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Un Real Madrid oprobioso

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Un Real Madrid oprobioso

Escrito por: La Galerna19 septiembre, 2019
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Buenos días. Esta bendita sección nació con el sano espíritu de analizar críticamente las portadas deportivas de cada día. En el entendido de que éstas, como reflejo de la prensa en general, tienden a deslegitimar o escatimar elogios a las victorias del Madrid, así como a ahondar en la herida exageradamente en las derrotas, nos propusimos defender a nuestro club, desbaratar con un punto de sarcasmo su sesgo generalmente injusto.

Pues bien. Este Real Madrid está asesinando la misión con que fuimos concebidos, porque las críticas de la prensa han dejado, en alguna medida, de ser tan exageradas como eran, el sesgo ha cesado en parte en su injusticia. La razón es que el Real Madrid, con su lamentable juego, con su ya célebre ausencia de intensidad (poco importa ya si es más una cosa que la otra) empieza a merecer todo el vitriolo que se le quiera arrojar, o así son las cosas al menos si nos atenemos al nefasto partido de ayer, que en realidad cabe leerse como el corolario de una tendencia, el tope contra el suelo de un declive. Leed la crónica de Ramón Álvarez de Mon, y ved cómo vienen los dos primeros jinetes del Apocalipsis. Vienen, nos duele decirlo, como tienen que venir, ni más ni menos. Y con más razones que sendos santos.

Las de hoy son portadas que merece el Real Madrid, y que se quedan hasta cortas. En el foro europeo, el que se le supone intrínsecamente suyo, el Madrid fue arrasado por un buen PSG menor, si cabe la paradoja, comandado por un Di María que se pasó la ley del ex, tanto en rendimiento como en la celebración de sus goles. El encuentro fue un suplicio, la nada hecha fútbol, y emitió un aroma de latente resignación. Es un Real Madrid desalmado en el sentido literal del término, sin alma, errático, menesteroso, nulo. Muy pocos jugadores se aproximaron mínimamente a su nivel (leed también las notas de Ramón). Es muy triste ver a nuestro equipo, el mejor de la historia del fútbol, incapaz de insinuar un amago de reacción ante la adversidad, ante la superioridad del rival, ante su propia desactivación. Las señales dadas ayer fueron altamente alarmantes y no se trata de un episodio aislado ni viene de ayer mismo. En el Real Madrid, perder tiene que ser grave. Perder sin oponer ninguna resistencia, firmando un partido que en fútbol fue peor al exhibido en otras grandes goleadas encajadas, ha de ser gravísimo, máxime si tiene lugar ante los ojos de todo el planeta. Como dijo Zidane al término del choque, hay tiempo para arreglar la situación, pero la pregunta es si hay medidas que puedan tomarse en ese tiempo y/o si hay voluntad de tomarlas. La situación debe ser analizada como crítica. Porque lo es. Y el horizonte de partidos ligueros que se presenta a corto plazo hace temblar al más pintado.

La prensa cataculé, por su parte, hace lo que de ella se esperaba, y no se les puede reprochar su fidedigno acercamiento. Van a meter el dedo en la llaga, y lo hacen (tristemente) con verdades.

“Atropellados”. “KO”. Qué podemos oponer a esto, salvo musitar un lánguido “pues sí”, casi inaudible por efecto del bochorno. Apuntan nuestros adversarios ancestrales, que con toda lógica se frotan las manos ante nuestra incapacidad, que no tiramos a puerta ni una sola vez. Keylor Navas resultó casi desapercibido, de suerte que el Madrid no dio siquiera margen al morbo de ver a su ex portero quitar la razón al club por su traspaso. Menos mal que Courtois, en cambio, sí abonó el morbo de la decisión de dejarlo como portero titular. “Es transparente”, dicen los parroquianos en la barra del bar. “Todo lo que va a puerta va para dentro”. Tristes tiempos donde el parroquiano de la barra del bar tiene toda la razón, donde menos millones y más cojones, donde juegan andando. La Galerna no le va a quitar un ápice de razón al parroquiano de la barra del bar, ni al As, ni al Marca, ni tan siquiera a Sportivo. La Galerna demanda medidas para salir de este oprobio, si es que tal cosa es posible.

Pasad un buen día.