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James quiere volver al Madrid (y decimos sí)

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

James quiere volver al Madrid (y decimos sí)

Escrito por: La Galerna22 noviembre, 2018
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Buenos días. Hoy, más allá de llamarlo Ouija Daily, no vamos a hablar mal de Ouija Daily. Nos consta que lo que dice en su primera plana, no por vez primera pero sí por primera vez desde hace mucho, y desde luego sin que sirva de precedente, es rigurosamente cierto.

James quiere volver al Real Madrid, y La Galerna dice “hágase”.

El colombiano es un jugador único, de aquellos que triunfaron sin triunfar del todo, de aquellos que nos dejan preguntándonos si no deberíamos darnos otra oportunidad, como ocurre con los amores que se truncan por el peso cruel de los elementos exógenos a la relación más que por fallas en la relación misma. El Madrid y James se amaban, pero los condicionantes externos se inmiscuyeron para echarlo todo a perder.

El primer condicionante fue, a decir de tanta gente y tan bien informada que es imposible negar verosimilitud a la hipótesis, la noche madrileña. Madrid posee la noche más epicúrea y engullidora de todo el panorama de noches europeas. Muchos futbolistas entraron en ella para no salir, o para salir convertidos en versiones menores de sí mismos. Otros con más fortuna fueron rescatados, por Valdano o por otro buen samaritano. James no fue del todo deglutido por la noche, pero su paso por ella no le dejó indemne (nadie surca sus curvas sin marearse) hasta el punto de repercutir seriamente en su rendimiento. Si con la juventud conviene ser indulgente, cuánto más no habrá que serlo con la juventud que vive en Madrid.

El segundo condicionante es más complicado porque, si bien dificultó el triunfo de James en el Madrid, o al menos contribuyó a su salida, constituye toda una bendición para la Historia del club. Hablamos de Zinedine Zidane. Quizá mediatizado por el primer condicionante, o acaso llevado por la aversión al conflicto que caracteriza al francés, quien nunca vio en James más que un aventajado suplente (lo que no le impidió contar mucho con él para ganar la Liga), el francés empaquetó a Jamesito rumbo a Alemania, en un “o él o yo” de difícil explicación para quienes amamos a ambos, pero asimismo de manual.

De Alemania, ahora, James quiere volver, y es como esa ex que llama a tu puerta porque sabe que la puerta está entreabierta ya que así la dejó ella, ya que así la dejaste tú. No le ha ido bien en el Bayern y eso genera dudas. ¿Vuelve porque de verdad me quiere o porque la vida la ha tratado a palos? ¿Busca amor real, o el simple abrazo pagafantesco del antiguo amante ingenuo?

Como decía Pascal, a quien se cita mucho en esta sección, hay mucha luz para el que quiere ver y mucha oscuridad para el que no quiere. Quien quiera puede aferrarse al mal augurio con cierta base pretérita: volverá el poder imanante de la noche madrileña, y aunque ya no esté Zizou la cosa puede torcerse con cierta facilidad.

Pero quien quiera puede también (y es justamente lo que La Galerna no puede resistirse a hacer) reposar sobre aquellas manos que pidieron perdón tras batir a Keylor. Quien quiera puede soñar con que esa zurda telescópica vuelva a ponerla en la cabeza de Benzema o de Ramos, o lanzar faltas de trayectorias imposibles, a amenazar las porterías rivales con el misil que lleva anexo. Quien quiera puede soñar con que el amor se libere de las ataduras sociales y triunfe al fin, ajeno a las amenazas del entorno, libre al cabo de las acechanzas de los otros. They come to build a wall between us, cantaban Crowded House. We know that they won’t win, seguían cantando.

El resto de portadas del día vienen caninas, hermanos. Ni falta que os hacen, creednos, pero os las pondremos por si acaso.

Pasad un gran día.