Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Toca pagar el peaje

Toca pagar el peaje

Escrito por: Eloy Lecina16 diciembre, 2018
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Si hay que ir, vamos. Con dos narices. Si el Real Madrid “merece/necesita” una transición, ahí estaremos. Secándonos las lágrimas con los puños y con la barbilla pegada al pecho mirando hacia el suelo, pero contad con nosotros. La fidelidad no se cuestiona entre el madridismo, sí la cabezonería de no pagar un peaje que quizás (y solo quizás) evitaría que cualquier frase -con el término transición de por medio- se conjugase en presente. No queremos suspender el examen sin ni siquiera habernos presentado. No queremos soltar el arma teniendo balas en la recámara. No quiero un Madrid vulnerable como el del sábado, sino campeón; y entiéndase campeón en actitud, no en términos de victoria. Quiero sentirme orgulloso los 365 días del año de una maldita vez. Hasta cuando perdamos. La vida está llena de derrotas. Este artículo es un claro ejemplo de ello.

A nadie le gusta pagar peajes. Una barrera en el camino jamás tiene buena apariencia. Sin embargo, en ocasiones es la única forma que tienes de no llegar tarde al lugar al que te diriges o en el que te esperan. Al Madrid se le espera desde agosto. Y no los que quieren hacerle daño, que ya lo tienen en sus manos y están haciendo malabares con él, sino los que queremos verle bien; verle como (casi) siempre. Florentino Pérez decidió llevar a cabo en verano un ejercicio de superviviencia extrema con esta plantilla y le está saliendo rematadamente mal. Fue atrevido entregándole los galones del “humilde” portugués a un Asensio con ambientador de olor a estrella y a un Bale con un gol de chilena de menos, pero la valentía se convierte en cobardía cuando no asumes que el riesgo no ha merecido la pena.

El Madrid debe afrontar el peaje del mercado de fichajes con el objetivo de renovarse. No descubro América (ni siquiera el barrio de al lado), pero pienso de verdad que la solución potencial del club pasa única y exclusivamente por ahí. Salvo sorpresa mayúscula o motivados por un fantasioso cambio de guion, es evidente que con lo que tenemos no es suficiente. Sí lo sería para un equipo que aspira a competir por títulos sin excesiva prisa, pero no para el vencedor de las últimas tres Champions y el punching ball liguero del FC Barcelona. Somos nosotros quienes hemos colocado el listón tan alto, especialmente en Europa. Podemos subir y pegarnos la leche del siglo, pero no bajarlo ni quitarle peldaños. Sería contraproducente.

Digo esto consciente de que acudir al mercado no garantiza absolutamente nada. Fichar un ‘9’ de referencia o un central de nivel no implica automáticamente retirar de nuestro diccionario la palabra transición. Sin embargo, traer piezas que mejoran las que tienes sí aumenta las probabilidades de amenizar la defensa de tu corona. El peaje, eso sí, debe afrontarse tras haber aligerado peso en la estación de servicio que le precede. La decisión más difícil. El club, cual adolescente, debe arreglar su habitación de una santa vez y quitar los trastos que ya no sirven de nada si quiere seguir su camino sin arrastrar el culo por el asfalto. Esos trastos nos han hecho los niños más felices del mundo, pero ahora son solo un estorbo que acumula polvo en su peor acepción.

Para sacar gallinas viejas e introducir en el corral nuevos gallos de pelea se necesita un entrenador con el mayor grado de libertad posible. El presidente del Real Madrid debe liberar sus labores en el área técnica y, en este caso, atreverse a delegar responsabilidades en un profesional capacitado; ya sea Pochettino o Conte su apellido. Tiempo habrá de retomar el control del barco si las cosas van mal, pero no perdamos la oportunidad de ver qué tal funcionan las cosas si al panadero le dejamos hacer pan y al DJ pinchar su propia música. De todos modos, lo que menos me importa hoy son los nombres. Mi intención con este artículo es dibujar el que para mí sería el escenario ideal para que luego, los que de verdad saben, coloquen las fichas que mejor se pueden desenvolver en esa superficie.

En fin, que me niego a asumir una etapa de transición en el Madrid sin antes ver al club intentando evitarla. El nuevo Bernabéu me parece un acierto absoluto, pero hay que llenar el césped de argumentos para que la gente decida entrar a verlos e incluso pueda comprarlos por puro convencimiento. A la jocosa cubierta retráctil debemos servirle motivos que proteger.

La temática de este artículo puede resultar repetitiva porque no es más que esa pastilla que debes tomarte una vez después de cada comida para estar sano y salvo. No es más que un sincero ‘te quiero’ que no pierde valor por mucho que se repita.

Eloy Lecina
Al ser el Madrid algo preciosista, ya se vista de letras, palabras o imágenes; decidí amortizar mi pasión en sus infinitas formas. Por esa razón junto letras por estos lares, parloteo en varios micrófonos radiofónicos e incluso asomo la cabeza por los modernos rincones de YouTube. Todo, por el Madrid, merece la pena.

35 comentarios en: Toca pagar el peaje

  1. De acuerdo con su análisis de situación-solucion.

    Pero me temo que los nuevos gallos de pelea, están en su corral y no será fácil traerlos al nuestro.