Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días, amigos. Es primer lunes de agosto, y a estas horas muchos de vosotros ya estaréis disfrutando de unas merecidas vacaciones. Incluso es posible que algunos estéis disfrutando de unas vacaciones inmerecidas, pero eso no os debe provocar ningún dilema moral: si Fran Soto se las toma, por qué no habríais de hacerlo vosotros. Así que echad mano de la tumbona y de la sombrilla, no olvidéis la crema protectora, y a rebozarse en arena y sal con toda paz de espíritu.

Los periodistas deportivos también se van -merecida o inmerecidamente- de vacaciones, si es que alguna vez no lo estuvieran o estuviesen. Agosto es muy puñetero, el asfalto hierve en Madrid y en Barcelona hay mucho guiri, sobra desgana y faltan noticias con que rellenar las portadas. Así que unas semanitas en la playa y que los becarios saquen las castañas del fuego o las noticias de la imaginación, que viene a ser lo mismo.

El problema es que los becarios suelen tener la imaginación limitada o, para ser más preciso, desentrenada; o sea, sin el tono muscular adecuado.

Entiéndaseles, no es culpa suya. Acaban de salir de la facultad de periodismo, tienen todavía el concepto trasnochado de la profesión que inspiró su vocación, piensan que se van a pasar la vida rastreando noticias y contándolas y, por consiguiente, viven en la ilusión de que la imaginación y la fabulación no tienen nada que ver con el oficio de periodistadeportivo. Angelitos.

Por eso está bien que se enfrenten a la realidad de su recién estrenada profesión y desentumezcan los músculos del ingenio durante la canícula. Como decimos, no hay mucho que contar, el lector está en cualquier caso más atento a que los churumbeles no le salpiquen la toalla de arena que a las inexistentes noticias del día, el sol aprieta y los días pasan arrastrando los pies en un sopor aletargado, cálido y muelle, en una suerte de transpirada duermevela. Así que las portadas de estos primeros días de agosto son como los estiramientos que preceden al ejercicio: necesarios pero aburridos, sin interés y con escasa chispa. Una rutina por la que hay que pasar pero que despierta nulo entusiasmo.

Mas tengamos paciencia: con el tiempo y la debida aplicación en el entrenamiento que ahora empiezan, antes de que se den cuenta estarán en condiciones de anunciar en portada veinticinco fichajes del Real Madrid y treinta y dos del Barcelona cada pretemporada. Anuncios que, con suerte, se concretarán en un fichaje y medio, lo que les dará ocasión de afirmar ufanos y campanudos que ellos ya lo habían anunciado en exclusiva. Momento en que, esta vez sí, podrán considerarse periodistas deportivos de verdad.

De momento, sin embargo, nos toca echarnos a la cara las portadas del primer día, o sea, de hoy. Como era de esperar, tienen el interés y la creatividad del prospecto de un medicamento. Ninguna de ellas, qué casualidad, se hace eco del comunicado emitido ayer por el Real Madrid celebrando la marcha atrás de ese cadáver llamado Infantino con la venta de los derechos del Mundial, y dejando claro que son los clubes los que corren con los gastos (emolumentos de los jugadores ) y riesgos (en forma de lesiones) de tales eventos. Bien por el club.

Esta, que es sin duda la noticia de más enjundia de la jornada, no la recoge ninguna portada. Bien hecho, queridos becarios: informar sobre noticias de calado que presuponen cierta inteligencia en el lector nunca ha sido la política de vuestros jefes, y no necesariamente porque ellos tampoco las entiendan. Vais por buen camino.

Marca dedica la portada a Ciria, autor del segundo gol contra la Fiorentina, con un titular pleno de ingenio y originalidad: “La última perla blanca”. Nos recuerda en una viñetita que Vinícius se pone hoy a las órdenes de Mou, y añade en uno de los faldones que “el Barça le abre la puerta a Ferrán”. Para que luego digan que los valores del Barça son una farsa (valga la redundancia). Les abre las puertas a los jugadores; eso es educación y lo demás, envidia.

Añade Marca, eso sí, que Ferrán sólo se irá si el PSG hace una buena oferta. Hombre, ya nos lo figurábamos. Sugerimos con afecto al becario responsable de esta entradilla que repase la lección de primer curso sobre qué es noticia y qué no: perro muerde a hombre, u hombre muerde a perro.

As abre con Vini, pero nos tememos que, en la elección de la foto, el becario se ha dejado llevar, más que por el entusiasmo del neófito, por el subconsciente. Fondo tropical de ensueño en lo que parece una fazenda brasileira de lujo, o acaso una mansión de Santa Barbara, California, con el mar adivinándose tras las palmeras cimbreadas por la brisa. Ya entendemos, estimado becario, que la vida a veces es dura, metido en la redacción del As en plena canícula en lugar de disfrutando de parajes exóticos con una caipirinha en la mano y la churri en la toalla de al lado, pero los caminos del periodismo deportivo están llenos de sinsabores. De lo de la renovación de Vinícius no vamos a hablar, que bastante ruido hay ya en todas partes; nos limitaremos a expresar nuestros votos por que club y jugador encuentren la forma de llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes. Queremos mucho a Vini. Mucho.

Afirma As que Ferrán Torres no está en venta. Cáspita. Córcholis. ¿Y lo de Marca? ¿Pero no le habían abierto la puerta? ¿Será que uno de los becarios -ora el de As, ora el de Marca- ha equivocado la apuesta? Nos estremece tal posibilidad: un patinazo tan grande en etapas tan embrionarias de la carrera profesional puede tener consecuencias funestas para el futuro.

Nosotros nos inclinamos por no sacar conclusiones precipitadas, y por pensar que ambas cosas con compatibles: el Barça le abre la puerta a Ferrán pero le prohíbe cruzarla. Hala, así quedan cohonestados los dos titulares y aquí paz y después gloria, que no es cuestión de amargarle el verano a un becario el primer día.

Sport anuncia a toda plana un “Plan para fichar al 9” (del Barça, se entiende). El plan, según el propio diario indica, consiste en esperar a ver si lo de Julián sí, ir mirando por ahí fuera otros posibles fichajes por si lo de Julián no, y pensar que si al final ni sí ni no sino todo lo contrario, Flick ya tiene muy buenos delanteros, o sea, que para qué quieres más.

Como puede comprobarse, es un plan tan ingenioso como sofisticado: ni deja nada al azar ni olvida ningún cabo suelto. Nuestra enhorabuena al becario de Sport: tanto el titular como su desarrollo en portada auguran un futuro prometedor.

Mundo Deportivo insiste en que Ferrán Torres no está en venta. Ya decimos, una cosa es que se le abra la puerta para que corra el aire (cuestión de gran importancia con los calores estivales), y otra que esté en venta. Habla de que el Barça ha suspendido un bolo, verbo que nos atrevemos a sospechar suscita tenebrosos recuerdos en la memoria reciente del becario, señala que el City tasa a Rodrigo en 75 millones, y nos informa de que Lewandowski ya brilla en Chicago. Nosotros ya descansamos al saberlo. Bien por Lewan, pero que no tome nota Pedri: con el viento y el frío que hace en la gran ciudad de la arquitectura norteamericana, no es buen destino para su lejana retirada.

Y hasta aquí lo de hoy. Pero no desesperéis, porque seguro que mañana habrá más y peor. De momento, pasad un buen día. Procurad que no se os derrita el cerebro, salvo que aspiréis a periodista deportivo, y no olvidéis la protección solar, salvo que os llaméis Marcos Llorente.

Soy plenamente consciente de que este artículo solo conseguirá enfadar. A los del team "Vinicius hace todo bien". A los del "Vinicius hace todo mal". Y también a todos los que están en medio: cada uno interpretará estas palabras como quiera y para eso están las opiniones. Pero hay algo que considero básico decir de entrada, en respuesta lo que se lee en redes sociales: el madridista que, con todo lo que ha hecho ya, no considere a Vinícius una leyenda viva del Real Madrid, no lo hace por motivos futbolísticos, sino que lo hace por sus fobias.

Y es perfectamente legítimo que esas fobias existan. El propio Vinicius se las ha podido ganar con determinadas actitudes. Ese es un debate diferente y no pienso negarlo. Pero precisamente por eso hay que aprender a separar ambas cosas. Si hablamos exclusivamente de fútbol, de rendimiento y de lo que ha significado para el Real Madrid, discutir el estatus de Vinicius carece de sentido. Con apenas 26 años, ya ha sido decisivo en dos Champions League, marcando en ambas finales, apareciendo en las eliminatorias, repartiendo asistencias y siendo durante años uno de los jugadores más determinantes del planeta. Si alguien sostiene que no ha sido o no es un futbolista de élite para el Real Madrid, y asegura que no es por cuestiones personales, quizás el problema no sea Vinícius, sino su capacidad para analizar el fútbol.

Vinícius y el negocio del escrache

Ahora bien, una cosa no quita la otra. Precisamente porque Vinicius es uno de los mejores jugadores del mundo, es completamente lógico que quiera renovar su contrato y que esa renovación venga acompañada de una mejora salarial importante. Está en el momento más valioso de su carrera y es una estrella mundial dentro y fuera del campo. Sería absurdo pensar que no tiene derecho a aspirar a un contrato acorde a su dimensión.

Si el club considera que una petición económica es excesiva, como lo es una prima de renovación que jamás ha existido en la historia del club, la respuesta debe ser no, aunque al otro lado de la mesa esté uno de los mejores jugadores del mundo

Pero existe un límite, y ese límite lo marca el Real Madrid. Por encima de cualquier jugador está el club. Siempre ha sido así y, en mi opinión, así debe seguir siéndo. El Real Madrid no puede permitirse romper una política que lleva décadas sosteniendo únicamente porque el futbolista que tiene delante sea extraordinario. Si el club considera que una petición económica es excesiva, como lo es una prima de renovación que jamás ha existido en la historia del club, la respuesta debe ser no, aunque al otro lado de la mesa esté uno de los mejores jugadores del mundo.

Ya ocurrió con Cristiano Ronaldo o Sergio Ramos. Son casos diferentes, por supuesto, pero el principio siempre ha sido el mismo: nadie está por encima de la institución. Y precisamente por eso espero que no cambie ahora. Si es cierto que el entorno de Vinicius está solicitando una prima de renovación cercana a los 30 millones de euros, una prima como digo inédita en la historia del Real Madrid, entonces el Real Madrid debe mantenerse firme. No porque Vinicius no merezca ganar muchísimo dinero, claro que lo merece. Sino porque el precedente sería peligrosísimo. El día que uno consiga romper el techo de cobrar una prima por renovación, detrás vendrán todos los demás. Y entonces dejará de ser una excepción para convertirse en una obligación. A algunos les encantaría ver salir a Vinicius, a mí me daría una pena enorme. Porque, al final, es nuestro niño. Le vimos llegar siendo un absoluto caos sobre el césped, incapaz de definir una jugada sencilla, soportando una presión gigantesca y convirtiéndose, con trabajo y perseverancia, en uno de los mejores futbolistas del mundo. Hace apenas dos temporadas estaba a un nivel de Balón de Oro. Pensar que todo pueda terminar con solo 26 años resulta realmente triste.

 

 

 

 

Vinícius y Florentino

Pero también creo que los futbolistas deben entender dónde están. El Real Madrid no es un club cualquiera. Ganar algo menos aquí suele significar mucho más que ganar bastante más en cualquier otro sitio. No solo por el prestigio, sino por la dimensión histórica del escudo que representas. Me viene a la cabeza Mesut Özil, que ha reconocido en innumerables ocasiones que marcharse al Arsenal por dinero fue uno de los mayores errores de su carrera. Ojalá alguien con esa experiencia pudiera sentarse con Vinicius y hacerle comprender que hay decisiones cuya factura se paga muchos años después. Aunque también soy consciente de que estas operaciones nunca dependen únicamente del jugador. Alrededor existen agentes, agencias, patrocinadores, marcas, intereses comerciales y un sinfín de voces explicándole constantemente por qué cambiar de aires puede ser la mejor decisión de su vida. Por eso creo que esta situación exige una reflexión profunda por parte de Vinicius. Debe preguntarse qué quiere que diga de él la historia cuando cuelgue las botas. Si quiere ser una leyenda eterna del Real Madrid o convertirse en la gran estrella de un proyecto sin nombre en Europa. Haga lo que haga, siempre le estaré agradecido. Porque nadie podrá borrar todo lo que ya ha dado al madridismo, pero también espero que tenga claro con quién está negociando. Florentino Pérez lleva más de dos décadas gestionando este tipo de situaciones. Se considera (y hace bien) infinitamente más inteligente que cualquier agente de supuesto renombre que entre en su despacho. Conoce perfectamente el negocio, entiende mejor que nadie el juego y difícilmente va a modificar una filosofía que ha convertido al Real Madrid en el club más ganador del mundo. La oferta será la que el club considere justa, ni más ni menos. Vinicius tendrá todo el derecho del mundo a aceptarla o a rechazarla, pero las reglas del Real Madrid no deberían cambiar por nadie. Porque la historia demuestra que el club siempre sigue adelante. Se fueron Cristiano, Casillas, Ramos, Raúl y tantas otras leyendas que parecía imposible imaginar al Real Madrid sin ellas. Y, sin embargo, el escudo siguió ganando. Ojalá Vinicius se quede, de verdad. Ojalá dentro de diez años podamos seguir hablando de él como una de las mayores leyendas que ha vestido esta camiseta. Pero, si para quedarse necesita que el Real Madrid deje de ser el Real Madrid, entonces el camino debe separarse. Te queremos, Vini. Al menos yo sí. Pero hay algo que quiero mucho más que a cualquier futbolista que vista esta camiseta. Quiero al Real Madrid. Y ahí es donde siempre debéis estar todos los jugadores: muy por debajo del escudo.

 

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Buenos días, queridos. El Real Madrid de la temporada 2026-27, el del retorno de Mou y el de los fichajes que llegan o que podrían hacerlo, arrancó ayer en Klagenfurt con un empate a dos frente a la Fiorentina. Se vieron cosas buenas, menos buenas, cosas nuevas y menos nuevas, como algunos despistes de jugadores que no tienen nada de novedoso. Según nuestro cronista Genaro Desailly, fue un Madrid "con buena pinta" pese a estar con lo puesto. Según el diario As, fue “un Madrid de dos caras”.

Según el propio Jose Mourinho, no fueron dos caras, sino tres: “he visto un Madrid fresco, otro cansado… y otro súper cansado”. El equipo tuvo un arranque prometedor, interesante, con movimientos parecidos a una presión incipiente,  velocidad en punta, y en la segunda parte, un apagón. Más físico que otra cosa, como corresponde a estas alturas de la pretemporada. La semana próxima comienzan a llegar más jugadores, se incorporan Bernardo Silva, Brahim y Vinícius al grupo, y todavía habrá que esperar una semana más para que los franceses y Cucurella comiencen los entrenamientos bajo las órdenes del portugués.

Es pronto, por tanto, para sacar conclusiones acerca de lo que nos espera esta temporada ilusionante (¿y cuándo no lo es para el aficionado?). Lo que sí tenemos claro es que nos espera un Mou menos locuaz, menos belicoso de lo que a algunos probablemente les gustaría.

—Me gustó todo lo que vi —fueron sus declaraciones post-partido.

Veremos si, cuando arranque la MLN y los Munueras y De Burgos hagan de las suyas, Mou se mantiene en ese tono o lo cambia ligeramente. Por ejemplo:

—Me gustó todo lo que vi… en mi equipo. Todo lo demás fue horrible: las patadas rivales, los insultos desde la grada, la persecución del señor de amarillo y las intervenciones sesgadas del VAR.

O bien:

—He visto a un Madrid muy bueno, otro cansado del doble criterio de las faltas y las amarillas del CTA, y otro súper cansado de tener que meter tres goles para que valga uno.

Quedémonos en los aspectos positivos de lo visto ayer, como que Endrick no ha perdido el instinto goleador, que es capaz de enchufar medio balón suelto en el área y, de paso, demostrar de nuevo que De Gea nos hace dudar de que los cuerpos sólidos sean de verdad intraspasables. La portada del diario As se centra en la figura del brasileiro, como lo hace el diario Marca, y ya sabemos que cuando algún suplente hace algo positivo, al Madrid se le genera un problema, nunca una ventaja.

“Endrick pide sitio a Mou”. Preludio claro de lo que vendrá con Endrick si finalmente se queda, o con cualquier otro que pueda venir, chupar banquillo y revolucionar un partido desde el banco: “Brahim manda un mensaje a Mou”, “Konaté manda a Huijsen fuera del once titular”, “Bernardo reclama minutos”, anticipo del “exige minutos” junto a una foto del luso con cara de cabreo, “Espí merece más”, para terminar con los habituales “no hay sitio para la cantera”, “Mou tiene un problema”, referido a tener dieciocho jugadores en forma y plenamente dispuestos, o “El rompecabezas de Mou”, acompañado de disquisiciones sobre las complicaciones tácticas que suponen tener una plantilla amplia. Lo hemos visto tantas veces que solo queda solazarnos con la espera.

El diario gallardo nunca da puntada sin hilo y coloca sus mensajes poco a poco, no hay más que mirar un poco en la portada: “Endrick se reivindica con un gran tanto” y “Espí debuta y roza el gol”. Bueno, si lo de ayer fue rozar el gol esperamos que rozar el lateral del coche con la columna del parking sea algo similar en lo que a cercanía y centímetros se refiere.

“Las dos caras de la verdad” era un thriller judicial con los madridistas Richard Gere y Edward Norton en el reparto. Y las dos caras de la verdad de la prensa nos procuran momentos como los que vemos en estos días de pretemporada y confección de las plantillas: el Madrid tiene un problema con la amplitud de medios, pero sus carencias son siempre maravillosas oportunidades para nuestro principal rival. No tener un chavo siempre es visto como una virtud, incluso si hay que vender al único delantero centro que les queda tras la salida de Lewy: “el PSG apuesta por Ferran”. Y ya está, ¿quién dijo “problemas”? Automáticamente aparecen chicos de la cantera de toda la vida, aunque lleven apenas seis meses en la ciudad condal, y te los venden como los futuros cracks mundiales. Mientras se complica el traspaso de Julián Álvarez a precio de saldo, los diarios cataculés producen estrellas emergentes de la nada:

“Impacto Hamza” y “Apuesta Bisiwu”. ¿Acaso contradictorio con el supremacismo catalán que algunos se gastan por esas tierras y en esa entidad? Hamza. Bisiwu. De Palafrugell y El Masnou, respectivamente, desde chiquititos.

No queríamos acabar este portanálisis sin una mención a la recogida de cable del presidente de la FIFA Gianni Infantino en su plan multimillonario de venta del Mundial por porciones. “Infantino da marcha atrás”, se repite en tres de las cuatro cabeceras. La cuarta opta por un “Infantino se rinde”. En la nutrida redacción de verano de La Galerna se celebra todo lo que sea un fracaso de los que propugnan mundiales de dos meses con un centenar de países inscritos, o fases de clasificación infumables con ochocientos territorios y regiones. En definitiva, nos alegramos de la marcha atrás de esos tipos que nos privan del Real Madrid para llevarse a los activos de la plantilla y devolvérnoslos hechos polvo para jugar partidos con sus selecciones. Pagando un precio ridículo por ello, por cierto.

Que tengáis un gran día.

El Madrid empató con la Fiorentina en el primer encuentro de la pretemporada, con buenas sensaciones pese a lo temprano del momento.

Con lo puesto, el Madrid formó con una imberbe pareja de centrales (Joan Martínez y Mario Rivas), Trent en el lateral derecho y Dumfries, que debutaba, por delante de él, al estilo carrilero que le es familiar del Inter. Camavinga iniciaba como mediocentro junto a Valverde. En lugar de agredir con el balón a su compañero Güler, como hiciera ante el Leganés, le soltó un pelotazo a uno de azul nada más empezar. Es un avance. Después estuvo a punto de forzar el córner más absurdo de la historia del balompié. El manojo de nervios en que se ha convertido el otrora prometedor centrocampista francés es una cosa digna de estudio. Después se resarciría dando una asistencia, pero el pobre sigue bastante negado.

Güler, en cambio, se mostraba tan activo como se le ha visto en los encuentros/entrenamientos últimos, pergeñando magias y mordiendo por recuperar el balón. Estuvo también en la jugada del primer gol, secundado por una incursión de Carreras, un pase atrás y una maniobra de experto por parte de Endrick. La controló buscando hacerse hueco y espantar al defensa a la vez, para luego sacudir un latigazo violento y seco a la red de De Gea. Hay quien duda de las condiciones del brasileño. Este cronista ya no entiende nada.

Seguía mandando el Madrid. Un balón largo de Trent, marca de la casa, estuvo a punto de desembocar en una ocasión tras el correspondiente centro de Dumfries, si bien sería Ciria el que marcaría a pase de Camavinga. Este había sido habilitado por Trent, y Güler la había dejado pasar al ver llegar al canterano sevillano. El 2-0 caía justo antes de la pausa de hidratación, que armonizaba con lo refrescante de las sensaciones. Destacaba, dentro de ellas, la pugna sin desmayo de un Endrick activadísimo. Contagiaba además a sus compañeros, enrabietados en la recuperación de la pelota. La batuta la llevaban Trent y Güler, pero todos pugnaban y jugaban. La Fiorentina (¿hemos dicho que era el rival?) ni la olía.

Sin embargo, y para hacer bueno el síndrome del cronista, marcó a renglón seguido el equipo italiano. El excanterano blanco Alex Jiménez filtró un buen balón a Piccoli, que soltó un trallazo imposible para Lunin. El fútbol es muy suyo, y en pretemporada más. Profundiza en su carga de aleatoriedad.

2-1 al descanso.

Espoleados por la enorme renta (un gol) que en la primera parte sacaron a su pobre juego, los italianos empezaron achuchando en el segundo tiempo. Al Madrid le empezaban a pesar las piernas, como correspondía a la energía del primer tiempo y a la falta de cambios de Mourinho, y a los blancos les costaba sobreponerse al arreón. Endrick, eso sí, explosivo como es, protagonizó una arrancada que solo pudo ser frenada con agarrones denodados. Mandrágora lanzó una falta de manera amenazante, preámbulo del empate. Kean remató de cabeza ante la comprensible falta de chispa defensiva de los de Mou. Hacían falta piernas, pero en el banquillo solo había niños y el portugués quería forzar a los del primer equipo. Se antoja normal.

Dumfries se mostraba en inevitable baja forma, dado lo incipiente de su pretemporada. Aun así, se fajaba bien en su posición más adelantada de lo que en principio le veremos. Entró Cesteros por un buen Álex Ciria, en el afán de volver a controlar el partido, poco antes de la segunda pausa de hidratación, anticlímax que tiene pinta de consolidarse pero que en este caso no le vino mal al Madrid. A la vuelta, había recuperado la posesión. Güler y Endrick demostraban estar en buena forma (¿quizá demasiado?) y finos. En el afán de aprovechar el renacer, Mou metía a Yáñez y hacía debutar a Espí.

Las buenas sensaciones habían vuelto. No así las ocasiones, pese a la porfía de Espí en el área. Debutaba  Lacosta y Lamini Fati.

Joan Martínez se las bastaba y sobraba con los contragolpes del adversario. Antes del final con 2-2, registramos un presagio optimista de jugadas por llegar con el gran centro de Trent y el cabezazo de Espí. Es previsible que veamos eso muchas veces. Que el viejo fútbol vuelva a nosotros.

Buenos días, galernautas. Primero de agosto. Comienzo de vacaciones para muchos. No dudamos de que son más que merecidas, por lo que solamente nos queda desearos que las disfrutéis o, si así lo consideráis, que las paséis en familia.

Ayer falleció Franco Baresi. El 6 eterno del Milán de Arrigo Sacchi. Qué equipo. Quien esto escribe lo vio jugar y sufrió las noches en que su equipo derrotaba al Real Madrid con abrumadora regularidad. Se trata del último gran líbero del fútbol, un hombre que provocaba que sus rivales odiasen desesperados a su brazo. Era con esa extremidad con la que ordenaba a Tasotti, Costacurta y Maldini, compañeros de zaga, que se adelantasen y dejasen en fuera de juego a sus rivales. Si la cosa fallaba, ya estaba él para deshacer el entuerto. No era técnicamente brillante o estético ni falta que le hacía. Nada más era eficaz e inteligente. Nada menos. Él cerraba el área de su portero, Galli, mientras que Gullit, Van Basten, Ancelotti o Donadoni se encargaban de castigar la red contraria. Casi nadie al aparato. Descanse en paz.

Diseccionemos las cabeceras de la prensa presuntamente deportiva. Marca, diario gallárdico, se despacha con un primerísimo plano de Vinicius y titula de manera sensacionalista con relación a su renovación. Pues muy bien. Renovación  o traspaso. Correcto. El problema es si él quiere irse al equipo que más y mejor pague al Real Madrid por sus servicios. Como diría Laporta refiriéndose a cualquier jugador con el que ha llegado a acuerdos  sin conocimiento de su club, “los jugadores juegan donde quieren”. Mucho escribiremos, a buen seguro, sobre Vini en los próximos días.

As, ese diario prisaico, lleva a su portada a Paula Blasi, ciclista participante en el Tour. A fuer de sinceros, no teníamos ni idea de que comenzaba el Tour femenino ni quién es Paula Blasi. Para que luego digan que la prensa deportiva no sirve para nada.

No todo en estas vacaciones iba a ser agradable, y precisamente hablando de cosas que no sirven para nada, habrá que echar un vistazo a los periódicos cataculés. El diario del Conde de Godó, Grande de España, parece querer invocar demonios antiguos. Ah, no, es que está nombrando canteranos. Hasta donde sabíamos, un canterano culé solía llamarse Sergi, Dani, Jordi o Jaume, y solía tener apellidos locales. Los tiempos cambian, y los dos que ocupan la portada  tienen origen africano.

Sport infla un poquito más lo del canterano Hamza, ese fichaje egipcio recién llegado a las filas culés. Lo llama faraón tras haber marcado dos goles en una pachanga de verano contra el Birmingham en la que el equipo culé perdió en los penaltis. Faraón. El nivel es este cuando pensábamos que no podía ser mas bajo. Es agosto. No se lo tengáis en cuenta.

Pasad un excelente día.

El Real Madrid está cerca de firmar a Yan Diomandé para las próximas seis temporadas a cambio de unos 130M de euros. El extremo costamarfileño llega para cubrir una de las carencias más evidentes del conjunto merengue desde hace una década: el extremo derecho. El último jugador de primer nivel que tuvo el Real Madrid desempeñando esa posición fue a mi juicio Gareth Bale en 2016, antes de empezar a sufrir un período de irregularidad provocado por las lesiones que le supuso desaparecer de las alineaciones, obligando a Zidane a un cambio de esquema con Isco como mediapunta.

Esto no significa que Diomandé vaya a alcanzar el nivel del galés en el Real Madrid de manera inmediata. Es una apuesta muy fuerte por un jugador joven que ya ha dejado muestras de su potencial en la élite del fútbol, y que había llamado la atención de los clubes más importantes de Europa.

Es un fichaje arriesgado, debido a su elevado precio, que se enmarca en un contexto de inflación del fútbol en el que se están pagando cantidades exacerbadas por jugadores que no ameritan tales cuantías. Dos ejemplos recientes son los fichajes de Morgan Rogers y Elliot Anderson rumbo hacia Chelsea y Manchester City, respectivamente, a cambio de unos 135M cada uno. Bien es cierto que el mercado inglés funciona con sus propias reglas, y que el futbolista británico, por lo general, suele tener un valor añadido que se traduce en varios millones más a cada operación en la que esté involucrado.

Este fichaje se puede ver como una posible respuesta a lo que pueda ocurrir con Vinicius en las próximas semanas o meses. Las últimas informaciones apuntan a que el Arsenal estaría muy interesado en hacerse con los servicios del brasileño

Otro riesgo posible del fichaje de Diomandé es que no se trata de un extremo derecho “puro”, se podría decir. Un caso muy similar al que ocurrió con Rodrygo en su momento.

Es cierto que durante esta su temporada de irrupción se ha desenvuelto muy bien en esa posición, pero no deja de ser un jugador diestro jugando a pie natural, por lo que una posible amenaza en diagonal está prácticamente descartada, y eso le obligaría a intentar regatear hacia fuera en la mayoría de las ocasiones. En cualquier caso, es un jugador que, en condiciones normales, debería aportarle profundidad y peligro al Real Madrid en una posición que parecía abandonada.

Una de las dos claves para entender esta incorporación es la ya comentada carencia de un jugador de banda derecha, cuestión que Diomandé viene a resolver. Y la otra, y quizá más importante, es que el Real Madrid no solo está comprando un jugador. Está comprando tiempo y poder de negociación.

Este fichaje se puede ver como una posible respuesta a lo que pueda ocurrir con Vinicius en las próximas semanas o meses. Las últimas informaciones apuntan a que el Arsenal estaría muy interesado en hacerse con los servicios del brasileño, quien recordemos termina contrato al final de la temporada que está a punto de comenzar.

Lo más lógico sería pensar que Vinicius va a continuar un año más en Madrid, agotando su contrato, y llegando a junio de 2027 con una posición totalmente ventajosa respecto a cualquier club que esté interesado en ficharle o en renovarle. Sin embargo, el mundo del fútbol es muy cambiante, y lo que hoy puede darse por sentado, al día siguiente ha virado por completo.

Desde el punto de vista económico, lo mejor para Vinicius sería quedarse y de esta manera ponerse en la mejor situación para maximizar sus ingresos pero, desde el deportivo, el Arsenal puede ser un buen destino para él, posicionándose como el jugador más importante de los londinenses, aunque tendría que lidiar con alguna particularidad táctica de Mikel Arteta.

A pesar de que Diomandé venga a ocupar la banda derecha del equipo de Mourinho, su posición más natural y hacia la que irá evolucionando y encontrando su mejor versión, es partiendo desde la izquierda a pierna cambiada.

Y esa es la segunda razón por la cual el Real Madrid va a ejecutar este fichaje. No solo adquiere una potencial estrella, sino alguien que pueda actuar como un seguro ante una posible salida de Vinicius.

Bien es cierto que el precio puede sonar desorbitado, y que se convertiría en el fichaje más caro de la historia del Real Madrid, pero así funciona el fútbol actual y, si rinde a la altura de las expectativas, nadie se acordará de cuánto costó.

 

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Ante la proximidad del comienzo de la temporada que tanto nos apetece, quizá la que más nos ilusiona en los últimos años, creo necesario, como servicio público al madridismo, recordar que, si nada lo remedia, volveremos a enfrentarnos a la Liga del negreirismo, al antimadridismo mediático habitual, y a la difamación sistemática, a lo que habrá que sumar este año el odio furibundo a nuestro gran entrenador, José Mourinho, un odio que es algo así como una extensión tumorosa de todas las fobias y corrupciones anteriores.

Con la intención de facilitar al madridista la comprensión total o parcial de la verborrea difamatoria, pongo a disposición de los lectores de La Galerna las que serán –y no creo equivocarme mucho- las 20 sandeces más escuchadas esta temporada y su traducción para la gente de bien:

“Mourinho ya está provocando”. El Real Madrid está sufriendo otro robo a mano armada.

“El jugador del Real Madrid debió ser amonestado”. Acaban de romperle la tibia de nuevo a Vinicius.

“Hay dudas sobre la acción”. Solo las tiene el comentarista.

“El Real Madrid ha vuelto a ser favorecido por el VAR”. Gol legal del equipo blanco, pese a que los árbitros han detenido durante 15 minutos el partido para revisar cada plano de la jugada, buscando la remota posibilidad de que el huevo izquierdo de Jude Bellingham estuviera ligeramente más adelantado que el huevo derecho del defensor.

“Mbappé se deja caer claramente”. Un francotirador del equipo rival ha lanzado una ráfaga de ametralladora sobre el tobillo de Mbappé.

“Me cuentan que Cucurella ya se está arrepintiendo de fichar por el Real Madrid”. Cucurella está feliz en el equipo, está haciendo la mejor temporada de su vida, y es el más firme candidato al próximo Balón de Oro.

“MVP del Madrid-Barcelona: Lamine Yamal”. Victoria holgada del Real Madrid con la extraña suplencia de Yamal, que vio el partido desde el banquillo hasta el minuto 99. Jugó durante un minuto y no llegó a tocar el balón.

“Así gana el Madrid”. En efecto. 5-0 en casa.

“El Bernabéu presiona demasiado a los árbitros”. Cosa que, como es sabido, no ocurre en ningún otro estadio del mundo.

Lamine Yamal

“El Barcelona ha dominado el partido con una posesión del 60% y el resultado no refleja lo que hemos visto”. El Madrid vence por 12 goles a 1 al Barcelona, en homenaje al España-Malta del 83, pero los culés han tenido la pelota el 60% del encuentro a base de pasársela horizontalmente entre los defensas. Empate.

“Rüdiger entra con demasiada violencia”. Extraordinario y limpísimo corte de balón de Rüdriguer, evitando un gol cantado, en el último segundo, justo antes de que el rival pudiera lanzar a puerta.

“El Madrid no juega a nada”. Llevamos 15 victorias consecutivas.

“Hay imágenes para todos los gustos”. Carlos Martínez comenta la repetición en la que un defensa rival derriba de una patada voladora a tres delanteros blancos dentro del área, mientras el árbitro entona su zarzuela favorita mirando hacia Cuenca Sur.

“El árbitro se ha excedido con los 7 minutos de descuento”. Partido que llega al descuento con empate en el marcador. En la segunda parte el equipo rival solo ha permitido que el balón circule sin interrupciones violentas entre los jugadores merengues durante 33 segundos.

“Reiteradas protestas de Vinicius, que debería dedicarse a jugar y callarse”. El delantero del Madrid está sentado fuera del campo, tratando de encajar varias extremidades de su cuerpo que han quedado disociadas de sí mismo después de la salvaje agresión del defensa.

“El caso Negreira es cosa del pasado”. El Real Madrid sigue teniendo que jugar contra 12 cada partido de Liga.

“El VAR entra demasiado”. El error perjudicaba al Real Madrid.

“El VAR no debe rearbitrar”. El error beneficiaba al rival del Real Madrid.

El escándalo de Soto Grado y Muñiz Ruiz en Mestalla

“El árbitro ha sido decisivo en la victoria de los merengues y esto es algo que no debe ocurrir”. Otro comentarista que se suma al grupo de entrenadores, delimitado por Mourinho, que critican los aciertos del árbitro, y que hasta ahora solo estaba formado por uno solo, Guardiola.

“Mourinho ha calentado innecesariamente el ambiente y esto no se puede tolerar”. Mourinho ha leído en voz alta el reglamento arbitral durante la rueda de prensa previa.

 

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Todo es urgente, espídico en un mundo que devora noticias como una trituradora de papel. Se acabó el mundial pero no desesperemos porque hay más. Resuenan ya lejanos los ecos de una victoria histórica que, más allá de una copa, la Copa en mayúsculas, supuso el parto de un unicornio: España se mostró unida ante un objetivo común.  No es habitual. Siguen calientes las calles en nuestra memoria, con sus cánticos gregarios, con los abrazos a desconocidos, los restos de confeti en el pelo, y la máquina del fango ya se despereza, pesada y adormilada como un oso hibernado, para jugar a adivinar el próximo fichaje que arrojarnos a la cara y bajar el suflé recordándonos, con lo mundano del cotilleo fácil de este o aquel traspaso, que la felicidad del pobre ,el momento perfecto, no puede durar más que un cruce de miradas en el metro.

Aquella prueba de que pudimos hacerlo, de que pudimos ser “uno y trino” olvidando nuestros colores domésticos, empieza a ser un dulce recuerdo que se aleja, tal vez hasta dentro de cuatro años, perdiendo pie, poco a poco, dentro de un charco de lodo y tertulias de verano. Nos sentaba bien ese disfraz ceñido de la unidad sin ira, nos rejuvenecía y nos hacía buen culo. Pero la excepción nunca se impuso a la regla y una entelequia es, por definición, imposible y fugaz.

El reto es, para no variar, ciclópeo, homérico otra vez más: que la nueva plantilla sea no solo superior al Barcelona sino a la suma del Barcelona y el CTA, ambos albañiles de ese maldito muro

El Muro De Las Lamentaciones está fresco, construido cada año, ladrillo a ladrillo, por quienes quieren ocultar una verdad incómoda. La estupefaciente teoría conspirativa de mal perdedor de parte de la afición argentina tendrá más pronto que tarde su parangón en parte de la afición española, que hace unos días sufrió su propio intento de Negreirato. Será paradójico ver a muchos de aquellos damnificados del sistema FIFA que se desgañitaban con “la roja” hace apenas días, consecuentes y clarividentes ante el trato de favor al rival, negar los hechos y el saldo arbitral, los puntos de sutura y las cuentas del Caso Barcelona-Negreira, víctimas un año más de nada con el sonrojante silencio de casi todos. Un metrónomo de la vergüenza que desnudará a muchos de los que se abochornaron ante la actitud cafre y zafia de esa Argentina mundialista y favorecida, que en unos días justificarán sin pudor a los nuevos “Maffeos y Raíllos”, se comerán sin pan el idioma pornográfico de la jugada gris en campos hostiles, creerán ver en las patadas segadoras del rival del Madrid una presunta fuerza insuficiente o vivirán la entelequia de los muñecos que, con vida propia, saltan de un fotograma a otro. “Spain is different”.

Munuera Montero

El Real Madrid, por su parte, otro año más debe trepar ese muro con las manos desnudas y sin despeinarse. Se le exigirá un comportamiento de traje y corbata desde una tribuna de menestrales de bocata,lata de cerveza y mono grasiento. El reto es, para no variar, ciclópeo, homérico otra vez más: que la nueva plantilla sea no solo superior al Barcelona sino a la suma del Barcelona y el CTA, ambos albañiles de ese maldito muro. Solo entonces, sobrepuesto a los tentáculos del Club de la Lucha, el Real Madrid puede ser campeón en España. Curiosamente, cuando el club con todavía más ligas alcanza el “nivel campeón de Champions” suele tener opciones de reescribir el plan, pero no siempre, el futbol no son matemáticas. Toca auto invitarse a una fiesta a la que nadie nos invitó. Otro punto en común con la selección española en esa final frente a la Argentina de Infantino y su camino de ladrillos amarillos.

El buenismo no es inspirador, al menos ya no. Lejos de serlo, es cómplice con el infractor

El hecho de tener la razón y las pruebas de tu lado (aunque no el favor de la opinión pública) exige otra vez vencer la pereza que da la rutina y armarse de valor y argumentos para intentar pedalear con el viento de cara y la cadena rota. No bastará, tampoco este año, el silencio resignado a este lado del muro de quien sabe que aquellas sospechas son ya hechos probados y que confirmar que teníamos razón es el fin de trayecto, porque el tiempo de poner la mejilla pasó hace demasiadas mugrientas ligas. El buenismo no es inspirador, al menos ya no. Lejos de serlo, es cómplice con el infractor.

Dadme vuestra pelea

Queriendo la paz, este año el club se prepara para la guerra. Todavía es pronto para saber si ese grupo de boinas verdes, que ha fichado el Real Madrid este verano, será suficiente. Lo que es de cajón es que parte de la afición que mentaba la parentela de Paredes, Enzo o Messi hace unos días justificará con las mismas el juego miserable, el lance rastrero y el despropósito a mayor gloria del antimadridismo y de que el Real Madrid no toque pelo. Y ponerles contra su propia realidad será, un año más, como hablarle a ese muro. Usted lo verá y yo también.

 

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Buenos días, amigos. El Real Madrid ha fichado a Carlos Espí, delantero hasta ahora del Levante que a despecho de su juventud (21) podría definirse como un número nueve a la vieja usanza. El mejor aval con el que llega es el de haber sido designado por LaLiga mejor jugador sub23 de la temporada pasada, en la cual resultó fundamental para salvar al equipo granota del descenso gracias a que anotó diez goles en los últimos trece partidos de la campaña. Nos lo recuerda As en su portada.

 

 

El diario prisista califica de “operación relámpago” la que ha desembocado en la contratación de Espí, y aunque suene algo tópico no podemos estar más de acuerdo. Ha sido un visto y no visto que ha hecho honor a aquella maravillosa canción de Sparks, que debéis incluir en vuestra playlist veraniega, si es que no anda ya por ahí. El hombre que era más rápido que el reloj. Así se desenvuelve el Madrid en este mercado.

 

Entered school when I was two

(You gotta beat the clock, you gotta beat the clock)

Phd'd that afternoon

(You gotta beat the clock, you gotta beat the clock)

Never entered any sports

I didn't look too good in shorts

Got divorced when I was four

(You gotta beat the clock, you gotta beat the clock)

Well, I've seen everything there is

I've done everything there is

I've met everyone but Liz

Now I've even met old Liz

No time for relationship

Skip the foreplay, let 'er rip

You gotta beat the clock, you gotta beat the clock

You gotta beat the clock, you gotta beat the clock

 

De hecho, una de las cosas más gozosas de cuantas marcan el devenir de la presente ventana de fichajes es precisamente esta, o sea, que el Madrid se desempeña a toda leche y con un sigilo notable, hasta el punto de que prácticamente ningún periodista y casi ningún insider se olió fichajes como lo de Cucurella o Bernardo Silva, como tampoco han olido el de Espí. El único informador que vio venir esta última contratación ha sido Ramón Álvarez de Mon. Como le conocemos bien, podemos atestiguar que llevaba semanas hablando en privado de la posibilidad de este fichaje, cosa que después anunciaría en primicia.

Marca también cuenta lo de Espí, señalando en una burbuja la contrapartida en ventas, es decir, el traspaso de Gonzalo y Palacios al Fulham de Arbeloa por 58 millones. Con estas dos ventas, el Madrid supera los 200 millones ingresados en concepto de traspaso de canteranos, cifra mareante que deja bien claro el valor del trabajo de la cantera blanca. Algunos preferirían ver a los canteranos triunfar en el Madrid antes que atestiguar su inmenso valor como fuente de ingresos. Cuestión de filosofías. El hecho es que la cantera hace caja y de qué manera, máxime si añadimos que en muchos casos (como por ejemplo con Gonzalo y Palacios) el club se reserva un porcentaje de los derechos del futbolista con vistas a la opción de rescatarlo en el futuro si se consolida como un eventual crack mundial (al Madrid solo le sirven cracks mundiales).

Vender a Gonzalo (reservándote opción de recompra) y traer a Espí tiene un doble sentido, financiero y deportivo, aunque como cualquier doble operación siempre será debatible, y será el tiempo quien defina el acierto o desacierto del doble movimiento.

El sentido financiero está claro, por cuanto estamos vendiendo a Gonzalo por un precio muy superior al precio por el que estamos comprando a Espí, delantero por delantero. El grado de acierto del trueque vendrá dado, de concretarse, por la especialización. Mourinho necesita un nueve clásico, un rematador de lavadoras y cochinillos (citando la vieja hipérbole del delantero centro estilo Robinson según el propio Robinson), y Espi cumple con los requisitos de ese perfil de manera bastante  más exacta que Gonzalo, que también es un buen rematador pero es un punta más versátil y ubicuo, capaz incluso de caer a banda. Mou quiere un desatascador de áreas, un fontanero del gol, un Muriqi. Espí es capaz de abrir latas a punta de testarazos cuando los partidos se cierran en el área del rival, cosa que le sucede al Madrid en el 90% de sus partidos ligueros.

Esperemos que salga bien. Confiemos en que saldrá bien.

Por lo demás, las cosas siguen adelante y habrá más movimientos…

Os dejamos con la prensa cataculé.

Pasad un buen día.

Suena Suzanne, de Leonard Cohen…

 

Suzanne takes you down to her place, near the river

You can hear the boats go by, you can spend the night beside her

 

La voz de Querubín Consuegra, “Chocolatín”, como le llaman cariñosamente sus oyentes, es una cascada de amor.

—Buenas noches, queridos oyentes. A ti te hablo, a ti que me escuchas con el transistor en la mesilla, con el móvil bajo la almohada, en la fábrica, el taxi, el camión, trabajando de noche o de fiesta, en el baño de una discoteca, con un auricular en el oído, oyendo el susurro de mi voz mientras haces el amor. Os hablo a todos y a todas. A los insomnes, a los solitarios, a los que les han roto el corazón y a los que no tienen nada que perder porque ya lo perdieron todo.

 

And you know that she's half-crazy, but that's why you wanna be there

And she feeds you tea and oranges that come all the way from China

Hoy no es un programa cualquiera. Hoy, en “Madridistas en la noche”, después de gestiones interminables, de llamadas, ruegos y, sobre todo, de apelar a la necesidad urgente que tienen nuestros oyentes de escuchar nuevas alternativas, lo hemos conseguido: vamos a entrevistar al hombre más perseguido por todas las emisoras, al personaje del momento, a Carmelo Benavides, flamante director de la UMD, la Unión de Madridistas Democráticos.

—Buenas noches, señor Benavides, es un placer tenerlo con nosotros. Bienvenido.

—Buenas noches, Querubín, el placer es mío.

—Preséntese, por favor. Explique a nuestros oyentes qué es la UMD y por qué aspira a ser el nuevo presidente del Real Madrid.

—Con mucho gusto. Mi nombre es Carmelo Benavides Penelas, gallego de Cangas do Morrazo, empresario pesquero y madridista desde que tengo uso de razón. Mi vocación de servicio y el amor profundo que tengo por este club me llevaron a fundar la Unión de Madridistas Democráticos, una alternativa a Florentino Pérez nacida de la necesidad de gobernar para todos y no solo para una minúscula facción. Hay que democratizar el Real Madrid y convertirlo en un ejemplo para el fútbol mundial. Mi idea es darme a conocer, que los oyentes, los aficionados y socios del mejor club del mundo no tengan que esperar a la siguiente convocatoria electoral. Quiero ir abriendo camino con propuestas distintas e ideas innovadoras; en definitiva, mi objetivo es ir allanando el terreno hacia unas elecciones verdaderamente libres y democráticas.

—Hagamos un poco de ciencia ficción, señor Benavides. Si hoy mismo fuera elegido presidente del Real Madrid, ¿cuál sería su primera medida?

—Vender a Vinícius.

—¿Vendería a Vinícius?

Las notas del Espanyol - Real Madrid

—Sí, en cuanto llegase, por doscientos millones. Yo escucho a los socios y tomo decisiones. Sin pestañear. A mí no me tiembla el pulso.

—¿Y compras? ¿A qué jugadores compraría?

—A Vinícius.

—No, no. Me refiero a fichajes. ¿A quién ficharía?

—A Vinícius.

—¿A Vinícius?

—Sí. A ver, parece usted —perdone que se lo diga así, sin ambages— un poco tonto. A Vinícius, sí, a Vinícius. ¿No le he dicho que voy a gobernar para todos los socios? Pues eso: yo vendo a Vinícius y contento a media afición; luego lo vuelvo a comprar y contento a la otra media. Aquí se acabaron los clanes y las familias. Se terminaron las discusiones en X y en esas redes sociales que no hacen más que dividirnos. Voy a gobernar para todos. Vendo y compro. Compro y vendo. Yo soy justo, ecuánime; no pienso en unos y olvido al resto. Soy, o mejor dicho, seré, el presidente de todos los madridistas.

—¿Alguna compra más?

—A Rodri. Yo compraría a Rodri por 90 millones.

—Ahí sí le doy la razón: todo el madridismo lo quiere.

—Hombre, todo, todo no. Pienso comprarlo, cederlo al Getafe y recuperarlo en el mercado de invierno. Una solución intermedia que contente a la mayoría. El bien común me guía. Incluso, y aquí le doy una gran exclusiva, estoy madurando vender a todo el equipo en julio y comprarlo en agosto. Innovar, perseguir el bien común. La felicidad del madridismo, ese es mi fin, mi destino. Yo me levanto por la mañana, me afeito, me visto, me miro en el espejo y me digo: “Eres el bien común en persona, el mismísimo bien común”.

—¿Alguna idea para rentabilizar el Santiago Bernabéu?

—Aparcamientos. ¿Usted sabe lo complicado que es hoy aparcar en Madrid? Voy a excavar más, mucho más: cuarenta y siete plantas. Con lo del hipogeo este no tengo ni para empezar. Calcule: quinientos coches por planta, cuarenta y siete plantas, doscientos euros la hora… Clink, clink.

—¿Doscientos euros la hora? ¿No le parece un precio inasequible?

—¿Inasequible? ¿En pleno centro de Madrid? Regalado, eso es regalado. ¡Cómo se nota que lo suyo es la radio y no los negocios!

—Ahí lleva usted razón. ¿Le importa que demos paso a nuestros oyentes? La centralita está a punto de estallar.

—Adelante.

—Nos llama Serafín, desde Vicálvaro. Hola, Serafín, te escucha el señor Benavides.

—Encantado de conocerle, señor Benavides. Me han enamorado sus ideas; ya era hora de tener una alternativa. Mi pregunta es la siguiente: ¿ha pensado qué hacer con los conciertos?

—Naturalmente, lo tengo todo previsto. Muchos, muchos conciertos, todos los días, de ocho a doce de la noche. Los lunes, Los Benavides: música melódica, un sobrino mío y unos amigos que lo bordan; los martes, Ruido Bernabéu, una banda de heavy de las buenas, buenas; los miércoles, Coentrão and filhos, folk portugués y fados; los jueves, música coral; los viernes, sábados y domingos, ópera y fútbol simultáneamente, para contentar a todos. La mitad del campo con ópera —Carmen, por ejemplo, esa, la famosa, la de “Carmen, Carmen, voy a tener que emborracharme”— y la otra mitad con el partido de la jornada. Pluralidad, democracia: los ejes de mi programa.

—Muchas gracias, Serafín. Buenas noches.

—¿Puedo saludar?

—Sí, claro.

—Saludo al peluquero de Bordalás.

El saludo se funde con Cohen.

Estar en el otro lado

And you want to travel with him

And you want to travel blind

And you think you maybe you'll trust him

For he's touched your perfect body with his mind

 …

—¿Y entrenador? ¿Ha pensado qué entrenador le gustaría que guiase a nuestro equipo?

—Iker Jiménez.

—Perdóneme… no me suena. ¿Es alguien del filial? ¿Algún sudamericano?

—No, no: el de Cuatro, el de Horizonte.

—¿Ese Iker Jiménez?

—El mismo, un hombre preparadísimo. Iker se las sabe todas; a mí ya no me cuelan porteros de amarillo ni con el 13 ni chorradas de esas. Iker es el mejor en lo suyo. Y el segundo lo elegirán los aficionados entre los influencers más famosos del país. Queremos un dúo de ganadores. Y democracia, mucha democracia.

—¿Cambiará el cuerpo médico? ¿Tiene alguna idea para acabar con la plaga de lesiones que nos está minando las últimas temporadas?

—Mi mujer. Mi mujer lo borda. Mire: cuarenta años de casado con ella y no he cogido ni un catarro. Hace unas tisanas con hierbabuena y diazepam que son gloria bendita.

—Nos llama Raúl, desde Toledo.

—Hola, Raúl, tú dirás, te escuchamos.

—Sinvergüenza, eres un sinvergüenza.

—¿Perdona?

—Lo que has oído: eres un sinvergüenza, un inútil, lo peor de la radio. ¿A ti te parece normal tener ahí a don Carmelo Benavides y no preguntarle por el bar del Bernabéu, por las colas que soportamos? ¿Te parece normal? ¿Qué vamos a TOMAR EN LOS DESCANSOS? ¿QUÉ VAMOS A TOMAR?

—Lo siento, Raúl, llevas razón. Te pido disculpas.

—Li siinti, llivis rizin, mimimimimi. Todos sois iguales, mucha radio, mucha fama y échate a dormir.

—Nuestros oyentes siempre tienen razón, señor Benavides. ¿Alguna idea para el bar del Bernabéu?

—Kalimotxos, roncolas y combinados para los adultos. Para los niños, Red Bull, tinto de verano y gominolas. Lo tengo todo pensado. Y nada de colas. En el descanso, el cuerpo técnico y los propios jugadores recorrerán el estadio con carritos, hielo y las bebidas. Que se comuniquen con el público, que interactúen, no hay nada mejor para el crecimiento del equipo.

—¿Patrocinadores?

—Mi empresa. “Mejillones Morrazo”, líder del sector conservero, y el Ejército. El Ejército español. He pensado un uniforme de camuflaje, sin números. Eso va a despistar mucho al contrario. Imagínese a la mitad del equipo tumbados en el suelo, confundidos con el verde. Una auténtica emboscada. Vamos a ganar partidos como la guerrilla.

—Me está convenciendo, señor Benavides. Y creo que también a toda nuestra audiencia. Damos paso a Juan José, desde Zaragoza. Hola, Juan José. Te escuchamos.

—Buenas noches, don Carmelo, mi duda, que más que una duda es un deseo irrefrenable, algo que me tiene en ascuas todo el verano, es la siguiente: ¿Usted, en el hipotético caso de que se coronase presidente, ficharía a Haaland?

—Le voy a ser sincero, Juan José. Haaland es un excelente jugador, un killer, pero no es mi prioridad. Tenga en cuenta que nuestra delantera está muy bien cubierta.

—¿Y ficharle un poquico?

—¿Qué quiere decir con un poquico?

—Pues eso, lo que ha dicho antes, lo de Vini pero al revés. Lo ficha y luego lo vende. Yo con una semanica en el equipo me conformo, ya sabe, pa' quitarme el gusanillo.

—No, lo siento, no está en mis planes.

—Gracias, querido oyente, por ponerte en contacto con nosotros. Tus dudas son las nuestras, las de todos. Buenas noches.

Now Suzanne takes your hand and she leads you to the river

She's wearing rags and feathers from Salvation Army counters

-Nos llama Simón, desde Ponferrada. Hola, Simón.

—Degenerado, malnacido, mentiroso. Es usted la vergüenza de los presidentes, señor Carmelo Benavides.

—Pero si…

—Ni pero ni pera. ¿No ha dicho que va a gobernar para todos los madridistas? ¿Acaso Juan José, el oyente anterior, no lo es? ¿No le da vergüenza incumplir sus promesas antes de ponerlas en práctica? Si dice que hay que fichar a Haaland, se ficha a Haaland y sanseacabó. Váyase usted a la mierda.

Clonc, se oye un golpe de teléfono y la línea se corta.

—Señor Benavides, disculpe al oyente, a veces, ya sabe, la pasión nos ciega. Dicho esto, perdone mi atrevimiento, yo soy un simple locutor, nadie cualificado para decirle cómo llevar el Real Madrid, pero no me negará que el oyente algo de razón tiene. Lo ha dejado usted planchado.

—Hombre, visto así, igual no he estado yo todo lo lúcido que debía de estar .¿Le importaría volver a llamar a Juan José?

—Claro que sí. A ver, compañeros de redacción, ¿os importa llamar al oyente anterior? Gracias.

Se oyen ruidos atenuados y en pocos segundos suena una llamada…

—¿Diga?

—¿Juan José?

—Sí, soy yo, ¿quién es?

—Mire, le llamamos de Madridistas en la noche. Creo que ha habido una pequeña confusión. Le pongo con el señor Benavides.

—¿Juan José?

—Dígame.

—Que sí, Juan José, que no le había entendido bien, ya sabe, tantas preguntas, tantas respuestas… perdone mi torpeza, que sí, que lo de Haaland está hecho. En cuanto llegue lo ficho. Y nada de una semana, dos meses, dos meses enteritos para usted.

—¿De verdad?

—Cuente con ello. Eso sí, a los dos meses lo tendré que vender, ya sabe que mi filosofía, mi vocación de servicio, es inmutable. Por y para todos. Ese es mi lema.

—¡Qué alegría me da! ¡Qué alegría! Ahora mismo se lo cuento a mi mujer. Gracias, gracias…

And you want to travel with her

You want to travel blind

And you know that she will find you

For she's touched your perfect body with her mind

 

—Señor Benavides, le agradezco infinitamente que nos haya honrado con su presencia. Es una lástima, pero el tiempo se nos acaba. ¿Quiere añadir algo más antes de despedirnos?

—Nada más, querido Querubín, ha sido un placer estar aquí, con vosotros, con vuestros oyentes.

—Buenas noches, señor Benavides. Esta es su casa, vuelva cuando quiera.

—Buenas noches.

 

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