Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Bale detrás de una pelota

Bale detrás de una pelota

Escrito por: Mario De Las Heras23 abril, 2019
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Hay veces que tengo que escribir un artículo para La Galerna y se me juntan dos temas. Es doloroso decidirse por uno y dejar al otro marchar como quien abandona un barco que se hunde. No sé si me será posible cargar con los dos en este frágil esquife (me encanta decir “frágil esquife” desde que lo leí en Astérix), pero voy a intentarlo: Benzema está haciendo una gran temporada que sin embargo no le libra de las adversativas entre el madridismo. Algunos ni siquiera las utilizan, las adversativas, y afirman sencillamente que sus goles no sirven de nada. Goles que no sirven, intangibles que no sirven, jugador que no sirve.

Nada sirve en Benzema, ni siquiera las pieles o los colmillos. A mí, como happista reconocido, me cansan estos canteros. Los llamo canteros porque reconozco que alguna influencia tienen en la posterior creación de la escultura del Madrid. El problema es que son muchos y al final acaban dañando la materia prima. Bastaría con que uno se afanase para que se diera por oída la apreciación y así no habría acumulación de picadores en ese filón delicado. No vale, o no debería valer, cualquiera para ese trabajo artesanal que se ha vuelto industrial.

Tanto lo están intentando modelar que uno ya ha perdido la esperanza de que un día haya un atisbo de unanimidad en el reconocimiento. Da lo mismo, cada uno es libre, no faltaría más, porque a Benzema, por cierto, nada parece afectarle. Es saña perdida. Energía malgastada. Benzema es una isla. No sé por qué me imagino que dentro de esa isla se oye todo el tiempo un bajo de jazz. Ese tuntuntun todo el rato. Bajo el sonido de esas cuerdas, él piensa lo que va a hacer con el balón. Y la gente grita y silba a su alrededor y él sólo oye el rasgar del bajo: tuntuntun.

Tiene sentido. Seguro que se lo ha recomendado a Bale. A mí me gustaría pitar a los que pitan a Bale, o a los que pitan a cualquiera. Ellos son libres de hacerlo y yo también. El pitido es libre, pero es feo porque es abusivo y cobarde, ahí emitido desde el anonimato de la masa. Yo lo que quiero es que el galés se quede después de esto. Siempre he querido que siga en el Madrid, y eso que hasta hace dos días entendía que, a lo mejor, dentro de las posibles operaciones contractuales, Bale acabara siendo vendido para buscar otro aire en el equipo. Pero ya no. Los pitos me han hermanado a Gareth como en su día, todavía hoy, me hermanaron a Karim.

Yo deseo que se quede y que siga defraudando a tantos, hasta que un día todos tengan que rendirse a su clase. Como hermano de “Gar” (como ya soy hermano le llamo como me sale de ahí) quiero venganza. Quiero ver todos esos insultos, todos esos pitos pisoteados por los cascos de mi hermano después de correr la banda como si viniera de disputar, y ganar, el Grand National.

Quiero verlo resoplar mientras se asustan ante su imponente figura fatigada, el vaho saliendo de sus orificios nasales, ese halo de carro de fuego tan denostado. Quiero verlo levantando copas sobre los hombros con esa sonrisa mandibular, mientras les dedica el triunfo en perfecto español a sus pitadores: “Os quiero, esta Copa es para vosotros también”.

Yo iba a hablar de la matraca con Benzema y me ha salido Bale de por medio como el niño que siempre dicen que aparece cuando vas conduciendo y un balón atraviesa la calzada. Iba a hablar también (era el otro tema) de ese niño del Barcelona que marca un gol y luego le da un golpe por detrás en la cabeza al portero rival, delante de todo el mundo. Pero ya se me han quitado las ganas de hablar de esa clase de niños. Prefiero imaginármelos irrumpiendo en la carretera con los ojos muy abiertos, como Gareth, detrás de una pelota.

Ha trabajado en Marca y colaborado en revistas como Jot Down o Leer, entre otras. Escribe columnas de actualidad en Frontera D. Sobre el Real Madrid ha publicado sus artículos en El Minuto 7, Madrid Sports, Meritocracia Blanca y ahora en La Galerna.

16 comentarios en: Bale detrás de una pelota

  1. Yo al que pita lo expulsaba del Bernabéu..foto pitando aviso y a la siguiente fuera que para enemigos ya tenemos bastantes fuera y se acabó la fiesta, que habemos miles de madridistas deseando dejarnos las manos rotas para aplaudir al Madrid...quien no reconoce el sabor de la miel ...No la merece...Hala Madrid. Bale grande B9 grande