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Bale da las gracias a España

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Bale da las gracias a España

Escrito por: La Galerna16 noviembre, 2019
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Buenos días. Gareth Bale ha tenido esta vez la suerte de que Marca y As serán lo que sean, pero no faltan jamás a su cita con la corrección política, que en el mundo del fútbol es la selección española. España goleó con estrépito a Malta (si bien no con tanto estrépito como en aquella legendaria noche ochentera) y las primeras planas de la prensa deportiva madrileña son por definición para la llamada Roja. De no haber jugado España ayer, podemos dar por hecho que tanto As como Marca habrían salido a cinco columnas con las palabras de Gareth Bale en rueda de prensa antes del vital compromiso de Gales esta noche ante Azerbaiyán. Ambos optan por España como el argumento central de sus primeras planas, aunque no por ello se privan de dedicar un faldoncillo a las palabras de Bale.

Decimos que Gareth Bale puede esta vez estar satisfecho de que sus declaraciones hayan coincidido con otra cosa de (supuesto) mayor calado, pues de lo contrario no habría habido piedad. Esta vez tenemos que decir que Gareth se habría ganado en parte la reprimenda mediática. En este medio hemos defendido a Bale contra las corrientes imperantes, y lo seguiremos haciendo en el futuro si consideramos que se vuelven a aplicar sobre él la crueldad, el insulto
gratuito, la desfachatez y la doble vara de medir que por desgracia ha sido la tónica en los juicios sumarísimos al galés. Lo de ayer, sin embargo, tiene difícil defensa.

Es verdad que enseguida matizó sus palabras añadiendo que “siempre doy el 100%, sea con Gales o con el Madrid”, de lo cual no dudamos en absoluto, pero incluso puestas en ese contexto las palabras “Me emociona un poco más jugar con Gales (que con el Madrid)” son como mínimo de una torpeza infinita en el actual estado de cosas, cuando no una falta de
consideración hacia una entidad cuya masa social no acepta por principios (y en este caso hace bien) que pueda haber nada más emocionante que jugar con su camiseta.

Se seguirá aduciendo el contexto. Se repetirá la explicación de Gareth, en el sentido de que juega desde la adolescencia con algunos de sus compañeros de equipo nacional, lo que hace muy especial cada cita con Gales, además de servir para impulsar el fútbol en su país, en su continua pugna con el rugby. Son argumentos que están bien como atenuantes, pero siguen sin justificar palabras que Gareth, a nuestro juicio, no debió decir.

También fue increíblemente inoportuna su mención al idioma (“aquí hablo mi lengua”), con la que dio gasolina al sempiterno y agotador tema de su precario castellano. Como para llevarse las manos a la cabeza.

Y es una lástima porque, si exceptuamos ese pronunciamiento, la rueda de prensa pudo haber sido la mejor que jamás ha concedido el Expreso. Respondió con clase e ironía, como única había hecho, a las mendacidades de As.

Pero sucede una cosa, por mucho que haya quien quiera atribuir su preferencia por Gales frente al Madrid (y el hacerlo público) a los ataques bochornosos y el escrache del que es víctima en Madrid. Sucede que jugar para el Real Madrid no es jugar para Manolo Lama ni para el As. No es jugar para el pipero del segundo anfiteatro que le silba porque escucha a Lama y lee el As. Es jugar para el mejor equipo de la Historia, en cuya masa social están (estamos) también los que defienden a Bale frente al acoso del cual es víctima.

Mal esta vez, Gareth. Con atenuantes. Pero mal.

Gloriosa, por lo demás, la portada bíblica de Sport a cuenta de una simple victoria en un partido de fútbol internacional, la de Argentina frente a Brasil. Lo que más nos gusta de Sport es cuando habla de Messi como sujeto omitido, es decir, sin citar su nombre, tal vez por aquello de que no debe mencionarse el nombre de dios en vano. “Volvió”. No cabe preguntarse quién. Ni a dónde. Es el que es. Aquel para la pronunciación de cuyo vocativo no ha nacido boca suficientemente pura.

Tremendo, amigos.

Os dejamos con Mundo Deportivo, ya que no podemos dejaros con nadie mejor.

Pasad un sábado tan disfrutable como el parón permita.