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Pesadilla antes y después de Navidad

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Pesadilla antes y después de Navidad

Escrito por: La Galerna4 febrero, 2018
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Buenos malos días. No haría falta ni siquiera la certeza de que algún día se nos devolverá el Madrid que soñamos para hacer menos aciaga esta mañana de domingo sin respuestas: bastaría con la certeza de que volverá el Madrid que vimos, extraviado en alguna esquina del tiempo. Como Quevedo, no hallamos cosa en que poner los ojos (la falta de oficio, ¿la de ganas también?, la carencia de chispa, la mala suerte consuetudinaria, la languidez, la incapacidad para gestionar adecuadamente un marcador a favor) que no sea recuerdo de la muerte. De la muerte deportiva, claro, y hablamos aquí de una de esas defunciones por las que ya hemos pasado porque una muerte es todas las muertes, dijo alguien que nunca participó en el guión de la ceremonia de los Goya.

Los más veteranos nos sentimos hoy como si tuviéramos que volver a enterrar a la Quinta del Ferrari. Ellos también iban a marcar una época, a forjar una hegemonía de un lustro, al menos. Parece que eso en el Madrid es imposible, no se sabe si porque el entorno irrespirable lo hace inalcanzable o porque es lo que de verdad nos pone jariosos: un triple tirabuzón en una Final dramática, cuando todo crédito menor, o más prosaico, hace tiempo que se fue por el desagüe.

Estamos de acuerdo con Marca. Así no se podrá. No se podrá ganar la Champions y ni siquiera (ay, quién iba a decir esto) se podrá asegurar con cierta sensación de certidumbre la presencia del equipo en la próxima edición de la máxima competición continental. La pesadilla (antes y después de Navidad, esperamos que solo antes y después de la navidad 17/18) continúa en esta oscura noche del alma.

¿Y qué queréis que os digamos nosotros, salvo que no entendemos absolutamente nada? Seguramente hay muy buenas razones para no haber fichado en la ventana de enero, pero las desconocemos (nos imaginamos algunas, pero al ser tan poco convincentes decidimos que ha de haber otras que se nos escapan). Seguramente hay muy buenas razones para explicar la baja forma de casi todo el equipo (ayer se salvó un imperial Modric y un Keylor que vive un buen momento infructuoso por el estado comatoso de su defensa), pero las ignoramos. Ha de haber una muy buena razón para sustituir a Cristiano, pero tampoco sabemos cuál es.

No, no sabemos cuál es. Estaba consensuado, se nos dice, pero seguimos sin entender por qué. No entendemos nada. "No entiendo nada pero me resisto a no creer, así que creo", decía ayer en whatsapp un ilustrísimo colaborador de esta publicación. No sabemos cuántas pruebas de fe más nos aguardan. Tenemos una deuda con esta gente, por tanto disfrute como nos han procurado. En ese disfrute pensamos, en una esperanza en el porvenir que prácticamente solo se sostiene ya en lo ya venido. "Soy un fui y un será, y un es cansado", decía también Quevedo.

Y eso que no había visto las portadas catalanas, con las que os dejamos por si no habéis tenido suficiente mortificación.

Pasad un buen día, en la medida de lo posible.