Si fuese posible que los aficionados confeccionasen la alineación del Madrid en este momento, probablemente muchos habrían elegido la puesta en liza hoy por José Mourinho para enfrentarse al Sevilla FC. Valverde al lateral derecho, Güler con Tchouaméni y Bellingham en el medio y Diomande y Endrick flanqueando a Mbappé. No es extraño que las ideas a priori acertadas no lleguen a buen puerto, y la ilusión tenía ese runrún: ¿y si Fede hoy no juega bien ahí?, ¿y si Güler se deja la magia en la taquilla?, ¿y si Endrick hoy no está fino?
Al final, ni «y si» ni —afortunadamente— ISIS, como diría una madre. Buen partido de los de Mourinho. El Madrid respondió con golazos a la indecente comparación de sus medios con la propaganda de Goebbels realizada por Javier Tebas, presidente de la Liga.
Antes del pitido inicial, foto del equipo arbitral con los dos capitanes, ambos con perilla. Y homenaje a las madridistas campeonas de Europa y del Mundo sub-19 y sub-20.
El público comenzó el choque entonando canciones de amor dedicadas a Tebas y a la RFEF. En la grada de animación, una pancarta que rezaba: «NO ES FÚTBOL, SON TEBAS Y NEGREIRA». Las letras de las palabras Tebas y Negreira alternaban el azul con el grana.
El Madrid se acercó por primera vez por medio de Endrick. El 9 chutó escorado y el balón acabó en córner. Ovación para el joven. Aplausos también para Diomande, que no pudo golpear bien al balón en la siguiente jugada.
El Madrid reaccionaba bien cuando perdía el balón, presionando a los rojos hasta arrebatárselo. Al cuarto de hora, Vargas disparó contra la portería de Courtois, pero no dio en la diana, el proyectil se marchó rozando el poste. Quien sí le pegó de lleno fue Valverde, pero no a la portería, sino a su compañero Mbappé.
Fede, Bellingham y Endrick dibujaron una vistosa jugada que acabó con un zapatazo centrado del brasileño. En la siguiente acción, Diomande chutó a la cepa del palo, pero por la parte exterior.
Hacia el ecuador de la primera mitad, Peque iba agarrando de manera continuada a Güler y el turco tuvo que desembarazarse de él. El sevillista se revolcaba como si acabaran de extirparle el apéndice sin anestesia. Carlos Martínez se apresuró a pedir que el VAR lo revisara y comentaba con sus amigos de alcachofa que Arda le había soltado un codazo. En la imagen no se puede afirmar tal extremo y también cabe la posibilidad de que simplemente se lo quitara de encima como quien espanta una mosca pesada. No sentó bien en Movistar que Busquets Ferrer no tomase ninguna medida drástica contra Güler por haber sido agarrado por Peque. Intolerapla.
Hacía bien —para los intereses del sistema— Carlos Martínez en intentar que Güler no continuase. El otomano la golpea con el temple de Kroos y la potencia de Cristiano. Jude abrió con el exterior hacia Diomande, quien cedió atrás y Arda, a unos metros del vértice del área grande, lanzó una flecha que se clavó en la escuadra opuesta de Vlachodimos. Uno de los tantos más bellos desde que se construyó el canal de Panamá. Tebas torció el gesto.
Mbappé emuló a Ronaldo Nazario después, pero de nuevo Vlachodimos. Nunca mejor dicho. A la siguiente jugada sí nazarió el francés. Jude rozó de tacón un balón de Diomande, Kylian controló dándose la vuelta y ¡paf-paf!, de un pie al otro y para dentro. Otro gol glorioso.
Como todo iba bien, el realizador pinchaba una y otra vez la imagen de Espí en el banquillo. El Madrid estaba desatado y jugando como los ángeles. Los Lakers o los de Charlie. Elegid. Tebas sintió un pinchazo en la zona donde debería alojarse la moral.
Courtois obró su milagro en el añadido. Mano abajo a su derecha para desviar catorcianamente la pelota.
Magnífica segunda parte de la primera parte del equipo entrenado por Mourinho. La primera parte de la primera parte tampoco estuvo mal, aunque menos entretenida. La parte contratante: Güler y Mbappé, que firmaron dos de los mejores goles de la temporada.
La segunda mitad arrancó con Diomande perforando la banda derecha sevillista. Lástima que eligiera mal el último pase. Pero el costamarfileño estaba ofreciendo buenas prestaciones. Defiende, ataca, combina y además empasta con Cucurella. Lo único que le faltaba era dar esplendor. Hacia el 55' se plantó frente a Odysseas en posición casi inmejorable y la cruzó en exceso.
Fede evitó que el Sevilla anotase el primero interrumpiendo con su cuerpo la trayectoria de un derechazo en semivolea de Correia.
El Madrid respondió con golazos a la indecente comparación de sus medios con la propaganda de Goebbels realizada por Javier Tebas
En esas andábamos cuando Diomande filtró un esplendoroso pase a Kylian, que fue arrollado en el área. El árbitro señaló penalti y provocó la desazón en el trío de comentaristas. Mbappé lo marcó a lo Panenka. 3-0. Tebas gritaba a la tele y apuntaba en una libreta cuarteada de anillas: «dar un toque al árbitro ese».
Courtois volvió a intervenir con primor. Otro día en la oficina.
Bernardo y Brahim sustituyeron a Bellingham y Endrick. Aplausos generales. Los blancos estaban compitiendo bien.
El Sevilla gozó de una oportunidad bárbara al saque de una falta de amarilla cometida por Cucurella. El balón cayó llovido y un señor vestido de rojo lo empalmó con furia, pero su trallazo raso salió desviado por un pelo mientras Militao frotaba la calva de Pintus. No se sabe si apareció un genio, pero un rato después el brasileño reapareció.
Minutos también para Camavinga. De esa manera Güler tendría unos momentos extra de descanso y una señora ovación del respetable.
El Sevilla marcó gol tras una pérdida de balón de Mbappé, que observó relajado y quieto cómo finalizaba la jugada. El Madrid es un equipo de costumbres. Tebas volvió al sofá cuando ya estaba abriendo la cama.
Pero Diomande se encargó de que al rival no le diese tiempo a hacerse ilusiones. Agarró el balón, se fue hacia la portería y chutó con las entrañas a la escuadra derecha de Vlachodimos. Ahora sí que dio esplendor. 4-1. Tebas volvió a ponerse el gorro de dormir.
Mourinho acertó con los cambios introducidos en el once. Fede ahora es más necesario en el lateral. Además, su combinación con Tchouaméni en el doble pivote es como la de la lejía y el amoniaco. Diomande mejora la banda izquierda —en realidad, casi todo—. Endrick aporta voltaje a un costado derecho a menudo con la tensión baja. Huijsen enriquece la salida de balón.
El miércoles viene el Leipzig y el domingo espera el Barça, dos ocasiones magníficas para comprobar si Mourinho ha dado con la tecla y el Madrid, en la medida que le dejen, confirma el buen nivel de hoy.
Tebas se acostó sin lavarse los dientes ni nada.
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Laporta está haciendo un escrito a competición para que levanten la sanción a Vinicius y juegue en el Mou Camp
Que después de más de tres años y medio desde que salió a la luz el caso Negreira haya una protesta de cierto peso en el Bernabéu deja a las claras lo mal que lo ha hecho Floper, porque que nadie se confunda, Floper es el responsable de que no se haya hecho nada antes y si se haya hecho algo hoy
Gran partido, hasta sobraron 15 minutos… no es por hacer leña del árbol caído; pero que diferencia cuando hay alguien comprometido en la banda izquierda. Aunque también es frustrante saber que esta liga está cocinada de antemano con el heredero de Negreira que es Tebas y el “súper” equipo de los vendajes.
Algún madridista de esos de pelo en pecho verá este partido y pensará: "Hummm, no está mal pero aquí me ha faltado algo… aquí falta Vinicius perdiendo 25 balones en 90 minutos".
Venga Vastic, tómate la pastilla y a la cama, subcampeón.