Arbitró el llorón nacido en Bilbao del comité vasco. En el VAR estuvo Del Cerro Grande.
Una golfada tras otra. No tiene fin. El lágrimas de cocodrilo debería quedarse sin trabajo del silbato después de tantos años siendo un total sinvergüenza en el terreno de juego y últimamente también en las salas de prensa. No tiene otro nombre. Es un personaje funesto que ojalá no volviéramos a ver arbitrando. Basta ya. No iba a permitir romper su gran porcentaje de victorias arbitrando al Barça. Por supuesto, tuvo su ayuda desde el VAR. Todos a una.
En el 1-2 de Rodri en un córner hay una clara falta de Cubarsí que se apoya y no deja saltar al zaguero que está junto al autor del tanto culé. Agua.
En el VAR rebobinaron hasta el Real Betis de Lopera para ver una mano de Cucho, que es empujado por un defensa culé, y así anular el 2-2 de los verdiblancos unos instantes después.
En el 1-3 visitante hay un juego peligroso de Fermín no señalado. Nada.
Tras el 2-3 verdiblanco expulsó a Bernal por una tangana con Lamine que inició el español. Roja para el bético por un toque en la cabeza del extremo, no en la cara adonde se llevó las manos, y amarilla para el culé. A ver, ¿qué se pensaban, que se iba a quedar Lamine sin Barcelona - Real Madrid? El CTA y el impresentable presidente de la Liga dan directrices muy claras y sencillas.
También vieron amarilla Bellerín, Diego Llorente y Fermín.
El llorón, EN SU SALSA, CUMPLIENDO ÓRDENES Y GANÁNDOSE EL SUELDO DE FORMA INDIGNA.










Ayer es un claro ejemplo de lo que nos quejamos. Cada jugada en el límite de la interpretación cae a favor del FCB. ¿Por qué? Pues porque si no es así ni eres internacional ni pitas los próximos partidos. En dos líneas he explicado la corrupción sistémica de la que habla el juez en su auto.
He visto la repetición de las jugadas polémicas de este encuentro y me ha entrado el tembleque por la que nos van a liar. Creo que habría que plantearse abandonar el partido si se dan las circunstancias necesarias.
Pero el Madrid necesita un medio centro
Otro arbitraje pestilente para el museo d los horrores