Como imagino que sabrán, ya está disponible la tercera equipación del Real Madrid para la temporada 25/26. Una zamarra que en lo más visible recupera el azul, en esta ocasión inspirado en la grada del estadio, y se reserva lo más notable y revelador en su interior, nada menos que un pedazo de la historia del club.
Es allí donde se ha decidido serigrafiar la frase que mejor resume el ADN madridista, que no pasa por la pretensión de ganar, sino por algo más sutil y profundo: la negación a rendirse. Una filosofía que expresó como nadie Juanito, que además tuvo el detalle de verbalizarla con su “90 minuti en el Bernabéu son molto longo” que ahora se imprimirá en las camisetas.
La historia es sobradamente conocida. Tras caer en Milán por 2-0 en la Copa de la UEFA en el año 85, algunos jugadores del Inter no tuvieron mejor ocurrencia que pasar cerca del malagueño exhibiendo excesiva alegría y confianza. Error. Aquello les supuso llevarse puesta la premonición más cierta del fútbol, expresada por la boca de Juanito recién salida de su corazón.
Un buen puñado de clubes poseen y cuidan sus símbolos hasta el extremo. Piensen en la Bombonera de Boca, el Muro Amarillo del Dortmund o el mayestático You’ll never walk alone del Liverpool. La canción, escrita en 1945 por Richard Rodgers y Oscar Hammerstein y originalmente dedicada a un musical de Broadway, no sólo convierte la previa de Anfield en un ritual casi místico, sino que su título está inserto en el escudo del club, así como en la verja de entrada de la puerta de Bill Shankly, la mayor leyenda red de la historia.
la frase que mejor resume el ADN madridista no pasa por la pretensión de ganar, sino por algo más sutil y profundo: la negación a rendirse. Una filosofía que expresó como nadie Juanito, que además tuvo el detalle de verbalizarla con su “90 minuti en el Bernabéu son molto longo” que ahora se imprimirá en las camisetas
Una exposición en la que no debemos descartar cierta motivación diferenciadora, pues no son pocos los equipos que también se han llevado la canción a su terreno. Hasta la fecha y sin contar los de tercera categoría, al menos 23 distribuidos por varios países (Inglaterra, Escocia, Japón, Alemania, Italia, España, Grecia, Bélgica, Países Bajos y Austria).
Por ello cobra todavía más sentido y relevancia haber recuperado los 90 minuti de Juanito. Primero por su exclusividad. Ningún otro equipo podría utilizarla jamás porque corresponde a un hecho espontáneo y de autor. Segundo, por su significado, inserto como pocos en la filosofía y carácter del Real Madrid. Tercero, por el hombre que la profirió, único jugador con minuto reservado en el Bernabéu. Cuarto, por su coherencia. No sólo respeta y representa la identidad del club, sino que también encarna la personalidad inimitable del malagueño: impulsiva, auténtica, genial. Y, quinto, por su vigencia eterna. El día que el Madrid renuncie a la certeza y el ideal que encierra el 90 minuti de Juanito comenzará a perder su identidad.
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Buenos días, estimados galernautas. El equipo cliente de Negreira jugó ayer muy bien en su pachanga veraniega del Hans Gamper ante un inexistente Como, al que barrió con un humillante 5-0. Que esta gente ha juntado un buen equipo, a las órdenes además de un excelente entrenador, es algo que ya sabíamos. Que todo apunta a que siguen teniendo atado y bien atado el sistema arbitral en su favor tampoco es algo que ofrezca la menor duda, lo que nos hace albergar los más oscuros presagios de cara a la temporada que enseguida principia.
Permitiréis que tomemos prestado el título de aquella serie de comedia. La que se avecina, amigos.
La prensa cataculé canta las glorias del buen juego blaugrana y pasa por encima del nuevo detalle de impunidad culé que nos regaló el juego, plasmado en el cuarto gol. Ya sabemos que es solo un gol entre muchos, pero no pierdan la ocasión de verlo.
Soberbio Ricard de Burgos Bengoexell. No iba él a presentarse en el Hans Gamper a molestar, sólo faltaba https://t.co/YgRP17ZBSk
— Paul Tenorio (@Paul_Tenorio) August 11, 2025
Como dice nuestro querido Paul Tenorio, tú a tu pachanga veraniega invitas al árbitro que estimas oportuno, y quién mejor que el plañidero De Burgos para que la fiesta sea redonda. Raphinha propina una salvaje, descarada, casi hilarante patada al defensa del Como para arrebatarle la pelota. Sigan, sigan. Todo OK, José Luis, o Ritxie. La jugada no tiene importancia porque es un tanto entre muchos en un torneo amistoso, pero como signo de los tiempos que se vienen (que serán idénticos o peores si es posible a los que se fueron) resulta estremecedor.
¿Qué cabe esperar, en todo caso? Bajo la batuta de un Tebas que ahora es el factótum del fútbol español, cargo que compagina con el de odiador máximo del Real Madrid, el Comité Técnico de Árbitros emprendió al fin la tan necesaria remodelación, postergada más de dos años desde el descubrimiento del mal llamado caso Negreira, que mejor debería denominarse BarçaGate. El problema es que la remodelación, en lugar de limpiar la institución, la ha emputecido todavía más. (Disculparéis el verbo, pero llega un punto en que uno ya no sabe cómo hacer algo de ruido en medio de lo consuetudinario del fraude).
Han puesto un CEO controlado por Tebas, un sujeto que además calificó el affaire Negreira como “algo casi puntual” (un punto de 17 años que se sepa es más bien una línea, y bastante larga, pero qué sabremos nosotros).
Han puesto de máximo responsable arbitral a Fernández Borbalán, famoso por haber sido nombrado colegiado “talismán” por parte de la prensa afín a los negreiros y hombre cuya carrera arbitral en Primera coincide casi al minuto con los 17 años de pagos al tal Enríquez.
Han puesto de responsable del VAR a Prieto Iglesias, trencilla de ínfimo nivel que fue ascendido directamente a Primera por el índice corruptor (el propio Tebas lo llama así) de Negreira pese a haber quedado ¡¡el 16!! en la clasificación de Segunda.
Para designar a los colegiados cada jornada, han colocado al propio CEO Fran Soto (reconocido culé), al exentrenador colchonero Gregorio Manzano y a un exábitro (Teixeira Vitienes) célebre por haber sacado en cierta ocasión dos tarjetas amarillas a Busquets sin por ello decidir expulsarle.
A fin de maquillar el expolio programado, habían nombrado también un irrelevante asesor de IA que se ha visto obligado a dimitir (en medio de un escándalo monumental, organizado por los medios que controla el propio Tebas) por sus inaceptables tendencias merengues.
Es brutal. Es devastador. El Madrid va a tener que hacer mil cuatrocientos puntos o así si quiere aspirar a ganar la liga. El único consuelo que nos queda es hacerles notar que nos damos cuenta, pero eso quizá no haga sino hacerles reír aún más, a mandíbula batiente.
La que se avecina.
Seguimos con las primeras planas de la jornada. Decíamos antes que Tebas controla la prensa, sin maliciar que a la vuelta de la esquina íbamos a hallar el primer ejemplo.
Marca, cada día más hoja parroquial de D. Javier, abraza el sensacionalismo más catastrofista a cuenta de la nueva lesión de Camavinga.
En realidad, es solo un esguince que apenas va a distraer diez días su puesta a punto, pero cualquier excusa es buena para hacer saltar todas las alarmas, propagar el derrotismo en las filas blancas y soliviantar a un madridismo cada vez más pusilánime y absurdamente acomplejado contra el propio jugador, contra los médicos, contra los fisios, contra Pintus (que ya no manda como antes), contra Ancelotti retrospectivamente, contra Xabi en adelante, contra Florentino siempre y contra todo el que se mueva. Bajo el recuento cruel de las lesiones de Camavinga que lleva a cabo Marca subyace la creencia de que el jugador se lesiona porque quiere, o de que es un irresponsable que no se cuida, o de que la escuadra está ya en fase galacticidio. Todo sea por abortar de entrada cualquier posibilidad de ilusión en las filas vikingas.
Para eso ha quedado Marca, cada día más el diario deportivo de todas las aficiones. Menos de una, claro.
En el faldoncillo inferior de Marca se nos informa del partido de liga que se jugará en Miami, el 20 de diciembre, entre el equipo cliente de Negreira y el Villarreal. En realidad es al revés. Es un Villarreal-Equipo Cliente de Negreira. El local es el Submarino, o sea, es quien renuncia a su condición de local. Una de las salidas más difíciles del año queda pues allanada para los culés, que jugarán esa salida difícil en Miami ante un público seguro que favorable. Posponer la primera jornada en atención al Mundial jugado por el Madrid era manipular la competición, pero esto no lo es. Fenomenal.
Se da la circunstancia además de que, entre ambos contendientes, el que virtualmente está sin estadio no es precisamente el club de Roig. Sabe Dios qué beneficios obtendrá el Villarreal por plegarse a esta nueva cacicada de Tebas, y nos perdonaréis la irreverencia de autonombrarnos Dios, dado que nosotros mismos sabemos a la perfección cuáles serán dichos beneficios. Estaremos atentos a los arbitrajes que goce el club de la Cerámica, en particular en dos de los partidos ligueros que tienen por delante en esta apasionante y cochambrosa nueva edición de la Liga Negreira.
¿Que se nos nota enfadados? No sabemos qué os hace pensar algo semejante.
Os dejamos con As. Pasad un buen día.
La Federación del presidente Louzán estudia hoy si acepta que su vicepresidente Tebas, que además preside la Liga y no es el seleccionador femenino porque no se le ha ocurrido, mande el partido Villarreal-Barcelona prenavideño a Miami Beach. O a Miami solo. Miami Vice vendría al pelo.
A todo esto, el Madrid será colista el próximo lunes. Es inevitable. Luego les cuento. Sí: el Barça, a Miami y el Madrid, a la cola.
Llevar un partido a la ciudad que cobija a Messi entre otros es una vieja ilusión de Tebas y Asociados, TyA en adelante. Lo intentó con un Girona-Barcelona pero no fue posible entre pitos, flautas y aquel Rubiales que se puso de culo. ¿Siempre el Barcelona? Normal: representa como nadie a su Liga, esta.
Como en aquella ocasión, se han levantado voces en contra de la ocurrencia. Que si eso es convertir un partido de visitante en local para los azulgrana, pues la grada será un 90-10 a su favor e igual me quedo corto. Que eso es adulterar la competición y tal. Que si los socios del Villarreal no verán a Lamine, lo que espero no anime a algunos a pedir la cicuta. No estoy de acuerdo, no es lo que parece y me explico.
La idea busca exactamente lo contrario: igualar la competición. Habría otras formas, pero por una hay que empezar. TyA maneja los datos: en La Cerámica se han jugado 25 partidos entre ambos clubes con un saldo a favor de 5 triunfos del Villarreal, 5 empates y 15 victorias azulgrana. Desde 2007 no se vive una alegría local, 3-1. El resto, empates o 2 en la quiniela, seis las últimas seis veces.
La RFEF estudia si acepta que su vicepresidente Tebas, que además preside la Liga y no es el seleccionador femenino porque no se le ha ocurrido, mande el partido Villarreal-Barcelona prenavideño a Miami Beach. O a Miami solo. Miami Vice vendría al pelo
TyA podría elegir otros 37 partidos del Barcelona, 37, y ha elegido este. El motivo no puede ser otro que intentar romper la racha, que el Villareal al menos rasque un punto, cosa que en La Cerámica miau, y el producto lo agradezca: cuanto más ajustado esté, mucho mejor para el interés de la cosa, la venta de derechos, de torcidos, todo eso.
Miami es producto. Como el Barça entiende de eso, firmará el empate pues eso es bueno para su Liga querida, su, sí, la suya. El Villarreal imagino que no pondrá inconveniente. ¿Qué os parece, 3-3, 4-4 como en 2019? ¡Anda que no quedará tiempo para 'ajustar' cosillas! Los 'ajustes' con otros se apañan aquí, sin necesidad de cruzar el charco.
TyA está en constante investigación, transformación. De ahí también lo de los 15 días de pretemporada del Madrid. Es un experimento interesante. Probar si los blancos salen como motos, ganan 14 partidos de Liga de un tirón y se marcan un 6 de 6 en la Champions, cosa así, con 15 días de trabajo. Y a lo sumo con un par de constipados y un tirón en el glúteo de cuando la época de Porlán Chendo como atentados a su salud. Eso está chungo: ya cayó Camavinga.
Si el plan TyA/15/RM, que así se llama, funciona habrá contribuido, además, a revolucionar la cosa físico-molicie en el fútbol. Con 21 días de vacaciones (molicie) y 15 de entrenamiento (físico) sería posible sobrevivir y bordarlo. Venga cuatro-ceros, cinco-unos, esas cosas. Un espectáculo.
¿Si eso le hubiera pasado a otro u otros? No lo sabemos, no molesten. Quedémonos en lo mollar. Se trata de testar si puede haber fútbol oficial once meses del año cada año. En Miami o Madrigal de las Altas Torres, selecciones inclusive.
UEFA y FIFA están de acuerdo, pues si eso sucede cabrían varias posibilidades. Ligas con más equipos. Mundiales de club y selección cada 18 meses, como era la mili en la Marina. Vuelta de la Copa de la Liga donde desapareció. Llegada de la Liga de la Copa. Liga de las Naciones mixta... Bien.
Se trata de testar si puede haber fútbol oficial once meses del año cada año. UEFA y FIFA están de acuerdo, pues si eso sucede cabrían varias posibilidades. Ligas con más equipos. Mundiales de club y selección cada 18 meses, como era la mili en la Marina. Vuelta de la Copa de la Liga donde desapareció. Llegada de la Liga de la Copa. Liga de las Naciones mixta... Bien
A todo esto, algo que ha pasado desapercibido menos aquí: el Madrid será colista el lunes próximo. Habrán jugado todos y la clasificación la cerrarán él y Osasuna. Y no habrá discusión ni juez único o acompañado a quien apelar: la O de Osasuna va antes que la R de Real Madrid, luego el puesto 19 será para los navarros y el 20 para los blancos.
Normalmente, cuando Barça y Villarreal se vayan de viaje, jornada 17, el Madrid habrá abandonado la cola, incluso la zona de descenso. O no. Vaya usted a saber. El gran gag de la Liga + TyA + Federación sería vivir el descenso del Madrid, el primero de la historia. El partido del descenso, hoy palman y bajan, también se jugaría en Miami, claro.
¿Cuántos habrá que guardarán e incluso enmarcarán esa tabla clasificatoria del 18-A? Algunos, ¿verdad? Lamentaría que les dure apenas un día tanto esfuerzo: debe ganar Osasuna.
¿Que no? ¿Pero ustedes creen en serio que el Madrid va a ganar ‘esto’? ¡Jaaaaja! Lamento que el calor les esté afectando hasta este punto. 0-1, Víctor, buen muchacho: en órsay. No se hable más. Nos pueden quitar todo menos el cachondeo.
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Un día como hoy, 10 de agosto, de 1938, en plena Guerra Civil, falleció en París Plácido Álvarez-Buylla Lozana. Uno de los pioneros del Real Madrid en los primeros años de vida de club, que posteriormente llegó a ser un reconocido diplomático y político español, ocupando el ministerio de Industria y Comercio en 1936.
Nacido el 5 de abril de 1885 en Oviedo, procedía de una familia representativa de la burguesía progresista y republicana de Asturias. Sus hermanos, Adolfo y Vicente, también figuraron en alguna alineación del conjunto madridista. El primero como guardameta y el segundo tanto de centrocampista como de delantero. Su primer contacto con el fútbol fue a través de un amigo que después de regresar de Inglaterra lo introdujo en el balompié, coincidiendo en alguna oportunidad con el ilustre catedrático de historia Rafael Altamira. Comenzó a jugar en Oviedo en 1900 a la vez que estudiaba, también en Avilés en el Stadium, y en Salinas, lugar en el que veraneaba con la familia y era tradición disputar partidos con sus hermanos en el equipo de Castrillón. Tras terminar la carrera de Derecho, se desplazó a Madrid para obtener un doctorado en la Universidad Central.
En la capital, y en los campus universitarios, entabló amistad con varios muchachos que eran socios del Madrid y que, una vez supieron sus gustos futbolísticos y su destreza, le invitaron a jugar un día con los blancos. Su etapa madridista dio inicio en la temporada de 1906 y duró algo menos de dos años. Plácido Álvarez Buylla era un futbolista muy alto para la época, con un 1,83cm de estatura, que destacaba por su contundencia, fortaleza y poderío en el aspecto físico. Jugó principalmente de defensa, aunque también en alguna ocasión como medio tanto por el perfil izquierdo como el derecho. En una oportunidad, además, debió de ponerse bajo los palos en un partido con el tercer equipo madridista. En declaraciones suyas a la publicación Estampa explicó que “actué con el Madrid en aquellos partidos donde el público era escaso y el entusiasmo extraordinario. Cuando, a veces, era gratis la entrada o, mejor dicho, cuando no había entrada, porque el campo estaba vallado”.
En el Campeonato Regional de 1906-07, disputó un partido con los reservas ante el Athletic de Madrid en el terreno de juego del Hipódromo capitalino. En aquel choque tuvo como compañeros en el once a reconocidos futbolistas de la época como Ruete, Chulilla y Aspiunza. El Madrid se hizo con el título que poco después fue anulado por la renacida Federación Madrileña, al constatarse varias irregularidades a lo largo del torneo por parte de todos los equipos participantes en la competición.
El debut de Plácido con los mayores tuvo que esperar hasta el mes de febrero de 1907. El Madrid participó en el Concurso de clasificación para la Copa del Rey luchando por un billete en una eliminatoria a doble partido contra el Hispania FC. El conjunto madridista venció en ambos con suma claridad por 5-0 y 4-1, y evitó el encuentro de desempate. En las crónicas, con el asturiano partiendo desde la línea media, se elogió al equipo blanco afirmando que “está muy entrenado y es muy fuerte”.
En el mes de marzo dio comienzo el torneo copero en el Hipódromo madrileño en una fase de liguilla, con Madrid FC, Vigo FC, Hamilton, CR Huelva y Club Vizcaya como clubes en liza. La competencia en los madridistas era grande y Buylla tenía que luchar por un puesto en la defensa con Joaquín Yarza y Berraondo, y en la media con el otro hermano Yarza, Henri Normand, Quirante y José Giralt. Por todo ello, solo actuó en un partido de la segunda jornada contra el Vigo FC. Aquella tarde Berraondo fue baja tras salir tocado del duelo previo contra el Vizcay,a y el zaguero asturiano formó pareja con Joaquín Yarza. El conjunto vigués, según contó la revista Los Deportes, desarrolló un bonito juego y lucharon con gran energía, pero se toparon con la mala fortuna y con un gran papel de Yarza y Álvarez Buylla en defensa, así como del portero merengue Manuel Alcalde.
Días más tarde, los blancos se impusieron en la gran final a los vizcaínos con un tanto de Prast, y consiguieron la tercera Copa consecutiva. Así, Álvarez Buylla sumaba al palmarés personal el trofeo más importante de su trayectoria deportiva. En el curso siguiente, disfrutó de minutos en algún amistoso como el celebrado en Toledo ante la Academia de Infantería el día 9 de febrero de 1908. Ese encuentro tuvo como curiosidad que compartió alineación con su hermano Vicente, que fue uno de los goleadores en la aplastante victoria blanca por 0-7 en el Campo de Tiro.
Su marcha de la entidad merengue se debió a la famosa escisión de varios de los campeones de Copa tras la marcha de la presidencia de Carlos Padrós. En el diario Estampa, el asturiano comentó que el cisma “capitaneado por los hermanos Giralt, que eran de los que destacaban en el Madrid, me llevó a abandonarle y formé parte del Español F.C., que se constituyó a base de los que se habían separado del club”. Entre otros de los que también salieron del cuadro blanco estaban los hermanos Manuel y Joaquín Yarza, y Antonio Neyra. En su nuevo equipo, Plácido Álvarez Buylla permaneció hasta 1911, y también disputó algunos encuentros con el Español de Barcelona y el Círculo Industrial de Sport de Avilés.
era un futbolista muy alto para la época, con un 1,83cm de estatura, que destacaba por su contundencia, fortaleza y poderío en el aspecto físico. Jugó principalmente de defensa, aunque también en alguna ocasión como medio tanto por el perfil izquierdo como el derecho
Mientras jugaba al fútbol lo seguía compaginando con sus estudios y en 1909 se doctoró en Derecho por la Universidad Central de Madrid. Unos años después ingresó en la Junta para Ampliación de Estudios (JAE), lo que le permitió ampliar sus conocimientos de Derecho en las universidades centroeuropeas como la de Berlín, Múnich y Viena. Luego, en 1916, entró en la carrera consular hasta que le llegó ser agregado en la embajada de España en Berlín y estar al frente de viceconsulados de ciudades como Mons, Charleroi, Amberes, Stuttgart, Bremen, Tánger y Frankfurt. Su trayectoria giró después hacia la política. Sobre esta última faceta explicó que el fútbol le sirvió porque “formando parte de un equipo se adquiere un hábito de disciplina que en la política es absolutamente necesario”.
En el mes de octubre de 1933, el gobierno de Martínez Barrio le encomendó el cargo de Director General de Marruecos y Colonias, llegando a ejercer la subsecretaría de la Presidencia en el gobierno de Alejandro Lerroux al año siguiente. Además, en los siguientes tres años ocupó los cargos de Cónsul General en Lisboa (1933-1934); Cónsul General en Dublín (1934-1936) y Cónsul General en Gibraltar en 1936. Su entrada en el gobierno se produjo el 19 de febrero de 1936, al ser nombrado por Manuel Azaña ministro de Industria y Comercio, cartera ministerial que continuó ocupando en los gobiernos presididos por Santiago Casares Quiroga, Diego Martínez Barrio y José Giral hasta el mes de octubre del mismo año.
Durante la guerra civil fue cónsul de Uruguay hasta que la muerte le sorprendió a los 53 años de edad en París en 1938, cuando ostentaba el cargo de Cónsul General en la capital de Francia. No hubo demasiadas noticias sobre su fallecimiento, pero en la prensa francesa se publicó que fue a causa de una corta enfermedad.
EFE y Hemeroteca Alberto Cosín
Querido amigo:
Sí, amigo. Vaya eso por delante de todo. Hay pocas razones válidas para renunciar a una buena amistad. Ser de un equipo de fútbol distinto del mío no debería ser una de ellas aunque, como pronto adivinarás si sigues leyendo estas líneas, aquí no estamos hablando de fútbol. O no estrictamente.
Permite que te cuente algunas cosas. Quizá las desconozcas. Quizá las conozcas pero las niegues. Disculpa que sea taxativo en esto, que sea tan tajante como lo es la realidad. No importa que lo creas o no, y tampoco importan las fantasías (casi nunca respaldadas por hechos) con las que tus mayores o la propaganda te habrán emponzoñado, abortando en origen cualquier posibilidad de honestidad intelectual.
Vamos con la verdad cruda por delante. No soy maniqueo. En casi todos los antagonismos que conozco se me ocurren siempre mil matices que me sitúan en una zona de grises. Sin embargo, hay algo que es pura y claramente una historia de buenos y malos: la relación Madrid-Barça.
Me voy a remontar lejos en el tiempo. En 1936 estalla la Guerra. El alzamiento franquista sorprende a varios de los mejores jugadores del Real Madrid fuera de nuestras fronteras. Algunos ya no volverán. Los que quedan buscan una manera de seguir jugando al balompié en una España fracturada y futbolísticamente impracticable, en la cual los estadios han sido sustituidos por trincheras. Solicitan permiso a la Federación de Fútbol Catalana para unirse a la liga de dicha región. Para evitar susceptibilidades, se establece que, en caso de ganar el Madrid dicho campeonato, no habrá oficialidad de ese primer puesto. La Federación, respaldada por los clubes, apoyan la petición para garantizar que el mejor equipo del país pueda seguir jugando, aunque lo haga a título meramente amistoso.
No soy maniqueo. Sin embargo, hay algo que es pura y claramente una historia de buenos y malos: la relación Madrid-Barça
Todo el mundo había accedido. Mientras España ardía en la guerra y Madrid era asediada, una delegación madridista, encabezada por el entrenador Paco Bru, ya había alquilado un chalet en el Masnou, al cual ya se disponía a dirigirse el equipo al completo (o lo que quedaba de él por la diáspora del verano) cuando se produjo una negativa que abortó el plan. Esa negativa era la del FC Barcelona.
¿Lo sabías? Vamos a ver si lo interiorizas como corresponde. Un puñado de jugadores de fútbol, que solo aspiraba a continuar con el desarrollo de su pasión en medio de un conflicto bélico, fue privado de hacerlo cuando ya estaba todo arreglado gracias a la altura de miras del fútbol catalán en su conjunto. En su conjunto pero con una excepción: tu club, que prefirió condenar al nuestro a lo que habría podido ser su desaparición, permitiendo que la guerra lo consumiera, antes que abrirle las puertas de la noble tierra catalana. ¿Cabe mayor y más temprana muestra de vileza institucional?
¿Por qué? Solo podemos especular. ¿Razones políticas? Es posible, por cuanto Madrid era zona roja y es verdad histórica comprobada que había sido la alta burguesía catalana la que había financiado el golpe franquista. ¿Rencor por el trasvase Barça-Madrid de Samitier, el Figo de la época? Puede ser. ¿Miedo al soberbio equipo blanco, que ya había mojado la oreja culé en una final de Copa a pies de los extraordinarios Regueiro, Ciriaco, Quincoces, Zamora…? No cabe duda de que la posibilidad de condenar al infierno al mayor rival deportivo tuvo mucho que ver. Mientras duró la guerra, pareció que os salíais con la vuestra en el afán por exterminar al Madrid a manos de las tropas franquistas. El club blanco es incautado, el viejo Chamartín convertido en escenario de maniobras de tiro, los trofeos y estatutos cuidadosamente escondidos por los directivos supervivientes. Casi os salís con la vuestra, aunque no contabais con la determinación de Santiago Bernabéu, quien al término de la guerra, y sin ninguna ayuda de un régimen franquista volcado en su apoyo al Atlético Aviación, resucita al Madrid de sus cenizas y lo convierte, con el paso del tiempo, en el mejor equipo de la historia.
Decíamos que Bernabéu lo hace sin ayuda del llamado Generalísimo y decimos bien. Franco encarcela a Sánchez Guerra y fusila al coronel Ortega, presidentes madridistas durante la República, el segundo durante la incautación. Quizá como premio a vuestro pecado original (o sea, negar la ayuda durante la guerra al “nido de rojos” que era la escuadra blanca), Franco será en adelante un fiel aliado culé. Ya sé que la cabeza te da vueltas leyendo verdades así, pero ya eres mayorcito y va siendo hora de que sepas hasta qué punto pisas en vacío cuando te apoyas sobre leyendas negras. Lo de los fusilamientos y encarcelamientos fue así, por cierto, no como te lo han contado. Fueron los mandatarios madridistas los que perdieron la vida (o lo mejor de la misma) bajo el yugo del dictador. Al expresidente culé Josep Sunyol lo asesinaron miserablemente unos falangistas al comienzo de la guerra, pero probablemente Franco nunca supiera de su existencia.
La historia de ambos clubes durante la dictadura es también lo opuesto a lo que te han contado, y redunda con precisión en una distinción entre buenos y malos, entre afines al régimen y casi lo contrario, radicalmente diferente a lo que te crees.
El Madrid se limita a convivir con el franquismo, a pesar de la absoluta falta de sintonía entre D. Santiago y el dictador, a quien el gran mandatario enfurecerá a lo largo de los años con decisiones como viajar a Paris para participar en la creación de la Copa de Europa, organizar visitas a la familia real en el exilio, expulsar del Bernabéu a Millán Astray o condecorar a Moshe Dayan cuando España presumía de su gran amistad con el mundo árabe. A pesar del presunto madridismo de Franco, falsedad que sin duda te habrán inoculado tus mayores (o la simple omnipresente leyenda), el Madrid no gana una sola Liga entre el 39 y el 53, que es cuando ficha a Di Stéfano y otro puñado de estrellas para conquistar España y el mundo. Pensar que Franco tuvo algo que ver con las glorias europeas del Madrid constituye el punto álgido de la estulticia de la leyenda: Franco era un apestado en Europa, y solo a resultas del éxito blanco, que se labró no gracias sino a pesar del dictador, este se subió al carro ganador, usándolo como instrumento de propaganda.
Mientras tu club perdía el trasero otorgando melifluas distinciones al dictador, el Madrid navegaba una larga historia de fricciones con él
A Di Stéfano, por cierto, no os lo robó el Madrid, ni Franco, ni nadie. Os lo robasteis vosotros mismos por no querer desembolsar a Millonarios de Bogotá el importe de un rocambolesco fichaje a tres bandas, limitándoos a pagar a River Plate por la ficha federativa pero rehusando culminar la operación con su club de pertenencia “de hecho”, que era el colombiano. La proverbial cortedad de miras y escasa visión de futuro de vuestros dirigentes es, pese a que vuestra tendencia histórica sea echar la culpa al empedrado, la única causa de que D. Alfredo no recalara en vuestras filas. Dos años después tampoco quisisteis uniros a la Copa de Europa, no viendo un gran porvenir en la competición. No habría nada que objetar a vuestra proverbial inclinación a equivocaros si no fuese porque la acompañáis de otra más inconfundible aún: la de escudaros en el peor de los victimismos para sacudiros la responsabilidad de vuestra propia y tradicional inoperancia.
Tanto, tantísimo ayudó el Caudillo al Real Madrid que el tardofranquismo negó al gran patriarca blanco su gran sueño: construir un estadio nuevo en las afueras de la ciudad, para lo que se había diseñado un ambicioso proyecto. Mientras, el generalísimo os recalificaba sucesivamente vuestros terrenos para salvaros de la ruina, lo que resultó en la concesión al caudillo de la insignia de oro y brillantes (1951) y dos medallas de oro (1971 y 1974). Mientras tu club perdía el trasero otorgando melifluas distinciones al dictador, el Madrid navegaba una larga historia de fricciones con él, con personajes como Saporta y Muñoz Grandes tratando de limar asperezas desde sus desempeños en ambos lados del río, precisando para ello hacer uso de sus mejores dotes diplomáticas.
Me tendrás que perdonar, o no, pero el club de tus amores, confirmando el refrán, ha presumido siempre de aquello de lo cual más ha carecido. No fue más adalid en la lucha contra el franquismo de lo que a posteriori habéis querido que lo fuese, por el simple interés en cuadrar un relato de “valors” que nuevamente es pura presunción y marketing, sin verdadera sustancia detrás. La única oposición real al franquismo la ejercisteis cuando ya no había franquismo. Todas vuestras pretendidas heroicidades políticas han sido retrospectivas y vía posverdad. Jamás habéis dejado de estar con el poder, como tampoco habéis dejado nunca de adjudicaros el asombroso papel de rebeldes ante el mismo. Es posible que no exista una entidad en la historia del deporte en la que se observe una disparidad más escandalosa entre lo que dice ser y lo que es en realidad. Ninguna otra, por lo demás, y esto te lo tengo que conceder, ha cosechado mayor éxito en la misión de propagar una idea falsa (infinitamente más halagüeña, por supuesto) de sí misma.
Se me ocurre que quizá convenga dejar reposar todo esto, querido amigo. Estarás enfadado o aturdido, o una mezcla de todo ello, y los disgustos deben ser administrados en dosis soportables, cuánto más a los amigos. Insisto en que te tengo en alta estima y no quiero hacerte más daño del que inevitablemente acarrea el conocimiento de la verdad. Ya habrá tiempo de discutir todo esto con una cerveza. También lo habrá de continuar con esta correspondencia, que te prometo retomar lo antes que pueda. (Ya sé que no necesariamente ardes en deseos de que lo haga).
Un fuerte abrazo y hasta pronto.
Buenos días, galernautas. Sin que nos conste que haya tenido continuidad el intercambio dialéctico-epistemológico vía X entre Iturralde y Tebas, no podemos sino instaros a aprovecharlo, que no todos los días se tiene la oportunidad de disfrutar de las argumentaciones de dos titanes de la elocuencia y el silogismo como son los implicados. El caso es que el temita Negreira sigue sin consecuencias. Lamentablemente, ni las ha habido ni las habrá
Como sois insaciables y tenéis unas inquietudes rayanas en la parafilia, querréis ver las portadas de hoy, domingo 10 de agosto de 2025.
Marca se despacha con Julián Álvarez chocando las manos con Baena. Es, sin duda, una dupla ofensiva. El argentino es un grandísimo delantero. El otro, más bien un jugador que ofende. El titular “Muestra sus armas” está muy bien, pero lo consideramos extemporáneo, pues se nos ocurre que el momento de mostrar las armas es, quizá, hacia la primavera, no en agosto, pero qué sabremos nosotros. No lo podemos entender. Tampoco se especifica si el gol de Julián fue a uno o dos toques.
También se hace espacio en la portada sobre un hecho histórico. Esta noche, en el reestreno del estadio culé, habrá en él, contando con las plantillas de los contendientes, suficiente gente como para celebrar dos semifinales y una final de concursos de castellers. El vertiginoso ritmo de las obras del Camp Nou hace que ésas y no otras puedan ser las estructuras más elevadas en todo el distrito.
La humorada del día es para As. Su portada nos muestra a Griezmann haciendo la bromita de “tírame del dedo” a un interlocutor desconocido. No sabemos si su interlocutor es un compañero, Henry Cherry, al Cholo Simeone o Gonzalo Miró, eximio atlético. La chanza en cuestión consiste en instar a alguien a tirar del dedo índice para, al hacerlo, expeler una ventosidad, de manera que bien pareciera que dicho dígito es un interruptor que provoca tan poco edificante efecto. Desde la Galerna consideramos que este tipo de comportamientos denotan un sentido del humor poco o nada sofisticado y una palmaria falta de educación.
El titular es harina de otro costal. “Triunfo de Champions”. Nos permitimos corregir al abnegado periodista o proyecto de ello que ha elaborado la cabecera del Diario Anteriormente Dirigido por Relaño. Hasta donde sabemos, el Atlético de Madrid y “Triunfo de Champions” no deberían aparecer juntos por mor del rigor informativo. Como en el caso de Marca, este tipo de enunciados debería reservarse para instancias primaverales en la máxima competición continental, no desempolvarse tras un amistoso canicular. El agravante es que el de la foto es precisamente un jugador que mandó al larguero un penalti en una final de Champions durante los 90 minutos, y no, no la ganó su equipo.
Los cataculés, a lo suyo. Sport dice que toca Gamper. Al parecer, Gamper es el nombre del trío de sonrientes mozalbetes que conforman la cabecera. Por lo visto, actúan esta noche, y no sabemos si tocan cumbia, vallenato, merengue, death metal o folk lapón. A fuer de sinceros, tampoco es que nos importe lo más mínimo.
El Mundo Deportivo, diario del Conde de Godó, Grande de España, incluye la misma foto con los mismos tres muchachos pero dice “Gamper con morbo”. Hay cosas que a lo mejor no deberíamos preguntar, porque no queremos saberlas, y una de ellas es la causa de ese morbo.
Lo que sí sabemos es que Ter Stegen sucumbió. Como dirían Les Luthiers en su inmortal “Cantata del adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras, de sus hazañas en tierras de Indias, de los singulares acontecimientos en que se vio envuelto y de cómo se desenvolvió”, firme ante las presiones. Firme ante las coacciones. Firme ante los métodos en absoluto dudosos del club cliente de Negreira… Y Marc André Ter Stegen acabó firmando su parte médico.
Lo mejor de la jornada por parte de Mundo Deportivo, con todo, no es su portada, sino este superfragilístico titular hallado en su versión online.
Como veis, durísima derrota del Madrid de tenis, tanto que podrían tener consecuencias y el entrenador podría no llegar a comenzar la temporada. Se afilan cuchillos en la planta noble. Rodarán cabezas.
Pasad un excelente día y tened mucho cuidado con el calor.
Buenos días, queridos veraneantes, y también a quienes no lo hagan siguiendo las recomendaciones de Feijóo. La canícula hace estragos. Los termómetros se disparan, la ola de calor es agobiante y no remite de momento, y no se nos ocurre otra que agarrarnos a esta excusa para justificar nuestra desidia ante este ejercicio diario de analizar las portadas de la prensa deportiva. Con buen criterio, habrá quien nos diga que el calor siempre ha sido sofocante en agosto y no es excusa, y nos veremos obligados a responder que es cierto, como todos los agostos desde que tenemos uso de razón, pero, por el contrario: ¿alguna vez fueron tan cansinas y agotadoras las portadas como en los tiempos actuales? Fichajes que se confirman, pero también fichajes fake, problemas en el club blanco, polémicas artificiales y polémicas reales que se camuflan o no aparecen en las portadas, y un clásico del verano que nunca falta: la búsqueda de la nueva trampa del Barça para poder inscribir a sus futbolistas.
Vamos con todo ello. Parece que no nos hemos ido de la temporada pasada y ya estamos aquí de nuevo, a punto para la siguiente. A la temporada más larga de la historia le ha sucedido la pretemporada más corta de todos los tiempos. Por obra y gracia del señor Tebas, su rechazo al Mundial de clubes y a todo aquello en lo que pueda intervenir el Real Madrid.
Nos alegra y mucho ver aparecer a Dani Carvajal sobre el terreno de juego, y más aún con el brazalete de capitán como en la foto del amistoso de ayer frente al Leganés, con victoria de los blancos por 4-1 según cuentan las fuentes más subrepticias, dado que el partido se jugó a puerta cerrada y rodeado del máximo secretismo (posible).
Y nos encanta ver a Carvajal así: “dientes, dientes, que es lo que les hode”, como decía aquella folklórica. El leganense siempre fue uno de los termómetros anímicos del equipo, el que ponía la tensión cuando el equipo se despistaba. Su ausencia toda la temporada pasada fue clave para la apatía que el equipo mostró en buena parte de los partidos, y su retorno, su “reconquista”, es una gran noticia, aunque suponemos que para Marca será un problema, pues, como indican, “luchará con Trent por la posición”. Carvajal o Trent, Gonzalo o Endrick, que se quedará con el 9, Vinícius o Mbappé, o quién sabe cuál será la próxima polémica artificial: Mastantuono o Güler, Rodrygo o Brahim, pizza con piña o tortilla sin cebolla.
En un tamaño minúsculo aparece un titular que debería preocupar al señor Tebas: “54 fichajes aún no están inscritos”. Sin embargo, el presidente de LaLiga parece más preocupado por pelearse en público con Iturralde González y dejar a las claras, por si alguien tenía alguna duda, que el campeonato ha estado décadas bajo sospecha. Manipulado. Corrompido. Porque hubo un club manipulador y corruptor todos esos años. Para el diario Marca todo forma parte de ese tótum revolutum con el que camuflar la caótica situación de ese club, y ayer mismo publicó uno de esos titulares tendenciosos junto a una foto que pudiera generar confusión:
Ya nos dirán qué tienen que ver Trent y el marrullero con las tropelías culés para poder inscribir a Joan García. Por su parte, el diario As hace un gran homenaje al periodista Manolete, fallecido ayer a los 68 años:
Manolete representaba otra manera de hacer periodismo deportivo. Sus rumores acerca de posibles fichajes darían para escribir varios libros, pero solo con los rumores. Con los fichajes acertados posiblemente se completaría poco más que un capítulo de ese libro, pero eso no quita para que sea un tipo recordado por su gracejo, su tono único, imparodiable. Era guasón por naturaleza y en La Galerna compartimos esa querencia por la guasa y el cachondeo sano, por encima de la rivalidad. El Real Madrid volvió a demostrar lo que significa el señorío con un comunicado perfecto en tiempo y forma, sin dejar de recordar la filiación futbolística del periodista. Tomás Guasch también se pronunció en redes acerca de la bonhomía del finado, y si Don Tomás dice que era un gran tipo, es que lo era, así que solo nos queda desearle un feliz descanso y enviar un fuerte abrazo a toda su familia. D.E.P.
En esa línea de homenaje a Manolete tenemos que enmarcar el supuesto interés del Real Madrid por un jugador en la treintena y recién salido de una grave lesión de rodilla. El fichaje que sí se confirma en los blancos es el de Izan Almansa por los de Scariolo, uno de los proyectos más ilusionantes de la cantera de nuestro baloncesto en los últimos años. Vuelve de Estados Unidos y anhelamos ver su evolución sobre las canchas. Ojalá sea un ejemplo que sigan muchos de los talentos más jóvenes del baloncesto español.
La prensa cataculé sigue a sus historias. Celebra los fichajes, las salidas, las palancas, las lesiones de larga duración, el acoso laboral, los culebrones y, a veces, las inscripciones.
Por ahí arriba, en letra muy pequeña, podemos leer que la UEFA sanciona a Hansi Flick con un partido por conducta indecente, pero es el Barça quien pide explicaciones, como dice el titular, no al revés.
Entendemos que sea el club quien manifieste su enfado con el organismo europeo, pues ellos siempre han sido muy de respetar a los árbitros, así como la integridad de todas las competiciones en las que participan:
Por otro lado, no vemos por ningún lado esa otra sanción (menor, todo hay que decirlo) impuesta por el mismo organismo:
Habrá sido un error, se les ha pasado mencionarlo, pero lo recordamos nosotros. Llegaron tarde a un control, pero es que estaban quitándose los vendajes, malpensados. Primer aviso.
Os dejamos con la portada del diario Sport, en la que vemos a Jan Laporta apretando el cuello de Ter Stegen del mismo modo que Joe Pesci en Goodfellas.
Que paséis un buen día.
Si algo ha caracterizado al Real Madrid en el siglo XXI, es la capacidad para brillar durante las temporadas que finalizan en Mundial (de selecciones, precisaremos, pues ahora hay que distinguirlo del de clubes). De las siete champions conseguidas, cuatro han llegado en años donde se disputa la máxima competición del fútbol (2002, 2014, 2018, 2022).
En el Madrid suelen estar los mejores jugadores del mundo, y la motivación de llegar bien al Mundial de la FIFA suele ser un factor diferencial para estas estrellas. En 2014, Arbeloa habló sobre algunas de las claves para que se refuerce ese patrón. “Hay una tensión competitiva especial. No quieres lesionarte, pero tampoco puedes dosificarte. Entonces te preparas mejor, comes mejor y duermes mejor. El Madrid tiene muchos jugadores internacionales y eso hace que todo el grupo suba el nivel.”
Además de los futbolistas, el Madrid suele tener entrenadores experimentados que entienden lo que necesitan los suyos. Sí tuvieron algo en común Ancelotti y Zidane, ese algo fue la forma de tratar y cuidar al jugador en todo momento. Y de saber que lo importante es que el equipo llegue sano al tramo final de la temporada. Cuidar ese aspecto físico, y también mental, diferencia al Madrid del resto de clubes.
Para jugadores como Vinícius, Bellingham y Rodrygo, que no tuvieron un buen año tanto en lo futbolistico como en lo personal, tener el Mundial en la mira seguro que será un plus para afrontar esta temporada de forma positiva. Ya no es solo el competir con el Madrid y hacer lo posible para conseguir títulos, sino el saber que la posibilidad de jugar (y si hay suerte ganar) el Mundial de selecciones pasa por el buen estado de forma que tengan durante la temporada.
No tengo dudas de que Xabi será fundamental en saber dosificar esta plantilla tanto en el aspecto mental como en la distribución de minutos. Si bien tiene solo dos años entrenando en la élite, cuenta con el respeto de sus futbolistas.
El equipo está renovado, tras un año decepcionante tanto en lo individual como en lo colectivo, y el Mundial de Clubes, pese a la decepcionante semifinal, demostró en general que la llegada de Xabi ha despertado fuerzas en un vestuario que sabe que perdió el colchón (Ancelotti). Esperemos que los jugadores se hagan responsables de mantener la tradición de levantar la Champions en año de Mundial.
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Buenos días, amigos. Antes de acudir a las portadas del día, como tenemos por costumbre hacer en esta sección, vamos a dar parte de un curioso intercambio de trinos que la red social antes conocida como Twitter recogió ayer entre Eduardo Iturralde y Javier Tebas. Ambos personajes se enzarzaron en una polémica en la que se acusaban mutuamente de cosas sin darse cuenta de que el espectador, entretanto, sacaba sus propias conclusiones, y que estas no eran especialmente lisonjeras acerca de ninguno de los dos.
La pregunta que se impone es: ¿eran conscientes de que les estaba leyendo, potencialmente, todo el mundo? La conclusión inexorable de este cruce de reproches es que ambos personajes participaron durante lustros en el vil engranaje de la corrupción orquestada entre el club cliente de Negreira y el Comité Técnico de Árbitros. Tebas podrá argüir con cinismo que no supo del índice corruptor ni de los pagos a Negreira hasta que la prensa dio cuenta de ellos, pero todo sugiere (y sus palabras en este intercambio de pareceres lo refuerzan) que pudo sospechar lo que estaba pasando y que, como presidente de la liga, pudo tomar medidas que no tomó, mirando mejor para otro lado y desentendiéndose, lo que le convertiría por vía pasiva en cómplice del monumental fraude en que consistió el fútbol español durante un mínimo de 17 años, además de antojarse como una hipótesis muy plausible el que que Tebas fuese importante en la prescripción del asunto Negreira como sujeto de la acción de la justicia deportiva.
Tebas, además, censura el índice corruptor de Negreira a la par que permite (como nuevo vicepresidente y verdadero factotum de la RFEF) que el nuevo responsable del VAR sea un árbitro que ascendió a Primera única y exclusivamente merced a ese índice, ya que en el ranking de colegiados de Segunda había quedado en el puesto 16. Difícilmente puede criticar el negreirismo quien está permitiendo que se eternice en las instituciones.
Tebas censura el índice corruptor de Negreira a la par que permite (como nuevo vicepresidente y verdadero factotum de la RFEF) que el nuevo responsable del VAR sea un árbitro que ascendió a Primera única y exclusivamente merced a ese índice
En cuanto a la participación de Iturralde en el negreirato, resulta todavía más absurdo y cínico el que acuse a otros de nada relacionado con el tema. Iturralde fue destacadísimo brazo ejecutor del negreirato sobre el césped, como mínimo entre 2001 y 2012, que es la fecha de su retirada. Sus actuaciones contra el Real Madrid son legendarias, especialmente en los mal llamados clásicos. Después, como comentarista de la SER, ha abrazado el ridículo más estremecedor sosteniendo la inocencia global del gremio y la nula influencia efectiva de los pagos a Negreira, que seguro eran a cambio del suministro de palos para banderas esteladas, estrictamente.
Gracias a ambos, D. Javier y D. Eduardo, por haber saldado el proceso de autoexculpación propia y culpabilización del otro con el indudable balance de la culpa de ambos (en diferentes formas y grados).
Y vamos ya con las portadas del día.
Marca nos habla del Balón de Oro. A continuación, en tres breves párrafos, trataremos de sintetizar cuánto nos importa el Balón de Oro.
1.
2.
3.
Dicho esto, lo va a ganar Lamine Yamal, que para eso Jorge Mendes sabrá mover sus hilos. No ha ganado ningún torneo de clubes internacional en su carrera y su cosecha goleadora es pírrica para un delantero, pero está escrito en las estrellas (y en otros sitios menos etéreos) que el galardón, este año, es para el joven hispanomarroquí. Los posibles candidatos del PSG (Dembélé y Vitinha) ven disminuidas sus posibilidades por no haber añadido el Mundial de Clubes a su impresionante palmarés… pese a que Lamine ni siquiera disputó el campeonato con su club. Es así, va a ocurrir, y la turra va a ser inaguantable desde el día de hoy hasta cuatro o cinco meses después de que se lo den y de la correspondiente fiesta, a la que esperamos que esta vez sí invite a Laporta.
De todos modos, nuestra capacidad de sorpresa y de indignación en lo que respecta a los galardones individuales del futbol hace tiempo que se vio agotada. Nuestra inocencia arbitral murió con Negreira, y nuestra inocencia respecto a los premios murió con esto:
Desde que han pasado estas cosas, nos sentirnos en el derecho de dudar de todos los árbitros que queramos y de todos los premios que queramos. Así de simple.
La prensa cataculé se centra en la noticia-bomba del día: Íñigo Martínez se va a jugar a Arabia. Habrá que encontrar un mejor uso para los palos de las esteladas que comentábamos antes.
El elemento tragicómico de esta transacción es que el club cliente de Negreira no va a recibir un solo euro en concepto de traspaso, pero libera masa salarial. La situación patrimonial del club catalán es tan desesperada que se han visto obligados a regalar a su mejor defensor (su campaña anterior fue para enmarcar, esteladas y protección arbitral aparte) para poder paliar su desastrosa coyuntura (?) financiera.
La otra noticia en el ámbito culé es la retirada de la capitanía a Ter Stegen por el pulso que le está echando a la entidad al no firmar el parte médico que le presentan a beneficio de los chanchullos laportianos. Sobre este particular, ya hemos dicho en La Galerna todo lo necesario: sé fuerte, Marc-André.
Por último, As destaca la renovación y blindaje por parte del Madrid de Gonzalo, el máximo goleador del Mundial de Clubes. Es un notición y lo celebramos como tal.
No queremos finalizar este portanálisis sin enviar un cariñoso abrazo a la familia del periodista Manuel Esteban, Manolete, que falleció ayer.
Descanse en paz.
Pasad un buen día.
Oteando uno el horizonte, haciéndose visera con una mano y un estenopeico con la otra para contemplar el panorama general de los dos principales clubes españoles, cuesta dilucidar los motivos que expliquen cómo es posible que el más criticado por su propia afición no sea el que actualmente se encuentra sin poder inscribir a sus flamantes fichajes, ha entrado en una guerra institucional con su portero y capitán (precisamente para poder realizar una de estas inscripciones aprovechando su lesión) o viene de hacer un ridículo espantoso al fracasar en el fichaje de Nico Williams. No, no es ese el equipo más criticado por su propia afición, sino aquel que se ha reforzado como requería la temporada pasada, vive en un estado de armonía institucional y empieza un proyecto ilusionante, cruzando por fin caminos con el entrenador que tanto deseaba desde hace un tiempo.
Es verdad que el verde manda, y sobre él el club cliente de Negreira hizo gala de la que probablemente sea su única cualidad mínimamente admirable: ser capaz de abstraerse de todo el caos mediático que rodea a esa podredumbre que conforma su institución para sacar un rendimiento admirable sobre el campo. Ayuda gozar del favor del CTA, la liga, la RFEF e incluso el CSD, sí, pero aún así hay que conceder el mérito al cuerpo técnico y los jugadores.
En la otra esquina del cuadrilátero, abucheado inexplicablemente por parte de su propio público, se encuentra el Real Madrid. Digo inexplicablemente porque se encuentra en un proyecto recién nacido, del que sólo conocemos el banco de pruebas que fue su periplo por el Mundial de clubes y en el que, salvo en el último partido, dejó muy buenas sensaciones pese a la escasa preparación que tuvo.
la dificultad para dar salida a jugadores cuyo perfil les da pocas opciones de jugar con Xabi imposibilita cualquier llegada por una cuestión puramente numérica
El detonante del aluvión de críticas fue el tuit de Arancha Rodríguez, rara avis del periodismo patrio, pues acostumbra a dar información únicamente cuando la tiene bien contrastada, en el que decía que en el club dan la plantilla prácticamente por cerrada y que no se espera, por tanto, ningún fichaje más.
No suele pecar quien les escribe de ejercer de optimista empedernido, pero al ver tan exacerbadas críticas de los agoreros de turno fue la capa más adecuada que encontré en mi armario para esta fiesta. Sí, al Madrid le puede falta ese perfil de centrocampista creativo y/o organizador desde la marcha de Kroos. Si bien parecía que sólo los Vitinha, Neves o Barella (infichables por edad o club que habitan) podían paliar esa necesidad, luego surgieron en el mercado los Stiller, Smit, Wharton o incluso Jashari (al que recomiendo no perder de vista esta temporada en Milán) como opciones reales para ocupar este perfil. Sin embargo, la dificultad para dar salida a jugadores cuyo perfil les da pocas opciones de jugar con Xabi imposibilita cualquier llegada por una cuestión puramente numérica.
Aunque creo que al Madrid le vendría bien fichar a alguien de este perfil, creo que el mejor centrocampista que podría fichar ya lo ha fichado. Su nombre es Xabi Alonso y hace 3 años llegó a una plantilla cuyos centrocampistas no mejoraban a los que tiene ahora a su disposición, y les hizo practicar un fútbol vistoso y efectivo que les permitió dominar la Bundesliga, pasando por encima incluso del monopolio del Bayern.
El madridismo parece estar instalado en lo que yo particularmente autodenomino como “síndrome Play-off de la NBA”. En los Play-offs de la NBA, cuando un equipo pierde un partido en el transcurso de una serie se tiende a pensar que ese equipo nunca va a ganar otro partido de dicha serie. Cuando el Madrid realiza una temporada como la anterior, parece que el madridismo tiende a adoptar esta teoría y abrazarse a la mayor de las catástrofes que encuentre en Twitter, ahora X.
Como ya les he dicho, tiendo a ser más pesimista que optimista, pero en este caso la coherencia me mantiene alejado de los agoreros. Veo el plantel de centrocampistas que posee Xabi y llámenme loco, pero cojos no me parecen. Más bien lo contrario. Es cierto que la mayoría destacan por su perfil físico, pero conviene apuntar que jugadores como Camavinga o Bellingham son también súper dotados técnicos y esta temporada alguno se sorprenderá al recordar lo buenísimos que son. Además, en el Mundial de clubes, Xabi ya probó a bajar la posición de Arda Güler y el resultado, cuando menos, fue bastante estimulante, pudiendo convertirse el turco en ese “fichaje creativo” que tanto se demanda.
Sin embargo, más importante que el perfil de un determinado jugador en el once inicial es el sistema y estilo de juego que imponga Alonso, y a lo que el madridismo debe aferrarse no es a que venga un fichaje de última hora que sea el cerebro de este equipo, sino a que todos los jugadores del mismo piensen de la forma más parecida posible. De poco sirve en un equipo de remo tener al deportista más fuerte del mundo si a continuación es incapaz de remar al mismo ritmo que sus compañeros.
Veo el plantel de centrocampistas que posee Xabi y llámenme loco, pero cojos no me parecen. Más bien lo contrario. Es cierto que la mayoría destacan por su perfil físico, pero conviene apuntar que jugadores como Camavinga o Bellingham son también súper dotados técnicamente, y esta temporada alguno se sorprenderá al recordar lo buenísimos que son
A Xabi Alonso se le ficha precisamente por ser un entrenador innovador capaz de dotar al equipo de sentido y rigor táctico, y que no dependa única y exclusivamente de las genialidades técnicas y cualitativas de sus jugadores. Resulta contradictorio que los mismos que se han tirado año y medio demandando su fichaje ahora le consideren incapaz de asentar su modelo de juego ante la ausencia de un determinado fichaje. Confianza en Xabi, que no sólo es un hombre de fútbol versado en diferentes estilos, sino que además fue alumno aventajado del más resolutivo de los entrenadores a la hora de solventar problemas.
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