Buenos días a toda la basca galernauta. Os preguntaréis, no sin razón, el motivo de tan peculiar saludo. La razón no es otra que el encontrarnos en la jornada retro de la MLN (copyright Jesús Alcaide), en la que casi todos los equipos del fútbol profesional español usarán uniformes inspirados en los de años ha. La tontería es cosa de Tebas, suponemos, para vender camisetas e intentar rascar algún eurillo más para poder volver a subirse el sueldo.
El Real Madrid empató con el Gerona en ese horario extemporáneo de los viernes por la noche, en un mal partido del equipo, con la cabeza mirando a Múnich y con una mezcla de hastío y desquiciamiento ante otra actuación deleznable de Alberola Rojas.
Entendemos que en esta jornada se permitirá fumar en los estadios, los jugadores llevarán botas de color negro y abandonarán sus veleidades capilares y/o pigmentarias. También suponemos que, en vista de que se juega un Barcelona- Espanyol, el árbitro atracará a los blanquiazules de manera aún más inmisericorde que la acostumbrada, como si, en esta línea retro, continuara la seguidilla de pagos del club culé a Enríquez Negreira. No estamos en condiciones de afirmar si el trencilla será Manolo Díaz Vega, auxiliado en las bandas por Andújar Oliver y Casajuana Rifá o si, como afirman algunos, el titular será Curro Jiménez, con Luis Candelas y el Dioni de linieres.
¿Sabéis quiénes deberían también seguir la tendencia? Efectivamente, los diarios presuntamente deportivos. Sería original y buena idea que se publicaran como otrora, es decir, con muchísima menos páginas y, aunque sea por variar, haciendo un periodismo que no insulte a la lengua española ni a la inteligencia de los lectores.
Mundo Deportivo, el diario del Conde de Godó, Grande de España, es un claro ejemplo de publicación que se cree dirigida a gente con un coeficiente intelectual inferior a temperatura ambiente. “Tropiezo real”, titulan. Se percibe cierto regodeo en uno de los pasquines oficiales del equipo que está montando un escándalo artificial por haber recibido un arbitraje justo en Champions League. Pobre Espanyol, la que le espera esta tarde.
Sport va más allá y califica como "de pena" al Real Madrid. Por supuesto, ni Sport ni Mundo Deportivo mencionan la escandalosa jugada, hacia el final del partido del Bernabéu, en la que Mbappé fue agredido en el área gironesa y, pese a sangrar abundantemente, ni Arberola Rojas pitó penalti ni le reconvino su compinche en el VAR (el inefable Trujillo Suárez) ni se ofreció la escena al espectador, censurándose la sangre de un Mbappé malherido sobre el césped del Bernabeú. La sangre de Mbappé no existe.
Cierto es que nuestro equipo jugó un mal partido, con varios de sus jugadores desconectados del mismo por estar pensando en otra cosa. Pero no es menos verdad que el arbitraje de uno de los más conspicuos clientes de las sesiones de coaching de Negreirita fue nefasto hasta el punto de que, en caso de sufrirlo el equipo culé, nos desayunaríamos al día siguiente con la noticia de cortes de tráfico en los accesos a la Ciudad Condal y de miles de contenedores quemados por la Diagonal.
Marca ignora ominosamente, como sus correligionarios de la prensa cataculé, la escandalosa sangre de Kylian manando anundantemente de su frente. La sima de desvergüenza tebista en la que está sumido el diario más leído de España no tiene nombre. Pero se lo encontraremos, tranquilos.
As, en cambio, sí que lleva el término “PENALTI” a su portada. Solo As guarda una mínima dignidad entre las cuatro cabeceras deportivas de España. Los tipos de la sala VOR, quizá mediatizados por el locutor Martínez y compañía, no hicieron siquiera recomendación de revisión. No tenemos pruebas ni dudas del motivo.
Qué asco, amigos. Pasad un buen día.

















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3 comentarios en: La sangre de Mbappé no existe
Más allá del juego del equipo y del desastre de temporada, no es normal que tengamos que ganar por tres goles de diferencia. Tampoco el silencio del club.
Los jugadores, aunque profesionales, son personas y es dificil de soportar serenamente los arbitrajes sufridos, sobre todo viendo el tipo de arbitrajes en otros campos.
El problema es gravísimo.
Si no hubiesen pagado durante estos ya 35 últimos años, tendríamos fácilmente 50 ligas en vez de 36. Y el que paga tendria 13 o 14 en vez de 28.
No me contéis si jugamos bien o mal. Ese no es el problema que importa.