Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
Spotify Camp Nou Gruyere Spa & Health Center

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Spotify Camp Nou Gruyere Spa & Health Center

Escrito por: La Galerna26 enero, 2026
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Hola, amigos. La ola de frío que sacude España, y Europa, y el hemisferio norte en su conjunto, está alcanzando cotas tan alarmantes que no podemos ya hacer como si nada. Como decían en una película de Woody Allen, a veces la vida tiene vida propia, incluida la vida atmosférica, y es así como no solo las bajísimas temperaturas sino también el temporal de agua y nieve que nos circunda entorpece incluso el normal desarrollo del deporte balompédico de élite.

Lo de “de élite” es un decir, por otra parte. Los clubes de élite tienen instalaciones de élite que les permiten afrontar inclemencias meteorológicas como las que estamos pasando sin demasiadas o sin ninguna consecuencia (qué graciosas suenan ahora aquellas viejas chanzas sobre la cubierta retráctil del Bernabéu), mientras los que se suponen que son de élite pero están en la más absoluta B desde lo financiero, desde lo institucional y (sobre todo) desde lo ético pasan por trances tan tragicómicos como lo sucedido ayer en el Camp Nou Spotify, plataforma donde soñaron uno tras otro clásicos como Have You Ever Seen the Rain, Rain Must Fall, Come Rain or Come Shine, Stormy Weather o Raindrops Are Falling on My Head, Riders on the Storm o Let It Rain.

 

Como comentan nuestros ingeniosos amigos del CD Ciudad de Zamora, el estadio azulgrana convirtióse mágicamente, tal vez por iniciativa de Donald Trump, a quien ya sabemos cómo gustan estas cosas, en un mastodóntico spa donde proliferaron los chorros terapéuticos y cañones de agua para hidromasajes capaces de satisfacer al más exigente usuario de balnearios y demás recintos para el cultivo de la vida sana. Es lo que tiene haber hecho una reforma de estadio tan falsa como el palmarés del club catalán durante los 17 años durante los que sobornó al vicepresidente de los árbitros españoles.

Hace no tanto, un youtuber de la órbita culé presumía ufano de que las nuevas posiciones de comentaristas, tras la falsa reforma llevada a cabo por un ingeniero o sexador de pollos turco, ¡tenían enchufes! Esperemos que ayer, con el improvisado Niágara en el cual mutó el fabuloso nuevo templo blaugrana, cuyos agujeros en el techo propiciaron la inundación, no se dieran más cortocircuitos de los estrictamente necesarios.

Spotify Camp Nou Gruyere Spa & Health Center.

 

Cuantísima gloria, amigos. Además del espectáculo del Camp Nou inundado, que suscitaría la indignación contra su propia gerencia de cualquier afición no aborregada, en dicho estadio hubo también fútbol. Nos lo recuerda el diario con la más clara encomienda de canonización de la figura de Lamine Yamal, que no es Sport ni Mundo Deportivo, como de entrada podríais haber pensado, sino sorpresivamente Marca, medio que la gente aún relaciona con la llamada (e inexistente) Central Lechera. Ningún medio catalán está siempre tan presto y dispuesto a deshacerse en loas a Lamine como lo está Marca. Ayer marcó un buen gol, se sentó en una valla publicitaria, en homenaje a Cristiano que habrá sentado mal en esos lares, y ahí sigue, recibiendo los vítores de la prensa que se le supone hostil al club que le paga (a él y a Negreira). Lo cierto es que el Barça jugó muy mal, pero a quién le importa ponderar eso.

A nadie.

Marca, en estos tiempos, ejerce fundamentalmente de mosca cojonera y tebiana del madridismo, de ahí lo de dar portadas a Lamine y moscas (valga la redundancia) a lo bien que le marcha a Endrick en el Olympique de Lyon. Es imposible no preguntarse qué hace tan lejos semejante proyecto de crack, si bien al final quizá haya que dar por bueno este fogueo en tierras extranjeras para que el Madrid recupere al futbolista no bien acabe esta campaña.

Marca no habla en cambio del ridículo de los goterones noucampianos, como también obvia las dos jugadas inenarrables (una por significativa, otra por escandalosa) que decantaron, qué raro, el encuentro hacia el lado negreiril.

Esta es la pintoresca/ significativa.

Martínez Munuera se inventa, con arreglo a la norma 17.8.4 emanante de sus muy morenos dídimos, que el portero del Oviedo agarra el balón fuera del área con las manos. Hay que estar muy seguro para pitar eso. Seguro de que te interesa pitarlo, queremos decir.

Y esta es la grave, la gravísima. La trascendental.

Jordi García agarra del tobillo al jugador ovetense Reina, cometiendo penalti. Sigan, sigan. Obsérvese cómo el CM de Sport, excusatio non petita, atribuye la acción exclusivamente a lo “rapidísimo” que se emplea Jordi García. Para “rapidísimo” el propio CM, justificando lo injustificable aun antes de que nadie le pregunte. Por si acaso. Preventivamente.

Ya con más calma, el resto de componentes del equipo de opinión sincronizada negreiril han negado asimismo la existencia del claro penalti. Lo que cabía esperar. No es ni siquiera gente que tenga un sesgo que condicione sus opiniones. Es gente que de manera pública opina lo que no cree en realidad, por sistema y para seguir bendiciendo un sistema arbitral tan nefasto y corrupto que ni un solo árbitro español es escogido para ninguna gran competición, UEFA incluida.

En fin. Los rotativos cataculés, por su parte, siguen la estela de quien se ha convertido en su líder intelectual, o sea, Marca, optando incluso por las mismas fotos. Ya no es que Marca sea el caballo de Troya del cuerpo de doctrina culé en la capital. Es al revés. El dedo de Marca les señala el camino y ellos siguen la estela encantados. En las astutas, taimadas, aviesas manos tebianas encomiendan todos ellos sus espíritus. Y no les va nada mal.

As es el único diario que, en este día de sensaciones térmicas bajo mínimos, nos recuerda que existe el Real Madrid. “Arbeloa ha dado con la tecla”, asegura el medio dirigido por José Félix Díaz. Amén, y es una tecla anímica que tiene que ver con la gratitud, como explicaba Jesús Bengoechea en su artículo de ayer, y con el debido entendimiento de la responsabilidad que apareja el escudo. Tan sencillo y tan inexorable como eso. Eso + claridad táctica + mejoría física. Pero sobre todo es fe en el plan.

La misma con la que os deseamos un día muy feliz, sobre todo a aquellos que nos leáis desde el hemisferio sur. Qué suerte.

 

 

 

 

 

La Galerna trabaja por la higiene del foro de comentarios, pero no se hace responsable de los mismos

Tweets La Galerna

Cargar más
closehomelistpencilcommentstwittercaret-rightangle-rightspotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram