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Los de Laso: el equipo de nuestras vidas

Los de Laso: el equipo de nuestras vidas

Escrito por: Pepe Kollins22 junio, 2019
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Sucedió hace tres años durante una tarde anodina de una de esas jornadas idénticas a otra cualquiera, cuando uno ya comienza a preguntarse de qué diablos había servido aquel día. El resto del guion era igualmente previsible: cenar, navegar un poco por Internet, a dormir y vuelta a empezar al día siguiente. Y entonces sucedió: una sonrisa imprevista encendió mi ánimo al recordar que aquella noche había partido de los de Laso.

Todo aficionado apasionado a unos colores tiene un equipo que le ha marcado especialmente en su vida, un colectivo asociado a un jugador, a una generación o a un entrenador, que en el caso de un madridista bien podría ser el Madrid de Di Stéfano, el de la Quinta o el de Mourinho… sin embargo “los de Laso” tenía una particularidad que lo hacía diferente a todos los demás: su plural.

Si, aquella tarde, el recuerdo de un partido de Euroliga había conseguido rescatar mi ánimo no había sido por el rastro emocional de un momento glorioso: una heroica copa de Europa, una liga conquistada a golpe de remontada, una jugada inolvidable en una final de copa; por uno de esos momentos de éxtasis, de unas horas - a lo sumo unos días - que habían forjado un apego por sus protagonistas, no. La sonrisa que se dibujaba en mi cara solo respondía a la ilusión de lo que estaba por venir, a la certeza de que esa noche iba a poder vivir, por fin, intensamente un episodio de ese día, un partido que paradójicamente carecía de relevancia competitiva. Y si eso era así era porque “los de Laso”, a diferencia del resto de equipos madridistas a los que había acompañado a lo largo de mi vida, me incluían a mí y a cualquier otro madridista, como uno más de ellos, como parte de ese “los”.

Los de Laso son un continuum que comenzó con aquella base que, hace ocho años, conformaron los Rudy Fernández, Felipe Reyes, Sergio Llull, Jaycee Carroll y Sergio Rodríguez. Muchos se preguntan cómo, aún hoy, los cuatro primeros continúan siendo competitivos a sus 34, 39, 31 y 36 años. Cómo es posible que resistieran la pérdida de estrellas de primer nivel como el Chacho, Nikola Mirotic o Luka Doncic. Cómo han logrado sostener la tensión para llevar ocho temporadas ganando, al menos, alguno de los tres grandes títulos y luchando por todos y cada uno de ellos hasta el final, incluidos los que se perdieron. Y la respuesta está en su plural.

La mayor prueba del compromiso de este equipo ha sido la renuncia de un grupo de jugadores que en su gran mayoría habrían sido estrellas de grandes equipos, en beneficio del colectivo. Cada uno de ellos aceptaron asumir un rol menor individualmente pero mucho mayor en su suma colectiva. “Aquí mueren los egos” dijo ayer Campazzo en su rueda de prensa final para querer significar que aquí perduraba una familia que había nacido en 2011 y de la que formaban parte todos, incluidos aquellos que seguían lejos, pero que, por la fuerza de ese plural, “los de Laso”, seguían conectados. Como Luka Doncic con su portátil a cuestas, donde quiera que esté en Estados Unidos, para no perderse el partido de “su gente”. Como reverendo Darden o Martynas Pocius, siempre atentos, en las redes, para felicitar por las nuevas alegrías. Como Marcus Slaugther o Dontaye Draper acudiendo a ver a sus amigos cada poco tiempo. Como Willy Hernángomez o Salah Mejri, animando al equipo desde la grada, ya como profesionales de la NBA. Como el Chapu Nocioni, bromeando con el resto en alguna visita, como si se fuera a vestir para volver a rugir sobre la pista.

Una familia que convive como tal fuera de las canchas y que lucha como una familia dentro de ellas, entregando su vida en cada lance, en cada partido, en cada campeonato, sin importar el rival, sin mirar al marcador. Una entrega que devolvió la fe al aficionado en esos viejos valores, que ya parecían desdibujarse como parte de una leyenda, y que dictan que esta camiseta es darlo todo hasta el último segundo y la última gota de sudor… SIEMPRE. Unos tipos que parecen empeñados en ser merecedores de los colores que visten, cuando en realidad lo que han hecho es darle vida al Real Madrid, encarnar su intensidad, hasta el punto de que ellos somos nosotros y nosotros somos ellos, los de Laso, el equipo de nuestras vidas.

 

 

 

 

 

 

Pepe Kollins
Redactor jefe de La Galerna. Nombre: Javier Alberdi @JavierAlberdi. Antaño participé activamente en Ecos del Balón, El Asombrario y The Last Journo. Coordinador y coautor del libro "Héroes": https://bit.ly/2JC6kwx