Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días, amigos. Esta mañana en Madrid se ha podido atisbar, entre el macizo de nubes, una fuente luminosa muy potente. El enigmático objeto celeste ha sembrado de misterio el amanecer. «¿Qué diantres es esa inmensa pelota amarilla?» o «¿Por qué no llueve, como ha llovido desde siempre, y hay una luz cegadora ahí arriba?» son algunas de las preguntas que se han formulado los madrileños mientras tomaban café.

Quiterio Rodríguez, joven de 54 años de Cadalso de los Vidrios, ha sacado de dudas a millones de personas: «No es ninguna pelota amarilla, tampoco el OVNI de un feriante ni la ambición de Tebas. Es el Sol, que lo he buscao en Google».

Generaciones que no conocían qué era el Sol, y que por supuesto no habían oído hablar jamás de él, están peregrinando en masa a lugares despejados para poder observarlo y bañarse en su luz. Desde aquí recomendamos no mirarlo directamente, puede causar lesiones en los ojos. Es casi tan dañino como presenciar un partido del Atlético de Madrid a pelo.

No faltan quienes están aprovechando la ocasión para instalar tenderetes con chocolate, café, churros y los periódicos deportivos de hoy con objeto de sacar unas perrillas al son del Here comes the sun de Harrison que no deja de filtrarse por las mentes de la turba.

La reacción generalizada ante los diarios es de extrañeza. La mayoría se pregunta por qué se ha creado una industria como la de la prensa deportiva, capaz de investigar, redactar, editar, armar, componer, imprimir y distribuir un periódico para luego llenarlo de boberías sin interés alguno.

La gente se pregunta qué interés puede tener una tal «Final Four de la Nations», como reza en la portada de Marca, para hacerla merecedora de una primera plana. Por lo que ha corrido a preguntar a Quiterio Rodríguez y este les ha contestado: «Es un torneo de selecciones para obtener beneficio económico que se han inventado con el propósito de dotar de apariencia de seriedad a lo que antes eran partidos amistosos, que lo he buscao en Google».

Corren también los comentarios acerca de agudísimo juego de palabras del titular marquista: «Valencia nunca falla». Pueden escucharse no pocos «ja, ja, ja», con pausas de más de un segundo entre cada interjección, salir de la boca de los observadores solares mientras mojan el churro en chocolate y miran de reojo las portadas.

Una de las asistentes al advenimiento solar se asombra al leer un recuadrito de As que reza: «El Bernabéu es una mina. Los ingresos por la explotación del estadio se dispararon un 177 % entre julio y diciembre». «¡Anda! ¿Pues no decían “todo mal” referente al Bernabéu?». Una amiga joven de la anterior, entre porra y porra, le contesta: «Con la gestión del Madrid pasa como con la parcela deportiva, que “todo mal”, pero luego acaba ganando la Champions seis de cada diez veces».

En ese momento se hace un silencio general. «¿Qué es eso del Real Madrid que has pronunciado? ¿Y lo de Champions?», preguntan todos al unísono. «No lo sé —responde la mocita—, ha sido algo instintivo, me ha salido de lo más profundo del alma. Debe de ser algo que llevo guardado muy dentro del corazón».

Pronto comienzan a enunciar hipótesis y se generaliza la sospecha de que el Real Madrid ha de ser algo muy muy grande que, por lo que sea, hace mucho tiempo que no se sabe de él.

«Vamos a preguntar a Quiterio Rodríguez», espeta un mozo al fondo. El joven de 54 años de Cadalso de los Vidrios, que ya comienza a ser apodado como el IA, responde a la cuestión: «El Real Madrid es el club más importante del mundo. No hay Real Madrid de fútbol o de baloncesto, hay Real Madrid. Una camiseta blanca, un escudo redondito y muchas Copas de Europa. O Champions, el mejor torneo del planeta. Actualmente pocos recuerdan, cerebralmente, su existencia, aunque lo guarden en el corazón, debido a una cosa llamada parón de selecciones, responsable de la desaparición del fútbol de interés durante mucho tiempo, del mismo modo que nadie recordaba lo que era el Sol. Que lo he buscao en Google».

Cuando salen de su asombro, echan un vistazo a otros dos periódicos: Mundo Deportivo y Sport. Leen algo de Barça, Cubarsí, Osasuna... Preguntan a Quiterio Rodríguez. «Cubarsí es un defensa del Barça que sintió molestias en el último partido jugado con la selección española, por lo que abandonó la concentración para no perderse el próximo partido con su club. Otros jugadores también han regresado a Barcelona, como Fermín, Gerard Martínez y Pablo Torre, merced a un pacto interno entre Barça y Federación, que lo he buscao en Google».

Se escucha algún «vaya morro» y un señor mayor pregunta a Quiterio Rodríguez: «¿Qué es eso de selección, Barça y Federación y por qué el pacto es interno».

«La selección es un apéndice del Barça, un escaparate mundial para revalorizar a sus jugadores. La Federación, o RFEF, es el organismo rector del fútbol en España. Desde hace décadas está presidida por personas investigadas o condenadas por la justicia por diversos delitos. El pacto con el Barça es interno porque en realidad no hay una línea fronteriza clara que delimite dónde acaba la Federación y dónde empieza el Barça. Lo mismo ocurre con el Gobierno de la nación, que lo he buscao en Google».

Marcial Bohórquez replica: «Muy interesante, Quiterio Rodríguez, pero no has dicho qué es el Barça».

«El Barça es una institución que tiene más similitudes con una asociación criminal que con un club de fútbol, que lo he buscao en Google».

La temporada 24/25 del Real Madrid en la zaga está teniendo luces y sombras, y deja varias cuestiones sobre las que reflexionar. En verano se cometió la osadía de afrontar una campaña en la que el club podía llegar a jugar un total de 71 partidos con tan solo dos defensas centrales específicos: Éder Militão y Antonio Rüdiger. Ambos con limitaciones: el primero acababa de regresar de una rotura del ligamento cruzado sufrida al comienzo del curso pasado; y, al segundo, le diagnosticaron una artrosis prematura en una de sus rodillas.

Alaba también es central, pero no se ha podido contar con él hasta comienzos de 2025 por su grave lesión del cruzado. En los ratos que ha jugado se le ha visto recuperado y con un nivel aceptable, aunque demasiado fuera de ritmo para partidos de alta exigencia.

Desgraciadamente, Militão se volvió a romper el ligamento cruzado debido a un gesto demasiado brusco, y a la carga de minutos que venía acumulando; asunto que Ancelotti y su cuerpo técnico debieron gestionar con más cuidado por las señales que venía dando el brasileño en encuentros previos al de su rotura definitiva ante Osasuna.

Militao

Tras este infortunio, Rüdiger quedaba como único defensa central específico en plantilla y Tchouaméni se postulaba como la primera opción para ser el acompañante del alemán en la zaga. Sin embargo, se produjo una irrupción con la que nadie contaba.

Raúl Asencio ha tirado la puerta abajo. Simple y llanamente. Ha cometido errores, como aquel penalti en Copa ante el Celta; se le ha visto mal parado en alguna ocasión, pero se ha hecho dueño y señor de la zaga junto a Rüdiger. Reúne una serie de características, como la velocidad a campo abierto, la concentración que exhibe partido tras partido, la agresividad al corte o el liderazgo, que le han convertido en un legítimo titular de todo un Real Madrid. Sus actuaciones ante el Manchester City y el Atlético de Madrid son consagratorias. Ha venido para quedarse.

Raúl Asencio: el nuevo chico de la vieja escuela

La pregunta es: ¿qué debe hacer el Real Madrid de cara a la temporada 2025/26 con sus centrales?

Rüdiger y Alaba terminan contrato en 2026 con 33 y 34 años respectivamente. En el caso del austriaco, todo apunta a que no va a renovar, debido a la grave lesión que ha sufrido, su rendimiento, ya descendente antes de dicha lesión, y su edad.

El caso de Rüdiger es más ambiguo, ya que no está dando signos de decadencia en su nivel, incluso jugando con molestias. Aun así, creo que la directiva debería esperar a ver cómo está la situación del alemán en 2026 y valorar una posible extensión o, por el contrario, partir caminos.

Rüdiger

Militão tiene contrato hasta 2028. A pesar de haber sufrido otra grave lesión de rodilla, creo que si se recupera bien puede volver a un nivel aceptable. Sin embargo, tanto la directiva como el cuerpo técnico deben ser más precavidos a la hora de planificar con él, ya que el objetivo principal ha de ser evitar otra recaída.

La irrupción de Raúl Asencio es clave para evitar dicha recaída, además de una bendición para el Real Madrid, que se ha encontrado con un central joven capaz de rendir en los partidos más exigentes. Y no solo ha rendido bien, sino que los ha sacado con nota.

La zaga del Real Madrid se acerca a un período de remodelación en la que se deben tomar decisiones

Ahora bien, ¿debe fichar el Real Madrid un central? O mejor dicho: ¿hay algún central en el mercado que pueda elevar el nivel de la defensa?

Me salen tres nombres. El primero de todos no está en el mercado. De hecho, está en Valdebebas y se llama Joan Martínez. El valenciano irrumpió con fuerza durante la pretemporada de 2024, en la que se le colocaba como el mejor prospecto de la cantera madridista en esta posición. Por desgracia, sufrió una rotura del ligamento cruzado durante dicha pretemporada. Todavía es pronto para emitir un juicio de valor acerca de su potencial, pero atendiendo a su complexión, altura, su reciente mejora a nivel físico, y sumando su buen trato de balón, el Madrid deberá seguirle la pista para saber qué hay entre manos, pensando más en el largo plazo.

Joan Martínez

Dean Huijsen es el hombre del momento. El jugador hispano-holandés se ha destapado como una de las revelaciones de la temporada, convirtiéndose en pieza indispensable en el Bournemouth de Andoni Iraola. Combina una serie de características muy especiales y difíciles de encontrar en un defensa central: sus 197 cm de estatura le procuran una posición dominante para defender el área; su complexión delgada, su trato de balón y, especialmente, su dominio de ambas piernas, le convierten en un central muy completo, capaz de adaptarse a cualquier plan de partido. Quizá le falta algo de velocidad, normal al tratarse de un jugador que roza los dos metros de altura, pero su inteligencia y posicionamiento tapan esta posible carencia, como se vio en esa victoria de su equipo ante el Newcastle en St James' Park, en la que le tocó bailar con uno de los mejores delanteros de Europa, Alexander Isak, quien no pudo en ningún momento superar a Huijsen.

Durante estas últimas semanas se le ha relacionado bastante con el Real Madrid, y él ha dejado alguna declaración muy agradable para el oído del aficionado madridista, refiriéndose a Sergio Ramos como su ídolo. Tiene una cláusula cercana a 60 millones de euros. Resulta una opción más que interesante.

Ibrahima Konaté termina contrato en 2026 con el Liverpool. Se trata de uno de los mejores centrales del continente. Mezcla una serie de atributos, como su envergadura, poderío físico, velocidad y altura, junto a un trato de balón más que correcto. El único asterisco es el apartado de las lesiones. Desde su llegada al Liverpool se ha perdido de media unos 12 partidos por temporada.

A pesar de que algunas informaciones en otoño aseguraban que se habían iniciado contactos para hablar sobre su renovación con el equipo red, lo cierto es que todavía no ha ocurrido. Su posible incorporación como agente libre en el verano de 2026 sería un golpe de efecto en el mercado de centrales: el Real Madrid le quitaría a un rival directo como es el Liverpool a uno de sus defensas titulares entrando en su plenitud física y futbolística con 27 años.

La zaga del Real Madrid se acerca a un período de remodelación en la que se deben tomar decisiones. Entendería la postura del club si finalmente deciden no fichar este verano, pero tendrán que acudir al mercado, tarde o temprano.

 

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Estreno liguero

 

José Quirante volvió al club madridista a finales del verano de 1928. Lo hizo como entrenador tras haber vestido la camiseta blanca ocasionalmente en dos campañas de la primera década de vida de los madrileños. Sustituyó en el cargo a Pepe Berraondo, que acababa de presentar su dimisión. El Real Madrid con él en la parcela técnica disputaría la primera edición de la historia de la Liga y también lucharía por el título de Copa en 1929 en la célebre “final del agua”.

Nacido en la localidad alicantina de Cox el 10 de mayo de 1883, en su etapa de futbolista se desempeñaba como medio o medio ala, siendo un jugador fuerte, resistente, con mucha personalidad y un buen dominio del balón. Empezó jugando en el Hispania y luego militó la mayoría de su carrera en el Barça, vistiendo además otras camisetas como la del Madrid FC, el Español y el Casual. También practicó otros deportes como el tenis, el boxeo, el ciclismo en pista y el atletismo en las disciplinas de 1.500 metros y lanzamiento de disco. Su etapa en el cuadro madridista fue breve (1906-1908), solo jugó con los merengues de forma ocasional cuando viajaba de Barcelona a Madrid por motivos laborales. En ese periodo, su mayor éxito fue formar parte del equipo que ganó la Copa en 1907 al Vizcaya en la final. En aquel torneo, el alicantino integró una gran media junto a Normand y Pedro Parages.

Quirante como jugador del Madrid

Quirante como jugador del Madrid

Una vez retirado de los terrenos de juego, ejerció primero como árbitro y juez de línea. También ocupó el cargo de tesorero en el Colegio Nacional de Árbitros con la presidencia de Antonio Cárcer a mediados de los años 20. Más tarde se pasó a los banquillos, con experiencias en el RCD Español y el Unión Sporting antes de que lo fichase el Real Madrid. El equipo blanco estaba sin técnico en el mes de octubre de 1928 por la dimisión de Berraondo. No miraron muy lejos y se fijaron en Quirante, que dirigía entonces al cuadro madrileño del Unión Sporting y había puesto a los blancos recientemente en dificultades en los inicios del Campeonato Regional Centro. El nuevo entrenador tendría un sueldo de “setecientas pesetas e intervenía en la primas como cualquier jugador victorioso”.

Quirante juez de línea

Quirante juez de línea

El Real Madrid, bajo la presidencia de Luis de Urquijo, el ‘Marqués de Bolarque’, comenzaba a tener poderío económico y desembolsó dinero en el fichaje de jugadores de toda la geografía española. Para ese curso había reforzado al plantel de manera importante con la llegada del exrojiblanco Monchín Triana. Además, otras incorporaciones fueron las del extremo derecho Jaime Lazcano, los canarios López y Morera y el interior Lozano.

El entrenador alicantino se estrenó en la jornada 3 del Campeonato Regional Centro que ya estaba en marcha. Los blancos visitaban el Metropolitano y dejaron un sabor de boca muy bueno con la victoria por 0-2. La prensa capitalina elogió el planteamiento de Quirante y especialmente que dejase en el banquillo a Esparza, que estaba en un bajo momento de forma, y diese entrada a Lope Peña. Los blancos continuaron siendo imparables en el Regional, dejándose solo un empate en la visita al Racing de Madrid. Conquistaron la competición con una enorme superioridad y aventajaron en tres puntos al Athletic, que fue segundo. De este modo accedieron a la Copa del Rey. La primera edición de la Liga ya estaba programada para que comenzase en el mes de febrero de 1929 y el torneo del KO se jugó justo antes.

Real Madrid 1928-29

Real Madrid 1928-29

Pese a sumar un nuevo título a sus vitrinas, el equipo recibió críticas en la prensa por su nivel de juego. En ‘Motoavión’ se preguntaban si el juego había respondido en todo momento a la brillante estadística del Regional. La respuesta es que “rotundamente, con la sinceridad y la imparcialidad que nos enorgullecemos poseer, hemos de contestar que no. Sobre todo en las primeras luchas no dio el campeón de este año una contundente impresión de valía. Las líneas jugaban desordenadas, desarticuladas, dando la impresión de no estar hechas”. Sin embargo, poco a poco Quirante fue dando con la tecla: “En sus dos últimos encuentros se nos presenta cambiado y surge un equipo acoplado, duro y pletórico de entusiasmo. La causa no es fácil encontrarla, pero el hecho es este y a él nos debemos atener. Podrá haber influido una mayor ilusión, un entrenamiento mejor practicado, la influencia del nuevo preparador, algo de moral. Posiblemente la buena orientación de Quirante, pero no somos tan cándidos como algunos críticos que a los ocho días de que este entrenador se encargara de los equipiers blancos ya aseguraban que sus lecciones habían hecho el milagro de la victoria de un día”.

En la primera ronda copera, el sorteo deparó un enfrentamiento con el Oviedo en el mes de diciembre. Quirante manifestó que sería un “difícil adversario. Posee un buen conjunto, en el que destacaba la línea delantera. Los vi jugar en Las Corts contra el Barcelona y me gustó su juego…y, según todos los informes, han mejorado mucho. Esperemos sin excesiva confianza ni desalentador pesimismo…”. Sus pupilos estaban avisados y no se dejaron sorprender venciendo con rotundidad por 5-0 en Chamartín. La vuelta en Teatinos también fue sencilla para los madridistas, que se llevaron la victoria por 2-4 con tres goles de Gaspar Rubio. En octavos, el Real Madrid se deshizo del Logroño en los últimos días del año por un global de 13-0 y, en cuartos, no debieron salir de la capital para eliminar al Racing de Madrid (9-3) que dirigía Paco Bru. La semifinal frente el Athletic Club fue para muchos una final anticipada. Los bilbaínos contaban con una excelente escuadra en la que destacaban los Blasco, Roberto, Garizurieta, Lafuente, Unamuno y Chirri II.

Ida semifinales de Copa frente al Athletic

Ida semifinales de Copa frente al Athletic

En el primer encuentro, en un Chamartín abarrotado el 20 de enero, los blancos vencieron por 3-1 con una gran actuación coral de los locales. Los bilbaínos consiguieron el tanto del honor a falta de veinte minutos del final, aunque para Quirante el resultado justo era 3-0: “Era el fiel reflejo del partido. En Bilbao será el tanteo favorable a los athleticos por lo que veo probable el desempate”. De cara a la vuelta el 27 de enero, el Real Madrid tenía la duda de Gaspar Rubio, que adolecía de unas supuestas molestias, pero el técnico alicantino, con una actitud “tan enérgica y tan justa”, como publicó El Liberal, lo convenció sin oponer reparos y viajó con la expedición. El ambiente en el equipo se enturbió en la previa por una charla que dio Quirante al equipo y que no sentó bien a buena parte del vestuario. El entrenador manifestó que estaba “contento, pero que en el Barcelona hay más disciplina que en el Madrid, porque los equipiers, a excepción de los catalanes, no están preparados todavía para el profesionalismo. Respecto al choque copero añadió que no iban a luchar contra el Athletic, sino contra el terreno” y que los rojiblancos “es el mejor de España respecto a energía física, pero no en técnica, siendo en este aspecto inferior al Madrid”. El portero Cabo, en declaraciones recogidas por el diario ‘Euzkadi’, le respondió: “Estoy compenetrado con todos mis compañeros, pero no así con el entrenador, que es más bien un desentrenador, y que lo que nos sobra es disciplina”. Pese a la marejada, el equipo respondió a lo grande en San Mamés, con un ‘Rey del Astrágalo’ que volvió a ser decisivo con un doblete en el excepcional triunfo por 1-4 del choque que pasó a la historia como ‘el partido de las ranas’. Quirante se mostró exultante: “¡Figúrese si estaré satisfecho! El equipo ha dado un rendimiento magnífico, luchando con todas las adversidades. Uribe sufre una lesión bastante grave: una hernia muscular, que tardará mucho en curar. Lo que ha hecho hoy el Madrid no lo ha hecho ningún equipo en San Mamés”.

El duelo por el título quedó programado para una semana más tarde, el 3 de febrero, en Valencia, contra el RCD Español de Ricardo Zamora, Saprissa, Padrón, Bosch o Vantolrá y entrenado por el inglés Jack Greenwell. El cuadro blanco iba a quedar concentrado en el pueblecito de Porta Coeli, y con la baja de Uribe se esperaba que entrase Morera en el once y López pasase al extremo izquierdo. Antes del partido habló Quirante, conocido como Mr. Faber en el club blanco, para ‘El Liberal’. El entrenador admitía que el “Madrid es el mejor de los cuatro semifinalistas sin duda alguna; después, el Español. Claro que es una apreciación momentánea, pues dentro de un par de meses puede ocurrir lo contrario. Creo que el Madrid es el más completo, porque línea por línea, si se exceptúa, naturalmente, al guardameta, es mejor que el otro finalista”. Respecto a la táctica entre su exequipo el Español y el Real Madrid respondió que “son muy parecidas. He hecho los dos equipos, y ambos me parecen muy buenos; pero aprecio una superioridad colectiva en el Madrid. Mis defensas y medios son muy superiores y en el ataque veo una ligerísima ventaja del Español; pero tan ligera, que es imperceptible; reside en los extremos, aunque nuestro delantero centro es superior a Tena. De Zamora, ni hablar, aunque apartándole a él, no cambio a Cabo por nadie. Será un partido bellísimo, pues se verá jugar un buen fútbol por ambas partes. Yo creo que hay más sangre en el Madrid”.

Final de Copa 1929

Final de Copa 1929

La final pasó a la historia como ‘la del agua’ en una ciudad valenciana que se había elegido por ser un lugar más propicio en pleno invierno. En los días previos llovió fuerte en Valencia, en lo que ahora se llamaría una DANA. Además, horas antes del duelo se produjo un grave incidente político al llegar a Valencia en barco desde Francia el político José Sánchez Guerra. El antiguo jefe del Partido Conservador, presidente del Congreso y dos veces ministro de Gobernación, se oponía a la dictadura existente de Primo de Rivera y su vuelta a España desde Francia tenía como objetivo encabezar un movimiento para derribarla. No logró su meta, fue detenido y quedó recluido en el cañonero Dato. El choque se celebró con un césped de Mestalla que estaba totalmente embarrado e impracticable. El Español se adaptó mejor y se llevó la Copa al vencer por 2-1 en un encuentro en el que Zamora se erigió como un gigante en la portería, y que terminó siendo muy bronco, duro y violento, con expulsiones para Tena II, Broto y González del Español, y Gaspar Rubio y Triana, del Madrid. En vestuarios, Quirante habló para Mundo Deportivo: “Nosotros no hemos podido desarrollar la exhibición de juego que queríamos. ¡Qué quieren que les diga! El arbitraje me ha gustado y en el Español no he visto nada. Lo único, que han tenido mucha suerte y Zamora estuvo muy bien”.

Quirante en el banquillo junto a Zamora

Quirante en el banquillo junto a Zamora

Casi sin tiempo de lamentaciones, apenas una semana después dio inicio la primera Liga del fútbol español. Quirante entraba en la historia como el técnico del Real Madrid para tan magno acontecimiento. Los blancos, para muchos aficionados y periodistas deportivos, eran los grandes favoritos para llevarse el trofeo. El equipo abrió la Liga de manera fulgurante, con cinco victorias en las cinco primeras jornadas. El primer triunfo en un estreno para la historia fue contra el Europa por 5-0. La prensa elogió el trabajo de Quirante, sobre todo en el descanso, cuando el marcador iba empate a cero. Así lo contaba La Nación: “Durante el descanso ha debido de haber admoniciones en el vestuario, y Quirante ha debido de aplicar algunas inyecciones estimulantes a los subcampeones de España. Y el equipo ha salido transformado. Transformado en su constitución y en su moral. A Lope Peña lo ha enviado a los medios, donde su labor siempre ha sido discreta; Lazcano ha pasado a ocupar el puesto de delantero centro desarrollando una actividad sin límites y plena de aciertos; López y Prats han formado el ala derecha. Y el equipo entero, despabilado por la ducha sin duda, ha jugado con entusiasmo y empuje, que no han tardado en traducirse en goals”.

Barça, 1 - Madrid, 2. Jornada 2 Liga 1928-29

Barça, 1 - Madrid, 2. Jornada 2 Liga 1928-29

Otra gran victoria fue en Les Corts contra el FC Barcelona por 1-2 con doblete de Morera, y la suma de las cinco llevó a los madridistas a comandar la clasificación. Luego llegó un bache importante con cinco derrotas en las siguientes siete jornadas. Una de las pocas victorias, eso sí, fue de prestigio al golear por 5-1 al Athletic en el campo madrileño. Fue uno de los mejores partidos del curso y Quirante se mostró orgulloso: “Creo que hemos demostrado suficientemente la superioridad de los bilbaínos. Rubio ha acreditado su gran clase internacional. El resto del equipo, con un entusiasmo sin límites”. Pese a la gran cantidad de puntos perdidos en esa mala racha, dos de ellos en Chamartín, donde el Barça se tomó la venganza de la primera vuelta, el cuadro de Quirante seguía en los puestos altos y se encontraba segundo por detrás de los culés. Quedaba el rush final del campeonato. El Real Madrid volvió a coger una buena dinámica, y tras empatar en casa contra el Racing, a continuación, venció al Athletic madrileño y al Real Unión a domicilio, y al RCD Español y al Arenas en Chamartín. A la última jornada llegó como líder con los mismos puntos que el Barça. Los azulgranas recibían al Real Unión y los blancos tenían la dura visita a San Mamés, donde ya habían vencido en Copa. Sin embargo, en esta ocasión no pudieron repetir, y al caer ante el Athletic, y el Barça doblegar a los irundarras, el primer título liguero se quedó en la Ciudad Condal para desilusión de la hinchada merengue.

Quirante durante un entrenamiento

Quirante durante un entrenamiento

En el seno del club hubo dudas sobre la continuidad de Quirante, que se había quedado a las puertas de los títulos de Copa y Liga. El técnico, antes de marcharse de vacaciones, empezó a preparar la siguiente temporada y se desplazó a Castellón para espiar al portero Nebot en un partido contra la Gimnástica de Torrelavega. En pleno verano, en el mes de agosto, Mundo Deportivo publicó que el entrenador alicantino “no entrenará al primer equipo del Real Madrid en el próximo campeonato, como tampoco el Real Madrid está disgustado con él. El entrenador actual no abandonara el club, pero es posible que pase a entrenar al segundo y tercer equipo a la sección de tennis”. Finalmente, la directiva mantuvo la confianza en él pese a que realizó algunas gestiones con Paco Bru para que tomase las riendas del equipo. En cuanto a los nuevos fichajes del curso, Quirante dejó encarrilado el fichaje de Nebot en su viaje a Castellón, y otros que también firmaron por los blancos fueron Torregrosa, también desde el cuadro orellut, Luis Olaso y Cosme desde el Athletic madrileño y el vasco Bergareche desde el Athletic bilbaíno.

En el mes de septiembre se dio el pistoletazo de salida al Campeonato Regional con un pobrísimo inicio merengue que pinchó en los dos primeros partidos como local ante el CD Nacional y el Racing de Madrid. Quirante comenzaba a estar en posición complicada, aunque el equipo enderezó el rumbo y ganó el resto de encuentros, salvo el duelo contra el Athletic de Madrid a domicilio. Con menos solvencia que otros años los blancos terminaron conquistando de nuevo el Regional Centro tras derrotar en las dos últimas jornadas en Chamartín al equipo colchonero y al Unión Sporting. El nuevo título parecía dar energía y confianza al plantel para la Liga, que empezó el primer día de diciembre. Sin embargo, algunas de las dudas dejadas en el Regional se vieron acrecentadas en la competición nacional. En el debut cayeron en Bilbao, en la segunda jornada solo pudieron empatar con el Real Unión en casa y posteriormente otras tres derrotas: Athletic de Madrid y Real Sociedad a domicilio y el RCD Español en Chamartín.

Derrota contra el Athletic de Madrid. Jornada 3 Liga 1929-30

Derrota contra el Athletic de Madrid. Jornada 3 Liga 1929-30

El cuadro merengue cerraba la clasificación con solo un punto y la junta directiva tomó la decisión de prescindir del técnico en los primeros días de enero de 1930. En el diario La Region se recogió una conversación con el alicantino en la que decía que “al Real Madrid le ha costado y le cuesta mucho rehacer su equipo, porque desde septiembre, cuando únicamente se contaba con Quesada, la firma de las fichas se hizo de una manera lentísima, no habiéndolo hecho tres jugadores de categoría internacional y que no han podido ser sustituidos de forma eficaz, por lo que se ha visto obligado a prescindir de muchísimos jugadores, sin encontrar los que pueden cubrir los puestos que dejaron vacíos aquellos tres equipiers de fama. La base del Real Madrid la forman Quesada, Prats, Peña y Rubio; todos los demás, puede decirse que son meritorios y hasta muy avanzada la segunda vuelta de la Liga, no estará el once realista en condiciones de dar el máximo rendimiento”. En otro periódico como La Voz apuntaban al técnico: “Hemos de consignar que Quirante se encontró casi hecho un equipo que deja desquiciado, y que en las ocasiones que pudo demostrar que podía tener capacidad para rehacerlo no supo probar otra cosa que nulidad”. También habló el expresidente Luis de Urquijo en El Heraldo de Madrid: “Lo de Quirante no me extraña. A pesar de que es un excelente entrenador hace algún tiempo que no actuaba; es decir, que hacía el equipo la junta directiva”.

La carrera como técnico de Quirante continuó dos décadas más y pronto encontró acomodo en el Sevilla. En los años 30 también digirió al Murcia y al Nacional de Madrid. En la siguiente década fue entrenador del Imperio de Madrid, Hércules, Malacitano, Cádiz, Constancia y Real Betis. Su última experiencia fue otra vez en la casa blanca al tomar las riendas del Plus Ultra, por entonces filial asociado madridista. Santiago Bernabéu le tenía en gran estima y lo situó en el banquillo en 1948. El alicantino se mostró feliz en MARCA: “Vengo, a pesar de mis años, a hacer una labor beneficiosa. Siempre ha sido mi sueño el Madrid y no me hubiera marchado. Ahora quiero laborar, con mucha fe y un gran entusiasmo”. Estuvo tres temporadas (dos de ellas en 2ªdivisión) en las que dirigió, entre otros, a Rafa Verdú, Zárraga, Pruden, Moleiro y el portero Adauto.

José Quirante falleció a los 81 años de edad el 30 de mayo de 1964 en la capital española sin que ningún medio se hiciera eco de su muerte.

 

Fotografías: archivo Alberto Cosín

 

Capítulos anteriores:

 

1.- Entrenadores del Real Madrid: Mr. Firth

2.- Entrenadores del Real Madrid (II): Kinké

3.- Entrenadores del Real Madrid (III): Berraondo

4.- Entrenadores del Real Madrid (IV): Quincoces

Buenos y lluviosos días, queridos.

Un fin de semana sin partido del Real Madrid es más largo que un día sin pan, una semana sin carne, una peli de Rohmer o un discurso del difunto Fidel. Es lo que tienen los terribles parones de selecciones y no terminamos de acostumbrarnos. Esos fines de semana se convierten en una invitación a otros placeres mundanos de la vida: ver deportes random, ir al cine, quedar con los amigos, practicar deporte, visitar a la familia o huir de ella. Mas, con la que está cayendo, con una borrasca con nombre de crack brasileño del Flamengo, Martinho, y con las advertencias de las autoridades, os animamos a la lectura, ya sea de una novela ambientada en los tercios de Flandes o de este Portanálisis con poca chicha deportiva que contar.

En días de páramo informativo, las portadas se dedican a sus historias de siempre, a suponer fichajes, a inventar chismes y a colar sus m… sus patrañas. El mal no descansa nunca, como veréis pronto. El enemigo anda agazapado en las esquinas de los diarios, lanza sus punzadas de manera artera y deja caer sus lindezas en cuanto puede. Comenzamos con la portada del diario prisaico.

Huijsen y Zubimendi “convencen” y ya “están en la agenda del Madrid”, esa misma libreta inexistente en la que cada año se apuntan unos doscientos cincuenta nombres, entre los cuales seguro que hay algún Martinho del Palmeiras. Tiene su gracia leer que “sus actuaciones con la selección en Róterdam gustaron mucho al cuerpo técnico y al club”, porque todos sabemos de la relación fluida entre la redacción del diario y el cuerpo técnico del club, así como que este toma sus decisiones en función de actuaciones de menos de una hora de un jugador.

Pero hay que vender periódicos, ya lo sabemos, y en este batiburrillo informativo se nos cuelan Ana Peleteiro, que hoy buscará una nueva medalla, Marcelino, quien reconoce que ya es menos impulsivo (será que no envía mensajes a su mujer congratulándose de haber palmado algún partido por Asturias) y Vinícius Jr. Nuestro Vini, del que nos cuentan que tiene a la mayor cantera de talentos de la historia del fútbol rendida a su arte. Es un curioso contraste con las críticas que recibe aquí y con la ingente cantidad de columnas que se escriben pidiendo su venta, o una sanción por sus gestos, o una reprimenda pública por contestar a los defensas que lo cosen a patadas o por protestar a los árbitros que lo consienten. Mirad la camiseta que lleva en la portada de hoy y quizás se comprendan mejor los elogios.

Con el gazpacho de recortes de aquí y de allá, se cuela, o se desliza que “Cubarsí deja la concentración para recuperarse del tobillo”. Que mañana ya está entrenando con el Barça lo saben aquí, en Tombuctú y sobre todo en la directiva del club negreiro.

Tiene mucho mérito lo de este chico. Ha jugado menos de una hora con la selección y ya tiene una portada entera del Marca con menos de veinte años. Lo realmente meritorio es que ha conseguido todo ello sin pasar por La Masía. La portada se congratula del éxito de lo que llama “su fichaje”, un fichaje que los tipos de la Federación no consideraron en otros casos como el de Brahim. Total, solo había sido importante en un campeón de la Champions y en dos temporadas completas en el Milan.

La portada deja otro titular por ahí suelto que a algunos les resulta inquietante, y es ese que indica que la FIFA expulsa al Club León, en el que juega James Rodríguez, del próximo Mundial de Clubes. Lo esperable es que sea sustituido por un club de la misma confederación, pero hay quien advierte de la tentación que podría tener la FIFA de invitar a cierto club que estuvo comprándose la competición durante al menos dos décadas. No se atreverán, ¿no? Si ya metieron con calzador al Inter de Miami, no osarán… Para estas especulaciones están también los parones, y sin haberlo intentado, nos ha salido un pareado: los parones están para estas especulaciones y la FIFA nos toca los… bemoles.

Pasamos a las portadas de la prensa cataculé, que nos vienen con titulares de peli de tarde lluviosa de sábado.

“Máximo compromiso”, la historia de una novia a punto de casarse que se queda atrapada en un temporal de nieve en Vermont. Su prometido la espera impaciente y se desespera, mientras ella conoce a un atractivo leñador que da un vuelco a su vida en un fin de semana en parajes nevados espectaculares.

Ese “máximo compromiso” de los jugadores del Barça se centra en Raphinha y Araújo, pero en letra pequeña nos cuelan el viaje de Cubarsí a Barcelona y, más reducido aún, la liberación del compromiso con la sub-21 de Pablo Torre, Fermín y Martín. Ni que decir tiene que el fornido granjero de “Máximo compromiso” está cañón, luce una sonrisa perfecta y tiene una mandíbula más parecida a la de Huijsen que a la de Cubarsí.

No podemos pasar por alto la noticia que aparece en el faldón inferior izquierdo: “El Atlético denuncia la actitud de los jugadores del Madrid ante la UEFA”. No sabemos si el titular está mal redactado y el Atleti denuncia cómo se comportaron los jugadores del Madrid con la UEFA, si pisaron el escudo, le dijeron algo al delegado o no posaron con el himno y la bandera del organismo Ceferino, pero nos inclinamos a pensar que el Atleti está intentando ganar el partido diez días después de acabado. No contentos con las idas de olla sobre los dos toques de Julián Álvarez, los vídeos manipulados de la UEFA o el espíritu de la norma, ahora pretenden lograr su objetivo mediante la sanción a jugadores blancos. Queda demostrado que su objetivo nunca fue ganar la Champions, sino evitar que lo lograran los nuestros. No nos gusta usarlo, pero, por cosas así, se convierten en el Patético de Madrid.

Os dejamos con la portada de Mundo Deportivo, también con título de peli de tarde lluviosa.

“Objetivo extremo”, sobre un comando armado checheno que intenta atentar en un aeropuerto londinense, con tan mala suerte que un poli americano de vacaciones desmantela sus planes con ayuda de una navaja multiusos y una atractiva poli.

El “objetivo extremo” del Barça no es otro que soltar nombres inviables para, en el caso de fichar a la quinta o sexta opción, convertir su inscripción en el verdadero “objetivo extremo” y apelar al victimismo laportiano porque “es que Tebas no nos deja…”.

Pasad un buen día.

¿Juega el Madrid mejor sin el jugador más decisivo de Europa en las últimas tres temporadas? ¿Juega el Madrid mejor sin el que ha debido ser el último ganador del Balón de Oro, sin el futbolista que marcó en dos finales de Champions y que tiene ya más goles en la máxima competición europea que Luis Suárez?

La respuesta es simple: no. El Real Madrid no juega mejor sin Vinícius Jr.

Lo único que posiblemente sí suceda cuando no está el 7 es que Kylian Mbappé destaca más, pero eso es otra cosa. En los ocho partidos que se ha perdido Vinícius, Kylian suma ocho goles y una asistencia. A eso le podemos añadir también el primer tiempo ante el Villareal, donde marcó dos goles, también sin el brasileño en el campo.

Con Vinícius ausente, Kylian es capaz de explotar todas sus cualidades. Tiene más libertad, ya que puede aparecer por banda izquierda y alternar posiciones constantemente. Esto le permite ser un jugador menos previsible y tener campo por delante para aprovechar su velocidad con balón.

No se trata de que el madridismo se divida debatiendo quién es mejor. Es evidente que cualquier defensa del mundo teme al Madrid cuando están los dos juntos. Siendo Kylian más completo que Vinícius, es él quien debe adaptarse a pasar más tiempo como 9 de área y aprovechar las ocasiones que tenga a uno o dos toques.

El Real Madrid no juega mejor sin Vinícius Jr. Lo único que posiblemente sí suceda cuando no está el 7 es que Kylian Mbappé destaca más

No olvidemos que al principio de la temporada, cuando Mbappé la pasaba mal, no era culpa de Vinícius. Hay una cantidad de jugadas donde vemos como Vinícius intenta generarle ocasiones a Mbappé, con poco éxito del francés en la definición. Creo que la solución no está en forzar que uno juegue para el otro, sino en que entiendan cuál es el rol de cada uno sin estorbarse.

La hegemonía del Madrid

El rol de Mbappé es ser el goleador del equipo. Así lo dijo Vinícius en una entrevista. "Kylian ha llegado al equipo para ayudar, y nosotros le ayudaremos para que sea el pichichi de todos los torneos”. Vinícius debe ser consecuente con sus palabras y entender que no es solo por el Pichichi, sino que Mbappé es mejor técnicamente en algunos aspectos relacionados con el gol, por ejemplo, para los penaltis. A medida que Kylian y Vini entiendan de lleno las virtudes de cada uno, el Madrid será indiscutiblemente superior en todas las competiciones.

El Real Madrid está en cuartos de final de Champions, en semifinales de Copa, empatado con el Barca en la cima de La Liga (con el asterisco de un partido menos de los catalanes) y con el Mundial de clubes en la mira. El madridismo debe entender que no se trata de buscar quién es mejor, ni de perder el tiempo debatiendo. Al fin y al cabo, cuando toque jugar finales, no habrá un solo madridista en sus cabales que se decante por no alinear a alguno de los dos.

 

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Buenos días. España empató anoche. Lo hizo contra LSACCH (La Selección Antes Conocida Como Holanda), que ahora se ha de llamar Países Bajos, no sabemos a instancias de quién, dado que todos los holandeses que conocemos están felices de llamarse a sí mismos holandeses y punto. Y eso que conocemos unos cuantos holandeses. Este portanalista, sin ir más lejos, tuvo en el siglo pasado una novia que le dejó durante un Erasmus por un holandés, precisamente. Entre eso y los goles de Van Basten al Madrid, este servidor de ustedes le cogió cierta manía a la gente de esa nacionalidad. Luego vino Royston Drenthe y la inquina se tornó devoción.

Decíamos que España empató contra LSACCH, aunque en realidad deberíamos decir que LSACCE (La Selección Antes Conocida Como España) empató ante LSACCH. Tablas entre LSACCH y LSACCE.

No está de moda ni llamar Holanda a Holanda ni llamar España a España. Lo segundo es consecuencia del triunfo mediático (no sabemos hasta qué punto también sociológico) del nombre La Roja para referirnos a LSACCE. No aprobamos en La Galerna esa nomenclatura. “La Roja” nos suena despectivo. Preferimos decir "Señora de Izquierdas", que apareja un sesgo menor y menos peyorativo. Estamos a favor de la plena neutralidad en las expresiones usadas en los medios (siendo nosotros uno de ellos), y bajo ningún concepto nos permitiríamos ofender a nadie dando pábulo a una terminología guerracivilista. “Señora de izquierdas” nos parece infinitamente más apropiado.

Obsérvese cómo Mundo Deportivo insiste en lo de “La Roja”. No nos gusta lo más mínimo. Nos parece, de hecho, que nadie debería extremar más el respeto por el equipo nacional que la prensa cataculé, existiendo como existen las indivisibles vínculos entre la RFEF (a quien representa la Señora de Izquierdas) y el club cliente de Negreira, quien por cierto estaba en nómina en ambas instituciones. Nada une más a dos empresas que utilizar los servicios de los mismos profesionales independientes. “Señora de izquierdas sobre fondo blaugrana”, titularemos este portanálisis, parafraseando aquella extraordinaria y tristísima novela de Delibes.

Marca tiene también casi por único argumento de primera plana el empate entre LSACCE y LSACCH, logrado en el descuento por Merino, centrocampista reconvertido en llegador. Con dicho empate, entendemos que LSACCE debe ganar en Mestalla a LSACCH a fin de avanzar en la Nations League (¿se llama así?) y poder pasar a ¿cuartos? ¿Es a cuartos a lo que pasaría? Creemos que sí, pero vamos, si queréis os lo miramos. Que no quede de nuestra parte un ápice de esfuerzo por satisfacer la curiosidad y el espíritu científico de nuestros lectores.

As viene siendo el único medio deportivo español que suele no perder de vista que escribe mayoritariamente para madridistas, con lo cual añade a la información sobre la Señora de Izquierdas sobre Fondo Blaugrana un recuadro relativo a la actualidad del club merengue, allá en sus bajos. Desde 2016, el Madrid ha ganado 5 Champions… ostentando el número 35 en el ránking de clubes que más han gastado. Solo el 35. Es un dato como para que el antiflorentinismo tome unas largas vacaciones en algún lugar exótico y por debajo del nivel del mar. Sugerimos la Fosa de las Islas Marianas, a 200 km. en el Pacífico de dicho archipiélago, con 11.000 metros de profundidad.

Sport habla de “suspense y susto”. Por un momento, pensábamos que estaban intranquilos ante la aparición de los audios de unas viejas conversaciones entre Joan Gaspart y Ángel María Villar, o entre Jan Laporta y Albert Benaiges. No es el caso. Solo les preocupa la lesión de Cubarsí en ese mismo encuentro entre LSACCH y LSACCE. Deseamos que no sea grave y que pronto pueda volver a los terrenos de juego, a ser posible para percibir su nómina como si la empresa que le paga fuese solvente, amén de corrupta.

Pasad un buen día.

Habitualmente se conoce al Real Madrid como el equipo blanco y al Barça como el azulgrana. El Atlético, en cambio, es rojiblanco. Se suelen identificar a los equipos en función de los colores que visten. Sin embargo, existe una metodología utilizada para medir el comportamiento natural de las personas relacionándolo con cuatro colores, que encajaría perfectamente para describir a los equipos que componen la tan particular Liga de Tebas. Con este método, los colores con los que hasta ahora identificábamos a los equipos cambiarían por completo.

Se trata de la metodología DISC. Un sistema de evaluación que tiene diversas aplicaciones en las empresas ya sea a la hora de la selección de personal, la configuración y gestión de equipos de trabajo o la planificación para la consecución de resultados. En nuestro caso nos servirá además para entender comportamientos y situaciones que se dan, tanto en los terrenos de juego como fuera, por parte de los clubes españoles. Fue creada por William Moulton Martston en 1931 y su objetivo principal era identificar los patrones de comportamiento más representativos. En este sentido, DISC es un acrónimo que diferencia cuatro estilos de personalidad:

Empezaríamos hablando del estilo D, el “decidido”. Se representa por el color rojo y está orientando fundamentalmente a objetivos. No le importa asumir desafíos ni tener que superar obstáculos si eso le permite alcanzar su meta. Que en este caso sería ganar. Da un poco igual el tipo de juego, importa el resultado. No rehúye asumir el liderazgo del grupo. Suele destacar y se siente cómodo en esa posición. No suele llevar bien la convivencia con otro gallo en un mismo gallinero. Esta circunstancia le genera ciertos roces con otros colores que pueden sentirse amenazados por el exceso de ímpetu de estos perfiles. Obviamente, para este color rojo estaríamos hablando del Real Madrid.

Toda una liga

Otro estilo de comportamiento sería el I. El que apuesta por la “influencia”. Su consecución del éxito la condiciona casi al cien por cien a la capacidad de persuadir a través del optimismo y el entusiasmo. Son relaciones públicas natos. Saben cómo crear vínculos con los suyos para alcanzar un consenso que les haga pelear juntos por una meta común. Por eso son buenos comunicadores. Si jugasen al fútbol les daría igual lo que pasase con el resultado, acabarían cantando bajo la lluvia y dirán siempre que han merecido ganar porque son “buena gente”, el “equipo del pueblo”. Esta forma de ser les genera conflictos con los “rojos”, pues ambos son perfiles muy activos, pero con vías de consecución del éxito muy diversas. Efectivamente, hablamos del Atlético de Madrid y del Cholo Simeone como paradigma de ese perfil que se representa con el color amarillo. Cuando el partido se complica, la reacción no es buscar sesudas soluciones tácticas. Basta con agitar los brazos, apelar al sentimiento de sus jugadores y azuzar a la grada para que empujen todo lo que puedan.

Lo atléticos son así, nos dicen que no podemos hacerlo, pero yo sí les entiendo. Nacieron amarillos y hay que respetarlos. Y quererlos así. Como todos los aspectos de la vida, los perfiles personales se pueden entrenar y corregir, pero es imposible ir totalmente en contra de la propia naturaleza. Por eso no cambiarán nunca. Da igual que sepan que el penalti de Julián era ilegal. Ellos seguirán diciendo que sus normas, su relato y su fe en el Atlético de Madrid convierten a las reglas establecidas en algo relativo, porque están convencidos de que simplemente, por ser como son, merecen un reconocimiento.

También hay otro grupo, el caracterizado por la tera S de “serenidad”. Su color en este caso es el verde. Del mismo modo que lo sería el contemplar un frondoso bosque, es sinónimo de calma y estabilidad. Son adaptables a todos los entornos y ritmos de trabajo. Por eso favorecen la creación de buen ambiente. Desde el punto de vista de un equipo de trabajo son los más rentables. Si consigues tenerles suficientemente motivados son trabajadores incansables y serán siempre leales a su líder. Evitan el conflicto. Por eso a Tebas y compañía les va perfecto que la mayoría de los equipos de La Liga se enmarquen en este perfil. Es más, a aquel que saca un poco los pies del tiesto Javier y sus secuaces se encargan de que tenga que abandonar el barco. Los verdes prefieren respetar y obedecer a su amado líder antes que sumarse a una revolución, por muy justificada que esté. Son incapaces de rechazar unas migajas ofrecidas en forma de irrisorios contratos televisivos porque no se permiten el hecho de renunciar a la estabilidad que estas les proporcionarían. Incluso les molesta que un líder alternativo levante la voz con tono firme para quejarse justamente de algo. Da igual que ellos lleven sugiriéndolo mucho tiempo, eso sí, con la boca pequeña. Véase el caso de los días de descanso entre partidos o el desastre generalizado de los arbitrajes ligueros.

Es más fácil que el Barça fiche (más) que el Madrid reciba el Princesa de Asturia

Por último, está la C, que completaría la palabra DISC. La C de “Correcto” y “Cumplidor”. Los azules. Son metódicos, detallistas, encajan bien con los perfiles poco activos como son los verdes, pero ellos son menos flexibles. Valoran el orden y son muy estrictos con los procedimientos. Históricamente, por el relato que ha ido acompañando al Barcelona durante estos años, sería el equipo que representaría este perfil. Su lema de “solo sirve ganar si se juega bien”, que tenía a Guardiola como máximo exponente, ejemplifica perfectamente las prioridades que tendría alguien con este tipo de personalidad. El problema es que, una vez destapadas tantas irregularidades por parte de los azulgranas, se ha demostrado que el Barça es un “rojo” de libro. Solo les importa un objetivo: ganar. Con la diferencia principal con respecto al esforzado Real Madrid de que ellos han optado por hacer trampas como vía de consecución del éxito.

Por eso, si hay que identificar a algún equipo español dentro de este estilo de comportamiento, creo que sería el Athletic Club de Bilbao. Son fieles a su filosofía de cantera de sólo vascos, con algunos matices, aun así, muy meritoria. Además, en lo que se refiere a plegarse ante ciertas tropelías de Tebas, el Athletic no se arredra y alza la voz cuando lo considera necesario. En definitiva, puede presumir de unas virtudes que en ningún caso el Barcelona posee actualmente.

Ojalá este ejercicio de análisis haya servido, lo primero, para aprender. Pues considero que La Galerna es un foro muy apropiado para compartir conocimiento y aprovechar la enorme capacidad que tiene el Real Madrid para servir como recurso formativo. Y lo segundo, tratar de rebajar la tensión existente con el vecino agraviado por los últimos resultados deportivos y sus correspondientes quejas. Lo dije antes, son así, nacieron así y es difícil que cambien. Probablemente, si pensaran las cosas las harían de otro modo, pero son viscerales e impulsivos. Son amarillos.

La Liga, como una empresa que es, o incluso un país, requiere de perfiles diferentes. Todos son necesarios. Si bien precisan tratos diferentes porque sus aportaciones al grupo también lo son. Y ahí radica el error. Tebas quiere una liga igualada y competida siempre. Que cada año pueda ganar cualquiera, como la NBA. Pero no se da cuenta que no puede cortarle las alas a un líder natural que además está haciendo bien las cosas en cuanto a planificación desde hace años. La contención no es una virtud propia de un perfil rojo. Y al Madrid se le acabó la paciencia. El tiempo pone a cada uno en su sitio y el tiempo acabará demostrando quién manda. En la capital y en España. En Europa lleva años estando claro.

 

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Agradezco a Santiago Antón de Zinkgular su formación y conocimiento sobre esta materia, que me sirvió de inspiración para este artículo.

Quién no recuerda la adolescencia, esa época en la que la rebeldía, el cuestionamiento de las normas, la búsqueda de autoafirmación, la vehemencia y el apasionamiento, unidos a un bullente cocktail de hormonas, nos transforma en unos seres bastante insoportables. No existían los matices. La vida era un “conmigo o contra mí” constante, y, claro, eso es a) un coñazo para los que nos rodean y b) simplemente agotador. Por si faltaba algo, queríamos ser individualistas, sí, pero sin dejar de experimentar sentimiento de pertenencia.  Llámenlo casualidad, pero pocas cosas, quizá ganar Copas de Europa, hace el Real Madrid mejor que suscitar esa sensación de adhesión.

Vinícius Junior es buenísimo, superlativo, de los mejores jugadores del mundo. Llegó a Madrid siendo un adolescente y, 6 años después, la FIFA lo reconoce como The Best, el resultado de una evolución y mejora año a año que no nos creeríamos si no la hubiéramos visto en primera persona. El primero al que responsabilizar de semejante salto cuántico es al propio jugador, que ha demostrado una capacidad de trabajo sobresaliente y una fortaleza mental a prueba de absolutamente todo. Los técnicos que ha tenido, unos en mayor medida que otros, también han contribuido de manera decisiva a quemar etapas a velocidad absurda, de manera que, en 6 años, el Madrid pasa de tener a un chico prometedor al que los rivales muerden en la cabeza en Segunda B, a una de las tres mayores estrellas del fútbol mundial. La característica más sobresaliente de Vinícius no está en su velocidad, su regate o su capacidad de aparecer en los momentos decisivos, no. Está en su mentalidad, en no parar de intentar superar a su rival durante los 90 o 120 minutos que dura un partido, no escatimando un solo esfuerzo, al menos hasta este año. No sé a qué achacarlo, pero ese Vini de cabezonería CristianoRonaldiana ha abrazado varias virtudes y algunos vicios del mito portugués.

El Manchester City ya no corre como antes

CR7 era también un poco adolescente en sus actitudes y comportamientos. Siempre reafirmando su condición de mejor jugador cuando no resultaba necesario por evidente o un excesivo afán de protagonismo cuando la situación requería un perfil mucho más bajo. No había lugar para la mesura en el eterno videoclip en el que vivía el astro de Madeira. En todo caso, quedarán para siempre en nuestras retinas sus goles, muchos más de los que pueden ser contados, su profesionalidad intachable e indiscutible y su foco en el gol y la victoria, esa misma concentración que le hacía, ante la enésima patada digna de pena de privación de libertad que le propinaban los jugadores del Sporting de Gijón, y ante el unánime insulto del Molinón, levantarse diciendo “¡Vamos, más, MÁS!”. El mayor rival de Cristiano Ronaldo era él mismo, pues su rendimiento se resentía cuando se obcecaba cuando no le salían las cosas e intentaba demostrar que seguía siendo el mejor, como si hiciera falta.

Vinícius está siendo objeto de un acoso e insulto sistemático en el mismo grado que lo fue Cristiano, lo cual es lógico, porque los rivales lo temen. Mucho. Los adversarios también han aprendido que es más sencillo sacar del partido a Vini a base de fútbol subterráneo, ese, más bien el único, que controla tan bien el equipo cosladiego cuyo entrenador es una cheerleader vestida de enterrador. Nuestro número 7 se rebela como un loco ante lo que entiende injusto, exactamente igual que nosotros con 15 años, siendo ese gasto de energía tan comprensible como fútil, mientras intenta aglutinar protagonismo en momentos incorrectos como intentando demostrar algo que no es necesario probar.

La dirección que está tomando la actitud de Vinícius esta temporada sólo conduce a Arabia, donde lo cubrirán de oro de ser cierta la oferta procedente de allí. Aún está a tiempo de reconducir la situación y ser el mejor como lo son los verdaderamente grandes, esto es, sin forzarlo, no teniendo que demostrarlo a todas horas. Su rendimiento actual es bajo porque está poco centrado en el fútbol y muy obcecado en acreditar su condición de astro, siendo ésta la fórmula perfecta para el fracaso. El Real Madrid necesita al Vinícius titánico y colosal, pero maduro y centrado, uno que no haga tonterías como lo de enseñar el escudo a la grada rival cuando ha hecho un partido tenebroso, por mucho que los indeseables que la pueblan den muestras de su inmensa bajeza. No es necesario que se libere de esa presión autoimpuesta, ni mucho menos, porque es lo que le ha llevado a ser ya un mito del madridismo, sólo tiene que redireccionarla, pero ha de hacerlo de inmediato si no quiere convertirse sólo en el traspaso más caro de la historia.

 

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Los que buscan desdeñar sus extraordinarios logros deportivos le llaman “El Gestor”. Toda una osadía de parte de esa caterva de liliputienses que se atreve a urdir injurias a los pies del gigante. Pero los hay, vaya que los hay, sobre todo con un micrófono delante para expectorar menosprecio y establecer una tendencia de opinión entre los menos avispados, que no son nunca pocos, se sabe. Es tal el calado de su doctrina que incluso entre los que visten de blanco impoluto ha cundido una corriente “crítica” que no es sino la caja de resonancia de las injurias y falsificaciones de la propaganda enemiga: los tontos útiles de toda la vida. Esta es la prueba irrefutable de que los púlpitos mediáticos siguen ejerciendo el poder de su garrote y tras ellos los “yotuberos” de fama, autoproclamados independientes, pero que en la práctica implementan las mismas estrategias de manipulación de los medios tradicionales a los que dicen servir de contrapunto. ¡Falsarios! La cacería, pues, no conoce veda y la saliva a sueldo sigue diseminando la idea de que don Carlo Miguel Angelo Ancelotti no es más que un pobre diablo con suerte.

La sinrazón

En torno a estos ataques hay algo que llama mi atención: el uso del epíteto “gestor”. Esto sugiere un profundo desconocimiento del significado de dicho término por parte de quienes suelen utilizarlo como arma arrojadiza. La gestión encarna el summum de la sabiduría, la sensatez vital o phronesis aristotélica que en román paladino conocemos como prudencia. La gestión es la encarnación de un liderazgo sereno y visionario que tiene como una de sus más importantes características la adaptación flexible, es decir, la adecuación analógica o proporcional. Esto también quiere decir que saber gestionar es ante todo interpretar los escenarios que se despliegan delante de nosotros en nuestro camino hacia una meta perfectamente definida.

No sé si atribuirle a la perversión o a la simple estupidez la campaña de acoso a la que ha sido sometido el director técnico del Real Madrid desde su llegada

El gestor es un experto en crisis, alguien que conoce como nadie sus recursos y que ha sabido comprender que entre la cobardía y la temeridad —los extremos a los que se aferran tradicionalmente los loquitos— conviene asumir los rigores virtuosos de la valentía. Traduciendo esto a términos futbolísticos tendríamos que entender entonces que un director técnico puede asumir una postura unívoca, equívoca o analógica. Los primeros son “talibanes” del método y creen que solo hay un camino; tocan como nadie la guitarra, es verdad, pero su instrumento tiene una sola cuerda. Los segundos son los ineptos, meras figuras decorativas a merced de un voluntarismo caótico; a don Carlo lo acusan de esto quienes no entienden o no quieren entender que esta clase de personajes no podrían jamás entrenar en la élite, mucho menos forjar un palmarés como el del italiano. Los terceros, para terminar ya esta pesada disquisición teórica, los analógicos, encarnan al líder virtuoso, al gestor que elije su vestimenta con base en el pronóstico del clima y no al revés. No quiere imponer sus prejuicios a la realidad sino decidir en virtud de las condiciones concretas del presente. Quienes llaman gestor a don Carlo lo están comparando, seguramente sin saberlo, con Julio César, Napoleón, Bolivar o Churchill. “Tiempo de lanzar cohetes, tiempo de recoger las varas”, dice un viejo dicho mexicano. Pues eso.

Héroes de la 15: Carlo Ancelotti

Muchas veces tengo la sensación de que Ancelotti mira con enternecida condescendencia a los periodistas que lo interpelan durante sus conferencias de prensa. El nivel de los cuestionamientos, así como la capacidad imaginativa y verbal de los reporteros son pobrísimos y en ocasiones absolutamente sonrojantes. Por eso no sé si atribuirle a la perversión o a la simple estupidez la campaña de acoso a la que ha sido sometido el director técnico del Real Madrid desde su llegada. Bien podrían ser las dos cosas, pienso cuando me envuelve el fatalismo y la pesadumbre. En todo caso, tengo claro que desde sus muy hondas e incurables limitaciones intelectuales, en sus infumables tertulias perfilan a entrenadores “complejos”, de esos con “filosofía”, a lo Guardiola, como el paradigma absoluto, el modelo unívoco e incuestionable frente al cual toda diferencia ha de ser pérdida. Creen que el fútbol es un asunto al menos tan enmarañado como el noúmeno kantiano, la ontología heideggeriana o la dialéctica de Hegel. Mistificación pura y dura. ¡Los muy torpes no entienden que el trabajo de los banquillos es el de la gestión del talento —precisamente lo que ellos dicen despreciar! Un entrenador es mucho menos el teórico en una biblioteca que el CEO de cualquier compañía perteneciente a las S&P 500. Es así.

El affaire Ancelotti me demuestra una vez más que los hombres anteponen la vulgaridad de querer tener siempre la razón a las mieles de la victoria

Nada cambiará, lo sé muy bien, porque lejos de atemperarse, la asonada se recrudece y adquiere tonalidades si cabe aún más virulentas. El affaire Ancelotti me demuestra una vez más que los hombres anteponen la vulgaridad de querer tener siempre la razón a las mieles de la victoria. Los seguidores del Real Madrid, que como todos los fanáticos deportivos poseen el control de esfínteres de un niño de tres años, seguirán demandando a Florentino Pérez la cabeza de Carletto ensartada en una pica, utilizando para ello los mismos argumentos imbéciles de la marabunta mediática: distintos personajes, las mismas babas. Tocará, pues, seguir levantando copas y cejas. ¡Qué se jodan!

 

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Raúl Asencio es un central de bandera. Su fabuloso rendimiento le ha hecho un hueco en el Real Madrid y ahora en la selección española.

Pero ¿realmente lo sabes todo sobre el canterano blanco?

Demuéstralo respondiendo a las preguntas que ha elaborado fcQuiz.

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