Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Asensio no lo quiere todo (o no lo quiere ahora)

Asensio no lo quiere todo (o no lo quiere ahora)

Escrito por: Jesús Bengoechea15 noviembre, 2018
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Asensio ha declarado que hay otros compañeros en el Madrid con un estatus superior al suyo y que no le toca a él tirar del carro. Lo ha dicho tras unos segundos de duda tras la pregunta de la periodista que le entrevistaba, segundos que yo imagino invirtió en echar la vista atrás.

-No te agobies, Marco. Hay otros con un estatus superior al tuyo, y es a ellos a quienes corresponde tirar del carro- le ha dicho alguien hace poco para cobijarlo de las críticas, alguien que le quiere pero que quizá no le hace mucho bien, como pasa a veces con quien nos quiere.

Tengo para mí que esas son palabras que alguien le transmitió alguna vez al jugador (y de las que ahora él sólo se hace eco) porque un chaval de 21 años, en pleno 2018, no utiliza la palabra estatus. Alguien se lo dijo y él se quedó con el palabro. Siempre que usas una palabra más o menos culta (y ésta lo es para la gente de su quinta), alguien que te ha escuchado la va a emplear al poco tiempo, está comprobado. A Marco le ha salido eso en un momento de acoso mediático imprevisto. Donde a otro le habría salido una hostia, a él le ha salido lo que para él será tal vez un cultismo.

Marco ha recordado que alguien le ha dicho lo del estatus y ese mensaje, que era de consumo interno, lo ha convertido en público, desatando el desánimo de la parroquia. “El chaval no tiene ambición”, dicen por Twitter. “Vender”, responden otros, que esta vez están de acuerdo en que nada bueno denotan estas palabras. Es muy difícil poner de acuerdo a Twitter. Marco lo ha logrado. Estas declaraciones no han gustado a nadie. A mí tampoco, y por eso quiero aventurar hipótesis que sirvan de atenuante, ya que no de eximente de la culpa. Pero ¿cuál sería la culpa?

Pongámonos cáusticos y digamos que ninguna. Marco Asensio no se siente interpelado a liderar el equipo en esta época convulsa donde todo se está redefiniendo, y en rigor no se le puede reprochar. Se puede concluir que estas manifestaciones le descartan para triunfar en el Madrid, pero reprochar, lo que se dice reprochar, no hay nada que reprocharle. Se puede dudar que Marco se parezca en algo a Raúl, pero nadie está obligado a parecerse a Raúl. Se puede afirmar que carece de ambición, pero nadie está obligado a tener ambición, si bien es cierto también que nadie obliga a la afición a escoger a Asensio como uno de sus héroes. Parte de la afición le acaba de retirar a Asensio esa condición, o al menos la ha puesto en cuarentena. Y a ellos sí que no se les puede reprochar.

Ahora que Queen está en boca de todos, gracias al estupendo biopic Bohemian Rhapsody, es fácil citar a la inversa una de sus más célebres canciones para señalar que el mallorquín no lo quiere todo, o al menos que no lo quiere ahora. Ni siquiera bajo la (plausible) hipótesis según la cual Marco usó palabras ajenas puede uno negar lo que sus manifestaciones denotan. Son declaraciones que tiene complicado desmentir o deshacer verbalmente.

-Oye, que donde más o menos dije que no tengo ambición debe entenderse que sí la tengo.

La solución a este embrollo sólo puede y debe darse en el terreno de juego. Yo vi una vez a Asensio erigirse en el líder absoluto del equipo. Fue en un partido contra el Valencia, al inicio de la temporada pasada. Si una vez lo hizo, no se entiende que ahora diga que no quiere volver a hacerlo, como no se comprendería el que no repita (y hasta sistematice) una actuación así.

José Antonio Reyes, jugador de inmenso talento, marcó dos goles decisivos en un Real Madrid-Mallorca en la última jornada de una Liga que el Madrid ganaría gracias a esos tantos del sevillano. Marco Asensio ha marcado ya más de dos goles importantes en situaciones cruciales para su equipo. Están más o menos empatados, pero nadie en su sano juicio pues estar a favor de que ese empate permanezca en el marcador, porque Asensio es cien veces Reyes. Conviene pedir a quienes corresponda (y de modo muy destacado al propio futbolista, pero también a quienes le inspiran) que eviten la reyesización que sus manifestaciones insinúan.

Editor de La Galerna (@lagalerna_). @jesusbengoechea