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La verdad sobre el caso Laprovittola

La verdad sobre el caso Laprovittola

Escrito por: José Luis Llorente Gento10 noviembre, 2019
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El Real Madrid es un equipo abocado a la reconstrucción permanente. Al contrario que en el fútbol, hay una entidad externa más potente que recluta de cuando en cuando alguna estrella del equipo creando el consiguiente vacío. Por otra parte, la columna vertebral va cumpliendo temporadas; hasta Felipe Reyes está ya cerca de ser un joven cuarentón. Así que las idas y venidas se suceden con la particularidad del enorme acierto en el ojeo, siempre capaz de atinar con la ficha necesaria para completar el rompecabezas. Desde Carroll hasta Tavares, pasando por Thompkins y Nocioni, la destreza en este ámbito ha marcado la suerte del equipo.

En este estado de cosas, los dirigentes madridistas (Sánchez, Herreros y Laso) buscaron un base capaz de suplir a los que estaban con plenas garantías. Hay que recordar que la pasada temporada de Llull fue discreta -según sus propias palabras-, circunstancia que apuntalaba la idea de contratar un nuevo jugador en la posición, tal y como había ocurrido en el pasado, cuando Draper realizaba tal función y Doncic se alternaba con los bases actuales.

El elegido fue Nicolás Laprovittola, un jugador con mucha clase, uno de los más clarividentes en Europa y con amplia experiencia a todos los niveles. En mi humilde opinión, lo más destacable de su currículum previo es su gran rendimiento con la selección argentina, una de las mejores del mundo. Es cierto, a priori, que su estilo acaparador del balón es contrario al juego blanco. Pero también lo es que Campazzo empezó jugando de esta forma y fue el titular en la pasada campaña: la readaptación sólo está en las manos de alguien con mucha calidad, y Lapro la tiene.

Naturalmente, el tiempo es un ingrediente imprescindible para redondearla. Hasta ahora, el argentino nos ha dejado más borrones que destellos y la fragilidad defensiva que se le presuponía. La tarea no es sencilla. El Madrid de Laso es un ecosistema particular, compuesto por un patrón y muchos vicepatrones que influyen en el concepto y, sobre todo, en la ejecución imprevista. De ahí que sea tan difícil ejercer de tercer base en un equipo que juega valiéndose de un importante arsenal táctico, pero también de guiños perceptibles y de intuiciones con solera. Son muchos años compartiendo pista en el club o en la selección, de forma que, en ocasiones, no hace falta que ni que se miren, basta con esperar lo que sucederá de forma inevitable.

Hay otros factores positivos aparte de su talento. El base argentino cuenta con el abrigo de sus compatriotas y el apoyo del resto de sus compañeros para arroparle y ofrecerle confianza. Y la mejor noticia es su buena actuación en el último partido de la Euroliga frente al Estrella Roja, en el que circuló el balón con rapidez y estuvo mucho más concienciado en defensa. Parece que el alumno Nicolás está aprendiendo la lección.

Escritor. Conferenciante. Columnista. Exjugador del Real Madrid y la Selección Española de Baloncesto. Se pasa la vida remontando.