Los pantallazos que alumbran esta larga disertación, lean hasta el final, fueron artículos escritos por el gran Tomás Guasch en Mundo Deportivo el 9 y 10 de marzo de 1993, marcando el comienzo del caso Barça-Negreira.
Exárbitro catalán, un asiduo al Camp Nou estando en activo, que se postuló para ser presidente del CTA (CNA en aquellos días) y que no pedía cobrar ningún salario. Acabó siendo vicepresidente de un Sánchez Arminio que empezó cobrando un sueldo de 400 mil pesetas mensuales. Cualquiera que tenga cierta edad sabe que con un sueldo de 400 mil pesetas del año 93 uno era capitán general. Sólo renunciaría quien estuviera cobrando parecidos emolumentos y Negreira se acababa de retirar y no se le conocía oficio ni beneficio. Sorprendente, cuando menos, aunque quizá ya tuviera apalabrado un salario por otro lado, ¿no?
Para empezar, seamos claros, sólo caben dos motivos para que el Barça tuviera en nómina a Enríquez Negreira durante al menos 17 años, que habrán sido 25 años con lo que veremos a continuación: pagar para que influyera en el arbitraje a su favor o pagar para que algunos pudieran robar dinero al club. Con tener un mínimo sentido común se anula por completo que la intención fuese distraer (robar) dinero al club porque nadie en su sano juicio se va a arriesgar a “jugarse la vida” exponiendo a su club a sanciones deportivas tan severas como descenso de categoría y retirada de títulos por robar unos pocos miles de euros anuales. Usaría antes a cualquier otra empresa cuyo único riesgo fuese la pena de cárcel por robar dinero y que no conllevara además este riesgo deportivo extremo para el club. Voy a intentar desarrollarlo.
De 1993 a 2018 el Barça tuvo 5 directivas electas, las presidencias de Núñez, Gaspart, Laporta, Rosell, y Bartomeu. La última de Núñez (97-2000) se parece muy poco a la de Gaspart del 2000 que ganó al tándem Bassat-Laporta. En 2003, Laporta, tras imponerse al propio Bassat, limpió con zotal el club. De 2003 a 2010, a Laporta le dimitieron un total de 14 directivos e, incluso, en 2008 le dimitieron 8 de sus 18 directivos y tuvo que pasar una moción de censura. Sólo 5 estuvieron durante los 7 años de Laporta. Rosell, como enemigo declarado, por supuesto destruyó cualquier resto del laportismo en 2010. La de Bartomeu sí se puede denominar continuista, ya que el 40% de sus directivos estuvieron con Rosell, seis directivos más el propio Bartomeu.
No sólo hubo cinco directivas, sino que ningún directivo ha estado en más de dos directivas salvo Bartomeu (no es casualidad) y, por supuesto, ninguno ha estado de 1993 a 2018 ni durante los 17 años de pagos acreditados que se investiga en el juzgado. Además, cada directiva suele nombrar a personas de su máxima confianza, como ejecutivos top de cada área, y la económica, que es la que hace los pagos, no es una excepción. Y cada dirección económica nombra a sus responsables, siendo estos últimos los que han de autorizar pagos de alto importe. En el informe de la Guardia Civil del 27 de noviembre de 2024 podemos encontrar pagos mínimos y máximos realizados a sociedades de Enríquez Negreira, que yo divido por presidencias:
En el informe de agosto de 2024 aparece la declaración ante la Guardia Civil de un empleado actual del club desde 1982, empezó en taquilla y fue ascendiendo hasta llegar a Compras, y dijo lo siguiente (el entrecomillado es tal cual): “Que en función del importe hay varios aprobadores económicos y son los que aparecen como Aprobador 1, Aprobador 2 y Aprobador 3, que lo hacen de manera correlativa. Que cree que, en el 2009, el umbral del Aprobador 1 era alrededor de 3.000 €, el Aprobador 2 era 10.000 €, y el Aprobador 3 entre 20.000 €-30.000 €. Para el umbral más alto correspondía aprobar al “Delegat Direcció General”.
Lo que significa que al menos desde 2009 había tres niveles de aprobación y si el importe a pagar fuera superior a 20-30.000€ era necesaria una cuarta aprobación, que correspondía a ‘Delegat Direcció General’. No hay constancia en los informes de que el Barça haya informado de quiénes lo fueron exactamente los ‘Delegat Direcció General’ durante los años. En las testificales, algunos de los nombres que dan los trabajadores y extrabajadores que declararon como posibles de entre varios candidatos aparecen dos de los actuales imputados: Óscar Grau y Albert Soler. En 2009 hay 4 pagos superiores a 30.000 € y desde 2010 a 2018 todos son por importes superiores. Por ejemplo, el mayor importe pagado con Laporta fue de 139.200 € en noviembre de 2009, el máximo de Rosell fue de 292.915,67 € en noviembre de 2010 y el de Bartomeu fue de 275.200 € también en noviembre de 2015. ¡Parece que Negreira en los meses de noviembre cobraba la extra para Navidad!
Así tenemos que desde el 2009 prácticamente todos los pagos a Negreira tuvieron que pasar por al menos 4 niveles de aprobación, 3 más el misterioso “Delegat Direcció General”. Incluso el que fuera director Financiero del club desde septiembre de 2015 a 2021, ‘Pancho’ Schroeder, declaró que “los pagos superiores a 200 mil € debían aprobarse por la Junta Directiva o por al menos la firma de un miembro de ella”, por lo que el pago de 275.200 € de noviembre de 2015 efectuado bajo su dirección se supone que debió tener esta aprobación especial de la Junta Directiva o la de al menos un directivo.
Es indebatible que robar dinero al Barça usando a sociedades de Enríquez Negreira no era el motivo
Las acusaciones deben llamar a declarar a ‘Pancho’ Schroeder para preguntarle por este pago en concreto, así como que explique desde cuándo los pagos superiores a 200 mil € estaban sujetos a esta aprobación especial de la Directiva, cómo se solicitaba, los documentos necesarios y los pagos que él envió para ser aprobados. Mismas preguntas que habría que hacer a los anteriores directores financieros del periodo investigado para que expliquen si en su época los pagos superiores a 200 mil € requerían de dicha autorización de la Directiva o desde qué importe se requería, cómo se solicitaba y documentos necesarios.
Por ejemplo, hay pagos acreditados mayores de 200 mil € en noviembre 2010 y julio 2013 durante la presidencia de Rosell y en julio 2014, enero y noviembre de 2015 con Bartomeu. Las acusaciones tienen que llamar a cualquier persona que autorizara pagos, así como a directores generales, gerentes y responsables del área. Así se podría acreditar si las directivas conocían estos pagos a Negreira y los nombres de los directivos que habrían aprobado estos pagos. O al menos saber si llegaron a pasar por Junta Directiva, o por qué no pasaron. Incluso saber por orden de quiénes no pasaron.
Durante los años de los pagos se puede asegurar que varias veces personas del club hiciesen preguntas a sus superiores jerárquicos sobre estos pagos y sobre cuáles eran supuestamente estos servicios. Son respuestas que tuvieron que dar varias personas debido a los múltiples cambios a lo largo de los años de directivos y ejecutivos. Llamarían y mucho la atención generando varias preguntas los pagos de importes muy altos como, por ejemplo, los 10 pagos superiores a 100 mil € y/o los 5 superiores a 200 mil € que hay desde 2009 a julio de 2018 que especifiqué antes. O porque haya pagos por transferencia y por cheque. O, por ejemplo, en el mes de febrero de 2006 tuvo que saltar la liebre porque hubo 3 transferencias a 3 titulares distintos, siendo el “debut” de Nisdal SCP, con lo que supone alta y autorizaciones nuevas en el sistema. Además, fueron 3 pagos el mismo mes por conceptos de factura distintos, siendo alguno referente a meses pasados. El 03/02 se pagaron 11.851,95€ a una cuenta a nombre de Conchi (¡la secretaria de Negreira!), otra transferencia ese mismo día 3 de 5.925,98€ a Nisdal SCP y el 24/02 otro pago de 56.376 € a Dasnil 95 SL, cuya cuenta bancaria hubo que registrar en el sistema por ser nueva, lo que siempre conlleva preguntas.
El descontrol en la primera etapa de Laporta, especialmente durante su primera parte de mandato del 15/06/2003 al 22/08/2006 que la gestora lo proclamó presidente tras no presentarse ningún otro candidato, fue enorme para levantar muchas sospechas y preguntas ya que hubo pagos a 4 titulares distintos:
PAGOS PRESIDENCIA LAPORTA PRIMERA PARTE = 356.400,91€
En su segunda etapa del 22/08/2006 al 13/06/2010 sólo se pagó a un titular:
PAGOS PRESIDENCIA LAPORTA SEGUNDA PARTE = 1.408.272,04€
La Guardia Civil en su informe resalta el brutal incremento de los importes pagados con Laporta y Rosell. Sin duda alguna Laporta pisó y mucho el acelerador durante su presidencia. Aumentó los pagos en 3,95 veces de 2006 a 2010. Si durante sus 3 primeros años pagó un total de 356.400,91€, a partir de 2006 pagó a Negreira una media anual de 352 mil €, ¡casi lo mismo que en sus tres primeros años! Destacando el aumento espectacular del 45% en sus dos últimos años de mandato tras la moción de censura de julio de 2008 con respecto a los dos años anteriores. Ya con Messi, Xavi, Iniesta… Y Rosell, durante su mandato de 3 años y medio, pagó a Negreira un total de 2.519.258,73€, ¡un 85% más que Laporta en sus últimos 4 años! Con Guardiola, con un equipo tan ganador como dominante…
En los 42 meses de Rosell como presidente, y sumando los pagos al hijo de Negreira, sale un pago medio de 63 mil € al mes. Con Bartomeu, en 54 meses hasta julio de 2018, la media de los pagos aumentó hasta los 72 mil € al mes. Así llegamos a los 8.4 millones que investiga la justicia. Los tres, Laporta, Bartomeu y Rosell, comparten dos elementos muy relacionados entre sí, empezaron juntos en el Barça en 2003 y aumentaron cada año los pagos a Negreira.
No caben casualidades, amics, lo explicó muy bien Alfons Godall en 2012: "Pasamos una época de buena relación con la RFEF (…) los Comités Técnicos de Árbitros, LaLiga, etc. Laporta cultivó y mucho la relación con estas instituciones (...) Esto NOS AYUDÓ en el SALDO ARBITRAL...". Godall fue uno de los únicos 4 directivos que estuvo los 7 años con Laporta, llegando a ser vicepresidente. Lo que funciona no se toca y se paga cada año más y más y más y más...
Así qué, de ser el motivo de los pagos robar dinero al club, ¿cuántas personas en total habrían participado en estos al menos 17 años? ¿cuántas personas finalmente habrían sabido y callado?, ¿con cuántas personas durante estos 17 años tendría que haber repartido parte del dinero Negreira de ser sólo una forma de robar dinero al club?, ¿a qué miseria anual habrían tocado cada una de esas personas con el paso de los años para seguir asumiendo el riesgo de “jugarse la vida” con esta estafa?, ¿se iban pasando y compartiendo unas directivas a otras, unos ejecutivos a otros, esta estafa al club?
Laporta, Rosell y Bartomeu y la mayoría de sus directivos acabaron entre ellos como el rosario de la aurora a nivel personal y profesional, llegando incluso un par de ellos a las manos, lo que anula sobradamente que se pasaran esta presunta manera de robar dinero al club de unos a otros y, además, ¿casualmente paran los pagos justo cuando cesa a Negreira del CTA? ¿Es que se les encendió la bombilla de la honradez y ya no querían dinero gratis justo cuando no había riesgo deportivo para el club? Alegó siempre Bartomeu que los pagos pararon porque tenían que recortar gastos, ¿de haber sido el motivo real de los pagos distraer dinero al club acaso les hubiera importado para seguir robando ahora que el club no estaba en riesgo de ser sancionado deportivamente? Ja, ja, ¡ja! En el mejor escenario habrían reducido el importe de los pagos, pero nunca eliminarlos por completo. Y, para finalizar, ¿es siquiera una posibilidad que muchos y durante al menos 17 años estuviesen en el ajo por 4 perras al año poniendo al club al borde del abismo deportivo? Obviamente no lo es.
Pagar a un vicepresidente de los árbitros y de forma clandestina es corromper la competición. Es buscar una ventaja con respecto a los demás clubes a cambio de dinero
Para distraer dinero al club están otros proveedores como ISL que adelantó los costes del aval de algunos directivos, ¿verdad Jan? Es evidente. Sentido común, señores. El menor de los sentidos para aquellos que les aprieta tanto la bufanda que hoy todavía mantienen que los pagos a Negreira fueron para robar dinero al club. Es indebatible que robar dinero al Barça usando a sociedades de Enríquez Negreira no era el motivo.
Lo que nos lleva a la primera opción, pagar para que influyera arbitralmente en favor del Barça. Entonces, repasemos, tenemos pagos acreditados durante al menos 17 años por 4-5 directivas, la mayoría muy distintas entre sí, subiéndole el sueldo casi cada año y cortándose al día siguiente de que fuera cesado del CTA. Digo 5 directivas porque expresidentes y exdirectivos del Barça han dicho que estos pagos vienen de la época de Núñez. Muchos artículos periodísticos ya situaban asiduamente a Negreira en el palco del Camp Nou como un culé más ya durante la década de los 90. Por lo que desde el lado del pagador es obvio por qué se mantuvieron los pagos tantos y tantos años. Si alguien durante 25 años acude día a día a la misma panadería habiendo otras es porque le encanta el pan que allí le venden. Si en algún momento el pan deja de gustarle, inevitablemente acudirá a otra panadería. Y si la panadería cierra, cese de Negreira, dejará de ir, dejará de pagarle. Es muy evidente que el Barça estaba más que satisfecho con los resultados obtenidos con los pagos hasta el último día de Negreira en el CTA.
Negreira fue nombrado vicepresidente de los árbitros en marzo de 1993. Una de sus funciones, al menos hasta el 94, era la designación de los colegiados. Fue Jesús Gil y Gil, entre corruptos se reconocen fácilmente, el primero que acusó al Barça de ganar Ligas por Negreira. El flamante vicepresidente del CTA acudió el 23 de octubre de 1993 al programa de ‘Gol a Gol’ para defenderse de las acusaciones de Gil . A la pregunta del moderador "¿Usted es el hombre que según dice Gil, hace ganar las Ligas al Barça en los despachos?", Negreira respondió altivamente "Lo que pasa es que se le olvida que el Barça lleva cuatro años siendo campeón y yo solo llevo uno en el comité".
Como decía más arriba, Negreira tuvo funciones de designación hasta al menos 1994. Aquel mismo año, en un especial de A3 presentado por José María García, con Villar, Baró de la LFP, Sánchez Arminio, Urízar y el propio Negreira, más presidentes como Roig y Caneda y árbitros como López Nieto, Antoñana en el plató, Gil y Gil puso en duda el arbitraje español y explicó el sistema de ascensos y descensos, otra de las funciones de Negreira que se investiga hoy, así como puntuar las actuaciones de los árbitros que componía la clasificación que decidía quién seguía en primera y quién en Segunda, con la enorme diferencia de salarios que ello conlleva. De aquel mismo año hay artículos en Marca de José Vicente Hernáez que explicó en Cope en 2023, diciendo que era voz populi lo de Negreira, pero que a él le faltaron pruebas.
Un artículo de 2002 sitúa otra de sus funciones como “Vocal de capacitación y designación”, por lo que pasaría de designador a vocal. Hay artículos de Don Balón de 2001 a 2006 que informan que Enríquez Negreira formaba parte del Comité de Designación de la RFEF. No hace falta ser un lince para entender que, si formaba parte del Comité de Designación de la RFEF como vocal, su opinión y recomendaciones eran escuchados y tenidos en cuenta por Sánchez Arminio. Incluso que cuando las designaciones eran por ordenador existiera dicho Comité deja claro que era de mucha importancia para las designaciones. Por lo que, Negreira tuvo posibilidad de influencia directa cuando él era el designador e indirecta cuando era miembro del Comité de Designación del CTA.
El cómo probara Negreira su delivery al Barça sobre los “servicios” que realizaba sólo lo saben ellos, pero dos cosas son seguras: fue un habitual del palco presidencial del Camp Nou como vicepresidente del CTA —e incluso desde su época de árbitro en activo (¿a nadie le extrañaba que un árbitro en activo fuera un habitual del palco?)— y cada año sus emolumentos fueron incrementándose más y más. Repito, prácticamente cada año el Barça le subió el sueldo. Desde 2010 cobró por encima de los 600 mil € anuales. Sueldo reservado en un club de fútbol a ejecutivos top y futbolistas. ¿Cuántos ejecutivos y futbolistas cobrarían en 2010 un salario anual de 600 mil € o más? ¿2,3, 4 ejecutivos y los futbolistas del primer equipo de fútbol y algunos de baloncesto? Poquitos más.
Para que quede claro clarinete lo que estoy diciendo, me gustaría que culés y antimadridistas hiciesen un ejercicio de traslación de estos mismos hechos, pagos y duración de los mismos, a cualquier otro deporte que sigan. Si se descubre que una escudería de F1 o de Moto GP ha estado pagando de forma secreta al número 2 de los comisarios deportivos de las carreras durante al menos 17 años y hasta el día después que fue cesado, ¿por qué asegurarían que le pagaban? Si se descubre que una franquicia de NFL o NBA ha estado pagando de forma secreta al número 2 de los árbitros durante al menos 17 años y hasta que fue cesado, ¿qué razón darían para los pagos, influir o robar dinero a la franquicia? Clarinete.
Desde 2010, Negreira cobró del Barça por encima de los 600 mil € anuales. Sueldo reservado en un club de fútbol a ejecutivos top y futbolistas
Estos pagos ya de por sí destrozaron la integridad del fútbol porque todas las funciones, opiniones y decisiones de Enríquez Negreira como vicepresidente del CTA y todas las comisiones y órganos de los que formó parte, estuvieron viciadas en favor del club que le pagaba y no en la neutralidad e integridad inherentes y esperadas a su cargo. Pagar a un vicepresidente de los árbitros y de forma clandestina es corromper la competición. Es buscar una ventaja con respecto a los demás clubes a cambio de dinero.
Con todo lo que he expuesto anteriormente sobre la imposibilidad de que el motivo de los pagos fuese robar dinero al club más el poder e influencia de Negreira en el CTA es indebatible que el Barça pagó a Negreira para influir arbitralmente en su favor, que le estuvo pagando para que fuera un empleado a su servicio en el CTA. Esto es así al igual que la lluvia moja o que el cielo es azul.
Como estamos donde estamos porque está prescrita la parte deportiva, sólo queda la vía penal. La cual, como debe ser, es muy exigente para que haya condena. Más que la justicia deportiva. Y además hablamos de un ilícito bastante reciente en nuestro ordenamiento jurídico y de una tipología de corrupción (pagos a un vicepresidente del CTA) tan rebuscada para la que no hay jurisprudencia. La hay para compras de partidos (caso Osasuna, 5 años en Instrucción…), pero no para pagos al vicepresidente del CTA. Un error del legislador, ya que desde 2006 es más que conocido el Calciopoli, otro caso de influencia en el arbitraje, que básicamente fue un conchabeo de varios clubes (Juve, Milan, Fiorentina...) con el CTA italiano para elegir a los árbitros que ellos consideraban que más les podían beneficiar. Halcones y Palomas. Un caso claro de influencia indirecta en los árbitros.
Ha habido al menos cuatro casualidades para que el caso prescribiera en la vía deportiva el 18 de julio de 2021 (último pago acreditado del Barça), para que no haya habido ni vaya a haber las más que seguras sanciones a nivel deportivo, descenso, pérdida de títulos... Bueno, y que quede entre nosotros, seguras no porque la RFEF la presidía Villar e igual hubiera escurrido el bulto o hubiera indultado otra vez al Barça… que aquí nos conocemos todos. Bueno, decía, cuatro causalidades:
Decía que el ordenamiento penal es exigente, mucho más exigente que el ordenamiento deportivo. Además, el tiempo transcurrido desde los pagos dificulta más cumplir con dicha exigencia. La muerte del que dicen todos que empezó los pagos sin contrato, José Luis Núñez. La destitución de Sánchez Arminio en 2018 pudo hacer que desaparecieran elementos incriminatorios, tal y como declaró a la policía judicial el exárbitro Rubinos Pérez. Su muerte además invalida cualquier posibilidad de investigar por aquí. Negreira con principio de alzhéimer ha tenido 7 años para destruir pruebas, ya que aún no se registró su casa... La muerte en febrero de 2024 de uno de los vicepresidentes de aquella época, Franco Martínez, elimina otro posible testimonio clave. A Medín Prego, el otro vicepresidente del CTA, nadie le ha escuchado públicamente ni sorprendentemente ha sido llamado como testigo.
Ningún caso penal es un caso fácil de demostrar y éste no tiene pinta de ser una excepción. Y, como en todos, los imputados todos a una, aunque en este caso no sé cuál es la posición unificada, se robó dinero o se pagó para corromper. O todos hacerse los tontos de que no sabían que pagaban a Enríquez Negreira.
Así que para finalizar seamos claros, lo que no se puede es soplar y sorber al mismo tiempo, no se puede decir por un lado que lo que se ha hecho es inaceptablemente vergonzoso y por otro lado defender que el motivo de los pagos no fue el que fue: influir. Se puede debatir sobre lo debatible, sobre derecho penal y sobre si lo que hay hoy encima de la mesa encaja en el ilícito de corrupción deportiva y si es o no suficiente para que haya condena. Pero nada más, porque los hechos son los que son y el motivo de los pagos del Barça a Negreria durante al menos 17 años fue el que fue, es indebatible.
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Buenos días, queridos Galernautas. Sois unos titanes. Habéis sobrevivido de manera estoica a otro parón de selecciones. Esa entereza ante tan exasperante tesitura es esencia madridista extractada, pues muchos habrían sucumbido por mucho menos, pero vuestra estoica flema no por usual debe dejar de ser glosada.
Reconoced igualmente lo arduo del oficio de portanalista. Jornadas como la de hoy complican sobremanera nuestra labor. La nada. El vacío. El yermo. Hay más probabilidades de encontrar un brote vegetal, una solanácea por ejemplo, en la superficie de Caronte, luna de Plutón, que de rascar algo siquiera medianamente aprovechable de las cabeceras de los diarios presuntamente deportivos de hoy.
Comenzamos con la Marca. El diario de Gallardo nos muestra a Xabi Alonso señalándose el escudo con gesto de estar preguntando “¿En serio?”. No tenemos pruebas ni dudas de que se refiere a la ausencia de consecuencias ante el mayor caso de corrupción de la historia del fútbol, en el que un equipo estuvo cerca de dos décadas pagando al vicepresidente del organismo federativo encargado de los arbitrajes. El silencio de la prensa solamente puede calificarse de lupanario. Compartimos la visión del entrenador madridista, en algún lugar entre la incredulidad y el indignado hastío.
El As, Diario Anteriormente Dirigido por Relaño, se decanta por el autobombo e ilustra su cabecera con una foto de familia de galardonados en su Hall of Fame del baloncesto. Como no podía ser de otra manera, el madridismo canastil se ve formidablemente representado por Rudy Fernández y Joe Arlauckas, nada menos. Loor sin tasa a estos dos puntales de nuestra historia baloncestística.
A modo de cilicio visual e intelectual, procedemos a revisar qué ha llevado la prensa cataculé a sus frontispicios.
Sport nos muestra a Fermín y Lamine ejecutando de manera manifiestamente mejorable un número de claqué. “Vuelven”, se versa de manera ambigua. Creemos que se refieren a que retornan de su lesión, pero muy bien podrían dar a entender que su club y directiva persisten y abundan en la falta de respeto a la legalidad vigente.
Finalizamos con el diario del Conde de Godó, grande de España. Desconocemos si los fotógrafos de este diario son madridistas o que, simplemente, son unos cachondos mentales. Últimamente se están despachando con imágenes que nos presentan a su entrenador y jugadores en actitudes que parecieran estultas. Hoy nos enseñan a Hansi Flick, tras su demostración de facultades en el cante jondo de la semana pasada, estrechando la mano de un Shaquille O’Neal invisible, mientras que Koundé, jugador ilícitamente contratado e inscrito, adopta, a la derecha de la imagen, un gesto inequívoco de acabar de despertarse. El titular indica que el referido Flick exige reacción. La tercera ley del movimiento consagrada por Newton nos dice que, para que haya reacción, debe existir una acción previa de la que aquella sea consecuencia. Poco o nada nos extrañaría que, en el caso del club culé, la acción mencionada sea judicial, pero qué sabremos nosotros.
Pasad un excelente día y recordad lo grandes que sois. Este parón de selecciones ha terminado.
El Real Madrid femenino firmó su primer gran triunfo europeo fuera de casa al derrotar (1-2) al PSG en la segunda jornada de la Liga de Campeones. Naomie Feller y Alba Redondo pusieron por delante a las blancas en la primera parte y, a pesar de que Rash Ajibade recortó distancias para dejar el partido al filo del empate, los tres puntos fueron con todo merecimiento para el equipo de Pau Quesada.
Al fin, tras muchos duelos de casi sí, pero no, llegó uno de los premios parciales que venía escapándosele al Real Madrid. En las pasadas temporadas, la catástrofe, el descalabro o la mala suerte siempre estaban a la vuelta de la esquina al subir a un avión y emprender el viaje a cualquier destino europeo. A veces a cuenta de desconexiones propias, otras por errores groseros o autogoles dramáticos, el Paris Saint-Germain acababa encontrando el camino para frustrar al Real. Hasta el 16 de octubre de 2025.
El partido fue feo durante diferentes fases y el escenario, la ciudad deportiva del equipo franco-catarí, tampoco ayudó. Para el Madrid, sin embargo, la ocasión era propicia: este PSG sigue empeorando cada año con su tufo a disfuncionalidad y con constantes salidas de futbolistas valiosas, mientras que los cimientos propios madridistas van fraguando poco a poco. Aunque enfrente se presentaba por primera vez una Olga Carmona que quizás ya se haya empezado a preguntar quién le mandaría ir a parar a ese manicomio extranjero, el elemento más determinante del equipo local no fue ni la excapitana blanca, ni la genial Sakina Karchaoui ni el físico de videojuego trucado de gran parte del once parisino.
El Real Madrid femenino firmó su primer gran triunfo europeo fuera de casa al derrotar (1-2) al PSG en la segunda jornada de la Liga de Campeones
La checa Michaela Pachtova, árbitra para más inri, mantuvo al PSG en la contienda en dos ocasiones, una en cada parte, al perdonar dos tarjetas rojas de las que se sacan habitualmente. Primero al cuarto de hora del inicio, cuando el Madrid había superado las primeras embestidas de las locales y la delantera Merveille Kanjinga dejó la pierna con peligro ante una salida de Merle Frohms. Acabó retirando del partido a la alemana. Minutos antes había visto la amarilla Maëlle Lakrar por una faltita sin importancia, mientras que aquí no hubo ni roja, ni amarilla, ni siquiera revisión del VAR. Entró Misa Rodríguez con un papelón por delante al estar disputando sus primeros minutos oficiales del curso, pero la solidez de sus compañeras hizo que apenas hubiese de emplearse en un par de ocasiones.
Rayaron a gran nivel todas las jugadoras de campo: Lakrar y María Méndez al corte y en salida de balón, Eva Navarro como lateral que da oxígeno al romper líneas de presión, Filippa Angeldahl y Sandie Toletti mandando en el centro y hasta Caroline Weir sin balón. La muy alta nota media se vio recompensada, además, con una magnífica efectividad en las dos ocasiones claras que brotaron fruto de combinaciones con mucho sentido. Primero, en el minuto 29, cuando desde la izquierda Yasmim, Weir y Toletti movieron el balón sin prisa hasta que la lateral brasileña decidió centrar al palo corto. Allí llegó antes que nadie Naomie Feller, que supo meter la pierna para dirigir el balón a la red.
El 0-1 hizo daño anímico a las francesas y el Madrid creció con balón, confirmando una superioridad técnica ejemplificada diez minutos después del gol: por banda derecha, primero Weir, y luego Eva Navarro, burlaron a sus defensoras encabritadas como si de Morante de la Puebla sobre el albero se trataran. La guinda a la primera mitad llegó ya durante el alargue, a raíz de la valentía de Feller: la extremo retó en carrera de explosividad a Elisa de Almeida, ganó el duelo antes de llegar a línea de fondo y centró a una Caroline Weir que forzó la parada milagrosa de Mary Earps. El balón, sin embargo, volvió al área pequeña tras tocar en el poste, justo allí donde Alba Redondo echaba su jornal nocturno de delantera cazagoles.
El nivel de competitividad exigido en Europa al fin corre por las venas del equipo de Pau Quesada
Por sensaciones, el resultado era todo lo perfecto que puede ser un 2-0, pero cualquier aficionado veterano sabe que esa es la situación más traicionera de este deporte llamado fútbol: es la que proyecta la falsa tranquilidad de ver al rival lejos hasta que un mínimo cambio en el marcador lo convierte todo en desasosiego. Ocurrió porque Karchaoui se empeñó. La capitana local, lateral reconvertida en extremo, luego en mediapunta con libertad y en el 55’ ya constructora de juego recibiendo entre las centrales, controló un centro muy pasado poco después. Sin perder tiempo, se hizo hueco hacia dentro y puso un centro suave que Rash Ajibade remató de cabeza libre de marca.
El 1-2 obligó al Real Madrid a mantener la tensión competitiva desde bien entrada la segunda parte, hecho que quizás permitió no sufrir bajón alguno en los momentos finales, ya sin una Linda Caicedo sustituida por lesión. En retrospectiva, ayudó hasta la incompetencia de la árbitra, que perdonó una segunda roja al PSG cuando Ajibade casi decapita a Lakrar y amonestó a Feller cuando era ella quien había recibido una falta. El sentido de injusticia apretó las tuercas de un Madrid que mordió en la presión, se mantuvo ordenado y no tembló cuando las francesas buscaban el empate. Cumplido el tiempo reglamentario, ni el inexplicable descuento de siete minutos desquició a las jugadoras de blanco: el nivel de competitividad exigido en Europa al fin corría por las venas del equipo de Pau Quesada; los tres puntos eran del Real.
Fotografías: realmadrid.com
Buenos días, querida cohorte. Nos despertamos sin saber con precisión qué día es. Los parones de selecciones son un marasmo que nubla la percepción. Al parecer, ya ha terminado, pero todavía no ha regresado el Real Madrid, lo único salvable que resta del fútbol. De modo que las portadas versan sobre asuntos interesantes como practicarse uno mismo una gastroscopia.
Para Marca, lo más importante es que el excelso Carlos Alcaraz desea tatuarse la Copa Davis. Si de una entrevista exclusiva ese es el titular, ya nos imaginamos el interés del contenido restante.
También observamos información caducada como el yogur de Cleopatra: «Mbappé y Güler han conectado ya en ocho goles». Bien. Hace interminables días que no hay partidos del Madrid, pero bien.
Además del simpar trotón llamado Giuliano y apellidado Simeone —sin duda en el Atleti debido a su calidad sobresaliente—, Marca destaca unas palabras de Paunovic: «No guardo rencor a nadie en Oviedo».
Fantástico, a este afanado portanalista le sucede lo mismo, es un enamorado de aquellas tierras. La última vez que anduvo por allí, dio cuenta de un asequible menú del día que incluía una merluza con pulpo nada envidiable a la ambrosía de los dioses.
Esta última anécdota os importará una higa, del mismo modo que la azotea de la hoja parroquial de Tebas: «¡Marca arrasa en septiembre!», destaca, y después especifica que es más líder, que tiene tropecientos mil usuarios únicos, no sé cuántos trillones de visitas, etc. Una maravilla, vamos. No entendemos entonces muy bien por qué han sacrificado su libertad, su dignidad y su ética periodística a cambio de lo que todos sabemos que reciben.
As informa deprisa sobre la victoria del Madrid en Euroliga por 93 a 86 frente al Partizan. «Maledon brilla, Tavares arrasa». Estupendo. Si bien el tamaño de la noticia es menor que el del anuncio de pizzas adyacente.
Lo más destacado de la portada también huele a propaganda tebana: «Factoría de talentos. Los canteranos españoles tienen un valor de mercado de 1.460M€, 400 más que los de la Premier. Los futbolistas que emigran dejan cerca de 300M€ en sus clubes».
Traducido a la realidad, lo que significa es que los futbolistas han de emigrar a ligas más potentes donde además cobran mejor. Sin embargo, envuelven la cruda realidad con un discurso eufemístico para lobotomizados. Algo similar a cuando nos quieren vender las maravillas de compartir vivienda con desconocidos a 50 Km de tu trabajo, de pasar las vacaciones en tu ciudad porque hay menos gente, o el gustito que da arroparte con una manta en invierno para no reconocer que no hay un duro para comprar o alquilar nada, irse de vacaciones o poner la calefacción.
Las portadas culés llevan en sus frontispicios, principalmente, a dos personas: un buen futbolista que ha sufrido varios episodios de mobbing y acaba de firmar la renovación con el Barça, y una persona que afirman que juega al fútbol, cuya acción más recordada fue mofarse de uno de los mejores jugadores del mundo.
Como veis, los medios tradicionales siguen sin mencionar, ni siquiera por error, nada relativo al mayor escándalo de corrupción de la historia del fútbol, el caso Barça-Negreira, ahora que está en boca de todos el documental de Futbolgate.
La prensa calla con la elegancia del oficio, del oficio más antiguo del mundo. Ejerce el mutismo de quien no trabaja gratis. Calla con la ética laboral de la nocturnidad propia de habitación con minibar y bidé. Guarda el silencio de las heteras instruidas. Practica, en definitiva, el silencio venéreo, el más rentable de los silencios.
La prensa cierra los labios, pero abre otros orificios para expeler subproductos de quienes, bien pagaron a Negreira, vicepresidente del CTA, durante muchos lustros, bien forman parte del sistema y quieren ocultar la verdad para proteger al propio sistema del cual maman, o bien forman parte de ese ejército de lacayos mediáticos, cornetas del poder, animales de compañía institucional, lamedores de botas, difusores profesionales de desinformación oficial, subcontratados del relato y demás intermediarios entre el poder y la mentira.
En este mundo de meretrices mediáticas, no es tan difícil hallar la verdad. Por un lado, la han confesado ellos mismos, pagaban a un jefe de los árbitros por influir, y además se jactan de ello porque fastidiaban al Madrit. Han presumido de ello desde Gaspart hasta Perrín pasando por Freixa y demás ralea. Por otro lado, existen facturas, pruebas documentales en poder de Hacienda. Además de la trama de prescripciones ad hoc y exprés llevadas a cabo en el Gobierno y en la RFEF cuando comenzó a investigarse el caso.
Se puede ganar lícitamente y se puede pagar por ganar. De la misma manera que se puede amar de mutuo acuerdo y obtener satisfacción real o se puede satisfacer económicamente para obtener placer de luces de neón. Cada cual elige lo que casa más con sus valores.
Pasad un buen día.
El presumible regreso de Bellingham al once del Real Madrid fija la atención en un jugador que ha caído de pie tanto para Xabi Alonso como para la siempre puntillosa afición del Bernabéu: Franco Mastantuono. Fichado sin cumplir la mayoría de edad, no deja de sorprender su facilidad para saltarse “la mili”, que diría Ancelotti, y ganarse tan rápido y con tan poco reproche un sitio en el once.
El caso merece que reparemos en él. Sin mucho más que cuatro vídeos y un nombre digno de utilizar como irónica arma arrojadiza contra los suspicaces, la afición del Bernabéu coreó al argentino en la primera jornada, contra Osasuna, antes de pisar el césped (entró en el 68’ por Brahim). De fútbol impetuoso, incisivo en la conducción y voluntarioso en la recuperación, Mastantuono pasó al hispano-marroquí en los siguientes encuentros hasta el punto de haber logrado una presencia de jugador de primer nivel: nueve partidos de diez (siete como titular). La producción ya es otra cosa: un gol (Levante) y tres amarillas.
La singularidad de su bendecido aterrizaje contrasta con el que, justo hace 30 años, en la infausta temporada blanca 95/96, tuvo el desdichado Freddy Rincón. Recapitulemos.
Después de recuperar la cima liguera un año antes tras los cuatro títulos de Cruyff (Tenerife mediante), el Madrid de Valdano se reforzó en el verano de 1995 con Juan Eduardo Esnáider, recuperado tras brillar en el Zaragoza, Miguel Soler y Rincón, quinto extranjero de una terna en la que estaban Zamorano, Redondo, Laudrup y el citado delantero argentino. Y todo lo que pudo salir mal terminó peor. Desde la pretemporada, con las malas sensaciones en el Teresa Herrera y contra el Tenerife, hasta la pérdida del primer título, la Supercopa de España, frente al Deportivo de la Coruña.
Fue en la ida, en Riazor, donde una jugada pareció el preludio del fracaso de Rincón con la camiseta blanca. Con empate a cero en el marcador, el colombiano recuperó un balón en la banda derecha y lanzó un zapatazo al poste. Quién sabe lo que hubiera sucedido en ese encuentro (terminó con un 3-0 facilitado por la expulsión de Buyo) y al paso de Rincón por Chamartín de haber acabado aquel disparo en gol.
El mismo misterio que ha colocado a Mastantuono en el pedestal sin más gloria que un gran potencial finiquitó la carrera de Rincón a las primeras de cambio sin ganarse nunca ni al entrenador (sólo disputó 14 partidos y no consiguió ningún gol) ni a la grada, que ese año sufrió el escarnio de una de las peores campañas que se recuerdan: sextos en Liga, eliminados en cuartos de la Champions por la Juventus y de la Copa en octavos por el Espanyol.
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Venimos de celebrar este 12 de octubre la Fiesta Nacional de España y, entre tantas cosas maravillosas que podemos ensalzar, hay figuras de nuestro pasado reciente que brillan con luz propia.
Fernán Gómez, que tantos hombres ha sido, es reconocido como actor, director y escritor. Por su prolijidad y altas capacidades, no dudaría en nombrarlo en una lista como uno de los hombres que más ha influido en nuestra cultura. Su trayectoria es tan brillante que hasta la Real Academia Española lo hizo académico en el año 2000 llegando a ocupar la silla B.
Hace algunas semana,s en una interacción tuitera, Jesús Bengoechea y yo nos preguntamos si Fernando Fernán Gómez era madridista. Todo nace de la célebre polémica sobre si leer está sobrevalorado o no. Estábamos a principios de septiembre y una acaudalada influencer convulsionó a las fuerzas vivas de la cultura nacional con las siguientes dos frases: “Leer no te hace mejor persona. Sólo los prepotentes piensan que leer te hace ser mejor que los demás”. En mitad de esta tormenta ignominiosa, Jesús Bengoechea deseaba tener a mano un extracto del fabuloso documental La silla de Fernando (2006) en el que el cómico comentaba que “leer es necesario, porque no hacerlo te priva del verdadero gran placer, que es releer”.
Por suerte, don Fernando no llegó a conocer el mundo de los influencers y las redes sociales. Digamos que, en la era del postureo, esta conocida compatriota influencer quiso abrir un melón. Sí, hoy todo el mundo abre melones, desde Manolo Lama con Kylian Mbappé hasta tu vecino del quinto. En jerga meliflua, a este deporte se le llama “opinión impopular”, aunque los tuiteros usan el préstamo lingüístico de "unpopular opinion" como Miguel Quintana repite la palabra horrible de “facto”. Sí, ahora todo el mundo “tira factos”. Los horteras suelen querer estar siempre a la última y por ello, como diría Sofía Mazagatos, "estar en el candelabro" es su máxima aspiración.
Ni qué decir tiene que Fernando Fernán Gómez representa todo lo contrario. En muchas entrevistas comentaba con sorna que él era un gran vago que podría pasarse el día leyendo tranquilamente, sin hacer nada más. De hecho, con mucha gracia se mostraba cariacontecido, pues según él no se podía jubilar como le gustaría, ya que no era un actor norteamericano que a cierta edad tiene un patrimonio suculento tras una vida de trabajo en Hollywood. En una tribuna de El País llegaba a expresar su amor a la lectura en los siguientes términos: “El libro se abre ante nosotros como se abre de piernas la amante entregada y posesiva. Como abren los brazos para acogernos el amigo y el familiar”. Recomiendo la lectura de esta tribuna llamada El abrazo de la lectura.
Por supuesto, un hombre renacentista de su altura sólo podría ser madridista. La primera analogía futbolística que se me antoja equiparable es Alfredo Di Stéfano. Por versatilidad, carácter y excelencia. Si el argentino era capaz de mostrarse sobresaliente en todas las líneas del campo, Fernán Gómez ha sido actor y director con la misma solvencia que se ha desempeñado como escritor. Durante décadas, el actor se preocupó por cultivar una obra literaria extensa y de gran calado. Se manejaba con soltura por géneros tan diferentes como el teatro o la poesía. Como novelista y articulista sorprendió a propios y extraños. Algunas de sus obras fueron adaptadas al cine con gran éxito. Dos de ellas son imprescindibles: Las bicicletas son para el verano o El viaje a ninguna parte son dos obras maestras que recomiendo encarecidamente leer o ver.
La genialidad imprime carácter. Y si por algo destacaban públicamente ambos prohombres fue por su carácter indómito. Del argentino se decía que tenía bastante retranca y que podía mostrarse arisco en muchos momentos. No obstante, los que lo trataron como compañeros de vestuario no dudan en destacar su bonhomía. A Fernán Gómez muchos compañeros de generación lo destacan como un gran contertulio y compañero nocturno de agradabilísima compañía. Pero, ante la impostura y la impertinencia, se mostraba tajante: Pablo Carbonell pudo dar testimonio durante su etapa televisiva en Caiga quien caiga.
La primera analogía futbolística que se me antoja equiparable es Alfredo Di Stéfano. Por versatilidad, carácter y excelencia. Si el argentino era capaz de mostrarse sobresaliente en todas las líneas del campo, Fernán Gómez ha sido actor y director con la misma solvencia que se ha desempeñado como escritor
En su extensa filmografía existen dos películas dedicadas al fútbol o con el deporte rey como telón de fondo. La primera es El fenómeno (1956) y está dirigida por José María Elorrieta. La película es una comedia de enredo en la que el cómico da vida a un catedrático de la Universidad de Frankfurt que a su llegada a Madrid es confundido con un jugador ruso de fútbol. La segunda película es Fuera de juego (1991), escrita, dirigida y protagonizada por el propio Fernán Gómez. En ella da vida a don Aníbal, un señor mayor que reside en una residencia de ancianos y cuyo mayor goce es disfrutar de los partidos de su Madrid junto a otros compañeros de asilo. En la soledad del lugar, los ancianos montan un equipo de fútbol y combaten los desafíos del paso del tiempo con amistad y buen humor.
Si algún amigo lector de La Galerna le apetece aproximarse a la figura de don Fernando, le recomiendo la lectura de sus memorias El tiempo amarillo, un testimonio valioso de una época. Por idénticos motivos, aconsejo el documental La silla de Fernando, que David Trueba y Luis Alegre compusieron con astucia. Es un deleite ver cómo alguien de su categoría repasa temas universales o despacha con desparpajos algunos tabús.
De hecho, en la anteriormente mencionada anécdota tuitera que motivó esta columna, un seguidor de Jesús Bengoechea llamado @jcbingui aportó un extracto en el que Fernán Gómez habla sobre la envidia española. A su vez observaba un desprecio evidente a la excelencia: “Hay un deseo de desprecio hacia quien es digno de admiración. Por ejemplo, el futbolista Raúl. Desean que falle,que fracase”. Recordemos que por entonces (en 2006 se publicó el documental) la prensa empezaba a dirigir a buena parte de la afición contra Raúl. El resto es historia.
En un país lleno de pícaros, todavía hay un espacio para espíritus quijotescos. Porque a pesar de que, cuando miramos los muros de nuestra patri,a quisiéramos tener el talento de Quevedo para mantenernos enteros y tomarnos con ironía los sinsabores diarios, todavía tenemos referentes como Fernando Fernán Gómez para sentirnos orgullosos de haber nacido españoles.
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Es agotador. Es una tarea hercúlea. Es ingrato y requiere una paciencia sobrehumana. Te obliga a soportar el vendaval de estulticia y el negacionismo hipócrita del universo culé de las redes. Odio escribir sobre los golfos, los tramposos, los miserables. Darles protagonismo. Pero es preciso, es necesario. Para que no se olvide, para tener presente el agravio hasta que se haga justicia.
Son personas de carne y hueso. Son la muestra de la degeneración de la moral, de la ética de la sociedad. Fue Núñez, empresario sin escrúpulos, dispuesto a comprar con dinero cualquier cosa que estuviera en venta, legal o ilegal, en su profesión y en su devoción. Fue Gaspart, un esperpento, un personaje grotesco que no parecería verosímil ni en una novela quijotesca. Fue Albert Soler, un directivo culé, mentiroso, manipulador, un político estándar: capaz de cambiar leyes para encubrir un delito.
Es Laporta, un vividor, el golfo español de toda la vida, inseparable de su séquito de pagafantas. Fueron Villar, Sánchez Arminio, Medina Cantalejo, Clos, Rubiales, Rocha, Louzán, Negreira, Roures, Lago, Benet. El inframundo de una película de Torrente. Aquí le dejo la oferta a Santiago Segura para escribirle el guión del blockbuster “El fúrbol español” (Villar fue incapaz de decir “fútbol” en toda su vida). Taquillazo asegurado.
Aún no me he recuperado del shock por el clip de vídeo de la semana pasada: Ahí estaba Al Khelaifi recibiendo a Laporta en el hall del hotel donde se celebraba una reunión de la ECA. Buena percha, traje a medida. Oscuro. Formal. Impecable. Con ese pelo, denso como el plomo, negro como la ruina. Con el aspecto inconfundible de villano de James Bond. Sonrisa de ganador. Malvado como Goldfinger. Del otro lado, Jan. Sonriente, mundano, desenfadado. Esta vez fue capaz de calzarse unos zapatos. Buen traje también, desbotonado por imperativo físico. Afectuoso abrazo que abre un nuevo capítulo en la historia de la relación Madrid-Barça. Después del primer saludo, Al Khelaifi rodea la cara de Laporta con sus manos. No es un gesto de familiaridad o de afecto. Es de victoria, de dominación: “ya eres mío”. Mefistófeles tomando posesión de su alma.
Laporta busca ayuda desesperadamente en el tablero de poder del fútbol europeo. Lo único que puede dar a cambio es lo que representa y su innegable carisma, aunque ya sólo le sirve para hipnotizar a sus parroquianos. Romper el contrato firmado con la Superliga cuesta 300 millones. No lo hará. Laporta carece de fortuna personal y no se le aventura un futuro lejos de los tribunales. Parapetado detrás de los éxitos deportivos que amansan afición y oposición, buscará la reelección a la presidencia de su club en la primavera de 2026. Hacia Semana Santa pueden empezar a caer chuzos de punta, si empieza el juicio dando por terminada la instrucción. El juez dispondrá de una montaña de indicios y de evidencias para probar el delito de corrupción deportiva.
La defensa, en cambio, pretende que todo quede en una condena por administración desleal, sueño húmedo del inefable Miguel Galán, graduado en derecho y electricista, al que pudo dar vida literaria el gran Ibáñez como personaje secundario de sus viñetas, compartiendo páginas con el profesor Bacterio, con el Súper o con Ofelia. Todo el ecosistema mediático del club corrupto se afana cada día en llevar la opinión pública a ese terreno: "Eran prácticas que venían del pasado", la mafia siempre le echaba la culpa al muerto, conocemos la estrategia. Es muy antigua.
La sentencia por corrupción deportiva, multas y condenas de cárcel aparte, es el único camino para que se pueda reabrir el debate sobre la prescripción. Para probar la intencionalidad de Albert Soler en sus actos en el CSD evitando sanciones deportivas al Barcelona. Para anular los efectos de la votación sobre la no prescripción de los delitos de corrupción por parte de la RFEF. ¿Por qué cualquier organismo eliminaría la no prescripción de los delitos de corrupción con los tiempos de plomo en que vivimos? ¿Se les ocurre alguna razón ética para hacerlo? A mí, no.
Hacia Semana Santa pueden empezar a caer chuzos de punta, si empieza el juicio dando por terminada la instrucción. El juez dispondrá de una montaña de indicios y de evidencias para probar el delito de corrupción deportiva
Cerrar el caso con una sentencia por un delito menor sepultaría más de treinta años de corrupción con dos paladas de tierra, una palmadita en la espalda y multas económicas insignificantes para la magnitud del asunto y para las cifras del fútbol. El delito penal (corrupción deportiva) es la única esperanza para encontrar una vía que lleve el caso a un castigo proporcional al daño causado. Los tribunales ordinarios no pueden, pero FIFA, espoleada por lo que digan esos tribunales, sí puede: descenso de categoría y desposesión de títulos.
No será fácil, llevan trabajando en ello desde que Albert Soler cambió el sillón de la junta directiva del Barcelona por el de Director General del CSD. Habiendo sido presidente en 2011, en 2021 Soler regresó al CSD, pero esta vez a un cargo ejecutivo que le permitiera meter mano en la redacción de la Nueva Ley del Deporte.
Recordemos: Los pagos a Negreira cesaron el 5 de junio de 2018. Bajo el art. 22 del código ético de la RFEF, hasta el 8 de junio de 2021 las infracciones éticas muy graves no prescribían. La votación de la RFEF sobre el código ético hizo coincidir los plazos de prescripción con la aún no publicada Nueva Ley del Deporte que dejaba prescribir los delitos muy graves en tres míseros años. Casualidades. ¿Cuánto se tarda en descubrir un caso de corrupción? Virtualmente, se está abriendo la veda para comprar árbitros y títulos. Con suerte o teniendo bien engrasado el sistema, la corrupción es indetectable. Tres años para pillar a un delincuente. ¿Se imaginan que una violación o un asesinato prescribieran a los tres años?
El riesgo de descenso y retirada de títulos para el Barcelona duró exactamente 3 años y 3 días, tiempo en el que estuvo vigente la no prescripción de delitos de corrupción en el código ético de la RFEF con el cadáver enfriándose y con el asesino delante de las narices del policía. La RFEF conocía los pagos a Negreira y aun así (o tal vez por eso) promovió la votación, siendo Laporta miembro de su junta directiva. Laporta pagó a Negreira y Laporta votó a favor de la prescripción de los delitos de corrupción. Casi nada. ¿Necesita algo más, señora juez?
Para más INRI, Laporta se había incorporado a la junta directiva de la RFEF en abril de 2021, dos meses antes de la votación en la que se consumó la golfada, con el único propósito de asegurarse del resultado que permitiera al Barcelona eludir una sanción deportiva. Lo demás les importa una higa: ¿multas? Será por dinero... ¿Cárcel? Es lo que tiene vivir al límite. Un par de llamadas y asunto arreglado. La participación del bueno de Jan en la Junta Directiva de Federación se fue desvaneciendo a partir del mes de julio y abandonó el cargo a finales de 2021 con la misión cumplida.
El 15 de febrero de 2023 la cadena SER reveló los pagos del Barcelona a Negreira. Un día después la RFEF anunció la apertura de un expediente informativo, que concluyó el 10 de marzo 2023 con un comunicado oficial, menos de un mes después de la bomba mediática. El texto probablemente lo tenían escrito desde 2021: "No procede sanción disciplinaria, por prescripción”, lo que eximió al Barcelona de multas federativas, descensos o suspensiones internas. Los jueces de instrucción llevan dos años y medio recopilando indicios y evidencias para estructurar el caso. La RFEF de Rubiales tenía todo claro en tres semanas. Se entiende, ¿verdad?
Laporta pagó a Negreira y Laporta votó a favor de la prescripción de los delitos de corrupción. Casi nada. ¿Necesita algo más, señor juez?
El incontenible Tebas, fenómeno inexplicable para la ciencia, por poseer una velocidad verbal superior a la neuronal, enterró el asunto menos de veinticuatro horas después de conocerse la noticia, manifestando el 16 de febrero de 2023: “No puede haber sanciones deportivas. El delito ha prescrito”. Todos tenían claro el discurso. Demasiado claro. Todos supieron que hubo delito y todos hicieron lo posible para que no tuviera consecuencias.
Pero sí puede haber sanciones deportivas. Necesitamos que las haya.
El papel del Real Madrid tras una sentencia por corrupción deportiva es crucial: su personación en el caso es precisamente lo que le faculta (otro acierto del que siempre se equivoca) para exigir, llegado el momento, una investigación sobre la inexplicable anulación de la no prescripción de delitos de corrupción en el código ético de la RFEF. Será interesante ver de qué lado se posicionarán cada uno de los medios regados con millones por Tebas, LaLiga, la RFEF, el resto de clubes que votaron la ignominia.
Nos queda un largo camino por delante, pero estoy convencido de que veremos al Barça en segunda y desposeído de títulos. Tal vez sin que sea necesario llevar el caso a instancias internacionales. Tenemos el móvil, el beneficiario, los encubridores, las fechas, los movimientos inexplicables y muy oportunos entre cargos. Corrupción sincronizada.
Que Laporta pida perdón en nombre del club por corromper el fútbol ya es otra cosa. No lo descartemos. Esa imagen, sollozos incluidos, le haría formar parte de la historia y dignificaría de algún modo su inclasificable curriculum. El vídeo del arrepentimiento (incluso fingido): "No lo haré más... era una herencia del pasado, sólo queríamos neutralidad", sería trending topic planetario. Ser recordado como el que regeneró los "valors" del club y pidió perdón hasta podría perpetuarle en la presidencia. Conocemos al culé medio de sobra. El culé es el ser humano que ve natural que Laporta cuadruplicara los pagos a Negreira "por neutralidad". Si pagar 125.000 al año era el precio de la neutralidad, ¿por qué Laporta pagó el cuádruple? ¿Por cuatro veces más neutralidad? ¿Con el plantillón que tenía? Para amarrar los títulos, queridos. Verle pedir perdón entre lágrimas con un pañuelo blanco entre las manos sería un final delirante, pero un buen final. No me lo nieguen.
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Buenos días, amigos. Quizá todos sepáis ya que el principal patrocinador del club cliente de Negreira es la plataforma musical Spotify. A buen seguro la utiliza un alto porcentaje de vosotros. Otros usaréis otras plataformas, ya sea porque funcionen mejor o por la legítima tentación de sucumbir al discreto encanto del boicot. No estamos ni a favor ni en contra, pero nos parece una opción legítima bloquear comercialmente, aunque sea de manera atomizada, a todo aquel que tenga algo que ver con el club deportivo más corrupto de la historia. Hay otros spotifys que no son Spotify.
Al albur de esa esponsorización suelen comprometer a un artista para cada mal llamado Clásico. Nos dolió ver a los Rolling Stones presumiendo de culerío en el palco de Montjuic, aunque más dolería a Jagger y Wood ver resquebrajarse su nueva afición negreiresca a pies de Bellingham y su doblete majestuoso. Pero no fue fácil. Aunque sea por simple estrategia comercial, ver a nuestros ídolos beber los vientos por el Mal es siempre decepcionante.
El artista elegido en esta ocasión, sin embargo, no nos produce decepción alguna. Consideramos de hecho que este artista y el club cliente de Negreira están hechos el uno para el otro, no porque Ed Sheeran pague al jurado de los Grammy para obtener sus galardones, aunque vete a saber, sino porque sus méritos artísticos reales se nos antojan similares a los que adornarían al equipo catalán en caso de que se hiciera justicia y le fueran retirados, uno a uno, los títulos ganados durante el negreirato.
Ahí los tenéis tan contentos, en todo caso. Es un montaje fotográfico bastante cutre, pero eso no es óbice para que Sheeran sea ya un culé más. El cantautor inglés ha alargado hasta el infinito la misma melodía cansina, ha usado la tijera y la ha convertido en cientos de canciones. Por cierto, algunas de ellas demuestran bien a las claras que estamos ante una unión que, al revés de lo que sucedía con los Stones, está plena de sentido y armonía.
En The hills Of Aberfeldy, por ejemplo, canta lo siguiente el bardo de Halifax.
Allá donde voy / siempre encuentro un extraño / con quien compartir / el peso de mis crímenes
Parece claro que, si lo que quiere Sheeran es un extraño con quien compartir crímenes, se encuentra en el sitio adecuado. Si la letra se refiere a la propia entidad blaugrana, todo encaja mejor aún, pues se trata de una institución que se apoya en otras personas y entidades colaboracionistas para compartir (y perpetuar) el peso de sus iniquidades. No queremos mirar a nadie, ni a la Liga, ni a la RFEF, ni a la práctica totalidad de la prensa patria… A nadie en absoluto.
En Shivers, un tema de 2021, declara Sheeran lo siguiente:
Quiero ser ese tipo / Quiero besar tus ojos / Quiero beberme tu sonrisa / Quiero sentir que estoy robando todo el tiempo
Nuevamente, si se trata de robar, concluimos que hay pocos sitios en los que Sheeran encajaría como un guante más ajustado. Si el bueno de Ed quiere “sentir que está robando todo el tiempo”, ha ido a caer en un lugar pintiparado para ello.
Continuando un somero repaso de su discografía, hallamos el gran éxito Bad Habits, donde el pelirrojo, habitualmente más empalagoso que un higo en almíbar, se descuelga esta vez con una confesión descarnada:
Mis malos hábitos me conducen a noches de soledad / Jurando que esta será la última, pero sé que no / (…) / Cada intención pura muere cuando empiezan los buenos tiempos
Al club cliente de Negreira le sucede algo muy parecido, con la salvedad de que se desconoce, por el momento, la existencia de “intenciones puras” por esos lares. Tal vez las tuvieran en su momento, en algún punto del siglo pasado, pero enseguida cayeron en la tentación de la deshonestidad en el modo que la canción describe, y se despeñaron por el precipicio de los “malos hábitos” (ya sabéis: comprarse el sistema arbitral, inscribir jugadores fraudulentamente con la protección del gobierno, comprar hígados en el mercado negro, contratar a tipos con largos historiales de pederastia para trabajar en La Masía y, en definitiva, atentar contra la práctica totalidad del Código Penal de manera sistemática).
Pensándolo bien, y aunque no seamos acérrimos seguidores de Sheeran, su música no es tan mala como para merecer que se la relacione con ese club del que usted me habla. A ese club del que usted me habla le pega más bien un fondo electrónico ominoso y sórdido, una música de esas que huelen a meaos de baños negros iluminados por bombillas chisporroteantes, una música de rave oscura, como la que se escucha en la película Sirat, por ejemplo.
Ahí dejamos la idea, y ahí dejamos también el resto de portadas del día.
Ciao.
Hace muy poco, en un vídeo muy interesante, Ramón Álvarez de Mon trata el delicado asunto del futuro societario del Real Madrid. Él lo llama, con razón, el tema más importante de la actualidad madridista. El cambio del modelo de propiedad se entiende como imprescindible para afrontar con garantías un escenario global de hipercompetitividad feroz, donde los rivales no son otros clubes ni sociedades anónimas al uso sino parte de grandes corporaciones, clubes-Estado que disponen del dinero ilimitado de las petromonarquías o que están sostenidos por poderosísimos fondos financieros internacionales.
Aquí se puede hacer la salvedad de que con el actual modelo el Madrid ha triunfado en la última década sobre todos sus rivales, deportivos y económicos, viejos clubes, SADs y holdings político-financieros mundiales, y que además ha sobrevivido a una pandemia financieramente devastadora. El mismo Florentino decía, en una entrevista en el AS del año 95 que ha rescatado en X Alberto Cosín, que la sociedad anónima haría del Madrid «una mercancía, algo vulgar que se compra y se vende». Está claro que el futuro es siempre algo tan incierto como complejo.
Dice Ramón que según lo que él sabe, el Madrid «se encamina hacia un modelo Bayern». Es decir, la parte mayoritaria del patrimonio del club permanecería gestionada por los socios a través de una fundación a la vez que el resto se capitalizaría por empresas o fondos privados. Dice Ramón que la idea de Florentino es que alrededor del 50% del club siga siendo de sus actuales dueños. Un consejo de administración al uso sería quien dirigiera el cotarro, ya una sociedad anónima pero, en teoría, con un peso decisivo de la masa social en la toma de decisiones.
Ramón presume que Florentino Pérez se explicará en detalle en la próxima asamblea de socios del mes que viene. Lo que se sabe, de momento, es lo que les dijo hace un año, el día en que especuló con que el Madrid vale entre 7 y 10 mil millones de euros: «les confirmo que traeremos a esta asamblea una propuesta de reorganización societaria del club que, con claridad, asegure nuestro futuro, nos proteja de las amenazas que sufrimos y, ante todo, garantice que los socios seamos propietarios de verdad de nuestro club, propietarios reales de nuestro patrimonio económico y de pleno derecho”.
Una cosa es inapelable: esta misma masa social lleva mucho tiempo aprobando con abrumadora unanimidad lo que el presidente les pone por delante. Es posible que sea cual sea la fórmula de la que se informe a los socios, éstos la validarán por mayoría, así que nadie podrá decir que no eligen su propio destino.
Es verdad que Florentino Pérez ha sido una bendición para el Real Madrid desde que accedió a la presidencia en el año 2000 pero, también, que más allá de él lo que hay es un páramo. Eso ha favorecido sin duda que sus determinaciones hayan gozado del consenso general entre los socios, a lo que ayuda también el carácter presidencialista que ha tenido el Madrid como club desde su fundación. De la unanimidad a la aceptación acrítica hay sólo un paso y el hecho de que la oposición a Pérez la constituyan frikis, los intereses bastardos del grupo PRISA y demás periodistas a sueldo del antimadridismo universal no contribuye, qué duda cabe, a que exista una sana disidencia en la opinión pública madridista.
A colación de este tema trascendental, desde hace tiempo viene sonando un nombre exótico y misterioso, el de Anas Laghrari: un businesman de cuarenta años, nacido en Casablanca y licenciado en Matemáticas Financieras en París, que al parecer ejerce de facto como mano derecha de Pérez en asuntos de negocios y capitales. Este hombre es la eminencia gris detrás del proyecto económico de la Superliga, a través de Key Capital Partners, firma de inversión que él mismo fundó en 2013. La prensa lo vende como el posible sucesor de Pérez en un hipotético consejo de administración del Madrid o, en todo caso, como su más claro heredero tecnócrata. De hecho, Laghrari fue el secretario general de la Superliga en su lanzamiento y estuvo al mando en 2021 cuando se creó la European Super League Company, S.L., la sociedad rectora del proyecto. Laghrari trabajó con Florentino en dos grandes operaciones de ACS que según los indicios le valieron la confianza total del presidente, confirmada cuando medió para asegurar los quinientos millones de euros con que el Madrid arrancó las obras del nuevo Bernabéu. Además, fue quien diseñó algunas de las famosas palancas financieras que en el verano de 2022, aquellos truquitos contables que, en medio de la impunidad general, salvaron del colapso al Barcelona de Laporta.
En el último año he podido escuchar y ver algunas cosas que me dan la impresión de estar ante un cambio profundo en la idea de lo que es el Madrid
Lo de las palancas, desde luego, fue un pelotazo, a tenor de los resultados para los interesados. Pero el asunto de la Superliga ha devenido en gran fiasco, sobre todo, como me recuerda un tuitero, por la evaluación tan superficial del posible comportamiento de los clubes ingleses, para los que la Premier ya es un chollazo y, honestamente, eran los socios más rentables del proyecto en vista de la situación en que se encuentra el fútbol español e italiano. Si Laghrari va a ser el nuevo visir del Madrid estaría bien escuchar a Florentino alguna cosa sobre él, en todo caso que al menos nos lo presente.
Es como si el Madrid, como estrategia de supervivencia ante la tercermundización agravada del país, haya decidido emanciparse y adaptarse evolutivamente a un panorama global en que el fútbol ya no es un negocio sentimental pensado para las clases medias y populares
En el último año he podido escuchar y ver algunas cosas que me dan la impresión de estar ante un cambio profundo en la idea de lo que es el Madrid. En una cena pude charlar con un socio veteranísimo que se quejaba amargamente del modo en que cada vez más eran apartados por el club en la gestión y atención de sus necesidades y demandas. También pude ir a un partido en el Bernabéu, contra el Milan, que perdimos 1-3. Aparte que las entradas eran de reventa, de otra forma es imposible ir (y ese, per sé, es un tema: la almoneda semanal a la que muchos abonados someten sus asientos y que como efecto inmediato sobre la atmósfera del estadio lo convierte en un parque temático para turistas) por toda la fila, y estaba bien alto, en el último anfiteatro, había guiris que apenas atendían a lo que ocurría si no era para subirlo a Instagram. La sensación que tengo es que Florentino Pérez, en línea con las élites peperas del MadridyLibertad, han concebido una ciudad y un club para extranjeros con dinero que pasen, gasten, vean y se vayan. Un modelo no apto para los españoles que en general están en vías de subdesarrollo ni para el tipo tradicional de socio, que tiene raíces en la ciudad, que involucra a su familia en la vida del club y que por ello puede criticar su administración. Será, probablemente, un modelo que por obsoleto se esté cayendo solo pero, hasta el momento, es el modelo que ha hecho del Madrid el mejor club de la historia del fútbol.
Es como si el Madrid, como estrategia de supervivencia ante la tercermundización agravada del país, haya decidido emanciparse y adaptarse evolutivamente a un panorama global en que el fútbol ya no es un negocio sentimental pensado para las clases medias y populares de las naciones sino un espectáculo más y dirigido gradualmente hacia un público transnacional, rico y de adhesiones ligeras o indiferentes. Se trata de cambiar al hincha por el consumidor.
Los cambios, no obstante, afectan al fútbol como tal y de un modo u otro incidirán en todas las aficiones y en todos los clubes. El Bayern, con su modelo «híbrido», sigue siendo puntero en Europa. Por contra, el Manchester United ha sucumbido al marasmo y lleva más de diez años camino de la perdición por más que su gerencia haya gastado ingentes cantidades de libras esterlinas en fichajes y entrenadores. Por hablar de dos clubes que hace veinte años eran los que estaban arriba del todo. De Italia, mejor ni hablar. El futuro dictará sentencia y sin embargo el futuro se parece más al cortijo chapucero tebano, con partidos en Miami no aptos para el bolsillo del españolito medio, que a la promesa florentiniana de la democratización del gran espectáculo universal. Son tiempos muy distintos a los que había a finales de los años 50, cuando Bernabéu y Saporta concibieron una competición que se subiera a la onda del europeísmo y que abrió las ventanas de los Pirineos para que en España entrara algo de aire. Como madridista sin más, español de provincias y no socio sino mero hincha, tengo al menos la ocasión de expresar aquí mi punto de vista, en esta bendita tribuna galernauta nacida sobre todo para amar al Madrid desde todos los ángulos, también desde la melancolía.
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Buenos días. Seguimos en aguas procelosas de parón de selecciones o, como lo llama Jesús Alcaide, de bajón de selecciones. Los países juegan unos contra otros sin que se sepa muy bien por qué. Todo está envuelto en un nihilismo feroz. Menos mal que de vez en cuando surgen incidentes que nos intrigan y/o irritan lo suficiente como para sacarnos de la modorra y la melancolía.
Resulta que se ha sabido que Limak, la constructora turca que está acometiendo la inacabable obra del Camp Nou, presentó la oferta peor valorada de cuantas hubo, y que sin embargo ganó vaya usted a saber por qué. Hace no tanto, en una asamblea telemática culé, un soci preguntó a Laporta de qué vivía. No hubo respuesta. No estamos diciendo que esta anécdota tenga algo que ver con el hecho de que el proyecto de remodelación del Camp Nou acabara en manos de la empresa menos capacitada. O sí lo estamos diciendo, vaya usted a saber.
El diario As, por medio de su “corresponsal” en Barcelona Santi Giménez, nos da algunos detalles sobre el asunto.
Lo más curioso del asunto es el tratamiento que el propio diario As, o mejor dicho, su responsable de redes sociales, dio al caso. Así anunció la noticia el CM de la publicación prisaica a cierta hora de la mañana.
“Escándalo”, posteaba con toda la razón el responsable de redes de As, a cuenta del BarçaLimakGate. De manera intrigante, al cabo de pocos minutos, el post desparecía para ser sustituido por este otro.
Ya veis, amigos. De la categoría de “escándalo” a la de “misterio” en apenas diez minutos. Nos ponía sobre la pista el tuitero conocido como @_floper (que, salvo error u omisión, no es Florentino).
Qué cosas, ¿verdad, amigos? De llevarnos la manos a la cabeza por el tufo que desprende la situación pasamos en un pispás a sentirnos tan solo vagamente intrigados. ¿Quién aguó de manera tan ridícula la presentación de la noticia para los lectores? ¿Hubo llamada de las altas instancias del club cliente de Negreira para reprender al atribulado CM?
—Vicente, soy Jan. ¿Se puede saber qué cojones postea tu community manager? ¿Cómo que “escándalo”? ¿Cómo va a ser un escándalo que yo coma? Tengo que estar bien alimentado para enfrentarme a las acechanzas de Madrit y defender al sojuzgado pueblo catalán.
—Y a fe que lo consigues, Jan. No te preocupes más. Ahora mismo hablo con ese berzotas.
O tal vez fuese más bien una corrección interna, una cosa de autocensura. Tal vez el autor de la información, Santi Giménez, llamó al CM para que rebajase el perfil de la noticia, degradándola de “escándalo” a simple “misterio”. En cualquiera de los dos casos, vuelve a quedar claro cómo Florentino Pérez domina los medios madrileños a su antojo y somete a los redactores de los medios de la capital para que denigren la imagen del club cliente de Negreira, siempre tan injustamente denostado. La Central Lechera, más Central Lechera que nunca.
Y llegamos por fin a las portadas, objeto principal de esta sección. ¿Cuál de las dos versiones del escándalo (porque es un escándalo) pensáis que habrá llegado a la portada de As? ¿La de “escándalo” o la edulcorada de “enigma”?
Pero ¡qué listos sois! ¿Cómo lo habéis averiguado?
Ponemos un círculo rojo para que podáis identificarlo en los bajos prisaicos, donde ocupa un lugar terciario y, claro, bajo el formato de “enigma”.
¿Y Marca? ¿Cómo habrá reflejado Marca el escándalo (porque lo decimos de nuevo: ES un escándalo)? ¿A cinco columnas o en un faldoncillo insignificante? ¿Como escándalo o como simple "lío"?
¡BINGO! ¿Qué habéis desayunado? ¡Estáis muy astutos en esta mañana de parón!
Y ahora el colofón del juego. A ver si adivináis cuánto espacio dedica al tema la prensa cataculé.
¡Exacto! ¡Ninguno en absoluto! Tenemos los lectores más avispados del mundo.
Pasad un buen día.