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Casillas y la Copa TIPNPA

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Casillas y la Copa TIPNPA

Escrito por: Jesús Bengoechea17 noviembre, 2018
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Buenos días. La nostalgia es libre. Hay gente que tiene nostalgia del cine en blanco y negro, y no se les puede reprochar.

Hay gente que tiene nostalgia de su infancia, y suspira con un anhelo inconcretable por los días que no volverán, pues partieron en el flujo del
río sin retorno. Nadie debería afear su conducta, pues los anhelos forman parte de la vida por más que a veces sean baldíos, por más que en ocasiones produzcan la sorpresa o la condescendencia de los que entienden la existencia desde el materialismo más vacuo.

Hay gente que tiene nostalgia de los tiempos en que tenía nostalgias. Es la nostalgia de muñeca rusa, la más inconcebible para los empíricos. En última instancia, brindan constante tributo a su propia nostalgia, tan lejos queda ya el objeto original de la misma.

Hay gente que tiene nostalgia de Casillas, pero no al parecer nostalgia poética o platónica sino nostalgia prospectiva, o sea, ganas de que Casillas vuelva.

Hay gente que es la leche, y entre ellos destacan los que titulan que "hay" algo cuando son ellos solos quienes lo tienen. A lo mejor (puestos a intentar explicarlo) es un poco como cuando uno dice "hay hambre" cuando lo que quiere decir es que uno tiene hambre. Uno que tiene nostalgia de un 1. Alfredo suspirando bajo el balcón del asilo portugués de Iker, esperando en celo que le lance sus trenzas de minoxidil.

Esta nostalgia de la que hablamos se enmarca en el contexto de la portería de la Selección española, que por lo visto es culpable del fiasco cosechado hasta la fecha en la Copa TIPNPA. Este navegado y bregado portanalista, a cuyas manos han llegado atrocidades sin cuento, no ha agotado sin embargo su capacidad para la sorpresa. Resulta, para empezar, que la Copa TIPNPA importa, importa mucho. Además, el fracaso en la misma tiene un único culpable: David De Gea. Pero resulta (y esto ya sí que nos ha agarrado en fuera de juego) que el recambio deseado por cierta prensa bajo los palos de la Selección no es el meritorio Kepa, sino ni más ni menos que Iker Casillas, a quien Dios guarde en el Oporto muchos años aunque se haya ofrecido para volver a la llamada Roja... y al Real Madrid, que no tiene suficiente con Courtois y Keylor Navas, como para añadirle una S nostálgica (y de Superman) al apellido del tercer (?) guardameta.

La Copa TIPNPA (Trofeo Inventado Para que No Parezcan Amistosos) nos está deparando sorpresas a cholón. Donde había amistosos ahora hay algo en juego, aunque casi nadie sepa muy bien qué es; donde había tedio sigue habiendo tedio, no nos tomen a mal, pero es un tedio trufado de perplejidad. La perplejidad está en el corazón del arte: ha valido la pena la TIPNPA.