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Hoy en día lo que manda son los goles

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Hoy en día lo que manda son los goles

Escrito por: La Galerna26 enero, 2020
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Buenos días. La frase con la que hoy titulamos este portanálisis la pronunció ayer Busquets al término del encuentro liguero ante el Valencia que concluyó con derrota de los de Setién por 2-0. Puede que haya algo de simple lapsus en su torpeza pero, de serlo, se trata de un lapsus freudiano, infinitamente revelador del delirio en el que, por fortuna para el Real Madrid, se encuentra sumido el rival azulgrana. Un delirio que les ha movido a despedir a un entrenador cuyo historial estaba marcado por los desastres de Roma y Liverpool, sí, pero en esencia pragmático y eficaz, para contratar a un señor sin experiencia en la élite pero fiel al dogma de juego que impera en Can Barça y que ellos creen la panacea sin preguntarse siquiera si tienen hoy en día (aquí sí procede la conjunción adverbial, Busi) los jugadores adecuados para llevarlo a efecto con buenos resultados. (Claro que el resultado, a decir  del propio Setién, tampoco cuenta mucho en relación a la preservación del dogma).

“Hoy en día lo que manda son los goles”. En el pasado, en cambio, querido Busi, lo que dictaminaba quién ganaba los partidos era el número de pases. No era así, pero incluso si lo era, no sería mala idea el adaptarse a este nuevo y sorprendente parámetro en virtud del cual quien gana el partido es el que más veces meta la pelotita en el marco rival. Ese ayer (ay) fue el Valencia, lo cual deja franco y expedito el camino al Madrid para auparse al liderato en solitario caso de ganar o hasta empatar (pero ganemos) esta noche en Pucela.

Lo dice As: 74% de posesión del Barça. Pena de estas atrocidades que pasan hoy en día, y que Busi tan brillantemente denuncia. Qué mundo este en el cual vivimos donde lo que cuenta es el número de goles marcados y no ese 74%. Cualquiera tiempo pasado fue mejor, ya lo advirtió Jorge Manrique, y así vive el Barça: preso de la nostalgia de una época inexistente en la que ganaba el que más rato tenía la pelota (si el Barça de Pep ganaba era por sus extraordinarios jugadores y no por el tiempo de posesión). Es la nostalgia de una quimera, un bucle melancólico que les tiene (gozosamente) atrapados. El aparato propagandístico por excelencia de todo lo indepe vive en la nostalgia de un reglamento futbolístico que nunca ha existido como su centro político y neurálgico vive en la añoranza de un 1714 donde solo en sus mentes Cataluña se escindió de España. No solamente querrían que los datos de posesión determinaran quién ha ganado el partido, sino que querrían tener la pelota en su poder en un eterno minuto 17:14.

Sí. Hay por allí quien está como un verdadero cencerro, y nosotros (en lo estrictamente futbolístico) no podemos hacer sino celebrarlo.
La prensa de allí anda muy (pero que muy) preocupada.
Nos encanta lo de “muy, pero que muy”. 877 pases se dieron los de Setién para no marcar ningún gol y que les hicieran dos. Es que hay una crisis incluso conforme a sus parámetros desatinados. 877 significa que no llegaron ni a 1000, habiendo alcanzado los 1005 ante el Granada. Hay que estudiar muy concienzudamente a dónde han ido esos 128 pases que le han sido hurtados al soci.

 

La palabra “Perdidos” amenazando con sepultar a Jordi Alba también es cosa que nos deleita en esta mañana de finales de enero en la que el Madrid se apresta (esperamos que no nos fallen) a ponerse como líder en solitario.
Por último, y en un cambio de tercio y tono absolutos, nos unimos al mensaje que con todo el acierto trae Marca en su primera plana tras los insultos racistas sufridos por Iñaki Williams.

Pasad un buen domingo.