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Dilema Casemiro

Dilema Casemiro

Escrito por: Charly Rogenhofer2 mayo, 2016
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Según la RAE, dilema significa “situación en la que se debe elegir entre dos opciones igual de buenas o malas”, y para mí, el juego del Real Madrid tiene un dilema con Carlos Henrique Casemiro.

Casemiro es un jugador que ha tapado las bocas de aquellos que cuando en 2013 llegó al Madrid, acusaban a su entonces entrenador, al representante de éste, a Florentino y a cuanto ser de Dios se les atravesara, de acuchillar, denostar, despreciar y todo lo que termine en “ar” y sea negativo a la cantera del Real Madrid. Ha demostrado que traerlo estaba plenamente justificado. Casemiro es también una de las principales causas de la consecución de la Décima. Sí, hablamos mucho del gol de Ramos, pero el Real Madrid fue mejor que el Atlético todo el partido. La única vez que en aquella Champions el Real Madrid fue verdaderamente rebasado y superado fue aquel partido en Dortmund. Illarra hizo agua y en la hora más oscura Ancelotti metió a Casemiro. Las aguas cedieron y el Madrid pasaba de ronda. El aporte de Casemiro fue evidente.

Escribo lo anterior para no quedar como dudoso del brasileño, quien además muestra siempre una garra y entrega visibles a todas luces, y una humildad y deseo de aprender expresados de una manera u otra por todos sus entrenadores.

Pero Casemiro presenta una disyuntiva: sostiene al equipo en defensa, lo equilibra y es el primero en hacer coberturas y escalonamientos, pero con la pelota traba la salida de balón, la ralentiza y la ensucia. El partido de ida en semifinales ante el City nos sirve de ejemplo para las dos facetas. Una gran cobertura a Pepe (quien a su vez cubría a Carvajal), ya desbordado por De Bruyne en el primer tiempo, en banda derecha, que corta un ataque peligrosísimo del talentoso belga. Pero también cuatro o cinco pases laterales, a menos de cinco metros, errados o entregados en sentido incorrecto.

City Casemiro

Ahora bien, queda claro que Casemiro no era el plan de vuelo original trazado por Zidane. Pero ante Las Palmas y Atlético fue evidente que su apuesta de juntar al equipo adelantado y que los centrales hicieran su labor defensiva casi en medio campo -esa que hoy pide a Casemiro- no iba a hacer que el equipo llegara lejos. Entra Carlos Henrique a escena. E inmediatamente libera a Kroos y Modric, y sobre todo a los dos centrales de escalonarse en ese sector del campo comprendido entre el círculo central y diez metros adelante de la media luna del área propia. Kroos y Modric tardaron en captar la nueva dinámica, pero ante el City el alemán mostró que se siente comodísimo con la ayuda defensiva de Casemiro, y aunque a Modric aún no se le ve del todo cómodo, es evidente que agradece el sacrificio del brasileño.

Sin embargo, los aficionados al baloncesto saben muy bien que el juego tiene dos facetas y la cancha dos lados. Se ataca y se defiende, y lo que Casemiro da en defensa lo tuerce en ataque. La salida del balón en los primeros tiempos ante City (ida) y Wolfsburgo (2T ida y 1T vuelta) era un cúmulo de despropósitos cada vez que la pelota pedía salir por el triángulo (de las Bermudas, por los balones que perdemos ahí) formado por los centrales y Casemiro. Y con una media cancha que a priori va a ser superada numéricamente por el 75% de los rivales (basta que nos pongan 4) si no llega el balón limpio a Modric y Kroos, van a verse ahogados. En el segundo tiempo en Manchester, Lucas se convirtió en una especie de titán de siete pulmones y con sus apoyos constantes minimizó este problema. Pero con la BBC, el apoyo físico no será tan generoso.

El dilema entonces tiene que ver con decidir qué es lo prioritario: ¿Defender o atacar? Este dilema se ha debatido mucho con Marcelo y Carvajal, laterales largos, de grandes capacidades ofensivas, pero que dejan calamitosos huecos atrás. Con Casemiro veo el mismo dilema pero del otro lado de la moneda. Con él, se da prioridad a la contención. Al escudo antes que a la espada. Y aquí no hablo de filosofías o demagogias, no creo en fútbol bonito o feo, sino en el acomodo de piezas que permita las mayores posibilidades de terminar el año con títulos.

Este año el plan está trazado. Casemiro jugará lo gordo. Así debe ser y no veo debate ahí. Pero cuando llegue el verano, y con él Zidane pueda armar su equipo, creo que falta una pieza que dé lo que Casemiro aporta en defensa pero mejore su distribución de balón. Carlos Henrique es un dignísimo jugador del Real Madrid, con una de las mejores actitudes que he visto en treinta años de ver a este equipo, pero yo lo veo como un jugador de coyunturas, de momentos puntuales como aquella noche de Dortmund, y no como el traje estelar. ¿Qué opinan? ¡Hala Madrid!

Tengo 33 años, soy Licenciado en Marketing, egresado por el ITESM. Radico en la ciudad de León, México. Soy, desde hace 11 años, analista de un programa deportivo de la ciudad, llamado Todo es Fútbol. El cine, los deportes y la televisión acaparan el 99% de mis pasatiempos.