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Odegaard, dos años en Donosti

Odegaard, dos años en Donosti

Escrito por: Pepe Kollins4 octubre, 2019
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“Estoy feliz aquí por el momento. Voy a quedarme aquí dos años y luego ya veremos". Estas fueron las palabras de Martin Odegaard, en una entrevista concedida a ESPN. El noruego confirmó ayer lo que muchos venían anunciando: su situación no se limita a la que se podría deducir de la simple lectura del escueto comunicado del club blanco sobre su fichaje: “El Real Madrid C. F. y la Real Sociedad han acordado la cesión del jugador Martin Odegaard para la próxima temporada, hasta el 30 de junio de 2020.”

Lo cierto es que el Real Madrid tampoco podía comunicar otra cosa, por más que la realidad resultase muy diferente. La normativa impide las cesiones de más de un año, lo cual obligó a un acuerdo de palabra, que, a poco que se conozca a Florentino Pérez, hay que asumir que es como si estuviera rubricado por escrito. Se ha especulado con la existencia de una cláusula liberatoria, mediante el pago de 2 millones, el equivalente a la ficha del jugador. Pero este entramado contractual se simplifica en lo siguiente: en última instancia quien va a decir si acepta o no volver al Real Madrid es el propio jugador, quien se ha asegurado tener esa potestad.

Fue Odegaard, de hecho, el instigador de que el contrato tuviera dos años en vez de uno. No se trataba de un capricho. De los 15 a los 20 años, el noruego ha vivido cada temporada en una ciudad diferente. No parece, a priori, lo más óptimo para una persona de esa edad. Estabilizarse en un lugar, en un club y, sobre todo, en un equipo, le suponía una auténtica necesidad para desarrollarse como jugador pero también como persona. De ahí su declaración de ayer que refrenda lo que muchos habíamos dicho y que otros – y es entendible – habían interpretado como una especulación más.

Hay quien se resiste a asumir la posibilidad de que haya que esperar todavía dos años para el retorno de un jugador que se está destapando, en lo que llevamos de campeonato, como el mejor de LaLiga. E impelidos por esa frustración arremeten contra el club por no haber sido más firmes a la hora de pactar los términos del acuerdo, habilitando la posibilidad de repescarlo. Pero hay que puntualizar una circunstancia que determina está concesión: a la voluntad del chico hay que sumar que finalizaba contrato esta temporada. Solo tras la cesión se pudo formalizar su renovación por cinco años. Es decir, el club apenas disponía de margen de presión.

Pero se me antoja que hay otro factor que debería tenerse en cuenta a la hora de valorar la permanencia de Odegaard en Donosti una temporada más. Si algo se está destapando, con respecto a las jóvenes promesas madridistas, es la dificultad del club para proporcionales los canales o medios ideales para su mejor desarrollo. Pocos clubs, por no decir ninguno, están alcanzando el éxito del Real Madrid en la captación de talento. Pero no basta con fichar a los mejores proyectos. Son jugadores que no están formados del todo, que todavía necesitan evolucionar y consolidarse. En este sentido, el club está aún sondeando fórmulas para afrontar una tesitura novedosa. Los chicos de ahora, que llegan al club con 18 años, difieren de los Asensio, Casemiro, Lucas Vázquez, o Carvajal que fueron cedidos, previo paso al primer equipo, solo una temporada, pero con 21, 22 y hasta 23 años.

Por el momento la suerte está siendo dispar, pero también muy significativa. Rodrygo juega en el Castilla, categoría que puede servirle para mantener el ritmo, pero nunca para crecer, al tratarse de un estadio competitivo menor al de la Liga brasileña/Copa Libertadores a los que ya estaba acostumbrado. Es cierto que su debut en el primer equipo fue deslumbrante, pero apenas fueron doce minutos y no parece que, por la extensión de la plantilla, el santista vaya a gozar de más de una docena de momentos con el Real Madrid esta temporada.

Lunin y Kubo han sido cedidos a Valladolid y Mallorca. El japonés está ganándose la titularidad poco a poco, pero no consigue lucir todo lo que debería en un equipo que, en definitiva, va a luchar por no descender y que tiene como rasgo definitorio la actitud defensiva y el juego directo. En el caso del ucraniano, suplente fijo, parece que la duración de su cesión puede estar jugando en su contra. Y es este factor, precisamente, el que sirve para explicar los dos casos que están resultando más productivos: Odegaard y Achraf. Tanto el noruego como el hispanomarroquí juegan en dos equipos de un nivel superior al de los mencionados anteriormente. Borussia Dortmund es una aspirante a la Bundesliga y un fijo de la Champions. La Real Sociedad es un aspirante a puestos de Europa League y no es descartable que alcance, incluso, una plaza para la máxima competición europea.

Si alemanes y donostiarras han accedido a incorporar como cedidos a estos jugadores e incluso a otorgarles un rol importante es porque ambos han sido cedidos por dos años. A ningún entrenador le gusta conceder excesivos minutos a un futbolista que sabe que apenas podrá disfrutar. Al cabo de un año se marchan y se quedan con los que habían sentado durante ese periodo. Que la cesión se extienda dos temporadas cambia por completo esta percepción. Por eso mismo, esta fórmula es por la que debería apostar el club: cesiones por dos años, a poder ser, en equipos de cierto nivel competitivo.

Pero si el Real Madrid recupera el próximo junio a Odegaard, este tipo de propuestas de dos años serán interpretadas por aquellos clubs que puedan ser receptores ideales, como papel mojado, como una circunstancia reversible que no les garantiza nada. Por ello cabría sopesar si lo mejor en este caso no sería aceptar que Martin jugase dos años en la Real, que consiguiese clasificar al equipo para Champions (o Europa League) y jugarla al año siguiente con ellos, para volver, plenamente consolidado como una estrella – que es la única forma de tener garantía de jugar en el Real Madrid – con tan solo 22 años, la misma edad a la que ha llegado Frenkie de Jong al Barça.

Pepe Kollins
Redactor jefe de La Galerna. Nombre: Javier Alberdi @JavierAlberdi. Antaño participé activamente en Ecos del Balón, El Asombrario y The Last Journo. Coordinador y coautor del libro "Héroes": https://bit.ly/2JC6kwx