Desde el día 1 del año 1 d. L. M. (después de Luka Modric), muchos madridistas nos hemos preguntado: pero ¿qué hace Modric en Milán? Los Rossoneri pensarán lo mismo: ¿cómo han dejado escapar a Lukita?
El Madrid cuenta con una gran plantilla. No es de recibo infravalorarla. Tampoco dejar de señalar sus carencias. La principal: falta de maestría en el centro del campo. Los de Xabi son como un organismo con varios estómagos, muchos músculos, tres hígados, dos aparatos reproductores generosos y poco sistema nervioso central.
Es indiscutible la capacidad futbolística de jugadores como Tchouaméni, Valverde, Camavinga o Bellingham, pero ninguno de ellos tiene aquello que Modric aportaba. El fútbol no es solo ser eficaz tácticamente, presionar, robar, combinar, romper líneas, llegar, es necesario saber leerlo. Y además es perentorio realizar esa lectura del partido en directo, desde abajo, mientras se está jugando y, en función de las necesidades del equipo, regular el potenciómetro un poco hacia arriba o un poco hacia abajo.
No solo es necesario correr mucho, sino saber cuándo no correr. Hay que oler el momento preciso para llamar a rebato y el tiempo en el que distraer al contrario escondiendo el balón. O cuándo matar un partido. Lukita interpretaba ese papel como nadie. Y precisamente por eso ahora su puesto está vacante.
Hay que sumar que el año anterior se marchó Kroos, el otro futbolista blanco capaz de amaestrar los encuentros. Si a un coche le quitas una rueda, cuentas con la de repuesto, pero si le quitas dos, se queda cojo, y aunque con tres neumáticos no vuelque, no puede alcanzar su velocidad máxima. Algo así le ha pasado a esta plantilla con la marcha casi simultánea de sus Newman y Redford.
¿qué hace Modric en Milán? La única respuesta honesta es incómoda: está desmintiendo, semana a semana, la idea de que su ciclo en el Real Madrid había terminado
Ceballos aporta cohesión y el juego grupal suele mejorar con su participación, pero a menudo no está disponible y el Madrid necesita más. Güler es un superclase, virtuoso y desequilibrante, pero, a causa de su tierna edad, aún no cuenta con el poso de Luka. Además, está aprendiendo a jugar más retrasado.
En el actual Real Madrid, Modric tiene sitio. Sí, tiene 40 años. Sí, no está para asumir la carga de partidos de un chaval. Sí, habría encuentros en los que su rendimiento no sería el óptimo. Sin embargo, es la clave de bóveda que haría que este equipo rodase cuando se queda atascado en el barro.
90 minuti sin Modric son molto longo. Sobre todo, si no se cuenta con ningún futbolista que pueda desempeñar la función que desarrollaba él.
Un ejército de soldados entrenados, fornidos y capaces es peligroso, pero si no cuenta con un cerebro ya no que piense bien, sino rápido, su capacidad destructiva se ve mermada. La cabeza de Modric funciona tan bien como su exterior, y a la misma velocidad que este texto que estás leyendo te llega a la retina.
Un año más de Modric también habría significado un año más de enseñanzas impagables a sus compañeros: a Bellingham, a controlar su entusiasmo; a Valverde, a modular la caballería; a Camavinga, a no perder la brújula cuando se echa al monte; a Tchouaméni, a dominar sin prisa; a Güler, sobre todo, a poner la inspiración al servicio del equipo de manera más constante.
La pregunta sigue resonando en la cabeza de los madridistas: ¿qué hace Modric en Milán? La única respuesta honesta es incómoda: está desmintiendo, semana a semana, la idea de que su ciclo en el Real Madrid había terminado.
Además, ver a Luka Modric con la camiseta de otro equipo que no sea el Real Madrid es como ver a la chica que amas encamada con otro.
Getty Images
Buenos días, queridos galernautas. El bajón de selecciones —expresión acuñada por Jesús Alcaide— ha terminado. Una vez más, me permito glosar vuestra titánica resistencia por no haber sucumbido a la ira ni al desconsuelo, aun a pesar de que motivos no faltan para ellos.
Comencemos con el análisis de las cabeceras presuntamente deportivas de hoy, que este viernes no se va a vencer solo. Una vez más, los medios impresos referidos a deporte demuestran que perciben realidad y rigor como conceptos accesorios y, claramente, opcionales.
Marca, diario ariete o mascarón de la llamada Central Lechera, nos muestra a Lamine Yamal y Hansi Flick recogiendo sendos trofeos que otorga dicho rotativo. La composición se completa con dos párrafos paralelos que no tienen sentido leídos en horizontal ni en vertical. Nada nuevo. Autobombo gallárdico y barcelonismo. En esencia, pareciera que Marca ha incorporado a su libro de estilo un extenso capítulo titulado “Mediocridad” cuya implantación avanza inexorable.
El diario otrora dirigido por Relaño, es decir, As, nos muestra a Varane, ya retirado, diciéndonos que cuando el Real Madrid te llama, todo se para. Qué bien nos vendría Raphaël para suplir la baja de Militão, lesionado con las dichosas selecciones. Esta portada de As podría servir para cualquier día del año, pero han aprovechado la entrega de un ignoto premio al exjugador del Madrid para hacer otro ejercicio de autopropaganda. Estamos convencidos de que ubicará tan prestigioso galardón al lado de sus cuatro Champions.
Los periódicos cataculés son muy de estar a sus cosas y, como diría Butragueño, caray si lo están. Sport nos cuenta que vuelven Joan García y Raphinha y que se apuntan al Camp Nou. El montaje fotográfico empleado podría calificarse de desafortunado, porque bien pareciera que Limak Construction ha confundido las magnitudes dadas en sistema métrico por pulgadas. En cualquier caso, visto el actual estado del coliseo culé, les recomendamos gobernarse con tiento, no vayan a hacerse daño con un cascote.
Mundo Deportivo, el diario del conde de Godó, Grande de España, se decanta, como siempre, por abrazar el voluntarismo en detrimento de la realidad. Reza “Harry Kane sube”. Efectivamente, la postura del delantero inglés en la imagen parece indicar que sube a un autobús invisible. 65 milloncejos tienen la culpa, aunque tenerlos o no nunca ha frenado al Barcelona a la hora de embarcarse en una operación imposible.
No quisiéramos despedir este Portanálisis sin felicitar a nuestro equipo de canastos por su trabajada victoria de anoche ante el Zalgiris Kaunas. La línea es esa, sin duda.
Pasad un excelente día, abrigaos mucho y utilizad la prensa deportiva para lo que sirve, que es introducirla bajo la camisa con fines de aislamiento térmico.
Buenos días, amigos. Como gloriosamente sintetiza Fred Gwynne en su microcuento de hoy: “Cuando despertó del parón, el Real Madrid seguía ahí”. Monterroso madridista. Ya lo intuíamos, pero como somos hombres (y mujeres) de poca fe nos hemos ido a ChatGPT en busca de confirmación.
Perdónanos, Señor, por haber dudado.
Tomamos, pues, al gran epítome del microcuento hondureño y lo parafraseamos, con toda legitimidad, en clave madridista. Despertamos del oscuro letargo del parón y el Madrid sigue ahí. No han conseguido demolerlo al parecer, y muy a pesar de los ataques.
De manera que el final del parón llegó. Podríamos añadir “y tú partirás”, parafraseando esta vez al Dúo Dinámico. Pero tú no vas a parte alguna. Sí has aguantado estoicamente el parón, aquí, junto a nosotros, ¿dónde vas a ir ahora que vuelve lo bueno?
Advertencia: el fin del parón no trae consigo el fin de las gilipolleces y embustes que se emiten durante el parón. Lo que sucede es que, al reanudarse el juego del Madrid, dichas gilipolleces captan menos tu atención. Por ejemplo, si el paradigma del negreirismo, pésimo colegiado en la reserva e hipersectario comentarista Eduardo Iturralde González hubiera proferido la mendacidad que vais a ver ahora en época de no-parón, se habría comentado menos, y puede que hasta a nosotros nos habría llamado menos la atención.
Pero resulta que lo ha dicho durante el parón. En los últimos estertores del mismo, sí, pero durante el mismo. Nosotros lo hemos visto y vosotros, os fastidiáis, también.
Pues sí, se podía haber mordido la lengua, porque una vez que se dice una animalada los demás no pueden, en cambio, morderse los oídos para no escucharla. Jesús Bengoechea no tardó en darle cumplida respuesta tuitera (o equisera).
En fin, amigos. Las portadas del día tienen también un regusto a tardoparón que echan para atrás. Son como el plato canario conocido como ropa vieja, con la diferencia de que la ropa vieja está buenísima. Vamos someramente con ellas, a vista de pájaro, de forma concisa. Monterrosamente.
As ha “charlado” con Griezmann. Griezmann, en el transcurso de la conversación, ha declarado que “quiere más”. Se refiere a su palmarés en el Atleti, suponemos. Nos alegra que quiera más, es decir, que quiera algo.
No sabemos si los dos rotativos capitalinos se han puesto de acuerdo en esto, pero Marca viene también con unos ardores colchoneros dignos de mejor causa. El protagonista de la primera plana gallardista no es otro que Giuliano Simeone, “la gran sensación rojiblanca”, agrega Marca, como si ambos términos no constituyeran casi un oxímoron.
En serio, Giuliano nos parece un buen jugador, y nos resultan injustas las opiniones según las cuales está ahí por ser hijo de quien es (opiniones que por otro lado solo se escuchan en los bares y no en las ondas o las rotativas, donde estarían prohibidas).
Tampoco nos parecen procedentes los típicos comentarios peyorativos. “No es mal jugador, pero no para un grande”. Pues precisamente. Está muy bien donde está.
Sport ha organizado en Madrid una gala para premiar a “deportistas con valores”. Como veis en las fotos de las portadas, el acto estuvo presidido (ved a la espalda de los premiados) por la clásica foto de Messi mostrando su camiseta al público del Bernabéu tras aquel gol que valió para ganar un clásico y para perder una liga. Si esa foto simboliza para esta gente valor alguno, tanto como para mostrarse orgullosamente en su gala, tenemos valores distintos.
En Mundo Deportivo tenemos a Lamine Yamal, que es un chico que no sabemos si os sonará y que en la imagen pisa con su pie izquierdo la cocorota de un tipo que a primera vista nos había parecido Otegi, pero que por fortuna para Iturralde es tan solo Xavi Pascual, el viejonuevo entrenador de la sección de baloncesto culé. Cómo es capaz de volver por esos fueros quien ya ha estado en ellos, y cómo puede ser que haya quien vuelva al redil laportiano cuando ya ha pasado por él, es pregunta que nos intriga tanto como a vosotros. No es el único caso, y la perplejidad nos asola.
Pasad un buen día.
Cuando despertó del parón, el Real Madrid seguía ahí.
Getty Images
A principios de año, Javier Alberdi tuvo a bien invitar a su canal Pepe Kollins a Dani Lagi, más conocido como StripMarvel en el mundo divulgativo del cine de superhéroes. Con más de 800 mil seguidores, es el creador de contenido español más conocido del universo superheroico. Y además, Lagi es un grandísimo madridista. La charla que mantuvieron es bastante recomendable porque aúna la pasión madridista con los grandes nombres del mundo de superhéroes. Ojo con la semejanza superheroica que Dani Lagi empareja al Madrid. Animo a todo el mundo a acercarse a la conversación en el canal de Kollins.
Uno de los aspectos que se trataron en la entrevista son las luchas intestinas que tienen lugar en el seno de la comunidad de seguidores, el colectivo de fans que hoy por hoy llamamos coloquialmente fandom. En el terreno del entretenimiento, fútbol y cine son dos grandes industrias. En ese campo donde la competencia es brutal, la lucha por la atención del espectador es total. En un mundo tan lleno de estímulos como el nuestro, tener el favor de un público hambriento de verdad no es tan fácil. Por ello, dejando de lado a un sector ambivalente que a veces te elige y a veces no, jamás puedes darle la espalda a tu público más fiel.
Tanto Marvel como el Real Madrid representan la excelencia en sus respectivas industrias. Te puede gustar más o menos, pero ambas instituciones dominan con solvencia sus ámbitos y están a años luz de la competencia. Por tanto, las expectativas sobre ellas son máximas. Más allá de la crítica constructiva, existen muchos intereses por menospreciar el trabajo de estos titanes. La dinámica de nuestro tiempo nos lleva a preguntarnos cuánto más durará el filón del fútbol o del cine de superhéroes. Obviamente, siempre existirán películas basadas en el cómic, como siempre existirán partidos de fútbol. Otra cosa distinta es el volumen crematístico.
En mitad de este torbellino, el público fiel juega un papel primordial. Contentar a tus aficionados no siempre es fácil. Siempre hay un sector crítico y otro más acomodaticio. Inclusive, y valiéndome del término taurino, existe ese tendido del siete que jamás se satisface y echa por tierra hasta lo más indiscutible. El sentido común nos aconseja matizar esa hostilidad y darle el lugar que se merece.
En estos días del parón de selecciones hemos tenido un baño de realidad respecto a los intereses oscuros que pueden manejar ciertas entidades o sujetos que llevan la crítica a niveles extraños. Por ello, quisiera apuntar algunas curiosidades positivas que en las últimas semanas se han manifestado a favor del Real Madrid y su leyenda.
En nuestro último y desdichado partido en Champions lo mejor que podemos sacar son las alabanzas que nos lanzaron. En la rueda de prensa antes del partido el técnico del Liverpool comentó: "Vi un muy buen Real Madrid la temporada pasada y lo sigo viendo hoy en día". El entrenador neerlandés Arne Slot se extendió aún más: "Son el mejor equipo de los últimos 10 años, pueden ganar con multitud de estilos, pueden dominar o adaptarse cuando el partido se complica. Siempre encuentran la forma de ganar”.
Por su parte, la prensa inglesa también se deshizo en elogios con el Madrid. Las palabras del redactor jefe de The Sun merecen ser enmarcadas: "El Real Madrid son los Harlem Globetrotters vestidos de blanco. Representan la fuerza y la majestad, la emoción y la villanía, el poder y la gloria. Y son, con diferencia, el mejor equipo que el mundo haya visto jamás, con más del doble de Copas de Europa que cualquier otro club. El Real Madrid llega esta noche a Anfield repleto de Galácticos, como de costumbre, tras haber ganado 13 de sus 14 partidos esta temporada".
Todos los encuentros entre los grandes clubes de Europa siempre nos deja un buen sabor de boca en lo institucional. En cambio en nuestra querida España se nos niega el pan y la sal. Como dijo don Santiago Bernabéu, el antimadridismo es el precio que hay que pagar por ser el equipo más campeón. Supongo que es la explicación más lógica al ser España un país tan cainita donde la envidia es el deporte nacional.
El calendario ahora se torna insólito. Lo que resta del mes de noviembre jugaremos fuera de casa todos los partidos. Tras visitar Anfield y Vallecas, el próximo domingo 23 vamos al Martínez Valero contra el Elche, el Georgios Karaiskakis del Olympiakós y, finalmente, el Montilivi para enfrentar a un Girona en horas bajas. Diciembre empezará igual pues hemos de visitar San Mamés para medirnos a un Athletic Club que siempre se deja la piel en su estadio.
Una de las razones de tan insólito calendario fue el desembarco de La Liga profesional de Fútbol Americano en Madrid. La NFL vio en el Santiago Bernabéu su escenario ideal para su primer partido oficial en España. En esta política de expansión de la NFL por Europa, anteriormente se han disputado partidos en Londres, el encuentro Miami Dolphins - Washington Commanders supone un ascenso más en la escalada internacional de la marca Real Madrid.
Llamaba la atención la admiración que a los jugadores y a los periodistas de la NFL les provocaba ver el Bernabéu o ver en acción el hipogeo. Roger Goodell, presidente de la NFL, comentaba que era un honor estar en este templo del fútbol. No obstante, lo más jugoso fue cuando en la transmisión oficial trataban de explicar al espectador estadounidense la dimensión del Madrid: “Intentamos compararlos con un equipo de la NFL, pero no hay ninguno. Récord de 15 títulos de la Champions League, 36 de La Liga; es como combinar a los Yankees, los Patriots, los Montreal Canadiens y los Celtics en uno solo. Así de constante ha sido su éxito.”
Encaramos pues otro de esos tramos duros de la temporada en el que encadenar puntos es vital. A pesar de jugar tantos partidos fuera de casa, creo firmemente que este reto puede verse como un aliciente bestial para una plantilla ávida de dejar su impronta en la memoria del madridismo. Por ello, si no te va la marcha y los fuegos de artificio, te invito a ignorar las guerras en el fandom y centrarte en el fútbol. Al fin y al cabo, esto es un juego.
Getty Images
Buenos días. Se ha lesionado Eder Militao en un imprescindible, grandioso y vibrante Brasil-Túnez. Sí, era un amistoso, pero el prestigio y el caché de un Brasil-Túnez te lo dan muy pocos partidos. Feijoada vs. Couscous. Ahí es nada.
Se ha lesionado Militao y, aunque aún no sabemos cuánto tiempo le espera en el dique seco, sí conocemos el tamaño de nuestra ira eterna contra el fútbol de selecciones. Selecciones rima con hasta donde estamos.
En un Brasil-Túnez, eh. Alguien va a tener que explicarnos por qué Brasil tiene que jugar contra Túnez. No diremos que alguien tiene incluso que explicarnos por qué tienen que existir Brasil y Túnez porque eso ya sí que sería pasarnos, pero creed que el tamaño de nuestra cólera muy bien podría movernos a soltar barbaridades de ese estilo.
Desde luego, y aun en el entendido de que ambos países deban existir, aceptando incluso que de vez en cuando sus respectivas selecciones nacionales de balompié tengan (por lo que sea) que jugar la una contra la otra, alguien tendrá que explicarnos por qué deben jugar encuentros absolutamente irrelevantes grandes estrellas del fútbol mundial (como Militao), y quién se beneficia de esta situación sin jugarse nada, es decir, quién gana dinero arriesgando el dinero de otros (los clubes).
Los jugadores son activos de los clubes. Son sus inversiones. En este mundo, los frutos de las inversiones (que en este caso se traducen en buenas actuaciones sobre la cancha) deberían disfrutarlas quienes hicieron las inversiones. Es de cajón. La Federación Brasileña de Fútbol no ha invertido un solo euro en Militao, y sin embargo lo disfruta a despecho del riesgo que asume el propietario del activo (suena frío, pero los jugadores son eso), que es el Real Madrid. De vez en cuando, el riesgo se concreta y el propietario del activo sufre una merma en el valor del mismo, merma causada por un tercero que nada tiene que ver con la inversión.
En la vida se suele decir que al que algo quiere algo le cuesta. ¿Qué le cuesta a Brasil contar con Militao? Nos tememos que absolutamente nada. Lo disfruta sin asumir coste significativo alguno a trueque de ese disfrute. Se aprovecha, en cambio, de la asunción de costes por parte del Real Madrid, que es quien paga el sueldo del futbolista para que luego este se vaya a jugar con el equipo de su país y vuelva lesionado, aún no sabemos para cuánto tiempo. Es un expolio, un sindiós y un abuso.
Estamos, la verdad, demasiado irritados como para llevar a cabo el habitual análisis de las portadas, portadas que en el mejor de los casos dedican un mínimo espacio a este nuevo descalzaperros de las fechas FIFA. Si ya habitualmente no son temas que nos fascinen, hoy podemos afirmar que la clasificación matemática de España para el Mundial (como la de otras selecciones, que van directos o jugarán repescas), el optimismo de Laporta para jugar la Champions en el Camp Nou o el hecho de que De la Fuente se negara a estrechar la mano de un linier nos la traen prodigiosamente floja.
Pasad un buen día.
Siento haber utilizado el titular para atraer lectores y hacerles caer vilmente en la trampa, cual animalillos inocentes. No, en realidad no me arrepiento en absoluto. Y ya que has llegado hasta aquí, ¿por qué no seguir leyendo para tener argumentos con los que discutir?
Y sí, ya sé lo que me vais a decir, algunos de vosotros incluso con los ojos inyectados en sangre y vociferando a pleno pulmón: ¡¡PERO SI HEMOS PERDIDO 4-0 CONTRA EL BARÇA OTRA VEZ!! Es cierto. La realidad no se puede negar. Es doloroso. Cometimos errores imperdonables. Pero te invito a que veas el partido y, sobre todo, a que leas la crónica del compañero Fernando Alcalá-Zamora para que veas que el resultado no refleja lo que fue el partido.
Cada día tengo que escuchar y leer cómo mucha gente reniega de la sección. Que no es rentable, que está abandonada, mal dirigida y que nunca ganarán nada importante. Hay otros que dicen que hasta que no consigan una Champions no empezarán a seguirla.
Como madridista me duele enormemente que se vaya contra cualquier sección del club, pero nunca he visto que clamen por el cierre de la sección de baloncesto, que es bastante antigua y que la mayor parte del tiempo es deficitaria. La cantera también lo es. Espero que no se cierren nunca, porque disfruto de ambas. Sólo era un apunte.
Pero la sección del femenino de fútbol tiene muchos haters. Haters madridistas, que es lo que me sorprende. No me gustan las redes sociales y, hasta ahora, las había utilizado sólo por motivos de trabajo. Llegué a Twitter hace sólo tres años, ya cumplidos los cuarenta, llevada por la curiosidad de todo lo que me habían explicado, pero sobre todo para ver qué decían y cómo reaccionaban en los partidos los youtubers que había empezado a seguir.
Descubrí un mundo nuevo. En general muy positivo. Quizá porque tengo un perfil bajo y no me conoce nadie, pero hasta ahora la experiencia ha sido muy buena, pues he conocido a gente maravillosa. También, por desgracia, descubrí la parte más oscura: esa gente que tiene tanta ponzoña y odio en su interior, que tienen unas vidas tan miserables y vacías, que son capaces de decir las barbaridades más abominables.
Pero lo que más me sorprendió no fue eso. Ya lo esperaba. Lo que más me sorprendió es descubrir a los madridistas antimadridistas. Sí, a mí también me estalla la cabeza. No es un juego de palabras, es la realidad. Y vosotros también los veis diariamente.
Son madridistas que reniegan de todo lo que tiene que ver con el club y que están en continua lucha contra el Real Madrid: el presidente, el entrenador y los jugadores. No pasa sólo en épocas de vacas flacas o de crisis, sino incluso cuando se ganan títulos importantes. Todos lo hacen mal: el presidente no tiene ni idea, ellos saben mucho mejor cómo entrenar un equipo que el director técnico que se sienta en el banquillo, y qué decir de los jugadores. Son todos unos mercenarios y malísimos. Proponen continuos fichajes que son mejores que los nuestros y, cuando alguno de ellos viene, al tercer partido lo suelen estar matando, para sugerir otro nuevo.
Viven en la crisis continua y les encanta. Y, cuando opinas de una manera más sosegada, te hablan de exigencia. Esa exigencia que se ha malinterpretado y que se ha vuelto tan tóxica y surrealista que, cuando no ganamos una Copa de Europa, reina la esquizofrenia. No sé cómo vivirían esos doce años que transcurrieron entre La Novena y La Décima. Ni imaginarme puedo la travesía en el desierto de esos treinta y dos años interminables.
Perdonad mi ingenuidad y candidez, pero yo me hago esta pregunta. Eres del Madrid. Has elegido ser feliz. ¿Por qué te empeñas en ser infeliz y buscar razones para ello? Si te gusta ese sentimiento, ¿por qué no eres del Atleti?
Pues si esto pasa con el fútbol masculino, que tiene 123 años de historia y que es el club más exitoso de todos los tiempos y continua siéndolo (porque no lo fue sólo en una época lejana, sino que ha tenido continuidad), no os quiero contar con el femenino.
La sección de fútbol femenino es bebé. Tiene tan sólo cinco años. Se fundó en julio de 2020. Y sí, se compró al Club Deportivo Tacón, que había ascendido a Primera División el año anterior. Se habla de que el Real Madrid no estaba interesado en tener sección femenina, pero que había cedido a la presión social y por eso decidió abrirla. No lo discuto, porque no tengo información, aunque es bastante posible. También os digo: me da igual. Desde el momento en que existió, me ilusioné enormemente con ella.
Pero la de madridistas que le tienen un odio visceral a esta fracción es increíble. Y mi pregunta es ¿por qué? ¿Por qué tanta inquina? Tengo una teoría, pero como muchos se van a sentir ofendidos, prefiero guardármela para mí, al menos de momento. Lo último que quiero es crear problemas a este prestigioso medio.
Los comienzos siempre son duros. El equipo masculino tardó 14 años en ganar la primera liga. Nosotras estamos en buen camino. Cada año dando un paso más. Por supuesto, exigiendo la excelencia, aunque hay muchas cosas para mejorar. De hecho, tan sólo estamos iniciando el camino. Pero ya hemos logrado pequeños hitos, que son grandes aunque no nos hayan dado ningún título todavía, como haber sido finalistas de la Copa de la Reina hace dos años, y en la temporada pasada ganar al todopoderoso Barça y al actual campeón de la Women’s Champions League: el Arsenal.
Aún así, todavía hay mucha gente que sigue sin ver esos triunfos. Consideran que se deberían hacer más fichajes y de más calidad, pero luego se quejan de que quita inversión a las otras secciones. Y que deberían ganar ya una liga o una Champions. Es que no es tan fácil.
Para que un proyecto se desarrolle de manera correcta debe hacerse con cabeza y debe cocerse a fuego lento. El fútbol ya nos ha demostrado en varias ocasiones (PSG y Manchester City son un buen ejemplo) que no sólo se trata de gastar cantidades ingentes de dinero y coleccionar jugadores como si fueran cromos. Esto no te garantiza ganar. Lo hemos visto.
Yo considero que el Real Madrid, con sus defectos por supuesto porque la perfección no existe (aunque mucha gente se piense que la atesora), lo está haciendo bien. Está construyendo desde los cimientos poco a poco, y cada vez se hace un mejor trabajo. Se ve la evolución en su conjunto.
¿Qué excusa buscarán ahora los haters? Sí, puede ser la no consecución de títulos. Pero si, aunque no ganemos trofeos, el femenino no sólo se sostiene a sí mismo sino que es capaz de generar beneficios, tampoco estamos tan mal. Evidentemente no son los ingresos que consigue el masculino por razones más que obvias, pero no hay que despreciarlos.
Mientras escribo estas líneas, me vienen a la cabeza recuerdos del profesor que más me impactó en la universidad cuando estudiaba Ciencias Empresariales: José María Gay de Liébana. Quizá le recordéis. Era un reputado economista que a menudo aparecía en la televisión, y un periquito empedernido. Nunca dejaba indiferente a nadie: o lo amabas o lo odiabas. Que Dios lo guarde en su gloria.
Nos daba una asignatura que fue mi preferida de toda la carrera: Análisis de Estados Financieros. Las clases se basaban en analizar los balances de clubes de fútbol. Os hablo del año 2007: Real Madrid, FC Barcelona, Atlético de Madrid, Bayern de Múnich, Manchester United, Juventus de Turín, etc. Los futboleros disfrutábamos como locos esas clases al conocer los intríngulis de las cuentas y aprendiendo a leer entre líneas.
Aquí tenéis la cuenta de Pérdidas y Ganancias de la temporada anterior:
Por dar algunas pinceladas, ya que no quiero convertir esto en un exhaustivo análisis que acabaría provocando el bostezo, os cuento que la diferencia entre los ingresos de socios y del estadio respecto al año pasado es considerable. Contamos con 274.000 € más. Es una gran noticia que haya más abonados y que se hayan vendido más entradas en el Di Stéfano, a pesar de que Valdebebas no queda precisamente a tiro de piedra.
Al haber llegado más lejos en la WCL, obtuvimos 214.000 € más de ingresos, superando el millón de euros. Los de marketing han aumentado en más de 178.000 €. Ya tenemos más de 10 millones de ingresos en esta partida.
Por el contrario, las percepciones por retransmisiones han sufrido una rebaja considerable: de 977.000 a 441.000 €, menos de la mitad. Esto puede deberse a las rebajas que se han producido en los contratos con las televisiones para que se sigan retransmitiendo los partidos, a pesar de la poca audiencia que tienen todavía. Es algo que se reflejará nuevamente en las cuentas del año que viene, pues hasta último momento la liga quedó en el aire. Se desconocía si iba a retransmitirse y quién lo haría. Afortunadamente se pudo cerrar un acuerdo con DAZN. La Women’s Champions League, que emitía el año pasado Movistar Plus, ha pasado ahora a verse por Disney +, que al fin y al cabo forma parte de la misma plataforma/grupo.
Desconozco si este cambio ha supuesto algún cambio a nivel de ingresos, pero en la liga sí. Para que le cuadraran las cuentas a DAZN, se han tenido que ahorrar bastantes recursos. Por este motivo, la realización de los partidos deja mucho que desear, pero tenemos que estar contentos porque podemos verlos. Otro triunfo más de nuestro lamentable presidente y vicepresidente de la Real Federación Española de Fútbol Javier Tebas Medrano.
¿Pretendo con esto convencer a nadie? Ni mucho menos. Yo pienso que cada uno debe ser libre de elegir lo que hace con su tiempo libre y a quién ama u odia. Si no te gusta el fútbol femenino, lo respeto totalmente. No te pido ni ayuda ni apoyo. Pero al menos, a los que sí nos gusta, déjanos disfrutar.
Os dejo aquí las cuentas para que podáis comparar ambos ejercicios económicos. Lo que os decía: malos momentos para los que quieren cerrar el Real Madrid Femenino.
Este fin de semana fue la NFL en el Bernabéu, por fin, un «evento» que, por lo visto, estaba esperando todo el mundo. Como ahora todo son eventos y «experiencias»…la NFL era una de esas cosas por las que se acometió la reforma del estadio Santiago Bernabéu, o al menos eso nos dijeron. Aunque ahora es Estadio Bernabéu o Bernabéu a secas, sin el Santiago ni tampoco el el delante, que deben sonar, supongo, demasiado a español y a castizo ya a estas alturas globalistas de nuestras vidas.
Uno tiene la sensación, como con la Fórmula 1 y tantos de estos espectáculos, de que con estas cosas gana mucho dinero alguna gente, menos de las que cabría imaginar, y que sin embargo, el resto, vamos a encontrar, al día siguiente, el autobús, el metro y el tren de Cercanías igual de masificado, si no más.
Llegó la NFL y la gente se volvió loca. Estaba allí todo quisque, hasta Ayuso y Zidane, y Florentino, claro, en la gloria, aunque leí alguna noticia que empañaba el jolgorio general, insinuando que, para el año que viene, los americanos vendrían de nuevo a Madrid, pero al Metropolitano. Al menos así lo publicaron El Confidencial y Vozpópuli, que aludían a la fortaleza económica del estadio del Atlético de Madrid, que la verdad se está llevando toda la pila de conciertos que, en teoría, iba a acoger el Bernabéu. Esto ya sería el colmo, claro, pero son cosas que con el entusiasmo por los Dolphins y los Patriots que había por todas partes, pasaron desapercibidas. Con decir que hasta el comisario Fortes, de RTVE, se vio compelido a tuitear sobre el acontecimiento, es suficiente para hacerse una idea de la magnitud que tuvo el evento en el enésimo fin de semana de parón de selecciones.
Todo estaba sumergido en una atmósfera de cosmopaletismo que daba cosa verla y eso al parecer es el futuro, que ya está aquí: la vieja tragedia del fútbol reconvertida en el espectáculo del soccer
La gente estaba muy contenta con la NFL, de la que ahora todo el mundo entiende. La verdad es que a tenor de las fotos y vídeos que circulaban por X, la cosa tenía un punto a Bienvenido, Mr. Marshall que daba grima, cringe y lache, todo junto. Los americanos, que inundaron la ciudad como es normal, teniendo en cuenta que allí un proletario promedio blue collar gana lo que aquí un ejecutivo, podían hasta beber cerveza dentro del estadio, cosa que los de aquí no podemos cuando vamos a un «espectáculo deportivo». Sin embargo, alguno se quejaba, por X, de que Europa aún no está preparada para acoger la «experiencia deportiva» al estilo americano: los pobres no cabían en los asientos y éstos, además, no tenían reposavasos ni bandejas para que nuestros caporales gringos pudieran comerse a gusto sus hamburguesas y perritos king size cada diez minutos acompañados de sus buenos litros de coke. Estos europeos…
Hubo himnos, bandas militares y toda la parafernalia del entertainment yanqui, que hizo los ojos chiribitas de cientos de nuestros compatriotas. Que, literalmente, flipaban con todo el espectáculo, inevitablemente de cariz circense como casi todo lo que lleva el sello useño. Todo estaba sumergido en una atmósfera de cosmopaletismo que daba cosa verla y eso al parecer es el futuro, que ya está aquí: la vieja tragedia del fútbol reconvertida en el espectáculo del soccer, o sea, lo que aprendimos a querer hace mucho tiempo no siendo más que un pastiche.
La NFL, hablo de España, es algo que interesa a muy poca gente. Desde luego que a cada vez más, claro: Internet aproxima todo lo humano, por más lejos que ocurra y no hablo sólo geográficamente, aunque ya no hay casi nada remoto para el hombre sin cultura, o aculturado por el imperio. Aun así, la gran provincia española sigue siendo futbolera y el principal vivero social del Madrid, aunque al Madrid ya no le interese. Llegué a leer que resultaba más barato ir al Bernabéu a ver la NFL que un partido cualquiera de liga o de la Copa de Europa. Así es como están las cosas.
Si el fútbol es ya una cosa indigerible, del americano prefiero no hablar. Se podría haber aprovechado la coyuntura para empaquetarle a Camavinga a cualquiera de los dos equipos. Tendría futuro de quarterback y, si total, casi siempre está lesionado y cuando juega, reescribe Las ilusiones perdidas de Balzac…
El español es muy novelero y el que vive en Madrid, más. Al fin y al cabo con los americanos no había skin in the game como ellos dicen: se podía chillar y aplaudir como a las focas en el acuario. Cuando aparezcan por La Castellana el Celta y el City, eso ya será otra cosa. Está claro que no es lo mismo ver a esos bigardos echándose carreras por el césped lleno de líneas ininteligibles, que hay más rayas ahí que en una pista de tenis, que seguir atento las «evoluciones» de Rodrygo por la banda derecha. Hay un bajón evidente que el público va a notar. Y encima, sin poder beber cerveza dentro del campo.
Getty Images
Buenos días. Ánimo. Hemos dejado atrás el ecuador del parón, y todo hace indicar que el Real Madrid sigue en pie. Cuando el parón finalice oficialmente, o sea, al otro lado de este desierto infestado de minas antipersonales, nos espera el equipo de nuestros sueños. Seguirán los ataques, las minas seguirán explotando a nuestro alrededor. Pero al menos, para compensar tanto padecimiento, al mismo tiempo, podremos verlos jugar. Podremos verlos ganar, verlos perder. Pero la ilusión volverá en todo caso.
El secarral, afortunadamente, no es completo. As lleva un par de entrevistas por las que hay que felicitarles. Son buenos logros desde el punto de vista estrictamente periodístico, pero además, en ambos casos, han supuesto un servicio para el madridismo, un bálsamo en medio del pesimismo desgarrado de parte de la prensa y del madridismo en redes, sobre todo.
Sí hace unos días el diario madrileño soplaba sobre el escozor del vinagre gracias a una entrevista con Ancelotti, en la cual el técnico italiano mostraba su apoyo a Xabi Alonso, hoy no es otro que Karim Benzema quien se asoma a la portada de As, y lo hace para llevar a cabo un acto de defensa similar del tolosarra.
Es bueno que las leyendas vengan a poner paz y cordura en medio de un madridismo (?) desatado en su histerismo a cuenta de un par de malos resultados, a pesar de que el equipo va primero en liga y es Top8 en Champions.
“Me gusta este Madrid”, suelta el mito francés, así, sin anestesia. Pero ¿qué dices, Karim? ¿Acaso no te has enterado de que todo es un desastre sin paliativos? ¿No sabes que jugamos tan mal como el año pasado, y además todo el rato, o sea, mal sin altibajos? ¿No sabes que el vestuario es un polvorín? ¿No has visto en las noticias que no hay reconciliación posible entre Vini y Xabi, entre Jude y Xabi, entre Vini y Jude? Todo es un puñetero cataclismo, Karim, y la verdad es que no entendemos qué haces viniendo aquí a poner paños calientes a una situación insostenible.
A ver si lo que va a suceder aquí es que Karim Benzema es uno de esos oficialistas. Acabáramos. Karim, esbirro de Florentino. Karim, lacayo de la Dinojunta. Qué decepción. Dinos la verdad: ¿estabas ya a sueldo del Ser Superior cuando le metiste tres goles al PSG? ¿Acaso no conoces la exigencia intrínseca e indesmayable que corresponde a la institución? Para que el proyecto vaya bien, si es que aún estamos a tiempo de salvarlo, es menester no animar a Xabi Alonso, no, sino decirle todo el rato que todo lo que hace es una reverendísima cagada. Solo así reaccionará, como le pasó a Tchouaméni, que ahora es bueno, así, de pronto, y ello es posible solo porque le dijimos lo contrario, o sea, que era un asco.
“Me gusta este Madrid”. “Xabi Alonso lo está haciendo muy bien”. Karim, nunca pensamos que llegarías a hacer una cosa mágica, que es mentir. Este Madrid no te gusta, no profieras embustes, no te puede gustar porque no le gusta a nadie y no tiene absolutamente nada bueno. Y no, Xabi Alonso no lo está haciendo bien y mucho menos “muy bien”. Tratas de engañar a la afición que antaño tanto te quiso. Es lo que tiene estar en nómina de los poderes fácticos, ¿eh, Karim?
¿Qué será lo siguiente, Karim? ¿Qué nueva y alambicada forma de traición nos reservas? ¿Acaso afirmar que 1.200 millones de ingresos, nuevo récord en la historia del fútbol, no están nada mal, cuando todo el mundo sabe que la situación económica de la entidad es desesperada? ¿Negarás que la cubierta retráctil está estropeada? ¿Es que no sabes que cuando está abierta es porque no puede cerrarse y que, asimismo, solo el hecho de que no puede abrirse explica el que en ocasiones esté cerrada? ¿No serás tú también de los que aplauden la bochornosa invasión yanqui que produjo el partido de la NFL, ese aquelarre que solo sirvió para vulnerar los derechos civiles de los vecinos de la zona, algunos de los cuales tuvieron problemas para aparcar (curiosamente, los mismos que se oponen a la construcción de un parking)?
Ay, Karim, ay. Qué suprema desilusión. ¿Qué será lo próximo, exadmirado amigo? ¿Pedir algo de paciencia con el equipo? ¿Escuchar al club cuando exponga sus ideas respecto a una hipotética modificación en la estructura de propiedad, en lugar de empezar ya por oponerse con toda vehemencia a lo que aún no se conoce, ahora, ya, antes de que se expliquen?
Tu oficialismo nos ha herido profundamente, Karim, como nos hirió en días pasados el de Ancelotti. Cuando uno se va del Madrid, lo que se espera de él es que hable mal del Madrid. Entonces ¿qué demonios está pasando aquí?
Mientras nos hacemos estas acuciantes preguntas, poseídos por la decepción y la ira, os dejamos con el resto de portadas del día. Parece ser que este fin de semana el equipo cliente de Negreira volverá a jugar en su estadio, el cual, tras las obras realizadas, dispone de… ¡¡cuatro enchufes!!, que lo contó (y los contó) un periodista afín.
Y de eso, ¿qué dices? ¿Eh, Karim?
Pasad un buen día.
Tal día como hoy en 1980, la Voyager I —recordemos que Voyage, Voyage es la canción favorita de Jesús Bengoechea— envía las primeras imágenes de Saturno, con mejores tomas que las proporcionadas por Óscar Lago cuando una acción puede beneficiar al Real Madrid.
11:16 am. Vibra el móvil. Es Jesús, el de Voyage, Voyage:
—¿Quieres ir a la cena de Primavera Blanca el viernes? Yo no puedo, tengo pubalgia (ver artículo de Matilde Lorenzo).
—¡Sí!
—Irás con otro galernauta.
Tal día como hoy en 1921, el director de cine Louis Delluc organizó en el cine Colisée de París una sola representación de El gabinete del doctor Caligari. Acudió un señor de Guadalajara que se perdió cuando iba camino Soria.
11:27 am. Escribo a Jesús:
—Buenas, ¿sabemos hora, lugar y acompañante?
—El acompañante es Falstaff. No encuentro el flyer del evento. ¿Puedes preguntar a Manuel Matamoros lugar y hora?
A continuación hacemos una broma obscena no reproducible aquí al unísono, como si mediara telepatía.
11:31 am. Escribo a Manuel:
—Hola, Manuel. Me ha cedido Jesús su invitación para ir a la cena de hoy de Primavera Blanca, pero no encuentra el flyer del evento con el lugar y la hora del mismo, imprescindibles para poder llegar. ¿Me lo puedes pasar tú, por favor?
1:00 pm. Escribo a Falstaff:
—Me informan de que soy tu acompañante femenina para la cena de hoy. Llevaré escote de barco y náuticos de tacón de aguja. El boss no sabe el lugar ni la hora. Manuel aún no me ha respondido. Siempre podemos probar a ir a todos los sitios del mundo hasta dar con el correcto. Si SSMM los Reyes Magos pueden en una noche, ¿por qué no nosotros?
—Seamos modernos. Yo llevaré vestido de organza color albaricoque con corpiño drapeado y escote palabra de honor, falda modelo mundo con capas en espejo y decoraciones en fina pedrería del mismo color. Lo del lugar y la hora son detalles sin mayor importancia. Algún sitio encontraremos donde nos den de cenar. No sé qué diantres pinto yo en la cena de Primavera Blanca, pero a mí el boss me dijo que si iba en su nombre me daban de cenar gratis. Y una cena es una cena —en mi cabeza resuena el «Un hombre en la cama siempre es un hombre en la cama» de Luis Ciges.
—Lo mismo me ha ocurrido a mí —le respondo.
—Creo que tenemos que buscarnos una coartada, por si acaso. Propongo que seamos la pareja gay madurita que le ha decorado la casa a los novios.
1:33 pm. WhatsApp de Manuel:
—Hombre, claro. Estoy encantado de que (censored) en el ambiente más sano del madridismo.
Me envía lugar, hora, programa, menú y ubicación para el Google Maps. Rapidez y eficiencia, sin fruslerías.
Le reenvío la información a Falstaff. Quedamos a las 9:00 pm en la puerta.
8:50 pm. Mientras camino extraviado por la zona, me llama Falstaff.
—Ya estoy en la puerta.
—Yo voy por un sitio donde hay un cartel que reza «Género fresco», creo que por aquí no es, lo deduzco porque no veo la sede de ningún partido político cerca.
—Está al otro lado de donde te indica Google.
En tres minutos me planto allí. Nada más entrar nos topamos con Fantantonio y Rebeca. Besos, ternura, qué derroche de amor, cuánta locura.
Nos avista Manuel. Ejerce de anfitrión igual de bien que insulta. Saludamos a Ana, una grande en Primavera Blanca y en el madridismo en general. Matamoros procede a presentarnos al inigualable Richard Dees y a su acompañante, con quienes compartiremos mesa junto a Rebeca y Fantan.
Manuel se marcha a atender otros compromisos y nos deja en compañía de ellos, con quienes disfrutamos del cóctel mientras despellejamos al sector oligofrénico del madridismo y a todo el antimadridismo. Un rato con Richard convalida un doctorado en el Real Madrid. Y si es con cerveza, dos.
Cuando acaba el cóctel, nos sentamos en la mesa cuatro. «La de Ramos», comenta Valderrama. En el cartelito pone José Luis. No se refiere a mi hermano, sino al famoso hostelero.
Nos sirven agua, vino blanco y vino tinto. Tomo de todo y en ese orden.
Para comer, primero lasaña de setas y triguero con bechamel (mucho, perdón) trufada. Está bueno.
Después, carrillera estofada de ternera o pescado. Una camarera pregunta qué dos personas de la mesa hemos pedido carrillera sin lactosa. Ponemos cara de no tener ni idea. Se las endilga a Antonio y Rebeca. Madridismo sin lactosa solo tiene sentido después de Parmalat y Reny Picot.
El postre, riquísimo. No sabría decir qué era. Café.
Hora de los discursos. Primero agarra el micrófono Manuel. Procedo a grabar para luego recordar qué dice y poder escribir este artículo, pero me da pereza revisionarlo y prefiero recurrir a mi dañada memoria. Probablemente me invente la mitad.
Intervención larga, a lo Fidel Castro. Pondera el papel de Primavera Blanca —importante de verdad, aquí no hay broma— en este 13º aniversario de su fundación y reconoce el mérito de los protagonistas de tanto trabajo, de forma individual, por sus nombres, y colectiva. Aplausos. Muchos.
Pido un par de veces más vino tinto. Está bueno. El camarero sirve de manera rápida y profesional.
También tiene palabras para La Galerna. Se lo agradecemos de corazón, al igual que la invitación.
Aplausos. Muchos.
Toma la palabra Eduardo Fernández de Blas, vicepresidente del Real Madrid Club de Fútbol. Su alocución no es la típica aburrida. Salpica su discurso con una fina ironía muy madridista y se lleva una ovación cuando defiende a Vinícius. Grande, Eduardo.
Aplausos. Muchos.
Falstaff y yo nos acercamos a Manuel y al vice, quien tiene unas bellas palabras para La Galerna. Pregunta por Jesús Bengoechea. «Tiene pubalgia», respondemos.
Nos hacemos retratos para poder presumir después.
Barra libre y un señor poniendo música.
Salgo a la calle con Richard Dees y el gran Antonio Hernández, quien nos comenta que su padre fue uno de quienes suscribieron bonos para financiar la construcción del Bernabéu. Honor.
También conozco a los admirados Juanpa Frutos y Diego J. Montero. Y a más honorables madridistas a quienes pido disculpas por no incluir (parezco Roberto Gómez cada vez más).
Al volver al interior, Fantan y Rebeca están con LaMesetaÜberAlles. Top. Hablamos de cosas del Madrid, normal. Mencionamos a Valdano, valoramos su figura, y alguien dice que bebe de PRISA. Replico que yo también, pero todo junto y con minúsculas.
Falstaff ya se había ido porque no quería beber deprisa, tenía que conducir.
La velada se prolonga en un ambiente distendido y muy agradable. Nos vamos cuando se va la gente de orden: en cuanto se acaba la barra libre.
Larga vida a Primavera Blanca.
Fotografías: Rebeca Egido y Francisco Javier Sánchez Palomares