Las mejores firmas madridistas del planeta

Fake News

Escrito por: Van Cleef4 enero, 2020
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En el actual mundo en que vivimos, hay una tendencia del ciudadano medio a creer, casi a fe ciega, todo lo que los medios de comunicación le cuentan. Ese ciudadano piensa (o le han hecho pensar así) que si esos comunicadores están ahí, por algún motivo cualitativo será. Sus méritos y conocimientos tendrán que a él se le escapan. Bastante tiene ese ciudadano lector con trabajar en su propio oficio un mínimo de ocho horas diarias, para poder subsistir y poco más. No va a dedicar sus ratos libres a investigar cuánto hay de cierto en lo que los comunicadores profesionales le dicen. Ese ciudadano medio ha decidido delegar sus necesidades informativas por completo en ellos.

- Lógico. Ellos son los profesionales de ese tema. Les pagan por tenernos informados y seguro que se esfuerzan en ofrecernos calidad y veracidad. Y no entiendo qué tiene que ver eso con el Real Madrid...

De esta manera, el ciudadano está convencido de que lo que ve, lee y escucha en los diversos medios es cierto, de un modo que podríamos calificar como "cierto per se". Si lo dicen los medios es verdad, porque los medios saben lo que yo no tengo por qué saber y su cometido es contármelo. Distribución de funciones. Tú a lo tuyo y yo a lo mío.

Pero, ¿realmente podemos fiarnos de la veracidad de los medios?

En la mañana de un domingo de Octubre de 1938, un ciudadano estadounidense abrió la puerta de su casa para recoger la botella de leche y el periódico, cuando vio a un gran número de personas que corrían despavoridas en todas direcciones y con gesto de horror en sus caras.

- ¿Qué es lo que sucede? -preguntó con preocupación a un individuo que se escondía atemorizado tras un seto de su jardín.

- ¡Nos invaden los extraterrestres! ¡Ponga la radio y lo comprobará!

Lo que se comprobó fue que Orson Welles saltó a la fama e inició así su brillante carrera. Aunque también se puede decir que la lio bastante gorda. La cosa no pasó de un buen susto para los que no se habían informado previamente de que se trataba de un programa radiofónico de ficción.

Unos años después -en 1949- en Ecuador decidieron repetir el experimento. En esta ocasión, prensa y radio fueron de la mano. El periódico "El Comercio" fue publicando paulatinamente una serie de noticias relativas a avistamientos de extraños objetos voladores en el cielo. Después de estos precedentes, que sirvieron para preparar convenientemente las mentes de los ciudadanos, llegó el día de la retransmisión radiofónica de la invasión (por parte de una emisora del mismo dueño). Los alienígenas estaban vertiendo gas venenoso sobre la población. No aclararon si se trataba del peligrosísimo CO2 o no, pero también se lio parda.

La población se dio cuenta del engaño pronto, pero su indignación ante el mismo tuvo consecuencias en esta ocasión. Prendieron fuego a la sede del periódico y la radio, que estaban en el mismo edificio. Cinco muertos como consecuencia del mismo, amén de varios suicidios previos de ciudadanos que se habían tragado la noticia (que no el gas venenoso...).

-Sí, bueno, pero estás poniendo dos ejemplos similares, antiguos y bien conocidos. En los tiempos modernos ya nadie se creería esos cuentos. Ya nadie intentaría engañarnos, sabiendo que no íbamos a picar el anzuelo. Y además, ¿qué tiene esto que ver con el Real Madrid?

Entre 2001 y 2003, diversos medios de comunicación afines a determinados intereses políticos y económicos, sirvieron de potente altavoz a las aseveraciones acerca de la existencia de peligrosísimas armas de destrucción masiva en Irak. Armas que jamás fueron encontradas, pero que sirvieron de excusa para la invasión de ese país.

Aproximadamente una década antes, también la prensa hizo una importante aportación a la falsedad respecto a Irak. El gobierno USA estaba decidido a intervenir en el Kuwait invadido por Saddan Hussein. Pero la opinión pública estadounidense no estaba por la labor y lo veían con malos ojos.

Entonces apareció por el Congreso estadounidense Nayirah, una niña kuwaití de aproximadamente la misma edad que Greta Thumberg, relatando una serie de atrocidades vistas con sus propios ojos cometidas por los irakís, tales como sacar bebés de las incubadoras de los hospitales y dejarles morir arrojados en los fríos suelos. Los medios de comunicación repitieron hasta la saciedad las palabras de Nayirah y calaron en la conciencia de la población, que se reblandeció y pasó de estar en contra, a estar a favor de la intervención. Y se intervino, claro.

Posteriormente, una investigación de Amnistía Internacional, el Observatorio de los Derechos Humanos y algunos periodistas independientes, descubrieron que todo fue una farsa. Aquella niña no había sido testigo de ninguna de aquellas atrocidades que decía haber visto. De hecho, era la hija del embajador de Kuwait en Washington. Pero de este artificioso modo, se había conseguido la aprobación del pueblo estadounidense para la intervención militar.

- Sí, vale, ¿pero qué tiene que ver todo esto con el Real Madrid?

Calma. Todo llegará. Aunque seguramente los lectores más avispados ya intuyan por dónde van a ir los tiros.

Si los medios de comunicación se lo proponen, pueden llegar a hundir en la miseria o, por el contrario, elevar a los altares hasta al individuo más rocambolesco. El "Pequeño Nicolás" podría ser un buen ejemplo de esto último. Su participación casi permanente en distintos programas televisivos, provocó una reacción de opiniones diversas en la calle, entre los que le creían totalmente y los que le consideraban un simple impostor. Se tenía la sensación, debido al bombo mediático que se le daba, de que este Pequeño Nicolás podría revelar secretos tales, que el mundo occidental acabaría poco menos que desapareciendo. Aunque lo último que supimos de este intrépido agente secreto, fue su participación en una enésima edición de Gran Hermano VIP...

- Ahí la culpa fue de la gente, por haberle creído. ¿Qué tienen que ver los medios de comunicación con ello? ¡Siempre les acusas de todo!

¿Y quién (que tenga ya una cierta edad) no recuerda los consejos radiofónicos del consultorio sentimental de la doctora Elena Francis?

A lo largo de más de tres décadas (la mayor parte de ellas durante el franquismo) esta doctora aconsejó a las mujeres españolas acerca de sus problemas domésticos, matrimoniales y sentimentales, ofreciendo unas respuestas que harían desmayar a las feministas actuales, pues solía recomendar sumisión y obediencia al hombre como solución a todos esos problemas. Con aquella voz suave, tranquilizadora, la doctora iba adoctrinando a aquellas infelices en el papel que inevitablemente tenían que asumir en aquella España verdaderamente machista.

Años después de la finalización de aquel consultorio, se descubrió que la tal doctora Elena Francis nunca existió. Se trataba de un diverso grupo de guionistas (entre los que se encontraba, por ejemplo, un cura) quienes ideaban las respuestas que convenían ser escuchadas por las mujeres de aquella época.

- Sí, vale. Manipulación y adoctrinamiento mediático de masas. ¿Pero qué tiene que ver eso con el Madrid?

Pues con el Madrid nada.

Pero sí tiene mucho que ver con el antimadridismo. En los ejemplos antes expuestos, uno solo tiene que hacer un fácil ejercicio mental de comparación, sustituyendo nombres, fechas y lugares, por otros que a los madridistas bien informados nos vienen inmediatamente a la memoria. Y es importante recalcar lo de "madridistas bien informados", porque los que no lo están, son aquellos que se esconden de los extraterrestres, dan su aprobación para invadir países, creen en agentes secretos adolescentes o aceptan la total sumisión al sexo opuesto, por el mero hecho de que ciertos medios de comunicación así se lo cuenten.

Los asiduos a La Galerna y medios afines, a veces tenemos la sensación de que la verdad acerca del antimadridismo y sus negativas consecuencias para el Madrid, ya es conocida por casi todo el mundo. Pero nada más lejos de la realidad. En el fondo, vivimos en una burbuja. Sigue habiendo una importante mayoría que cree que el As o el Marca son muy madridistas. Que aquellos locutores que