8 campeones, y algunos países son representados por equipos que han quedado en tercer lugar en su campeonato, por la renuncia a jugar los dos primeros clasificados. Esto no quiere decir que la jugaran equipos sin nivel, compitieron Real Madrid, Sporting de Portugal, AC Milan, PSV Eindhoven, Stade de Reims, Anderlecht… eran todos equipazos en aquella época. El Real Madrid venció en una eliminatoria complicada al A.C. Milan en semifinales, y sufrió mucho contra el Stade de Reims, gran escuadra en esa época, para imponerse en la final, hasta el punto de que en el minuto 62 marcó el Reims el tanto que les daba la victoria momentánea (2-3) y el Real Madrid dio la vuelta en 17 minutos anotando dos goles y sufriendo los últimos 11 minutos.
Fue tal éxito en toda Europa de la competición, que el segundo año ningún campeón se negó a jugarla. Todos querían participar en aquel torneo, que en una sola temporada se había ganado el respeto y prestigio por parte de todos. Era lo que más se comentaba entre los aficionados de todos los países.
¿Qué pasó el resto de años de las primeras 5 Copas de Europa con los equipos españoles? ¿Quiénes participaron?
Es decir, no sólo es que participaran otros equipos españoles, sino que, además, salvo en el caso del Athletic Club en la segunda edición, fue el propio Real Madrid quien se encargó de vacunarlos. Este hecho es el que creo que más les fastidia. ¿Alguien tiene alguna duda de que si hubiera ganado cualquiera de los clubes españoles la copa en esos cinco primeros años dejarían de llamar ánforas a los trofeos?
Respecto a la leyenda de que arbitraban a favor del Real Madrid, que quede constancia de que en la sexta edición, en la temporada 1960-1961, participaba el Real Madrid como vencedor de la temporada anterior, y el Barça como campeón de Liga, y la UEFA ya pensaba que para la competición no era bueno que volviera a ganarla el mismo. En octavos de final nos eliminó el Barça con la polémica actuación del árbitro inglés Mr. Ellis, que pitó un penalti fuera del área (qué raro, no sólo lo hizo Guruceta) y anuló nada más y nada menos que 4 goles al Real Madrid. Fue un escándalo. El Barça perdió esa edición en la final frente al Benfica, y tengo cero dudas de que, si la hubieran ganado, a día de hoy todavía se narraría como una gesta parecida a la del Cid venciendo batallas muerto en su caballo. Pero el caso es que no fueron capaces de ganarla hasta 1992, y por tanto las 6 primeras del Madrid no cuentan. ¿Por qué? Porque lo dicen ellos.
La primera temporada futbolística que se juega durante el franquismo es la 39-40. Datos sólo del periodo franquista:
1ª liga del Barça: 1944-1945.
1ª liga del Madrid: 1953-1954. Hasta esa temporada, el Barça había ganado 5 ligas y el Atleti 4.
1ª copa del Barça: 1942.
1º copa del Madrid:1946.
Curiosa forma de ganar el equipo del dictador. El Atlético de Madrid, que ha obtenido 11 ligas en toda su historia, consiguió 4 entre la temporada 39-40 y la 52-53. El Barça, 5 en idéntico periodo. Es decir, 9 de 14 ligas para los dos rivales por excelencia del Real Madrid. Extraño madridismo el de Franco.
Otro dato muy importante: es mucho más fácil robar un partido que un campeonato entero (aunque el Barça me ha mostrado magistralmente con lo de Negreira que ellos si saben hacerlo bien) y pongo un ejemplo básico: son las finales de Copa. Con Franco en el palco, el Madrid ganó 6 y perdió otras 6, siendo el equipo que más finales perdió; mientras que el Barça ganó 9, el que más junto al Athletic, perdiendo sólo una. El Athletic, al menos, perdió otras 5.
Es curioso cómo el equipo del dictador perdía más finales bajo su atenta mirada en el palco, mientras que el Barça sólo sucumbía 1 de 10, siendo el club odiado por el dictador, según ellos.
Durante todo el franquismo, este es el resumen de títulos de Liga y Copa de Madrid y Barça:
Real Madrid: 14 Ligas y 6 Copas.
F.C. Barcelona: 8 Ligas y 9 Copas.
Por cierto, durante el corto periodo de la 2ª República, el Athletic Club ganó 3 campeonatos de Liga, el Real Madrid, 2 y el F.C. Barcelona, 0. En Copas, el Athletic Club obtuvo 3, el Real Madrid, 2, y el Barça perdió las 2 finales que jugó. Seguramente es que el Athletic y el Real Madrid eran los equipos del Gobierno, y el Barça el más odiado.
Por cierto, el FC Barcelona otorgó tres condecoraciones honoríficas a Francisco Franco: la primera insignia de oro y brillantes en 1951, la medalla de oro conmemorativa del Palau Blaugrana en 1971 y la medalla de oro por el 75º aniversario del club en 1974. Estas distinciones no fueron formalmente retiradas por el club hasta 2019, tras un acuerdo de la Junta Directiva y la ratificación de la asamblea de socios.
Siempre te dicen que es normal, que Franco era un dictador, y como para no condecorarlo. Lo que pasa es que Franco fue dictador para toda España, y ¿sabéis cuántos clubes de fútbol condecoraron a Franco? Ningún otro. Es curioso, debe ser que al Barça le obligaba y al resto no.
Los culés siempre lloran amargamente que Franco reprimió tanto al Barça, que incluso fusiló a un presidente del club. Se trata de Josep Suñol.
Suñol fue elegido presidente del Barça en 1935. Era diputado desde 1931 por ERC. Poco antes del estallido de la Guerra Civil, anunció su intención de abandonar la presidencia del Barça agobiado por sus múltiples obligaciones, como manifestó en una entrevista el 10 de julio en Mundo Deportivo. De hecho, en bastantes documentos de la época figura que realmente renunció al cargo, debido a su intensa actividad política, pero en el club no habían llegado a convocar elecciones cuando estalló el conflicto bélico.
En plena guerra, Suñol se encontraba en Madrid en agosto, y decidió visitar al frente republicano llevando una donación de dinero a las tropas en el Alto de los Leones, sin ser consciente que el puerto estaba en manos del bando sublevado, que lo acababan de ganar. Lo pararon y lo identificaron, arrestándolo. Y lo fusilaron inmediatamente, por ser quien era a nivel político, sin tener nada que ver el vínculo con el F.C. Barcelona. Decir que lo fusilaron por ser presidente del Barça sencillamente es mentira.
Lo que seguramente no has oído casi nunca, aun siendo madridista, es que durante la Guerra Civil española, el presidente interino de transición no electo del Real Madrid fue Antonio Ortega Gutiérrez, entre 1936 y 1939, y fue coronel del ejército republicano y alto cargo de varios puestos en la república española y militaba en el Partido Comunista de España. Fue detenido y fusilado al acabar la guerra, mientras ocupaba todavía el cargo de presidente interino del Real Madrid.
Obviamente, su fusilamiento respondió a su filiación política y cargo militar, ser presidente del Real Madrid no tuvo nada que ver. Lo que no hace el Real Madrid es contar que un presidente del club fue fusilado por ostentar dicho cargo, porque es falso. Es más, en la web del club, ni aparecen él ni Juan José Vallejo, presidente interino no electo también durante unos meses del 36, precisamente porque no fueron presidentes electos y, durante el periodo de Guerra Civil, no aparece en la web presidente alguno.
Son ejemplos claros de cómo puedes mantener un relato de victimismo si quieres, y cómo puedes renunciar a él cuando eres serio.
Para esto no hace falta nada más que leer el excelente artículo de La Galerna de Miguel Ángel Senén.
Respecto a esto, no hace falta extenderse mucho, simplemente leer el extraordinario artículo que escribió aquí, en la Galerna, Alberto Cosín. Mirad el cuadro de títulos ganados por el Real Madrid con presidentes del CTA que habían estado previamente en el club. Ridículo es poco el argumento.
No olvidéis que siempre te van a hablar de Plaza y que jugó en el Plus Ultra, filial del Real Madrid. Eso es falso, Plaza jugó en el club antes de que el Real Madrid llegara a un acuerdo de colaboración con el mismo.
También se atribuye a Plaza la famosa frase de que mientras él fuera presidente nunca ganaría el Barça un título. Jamás se ha visto un periódico, grabación de radio o televisión en la que el presidente dijera eso. La frase la dijo Antonio Camacho, quien fue acusado de haberse dejado sobornar por un directivo del Barça en un partido contra el Betis.
Tampoco te va a contar el entorno culé cómo en el año 1985 el árbitro Mayoral Cedenilla presentó pruebas ante el CTA del intento de compra por parte del F.C. Barcelona para pasar la eliminatoria contra el Lleida, que habían perdido en la ida por 3-1. Existen reportajes de periódicos de la época con todo esto, y se sabe que en el CTA, dicho por el propio Cedenilla, no le hicieron mucho caso. Entonces denunció ante el CSD, donde, según él, si le escucharon. Finalmente, la decisión en el CTA fue descender de categoría al finalizar la temporada a Mayoral Cedenilla, siendo el presidente de los árbitros el “madridista” Plaza. Por cierto, entre 1981 y 1988, el vicepresidente de la RFEF fue el que era entonces presidente del Barça, José Luis Núñez, lo que viene a ser el superior jerárquico del presidente del CTA.
También hubo un caso de otro árbitro, Medina Iglesias, que denunció a Xavier Amat, directivo del Barça por intentar sobornarle a finales de los años 70 en el vestuario del Nou Camp en el descanso de un partido. ¿Quién terminó tapando el caso y olvidándolo? Sí, el “madridista” Plaza.
Lluís Canú, periodista culé, confesó hace poco en un directo del programa de YouTube de Siro López, que un directivo azulgrana le contó que Núñez le dijo cuando llegó a la Presidencia que quería comprar un árbitro, y que finalmente pudo hacerlo, ya que su empresa, Navarro y Núñez, abonó las letras de la hipoteca de un colegiado en función de cómo se desempeñaba en el campo cuando dirigía al Barça. Esta historia tampoco te la contarán.
De la frase que nunca dijo Plaza hablan a todas horas, pero no de la que dijo Joan Gaspart siendo Vicepresidente de la RFEF: "Perjudicaré deportivamente al Real Madrid hasta que me muera".
Y no hace falta que hablemos de cómo manipulan con el caso Barça-Negreira.
Para informarte de esto, puedes leer el excelente artículo que escribió aquí en La Galerna Miguel Espinosa García de Oteyza.
Por cierto, tal y como os he comentado antes, en la sexta edición de la Copa de Europa se pitó un penalti a favor del Barça contra el Madrid que se produjo fuera del área.
También se pitó un penalti en el Camp Nou a favor del Barça contra el Atlético de Madrid en la Jornada 22 de la liga 2004-2005 (6 de febrero de 2005). Ganaba 0-1 el Atleti y Mejuto González señaló como pena máxima una falta sobre Eto’o fuera del área.
En este caso concreto, me alegré, porque el Atleti, como dice Rafael Gómez de Parada, autor de Anatomía de un Negreirato y autor en la Galerna, siendo uno de sus portanalistas: “El Atleti es colaborador necesario en el Negreirato”, por lo tanto, sarna con gusto no pica
Una recalificación de terrenos es una acción que llevan a cabo las administraciones para cambiar un tipo de terreno a otro tipo, por ejemplo, de agrícola a residencial. Es una herramienta que se ha usado siempre en el ámbito del urbanismo. Es cierto que en España ha habido siempre especulación inmobiliaria, inducida por quiénes debieron prohibirla según la Constitución: los políticos, pero cambiar el uso de suelo deportivo a terciario (oficinas y negocios) no es lo mismo que de agrícola a residencial.
Además, lo que no te suele contar el antimadridismo es que prácticamente todos los clubes de España han sufrido recalificaciones para construcción de sus estadios o ciudades deportivas, no sólo el Real Madrid.
La recalificación del Real Madrid engloba un proceso histórico y controvertido, con dos recalificaciones principales: la antigua ciudad deportiva en los años 2000 para construir la zona de las cuatro torres, y el proyecto actual de Valdebebas para el Madrid Innovation Center. La primera fue cuando llegó Florentino al Real Madrid, y sirvió para afrontar los fichajes galácticos, y siempre se ha dicho que lo pagó el ayuntamiento de Madrid, pero lo que no se dice es por cuánto vendió esos terrenos el ayuntamiento para la construcción de las torres de la zona y que salió ganando dinero con respecto a lo que pagó al Real Madrid, por lo que no hubo pérdida del consistorio. Fue una operación en la que el Madrid ganó dinero y el ayuntamiento también, no lo pagaron los madrileños de su bolsillo.
La otra recalificación se refiere a la que quiere hacer el Madrid ahora en todo el terreno que tiene sin ocupar en Valdebebas para construir un centro tecnológico, en el que se cambiará la calificación del terreno, el club seguirá siendo propietario y se construirá un parque tecnológico en el que vendrán empresas del ramo importantes a trabajar a Madrid, con lo que ello supone a nivel económico para la ciudad y la propia Comunidad. Aquí el problema reside en que cualquier idea que tenga el Real Madrid para seguir creciendo y teniendo ingresos será critica por no habérsele ocurrido a otro club. El hecho de que el Atlético de Madrid tuviera los terrenos para la construcción del Calderón de aquella manera durante el franquismo, quitando parte del espacio de la M30 incluso (por eso pasaba por debajo de un graderío del estadio), o como ahora tienen el Metropolitano, es algo de lo que no interesa informar.
¿Cuántas recalificaciones ha tenido el F.C. Barcelona? Pues, concretamente, ha tenido 3:
Las dos últimas recalificaciones fueron vitales para que el club no desapareciera, y fueron intervenciones del franquismo para apoyar al club.
El F.C. Barcelona recibió favores administrativos y apoyo del régimen, incluyendo el fichaje de jugadores como Kubala, para el cual el gobierno franquista habría negado ayuda al Real Madrid.
Motivaciones: la ayuda del régimen se explica porque Franco valoraba a falangistas y católicos catalanes que habían apoyado el alzamiento nacional y habían sufrido durante el "terror rojo". Algunos presidentes del Barça, como Miró Sans y Yaudete, eran falangistas que buscaron la ayuda de Franco para el club.
A finales de los 80 y principios de los 90, el F.C. Barcelona fue patrocinado por TV3. La televisión pública catalana, con los impuestos de todos los catalanes, los culés y los que no, inyectó al club 2.000 millones de pesetas, que en el fútbol de la época fueron una completa barbaridad, y ayudó a poder contratar los jugadores que hicieron las delicias de los azulgranas en el famoso Barça de Cruyff, el Dream Team, junto con Núñez y sus tentáculos en la Federación en el comienzo de Negreira. Gracias a ese dinero se pudo fichar a Bakero, Beguiristain, Laudrup, Stoichkov, Romario, etc.
Yo lo único que veo es que siempre han sido ellos los favorecidos, los que han tratado de comprar árbitros, y siempre han mantenido el discurso victimista. Estoy convencido de que mis nietos escucharán que hubo una época oscura en la RFEF, llamada Villarato, durante la cual se beneficiaba al Madrid, y también contarán que Negreira fue un dirigente arbitral que contrató el Madrid para robar partidos, si el caso no termina con la sentencia que esperamos.
Es exactamente igual que pasa con Cataluña, son decisivos en todos los gobiernos de la democracia, obtienen todo lo que quieren, y venden que España les roba.
Es la misma esencia. Por eso mi cabeza no comprende que una persona española de fuera de Cataluña sea del Barça, y cuando le comentas estas cosas que te digan que no politices, y que no les cuentes películas. Eso sí, el 90% de ellos, cuando hables de política, te van a mostrar ojeriza contra Cataluña.
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Buenos días. Bienvenidos al NO-TE (Noticiario y Documentales Cinematebánicos). Nº 666B. Año XII.
♪ TAAA-ta-ta-ta-taaaan, ta-ta-ta-ta-taaaan, ta-ta-taaaan, ta-ta-ta-taaaan… ♪
Hoy, Pueblo leal de la Patria balompédica, os traemos una noticia de gran relieve: la más heroica e imperecedera victoria sobre la indisciplina, la soberbia y el libertinaje en la competición.
Ayer, ciertos elementos perturbadores del orden deportivo —los que de forma presuntuosa se llaman «futbolistas»— decidieron escenificar un acto contumaz de rebeldía intolerable: detenerse, inmóviles, durante quince segundos al comienzo del encuentro que enfrentaba al RCD Espanyol y al Real Oviedo en señal de protesta por el partido de liga entre Villarreal y FC Barcelona que se disputará en Miami gracias a las sublimes gestiones de Su Excelencia. Una manifestación grosera de desacato al orden. Pretendían quebrar la uniformidad del fútbol, mancillar el torneo, adulterar la pureza intrínseca del sacro juego.
Pero, gracias al buen juicio y mando férreo de Su Excelencia el Jefe del Estado del Fútbol Español, Generalísimo Tebas, ese acto de indisciplina no fue visto por el Pueblo. El Generalísimo ordenó ocultar tan furtiva protesta. En su lugar, los camarógrafos ilustraron la fachada exterior del estadio y los edificios cercanos hasta el inerte horizonte. Todo menos el escándalo que estaban protagonizando esos sujetos de invertebrada disciplina.
Semejantes conspiraciones judeomasónicas sin duda son maquinadas por elementos subversivos, los cuales habían urdido el plan con el frenesí propio de los enemigos de la integridad y los intereses del Generalísimo Tebas, que no son sino los designios divinos para el bien de la Patria. ¡Todo por la pasta! Perdón… ¡Todo por la Patria!
Mas no contaban con la mirada atenta de Su Excelencia, quien, con astucia y rigor, supo anticipar el golpe. Así evitó que el ojo público capturara tal ruindad. Protegió al ciudadano de bien de contemplar un vil espectáculo contrario al decoro del deporte nacional.
Las principales hojas parroquiales del Generalísimo, Marca y Sport, en un acto de patriotismo con precedentes, aunaron sus fuerzas con las de Su Excelencia y evitaron referencia alguna al incidente en su portada. ¡Patriotas y gallardos!
Muchos malintencionados hablan de «libertad de expresión» de los jugadores. Pero si los futbolistas pudieran erigirse en defensores de sus intereses laborales, los españoles pronto sufriríamos un campeonato resquebrajado en facciones enfrentadas donde reinaría el desorden. Intolerable. Es necesario preservar el orden y la jerarquía.
Cuando los agentes desestabilizadores llamados futbolistas protestan: «no fuimos consultados, se vulneran derechos, se adultera la competición», bien sabe la persona de orden que no son más que bramidos de insatisfechos ante la autoridad mayor. Un berrinche ante una grandeza, la del Generalísimo Tebas, que les supera en varios órdenes de magnitud.
Tampoco faltan, por supuesto, quienes invocan ese concepto tan decadente, hereje y foráneo llamado «libertad de prensa». Conviene recordar que semejante extravagancia carece de sentido cuando está en juego un Bien Superior: el Partido de Miami, magna empresa concebida para la gloria universal del balompié hispano y, en consecuencia, para el justo engrandecimiento patrimonial de Su Excelencia el Generalísimo Tebas. ¿Cómo podría permitirse que la turbia libertad informativa mancillase el luminoso propósito de que el dinero circule —siempre en la dirección correcta, como en el caso Barça-Negreira— hacia los bolsillos de quienes mejor lo administran para el bien común?
No confundamos democracia con desorden ni transparencia con insolencia. Hay valores que trascienden al periodismo y, entre ellos, brilla, dorado como la arena de la playa de Palomares, el sagrado derecho de Su Excelencia —quien trajo al fútbol la ansiada paz— a enriquecerse en ídem.
Por ello, las cámaras no mostraron esos segundos, los comentaristas pasaron a describir las buenas obras —grandes como pantanos— llevadas a cabo por el Generalísimo. Todo menos la ignominia de la insumisión que estaba perpetrándose en el campo. Así, el Pueblo no fue ofendido con semejante espectáculo de deslealtad.
Se impone recordar que en la liga de Su Excelencia el Generalísimo Tebas no hay lugar para el desorden ni el desacato. Lo que no conviene, no se ve. Lo que perturba la armonía, se oculta. Así se edifican los pilares del consenso futbolístico.
Por último, en nombre de Su Excelencia el Generalísimo Tebas, se insta a los clubes, jugadores, capitanes y comentaristas a plegarse con respeto, disciplina y sometimiento al diseño superior de la competición nacional.
¡Tebas, Tebas, Tebas, Tebas, Tebas!
♪ TAAA-ta-ta-ta-taaaan, ta-ta-ta-ta-taaaan, ta-ta-taaaan, ta-ta-ta-taaaan… ♪
Cualquier parecido de este portanálisis con la realidad es mera coincidencia. Durante la redacción del mismo no ha sufrido daño ninguna persona de bien.
Pasad un buen día