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Los saldos de Florentino

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Los saldos de Florentino

Escrito por: La Galerna17 septiembre, 2019
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Buenos días. Con la estética cutremárvel que caracteriza esta nueva etapa del diario As, que nosotros hemos dado en llamar relañismo postRelaño, nuestra entrañable Ouija Daily viene hoy con la refulgente verdad a cinco columnas: vuelve la Champions.

Vuelve la Champions, sí, y nuestros corazones madridistas se engalanan para la ocasión. Es la misma vieja esperanza, el cosquilleo reconocible, las mariposas en el estómago. Si Ramón y Cajal decía que las neuronas son las mariposas del alma, habría coincidido con nosotros en que nuestras almas son las mariposas de la Champions: revoloteamos en torno a ella transportados por un aleteo que no por familiar deja de resultar mágico. Disculpad estas digresiones pero es que estamos felices, felices y expectantes. Vuelve nuestra competición favorita, la más grande, la que nos ha elevado a la cúspide del balompié mundial a lomos de D. Alfredo, de D. Paco, de Pedja, de Raúl, de Sergio, de Cristiano y de tantos otros que han sido decisivos o que han contribuido de formas menores. Ninguno de ellos ha superado en relevancia al escudo, por insignes que hayan sido.

As escoge con razonable criterio un futbolista por cada equipo que va a dirimir el título, y el elegido por el Real Madrid es Eden Hazard, como no podía ser de otro modo. Hazard es el nuevo emblema, la nueva referencia, el nuevo héroe que a su vez se rodea de héroes más veteranos en la gloria, más desgastados quizá (Sergio, Karim, o los héroes que descontaba el mercado pero aún están ahí como Gareth o James) y a los que sin embargo nadie querría tener enfrente cuando las fuerzas flaquean y se impone la calidad.

Hazard está llamado a tirar del carro en su papel de nuevo estandarte, y mañana tendrá en París la primera gran ocasión de demostrar su capacidad para marcar las diferencias. Se prevé que juegue por la izquierda en un 4-2-3-1 donde los 3 de tres cuartos para adelante sean Gareth, James y el propio Eden. Si nos cuentan hace meses que nuestras esperanzas iban a estar depositadas (en parte) en Gareth y James, habríamos pensado que se trataba de una broma. Y qué más da cuando todos sabemos que Gareth y James son ambos extraordinarios por mucho que el mercado, siempre cicatero y tramposo con el Madrid, haya reclamado llevárselos gratis, con todo el morro. Nos alegramos de que el Madrid no haya accedido a ello, son activos del club, activos de primer nivel, y ya cuentan las horas hasta mañana para demostrarlo. El mercado los catalogó como saldos de Florentino y Florentino se descojonó. Cuidado con los saldos.

 

También llega la Champions para el Barça. Leo Messi es de la partida en Dortmund, medio recuperado ya de sus dolencias en el neymar, su músculo sensible del verano. Decía Messi hace poco, precisamente a Sport, que el Barça era su casa PERO (un pero bien grande) que él quería ganar. Si ha ganado tantas Ligas y el pero de Messi consiste en que no gana, ¿qué competición es la que quiere ganar? Lo sugería Richard Dees el otro día. ¿No será por ventura la que en realidad no es tan importante como la Liga y que el Madrid ha ganado más veces que nadie por el mero factor suerte, siete partidos y ya? Hmmmmh...

 

 

Mundo Deportivo, por su parte, logra armonizar el retorno de la Champions con la fiesta dedicada a la selección española de baloncesto en Madrid, utilizando como enlace, sabiamente, la propia palabra Champions. Llevamos dos días seguidos elogiando la portada de Mundo Deportivo. Algo nos ponen estos enfermeros del manicomio en el desayuno.

 

Marca, mientras tanto, se centra en la propia fiesta, de manera harto justificada dada la relevancia del segundo Mundial de baloncesto para España, y nos llaman particularmente la atención (también a Marca, que las destaca) las casi conmovedoras palabras de Marc Gasol a la afición: "El día que no ganemos, cuando sea, también nos apoyáis, ¿vale?" Qué gran momento para hacer ese ruego al público, y qué ruego tan universal y por tanto aplicable al madridismo, el que ha brotado con su punto de dolor y temor del corazón de Marc. La afición, por definición, está con su equipo también cuando las cosas se tuercen.

Pasad un buen día.