Arbitró el inglés Michael Oliver. En el VAR estuvo el italiano Marco di Bello.
Flojo arbitraje del inglés que se hizo el sueco en las áreas y perdonó una roja cristalina a Tah.
Para empezar, mostró una amarilla por bastante poca cosa a Tchouaméni en el 37'. Antes de pitar el descanso obvió un penalti de Upamecano a Vinicius. Pero en Europa siempre piden un grado más de fuerza en la acción. Además, y pese a las protestas de Vinicius, no había mano de Olise en el origen del primer gol bávaro.
En la segunda mitad, lo más clamoroso fue la roja no mostrada a Tah por una entrada con la planta al gemelo de Mbappé. Una patada que mal si no la vio Oliver, y peor que no le avise desde el VAR el italiano.
Sí mostró más tarde amarilla a Díaz por un derribo a Vinicius, a Neuer por pérdida de tiempo y Musiala por una entrada abajo a Brahim. Para concluir, los visitantes reclamaron un penalti de Carreras a Olise. Lo cierto es que le empuja por detrás y no es hombro con hombro. Pero esto es Europa y ya se sabe que se necesita más para señalar los once metros.
Oliver, DEFICIENTE.











Un perro inglés!!