-Courtois: NOTABLE. Nada pudo hacer en el gol francés, y estuvo brillante en otras dos ocasiones claras del Olympique.
-Trent: SIN CALIFICAR. Lesionado en el minuto 3.
-Carreras: NOTABLE. De los mejores. Es un ganador de duelos, un fajador, y a la vez un estilista. Una bendición de futbolista.
-Militao: NOTABLE. The duke is back, bitches. Se acerca al prodigio de flexibilidad, rapidez y técnica que conocimos.
-Huijsen: APROBADO. Menos trascendente que otras veces con balón, pero muy seguro en defensa.
-Tchouaméni: SOBRESALIENTE. El hombre del partido. Está en todas partes. Incansable. Una máquina de robar balones y jugarlos con criterio.
-Valverde: APROBADO. De muy poco a mejor. En sus últimos minutos, los de máxima tensión, vino muy bien su experiencia.
-Güler: APROBADO. Siempre ofrece detalles, pero no fue un partido para convencer a nadie de que puede ser el nuevo Modric. Imperdonable su fallo en el gol francés.
-Mastantuono: APROBADO. Es indudable su talento y lo demostró en un par de jugadas estelares, pero la clara ocasión fallada le perseguirá mucho tiempo.
-Rodrygo: APROBADO. Dio muestras de su talento escurridizo hasta que perdió fuelle.
-Mbappé: NOTABLE. Dos penaltis transformados y un peligro constante.
-Carvajal: SUSPENSO. Aunque Rulli fingió miserablemente, un jugador de su experiencia no puede arriesgar una expulsión de manera tan pardilla.
-Brahim: APROBADO. Brindó cuajo cuando más necesario era.
-Vinícius: NOTABLE. Revolucionó el partido desde el banquillo.
-Asencio: APROBADO. Cumplió en un momento crítico.
-Xabi Alonso: NOTABLE. Se descompuso el equipo, tal vez por bajón físico, en el segundo tiempo, y más con la expulsión, pero lo recompuso bien con los cambios.
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Volvía la Champions a Chamartín, volvían Trent, Mastantuono y Rodrygo al once y se caía de él Vini. Ojo, no es el primer peso pesado que sienta Xabi, que está demostrando tenerlos bigger than el caballo de Espartero. Sea con quien sea, el objetivo es siempre ganar, y más en la Copa de Europa, única competición medianamente digna que disputa el Madrid. El rival, el Olympique de Marsella de De Zerbi, un equipo serio y peligroso. El aroma a Champions flotaba en el ambiente. La victoria era necesaria y costó mucho esfuerzo lograrla, en gran parte por la ingenuidad que mostró el equipo de Xabi Alonso.
El partido comenzó al principio, como es habitual, pero no siempre. Y al comienzo estuvo a punto de marcar Mbappé de chilena después del rebote de un defensa tras centro de Álvaro Carreras. Kylian está pletórico y los de Xabi en este principio de campaña solo han encontrado oposición en España en el CTA.
La mala noticia tampoco tardó en llegar, Trent se rompió y hubo de ocupar su lugar Carvajal. A poco que sea, la lesión muscular le mantendrá alejado un tiempo de los terrenos de juego.
Sin tiempo para respirar, Mastantuono casi marcó el primero después de recuperar él mismo el esférico. El balón acabó en el poste mientras caía al suelo y pedía penalti. No lo pareció. A todo esto, solo habían transcurrido siete minutos.
A los pocos segundos, ocasión de Rodrygo, el rebote se lo cedió el defensor al guardameta de manera voluntaria pero, por lo que sea, el colegiado no señaló cesión. ¿Habrán derogado la norma y no nos hemos enterado?
Y poco antes del 10' el guardarred marsellés evitó el primero de Mbappé. Ritmo frenético. El Madrid estaba dándolo todo, pero le faltaba lo más importante.
Weah, que no es hijo de Julio Iglesias, sino del mítico George Weah, disparó contra la meta de Courtois con intenciones aviesas. Afortunadamente el balón se marchó ligeramente desviado.
En el 18', Mbappé realizó una pared con Mastantuono y el defensa lo derribó al borde del área antes de que recibiese. Carlos Martínez, y los individuos que lo secundan, con o sin pelo, se abstuvieron de comentar nada, a diferencia de una acción anterior en la que se desgañitó pidiendo falta de Carvajal sobre Weah. Muy profesional, Carlos, muy profesional.
Tres minutos después, a Güler —ingenuo— le robó el balón Greenwood y Weah marcó el 0-1 con un trallazo frente a Courtois, quien evitó el segundo del jugador del Olympique poco después tras golpeo desde fuera del área.
Rodrygo se internó en el área y fue derribado nítidamente por Kondogbia. Penal. Kylian tomó carrerilla y... ¡goooooool! Un solo toque y 1-1. El francés sigue como un tiro.
Acto seguido, Mastantuono se marcó un chotis en el área y no marcó por milagro de Rulli, muy acertado a pesar de resbalarse cada dos portes sin que se apreciasen cáscaras de plátano en el césped del Bernabéu. Rodrygo, ídem segundos después, pero sin chotis.
El partido era ciclón errático y Tchouaméni no marcó el gol del año porque Rulli volvió a emplearse a fondo. Media hora, y nueve tiros entre los tres palos. Solo 1-1. Siempre es divertido ver un encuentro entretenido, pero es más divertido competir bien y ganar.
En el 38', Aubameyang, que en Marsella no sufre robos en casa como en Barcelona, disparó con muy mala idea sobre la portería blanca y no anotó el segundo por poco. La respuesta, segundos después, Kylian chutó —tras robo de Aurélien— desde la frontal, pero repelió de nuevo Rulli.
Al borde del descanso, Mastantuono gozó de una ocasión franca tras cesión de Mbappé, golpeó de manera ingenua y apenas inquietó a Rulli. Así se llegó al descanso de una primera parte en la que el Madrid podría haberse marchado con ventaja, pero en el fútbol los goles no se merecen, se marcan. Estos partidos gaseosa a menudo prometen mucho pero quedan en nada. Se necesita efectividad, no artificio.
Cuando no había transcurrido mucho tiempo desde la reanudación, Rulli volvió a hacerse un lío con los pies, el consiguiente córner se resolvió con un larguero de Mbappé tras rozar en un defensor. Seguían cayendo las ocasiones, pero no los tantos. Truenos sin lluvia.
Carreras, joven con aspecto de joyero de la calle Serrano, se mostraba muy acertado tanto al corte como en las incursiones al ataque.
A Mbappé le pegaron un plantillazo en el área cuando se disponía a chutar, pero el árbitro entendió que no era penalti. Incluso el cuarteto tralará de Movistar comentó que quizá fuese pena máxima. O que quizá no. Ahí, con criterio. Bien. Pero qué se puede esperar de los cómplices necesarios de tantos años de corrupción en el fútbol. A la jugada siguiente, buena intervención de Courtois. El Marsella seguía llegando con peligro y el Madrid estaba perdido.
La victoria era necesaria y costó mucho esfuerzo lograrla, en gran parte por la ingenuidad que mostró el equipo de Xabi Alonso
En el 60', Mastantuono inició el camino para ser cambiado por Brahim, pero de repente no. Se entiende que Xabi prefirió esperar para aprovechar la ventana con dos cambios y no solo con uno. Al igual que esta acción, el Madrid estaba confuso.
Dos minutos después, el cambio fue doble: Brahim por Mastantuono y Vinícius por Rodrygo. Ganar era perentorio y restaba apenas media hora.
En el 67, el minuto, no el año de Strawberry Fields, un córner botado por Arda estuvo cerca de convertirse en gol y, después, Carvajal rozó con la frente a Rulli y el guardameta se derrumbó como un edificio demolido. Vergonzoso para un adulto funcional. El árbitro revisó la jugada en el VAR y expulsó a Dani. La acción fue ridícula, apenas tocó a Rulli y este fingió vilmente, pero Carvajal cometió un grave error, aunque no hubo fuerza excesiva, pero si no hubiera cometido un acto tan ingenuo, no habría visto la roja. No puede uno fiarse de la buena fe de un compañero de profesión.
Estas expulsiones de madridistas son muy sencillas de sancionar. Sin embargo, el teatro de Rulli, mucho más lacerante, no conlleva reproche alguno. Imaginamos que el portero dormirá tranquilo sabiendo que ha provocado la expulsión de un compañero, quien se comporta así lo lleva en los genes.
La consecuencia: Güler fuera y Asencio dentro, que ocuparía el lateral derecho.
Poco después, mano clara en el área marsellesa. La mano no está en el suelo, pero Carlos Martínez (y compañía) se afana en reclamar que casi lo está, por si acaso le escuchan en el VAR, como ocurre en España. A pesar de ello, y para disgusto de los movistares, penalti. Allá fue Kylian y... ¡gooooool! Alegría desbordante en los comentaristas (?). 2-1 con 10.
En el 84, Brahim pudo marcar el tercero, pero el trasunto de Busquets despejó el disparo, demasiado centrado. Segundos después, paradón de Courtois.
Aprovechando que el Madrid se encontraba con 10, se añadieron siete minutos de prolongación. Es probable que en la cabina de retransmisión sacasen todos los amuletos para invocar un gol francés.
En el 92, Greenwood, que ni es verde ni de madera, marró una ocasión pintiparada para empatar el encuentro. Disparó con todo a favor a pocos metros de la portería blanca, pero afortunadamente el balón se marchó muy alto.
Después, Gouri pisó a Asencio, pero casualmente el VAR no intervino y el marsellés no vio la roja.
Así se llegó al final. Victoria importantísima en Champions, nuevamente con 10, como es costumbre. El jabón lo puso el Marsella, pero el aroma a victoria se lo llevó el Madrid.
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Lo apuntó Mourinho hace ya mucho tiempo: “me gustaría jugar una vez contra el Barcelona con once, y el Barcelona con diez, pero es imposible”. Y quince años después, hemos visto a Xabi Alonso, incrédulo, conversar con el árbitro con idéntica resignación: “Jesús, no quiero, pero me hacéis pensar mal”. De modo que, para facilitar al madridismo la comprensión de las nuevas reglas de juego de la Liga Española y para aclarar dudas si las hubiere en el colectivo arbitral, desvelo a continuación las actualizaciones pertinentes que ya se están aplicando, para que nuestros jugadores sepan a qué atenerse:
Norma antigua: Un gol es válido cuando es gol válido.
Actualización: “Se considerará válido un gol cuando el balón no golpeado por un jugador que vista de blanco haya atravesado completamente la línea de meta entre los postes y por debajo del travesaño, y siempre que el equipo que marcó el gol no sea el Real Madrid, con la única excepción de que se haya dado ya esta jodida circunstancia en un mínimo de tres ocasiones en el mismo partido”.
Norma antigua: fuera de juego es cuando el delantero está a tomar por saco del último defensa, y marca tras sacar ventaja de tan privilegiada y solazada posición.
Actualización: “A la hora de determinar si un jugador está en posición de fuera de juego, no se tendrán en consideración las manos ni los brazos de los jugadores con excepción de las manos y brazos de los jugadores madridistas, a los que se les considerará en fuera de juego siempre, salvo cuando pueda demostrarse mediante prueba con carbono 14 que tanto sus miembros, como sus miembras, los miembros de su ángel de la guardia, y los de todos sus descendientes maternos están más lejos de la línea de meta que el balón y el penúltimo adversario.
Actualización 2: “Si el penúltimo adversario viste blaugrana, no solo es fuera de juego, sino que el árbitro debe amonestar con tarjeta amarilla a Carvajal por protestar, con independencia de que haya protestado o no”.
Actualización 3: “Si Carvajal no estuviere o estuviese en el campo en el momento del fuera de juego, se expulsará al entrenador y el cuarto árbitro aprovechará la confusión para escupir al utillero merengue”.
Norma antigua: el VAR intervendrá para corregir errores graves del árbitro.
Actualización: si el Real Madrid está en el campo, el VAR intervendrá para corregir aciertos graves del árbitro.
Norma antigua: La Liga hará lo posible para garantizar el descanso adecuado entre partidos a aquellos equipos que tengan otras competiciones, incluido el Real Madrid.
Actualización: “¿Estás de coña, no?”.
Norma antigua: Tocar el balón con la mano es mano.
Premisa 1: “Los jugadores del Barcelona carecen de manos”
Premisa 2: “Los jugadores del Barcelona carecen de brazos”.
Actualización: “Cometerá infracción el jugador del Real Madrid que toque el balón de manera voluntaria con la mano, de pensamiento, palabra, obra, u omisión”.
Actualización 2: “En caso de que sea Courtois y en su propia área, el árbitro debe consultar al VAR y probablemente expulsar a Xabi Alonso, si bien la decisión última recaerá en el entrenador rival”.
Actualización 3: “Si un jugador madridista puede demostrar que no ha tocado el balón con la mano (ejemplo: jugadores amputados), entonces el colegiado señalará menopausia de hidratación, y tarjeta amarilla a Carvajal por protestar”.
Actualización 4: “Si el jugador merengue amputado fuera del Real Madrid, el árbitro mostrara tarjeta roja a Vinícius”.
Norma antigua: tarjeta amarilla por protestar reiteradamente.
Actualización: “se amonestará a aquel jugador que muestre conducta antideportiva; en el caso específico del Real Madrid, se amonestará incluso a aquel jugador que no muestre conducta antideportiva”.
Norma antigua: Juego peligroso, si la haces la pagas.
Actualización: “Se considerará juego peligroso toda acción que, en la disputa del balón, suponga riesgo de lesión propio o ajeno, siempre y cuando no esté protagonizada por el club que pagó al vicepresidente del Comité de Árbitros durante 17 años”.
Actualización 2: “Si la acción está protagonizada contra Vinícius, como norma, se amonestará también a Vinícius”.
Norma antigua: “Se concederá un tiro penal siempre que un jugador cometa una infracción sancionable con libre directo dentro de su área penal según las Reglas 12 y 13”.
Actualización: “Regla 14: no para el Real Madrid”.
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Dicen que no servirá para nada.
De momento, tenemos a la prensa deportiva de varios continentes hablando de Gil Manzano, y del nivel arbitral de LaLiga, vergüenza para la ecuanimidad y para la justicia en el fútbol. No se puede decir nada peor sobre un juez.
El que más y el que menos ha torcido algunas botas. Yo mismo jugué en juveniles de un equipo de tercera. Bueno, jugar... jugué poco hasta que me descubrieron. Iba para central por mi tamaño, pero siempre cerraba los ojos para despejar los córners. Cuando conseguía impactar la pelota, podía salir proyectada en cualquier ángulo, a veces inverosímil. Era el tercer central del equipo, lo que me aseguraba el banquillo y pocos minutos, pero entrenaba con la ferocidad de un león cuatro días por semana. No puedo entender cuando veo a un profesional que se borra de un partido, de competir. El fútbol es la vida. Si te borras en la vida... A lo que iba: un día en medio de la temporada perdimos al lateral diestro y el entrenador me probó, más por necesidad que por convencimiento. No volví al banquillo. Sin embargo, nunca brillé y di más patadas de las que recibí, pero quería jugar e hice lo necesario para conseguirlo: sacrificio, entrega, compañerismo. Y entendí muchas cosas.
Entendí, como cualquiera que haya pisado un césped (la mitad de los campos en los que jugué eran todavía de tierra) que en el campo todo es sencillo. La de milongas que tenemos que soportar... quién es el bueno de un equipo, si está bien entrenado, cuándo una mano es voluntaria... las patadas se oyen, amigos. Las pendencias se escuchan. Al noble se le detecta a los dos minutos, como al violento, al chupón, al melindres y al bocachancla. El lenguaje corporal te cuenta sus historias.
El fútbol es la vida, estaba diciendo. Cuando los árbitros se equivocaban, te lo decían en el acto. Te pedían perdón. Cuando tú te equivocabas, te aconsejaban como un padre. Y a otra cosa. También te mandaban a la mierda como si fueras su hermano pequeño cuando te pasabas de "pesao". Te sentías protegido, porque transmitían seguridad. La ley y el orden. El deporte es extraordinario. Pero a estos se les ha olvidado el deporte. Esto ya sólo es un negocio.
Me cuesta horrores imaginar a un árbitro de estos de a 300.000 por temporada, equivocándose tanto y tan seguido, involuntariamente. Equivocándose tanto en la misma dirección, con dos jueces de línea, con un cuarto árbitro y con el VAR (ya hay casi más árbitros que jugadores). Están formados, pueden comunicarse en todo momento, no les falta fuelle para llegar a una jugada porque tienen una condición física para competir en atletismo. Ocho ojos sobre el césped y ocho pantallas de televisión con infinitas posibilidades y ángulos adicionales, siempre que Mediapro quiera, claro.
Me cuesta horrores imaginar a un árbitro de estos de a 300.000 por temporada, equivocándose tanto y tan seguido, involuntariamente. Equivocándose tanto en la misma dirección, con dos jueces de línea, con un cuarto árbitro y con el VAR (ya hay casi más árbitros que jugadores)
Y sin embargo, asistimos estupefactos a lo de Bellingham en Valencia, a lo de Mbappé en Cornellá, a lo de Vinícius en Vallecas o en Mestalla (con sentencia condenatoria sobre el VAR por mala praxis = intencionalidad), a lo del partido de la temporada pasada contra Osasuna, al "penalti" de Tchouaméni contra el Atlético. Para rematar, a la expulsión de Huijsen este fin de semana. Lo explicarán. Dirán que es un error humano porque todo pasa en un parpadeo. Error humano. Y una mierda.
Obviamente, Real Madrid de por medio, no hay error sino premeditación. El club incomoda, molesta, señala a los corruptos. Recuerden las palabras y el lenguaje gestual de los árbitros en la víspera de la final de la Copa del Rey. González Fuertes al micro, a capella, 25 de abril: "Hay más unión que nunca (...). Se empezarán a tomar medidas mucho más serias de las que se están tomando (...). No vamos a seguir permitiendo que pase lo que está pasando. En pocas fechas tendréis noticias sobre lo que va a venir (...). La plantilla del arbitraje español y el CTA va a hacer historia, porque no vamos a seguir aguantando lo que estamos aguantando". Dicho y hecho. Cuatro jornadas de liga, cuatro tentativas de atraco prevaricador.
Efectivamente, son medidas más serias y el CTA está haciendo historia. Es estadísticamente imposible lo que están viendo nuestros torturados ojos. Vemos la diferencia con las competiciones UEFA y FIFA, lo vemos en otras ligas: un escándalo al año. Dos a lo sumo. En LaLiga, errores groseros cada semana. Acuérdense del gol del Atlético en Mendizorroza, del "penalti" sobre Lamine en Vallecas con el VAR desconectado. Es demasiado esperpento. Tercermundismo. No podemos más.
Después de 17 años de Negreirato, con la certeza de que fueron más de 30 (esto empezó en Tenerife), del aluvión de pruebas incriminatorias almacenadas en los expedientes del juzgado de instrucción número 1 de Barcelona (omito dar la dirección para evitar que se incendie el edificio o que alguien entre a robar joyas y decida sobre la marcha llevarse papeles). Después de ver a Tebas saliendo en tromba en febrero de 2023 asegurando que no habría retirada de títulos porque el delito de corrupción deportiva había prescrito a efectos de sanciones disciplinarias.
Prescrito, sí. Pero el delito existió, el juez lo dijo, y tuvo encubridores que ayudaron a su prescripción por acción y por omisión. El Barcelona es una institución delictiva, pero no será desposeído de los 23 títulos conseguidos ilegítimamente mientras pagaba al jefe de los jueces, "buscando neutralidad" única y exclusivamente por un denigrante, bochornoso, vergonzante, impúdico y prevaricador acuerdo entre el Gobierno, LaLiga, la RFEF y los medios de comunicación que supieron y callaron.
Nadie en el cutre fútbol español pedirá responsabilidades. Porque el principal perjudicado es el Real Madrid. Porque Franco ganó la guerra, porque Guruceta era merengue, porque Plaza dijo no sé qué. Pero el Barcelona pagó. Mucho dinero. Millones. Con facturas. A quien ascendía y descendía árbitros. Y soportamos aberraciones estadísticas como el saldo arbitral: +65 y -2 en tarjetas rojas durante 25 años. Y la prensa calla. Y el narrador amnésico o con problemas de comprensión aritmética Miguel Ángel Román no lo entiende, porque cobra de DAZN (Gorka García y Quim Doménech al aparato, irredentos culés). Y el @marca dice que el -2 es las veces que el Real Madrid jugó en inferioridad. De verdad, cuesta creer que alguien pueda ser tan estúpido. Malvado sí, pero hay niveles de estupidez inaccesibles para un ser humano funcional.
Tal vez no sirva para mucho. Tal vez la corrupción y la política se impongan otra vez a la limpieza y credibilidad de la competición, pero acudir a la máxima autoridad del fútbol es un camino que el club aún no había emprendido y que hay que aplaudir
El Real Madrid ha dicho basta. Informará y pedirá ayuda a la FIFA. Infantino. El que eliminó a los corruptos por la compra de votos del mundial de Catar. Pero la prensa dice que es una pataleta. En la COPE se lo toman a broma. Fouto. Acabáramos. El miniyo de Vladimir Harkkonnen. Pero cuidado, la FIFA es un organismo que puede descender al Barcelona, además de LaLiga y de la UEFA, que por supuesto no lo harán. ¿Se imaginan a Laporta y a Tebas enviando sendos burofaxes, uno notificando al Barça el descenso de categoría y otro demandando la inhabilitación más que justificada del presidente de la Mugrienta Liga Negreira? Habría que ver la hora exacta de cada comunicación para saber qué sanción iría primero, y si fuera la de Tebas, si eso impediría la del descenso del Barça. Un lío.
Tal vez no sirva para mucho. Tal vez la corrupción y la política (hasta podrían sobrarme la conjunción copulativa y el artículo) se impongan otra vez a la limpieza y credibilidad de la competición, pero acudir a la máxima autoridad del fútbol es un camino que el club aún no había emprendido y que hay que aplaudir. Tal vez en la FIFA empiecen a preguntarse por el aberrante saldo arbitral y quieran investigarlo. Tal vez decidan seguir más de cerca el proceso judicial. Tal vez pidan al Real Madrid que les mantengan al corriente de actuaciones arbitrales inexplicables en el futuro. ¿Servirá de algo? Veremos.
Lo que no sirve es permanecer impasibles mientras seguimos teniendo, además de la ira y del resentimiento con los corruptos, este sentimiento plomizo de apatía que no podemos evitar aunque nuestro equipo esté ganando los partidos. Nunca me había entristecido por una victoria y nunca antes había tenido esta sensación de estar asistiendo a la muerte de algo tan permanente y continuo en nuestras vidas como el fútbol. Tienen que pagarlo. Es preciso.
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Comienza la Champions para el Real Madrid, el camino a la 16. Un soplo de aire fresco en medio de la Mugrienta Liga Negreira.
Hoy os proponemos ocho cuestiones elaboradas por los chicos de fcQuiz.
¡A ver si acertáis todas!
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Buenos días, amigos. En la vida no todo tiene arreglo, de hecho, la propia vida no lo tiene. En numerosas ocasiones es necesario desechar lo agotado, lo estropeado por el uso o el mal uso, por no tener reparación ni limpieza posible, y adquirir algo nuevo. Ocurre con el fútbol español. Y con papel higiénico. Y en ambos casos, por el mismo motivo.
Llevamos décadas, aproximadamente desde el cambio de los 80 a los 90 del siglo pasado, respirando un hedor en las competiciones nacionales que lejos de remitir aumenta. De repente, el Barcelona, un equipo que hasta entonces no era más que uno más del pelotón de cabeza, fichó don dinero público (TV3) un puñado de grandes jugadores, Arminio coloca a Negreira a su vera y comienzan a ganar títulos mientras el Madrid observaba atónito cómo se los robaban.
Desde entonces y hasta hace un par de años y medio, el papel higiénico que es el fútbol español cada vez era menos blanco y estaba más sucio. En febrero del 23, aparecieron las pruebas que señalaban quién había ensuciado la celulosa de emergencia. Hacienda obraba en su poder con las facturas que demostraban que el FC Barcelona había pagado millones de euros durante décadas a Negreira, el número dos de los árbitros.
Cualquier persona, organismo, institución, Gobierno decente habría optado por tirar a la basura aquello y acudir al súper a comprar más rollos de papel de baño. Sin embargo, la opción fue dejar el mismo rollo que había sido usado y ensuciado durante años en el WC, y obligar al resto a usarlo.
Los afectados, tal vez porque de higiene moral andan justos, no pusieron pegas, y siguieron utilizando el mugriento papel higiénico. El único que alzó la voz y solicitó que se compraran rollos nuevos fue el Real Madrid ante la deshonra, la afrenta, la humillación, en definitiva, la cerdada, de seguir reutilizando papel higiénico usado. Fue (es) duramente reprendido por ello y obligado a utilizar la parte más sucia del rollo.
El personal de limpieza cuya función es revisar que los baños estén en perfecto estado, en este caso la prensa, tampoco alertó de que el rollo de papel higiénico era mismo desde hacía lustros y que su color y hedor eran indescriptibles. Aquí vemos a Sique Rodríguez, periodista que hizo público el caso previo acuerdo con el club de sacarlo cuando lo hubiesen prescrito, justificando el hecho.
@LocosRealMadrid pic.twitter.com/yuEn5do7DK
— @Siguenos en @LocosRealMadrid (@LocosRMvideos) September 15, 2025
Sin embargo, quienes dirigían y dirigen el balompié patrio en un principio no hicieron absolutamente nada. Adujeron que el papel estaba limpio y podía usarse perfectamente. Al cabo de dos años y con el rollo de un color negreiro oscuro, consideraron que había llegado el momento de tomar medidas. ¿Comprar un pack de 32 de Scottex, que es mucho papel? No, pasarle una toallita al papel usado y enrollarlo de nuevo para darle el enésimo uso.
Es decir, mantener a todos los árbitros negreiros, a todo el andamiaje negreiro que sostiene la Federación y el CTA, a los socios y accionistas del Barça que producen la señal de los partidos y se la facilitan —nunca mejor dicho— al VAR. Darle con una toallita al ignífugo folclórico del Rolex, convertirlo en Fran Soto y hacer lo propio con las otras cabezas visibles. En definitiva, no limpiar la mierda sino esparcirla. Con perdón.
En los cuatro partidos de liga, el papel directamente es radioactivo. A pesar de ello, el Madrid, poniendo sobre el campo unos dídimos del tamaño de Júpiter, ha logrado vencer todos. Y ha decidido elevar a la FIFA un informe con el estado higiénico del arbitraje español.
Y aquí aparece el actual factótum del Tinglao, Tebas, afirmando que si el Madrid pone en conocimiento del máximo organismo futbolístico mundial que desde hace décadas se está utilizando el mismo rollo de papel higiénico en el WC que es el balompié español, lo que se busca es dañar la competición. No, Javier, la competición no tiene arreglo, por lo que no se busca dañarla, sino dinamitarla para instaurar una nueva y limpia. Sin pagos a árbitros, con transparencia, sin sistemas de elección feudales de presidentes de territoriales y de la RFEF, con árbitros que no hayan pagado al hijo de Negreira, que no hayan sido aupados por él a la élite, con un VAR en manos de una empresa independiente, etc.
🗣️“Decir que el arbitraje tiene sesgo… busca dañar la competición”.
Javier Tebas, presidente de La Liga, habla sobre del informe que el Real Madrid presentará a la FIFA sobre el arbitraje español. pic.twitter.com/LNUxyt5SJP
— Teledeporte (@teledeporte) September 15, 2025
Una vez más, el culpable es quien denuncia la inmundicia, pero no quien la eyecta. A Tebas lo que le preocupa no es lo corrupto del asunto, sino que fuera se sepa que en España se permite y se fomenta la corrupción. «Que me quedo sin comer», pensará.
Ayer, por ejemplo, expulsaron a Pere Milla, jugador del Espanyol, por decirle al árbitro que es muy malo, algo así como si a una actriz la despiden de un rodaje por decirle a Robert de Niro que es muy buen actor. En el fútbol español se persigue la verdad y se fomenta el fraude. Quizá porque lo primero aporta tranquilidad de conciencia pero no dinero. Uno no puede ir a comprar un kilo de salmonetes y pagar en tranquilidad de conciencia.
¿Y las portadas?
En Marca y As vemos cosas que nos alegran: vuelve la Champions y vuelven Bellingham y Camavinga. Esta noche jugamos contra el Marsella un partido que huele a jabón de ídem, no al papel higiénico patrio. Alberto Cosín ha preparado un análisis del peligroso equipo de De Zerbi, no os lo perdáis.
Esta noche, durante un par de horas, olerá bien. Os dejamos la prensa cataculé por aquí por si se os ha acabado el papel higiénico.
Pasad un buen día.
Si algo faltaba para consagrar a Dean Huijsen como el legítimo sucesor de Sergio Ramos al título de gran jerarca de la defensa del Madrid, la tarjeta roja que vio el sábado en Anoeta acabó por confirmarlo. El malagueño la vio, precisamente, en el mismo estadio donde Ramos fue expulsado por última vez en la liga española, hace dos años: el defensa central del Real Madrid es, como el hombre de Borges, uno y el mismo siempre en todas partes. Huijsen ha jugado diez partidos oficiales como madridista y ya ha visto dos tarjetas rojas, lo que lo pone sin duda en la senda de Fernando Hierro y de Sergio Ramos, Trajano y Adriano, los dos grandes emperadores de la historia de la zaga blanca, ambos andaluces como él para que las huellas de gigante por las que este gitano rubio holandés camina sean perfectas.
Aquí hay que hacer un inciso: la tarjeta roja que vio Huijsen contra la Real Sociedad es una nueva tomadura de pelo, en este caso a cargo del inefable Gil Manzano, responsable, por si alguien no lo recuerda (también te digo: como para no recordarlo) del gol anulado a Bellingham hace dos temporadas, en Valencia, cuando el inglés ya había rematado de cabeza un centro de Lucas Vázquez y el balón marchaba directo a las redes de la portería del equipo local para culminar la remontada del Madrid. La roja a Huijsen es la enésima artería del fraudulento Comité Técnico Arbitral, la canallada por partido con la que el Sistema se ha propuesto desde el primer día apear al Madrid de la lucha por esta liga y que es preciso denunciar y proclamarlo a los cuatro vientos, aunque no sirva de nada.
Si algo faltaba para consagrar a Dean Huijsen como el legítimo sucesor de Sergio Ramos al título de gran jerarca de la defensa del Madrid, la tarjeta roja que vio el sábado en Anoeta acabó por confirmarlo
Hay un fenómeno literario, el del doppelgänger o del sosias, que contempla la bilocación de un mismo ser en dos individuos aparentemente ajenos entre sí pero físicamente iguales. Este tropo novelero se ha usado tradicionalmente para confrontar el bien con el mal. En nuestro mundo, lo del doppelgänger se usa más bien para que la gente encuentre a sus dobles en los cuadros de las pinacotecas del mundo. El 4 andaluz del Madrid siempre es la misma persona, entendida la palabra en su acepción dramática original de máscara o personaje: es la proyección del hombre autoritario, seguro de sí, sobrado de facultades físicas y técnicas, alto, grande y fuerte, que patrulla la zaga montado en un gran corcel de guerra, a lo condotiero, y que intimida a propios y extraños con un carisma fuera de lo común y unas grandes dotes de mando. Hierro, Ramos y Huijsen son distintas máscaras de un mismo personaje, herederos de otros tantos caporales antiguos (Quincoces, Ciriaco, Lesmes, Santamaría, Pirri, Sanchís…) que encarnaron con su juego y carácter la expresión natural de la ley, la fuerza y el orden en el caos del universo.
Siguiendo con la analogía de los emperadores hispanos, con Huijsen estaríamos, pues, hablando de Teodosio, auxiliado como Ramos por un gran capitán mulato, en este caso Militao, que ha vuelto, por fin, fino y ágil como un gato, en apariencia como nuevo tras troncharse las rodillas dos veces seguidas.
Todo esto, que se percibe de un modo inmediato, nada más ver el trapío y encaste de Huijsen, también lo saben los árbitros españoles. El árbitro español es, dentro del Sistema, el trasunto moderno de la vieja figura del familiar de la Inquisición: el delator y cómplice necesario que, a cambio de privilegios, trato de favor y buena reputación, controla la acción del partido y dispone de las triquiñuelas para desquiciar a los futbolistas y que la locomotora descarrile como si fuera un accidente.
La roja a Huijsen es la enésima artería del fraudulento Comité Técnico Arbitral, la canallada por partido con la que el Sistema se ha propuesto desde el primer día apear al Madrid de la lucha por esta liga y que es preciso denunciar y proclamarlo a los cuatro vientos
A Huijsen le van a tomar la matrícula, si no lo han hecho ya, porque todavía es bisoño y sus maneras son demasiado obvias. Le pasaba lo mismo a Ramos, al Ramos pre-Décima, que como buen jerarca de la defensa del Madrid tenía por cojones que jugar siempre al límite: del reglamento, de la línea del fuera de juego, de la presión ambiental y del resultado.
Cuando, el otro día, nada más sentir el silbatazo, Huijsen se dirigió a Gil Manzano señalando con los dedos que él no era el último hombre sino que también estaba Militao, pensé: pobrecito, no sabe aún en qué clase de país ha aterrizado. Huijsen se pensaba que seguía jugando en la Premier y que con los árbitros se podía hablar, con naturalidad, de hombre a hombre, sin aspavientos ni palabras gruesas. Craso error: Gil Manzano ya había tomado una decisión y el semblante tranquilo del jugador del Madrid, su confianza en tener la verdad de los hechos de su lado, lo único que podían hacer era encabronarlo, pues allí su autoridad era la de un capitán general: él era la ley y ningún niñato del Madrid iba a él a explicarle nada. ¡Que se lo pregunten a Bellingham!
Fuck off!
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The Chaaaampions. Vuelve la máxima competición continental al Santiago Bernabéu con el Olympique de Marsella como rival del Real Madrid. Los franceses son un conjunto renovado, con muchos fichajes en los últimos días de mercado y que dirige un viejo conocido del equipo blanco como es el técnico italiano De Zerbi, que ya se enfrentó al Real Madrid con el Shakhtar Donetsk. El cuadro francés es un equipo peligroso, con jugadores de calidad que vienen sin presión ni miedo al Bernabéu y cuyo entrenador es valiente. Un encuentro trampa en un formato en el que es vital ganar los partidos de casa para acceder a uno de los 8 primeros puestos de la clasificación que te evitan una eliminatoria de playoff de octavos de final.
En la plantilla hay viejos conocidos del fútbol español como Rulli, Kondogbia, Greenwood y Aubameyang. Como bajas, se ha conocido en las últimas horas la del central Aguerd y el delantero Traoré es duda. El entrenador italiano suele apostar por dos sistemas básicamente, el 1-4-2-3-1 o el 1-4-3-3, que utiliza en función del rival que tiene enfrente. Hay alguna duda, sobre todo en defensa, para sustituir a Aguerd y con Balerdi no al cien por cien físicamente. Por ello, un once probable sería el formado por Rulli; Murillo, Pavard, Balerdi, Medina; Hojberg, Kondogbia; Greenwood, Gomes, Weah, Aubameyang.
A De Zerbi le gusta presionar a los rivales que tienen una defensa con cuatro atrás. Los jugadores de banda se meten hacia el centro para presionar a los centrales y sobre todo buscan evitar que el balón llegue a los laterales. Por su parte, los centrocampistas suben su posición para emparejarse al hombre con sus medios rivales, y con especial atención al pivote para evitar que controle y gire. Parece que el italiano reforzará el centro del campo con un doble pivote duro y Gomes en una posición más adelantada. El Real Madrid tendrá una piedra de toque y será clave el desempeño de los Huijsen, Trent, Carreras y Tchouameni para salir de la presión. Si el Real Madrid lo hace, conseguirá atacar con espacios y el OM reculará hacia atrás.
Un apartado interesante y que tendrá bastante importancia a lo largo del duelo. Si el Real Madrid se decide a presionar arriba como acostumbra, el OM es un equipo con alternativas para sacar el cuero jugado desde atrás y armar el ataque. Si la presión es al hombre, a sus centrales y centrocampistas, es corriente ver una acción en la que el portero realiza un pase vertical al punta o a uno de los interiores que recibe en las cercanías del círculo central. Ahí, si se da la vuelta sin oposición, ya comienza la fase ofensiva con un despliegue vertical, rápido y directo. Si por el contrario los blancos no tienen una presión organizada y agresiva, Pavard y Hojberg serán los encargados de progresar en la construcción del juego, pues tienen calidad con el cuero. En ese caso, conectarán con envíos a los centrocampistas o en algún momento con envíos largos a la espalda de los defensas buscando la velocidad de los tres de arriba: Weah, Auba y Greenwood.
De Zerbi está tratando de armar un equipo más firme atrás con los últimos fichajes. La llegada de Pavard y Aguerd le da un salto de nivel en el centro, aunque falta que toda la defensa se acople con minutos y partidos. Por las bandas les sigue faltando algo de contundencia, sobre todo por los carriles exteriores, y es ahí la zona por la que debe apuntar el Real Madrid para hacer sangre. En el mediocampo sí van a contar con dos jugadores de trabajo, recorrido, músculo y quite. Dos estupendos futbolistas como el danés Hojberg y el francés, ex de Valencia y Sevilla, Kondogbia. Un punto importante del encuentro será meter balones entre líneas a su espalda, porque suelen saltar a presionar y dejan huecos perjudiciales para sus intenciones. Si en esa parte de tres cuartos del terreno de juego se incrusta Mbappé retrasando su posición para recibir o un Arda que suba unos metros, el daño que pueden generar será fundamental para originar jugadas interesantes y ofensivas.
Un equipo con mucho talento individual, velocidad, desborde y gol. La plantilla es amplia gracias a los últimos fichajes y en ataque cuentan con diferentes variantes tanto de inicio como desde el banquillo. Los dos jugadores más peligrosos son el inglés Greenwood y el gabonés Aubameyang, que ya marcaron al Real Madrid en su estancia en el fútbol español. Otros nombres a vigilar son Weah, el hijo del mítico George Weah, el argelino Gouiri, que llega tocado el hombro o el brasileño Paixao, que en el Feyenoord fue un verdadero diablo por la banda izquierda. Por tanto, no son jugadores a los que se les deba de dejar mucho espacio ni cometer errores, porque los castigan con dureza. Las dos bandas son puntos a vigilar por su factor desequilibrante. Ambos buscan siempre diagonales para asociarse cerca de la frontal del área o el disparo de rosca al segundo palo. Al delantero africano ya se le conoce por su gran velocidad y su peligrosidad dentro del área al armar el tiro con rapidez. También hay que advertir además la buena llegada de Gomes y las jugadas balón parado con gente que va bien por arriba, como los dos centrales Kondogbia y Auba.
Durante unos cuantos años ya, De Zerbi se ha ganado un nombre en toda Europa entre los entrenadores con un estilo más atractivo e interesante para el espectador. Su idea es practicar el mismo fútbol juegues ante el Real Madrid o un conjunto de la zona baja de la Liga francesa o ucraniana. El plan es, desde el juego de posición, ser un equipo atrevido, valiente, descarado y siempre protagonista con la pelota. Un conjunto que sale desde atrás académicamente, con asociaciones rápidas, mucho movimiento y automatismos de sus hombres con balón y que construye un fútbol ofensivo muy vistoso y desordenado dentro de un orden. Ya ha declarado que vienen sin miedo ni nada que perder al Bernabéu y que es un partido muy motivador para él y toda la plantilla del equipo francés.
Aubameyang ya no tiene la exuberancia física y la gran velocidad de antaño a sus 36 años, pero sigue siendo un futbolista peligroso, con gol y al que se le da bien el Real Madrid. Con sus anteriores clubes, el Dortmund y el Barça, ha marcado al equipo blanco. El gabonés es rápido, se mueve muy bien, tira desmarques peligrosos a la espalda de los centrales y dentro del área dispara con eficacia y acierto con ambas piernas. En las inmediaciones del área grande no hay que dejarle mucho espacio de maniobrabilidad ni que se dé la vuelta para combinar en paredes, porque una vez arranca con su aceleración es complicado atarle en corto. Si juega Militao, se verá un duelo apasionante en esa parte del terreno de juego.
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Anoeta fue un escándalo. Gil Manzano expulsó a Huijsen en el minuto 30. Roja de chiste. Balón sin control, Militao cerca, falta de amarilla. Y el VAR, mirando al techo. Vergüenza. Partido destrozado.
Y no es la primera vez. En Mestalla, Valencia–Madrid, mismo protagonista: Gil Manzano. Pitó el final justo cuando Brahim ponía un centro medido y Bellingham marcaba el 3-2. Gol anulado por capricho del silbato. Escándalo mundial. El Madrid protestó. Bellingham fue expulsado por reclamar lo obvio: que les habían birlado el triunfo. El club lo dijo claro: decisión “inédita”. La prensa lo dijo más claro aún: “error evidente”, “robo”, “animadversión”. Hoy algunos pensarán que tenían razón.
Este es el colegiado que condiciona partidos y ligas. Que arruina el fútbol. Que convierte la competición en una broma.
Y al día siguiente, la cara nueva del CTA: Fran Soto. Socio de Garrigues. Tributarista de bufete. Experto en impuestos, no en fútbol. Cero experiencia en la élite. ¿Éste es el elegido para sanear el arbitraje español? Una broma cruel. La credibilidad no se gana con powerpoints ni discursos huecos. Se gana limpiando la casa y evitando ruinas como Anoeta. Y Soto no sirve. Garrigues estará feliz con su ausencia. El fútbol, no con su presencia.
El caso Negreira dejó al sistema al borde del colapso moral. Y, en vez de poner al frente a una persona con prestigio, autoridad y credibilidad, nos enchufan a un tributarista. Eso sí: gallego como su jefe Macario. Ya los llaman el clan de los gallegos. Mientras tanto, Gil Manzano sigue campando a sus anchas. Expulsiones ridículas. Goles anulados. Partidos destrozados. Y nadie le frena.
¿De verdad alguien cree que con un presidente de bufete y un árbitro de sainete el fútbol español puede recuperar confianza?
Anoeta no fue un accidente. Mestalla tampoco. Son síntomas. Y el diagnóstico es brutal: arbitraje enfermo. Y, mientras sigan Soto y Gil Manzano, no habrá cura.
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Sí, es urgente. La Galerna debe alumbrar el premio que le falta al fútbol español. Pista: será para un árbitro. Ya es hora de que se reconozca la tarea del gremio con su gala y todo. Señoras, de largo. Caballeros, traje oscuro y corbata. No se permitirán bambas. Permítanme una necesaria exposición.
Se tratará de un reconocimiento nuevo, pues en Europa y resto del mundo no existe cosa siquiera parecida. Nuevo, imprescindible y de éxito seguro. Así empezaron el Balón de Oro, la Bota de ídem, el reservado a los jóvenes, el de los porteros pues un día descubrieron que no son futbolistas del todo, luego necesitan y merecen honores aparte.
Salieron todos de cabezas privilegiadas como la mía y ahí los tienen, tan pimpantes. Ahora estamos ante el Balón de 2025 que sin duda será para el portugués Vitinha pues hizo parecido a Rodri el pasado curso y además ganó la Copa de Europa. Una fruslería.
No he visto por cierto súper campaña española por este brillante muchacho del PSG y tampoco me extraña: no se trata esta vez de jorobar a Vinicius. Vamos, que a los aullantes de hace un año, los apóstoles del centrocampismo director y tal, como si se lo dan a Maffeo.
¿Que apretar es cosa de los portugueses? No del todo, y les reconfortará nuestra compañía. El año pasado nos contaron que lo de Rodri era una cosa mundial, un salvemos el fútbol. Y los sabios españoles, tan reconocidos además, debían encabezar la manifestación como guardianes futbolísticos de las grandes esencias que son. Bueno, pues ya veremos.
Al grano: hablo del galardón que ganará el árbitro que favorezca al Madrid en una jugada pongamos que dudosa. Con una valdrá. Un comité de expertos ayudaría en la tarea, claro. Un premio que serían tres pues también proclamaría al VAR que protagonizara esa misma machada y al 'frame' que diera validez a algo tan especial como un gol de Mbappé en galopada.
He leído que a mbappé le habían pitado 53 fueras de juego en 63 partidos en la Liga francesa -cifras de sus dos últimas temporadas- y en el Madrid está en 49 en 38 partidos. Calculen ustedes, a mí me da la risa
Tres, a lo Balón de Oro, Plata y Bronce. Menuda foto imagino: Gil Manzano, Figueroa Vázquez y el tío que da con la foto que demuestra que Kylian mediante siempre es orsay. Normalmente es culé. ¿Foto difícil? Bueno: si el Madrid ganó 6 Copas de Europa sin jugar a nada, como cuando las 5 de arranque, todo es posible.
No valdría por tanto que el gol concedido al francés fuera de falta, penalti, carambola, disparo desde más o menos lejos. No. Por si no lo ven del todo claro: serían premiadas las personas, animales o cosas que, tras cuatro minutos de búsqueda, y sin son diez mejor, tuvieran la ocurrencia de decidir que el 10 del Madrid estaba habilitado.
He leído que al hombre le habían pitado 53 fueras de juego en 63 partidos en la Liga francesa -cifras de sus dos últimas temporadas- y en el Madrid está en 49 en 38 partidos. Calculen ustedes, a mí me da la risa. Es probable que llegue a los 100 'orsays' esta misma temporada. El equipo arbitral que lo consiga será el presentador de la gala. Y sí, el premio se conocería como el ¡Así, así, así gana el Madrid!
Y bueno, por raro que parezca, y lo es, Xabi y cía se han situado líderes en solitario de la Liga, posición que espero perderán este mes de septiembre. En Anoeta la faena arbitral fue magnifica sin recompensa. Le pasó como al torero que falló con la espada tras faenón y la puerta grande se quedó en ovación y vuelta. Una lástima.
El grupo hizo lo humanamente posible y más para conseguir que el Madrid no ganara -el empate lo daban por bueno-, pero no hubo suerte: 11 contra 10 una hora de partido, se las apañó para empatar, goles de Güler y Oyarzabal, de manera que decidió el de Kylian.
Carrera y remate impecables y, sobre todo, porque era inanulable de momento: la pelota la recibió de un contrario. Se la manda Carreras, vamos a suponer, y miau. Digo de momento pues confío encontrarán la manera de anular un gol al Madrid tras recibir la pelota de un rival, es cuestión de tiempo.
La mayoría de observadores dijeron que lo de Huijsen no era roja. También los hubo que afirmaron solemnemente que el VAR hizo bien en no intervenir, pues el fallo no fue claro y manifiesto. Y el linier se había vuelto loco gritando ¡roja, roja! O sea, tus troncos dejan a un equipo con diez, y tú te inhibes. ¿Temía sanción de no hacerlo? ¿Si no sancionarán a Huijsen? Ojo que igual le meten cuatro partidos.
Terminemos. La etapa curtimiento de los chicos del Castilla va viento en popa. Al chaval Cestero lo expulsaron por darle a la pelota. Arbeloa le pidió al árbitro que fuera al monitor, nuevo invento en Primera RFEF, y el tío fue y se reafirmó. He leído que este fenómeno al pito es de Barcelona. No tiene ninguna importancia. Al Madrid, en cualquiera de sus versiones, le pones árbitro y VAR madrileños y le tangan igual. O más. Este de ahora, López Giménez, tiene el ascenso lo que se dice a mano.
Y ya, la Champions. Gente normal casi siempre. Un alivio.
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