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Anatomía de una plantilla

Anatomía de una plantilla

Escrito por: Athos Dumas26 noviembre, 2018
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Perdonen por utilizar de forma maquillada el título de una célebre película “de juicios” de Otto Preminger, protagonizada por James Stewart y Lee Remick. Con el texto que van a leer tan solo quiero expresar mi opinión sobre cada uno de los componentes de la plantilla en estos momentos tan difíciles y rayando la depresión por haber asistido a una desastrosa actuación de equipo sin alma ni criterio en el estadio del Eibar.

Se ha dicho muchas veces que el fútbol es de los futbolistas, para bien y para mal, por lo que no habrá en estas líneas valoraciones sobre el entrenador recientemente destituido, Julen Lopetegui, ni sobre el actual, Santiago Hernán Solari.

Courtois: Llegó como mejor portero del mundo tras un Mundial excelso. No hizo pretemporada. Quizás al principio la alternancia en la titularidad con Keylor le tuvo despistado. Desde hace un mes ya sabe que es el titular indiscutible. Por ahora, excepto alguna intervención de mérito, no se le ha visto con mayores logros que a Keylor. No está transmitiendo seguridad, ni a su defensa, ni a los espectadores. Encaja demasiados goles. Debe reaccionar.

Keylor: Ahora lesionado. Es el portero que ha tenido apoyo total del vestuario desde que llegó Zidane hasta que se marchó. Su aval son las tres Ligas de Campeones ganadas consecutivamente. En el inicio de la temporada, ni hizo deméritos para perder la titularidad ni hizo grandes actuaciones para relegar a Courtois a la suplencia.

Carvajal: Lo más criticable fue esa afán temerario por forzar seguir jugando en Moscú, contra el CSKA, estando ya con una lesión muscular, lo que le costó casi dos meses de baja. Empezó impreciso e irregular la temporada. El equipo le necesita muchísimo para apoyar en ataque y para cerrar su banda derecha –la izquierda del rival–, que últimamente se ha convertido en un coladero del que se han aprovechado todos los rivales (véase Barcelona o Eibar por ejemplo).

Odriozola: Relegado de forma sorprendente por Lopetegui –que prefirió poner a Nacho o a Lucas Vázquez antes que a él– ha demostrado atacar mucho mejor que defender. Tras cuatros partidos seguidos fracasó en Ipurúa y encima cayó lesionado después de un error que costó el segundo gol de los guipuzcoanos. Necesita mayor tensión y aplicación en defensa.

Sergio Ramos: Cal y arena en este inicio de la temporada. Demasiado protagonismo mediático –asuntos Salah, prensa inglesa, Lovren, Football Leaks, premios hípicos– hasta ahora. Se necesita su liderazgo en el campo y menos en los micrófonos. Tras un Mundial irregular, es imprescindible que su carácter indomable se contagie a sus compañeros. Sigue siendo fundamental.

Varane: Está en la terna finalista del Balón de Oro –único jugador que ha levantado en 2018 Liga de Campeones y Copa del Mundo de selecciones– y es posiblemente ahora mismo el jugador menos en forma del equipo. Pese a las numerosas bajas que hay en la defensa, merece un tiempo en el banquillo. Necesita recuperar un tono físico aceptable tras no haber hecho pretemporada. Es recuperable pero necesita que le den un aviso notable de forma urgente.

Nacho: Ahora mismo lesionado de larga duración, en septiembre y en octubre no fue el comidín casi perfecto de otras temporadas. Ni en la derecha, menos aún en la izquierda. Cuando ha accedido a la titularidad en la Selección es precisamente cuando ha dado mayores muestras de inseguridad en el eje de la defensa. Su profesionalidad hace que se espere su regreso lo antes posible.

Vallejo: Entre sus múltiples lesiones aún no ha sido utilizado esta temporada. Con todo lo que prometía en el Zaragoza o en la Sub21, parece que va a pasar a la historia como un desafortunado Woodgate. Esperemos que no siga recayendo más. Es una incógnita total que posiblemente acabe fuera del equipo en breve.

Javi Sánchez: Parece una adecuada apuesta de futuro. Sus breves apariciones hasta ahora han sido de lo poco optimista que hemos visto los seguidores madridistas en una época plagada de sinsabores.

Marcelo: Capaz de lo mejor y de lo menos bueno. En octubre –mes horribilis– fue prácticamente nuestro único referente de cara al gol. Las sucesivas lesiones en Sevilla y en Barcelona, lesiones musculares ya habituales en su carrera, volvieron a sacar el debate de su falta de sustituto en el Madrid. Tiene que ser de nuevo importante para el equipo. Tiene que hacer destacar su espíritu ganador.

Reguilón: Tras su aparición en Moscú, donde cumplió, se afianzó como titular con Solari, con cuatro titularidades en las que fue de los mejores –ya despuntó maneras en la pretemporada estadounidense– y mostrando personalidad y desparpajo de canterano con futuro. Su lesión en Balaídos hace, junto al regreso de Marcelo, que tenga que volver a empezar. Pero por ahora ha aportado más en cuatro partidos que Theo Hernández en toda la temporada pasada.

Casemiro: Este año, cuando ha estado, no ha destacado mucho. Pero cuando no ha estado, su ausencia ha sido de lo más destacable. En Eibar, el carril central quedó desamparado sin su presencia. Es un jugador fundamental –para mí por ejemplo el más destacado en la final de la Undécima en Milán– aunque no demasiado valorado por la prensa. Su regreso es más esperado ahora mismo que el de Aragorn en “El retorno del rey”.

Modric: Caso parecido al de Varane. Parece que el verdadero Luka se quedó en el Luznhiki tras la derrota de Croacia 4-2 ante Francia. El veraneo de rumores sobre el Inter parece que le afectó. Físicamente no está. No aparece. No existe. Es un jugador queridísimo en el Bernabéu, que posiblemente levantará el Balón de Oro la semana que viene, pero ahora mismo es carne de banquillo absoluto. Con 32 años y 10 meses parecía un chaval, con 33 años y 2 meses parece otro. Veo preocupante su estado actual y su futuro en el equipo.

Kroos: Ni siquiera tiene la excusa del Mundial, ya que su selección se fue a casa en la primera fase, aun habiendo sido él el mejor de la Mannschaft. Prácticamente no ha aparecido en toda la temporada actual, se le nota ausente de los partidos, apático. Incluso ha perdido su extraordinaria precisión en los pases, como se vio ante el CSKA o por ejemplo en Ipurúa. Tiene 28 años pero ahora mismo parece mucho más. De las mayores decepciones hasta este momento.

Isco: Empezó como un tiro en septiembre, tanto en el club como en la selección, y su operación de apendicitis parece que dejó a Isco en la cama del hospital, recuperándose. Todos pensamos que Lopetegui y él forzaron su regreso antes de tiempo en el Camp Nou. Desde entonces, no ha sido titular ni una sola vez con Solari –en cinco partidos– y cuando ha salido en esos partidos no ha resultado importante en ningún momento. Cierto sector de la prensa ha señalado algo de sobrepeso pero lo más factible es que con su convalecencia perdió tono físico. Es fundamental que vuelva pronto.

Asensio: Una de las decepciones del año. Lo peor en un club como el Madrid es ser intrascendente, y Marco lleva varios meses siendo intrascendente, ya bien jugando en la derecha, en la izquierda o de media punta. Está jugando más minutos que nunca, y está desaprovechando cada minuto. Ni siquiera está luciendo su formidable disparo con la izquierda, excepto contadísimas –gol al Espanyol– excepciones. Ha tenido más portadas por sus declaraciones –el famoso “carro” del que hay que tirar, ni Manolo Escobar lo mencionó tanto– que por su fútbol. Tiene 22 años y una magnífica oportunidad de hacer historia en el Madrid, pero lo primero es que él mismo se lo crea.

Ceballos: Tras su escasa presencia en las alineaciones en la época de Zidane, Ceballos ha conseguido ser un fijo para Luis Enrique con la selección española y aparecer muy a menudo en las titularidades de Lopetegui y de Solari. Pero Ceballos no es el sustituto natural de Casemiro como se vio en Eibar. Es un volante creador y no un stopper. Está cumpliendo, comparado con algunos compañeros de la medular, pero tiene una oportunidad magnífica de consolidarse entre los 13-14 jugadores más importantes de la plantilla. Su actitud por ahora es de las mejores.

Lucas Vázquez: El que fuera primer suplente con Zidane, prácticamente el jugador número 12, está atravesando una época de baja forma pese a haber jugado bastantes minutos con Lopetegui –bastantes menos con Solari–, de extremo y también como recambio defensivo por la derecha. Su carácter generoso en el terreno de juego está fuera de duda siempre pero atraviesa una racha preocupante de imprecisiones en los pases y en los centros. Si no mejora, pinta que puede ser su última temporada en Chamartín.

Marcos Llorente: Prácticamente inédito todo el año pese a sus buenos –y escasos– minutos ante el Espanyol y a su titularidad en Melilla. A la vista de cómo están jugando Modric y Kroos, y con la ausencia de Casemiro, debería tener al menos una oportunidad en los próximos encuentros, no ya solo en el partido de vuelta ante el Melilla. De no ser así, es más que posible que él mismo o su entorno se planteen un futuro lejos del Real Madrid.

Valverde: Jugó algunos minutos decisivos como lateral izquierdo ante el Viktoria Plzen en el Bernabéu, espantando los fantasmas del posible empate de los checos. Cada vez que ha salido ha mostrado ganas y una voluntad impecable. Lo mismo que en el caso de Llorente, y ante la baja forma de los titulares, debería ser más utilizado para poder realmente valorar las capacidades que tiene para ser protagonista de rotaciones habituales con el equipo.

Benzema: Hasta el momento, y habiendo tenido partidos irregulares y flojos, ha sido de los mejores jugadores. De vez en cuando, todos los que le admiramos pensamos que debería de tener más sangre en los partidos, pero ha habido momentos en que parecía la única solución ofensiva del grupo, tanto por su ca