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El técnico del 11-1 al Barça

 

La dura posguerra afectaba sobremanera al Real Madrid, que vivía un momento complicado a nivel deportivo y pronto también en lo institucional a comienzos de 1943. El proyecto de Kinké agonizaba y el cuadro blanco deambulaba por los puestos de la promoción en el ecuador de la temporada 42-43. Fue entonces cuando se recurrió a un entrenador con enorme experiencia y prestigio en el fútbol español para salvar al equipo de un posible futuro en Segunda División: Moncho Encinas. El gallego cumplió con su primer objetivo, fue el técnico del mítico 11-1 al Barça en Copa y rozaría la conquista de un par de títulos.

Nacido en Pontevedra el 19 de mayo de 1893, fue futbolista en los años 10 y primeros 20. Actuaba como defensa y fue célebre por formar una acreditada pareja con Luis Otero. Las crónicas de la época hablan de Encinas como de un zaguero que era un coloso atrás, siempre correctísimo, inteligente, con mucha técnica y precisión. Militó siendo adolescente en el Pontevedra, junto a su hermano Victoriano, y luego hizo las Américas para probar en el fútbol uruguayo. A su regreso jugó en el Closvin vigués y el Eiriña pontevedrés para posteriormente dar el salto al Vigo Sporting y el Fortuna de Vigo. En 1920 estuvo cerca de acudir a los JJOO de Amberes'20. El gallego disputó varios encuentros de preparación con los probables y los posibles (varios junto a su fiel compañero Otero), pero finalmente no pudo asistir porque en la oficina donde estaba empleado en Vigo no le otorgaron el permiso para viajar tanto tiempo. Después, entre 1922 y 1924 se integró como profesional (pese al amateurismo legal y oficial) en el Barça, aunque sin llegar a jugar partidos oficiales. El último equipo con el que disputó algunos encuentros fue el RCD Español.

Moncho Encinas

Moncho Encinas

Su paso del terreno de juego a los banquillos fue rápido y pronto se hizo un nombre muy conocido en el panorama nacional. Comenzó entrenando a distintos clubes catalanes como el Tárrega, Reus, Palafrugell y Figueres. Luego, estuvo tres campañas en el Sevilla, con el que conquistó dos Copas de Andalucía. A finales de los años 20 retornó a Galicia para dirigir al Celta y su primera experiencia en Primera División fue con el Alavés en la temporada 1931-32. Dos años antes, el seleccionador José María Mateos ya le había requerido para preparar a la selección. En verano de 1932, fichó de nuevo por el Sevilla, al que ascendió en 1934 y convirtió en campeón de Copa el curso siguiente. Su fama se acrecentó. El nuevo seleccionador Amadeo García Salazar le llamó para que volviese a tomar las riendas como preparador en el Mundial de Italia’34 y continuó en dicha labor durante la Guerra, llegando a ejercer como seleccionador en el partido contra Portugal en 1938 por un accidente automovilístico de García Salazar. Al reanudarse las competiciones tras el conflicto bélico nacional, el sagaz secretario técnico Luis Colina lo firmó para el Valencia. En el cuadro che hizo una magnífica labor, ganando una Copa y la Liga de la temporada 1941-42. Sin embargo, al concluir su contrato en verano decidió marcharse para evitar el desgaste en la entidad valencianista. Viajó a su tierra a descansar con el propósito de no ingresar en ningún otro club durante un tiempo.

El Real Madrid comenzó el curso 1942-43 con Kinké en el banquillo. El desempeño del equipo después de un buen comienzo cayó en picado a partir de la cuarta jornada de Liga. A Kinké se le agotó la paciencia en el mes de diciembre y presentó la dimisión de su cargo. Durante un partido bajó al banquillo desde la secretaría técnica Hernández Coronado, que ejerció de interino hasta el fichaje de Moncho Encinas en los últimos días del año 1942. Los éxitos con el Sevilla y Valencia eran una fantástica carta de presentación para su aterrizaje en el conjunto blanco. Encinas estaba considerado como un gran conocedor del deporte y del fútbol en particular, un entrenador sobrio, de gran capacidad, seriedad y trabajo.

El día 29 de diciembre a las nueve de la noche Encinas firmó en el cargo de entrenador blanco en presencia del presidente Santos Peralba, los directivos Ortiz de Zárate y Quintero, y de Hernández Coronado. Según publicó Marca su contrato era hasta 1944. El directivo Quintero habló sobre el nuevo técnico: “Ni Encinas ni nadie hace milagros; pero sabemos que, bajo su dirección, el equipo llevará el camino ascendente a que tiene derecho”. También lo hizo el gallego que a pregunta de cómo veía al equipo respondió que “no puedo decir nada en particular, puesto que no conozco la terna de sus jugadores. Mañana a las once empieza mi primer entrenamiento. Y hasta entonces no sabré ni con qué jugadores cuento, ya que muchos están fuera de Madrid, con permiso”. Además, y por la polémica y el disgusto que había en Coruña por su fichaje por el Real Madrid explicó que no fue al Deportivo de la Coruña unas fechas antes por uno asuntos personales. Por último, las palabras del presidente Santos Peralba, que respecto al porvenir del equipo blanco afirmó que el “Madrid será lo que debe ser. Tendremos equipo, y grande; pero esto no puede conseguirse de repente, sino piedra a piedra, que es como se fabrican los grandes edificios, si es que han de tener solidez”.

Encinas con Hernández Coronado

Encinas con Hernández Coronado

Como comentó Encinas, al día siguiente dirigió su primera sesión de entrenamiento en Chamartín. El titular de Marca fue: “Ha llegado el maestro y ha dado la primera lección a sus discípulos”. En la crónica sobre la sesión del conjunto madridista añadían que en una jornada fría Moncho “ha venido con mucho gas. Manda bien, enérgico, y no da la más mínima confianza. Observa, ordena, y da el ejemplo corriendo él el primero”. El entrenamiento consistió en dos vueltas al campo para entrar en calor, luego al semicírculo con Encinas dictando una lección de gimnasia y más tarde ejercicios con balón con centros, pases y regates. Encinas habló brevemente con el periodista de Marca al que advirtió que no le gusta “ni el café ni los bares”.

Encinas con el equipo

Encinas con el equipo

La primera vez que se sentó en el banquillo el técnico gallego fue en un partido amistoso contra el Ceuta el día 3 de enero en Chamartín. El encuentro sirvió de preparación antes de la reanudación de la Liga tras la Navidad. El día 10, el equipo madridista visitó Les Corts para medirse al F.C. Barcelona. En la previa, Encinas avisaba de que “una victoria sería el mejor comienzo de segunda vuelta para nosotros” y tras un partido vistoso y bien jugado de ambos equipos que empataron a cinco goles declaró que “así es como hay que jugar. No abandonando la confianza nunca y dando siempre el máximo rendimiento hasta el último minuto”. La primera victoria oficial llegó una semana más tarde en Chamartín con la visita del Deportivo de la Coruña. El delantero centro Alday fue clave con un triplete.

Un par de días después Marca publicó una entrevista con el gallego en la que daba la fórmula para un buen futuro: “Primero, levantar la moral, y después, ir al problema fundamental: la falta de juventud” porque el equipo necesita una vigorosa transfusión de sangre joven al haber muchos años en la plantilla. También se mostraba contento por la recuperación del equipo, aunque insistía “que no ha habido milagro ni resurrección, porque el Madrid no estaba muerto sino simplemente anestesiado”. Encinas, en sus semanas dirigiendo al equipo, había hecho hincapié en el apartado físico, que era bajo. Se mostraba confiado en la recuperación total del equipo e incidía que el triunfo ante el Depor correspondía también a los jugadores. Por último, elogió a la línea media, que “es la de rendimiento más regular en la actualidad” y el buen momento de la delantera con sus “actuaciones formidables” ante el Barça y el Depor.

Encinas con Nogués, técnico del Barça

Encinas con Nogués, técnico del Barça

Los madridistas encadenaron dos victorias más de forma consecutiva ante Real Zaragoza y Real Betis hasta que llegó la primera crisis de Encinas. Entre las jornadas 18 y 20 acumularon tres derrotas seguidas en las visitas a Castellón y el Metropolitano, y el choque en casa contra el Celta. El gallego no consideró justos algunos resultados, como contra los rojiblancos, y confiaba en que la suerte cambiase pronto. Las aguas volvieron a su cauce inmediatamente con otros tres triunfos, el último frente al Athletic en casa. Restaban tres jornadas para terminar la Liga y una derrota en Sevilla activó la señal de alarma. El equipo estaba solo dos puntos por encima de la promoción y recibía al Granada, que era uno de los rivales directos. En la primera media hora, los andaluces se adelantaron por dos goles y en Chamartín hubo muchos nervios hasta que antes del descanso igualaron Chus Alonso y Alday. Con el definitivo empate hubo desilusión general y mal humor, pero el equipo blanco consiguió depender de sí mismo en la última jornada para evitar la promoción. El partido era en Mestalla y Encinas en la previa estaba preocupado y sabía que no era una papeleta fácil. El duelo fue “ardientemente disputado”, según la crónica de Pueblo, y al descanso el marcador reflejaba un 3-1 para los locales. El Español también ganaba por claridad al Castellón y los blancos necesitaban puntuar. La reacción de casta y coraje de los madridistas en la segunda parte les permitió firmar tablas a tres goles y con ese punto eludieron una fase final de la promoción ante el Gijón o el Real Valladolid para mantener la categoría.

Partido contra el Valencia para evitar la promoción

Partido contra el Valencia para evitar la promoción

Todavía quedaba la Copa, y aunque no había demasiado optimismo ni entusiasmo por disputar el torneo del KO, este dio grandes alegrías, pese a que faltó la guinda definitiva en la final. El equipo se reforzó con el delantero Pruden, la vuelta de Barinaga y el fichaje del defensa Corona, y en la primera ronda doblegaron con facilidad al Salamanca. En octavos frente al RCD Español hizo falta un desempate jugado en el Metropolitano, y en cuartos los madridistas resolvieron en la vuelta contra el Xerez. En semifinales el rival sería el Barça en una eliminatoria memorable. La ida fue para el cuadro culé por un claro 3-0. El público en Les Corts, con una gran agresividad, amedrentó a los madridistas en un partido duro y bronco. Luego, las crónicas en varios medios, algunos artículos incendiarios e informaciones malintencionadas calentaron el choque de vuelta. Se colgó el no hay billetes, se repartieron silbatos para que la grada pitase a los jugadores visitantes y se presionó ambientalmente a los azulgranas y los trencillas.

Encinas con la plantilla de Madrid y Barça en 1943

Encinas con la plantilla de Madrid y Barça en 1943

El Real Madrid salió en tromba, apabulló al Barça y, con un juego coral y eficiente, fue marcando un gol tras otro hasta un increíble 11-1. Barinaga hizo un póker y Pruden un triplete. Encinas comentó que “lo único que me importa es que nuestra victoria ha sido tan merecida como indiscutibles los tantos. Pero a esto hay que añadir otro dato inolvidable: el Barcelona sigue siendo, en mi opinión, un gran equipo”.

Las directivas pagarían todo lo acontecido en la eliminatoria con cambio total en ambas, entrando dirigentes nuevos. La final contra el Atlético de Bilbao en un Metropolitano encharcado debido al excesivo riego del césped acabó cayendo del lado bilbaíno. Los vascos vencieron por la mínima con un gol de Zarra en la prórroga y con un Lezama imperial. Moncho Encinas justificó el resultado por la “suerte. Y yo, en esta ocasión particularísima, he de insistir sobre lo mismo: el Atlético de Bilbao ha tenido suerte al lograr aquel tanto fugaz, único del encuentro. Respecto a mi equipo diré que ha habido fallos, más por precipitación que por otra cosa. Pero, además, no me puedo callar, porque ello sería injusto, que el Atlético de Bilbao ha tenido en su meta a un Lezama pletórico de aciertos”.

Final de Copa contra el Athletic. 1943

Final de Copa contra el Athletic. 1943

El equipo blanco dio el pistoletazo de salida a la nueva campaña 1943-44 a finales del mes de agosto. Como pidió Encinas, se realizaron fichajes para que entrase sangre nueva en la plantilla, entre los que se encontraban Bañón, Sauer, Cantero, Medrano, Tormo, Elías y Pablito. Entre las bajas consensuadas con la secretaría técnica figuraron Mardones, Tellado, Sanz y Sepúlveda. El entrenador gallego, diez días antes del inicio liguero, habló para Marca. En la entrevista declaró que “todavía es pronto para efectuar juicios y apreciaciones sobre la temporada que va a comenzar, pero la perspectiva es buena”. Había ilusión y esperanza para el nuevo curso después del buen torneo copero, pero pronto se comprobó que no sería una campaña de buena nota. No se sufrirían los agobios de la temporada anterior en Liga, pero tampoco se acabaría entre los primeros puestos. La irregularidad sería patente.

Fichajes campaña 1943-44

Fichajes campaña 1943-44

En los primeros tres partidos, los madridistas no conocieron la victoria, y en siete jornadas solo sumaron dos triunfos. En noviembre pareció haber un repunte con tres triunfos consecutivos, pero fue un espejismo. La baja médica de larga duración de Chus Alonso pasó una enorme factura. Al final de la primera vuelta, se perdieron de forma seguida tres partidos, dos en casa frente Atlético de Bilbao y Barça, y uno fuera contra el Valencia. Tampoco hubo demasiados brotes verdes en la segunda mitad del curso. No se consiguieron dos victorias consecutivas en ningún tramo y el tono del equipo fue muy gris. En una semana podían hacer un notable encuentro en casa para empatar o perder luego a domicilio con claridad. Se lograron triunfos de mérito en San Mamés o Les Corts cuando ya todo está decidido y los puntos solo servían para subir algún puesto en la tabla. Finalmente, los blancos terminaron en séptima posición, más cerca de la promoción que del título. Luego, la Copa, tampoco fue salvadora esta vez, y después de doblegar al Real Betis en la primera eliminatoria, se cayó de forma sorprendente con el Granada en octavos al perder en casa. La temporada echó el telón siendo nada fructífera en lo deportivo, pero ilusionante en lo institucional, con la llegada de Bernabéu a la presidencia y un futuro estadio en camino de construcción.

Encinas con Corona en un entrenamiento

Encinas con Corona en un entrenamiento

El 28 de junio, anunció el diario Madrid que Moncho Encinas, cuyo contrato terminaba en unos días, había renovado su compromiso con el club blanco para la temporada siguiente. En esos días ya se concretaron algunas operaciones, como la vuelta de Clemente del Hércules y la salida de Marzá. A lo largo del verano también se produjeron los fichajes de Rafa, Elices, Berridi y Elzo, y durante el curso se incorporaron Vidal y el mexicano Borbolla, que no cuajó. En cuanto a las bajas se marcharon Alday, Tamargo, Belmar, Alsúa II y Medrano, y Sauto colgó las botas. El club iba mirando al detalle cada operación porque una gran parte del presupuesto iba a estar destinado a las obras del nuevo estadio y en lo deportivo la parte económica se iba a resentir. La pretemporada en julio comenzó bajo la batuta de Ipiña porque Encinas estaba ausente. Cuando volvió manifestó en Marca que “hasta que hayamos jugado tres o cuatro partidos nada podrá decirse. Los amistosos serán una serie de pruebas para apreciar las posibilidades de algunos nuevos elementos, de los cuales hay ya quienes figuran en el equipo”.

Encinas habla con Chus Alonso

Encinas habla con Chus Alonso

Después de un curso muy desilusionante, pocos podían esperar una campaña tan brillante en las filas blancas. Pero había material, porque un equipo tipo formado por Bañón; Querejeta, Corona; Moleiro, Ipiña, Huete; Alsúa, Rafa, Barinaga, Chus Alonso y Elices/Vidal era una alineación de muchos quilates en el fútbol español. Aunque se estaba casi más pendiente del tema del estadio, comenzó la Liga y la primera jornada fue un jarro de agua fría para los merengues: abultada derrota por 4-0 en Oviedo. Encinas revolucionó el once y logró una victoria ante el Español y dos empates frente a Depor y Valencia. Otra derrota en Bilbao sacó de su letargo al equipo. En los siguiente seis encuentros hizo un buen fútbol, salió airoso de varios choques comprometidos y sumó doce puntos, con triunfos ante el Atlético Aviación y el Barça. Pese a un tropiezo poco esperado en Sabadell y otro choque perdido en Sarriá, el equipo llegó al final de la primera vuelta compartiendo liderato con azulgranas y bilbaínos.

Encinas en el banquillo blanco

Encinas en el banquillo blanco

Aquel curso la Federación tomó la decisión de empezar la Copa mientras se disputaba el Campeonato liguero y el Real Madrid jugó dos rondas entre diciembre y marzo. En la primera, apabullaron al Ceuta, pero en la segunda, y tras un desempate, dijo adiós ante el Sevilla. Solo quedaba la Liga para encauzar el curso y en la segunda vuelta mantuvo un gran rendimiento, llegando a alcanzar en un par de momentos el liderato. Logró diez triunfos en trece jornadas con tardes de gran fútbol ante el Oviedo, Depor, Atlético Aviación, Granada o Sabadell. Sin embargo, una de esas derrotas decidió el título. En la jornada 20 los blancos visitaron Les Corts en el partido decisivo para la Liga, unos días después de haber caído en la Copa. El Barça aventajaba en un punto a un Real Madrid desmoralizado por el KO copero.

Previa Barça-Madrid, 1945.

Previa Barça-Madrid, 1945.

Encinas se encontró en la previa con dos importantes bajas después de las lesiones producidas de Chus Alonso y Clemente unos días antes. El equipo madridista los echó de menos y el encuentro no tuvo color, con el Barça superando en todas las líneas a su rival y goleando por 5-0. Para el técnico gallego fue “un gran partido del Barcelona, en el que no hemos tenido suerte. Se jugó un buen fútbol, y esta vez le ha tocado al Barcelona ganar”. Los tres puntos de ventaja que consiguieron tras aquella tarde fueron inalcanzables para las últimas jornadas. El cuadro blanco solo pudo descontar dos y terminó siendo subcampeón. Una de las mejores temporadas ligueras desde el fin de guerra, pero insuficiente para el título.

En junio, Ramón Encinas dejó la entidad blanca. En el diario Marca se publicaron las siguientes palabras del técnico: “Anoche comuniqué a Echániz, delegado del Madrid, la decisión de no continuar al frente del equipo. Dejo el club agradecido al trato caballeresco que de la junta directiva he recibido. A la disciplina de los jugadores, que no ha excluido una sincera corriente de afecto entre ellos y yo. Al público madrileño y a los periodistas, que habéis sabido perdonar mi mutismo cuando, cumpliendo con el deber, llegabais a mí en busca de información. Es posible que me vaya a Inglaterra para ver cómo trabajan y realizan los entrenamientos. Lo haré en días de permiso y cuando regrese, Dios dirá”.

Al técnico pontevedrés le llovieron las ofertas y aceptó la del Sevilla, en la que sería su segunda etapa en el club andaluz. Encinas volvió a hacer historia y en la siguiente temporada llevó a los hispalenses a su primer título de Liga. Luego, estuvo otra campaña más antes de poner rumbo a Inglaterra para aprender de las tácticas más modernas en la cuna del fútbol. En 1948, ayudó a Patricio Caicedo como entrenador del Sevilla, y después se pasó a la secretaríaa técnica del equipo andaluz hasta 1956.

Retirado en su tierra natal, solo volvió a Madrid para tratarse de una cruel enfermedad que acabó con su vida a los 74 años el 21 de marzo de 1967.

 

Fotografías: archivo Alberto Cosín

 

Capítulos anteriores:

 

1.- Entrenadores del Real Madrid: Mr. Firth

2.- Entrenadores del Real Madrid (II): Kinké

3.- Entrenadores del Real Madrid (III): Berraondo

4.- Entrenadores del Real Madrid (IV): Quincoces

5.- Entrenadores del Real Madrid (V): Quirante

6.- Entrenadores del Real Madrid (VI): Albéniz

7.- Entrenadores del Real Madrid (VII): Fernández

8.- Entrenadores del Real Madrid (VIII): Cárcer

9.- Entrenadores del Real Madrid (IX): Fleitas Solich

10.- Entrenadores del Real Madrid (X): Ipiña

 

Decía Bismarck que los planes duran lo que se tarda en entrar en contacto con el enemigo. Podemos imaginar que Florentino Pérez soñó con dejar la presidencia del Real Madrid con el club encarrilado hacia el futuro: con un estadio nuevo y flamante, el mejor recinto de eventos y espectáculos del mundo, y la plantilla preparada para seguir gobernando el fútbol del siglo XXI; al tiempo que se dirigía al mismo fútbol hacia una dimensión comercial desconocida, en teoría acorde a los tiempos. En conseguir todo esto, ciertamente, ha encaminado el presidente Pérez su política general a lo largo del último lustro. Sin embargo, echando un vistazo sosegado al asunto, en el horizonte se distinguen negros nubarrones que amenazan esta singladura ideal del Madrid, más como institución que como equipo.

Que se hayan suspendido sine die los grandes conciertos en el Bernabéu es una circunstancia mucho más grave que cualquier fiasco deportivo. Al fin y al cabo en el fútbol hay años buenos y años malos. Sin embargo, el club acometió la reforma del estadio fiando en ella su propia viabilidad futura. Las noticias al respecto son inquietantes. Parece que una obra de tal magnitud, que ha superado los mil quinientos millones de euros de presupuesto, no contaba con un estudio serio acerca de su impacto medioambiental y social en el vecindario. De ello se deduce que se dieron por hechos, o se subestimaron, aspectos elementales que, a la larga, han terminado poniendo en jaque el objetivo principal de la reforma, que no era ganar más asientos ni tampoco hacer que ir al fútbol fuera más barato, sino multiplicar la recaudación anual transformando el Bernabéu en un espectaculódromo.

Nuevo Bernabéu

Con el monstruo neobrutalista del Tercer Chamartín ya hecho, se apunta como gran solución estructural adosarle una nueva piel, es decir, ponerle por lo alto otra carcasa gigantesca que puede que lo embellezca, subrayando su perfil sobrenatural, pero que seguramente encarezca el monto total del proyecto. Tanto como para pensar en que se acabaron, en mucho tiempo, los grandes fichajes. Con lo que la obra, pensada bajo el mismo principio con el que Pedro Paragés, primero, y Santiago Bernabéu, después, quisieron convertir el patrimonio del club en el motor de su crecimiento, sería, por mucho más tiempo del que el cortoplacismo del fútbol profesional permite, lo contrario: un lastre que perjudicará seriamente las aspiraciones de éxito del equipo.

Que son, hasta la fecha, la razón de ser de la existencia del club.

Es posible, a estas alturas, sospechar que Florentino Pérez ha subordinado los intereses balompédicos del Madrid a este proyecto faraónico. Se entiende, por supuesto, si no fuera por la insoslayable chapuza que parece no haber cerrado todos los flecos jurídicos y legales necesarios para que nadie pudiera ponerlo en riesgo.

Rubén Amón sobre el nuevo Bernabéu

Hay más cosas. La revolución del fútbol se pretendía hacer de la mano del club más tramposo de la historia del deporte profesional. La alianza llegaba hasta el punto de que el Madrid pareció su gran valedor ante el establishment en cuestiones que perjudican directa y gravemente los propios intereses del primer equipo de fútbol, como la inscripción fraudulenta de futbolistas, las mentiras acerca de las cuentas y el obsceno chalaneo LFP mediante con el fair play financiero. Por no hablar del Caso Negreira-Fútbol Club Barcelona. De todo esto se infiere un terrorífico problema de reputación, no del club implicado en tantos supuestos actos delictivos, sino del Madrid, que parece conforme cuando debiera ser el principal acusador. Por afectado. Si el florentinismo tuvo siempre un empuje de renovación moral y de audacia intelectual, que logró reformar el madridismo recordándole su histórica naturaleza vanguardista, desde luego que el tardoflorentinismo está asentando siniestras dinámicas en el fútbol español que resulta imposible entender como positivas para nadie.

En estas últimas semanas vamos conociendo cosas inquietantes aunque no, la verdad, sorprendentes: que Laporta está cerca de llegar a un acuerdo satisfactorio con la UEFA de Ceferin y, por tanto, abandonar el proyecto de la Superliga a cambio de meter bajo la alfombra toda la mierda que desborda al equipo legal de su club y que la misma Superliga está a punto de fundirse con la Champions League en lo que daría lugar a una nueva Copa de Europa. Cabe inferir que ambas noticias están relacionadas, desde luego. Puritito gatopardismo en el que el aficionado de a pie se pregunta, ¿qué ha ganado el Madrid por el camino? ¿Hacían falta todas estas alforjas?

Son, creo, cosas que ensombrecen el legado del hombre más importante de la historia del Madrid después de Santiago Bernabéu. Hay otra cuestión y es la de la, se supone, inevitable conversión a sociedad anónima deportiva en un futuro próximo. Lo mejor que cabe imaginar es una profesionalización completa del club, pues lo que dicen los que saben de cómo funciona por dentro el Madrid es que es “un ministerio”. Pero este es, sin duda, tema para el siguiente artículo.

 

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Buenos días. Dice el refrán que la excepción confirma la regla. Lo que no dice es que la excepción —casualmente— cuando es afortunada, siempre recae en el FC Barcelona. En el caso culé, es más exacto decir que la excepción es la regla. En definitiva, la excepción que confirma al Barça.

La última, al menos la última conocida, porque lo más probable es que haya alguna en proceso, alguna desconocida o alguna conocida por todos y a punto de ser prescrita, es que la UEFA les autoriza a jugar de facto como local en Miami, hábitat actual del reprogramado Messi, un encuentro de la liga española contra el Villarreal que debía jugar como visitante.

Por primera vez en la historia de la liga no todos los equipos disputarán los mismos encuentros en casa y fuera. Tiene una palabra: adulteración de la competición. Aunque claro, diréis, una más. Exacto, una más. Y como decíamos al comienzo siempre beneficia al mismo.

Según Tebas no existe adulteración porque se trata solo de un partido de 380, lo que no se ha parado a pensar es que precisamente esa frase lleva implícita la adulteración.

Para el fútbol español, que el Barça juegue en el estadio de la Nancy sin cumplir los requisitos establecidos no es adulteración. Que el Gobierno inscriba a Dani Olmo y Pau Víctor en contra de las normas, de la decisión de un juez y mientras los demás clubes se ven obligados a vender a sus estrellas para cumplir el fair play financiero no es adulteración. Que las imágenes del VAR las inyecte una empresa cuyos dirigentes son avalistas y/o socios de filiales del Barça no es adulteración. Que el FC Barcelona haya ganado dos ligas merced a los fichajes aceptados gracias a palancas fraudulentas no es adulteración. Pero que el Madrid denuncie en su televisión que el club de Laporta pagó más de ocho millones de euros durante al menos 17 años al vicepresidente del CTA y emita sin manipular resúmenes de las actuaciones de los árbitros sí es adulteración.

As recoge en la azotea que la UEFA da luz verde a la corrupción en Miami a pesar de estar en contra aludiendo a la reglamentación FIFA. Aquí viene al pelo la fotito de Laporta, Ceferin y el compañero de pádel de los de Marca desovándose en el palco.

UEFA puntualiza que la decisión no sienta precedente. Excepcional, luego solo va a haber un partido de este tipo y lo van a haber disputado el Barça y el Villarreal, beneficiándose económicamente más que el resto.

Marca elige la misma zona de su portada para anunciar la noticia entre admiraciones. Entendemos que, antes de aprobar la primera plana, alguien con actitud parecida al meme de «¡que me quedo sin comer!» le habrá mandado al presidente de la liga un WhatsApp con una captura preguntándole algo similar a: ¿está bien así la portada, Javi, o quieres que lo pongamos de otra forma?

Es una iniciativa personal de Tebas de la cual no ha ofrecido explicación alguna. Según argumenta la UEFA es excepcional, luego no se trata de parte de algún proyecto que en el futuro pueda englobar al resto de equipos y de este modo puedan beneficiarse de manera equitativa. Tampoco ha sido refrendado con votos en la asamblea.

Nadie ha explicado por qué se lleva a cabo el partido, cuál es el provecho del mismo, cuánto es el retorno económico, a quién pertenece y cómo se reparte. Se sabe que Tebas está como loco porque se produzca, lo cual ya indica por dónde van los tiros. Unos tiros a los que se apuntan Laporta y Roig incluso por encima de la opinión de sus propios jugadores. Es decir, no es un asunto ni deportivo ni futbolístico. Más pistas.

Y no, no sirve la comparación con la NFL, por ejemplo, pues en ese caso se trata de un plan de expansión global debatido, organizado y votado por las franquicias, no impuesto por ningún abogado de Piterman. Los datos son públicos y los rendimientos no generan desequilibrios al ser equitativos y acordados por todos: allí no hay un calendario simétrico con ida y vuelta en el que se enfrentan todos los equipos y todas las franquicias juegan fuera de EEUU en algún momento.

El Barça va a evitar una salida complicada y a cambio la va a disputar en un lugar con mayoría de aficionados culés, mientras que el Madrid deberá visitar el campo de La Cerámica en el cual estarán presente algunos seres vivos con amplitud de miras circunscritas a lo regional y con una potencia neuronal capaz de emitir comunicados como el siguiente:

Comunicado APV. pic.twitter.com/vFZbzkbekG

— Agrupació de Penyes (@APVillarrealCF) October 5, 2025

No vamos a gastar energías en explicárselo a los amigos de la APV porque no lo van a entender.

Además de poseer un Google Maps cerebral en modo local, tampoco extraña la diferente reacción de algunos lugareños respecto, por ejemplo, a las décadas de pagos a Negreira por parte del Barça, pues en aquella zona, a pesar de pertenecer a la Comunidad Valenciana, parte de su población es bastante «catalanera», como dicen por allí.

La prensa culé está afectada por el mismo aldeanismo mental que la APV y disfruta con su ombliguismo.

Mundo Deportivo enumera diversas carencias que debe subsanar Flick para no repetir las derrotas contra PSG y Sevilla. La número 2, «falta intensidad y energía, y quizá también físico, especialmente en el tramo inicial de los partidos», casualmente se ha producido desde que la UEFA les diese un toque porque Lamine y Lewan no respetasen las normas en un control antidopaje. Habrá quien se ponga una venda en los ojos, pero es sospechoso.

Pasad un buen día y que esto sea la regla, no la excepción. Aunque si es una excepción como las del Barça, lo mismo os interesa.

A pocas semanas del primer Clásico del año (26 de octubre en el Bernabéu), y con un parón de selecciones por delante, cabe dentro de lo sensato y esperado preguntarse si el Madrid está en disposición de medirse contra el Barcelona de Flick. Sin embargo, por historia y circunstancias actuales, el club de Chamartín no debiera equivocar la ruta y olvidar que su única medida se la marca el espejo. Y, en este caso, los reflejos de dos jugadores cuyo papel en el equipo definirán qué quiere ser el Madrid de Xabi Alonso de mayor: Valverde y Bellingham.

Por suerte para el técnico, ambas piezas no se moverán de Madrid en los próximos 15 días, por lo que el tolosarra no sólo podrá definir sus papeles, sino ensayarlo in situ y convencerlos. Bellingham se libra “por falta de ritmo” de los compromisos contra Gales (amistoso) y Letonia (clasificatorio para el Mundial), mientras que Valverde ha quedado liberado de dos bolos en Malasia que su selección va a disputar frente a República Dominicana y Uzbekistán. Bienvenidas sean ambas decisiones, sobre todo la del uruguayo.

¿4-0? Me fío de los gafes. Ah: Nico y Sancet, tela, ¿eh?

La primera misión de un técnico pasa por optimizar sus recursos, algo que Alonso se ha visto impelido a realizar en los diez primeros partidos de la temporada sin Jude, un jugador al que considera fundamental en su proyecto “por su calidad, despliegue y desequilibrio”. Al mismo tiempo, y dado que la plaga de lesiones sigue cebándose con la defensa, también ha dado un golpe en la mesa trasladando a Valverde al lateral mientras él, no muy acertadamente, insistía en que ese no es su sitio. Aunque su rendimiento le desmiente: piensen en cinco partido grandes de Valverde y díganme si más de uno lo jugó lejos de la derecha.

¿Dónde introducir a Bellingham para no romper el equilibrio ni la luminosa sociedad Güler-Mbappé? ¿Qué hacer con Valverde?

Así las cosas, el Madrid, que ha ganado todos los encuentros menos uno y es líder con dos puntos sobre el Barça, tiene que seguir creciendo, buscando la constancia y el equilibrio a la vez que define las misiones de dos futbolistas de primer orden. ¿Dónde introducir a Bellingham para no romper el equilibrio ni la luminosa sociedad Güler-Mbappé? ¿Qué hacer con Valverde si hasta ahora el juego posicional del centro parece esquilmar su juego mientras en el lateral vuelven a crecerle las alas?

En consideración a lo que viene en el medio plazo —Juve, Barça. Liverpool—, pero también extensible para toda la temporada, no sería descabellada la apuesta por un once diferente a lo visto hasta la fecha, con un extra de seguridad atrás (carencia en el inicio de temporada), equilibrio en el centro y compromiso con la meritocracia. Dice así: Courtois; Carreras, Huijsen, Tchouaméni, Militão, Valverde; Camavinga, Güler; Bellingham de enganche, y Vinicius y Mbappé arriba. Nótese el refuerzo en la defensa, donde el fichaje español está mostrando alguna debilidad en el cuerpo a cuerpo, la introducción de un centro de músculo y pincel, y la apuesta por la delantera que ha de marcar una época, con el brasileño en el papel de alborotador principal y el francés como killer imparable.

Ahí queda la idea.

 

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Hola a todos. Sevilla tiene un color especial, qué duda cabe, sobre todo desde ayer a eso de media tarde, cuando los hombres de Flick mordieron el polvo en el Pizjuán, posibilitando el que el Real Madrid se vaya al parón de selecciones ostentando el liderato del campeonato extraoficialmente conocido como MLN (Mugrienta Liga Negreira. Os suponemos familiarizados ya con las nuevas nomenclaturas del fútbol patrio, con arreglo a las cuales, por ejemplo, el club anteriormente conocido como FC Barcelona se llama ahora Club Cliente de Negreira).

El Club Cliente de Negreira fue vapuleado ayer por el Sevilla (4-1), y la cosa no ha sentado nada bien por la esquinita, según en este caso la nomenclatura guardiolesca.

Confesaremos que asistir a esta devastación en las filas del entorno del club imputado por comprarse el sistema arbitral durante un mínimo de 17 años no nos rompe precisamente el corazón en mil pedazos. También reconoceremos que los fracasos deportivos del rival en la liga española se ven de algún modo desvirtuados, a nuestros ojos, por la certidumbre de que no deberían producirse, ya que el club cliente de Negreira no debería estar ni siquiera jugando en Primera División. En ese sentido, no solo no disfrutamos, sino que lamentamos la derrota culé en Nervión, dado que esta gente no debería poder perder (ni empatar ni ganar) contra el Sevilla, por la sencilla razón de que, en atención al castigo que debería haber recibido, no debería jugar en la misma categoría que el club hispalense. Ya no nos alegran las derrotas blaugranas tanto como antes, por el simple motivo de que no debería ni siquiera estar jugando, que es lo que brinda la opción de perder.

Hasta esto, amigos, nos ha llevado el asunto Barça-Negreira. La coña, el sano cachondeo ante la derrota del rival, es algo que solo puede darse en un contexto de ligereza. No es ya ese el marco en el cual opinamos. Aquí no hay ligereza por ninguna parte ya. Estamos ante un escenario de gravedad extrema: la corrupción continuada (como lo expresó el juez Aguirre) de una competición podrida por una única entidad, de cuyos pagos al estamento arbitral hay prueba en forma de facturas que abarcan nada menos que 17 años. Las primeras testifificales del juicio, que han tenido lugar en los últimos días, no hacen sino refrendar esa gravedad, con el hijo de Enríquez Negreira, por cuyos informes se suponía que pagaba el cliente las astronómicas cifras que suman las facturas, negando que los pagos se correspondieran con sus servicios.

No, aquí ya no hay bromas sanas con los resultados del domingo, ya no hay piques entre amigos de distintos colores. Hasta eso han arruinado estos sinvergüenzas, los que compraron y los que se dejaron comprar.

En la prensa deportiva capitalina, el protagonismo corresponde también a la sangrante derrota culé a orillas del Guadalquivir. Tanto As como Marca recuerdan que ya no hay invictos en la competición, que Lewandowski marró un penalti con el que los de Flick pudieron empatar y que nunca había recibido tantos goles, bajo sus órdenes, el equipo del bávaro.

También se hacen eco, con dolor pero minimizando su importancia, del traspiés de los hombres del Cholo en tierras gallegas. “El Atleti salva un punto”. “El Atleti lo pasa mal”. Lo previsto: tras su goleada al Madrid, meritoria pero también servida en bandeja de plata por Arberola Rojas, las huestes cholistas se desinflan y vuelven a languidecer en su inexigido deambular por la competición. Solo sacan su ardor guerrero y pericia futbolística cuando enfrente está el objeto de su odio.

Bien es cierto que su cochambroso empate tiene como atenuante, que no eximente, la expulsión de Lenglet. Fue una expulsión justísima a la cual, como dirían nuestros amigos de Dibujitos Aleatorios, reaccionó Simeone con su mejor repertorio de aspavientos de contrariedad. Y mejor aún fue cuando lo entrevistaron tras el partido, donde tratando de aparentar sarcasmo recordó a Leo Di Caprio en The Aviator repitiendo como un maníaco lo de “I wanna see the blueprints”.

-Muy orgushoso de mi equipo. Muy orgushoso de mi equipo. Muy…

 

Al cierre de este portanálisis, hemos asistido al sorteo de la primera eliminatoria de Copa del Rey, en el cual la Sociedad Deportiva Negreira ha quedado emparejada con la Real Sociedad. Recordemos que Negreira es una bella localidad gallega, cuyos habitantes ninguna responsabilidad tienen en el descalzaperros del fútbol patrio.

Tan escasa culpa tienen que La Galerna les apoya sin remilgos para que puedan pasar la ronda y, más adelante, si prosiguen con la hombrada, llegar a enfrentarse en alguna eliminatoria con el FC Barcelona.

Negreira-Barça. ¿Os imagináis? Sería como la final de Copa de 1980, cuando el Real Madrid se enfrentó al Castilla. Para la SD Negreira, sería todo un hito jugar contra su filial en partido oficial.

Pasad un buen día.

Ese 4-1 es una trampa. Ojito, Madrid

 

No vi lo de Nervión en directo y lo celebro. Tanto que quizá ya no vea más un partido a su hora salvo mandato profesional o semi. Bueno, de Copa de Europa sí. No verlo te permite acudir virgen a la cosa después. Es mejor empezar por un neutro "anda, ¿qué pasó?" y actuar.

Me puse un resumen, escuché, leí, consulté con tipos y tipas de mi confianza futbolística. Catorce tras dejarnos Menotti, entonces eran quince. Conclusión: fue, es, una trampa para el Madrid. No se me enfade el sevillismo: su equipo estuvo genial o más. Pero ¿y el mejor equipo del mundo?

Vale, le arrollaron. Pero créanme, la trampa estaba: que el Madrid se encele en la Liga, le dedique energías, se distraiga de lo único fundamental: Europa. Llega al segundo parón por las selecciones como llegó al primero: líder. Miau. Peligro. Mira, mira, métete que igual la ganas. Ya. Trampa.

La alerta es imprescindible: próximo partido importante del Madrid, el del miércoles 22 con la Juventus. El que más este octubre. Europa, la universalidad del Madrid, todo eso. Ganarlo le pondría con nueve puntos, a dos victorias en los cinco partidos que restarán para asegurar el play off, primer objetivo. El año pasado le funcionó, aquel burreo al City.

Llega al segundo parón por las selecciones como llegó al primero: líder. Miau. Peligro. Mira, mira, métete que igual la ganas. Ya. Trampa

Inmediatamente después el Barça visitará el Bernabéu y será una magnífica ocasión de guardar hombres y fuerzas para el viaje a Anfield, el viejo y querido Liverpool, con esos sí da gusto jugar. 21 Copas de Europa, el mundo enloquecido. Eso sólo lo empata un Madrid-Bayern y sólo lo supera un Madrid-Milán, 22.

Un Madrid vs Barça, PSG y Steaua de Bucarest o City también sumaría 22. Superar esa cifra sin el Madrid obligaría a convocar, entre otros, a esos tres, Barça, PSG y Steaua o City más United, Ajax, Inter, Chelsea, Benfica y Oporto, los hermanos portugueses siempre. Tela.

El Clásico será un buen momento para las rotaciones, en efecto. Hombre/mujer, salir a ganar es inevitable también en la Liga. No vas a chutar contra Courtois. Salir a ganar lo hará el equipo en Getafe, primera estación a la vuelta, y contra el ahora magnífico segundo clasificado, primero a no tardar. E igual los gana. O no. ¿Y?

En todo caso nada fundamental, simplemente eso, un compromiso, el calendario. Con ruido, resultón, mucha burra a vender, todo eso. Muy bien. Vas y, si sale cara, estupendo. En O Coliseum y en el Bernabéu. Ni la cubierta pondría esta vez. Jugarse tobillos, esguinces, frenillos, ni hablar. Prohibida una carrera de más, un meter la pierna de manera absurda. Se trata de cumplir. Puestos a pedir, ganar con un gol de Vinicius de penalti y con la mano. Contra el Barça, digo.

Camavinga, Alaba, Barcelona

Vamos, desde el partido con la Juve, si yo me llamara Xabi y de apellido Alonso, mandaba al equipo a Marbella, Huijsen la domina desde crío, y volvía a Madrid el mismo domingo, día de la cita con los culés. Sí, con ellos ya en su hotel pues se jugará pronto, a las cuatro y cuarto como ayer en Sevilla, y habrán viajado la tarde del sábado.

Y si se quieren ahorrar el hotel, una pasta, tranquilos: que viajen también el domingo. Que si no llegan alguien se lo atrasará una hora, un día, un mes, un año. Lo que sea menester. Ya lo hicieron en Pamplona, recuerden. ¿Qué será lo que no han hecho?

Total, que pese a ver y escuchar lo que vi y escuché sigo sin creerme que al Maxi Gran Barça le metan cuatro, y un quinto anulado, simplemente porque el Sevilla lo bordó. Vamos, que se lo hace a otro, al Súper Atleti por ejemplo, y me lo creo más. Esto me deja dudas. Salió el Sevilla, hizo lo que hizo, goleó: felicidades. Que sí, que esto no lo hace cualquiera. El famoso PSG, por ejemplo, le ganó al Maxi Gran pero sólo por la mínima. Otra duda que me encantaría despejar sobre el polaco portero azulgrana: por lo que vi me pareció que salvó otros dos o tres goles más, pero hay quien dice que con Joan García la cosa acaba 0-1. Y el día del PSG, 1-0. No sé.

Que si no llegan alguien se lo atrasará una hora, un día, un mes, un año. Lo que sea menester. Ya lo hicieron en Pamplona, recuerden. ¿Qué será lo que no han hecho?

No sé tampoco qué habría ocurrido ayer si el Madrid se hubiera presentado en el Metropolitano, valía hacerlo desde el 1-2 de Güler, y ganado el derbi. Si eso hubiese pasado, el Barça no palmaba tan así ayer, tan segura tuviera la lotería de Navidad. Sí, es una trampa. Que al Madrid le acabarán levantando la camisa no cotiza, que El Producto necesita ambientillo tampoco se discute. ¡Necesitamos un Barça fuerte! ¡Y una Liga fortísima! Que el Sevilla recordara a aquel de Alves, Luis Fabiano y Kanouté mola y ayuda, claro. El sevillismo ruge y sueña. Dos pájaros de un tiro.

Sospecho que se produjo una llamada sobre el mediodía, y me supongo de quién:

- Juanito (Laporta), soy yo.

- Dime. ¿Necesitamos otra palanca?

- No. Todo OK, José Luis. Céntrate. Hay que animar esto y te conviene: así desgastamos al Madrid.

- Hecho. Se lo digo a Hansi.

4-1. Con el 2-1 valía, pero hicieron bien hasta eso: goleada. Merengones, mirad qué mal estamos, animaos. Esto lo ganáis en Navidad. Y venga desgaste, despistes, pérdida del objetivo. Los incautos estáis pensando que el Barça se tambalea y no es verdad. Es una trampa. Tú verás, Madrid.

 

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Los humanos somos seres sociales. Una parte muy importante de nuestra vida son las relaciones con los demás y, obviamente, existen infinitas formas de pensar, tantas como individuos. Nadie piensa 100% igual que otra persona y, por mucho que estés de acuerdo con alguien, siempre habrá un tema en el que discrepes con él. Existe una ciencia que lo estudia: la sociología.

Teniendo en cuenta todo esto, y entendiendo el comportamiento humano y cómo hemos llegado de las cuevas a donde estamos hoy en día, los grupos dominantes de la humanidad son expertos en la manipulación de masas, y trabajan con profesionales para poder llevar a cabo acciones para beneficio personal que apoyará la gente, siendo dichas acciones contrarias a su interés personal. Y se gastan indecentes cantidades de dinero en propaganda para manipular a la sociedad, porque en contra de lo que te hacen creer es muy importante lo que opine la gente a nivel colectivo, dado que hay que evitar revoluciones que se lleven por delante sus beneficios personales. Piensa algo: si no fuera importante, no gastarían tanto dinero como gastan en ello. Los partidos políticos también viven de ello, pero es mucho más profundo que eso, ya que estos son los últimos instrumentos de manipulación que cuelgan de hilos que van mucho más arriba.

Su nivel de manipulación es tan alto y tan tóxico que todos aquellos que son antimadridistas, no solo los culés, lo compran al instante, y muchos madridistas también terminan aceptándolo

Los días tienen 24 horas, en los que tienes que trabajar, comer, socializar, informarte, disfrutar, preocuparte….descansar. Nadie tiene el tiempo suficiente para investigar a fondo cada cuestión que aparece en los medios de comunicación, y en función de los sesgos que tenemos cada uno, elegimos cómo informarnos de una u otra forma, sin importarnos la veracidad de las fuentes. Solo queremos que sigan nuestra línea ideológica.

Por desgracia, debido a una hernia discal que ya me han operado, y que tienen que volver a operar, estoy de baja médica desde hace más de 7 meses. Debido a esta desgracia tengo todo el tiempo del mundo para investigar e informarme a fondo sobre todas las cuestiones que me interesan. El caso Barça, mal llamado Negreira, es una de ellas.

Neutralidad

Después de ver la información que sacó el martes Kollins, con el audio de la charla de Sique Rodríguez a estudiantes de periodismo, del que se informó perfectamente en La Galerna, creo que ha quedado claro que el Barça sabía de la gravedad de lo que había hecho, durante casi un cuarto de siglo, cuando la cadena SER le informa de que va a sacar la noticia a la luz. Lo que relata Sique lo deja bastante claro. Podemos concluir que todo lo que han manifestado el Barça y sus directivos, durante estos más de de dos años y medio desde que saliera dicha información a la luz, es un teatro destinado a manipular la opinión de la gente, y enmarañarlo todo al máximo para dar a entender que es una operación contra el Barça. Es su estrategia defensiva, porque tienen que salir de esta como sea.

Tú no tienes tiempo para verificar toda la información que sale, y la gente que toma decisiones en el Barça sabe que su masa social funciona como una piña a la hora de opinar que el Real Madrid es el imperio del mal, y que ellos son un pobre equipo al que llevan robando desde que fue fundado por todos los estamentos que han gobernado en España. Son una víctima. Lo único que tienes que hacer, tal y como manda el manual de Goebbels, es inundar todo de información a medida, porque la gente no tiene tiempo para verificarlo todo.

Su nivel de manipulación es tan alto y tan tóxico que todos aquellos que son antimadridistas, no solo los culés, lo compran al instante, y muchos madridistas también terminan aceptándolo.

A nivel jurídico el equipo de abogados del F.C. Barcelona lo tiene muy difícil, porque todas las declaraciones que están llevando a cabo los directivos actuales y anteriores en los medios de comunicación son jurídicamente muy importantes, y todas ellas conducen a que sean inculpados por un delito de corrupción deportiva, lo cual dificulta mucho el ejercicio de su objetivo: defender al Barça.

la estrategia de defensa culé es enmarañarlo todo para que no haya nada claro

Es importante que, independientemente de nuestras filias y fobias, tratemos de mantener la serenidad y buscar la verdad. Ha vuelto a publicar Kollins un vídeo muy importante

https://www.youtube.com/watch?v=qk7y-1V5L24

En este caso es una charla con César Lage, en el que se explican conceptos a nivel jurídico sobre el derecho penal y procesal que hay en España. Debemos entender lo que es paja y lo que es la ley. Miguel Galán lleva meses saliendo en portada en todos los medios, repitiendo sin parar que el Barça es la víctima y tiene derecho a un juicio justo y a que le apliquen la ley de forma garantista (así es nuestro derecho procesal: garantista, no tiene reparo en repetir obviedades) y empeñándose en defender que el Barça no ha cometido delito por corrupción deportiva. Ahora pretende que le acepten como acusación particular en la causa, y los abogados del Real Madrid han presentado un escrito en el juzgado oponiéndose a ello y razonándolo jurídicamente. Es esencial entender, y César Lage lo aclara magistralmente en el citado vídeo de Kollins.

Jurídicamente es imposible que quien está defendiendo al investigado en un caso judicial, como es el caso de Galán en este procedimiento, quiera entrar como parte de la acusación particular, que se incluyó en nuestra Carta Magna por el Legislador para garantizar que cualquier ciudadano particular pueda participar en un proceso penal para velar por el interés público y la legalidad.

Estoy de acuerdo con Javi (Kollins) en que Galán es muy limitado a nivel jurídico. Está atendiendo a la estrategia de defensa culé, que es enmarañarlo todo para que no haya nada claro, y no sé si cobra del Barça, o si lo hace por afinidad culé (que él niega constantemente). Pero que va en la dirección que mantiene la defensa del Barça lo tengo claro.

Tratemos de informarnos objetivamente, al margen de nuestro obvio sesgo madridista, y no nos dejemos engañar por el relato. A nivel jurídico creo que las cosas están bastante claras, y los narnianos no pueden manipular nuestro buen juicio.

 

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Buenos días, estimados galernautas. A la espera de lo que suceda hoy en Nervión, donde el equipo cliente de Negreira tiene la oportunidad de recuperar el liderato, el Real Madrid abrazó la primera posición de la tabla ayer noche derrotando por 3-1 al Villarreal en el Santiago Bernabéu.

Nuestro cronista Genaro Desailly no parecía enteramente satisfecho con el partido, y ni tan siquiera con el doblete de un Vinícius protagónico. Por más que uno pretenda protegerse, el piperismo escala las almenas más aparentemente inaccesibles, incluidos los muros de este castillo que es La Galerna. Leed si queréis su crónica y sus notas, en la seguridad de que será la última vez que os enfrentéis a sus avinagrados recuentos de partido. Sabemos que esto no es lo que queréis, y hemos tomado nota.

Dice Marca que Vini ha vuelto, y nosotros nos preguntamos si alguna vez se fue del todo. Nos preguntamos si no será que hemos puesto el listón por las nubes, que acostumbrados como estamos a sus maravillas le estamos exigiendo una continuidad en la excelencia que no está al alcance de ningún ser humano vivo. Nos preguntamos también si no será que algunos escrutan su rendimiento a la luz de la brillantez de su compañero de delantera, como si fuera obligatorio que esto sea una competición, con un ganador y un perdedor.

Los protagonistas, desde luego, no parecen tomarlo así. Siendo Mbappé el lanzador oficial de penaltis, este último optó sin embargo por ceder el lanzamiento del que se produjo a su compañero y amigo Vini, quien lo transformó no sin suspense. Todo el mundo parece empeñado en que esto sea una guerra sin cuartel entre Kylian y Vini. Todo el mundo, menos Kylian y Vini.

Nos consuela atestiguar que el piperismo no solo se infiltra, como un virus espasmódico, en los confines de La Galerna, sino que sigue siendo un fundamento básico de la labor de As, desde los tiempos del entrañable Relaño. No se resiste el diario prisaico a la tentación de entonar una especie de absurdo mea culpa por un presunto favor al Madrid por parte del colegiado del encuentro. Debe de ser que estamos tan acostumbrados al negreirismo que cuando se producen aciertos arbitrales a favor del Madrid nos sentimos idiotamente culpables, hasta tal punto está hecha nuestra mente a la permanente luz de gas del sistema.

No, As, no hay tal polémica. El penalti lo es, entrando como entra Rafa Marín (que hizo un gran partido) alocadamente a Vini dentro del área, derribándolo. En cuanto a la expulsión de Mouriño, se puede entender que la segunda amarilla sea algo severa, pero es que el lateral amarillo debió ser expulsado en el minuto 20. Antes de la primera tarjeta hay un derribo sin balón a Mbappé para frenar su desmarque. Cuadra dio ley de la ventaja, pero luego no mostró a Mouriño una tarjeta obligatoria. En otras palabras, antes de la tarjeta número uno debió ver otra, la tarjeta cero, digamos. La segunda pudo (resulta discutible) ser rigurosa, pero es que la primera debió ser la segunda.

Por lo demás, ni As ni Marca mencionan la estelar media hora que se marcaron Bellingham y Camavinga saliendo desde el banquillo, lo cual constituye, posiblemente, la mejor noticia que nos dejó el encuentro. Son dos jugadores esenciales en el futuro del club, empezando por esta temporada, y ambos regalaron minutos soberbios. El inglés, entrando al campo como un toro enfebrecido, creando dos ocasiones sobre la marcha, robando el balón del tercer gol y jugando con ambición. Fue el Jude que esperamos y conocemos. Camavinga, por su parte, realizó una exhibición de poderío en el centro del campo, con criterio, clase y profundidad. Además, rebañó providencialmente un balón que podría haber sido el empate. A algunos se les había olvidado que el Madrid tiene en Eduardo el posible mejor centrocampista de la próxima década. Una mala temporada le había granjeado el desafecto de mucha gente, cuando ha ganado dos Champions, dos Ligas y muchas más cosas siendo importante en ellas. Qué mala memoria tiene el madridismo.

En la prensa cataculé se enfocan al encuentro de esta noche en Sevilla. Les preocupa Lamine. Nos preocupa Lamine. Incluso a Flick le preocupa Lamine. En la portada de Sport se les ve a ambos cabizbajos y cariacontecidos. Lógico. Por más que investigan sus equipos médicos, nadie es capaz de discernir qué tipo de lesión padece el delantero en su muñeca derecha.

Pasad un buen día.

-Courtois: NOTABLE. Nada pudo hacer en el único gol visitante y estuvo extraordinario con 0-0 ante Tani.

-Valverde: APROBADO ALTO. Jugó donde la polémica indicaba que no debía hacerlo y la polémica se fue a la cama sin cenar.

-Carreras: APROBADO. Estuvo algo más atinado en el segundo tiempo, tras un primero donde no le salió nada.

-Militao: NOTABLE. Imperial.

-Huijsen: NOTABLE. Está volviendo por sus fueros tras el fracaso del Metropolitano. Elegante y resolutivo.

-Tchouaméni: NOTABLE. En su línea imponente de los últimos tiempos. Pudo marcar.

-Ceballos: APROBADO ALTO. A lo mejor resulta que tiene que jugar. Pone orden y brega aunque no sea una superestrella.

-Mastantuono: APROBADO ALTO. Muestra más brega que clase, pero es evidente que no está exento de talento. Personalidad por arrobas.

-Güler: NOTABLE. Menos decisivo en los últimos metros de lo habitual, pero se marcó un partido que denotó crecimiento en el puesto de centrocampista donde el Madrid tanto lo necesita.

-Vinícius: NOTABLE. Decisivo, aunque algo afortunado en ambos goles.

-Mbappé: APROBADO ALTO. Un gol más. Generoso dejando el penalti a Vini.

-Bellingham: NOTABLE. Muy valiosos sus minutos. Tuvo dos ocasiones. Robó el balón del tercer gol.

-Camavinga: NOTABLE. Providencial rebañando un balón en un contragolpe amarillo al final. Muy buenos minutos.

-Brahim: NOTABLE. Un asistencia fundamental en sus pocos minutos.

-Rodrygo: Sin calificar

-Xabi Alonso: NOTABLE. Mucha personalidad en sus decisiones.

Arbitró Guillermo Cuadra Fernández del Comité balear. En el VAR estuvo Javier Iglesias Villanueva.

Lo conocemos de sobra y sabemos que es muy malo. Tanto que se tuvo que mudar de su residencia madrileña para trepar en el arbitraje. Hoy lo confirmó con el apartado disciplinario, los penaltis y la ley de la compensación, una de las peores cualidades de un trencilla.

En el 6' le perdonó una amarilla a Mouriño por agarrar a Mbappé que iniciaba una contra. Las dos siguientes, también por agarrone,s sí las castigo. El primero en ver amarilla fue Cardona en el 11' cuando Mastantuono se iba. Por la misma razón se la sacó a Mouriño ante Vinicius en el 20. Luego, para compensar, se la mostró a Tchouaméni por un derribo sin más a Moleiro en el 33. En el 45' enfadó a la parroquia por otra tarjeta compensatoria a Mastantuono por sacar el brazo y golpear a Cardona. Pero el impacto fue en el pecho y no en la cara.

Cuadra Fernández en el Real Madrid - Valencia

La segunda parte fue un no parar de errores. La de ir al banquillo visitante a decir algo de los suplentes para no enseñar una amarilla de Comesaña en el 56' fue de traca. El centrocampista derribó a Arda en una jugada prometedora. Luego, sí pitó el claro penalti de Rafa Marín en el 67', que con su rodilla tira al suelo a Vinicius. Para el central no hubo tarjeta, pero sí a Gueye por protestar. Dos minutos después volvió a caer Vini en una acción con Tenas. Las repeticiones no aclararon del todo y, aunque Vini saltó, pudo haber un contacto del portero al brasileño. Más tarde, en el 77', se produjo la expulsión de Mouriño. La segunda amarilla fue de broma, una situación parecida a la de Mastantuono en la primera mitad cuando tampoco era tarjeta. Mantuvo el listón, pero errado. El lateral pone la mano en el pecho de Vini y era insuficiente para mandarle al vestuario. Por último, en el descuento se comió un penalti muy nítido, otra vez de Rafa Marín, que mete la pierna tarde ante Rodrygo.

Cuadra Fernández, DESASTROSO.

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