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Los sanfermines de Antoine Griezmann

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Los sanfermines de Antoine Griezmann

Escrito por: La Galerna7 julio, 2019
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Ya está aquí, ya llegó. Tras el 1 de enero, el 2 de febrero, etcétera, etcétera, llegamos por fin al 7 de julio, San Fermín. Mas no es a Pamplona a donde debemos ir, ni con una media ni mucho menos un calcetín, sino que deberíamos ir todos (y si no todos, al menos la inspección de Hacienda) a Barcelona a averiguar en qué calcetín esconde el Barça el dinero que aflora como por arte de magia para cerrar los fichajes que anuncian las portadas.

Quizás la explicación sea mucho más sencilla de lo que imaginamos los aficionados y el dinero aparece como una obra de caridad a lo Annie Manzanas y el mafioso Dave que interpretara Glenn Ford. Observemos la portada del Mundo Deportivo.

¡Claro, no es el Barça quien paga! Es el interés del propio jugador francés por prestar sus servicios de modo altruista en el club azulgrana el que le lleva a extender la chequera, agarrar un boli (mejor una pluma en el caso del francés) y soltar con altanería:

-¿Y cuánto dice que es? ¿120 millones? Pues tenga.

Y no pasará nada. Griezmann no se presentará en la pretemporada del club que a día de hoy le paga, no depositará la cláusula negociada al menos desde marzo (más bien nos inclinamos a pensar que fue en junio del año pasado) y firmará con los azulgrana en un período tan concreto como el que nos anuncia la propia portada: “Pronto”.

Pero no acaba ahí la cosa, sino que el mismo club anuncia el fichaje para su sección de baloncesto del ala-pívot Nikola Mirotic, el mismo que en 2012 decía que nunca se iría al Barcelona. Las cifras de las que se habla son exageradas, elevadas incluso para el fútbol, así que la adulteración de la competición puede quedar al nivel del balonmano, el hockey patines o el fútbol sala. La portada es fea de narices, con un Mirotic tumbado por ignotas razones, quién sabe si sepultado por el peso de los millones del calcetín de Doraemon y Nobita o directamente abatido por la magnitud de las derrotas al modo de su nuevo compañero Ante Tomic.

As por su parte mantiene el culebrón del francés menos carismático que jamás pisó un campo de fútbol (exaequo con Anelka) y anuncia que el jugador se “va a la pelea”.

 

“Va a la pelea”, que es un término tan ambiguo como decir “voy a San Fermín”. ¿Pero solo a la fiesta, a ver los toros desde la barrera, a cocerte por los bares, o a correr delante de los toros por Estafeta como alma que lleva el diablo? Se suponía que el 1 de julio se resolvía el culebrón de Griezmann del que todo el mundo conoce el final, pero la falta de liquidez blaugrana ha supuesto que al francés le haya pillado el toro y tenga que cumplir de momento el contrato con el Atleti. El contrato vigente oficial, porque desde Gil Marín hasta el último utillero de Can Barça todos saben y sabemos que existe otro contrato en la sombra negociado hace meses.

120 millones más una ficha estratosférica que nos llevan a preguntarnos de nuevo de dónde salen tantos billetes. Un amigo nos comentaba esta semana que la directiva del Barça está provocando la quiebra del club para verse forzado a su conversión en Sociedad Anónima Deportiva, y con ello poder dar entrada a esos inversores cataríes o chinos con los que tan bien se llevan Bartomeu y los suyos. Sería un riesgo, puesto que los dirigentes avalan con su patrimonio la situación financiera del club y quizás por ello la dimisión de Jordi Mestre tenga un significado que va mucho más allá de la gestión deportiva del club de la cartera versus cantera. Una dimisión de la que se habla extensamente en todos… no, perdón, en algunos… no, disculpen… ¡en ningún sitio!

Enhorabuena al Marca por llevar a su portada la hazaña deportiva de nuestras chicas del baloncesto, que se cuelan de nuevo en la final de una gran competición.

 

La actualidad deportiva debería primar en un diario deportivo, y en una jornada tan cargada de eventos como el triunfo de las nuestras en el Eurobasket, la final del Mundial femenino de fútbol, el arranque del Tour de Francia o la paliza de Nadal a Tsonga en Wimbledon, es un acierto mandar a una esquinita el tedioso culebrón de Griezmann con todas sus cagadas, tan sonoras como el chupinazo de Pamplona. Se le escapa sin embargo al diario del señor Gallardo su tributo al Atleti y destaca (sin que entendamos muy bien por qué el día escogido) la filiación atlética del nuevo alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida.

El diario Sport se centra en el “bombazo” del fichaje de Mirotic, que unirá su nombre al de otros ilustres canteranos de Manresa y El Prat como Heurtel, Higgins, Davies o Abrines, jugadores todos ellos de sueldos bajos que a buen seguro se han recortado para poder vestir la arlequinada azulgrana.

 

Nos despedimos ya, amigos galernautas, no sin antes agarrar virtualmente los periódicos, hacer un canutillo a la manera de un corredor de San Fermín, y golpearos en la espalda para advertiros de un notición que casi pasa desapercibido: ¡Messi ha sido expulsado!

Y no lo ha sido por escupir a un rival, agredir a Marcelo por la espalda, pegar un balonazo al público o insultar al árbitro, faltas que bien sabe Leo quedan siempre impunes, sino por jugar al pechito con pechito con Medel. Con la albiceleste le ha supuesto la roja que jamás habría recibido (ni recibirá) con la azulgrana. Para los diarios madrileños tal hecho no existió, o no es digno de mención, mientras que para los catalanes la expulsión fue “injusta” o “excesiva”, no le vayan a cambiar ahora a Don Leo su reglamento particular. De la rajada posterior tampoco hay noticias, rajada que en boca de un madridista sería sancionable y habría ocupado todas las portadas acompañada de largos editoriales sobre la desvergüenza del madridista que osara protestar de esa manera.

Que no os pille el toro en vuestros quehaceres dominicales, pasad un gran día.