Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
Nessun dorma en Chamartín

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Nessun dorma en Chamartín

Escrito por: La Galerna17 agosto, 2017
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

A pesar del horario intempestivo dispuesto por  los gerifaltes de todo esto, sonó Nessun dorma en el Bernabéu. El de la Castellana y el de los corazones de los millones de madridistas que pueblan el orbe. Nessun dorma porque este equipo de Zizou nos brinda una abrumadora magnificencia quando la luce splenderà que reduce a sus rivales a una ópera bufa.

Porque grotesca y chocarrera fue la puesta en escena del ex equipo de Neymar -como diseccionó Quillo Barrios- al que por momentos costó distinguir de otros no menos ilustres visitantes del coliseo blanco como el Eibar. Peor fue incluso la opereta anunciada en forma de pañuelos plañideros contra el putrefacto estamento arbitral de una Federación española que se descompone aún más y mejor que la obra de Bartomeu, el Pokemon de Nobita, el Pikachu abatido.

Afortunadamente, para disgusto de Toñín el Torero y demás gurús intelectuales del madridismo, el baile, pero no el del pañuelo, lo inició Marco Asensio con un obús desde Mallorca marca de la casa que, diligente, acompañó con la mirada Ter Statuen.

A partir de aquí ni zarzuelas, ni operetas, ni sardanas. Nessun dorma en Chamartín.

El baile del verano, titula The Hernia Chronicle, y despacito el Campeón de Europa aplastó al último cuartofinalista de la Champions. Imperial Mateo, delicioso Luka, preciso Toni. Y Lucas Vázquez percutiendo cual inagotable mosca cojonera reventando siestas veraniegas. Hasta Karim decidió ponerse los zapatos de claqué y bailar un charlestón sobre la tumba azulgrana. Antes ágil cual tití, se anticipó a Umtiti para sentenciar la Supercopa de España. A lo mejor el año que viene es otra; la Supercopa de Puigdemont.

Y esa “b” minúscula con la que se chotea el inefable Alfredo ReLaño anoche bien se la pudo meter donde la espalda pierde su casto nombre.

Al Real Madrid le sobró medio tiempo. A eso se le llama baño. A buen seguro muchos galernautas sufrieron anoche un pequeño coitus interruptus pensando en vengar en el marcador pasadas afrentas de nuestros adversarios. El propio Piqué debió pensarlo mediada la segunda parte, dado que decidió tocarse la ingle un poquito y enfilar el vestuario para evitar humillaciones mayores. No se queda. Se quita. Y de en medio, vaya. Digno de un president.

No perdamos sin embargo la perspectiva. Lo de anoche fue un baño. De sales, de aceites, de espuma, de masas, de sangre… el que ustedes quieran. Pero fue un baño.

Un baño es reducir a tu rival a una caricatura de sí mismo.

Un baño es saber que tu enemigo no tiene capacidad ninguna de rascar algo en tu casa.

Un baño es vacilar al mismo que chutó un balonazo alevoso contra la grada del Bernabéu.

Un baño es no necesitar al mejor goleador de tu historia para humillar a tu archienemigo.

Un baño es sentar a Isco, Casemiro y Bale y que te dé la risa.

Un baño es aprovechar un partido contra el Barça para que debuten Theo y Ceballos, ambos, por cierto, pretendidos por el Barça y anunciados a bombo y platillo por Sport.

Quién si no.

“El Barça fue borrado por el Madrid” anuncia lacónico el diario de Mascaró que tan pronto saca pecho por la Masía, que pide fichajes millonarios, aplaude a Neymar o lo cataloga de mohicano fiestero. Hoy habla de un Barça en descomposición y nos imaginamos cómo lo tuvo que pasar anoche el bueno de Lluis sentado en su inodoro que, presuponemos, será blanco madridista. Dice Mascaró que anoche se arremolinó un buen número de soçis a suspirar por la goleada blanca para que Bartomeu no tuviera más remedio que salir en globo  de Can Barça.

Hasta en eso fuimos diligentes. Manejando los tiempos y evitando saña en el marcador.

Demolición controlada vaya. #notevayasnobita

“No arrancan”, llora un desconsolado Mundo Deportivo capaz de celebrar en su entradilla dos remates al palo de su equipo cuando la defensa del Madrid, aburrida, ya estaba en modo verbena.

Amics, no lloréis. Que esto acaba de empezar. La Galerna, en aras del fair play y los valors, os ofrece no uno, sino dos consuelos, para pasar el trance esperpéntico de vuestro equipo.

Hoy aterriza Paulinho.

Hubo algo peor (mucho peor si cabe) que el Barcelona anoche en el Bernabéu: los comentaristas de Telecinco.

Feliz superdía, supergalernautas.

PD: ¿Mbbaqué?