Buenos días, amigos. En la resaca de las elecciones blancas, la prensa deportiva del día viene fundamentalmente enfocada a los planes del mejor club del mundo en lo tocante a la temporada próxima. Entre estos planes figura de manera destacada José Mourinho, oficialmente confirmado como nuevo técnico por Florentino Pérez aun antes de revalidar su mandato.
Mourinho fue una de las primeras promesas electorales del recién reelegido presidente. Es difícil calibrar hasta qué punto esta promesa incidió en la reelección. Nuestra sensación es que, aunque Mou despierta pasiones encontradas, para bien y para mal, tiene un grado de aceptación bastante alto como posible catalizador de una mejor ética de trabajo en el seno de la plantilla, y que su segundo advenimiento es en líneas generales acogido con alegría por gran parte de la afición.
También es verdad que a quien los socios votaron masivamente, conscientes de la trascendencia de lo que estaba en juego, fue al propio Florentino. Le habrían señalado igual como su próximo presidente aunque hubiera venido de la mano del oso Yogui para la dirección técnica. Los socios se movilizaron para evitar una hecatombe institucional, no en virtud de tal o cual programa en el área deportiva.
Pasado el susto, esquivada la bala, hay que empezar a pensar en que la pelotita entre, y un hombre con la experiencia y valía del portugués se antoja un buen activo en pos de esa meta.
As nos saluda desde su primera página con una imagen un tanto rara de Mou. Nos gusta, no obstante, la matrícula del vehículo al que está encaramado sosteniendo esas botas de manera algo desconcertante: “SP3Cl4l1”. Sí, The Special One vuelve a casa, y en la emoción de ese retorno propondríamos un ascenso a The Very Special One, pues en algo se tiene que notar el transcurso de los años y porque nos recuerda a aquella pegadiza canción de la Velvet.
Oh, someday, I know someone will look into my eyes
And say, "Hello, you're my very special one"
But if you close the door
I'd never have to see the day again
Mourinho no cierra la puerta a nadie, más bien la abre a una colección de nuevos jugadores cuyos nombres vamos e iremos conociendo poco a poco. Sabemos que de momento nos hemos pertrechado en lo defensivo con dos incorporaciones que en La Galerna aprobamos, no sin algún entusiasmo además. Konaté y Dumfries son dos buenos refuerzos para la zaga, fichajes a los que podría unirse una gran estrella si la oferta de 150 millones que anunció para hoy Florentino es aceptada por el club en el que esa enigmática estrella juega. ¿Quién será? Parece claro que lo que el equipo necesita de manera más acuciante es un centrocampista creador de juego. En La Galerna no ocultamos que soñamos con Vitinha, pero no disponemos de ninguna confirmación de este extremo.
También está claro que, para que se pueda abrir la puerta a estos jugadores, deberá cerrarse también, por dentro, a otros que deberán abandonar el club, y este proceso conllevará una dificultad aún más acusada que la de las nuevas incorporaciones. Nadie se quiere ir del Real Madrid, y los jugadores con contrato en vigor que no sean del gusto del Very Special One no lo van a poner fácil. La “lista de Mourinho” de la que habla As estará supeditada a otra que será la lista de bajas, y habrá que hilar muy fino en esa tarea. Para que vengan Gvardiol o Calafiori, será necesario que antes salgan otros. Como dicen los angloparlantes con envidiable laconismo, “good luck with that”.
Fijaos en cómo incluso la prensa cataculé brinda portadas a Mou. ¿Detectamos un principio de canguelo en esta aproximación prioritaria a la situación del rival? Los medios antagonistas son muy conscientes del papel esencial del de Setúbal en aquel girar de tornas de hace catorce o quince años. El destino parecía encaminado a una larga y lacerante hegemonía culé en el panorama nacional y europeo, pero Mou y los suyos truncaron de cuajo esa posibilidad y cambiaron el curso de la historia. No es de extrañar, por tanto, que por esos lares se contemple con alguna inquietud el arribo del Very Special One.
Con esta expectación, queridos amigos, y con las otras dos portadas del día, os dejamos por hoy.
Pasad una buena jornada.
Buenos días, amigos. Florentino Pérez ha ganado las elecciones y seguirá siendo presidente del Real Madrid cuatro años más. Florentino Pérez ha ganado las elecciones con una abrumadora mayoría de los votos emitidos, imponiéndose a su rival en todas las categorías de edad. Florentino Pérez ha ganado las elecciones y, con él, la seriedad ha ganado al populismo; la sensatez al arribismo; el rigor a las vísceras; la madurez al infantilismo; la prudencia a las ocurrencias; la universalidad del club al piperismo; la visión de futuro a las propuestas apolilladas; la rectitud moral a la criminal ambigüedad sobre los Ultra Sur; la certidumbre de una gestión ejemplar —con sus errores, como toda obra humana— al aventurerismo de inciertas consecuencias. Congratulémonos.
Florentino Pérez ha ganado las elecciones, y su éxito es el éxito del Real Madrid. El éxito del Real Madrid y el fracaso no sólo de su rival, sino también de los oscuros intereses que se amalgamaban y escondían tras la candidatura del joven —y hasta hace dos semanas, apenas conocido— empresario alicantino. Los intereses espurios de quienes pretenden acallar la voz del Real Madrid para que deje de gritar que Tebas está desnudo y el fútbol español corrupto hasta el tuétano. Los de quienes odian al propio Florentino por motivos empresariales y personales, y han desempeñado un papel crucial en el ensamblaje de la candidatura rival, así como en la utilización de ciertos medios y grupos de comunicación como desorejados arietes antiflorentinistas. Y finalmente, los inconfesables intereses de los medios de comunicación financiados con publicidad de la LFP, o simplemente ávidos de volver a épocas pasadas en las que se les permitía bastardear el club a placer. Celebrémoslo.
No es el día ni es el momento, pero queda por escribir la historia de la actuación de ciertos —qué decimos ciertos, ¡de numerosos!— medios de comunicación en esta campaña electoral. Citemos, sin ánimo de exhaustividad, la parcialidad y la guerra sucia de todo el grupo Unidad Editorial, con Marca y El Mundo a la cabeza, de El Confidencial, del ABC, de la COPE, de la SER, e incluso de un medio de titularidad pública como RTVE, han sido ciertamente inauditas.
Nada tiene de ilegítimo que un medio privado adopte una línea editorial en favor de uno u otro candidato. Sin ir más lejos, La Galerna no ha disimulado en ningún momento su opinión desacomplejadamente favorable a la continuidad de Florentino y contraria a muchas de las propuestas de su rival, por demagógicas y alcanforadas. Tampoco ha sido tímida a la hora de expresar sus abundantes recelos ante las extensas sombras que arrojaba la candidatura del aspirante. Pero una cosa es marcar con claridad una línea editorial y argumentarla, y otra muy distinta tratar de engañar a la opinión pública mediante supuestas noticias que no son sino publirreportajes de una candidatura, titulares que no se sustentan en la realidad, portadas dando por ciertas promesas de un candidato que fueron desmentidas por sus protagonistas a los pocos minutos, o poniendo cualquier declaración de Florentino en tela de juicio con mayor o menor sutileza. Todo ello, claro está, al socaire de una pretendida imparcialidad ridículamente impostada y más falsa que un euro de madera.
Marca sin duda se lleva la palma en la competición de dudoso prestigio por ser el medio de comunicación que ha observado un comportamiento más indecente y desaprensivo en toda la campaña. El diario de Gallardo (de nombre) debió de ver en el proceso electoral la oportunidad de acabar con el objeto de su obsesión desde hace años, y al grito de “¡ancha es Castilla!”, decidió echar el resto y redoblar el envite. Bajo el lema Delendum est Florentinus, puso en el empeño toda su potencia de fuego. No hubo industria torticera que Marca no emprendiera en pos de ese objetivo.
Entrevista-sábana al aspirante que más bien fue entrevista-alfombra, cálida y mullidita. Titulares sonrojantes (cómo olvidar aquel antológico “multitudinaria llegada de Enrique Riquelme al Bernabéu con gritos de “¡Presidente, sálvanos!”, o aquellos “Mou vendrá con un bombero” justo encima de “Riquelme: pueden ser las últimas elecciones, viene la privatización”). Manipulación con Photoshop del rostro de Florentino en portada para avejentar su aspecto. Portada afirmando que Riquelme anuncia a Haaland, después de que el padre de Haaland, la representante de Haaland y el club de Haaland desmintieran la información (sin la menor referencia en portada a tales desmentidos, por supuesto). Portada afirmando que “Raúl irá a por Klopp” después de que el entorno de Klopp descartara taxativamente su fichaje por el Real Madrid.
¿Hubo rectificaciones por parte de Marca? Ninguna. None. Nenhuma. Nessuna. Más bien al contrario, insistencia en su red social de que Haaland sería un fichaje pese a los desmentidos. Y los lectores de Marca y los socios desayunándose cada mañana con noticias falsas, ya desmentidas, sin que a Marca ni a sus responsables se les moviera un pelo del código deontológico. Qué importa mentir a los lectores si así se consigue crear un estado de ilusión sobre unos fichajes que es sabido nunca se producirán. Manipula, que algo queda.
Pero la coda, el redoble de tambor, la traca final la guardó Marca para el día de las elecciones, publicando, muchas horas antes de que se cerraran las urnas, los resultados de sus propios sondeos a pie de urna. Es un principio básico de toda democracia, y así lo recogen todos los ordenamientos jurídicos democráticos, que en las jornadas electorales no se pueden publicar resultados parciales antes del cierre de los colegios electorales. La lógica es clara: todo votante debe hacerlo en igualdad de condiciones y sin condicionantes externos. Conocer cómo se van desarrollando las votaciones puede cambiar el sentido del voto de quienes quedan por votar, o incluso su decisión de hacerlo o no hacerlo. Ello pervierte fatalmente la democracia.
Nada de eso importó ayer a Marca, que a hora tan temprana como las 11:32 ya comenzaba a publicar sondeos a pie de urna, en los que Florentino ganaba con aproximadamente un 63% de los votos, que una hora después aumentaba a 66%. Conocer que Florentino iba ganando podía producir dos resultados probables en los socios que aún no habían votado: que el votante de Florentino se quedara en casa, al dar la victoria por segura, y que el socio enfadado con Florentino —incluso el que sólo quería mostrar su enfado pero no quería que ganara Riquelme— se viera aún más incentivado a castigarle negándole una victoria amplia.
No vamos a hacer leña de que el propio Marca denominase a esos sondeos —realizados sin el menor rigor y, desde luego, sin ningún valor estadístico— como “recuento”. Y no lo vamos a hacer porque sospechamos que el empleo de término tan inapropiado no obedeció a una perversa voluntad por parte de Marca de dar apariencia de oficialidad a su pedestre sondeo, sino más bien a la falta de instrucción de sus aguerridos reporteros. Seguiremos, pues, en este caso, las enseñanzas de Rafael Azcona cuando le dijo a José Luis Cuerda que pretendía rodar un primer plano de un personaje que acababa de fallecer: “déjale, que bastante tiene con lo suyo”. Pues eso.
Hoy Marca apenas puede ocultar su berrinche en portada, y tras titular “Victoria” en un degradado que partiendo del morado vira fatalmente hacia el negro, no puede evitar añadir un “y toque de atención” en el morado canónico del escudo. Suponemos que lo del toque de atención vendrá a cuento de no haber sacado un 99% de los votos, sino tan “sólo” un 65% (según el recuento provisional). Sorprende —es un decir— la perspectiva de Marca, más aún cuando ese mismo diario afirmaba en portada hace sólo unos meses que Laporta había “arrasado” en las elecciones al Barcelona en una jornada de “apoteosis personal”, después de obtener un porcentaje del… ¡68%! de los votos.
Amigos de Marca: ¿son los tres puntos porcentuales que van del 68% al 65% lo que determina en vuestra opinión la diferencia entre arrasar y triunfo apoteósico, por un lado, y victoria agridulce, con toque de atención, en el otro? ¿O es simplemente que es tal vuestro disgusto, que os ha dado tanta corajina la victoria de Florentino, que os habéis dejado llevar por el arrebato y habéis acabado con las vergüenzas al aire?
Nosotros, modestamente, pensamos que el porcentaje obtenido por Riquelme no es desdeñable, y que la recién reelegida Junta Directiva hará muy bien en no ignorarlo, y en corregir los errores que han desembocado en un descontento cierto de una parte considerable de los socios, que no ha hecho oídos sordos a los cantos de sirena riquelmianos, convenientemente amplificados por la numerosa prensa afín. Y que no estaría de más que Florentino, que no será eterno, comience sin demora a trabajar en su propia sucesión, de manera que cuando él se retire exista un candidato serio, sensato, fiable y conocido por los socios, que pueda comparecer con éxito en unas elecciones y asegurar la continuidad del florentinismo frente a aventuras populistas de arribistas que representan intereses más o menos oscuros.
Ahora bien, sentado lo anterior, dichas consideraciones no pueden ni deben ocultar el hecho extraordinario de que Florentino, después de veintiséis años como presidente del Real Madrid, y en el fragor de la inmensa frustración creada en los socios y aficionados por estos dos últimos anni horribili, haya contado con el respaldo nada menos que de dos tercios de los socios. Este resultado es, en sí mismo, una constatación de la madurez de la masa social del Real Madrid, un reconocimiento en toda regla de su labor como Presidente y del inmenso valor que ha creado para el madridismo la figura histórica de Florentino, así como un contundente voto de confianza para que lidere al Real Madrid al lugar que le permitirá seguir siendo el mejor y más valioso club deportivo durante el resto del siglo XXI.
Os dejamos el resto de las portadas.
Y pasad un buen día. Tenéis motivos para hacerlo.
En una prueba de madurez que a mí me parece emocionante, dos tercios de los socios del Real Madrid que ayer acudieron a votar decidieron reelegir a Florentino Pérez como su presidente para los próximos cuatro años. Los enemigos de Florentino aún no han aprendido a calibrar un dato sin cuya consideración jamás lograrán descabalgarle del Madrid, tal como pretenden.
Ese dato es tozudo. No es numérico, pero sí tan incontestable como las matemáticas. El gran ídolo del madridismo del siglo XXI no es Cristiano. No es Zidane. No es Ancelotti ni Modric ni Kroos ni Roberto Carlos ni Sergio Llull. El gran ídolo del madridismo del siglo XXI es Florentino Pérez. Tratar de derrocarle es afán tan baldío como intentar enjaular una idea. Un 67% de los 33.000 socios que votaron ayer sienten por él una devoción tan grande como inmenso es el abismo que sienten bajo sus pies ante la perspectiva de que su mandato acabe. Es solo un 67% debido a la muy particular idiosincrasia del socio. Sí extrapolas esa gratitud y confianza a los millones de madridistas de corazón (aunque sin carnet) que hay en el resto del mundo, el porcentaje es infinitamente superior.
Por razones que habrá que analizar muy cuidadosamente, el 33% restante optó por dejar constar su disconformidad con la gestión de Florentino con un voto de castigo que produce perplejidad, no porque no hayan existido errores dignos de criticismo por parte del mandatario blanco, pues errores siempre hay, sino porque son ignotas las razones que pueden llevar a un madridista a desear el triunfo de esa candidatura. Ese 33% deberá ser analizado con suma atención. Corresponde ahora al reelegido presidente mostrar la debida sensibilidad con las razones de esa desafección. Ya mostró su inclinación en ese sentido en el discurso de análisis de los resultados, indicando que escuchará con especial atención “a los que no me han votado”.
Hay un madridismo de miras cortas, aferrado a conceptos rancios; Por otro lado está el Madrid de Bernabéu y Florentino, universal, autónomo y vanguardista. Afortunadamente, volvió a ganar el segundo.
Las elecciones han sido históricas en el sentido académico de la palabra, es decir, han vuelto a dejar bien claras dos corrientes antagónicas desde 1902.
Por un lado, ha habido siempre un madridismo tradicionalista e inmovilista, de miras cortas y objetivos ramplones, aferrado a conceptos rancios y paralizantes de localismo y folclore, frecuentemente anclado a hipotecas que le hacen dependiente de otras entidades (gobiernos, empresas, medios) que le impiden seguir su propio camino.
Por el otro, está el Madrid de D. Santiago y de Florentino, que es un Madrid con vocación de universalidad y vanguardia, el que construyó un estadio monumental en medio de la posguerra y lo llenó de genios del balón y ahora plantea la adenda futurista del Bernabéu infinito; el que antaño fundó la Copa de Europa y hoy sigue ejerciendo un liderazgo abrumador entre los clubes europeos en unas negociaciones con la UEFA que democratizarán la vieja Copa de Europa sobre la ola tecnológica del streaming. A diferencia de su antagonista, este es un Madrid libérrimo, autónomo, dueño de su destino merced a su enfoque en la generación de ingresos y la gestión responsable. Y es el Madrid que por suerte, por inmensa suerte, volvió a ganar ayer.
Enhorabuena al madridismo. También, si me lo permiten, a los que ayer no votaron a Florentino. Con el debido respeto, los que sí le votamos les libramos de una de las cosas más ingratas de la vida: el arrepentimiento. Un abrazo sincero para ellos, y de nada.
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Lo primero: ganó Florentino. Bengoechea mediante, imposible otro desenlace. Le ficha Riquelme y se arma. Quedamos a la espera del libro que Jesús escribirá sobre estos días apasionantes. Felicidades.
Y bueno, en pleno ‘fregao’ electoral apareció en la COPE el Cónsul Honorario de Georgia, el señor Misha, y dijo: “Kvaratskhelia es madridista de corazón. Tiene pósters de Cristiano en su casa de Georgia”. Y en la de París, imaginamos. A este muchacho no se le ha relacionado con el Real, fíjense.
Porque eso, el que va a ser —de momento intentar— el fichaje más caro de la historia del Madrid va a centrar atenciones después de que ayer pasara lo que iba a pasar, que Florentino ganó las elecciones.
Como por su condición galérnica les considero al cabo de la calle del asunto, no les insisto. Además, que iba a ganar Florentino… Tan seguro tuviéramos el número del Gordo de Navidad. No está el socio del Madrid para revoluciones, a Dios gracias. Pasó el trámite y el nuevo Real Madrid arranca este segundo lunes de junio.
El nuevo. Porque recordando al Guerra, el político, no el torero, Florentino tratará de que al Madrid no le conozca ni la madre que lo parió. Se acabó el baile, llega el momento de la verdad.
Y eso pasa mucho más que por un fichajazo, pues al equipo le faltan entre tres y cuatro futbolistas para ser una cosa presentable. Sí, sí: ya sé, no pago yo.
Un central, un volante o dos y un delantero. Y que Mourinho ejerza. Y que Juni y Sánchez El Bueno ejerzan también.
Ganó Florentino. Bengoechea mediante, imposible otro desenlace. Le ficha Riquelme y se arma
Y algo de lo que no se habla, puede que porque se da por descontado: qué bajas podrá dar el equipo. Que deje el Madrid un futbolista con contrato es complicadito. Juntar a Vinícius, M’Bappé y otro delantero top, pues eso…
Excitantes días porque la mayoría de los buenos en serio juegan en clubes cuyos propietarios tienen el dinero por castigo. Pero el que viene es el Madrid.
Lo cual da pie a lo otro gordo que viene: el encuentro de Florentino con la asamblea para plantear el cambio del modelo societario. ¡El Madrid necesita dinero, gritan esas gentes! Toma, y yo. Y usted, me temo.
Pero no, el quid no es ese y sí asegurar el futuro del club, de sus socios y que pueda competir en este fútbol que ya está aquí. En los últimos cinco años sólo el Madrid ha ganado una Champions sin ser club estado. ¿Eh?
Pues eso, que el futuro llama a la puerta y el pasado, también. A la famosa Leire se le descubrió la palabra Negreira en una de sus excitantes libretas. Torpedear la cosa estuvo también entre sus labores, cuentan los que saben de esto. Y es raro, puesto que nos han contado por activa y por pasiva que no fue nada.
Pero sí, la fontanera del PSOE escribió Negreira y sin faltas de ortografía. Sí, del mismo partido que Rodríguez Uribes, el madridista que preside el CSD, y al que acudieron para conceder la cautelar a Olmo y Víctor jugadores, fíjense, del Barcelona.
Uno de sus expresidentes también está relacionado con Leire, por cierto. Zapatero también es culé, ¡qué plaga!
¿Es posible? ¿Leire? ¿Negreira? ¿El Barça? ¿El partido en el Gobierno? ¿El partido amigo del catalanismo culé dominante?
¿Destrucción de pruebas y tal sobre un Barça pecador? Habladurías. No, no pasó nada.
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Buenos días, amigos.
«Hoy, 7 de junio, se celebran las elecciones a Presidente y Junta Directiva del Real Madrid. Las votaciones se llevarán a cabo entre las 9:00 horas y las 20:00 horas, de forma ininterrumpida, en el Pabellón de Baloncesto de la Ciudad Real Madrid (Avenida Alejandro de la Sota s/n – Madrid), en donde quedarán instaladas las correspondientes mesas electorales.
Durante esta jornada se producirán afecciones significativas en la movilidad de la ciudad de Madrid, incluyendo cortes y alteraciones en la red de transporte público, por lo que el club ha habilitado un dispositivo especial de transporte y accesos para organizar el desplazamiento hasta la Ciudad Real Madrid (Camino de Sintra, s/n. 28055 Madrid)».
Así comienza el comunicado del club publicado esta mañana. Desde La Galerna, os animamos a votar, en caso de que tengáis derecho a voto. No nos gusta que personas ajenas al club decidan en los procesos orgánicos del mismo. Como ocurrió en la asamblea de la vergüenza, cuando los ascendientes de miembros de la candidatura de Riquelme colaron a no socios y además simpatizantes del Atlético de Madrid para asegurarse la aprobación de las cuentas.
Última portada de Marca con influencia en las elecciones de hoy. La desesperación es tal que han tenido que recurrir a la manipulación digital más rastrera. La imagen de Florentino la han recreado con IA añadiéndole surcos, manchas y arrugas que un shar pei sin planchar.
Lo han caracterizado con el claro propósito de proyectar decrepitud, fragilidad, fin de una era. Es un deepfake de manual.
A Riquelme lo han dejado como venía de fábrica. La IA se ha rendido. La cara del candidato no se puede corregir.
Es la (pen)última añagaza de la organización de Gallardo, una más de las terminales mediáticas que han protagonizado la campaña más feroz, burda y grotesca que se recuerda contra Florentino Pérez con la única intención de controlar el Real Madrid.
En lo que sí acierta Marca en el titular: «El futuro se elige hoy». Tiene razón. Vaya si la tiene. Pero acierta por motivos diametralmente opuestos a los que pretende incrustar en el subconsciente del lector. En las urnas puede elegirse entre Florentino y Riquelme, pero en realidad se vota por mantener la sagrada independencia institucional del Real Madrid o por perderla.
Marca, y la mayoría de los medios de comunicación de España, son los auténticos jefes de campaña de Enrique Riquelme (ved el recuadrito inferior derecho de la portada). Para ellos, «elegir el futuro» es un eufemismo. Lo que anhelan es que el socio elija capitular y devolverles las llaves del Madrid para que hagan y deshagan a su antojo.
Hoy se elige si queremos seguir contando con el Madrid de Florentino, de Modric, de Kroos, de Zidane, de Ancelotti, de Roberto Carlos, de las seis Champions en diez años, etc., o el Madrid de la COPE (el padre de un miembro de la candidatura de Riquelme posee un 7% de la emisora), de El Mundo, de Marca, de El Confidencial, de Tebas, de la RFEF y hasta de Leire Díez y Negreira.
Sí, el entramado corrupto de este país relaciona a esta «fontanera» del PSOE y del Gobierno con el caso Barça-Negreira. La susodicha también hacía gestiones para el expresidente del FC Barcelona Sandro Rosell. Según Jorge Calabrés, pretendían echar abajo la investigación.
La agenda de la fontanera del PSOE recogió en su lista de tareas el caso Negreira.
Leire Díez hacía gestiones para el expresidente del FC Barcelona Sandro Rosell.
La fontanera del PSOE quiso echar abajo la investigación del caso Negreira. pic.twitter.com/CpmAm46pk1
— Jorge Calabrés (@JorgeCalabres) June 6, 2026
La verdad es que surtió efecto. El Barça aún no ha sufrido ninguna consecuencia tras haber pagado millones de euros al vicepresidente de los árbitros durante lustros.
Basta observar la alineación de quiénes están del lado de Florentino y del lado de Riquelme para tener claro cuál es el único voto posible: al candidato que no está controlado por el antimadridismo.
Las portadas tratan otros asuntos, pero lo importante hoy son las elecciones, lo capital es que el socio vote, que no se quede en casa y permita que otros decidan por él.
A un lado de la balanza, un club autogestionado por sus dueños, protegido por una arquitectura legal que somete cualquier injerencia externa al escrutinio directo de la masa social. Al otro, el retorno de la época más gris de la historia del Real Madrid.
Estamos convencidos de que el socio goza de la madurez necesaria para elegir sabiamente.
Todos a votar.
Pasad un buen día.
Ayer tuvimos la confirmación de que Dios es madridista. No fue solo una epifanía del Juanma Rodríguez de El Chiringuito, no tan diferente en la vida real del personaje que encarna en el programa, a diferencia de la mayoría del resto de clowns y de trapecistas politraumatizados del carromato del circo de Pedrerol. Pero es que el Santo Pontífice León XIV fue preguntado por periodistas durante su vuelo hacia Madrid si era del Real Madrid o del Barcelona. La respuesta fue política, pero reveladora: "el Papa es de todos los equipos, pero Prevost (la persona) es del Real Madrid". El padre perdona a todos, es su deber. Pero el hombre, no. El hombre quiere grandeza. Estamos tan acostumbrados a la humedad fétida y oscura de la corrupción, que algo como esto nos parece un signo sobrenatural de la bondad que aún queda en el mundo.
Finalizó la campaña electoral con una certeza: Florentino ha mantenido la compostura siendo el de siempre y Riquelme no ha dicho una sola verdad en estas dos semanas. No esperábamos menos. Pérez no ha entrado al trapo con las provocaciones. Ha respondido a su manera. Con calma, castizo, socarrón a veces. No es diplomático. Se repite. Pero cada frase que termina puede escribirse en las tablas de Moisés, desde la lapidaria de la convocatoria de elecciones "Sólo he ganado siete Copas de Europa y siete Ligas, que podía haber ganado 14, porque me las han robado", hasta "lo que prometo, lo hago", y la más importante de todas, la más repetida, y sobre la que ha gravitado la mayor parte de la polémica: "Quiero que los socios sean los verdaderos dueños del club, también de su valor económico".
Riquelme se ha aprovechado de esa frase para asustar a los socios con la venta del club. Sus terminales mediáticos han hecho el trabajo de alcahueta, inventando, retorciendo y manipulando argumentos. Miren, ser socio del Madrid cuesta 170 euros al año. Es normal que no puedan creer que cada uno va a ser dueño de una acción de 100.000 euros (o lo que resulte al final), que puede traspasar en herencia a sus hijos o enajenar bajo unas reglas que votarán todos los socios. Pero eso es lo que va a hacer Florentino. Y eso es en lo que va a ayudar probablemente Anas Laghrari. Porque sabe cómo hacerlo. Los modelos anteriores de SAD o club deportivo se han quedado cortos para defenderse de fondos de inversión o de petro-estados. Lean los periódicos, ya no quedan empresas españolas de tecnología (es mi sector), todas han sido compradas por multinacionales o fondos de inversión. El Real Madrid es un activo independiente, un milagro en el mundo de las finanzas por crecimiento, por imagen de marca, por futuro. Para que Florentino haya decidido convocar elecciones ha sido necesario que haya visto que el club estaba en peligro. No ha sido por soberbia. Estén seguros. Esa cabeza no funciona así.
Sobre las acusaciones del joven Riquelme, ¿de verdad creen que una persona que tiene como ejemplo a Santiago Bernabéu les va a engañar? ¿Creen que una persona que ha rechazado ponerle su nombre a la Ciudad Real Madrid cuando los socios lo pedían por aclamación después de los logros deportivos de la última década se mueve por vanidad? ¿Por ambición? Miren, rara vez en la vida uno se encuentra con un benefactor. Yo he tenido dos jefes en mi vida que lo han sido, sé reconocerlos. Florentino es un benefactor. Y quiere que los socios estén orgullosos de convertirse en propietarios del Real Madrid. Aún no se imaginan lo que significa eso. Pero lo sabrán y se acordarán de este día. Los que voten hoy a Riquelme también lo recordarán, pero se arrepentirán de haber sido abducidos por las mentiras del candidato y de su séquito mediático.
Para que Florentino haya decidido convocar elecciones ha sido necesario que haya visto que el club estaba en peligro. No ha sido por soberbia. Estén seguros
Me imagino a Florentino negando con la cabeza y apretando los dientes cuando ha tenido que encajar las acusaciones de que el club está arruinado y de que lo va a vender. De poner, como él repite, 147 millones de euros para avalar nóminas y pagos a proveedores, hasta convertir el club en un modelo empresarial que se estudia en universidades de todo el mundo, número 1 en ingresos, número 1 en valoración... La magnitud de la campaña electoral del Real Madrid ha llegado a eclipsar las novedades sobre la triste política de nuestro pobre país, los fichajes de los corruptos, los prolegómenos del Mundial. El planeta sólo habla del Real Madrid. Esa es la dimensión de nuestro club. Lo único limpio que queda en España.
La agencia EFE (no es necesario explicar que es un medio gubernamental) publicó ayer "Riquelme alerta de la quiebra económica del Madrid y promete una auditoría". Una suerte de patadas de ahogado. Sabes que has perdido, pero no puedes dejar de escupir. En sí, la noticia no parece gran cosa si no fuera porque el 25 de mayo, nuestro querido y joven candidato dijo en ABC: "Nunca pongo en duda las cuentas del Real Madrid. Me niego a pensar que el presidente Pérez, al que respeto muchísimo, haya hecho nada con las cuentas". Nuestro apreciado Enrique planea gastarse 500M de euros en fichajes y salarios... a pesar del “horrible” legado que le deja Florentino. Lo que hemos estado viendo en estos quince días de campaña es básicamente la espiral del perdedor. El equipo de campaña de Riquelme está constatando que el partido se les escapa y ha puesto en marcha el ventilador. No tienen nada que perder.
Los españoles estamos acostumbrados a que nos mientan. En la política y en la vida. El honor y la palabra no están de moda. Florentino lo sabía. Como lo sabe siempre. Tuvo la perspicacia y el coraje de convocar elecciones para proteger con la victoria sus planes para el club. Los enemigos del Real Madrid no han tenido tiempo de prepararse mejor. Parece que el octogenario y decadente Florentino no fue tan torpe, después de todo. Oigan, no les censuro. Les critico. Si yo tuviera un patrimonio de miles de millones y me aburriera con mis negocios o si quisiera exponenciarlos con una campaña de marketing, intentaría por todos los medios presidir el Real Madrid, aunque no fuera madridista. Pagar 17 millones por no traer a Haaland es exactamente eso. Ni el propio Riquelme confía en traer al futbolista, pero 17 millones (el precio de un año de cuotas de los socios) es una suma insignificante si te alcanza para presidir el club y convertirte en una figura empresarial conocida mundialmente.
Riquelme no ha hecho más que mentir durante toda la campaña. Mentir solo te conduce a callejones sin salida. El mentiroso siempre cree que se salvará al final del camino. Siempre puede tapar una mentira con otra mayor si alguien está dispuesto a creerle. El mentiroso patológico, compulsivo, además suele tener un altísimo concepto de sí mismo. Es decir, suele pensar que los demás son idiotas. Especialmente cuando está pidiendo sus votos. En ese contexto es capaz de las trolas más inverosímiles, confiando en la escasez de criterio de su audiencia.
Piensen durante cinco segundos en el mentiroso más poderoso de España. Alguien capaz de mentirse a sí mismo, el grado sumo de la destreza en el arte de no decir la verdad. Piensen. ¿Ya caen? Y díganme, ¿encuentran algún paralelismo con Riquelme? No hablo de la percha, de la estatura (ambos son buenos mozos), sino de la ambición. Hablo también de la prensa. Ambos comparten el favor de los medios. Han descubierto lo barato que es. Unos comprados con dinero público. Otros comprados con dinero de los enemigos del Real Madrid. Gente de PRISA, de Telefónica, en la junta directiva de Riquelme... ¿Hace falta a estas alturas que les dé nombres? El gobierno poniendo sus zarpas en el club.
La mayoría los medios nacionales de referencia, deportivos o no, han carecido de la mínima vergüenza profesional de parar la catarata de falsedades que ha ido colocando Riquelme
La mayoría los medios nacionales de referencia, deportivos o no, han carecido de la mínima vergüenza profesional de parar la catarata de falsedades que ha ido colocando Riquelme. Han estado ahí para certificar el fichaje de Haaland, desmentido por su agente y por su padre minutos después de la osada declaración. Han avalado la factibilidad de sentar en el banquillo del Bernabéu a un Jürgen Klopp atónito por la noticia. Han alabado los currículos de Raúl, del Bosque, Hierro y Casillas. Pero no han publicado nada sobre sus sombras... sobre el motín del Txistu, sobre la traición de Iker a su entrenador y a su club para echarse en brazos de la RFEF y de Tebas, sobre los constantes desprecios de del Bosque al club y las incontables loas al Barcelona, incluso a la forma en que ganó sus títulos después de conocerse el asunto Negreira...
Yasujiro dice que estos tipos no son madridistas, que sólo fueron empleados del Madrid. Yo añadiría que ellos entraron en el Real Madrid, pero que el Real Madrid nunca entró en ellos.
El paralelismo de la legión mediática que soporta a los dos buenos mozos es demasiado evidente. Cada día vemos retorcer la realidad desvergonzadamente a sus propagandistas.
La gota colmó el vaso pocos minutos después de la noticia de la agencia EFE. EL ESPAÑOL, diario muy activo en casos de corrupción, publicaba unas notas de Leire Díez, la llamada "fontanera del PSOE". Es imposible que no sepan quién es y a qué se ha estado dedicando los últimos años.
En las notas de Leire se lee, entre varios asuntos que está investigando ya la Audiencia Nacional, un nombre que aparentemente nunca tuvo nada que ver con las "cloacas del PSOE". Ya saben, al parecer, una organización cuyo objetivo era cancelar cualquier proceso de investigación policial o judicial sobre los casos de corrupción del PSOE. Ese nombre es Negreira, y aparece manuscrito por la buena Leire en su lista de “to do's”. Al lado, anotaciones sobre la fiscalía, sobre Sepblac (autoridad que vigila el blanqueo de capitales), sobre el informe Marcelino (presuntamente uno de los policías implicados de la cloaca), sobre una condecoración a un tal Luis (otro elemento relacionado con la corrupción), la UAI (asuntos internos de la Policía).
Raro, ¿no? ¿Qué puede pintar en la libreta de Leire Díez el nombre Negreira? ¿Cuántos Negreira conocen? ¿Saben de alguno que pueda estar implicado en algún caso de corrupción que afecte al PSOE? Hagamos memoria: ¿no era Albert Soler el político del PSOE que habiendo sido presidente del CSD en 2011 aceptó ser sólo su director general en 2021, saliendo precipitadamente de la directiva del Barcelona cuando llegó Laporta? ¿Se acuerdan de que fue la pieza clave que hizo prescribir el delito de corrupción deportiva del Barcelona? Los cargos del CSD son nombrados por el gobierno, para que se orienten, como Uribes, artífice de las cautelares intemporales redactadas por parvulitos sobre Olmo y Pau Víctor.
¿Qué puede pintar en la libreta de Leire Díez el nombre Negreira? ¿Cuántos Negreira conocen?
En este medio, la línea editorial siempre ha tratado de evitar la política. El editor me lo ha tenido que recordar alguna vez, cuando me sumergí en las simas del negreirato, donde encontré numerosas vías de investigación que invariablemente me conducían a las conexiones políticas del asunto. Asumí convencido que La Galerna sólo debe ser un portal madridista y que mezclar deporte y política sólo podía darnos disgustos pese a las ganas que me quedaron de seguir tirando del hilo.
Hemos intentado no traspasar el umbral. Pero esta vez es la política la que ha cruzado la línea, la que ha invadido el deporte, la que ha corrompido la competición, porque nosotros sólo queremos hablar de fútbol. Queremos competir en buena lid. Ganar cuando se pueda y felicitar al rival cuando sea mejor. La política y su nauseabunda nube tóxica ha plantado las garras en el fútbol. La limpieza y la credibilidad de la competición no regresarán hasta que acabemos con la corrupción. Aunque sólo sea por eso, voten a Florentino. Sólo él tiene la fuerza y la capacidad de enfrentarse al monstruoso parásito que está medrando hoy en el fútbol y hacer que los corruptos paguen un alto precio por habernos engañado a todos durante décadas.
Riquelme ha manifestado su interés en el caso Negreira. En castigar el Barcelona. Pero no es el hombre. El hombre, con su error de la asamblea de socios de noviembre de 2024 del que aquí le hemos pasado siempre factura, es Florentino. Florentino tiene ganado el pleito antimonopolio por la Superliga. Florentino tiene la opción de pedirle a la UEFA 4.500 millones de euros en concepto de daños y perjuicios por no haberle permitido organizar la nueva competición. Y Florentino está negociando cara a cara con la UEFA una transformación integral del futuro del fútbol. No lo digo yo, que soy un soldado de infantería. Lo dicen Ceferin y Al-Khelaifi. ¿Ven cualificado a Riquelme para mover las piezas en el tablero del fútbol mundial? En la negociación es seguro que se hablará del Barcelona. De cuántos años y de qué manera van a pagar el agravio, el daño irreparable, de cómo van a devolver los 23 títulos ganados ilegítimamente en las competiciones nacionales, bajo el auspicio de sus pagos al vicepresidente de los árbitros y la protección mafiosa de la política.
Nos jugamos mucho en las elecciones del día de hoy. Piensen en este paralelismo: ¿Cuántas veces les ha engañado Florentino? ¿Y cuántas les ha hecho felices? Recuerden los "compromisos" de Riquelme desmentidos por sus propios protagonistas: Kroos, Haaland, Klopp. Y ahora recuerden a ese otro mentiroso a quien ya nadie cree y que nunca sabe lo que pasa a su alrededor. Somos demócratas, habrá que soportarle hasta que no le vote nadie. Pues bien. Ahora tenemos la oportunidad de elegir entre un mentiroso protegido por los medios o al almirante que ha dirigido este barco en medio de un mar de dificultades. Si no lo hacen por ustedes mismos, háganlo por mí, que no puedo votar aunque lleve 26 años intentando formar parte de esta familia.
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"Sometimes you know which side to be on, just seeing who's on the other side".
Leonard Cohen, cantautor y poeta (1934-2016).
"A veces sabes de qué lado estar con solo ver quién está en el otro lado".
Sin ni siquiera mencionar a los que están a favor de Florentino Pérez en estas elecciones presidenciales, basta con ver los nombres de algunos de los que se han posicionado descaradamente a favor del otro candidato, Enrique Riquelme. O, mejor dicho, quienes se han decantado contra la candidatura de Florentino Pérez. La lista, incompleta, y que pueden ustedes entretenerse en seguirla completando, está trufada de acérrimos antimadridistas, pero también de los que denominaba acertadamente Mourinho como “madridistas disfrazados”, que muchas veces son más perjudiciales para el Real Madrid que los antimadridistas confesos.
Aquí van algunos de los medios que se han destacado especialmente en las últimas semanas como riquelmistas o antiflorentinistas:
Marca
El Mundo
Cope
Cadena SER
RTVE
ABC
Onda Cero
Movistar
El Confidencial
DAZN
El Desmarque
...
Pueden ustedes seguir añadiendo más nombres.
A esta ristra de medios habría que añadir a los habituales Javier Tebas, Ramón Calderón, Rafael Louzán, la cúpula del CTA, youtubers y pseudo comunicadores (algunos de ellos supuestos madridistas) con trayectorias oscuras y sin duda ávidos por derribar tras tantos años a Florentino Pérez.
Hace unos pocos días, mi querido amigo Fred Gwynne desglosaba 50 razones para votar a Florentino en su texto.
No le voy a corregir ni una sola coma a estas 50 razones, es más, me las apropio todas. La única razón que tenía para que Fred no votara a Florentino era, precisamente, que no podía hacerlo al no ser socio. Releyendo dichas 50 razones y viendo la tropa que se posiciona claramente “al otro lado”, la decisión está clara.
Y yo tengo una ventaja sobre mi amigo Fred, quizás una sola: soy socio con derecho a voto. Así que no voy a dudar ni una sola milésima de segundo. Solo hay una candidatura seria y 100% fiable.
Ustedes sabrán lo que hacen el domingo, señores consocios.
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Esta mañana, en el acto de cierre de campaña, Florentino se ha dirigido a los socios del Real Madrid y al madridismo en general —la universalidad es un valor del club—, no para soltar el típico mitin sin sustancia lleno de lugares comunes y mentiras, sino para advertir de la importancia capital de las elecciones de mañana.
No está en juego un jugador u otro, este o aquel entrenador, columpios o parque tecnológico. Está en juego el futuro del Real Madrid tal y como lo conocemos. Es decir, como la mejor institución deportiva del planeta.
El Florentino más Florentino se ha marcado un discurso contundente y ha colocado los puntos sobre las íes más importantes de la campaña electoral.
Arrancó agradeciendo el apoyo recibido y dando la bienvenida a Madrid a León XIV, contando el chascarrillo de que el Papa ha comentado en el avión que es del Real Madrid. Hecho que se sospechaba, pues va de blanco y se comenta que gana todas las Champions del Vaticano.
Centró el discurso en la soberanía del socio. Reivindicó que siempre prometió que el Real Madrid seguiría siendo de sus socios y, al igual que las demás promesas, las cumplió. Florentino tiene el aval de los hechos, no de un banco andorrano. (Disculpad la frase anterior, de tanto leer artículos fabricados con ChatGPT se me ha pegado su irritante manera de construir frases de grandilocuencia yerma).
Argumenta que no quiere realizar cambios en la estructura del club para quedárselo, al revés, es necesario llevarlos a cabo para evitar que lo pierdan los socios. No es algo difícil de comprender si uno mira clubes históricos que han acabado como el rosario de la aurora.
Además, nunca ha dicho que vaya a cambiar nada por cuenta propia, sino que va a proponer una estructura que permita a los socios ser dueños del club no solo sentimentalmente, sino de manera material. Y esta propuesta la van a aprobar o rechazar los propios socios.
Un referéndum así es posible porque bajo el mandato de Florentino se incluyeron en los estatutos estas medidas con el objeto de que nadie pudiese decidir el futuro del Real Madrid sin contar con sus dueños.
Está en juego el futuro del Real Madrid tal y como lo conocemos. Es decir, como la mejor institución deportiva del planeta
La realidad, una vez más, desmiente las palabras de Riquelme. Unas palabras que coinciden con los «argumentos» del antimadridismo y de aquellos que quieren entrar en el Madrid para servirse de él y no para servirlo. Porque les sale más rentable.
Riquelme repite una y otra vez que Florentino quiere vender el Madrid, que quiere «privatizarlo». No explica más porque el público al cual va dirigido su mensaje no podría procesarlo. Florentino reitera que su objetivo es plantear el blindaje del club para aumentar la protección jurídica y económica del socio.
Los mantras de Riquelme los amplifica la práctica totalidad de una prensa apoyada —otra casualidad— por los mismos antimadridistas y demás interesados en sacar rédito de una hipotética entrada en el club.
La prensa hace tan bien su trabajo que es incapaz siquiera de desmentir ni una de las falacias del candidato Riquelme.
🗣️ Enrique Riquelme, en el último día de campaña
🧐 "Estas elecciones ya han valido la pena"
🤔 "El Madrid está en una gravísima crisis financiera"
📻 #PartidazoCOPE pic.twitter.com/zF6HN2t8ts
— El Partidazo de COPE (@partidazocope) June 6, 2026
El candidato, desde el interior de un hormiguero anuncia que Haaland vestirá la camiseta del Real Madrid si él es elegido presidente. Casi no da tiempo a que termine de intentar vender la moto cuando el padre del noruego y su representante desmienten la supuesta bomba electoral.
El desmentido pasó desapercibido para la mayoría de las grandes cabeceras, que mantuvieron el anuncio de Riquelme pese a que conocían la falsedad del mismo.
Enrique, que así se llama Riquelme —al igual que Cerezo, compañero de apropiaciones y prescripciones de Miguel Ángel Gil, amiguete del Riq—, comenzó su campaña asegurando que ya había elegido entrenador: un español que entrena a un equipo en la actualidad. En pocos días, anunció que el elegido era Klopp, quien no parece ser —sobre todo si uno le escucha hablar— natural de Teruel, Benavente, Guarromán, Cheste o Cadalso de los Vidrios, por mentar varios territorios españoles. Lugares ideales, eso sí, para que nazcan personas dignas de vestir la camiseta blanca, pues Riquelme desea españolizar el Real Madrid.
No se recuerda una campaña de acoso y derribo contra una persona, Florentino, y un club, el Real Madrid, como la de la mayoría de la prensa española en estas elecciones. Un comportamiento tóxico que se recordará por siempre
El entrenador no hace falta que sea español, los jugadores sí. ¿Hay algún tipo de coherencia en la mente de este señor?
El humo Klopp lo disipó la verdad. Al representante del alemán le faltó tiempo para negar cualquier posibilidad. Los medios, en especial Marca, siguieron como si tal cosa, con el asunto en primera plana y sin noticias del desmentido.
Klopp ha dado el visto bueno al comunicado de Riquelme y recibirá su llamada el lunes si el candidato gana las elecciones https://t.co/1UfCks7HPV
— MARCA (@marca) June 5, 2026
No se recuerda una campaña de acoso y derribo contra una persona, Florentino, y un club, el Real Madrid, como la de la mayoría de la prensa española en estas elecciones. Causa sonrojo, además de asco. Cierto es que sin el apoyo mediático Riquelme no habría llegado ni siquiera a bluf, pues muestra la resistencia de una ramita de perejil de 25 metros de altura.
El candidato, eso sí, es obstinado. La última perla, que el Madrid está en una gravísima crisis financiera que pone en riesgo el futuro de la entidad. La mentira ya había sido adelantada por los medios.
La deuda acumulada por la remodelación del Bernabéu pone en riesgo el futuro del Real Madrid https://t.co/8QfWdnj3DY
— EL MUNDO (@elmundoes) June 6, 2026
Debe de ser la crisis más rara del mundo, una que contradice a la consideración del Real Madrid como equipo más rico del globo por quinto año consecutivo. Además de encabezar los principales índices de solvencia económica.
De nuevo, lo mismo: el discurso de Riquelme no va dirigido al sector más crítico e inteligente del madridismo.
Florentino no ha querido dejar pasar esta cruzada que mantiene la prensa contra el Real Madrid. Un comportamiento tóxico que se recordará por siempre. La connivencia de los medios con la candidatura de las mentiras es bochornosa.
Como bochornoso fue para el madridismo el periodo de Calderón como presidente, según recordó Florentino. En la candidatura de Riquelme están los descendientes de aquellos que amañaban asambleas del Real Madrid mediante la introducción de socios del Atleti para que votaran a su favor. Imperdonable.
Se vota para decidir si el club sigue perteneciendo a sus legítimos dueños o si se convierte en la filial de un conglomerado de intereses ajenos jaleado por un periodismo servil que sueña con recuperar la potestad de mandar en el Real Madrid
Florentino ha cerrado la campaña subrayando la trascendencia de las elecciones del domingo.
El lema «Nos queda mucha historia por hacer» no se refiere a la candidatura de Florentino, sino al Real Madrid. En función de lo que el socio elija mañana, se cumplirá o no. Se vota para decidir si el club sigue perteneciendo a sus legítimos dueños o si se convierte en la filial de un conglomerado de intereses ajenos jaleado por un periodismo servil que sueña con recuperar la potestad de mandar en nuestra casa.
A poco que uno observe, la cuestión es inevitable: ¿cómo confiar el club a quien ha convertido cada promesa en un desmentido y cada desmentido en una nueva mancha sobre la camiseta del Real Madrid?
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Buenos días, queridos.
Sábado previo a las elecciones a la presidencia del Real Madrid, lo que en el caso de la política se viene a denominar “jornada de reflexión”. Mucha gente, y no solo los socios, está llamada a reflexionar sobre lo que ha visto en estas últimas y frenéticas semanas. Noticias bomba, desmentidos, rumores, declaraciones surrealistas… El papel de varios medios de comunicación ha quedado expuesto con una claridad inusual durante la campaña, con Unidad Editorial, la Cope y El Confidencial como los medios que más han apoyado abierta e indisimuladamente la candidatura de Enrique Riquelme. O mejor, por qué no decirlo así, la salida de Florentino de la presidencia del Real Madrid, que es el objetivo de muchos desde hace dos décadas.
Hace años, una norma del gobierno británico prohibió usar papel de periódico para envolver los tradicionales fish & chips, una costumbre más extendida en aquellos tiempos que el balconing en los actuales. Según parece, la tinta era de mala calidad, se deshacía rápidamente y podía resultar tóxica para el consumo humano. Algo parecido va a acabar sucediendo con las portadas del diario Marca:
La tinta con la que se publican portadas como esta, o como la de Haaland, se deshacen con una velocidad inusual y pueden resultar indigestas para el consumo del común de los mortales. La noticia no es que Klopp sea el futuro o futurible entrenador del Real Madrid, sino que, a lo mejor, quizás, y si se alinean muchos astros, el lunes habrá un posible contacto, o no, que fructificará en algo o morirá en menos de cinco minutos. Nos imaginamos el suceso que el gallardo diario publica hoy en portada:
RIQUELME: Raúl, ¿entonces te parece que vayamos a por Jürgen Klopp?
RAÚL: Sí, bueno, ¿no?
RIQUELME: Pues ya está, ahora mismo llamo a mis mensajeros habituales y que lo publiquen.
Quizás no contaban con que en menos de media hora el anuncio quedaría desmentido por el propio agente de Klopp:
“No dejes que la verdad te estropee una buena noticia”. Creemos que la famosa frase de Sex and the single girl (La pícara soltera en su traducción “literal”, bro) está esculpida en alguna pared de la redacción del diario Marca, porque poco después del desmentido, igual que sucedió con todo el entorno de Haaland, seguían erre que erre a lo suyo:
Klopp ha dado el visto bueno al comunicado, pese a que Riquelme afirmó que los posibles contactos comenzarían el lunes. El gesto del entrenador alemán en la foto escogida es el de decir: “¿Pero qué coj…?”. Nos parece lo más acertado del tuit. Valverde da el OK a Bellerín y Riquelme da el OK a Klopp. Al contrario no, que nos parece más importante. Del mismo modo que nos parece relevante ser capaz de sostener un discurso durante toda la campaña presidencial. Esto decía el candidato Riquelme hace apenas diez días:
¿Lo tenían cerrado antes de la candidatura, pero le llamarán el lunes para ver si hay alguna posibilidad? No sé, Riq… muchas cosas no cuadran en esta historia. Pero serán los socios los que tengan que decidir sobre la credibilidad o no de estas propuestas. Pese a que todos los indicios apuntan a que no hay nada tras los anuncios de Haaland, Rodri y Klopp, la gente es muy libre de creer lo que quiera e ilusionarse con lo que le ofrezcan. Recordemos a esa mujer de Granada que estaba convencida de mantener una relación virtual con Brad Pitt. Tan convencida estaba que llegó a enviarle 170.000 euros, porque se ve que al actor no le llegaba con los 25 millones de dólares por película. La fe es importante, claro que sí. Creer en los sueños propios, también. Como aquel falso intérprete de la lengua de signos en los funerales de Nelson Mandela en Sudáfrica. Porque lo importante es mostrarse al público con convicción, con un par, gesticulando y haciendo aspavientos cholistas aunque no sepas el jardín en el que te estás metiendo.
La gente quiere soñar y algunos se dejan engañar con facilidad. Como otro de los nombres que ha salido en las últimas semanas, Ramón Calderón, tan ávido de juntarse con artistas y gente top que se trajo a Nicholas Cage al Bernabéu, aunque el verdadero Nicholas Cage no lo supiera:
El resto de portadas se hacen eco del anuncio del futuro email de Riquelme, aunque no le dan la portada entera como han hecho los señores de Marca:
El diario As desvela el nombre del supuesto “galáctico” por el que pujará Florentino Pérez: el jugador del Bayern de Múnich Olise. Florentino dijo que el escogido no era Olise, así que en esta ocasión el desmentido se ha producido de manera contraria, que nos parece una manera más sana de no hacer el ridículo. No parece el puesto más ajustado a las necesidades del equipo, pero es una incógnita que se resolverá en breve, suponemos. La noticia de la futura llamada a Klopp ocupa un espacio menor en la portada y se limita a afirmar que “el aspirante anuncia que Raúl tratará de convencerle”:
RAÚL: Jürgen, que si te unes al proyecto, sí, bueno, ¿no?
Por su parte, la prensa cataculé se centra en su equipo B, la selección de Lluís de la Font, una vez terminadas las andanzas del equipo A:
Dejamos a vuestro criterio la interpretación sobre la portada de Mundo Deportivo:
“Olmo quiere repetir”, junto a una imagen que recuerda a Forrest Gump a punto de salir de casa para correr durante tres años seguidos. Olmo quiere repetir… ¿curso, Ebau? ¿Inscripción fraudulenta?
Jornada de reflexión para los socios del Real Madrid. Que valoren lo que han visto en estas últimas semanas, la historia reciente del club o los nombres que han sonado con la credibilidad de la novia de Brad Pitt o el intérprete de Mandela, y que sea lo mejor para el Real Madrid. Eso siempre.
Que paséis un gran día.
No sean ingenuos. Riquelme nunca será presidente del Real Madrid. Ni siquiera lo desea de verdad. Su objetivo era precisamente lo que ya ha conseguido. Antes de esta campaña electoral era un millonario anónimo más. A tres días de la votación sigue alucinando con el estatus que le ha otorgado pagarle medio millón de euros al banco para conseguir el aval. Se ha permitido sentir que come en la misma mesa que Florentino (pobre Griezmann. Siempre tuve lástima de aquella imborrable metedura de pata). Sin lugar a dudas, ha sido la mejor inversión de su vida.
Durante los próximos años Riquelme será recordado por haberlo intentado, por haber sido un sparring de Florentino, por la dimensión inmerecidamente planetaria de su imagen como aspirante. Por la aparente proximidad a un verdadero gigante de los negocios, legítimo constructor de la grandeza del Real Madrid del siglo XXI, con quien ha conseguido compartir el escenario y los focos durante dos semanas de subidón que monetizará el resto de su vida.
Riquelme aún se pone nervioso cuando habla con sus amigos sobre el Real Madrid. Nadie está hablando de la caja fuerte de Zapatero, ni de Leire, ni de los fichajes del Barcelona, desde el anuncio de la campaña electoral. Cualquier noticia es mínima comparada con la enormidad de nuestro querido club. Portadas, minutos de oro en horarios prime con estrellas de la televisión y con lo más ruin de la radio deportiva. Entrevistas en el telediario. Atención de youtubers con millones de seguidores.
Me despiertan condescendencia y un punto de lástima los tuits de la pobre legión culé publicados durante la campaña. Desconcertados. Entontecidos. Más aborregados que de normal en su espiral de zombificación. Desnortados. Incoherentes en la interpretación de los sucesivos eventos de estos días. Ignorantes. Incapaces de entender. Reducidos al espacio mínimo que realmente les corresponde. Gritando en la distancia, en el olvido, como si hiciera siglos que no ganan una liga... relegados a la irrelevancia. Insignificantes ante el inconmensurable tamaño de lo que se dilucida en Madrid, capital y foco de atención del fútbol mundial.
En un alarde de presidente de los noventa, el joven Riquelme se ha atrevido a anunciar que hará lo posible para traer a Haaland, afirmación inocua que ha decidido rubricar ante notario, con el mismo valor que el abrazo de Laporta al maniquí vestido con la camiseta de Messi. En minutos, desmentido de agente y progenitor del futbolista. Total, a estas alturas, qué más da. Ya ha cumplido, ya ha visitado la bizarra habitación donde graba Jordi Wild. Ya ha salido en la tele con Pablo Motos. Ya es alguien.
Riquelme ya ha ganado: no será presidente, pero el aval le ha comprado dos semanas de estatus junto a Florentino y una notoriedad que intentará rentabilizar durante años
El giro de guion de ayer hará contar anécdotas a los editores del directo de Antena 3 durante años. Desde los anuncios de TV en tiempos de la feroz y genialmente creativa competencia entre Pepsi y Coca-Cola no se veía algo parecido: Finaliza la entrevista de Motos a Riquelme en El Hormiguero. Termina el programa. Sintonía. Créditos. Súbitamente, fondo azul en silencio. Una frase: "Queridos socios, este mensaje os interesa". Diez segundos de un texto en TV sin música, sin distracciones, sin contexto. Aparece José Mourinho en pantalla, leyenda madridista sobre fondo blanco. Manos a la espalda. Viste la camiseta del Real Madrid. Sonrisa. Dice una palabra sin dejar de sonreír: "Sí". Texto: Vota a Florentino. Una voz femenina tararea el himno. Historia de la televisión. Incunable. Para siempre. Jaque mate. Deseo con toda mi alma que la idea haya sido del jefe de prensa del candidato Pérez.
Sí. Florentino ha cometido errores. Cómo no hacerlo en veinticinco años de mandato. Algunos seguro que pasaron inadvertidos para la mayoría. Los más difíciles de digerir fueron los más recientes, en un período de transición del fútbol que recordaremos como se recuerda la infancia y el momento en que todo cambió. Reconocimos los errores, pero también coincidiremos en que había que agitar el árbol de alguna manera. El fútbol que ve Florentino es el de los clubes-Estado que empiezan a dominar las competiciones, no el del aficionado. El "fracaso" de la Superliga es lo que nos ha llevado a una posición dominante frente a las instituciones internacionales del fútbol. El mismo "fracaso" que nos va a llevar a hacer justicia a los corruptos (no hablo sólo del Barcelona, ya verán) y probablemente a liquidar a toda la patulea del fútbol español.
En la cabeza de Florentino caben las siete Champions. Cabe la jugada maestra de Figo. Cabe el gol de Ramos. El fichaje de Benzema, de Vini, de Mbappé. La clarividencia de la primera contratación de Mourinho que nos devolvió al camino del orgullo y de la resiliencia. La reforma del Bernabéu. Pero en esa cabeza cabe también el futuro. La explotación de Valdebebas. Sí, ríanse... el Bernabéu infinito con las gafas de Apple. Una reforma societaria que proporcionará a los socios un activo tangible que legar a sus herederos...
Florentino ama al Real Madrid y este es el legado que nos va a dejar, un club blindado, incomprable, protegido para siempre de fondos de inversión y del sportswashing.
Pueden escuchar a analfabetos, juntaletras y asustaviejas que no entienden una cuenta de resultados o a un tipo que sabe hacer dinero, que además de hacerles, felices les está diciendo que van a ser dueños de un pedazo del Real Madrid que ni siquiera han tenido que comprar. ¿Por qué les iba a engañar alguien que aspira a emular a Santiago Bernabéu? Florentino ama al Real Madrid y este es el legado que nos va a dejar, un club blindado, incomprable, protegido para siempre de fondos de inversión y del sportswashing.
El lunes llegará. Y Riquelme seguirá a la misma distancia de Florentino Pérez que estaba hace un mes. Infinita. Tal vez decida invertir unos cientos de miles más en prolongar su presencia en los medios para quejarse del voto por correo, del censo o de no haber tenido un debate. Le servirá para los diez primeros minutos de conversación en sus próximas reuniones con banqueros, socios, accionistas. Porque se ha asomado a la inmensidad de un sueño inalcanzable y porque ese era su verdadero objetivo. Su verdadera victoria. Asomarse. La única a la que, en realidad, podía aspirar.
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