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¿Pero qué está pasando en el Real Madrid?

¿Pero qué está pasando en el Real Madrid?

Escrito por: Pepe Kollins25 mayo, 2019
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El 5 de marzo el Ajax eliminaba el Real Madrid con una goleada en el Bernabéu. Todavía quedaban dos meses y medio para el término de la temporada, pero el equipo blanco ya no tenía opciones de ganar ningún título. Una situación insólita. La deriva era tan preocupante que existía el riesgo de que se agravara: la clasificación para la Champions League no estaba garantizada. Sorprendentemente, el grupo de jugadores era casi idéntico al que había ganado la anterior edición, aunque también eran los mismos que ese misma temporada habían fracasado estrepitosamente en el campeonato de Liga. No obstante, la dirección deportiva se reafirmó en que el verdadero nivel del equipo era el que se había mostrado en la competición europea. ¿Pero acaso no era posible que el grupo dispusiese de suficiente calidad para ganar la Champions y que, a su vez, no fuera tan consistente como para mantener un pulso regular todo el año?  Y es que esa conclusión –“todo está bien, lo de la liga ha sido un lapsus” - puede que haya sido la base de las inconsistencias de la actual temporada.

 

El rendimiento del equipo en el presente curso ha empeorado el anterior. La ausencia de Cristiano Ronaldo ha sido suficiente para que tampoco tuviesen opciones para luchar por la Champions. Habría que puntualizar que este análisis no presupone un menor mérito de la Champions con respecto a la Liga, sino simplemente una peculiaridad diferente. Para ganar la competición europea necesitas mucha calidad y la actitud necesaria para desplegarla en los momentos decisivos. Para ganar la Liga es necesaria una plantilla muy amplia o bien que el grueso de jugadores titulares sean lo suficientemente constantes durante todo el año. El Real Madrid esta temporada no cumplía con ninguna de esas dos condiciones.

El resultado es de sobras sabido: terceros por segundo año consecutivo (a 19 puntos del primero), segunda temporada con más derrotas en la historia del club (17), temporada menos goleadora de los últimos 17 años y temporada con menos puntos de lo que llevamos de siglo. Por lo tanto, no estamos ante una mala temporada, sino ante una de las peores que se recuerdan en muchísimos años. Que hayan pasado tres entrenadores por el banquillo y que ninguno haya conseguido enderezar el rumbo, es síntoma de que hay un problema que afecta a la plantilla.

Si una semana antes del anuncio del retorno de Zidane hubieran preguntado a los aficionados o a los analistas deportivos qué medidas eran necesarias para enderezar el futuro del club, es posible que algunas de ellas – o quizás todas - fueran estas:

 

-La consolidación de Benzema, otros años puesto en duda.

-Replantearse el futuro de algunos jugadores cuyo rendimiento ha sido pésimo y en muchos casos - si atendemos a la trayectoria en Liga - por segundo año consecutivo: Marcelo, Isco, Bale, Asensio, Kroos, Nacho, Modric, Casemiro, Lucas…

-La consolidación del grupo de jóvenes que fueron la excepción de la temporada: Vinicus, Reguilón, Marcos Llorente, Valverde, Brahim…

-La promoción de jugadores que están triunfando por todo lo alto cedidos en otros equipos: Odegaard, Rodrygo…

-Fichajes que renueven la plantilla en todas sus líneas: reforzar una defensa que ha sido un colador, un centro del campo que quizás haya sido la línea más débil y una delantera carente de gol.

 

 

Pero para desconcierto de la inmensa mayoría, la situación, dos meses y medio después, es prácticamente la contraria:

 

-Del grupo de jugadores que peor rendimiento han ofrecido este año todo apunta a que la inmensa mayoría van a continuar, a excepción de Gareth Bale y Keylor Navas. El técnico ha confirmado que Marcelo seguirá y el propio Asensio ha filtrado que también a él se lo han comunicado. Las informaciones parecen coincidir en que se cuenta con Isco y Casemiro. En el caso de Kroos, Nacho y Modric, lejos de replantearse su marcha, han optado por renovarles el contrato, circunstancia que parece sorprendente por sí sola, pero que todavía resulta más desconcertante si contemplamos que todavía tienen años de contrato por delante (dos como mínimo) y, ya incomprensible, si se atiende al momento elegido: inmediatamente después del termino del curso, con la afición sumida en una depresión y necesitada de alguna señal de renovación. ¿Tanto costaba posponer esas renovaciones a final de año?

-Y es que más allá de la desesperanza que estas renovaciones provocan en los aficionados (que las interpretan en dirección contraria a un cambio de rumbo), otra de las consecuencias derivadas de las mismas es que pueden constituir un mensaje equivocado para el resto de la plantilla: “un mal rendimiento no es impedimento para ganarse una mejora”. Ayer nos levantamos con la noticia de que Sergio Ramos – cuya temporada ha sido simplemente correcta, pero cuya auto expulsión/confensión en Amsterdam, tuvo un coste enorme - también reclama su parte (información que algunos aducirán que no está confirmada, pero que resultaría creíble si otros que han jugado peor están siendo recompensados). En definitiva, formalizar estas renovaciones, en este justo momento, puede iniciar una espiral de reclamaciones que no sería de extrañar que continuara con Varane, jugador que lleva un año filtrando su malestar por cobrar la mitad que el grupo de jugadores que, como él, han conquistado cuatro Champions. El que parece no reclamar nada es Karim Benzema, que también será renovado, pero que puestos a iniciar la rueda debería haber sido el primero: “si rindes, tienes premio”. Ese y no otro, debería ser el mensaje.

-Se advierte de la posibilidad de permanencia de algunos jugadores (¿Bale? ¿Lucas?) con los que, a priori, no se cuenta, y que se justifica por su negativa a salir del club. Circunstancia frente a la cual la entidad dispone de poco margen de maniobra, menos aún si el jugador tiene bastantes años firmados por cumplir. ¿Pero este hecho no debería replantear la inercia de renovar a jugadores que están ofreciendo un bajo rendimiento a riesgo de que, en el futuro, también se enroquen?

 

 

-Por lo que respecta a los jóvenes que han ofrecido un buen rendimiento, a dos se les ha comunicado que no se cuenta con ellos: Reguilón y Llorente. Había dudas con Brahím que parece que se decantan hacia su continuidad (aunque sin confirmar), mientras que Vinicius (la mejor noticia de la temporada), obviamente, seguirá, pero no queda claro (a tenor de los minutos que ha contado estas últimas semanas) que su estatus vaya a ser el que se ha ganado: el de titular.

-De los cedidos Odegaard parece condenado a ser cedido o traspasado con opción de compra. Si la temporada del noruego se puede definir como un ejemplo palmario de “tirar la puerta abajo”, ahora el Real Madrid anda en busca de otra puerta, en vez de optar por abrir la del club a algunos de los que juegan en su demarcación y que llevan dos años sin rendir como debieran (interior o