El nuevo estratega del Real Madrid, Álvaro Arbeloa, legó en la rueda de prensa posterior al último envite en la Copa de Europa una verdad axiomatica: “Esto es el Real Madrid, un club que va más allá de estilos y conceptos tácticos; va de ambición, carácter y esfuerzo”.
Pudo antojarse como un ataque velado a Xabi Alonso, a quien la fama de esteta conceptual lo ha acompañado desde que tomó las riendas del Leverkusen, pero quiero creer que apunta a algo más telúrico. Arbeloa disecciona una explicación medular de la idiosincrasia del club: este es un equipo de estrellas, de estados de ánimo y sinergias espirituales.
Y permítaseme ahora un par de anglicismos. Ahora que la Inteligencia Artificial se vuelve cada vez más ubicua, entre sus productos bandera surge con fuerza el vibecoding, o programar por sensaciones. Se trata de alumbrar una idea y evolucionar por ensayo y error junto a la herramienta de IA para terminar en un producto final, algunas veces brillante, nacido del puro instinto.
calma y cordura. Comprobemos primero si el Producto Mínimo Viable desarrollado vía vibeplaying por los de Arbeloa tiene continuidad, o si fue solo un fuego de artificio
Con este Madrid acontece algo similar. A los jugadores parece que no les apetece jugar encorsetados por la táctica y el método, sino más con las vibraciones del vestuario. Mientras mejor parecen llevarse, mientras más se les complazca y, en síntesis, mientras más felices estén, mayor es su predisposición al heroísmo. Ahí está la evolución en los tres partidos de Arbeloa: el esperpento en Albacete, la mejora paulatina contra el Levante y la goleada contundente en la Copa de Europa contra el Mónaco.
El saldo, aunque aún muy exiguo, coincide con el perfil de los preceptores más exitosos de las últimas épocas: Zidane y Ancelotti. Ambos se alinearon emocionalmente con sus jugadores, y si prestamos atención a las notas que ha dejado Arbeloa, parece que estamos entregados a la misma corriente: vibeplaying. Y puede que tenga su aquél. Vinicius MVP del partido, Mbappé protagonizando un repliegue agónico aún ganando 5-0, Valverde y Camavinga jugando fuera de posición aunque sonriendo, la defensa mordiendo hacia adelante y, lo que es más, una comunión catártica con la grada.
Pero —porque siempre hay un pero— conviene no descorchar el champán prematuramente. Esta misma temporada, y aún con el tolosarra en el banquillo, ya hemos visto oasis de buen juego. En el ya remoto Mundial de Clubes vimos al equipo presionar y, al empezar la Copa de Europa, yo mismo escuché en el Santiago Bernabéu que nunca habíamos siquiera fantaseado con un juego de tal mordiente. De aquello, ya solo queda el recuerdo.
Es por eso que el partido en La Cerámica se antoja fundamental. Es necesario que la aparente mejora, entregados al vibeplaying, se manifieste de nuevo en un campo hostil y contra un equipo que viene con el colmillo retorcido en La Liga.
Resulta difícil refrenar el optimismo cuando el equipo deja un partido tan redondo, pero visto de dónde venimos, es menester brindar con cautela y esperar a una constatación mayor. Si esta es una tendencia definitiva, quedará la duda si el cambio vino por el soberano rapapolvo del Santiago Bernabéu, por el efecto taumatúrgico de Arbeloa, o por una combinación de ambos. O algún misterio más. Así es el Madrid.
Sea como fuere: calma y cordura. Comprobemos primero si el Producto Mínimo Viable desarrollado vía vibeplaying por los de Arbeloa tiene continuidad, o si fue solo un fuego de artificio.













7 comentarios en: Del ‘vibecoding’ al ‘vibeplaying’: el Madrid de las sensaciones
Calma y cordura sí, pero es preferible un Madrid con automatismos que jueguen de memoria, porque el otro Madrid ya lo conocemos, puede ganar grandes cosas y sestear en otras en las que no se acerque a los títulos, un Madrid al estilo de lo que les pedía Alonso hubiese sido un Madrid capaz de ganar en las buenas y sacar ciertos réditos en las malas, más fiable.
Me remito a mi comentario expuesto en el artículo El Madrid en el pentagrama
He sido muy crítico con Xabi porque no me gustaba como gestionaba el equipo en general, y conociendo a la directiva sabía que le echarían. Que es el máximo responsable de la caída del equipo? Si. Pero los jugadores, una vez más en esta casa, demuestran ser crueles y caprichosos. Quien no les cae bien, se nota. No le ponen la misma intensidad a sus tareas. Lo vimos con los que ahora tenemos en un pedestal y les llamamos jerarcas, cuando a Benítez le hicieron la cama por la misma razón que a Xabi. Éste club es el más ganador, pero esa exigencia por llamarlo de alguna forma, es cruel e injusta. Muchas personas han perdido su puesto de trabajo por seguir con ese ritmo frenético e insano de ganar cada año cueste lo que cueste.
Los jugadores son los máximos responsables de la caída del equipo, no Xabi, le hicieron la cama, igual que cuando ganaron las champions son los máximos responsables los jugadores tb.
Imperan imperatus, mandar y ser mandado, la clave del orden y el éxito de las las legiones romanas, un don que no está en las manos de cualquiera y que, aunque lo tengas, no vale para todos los escenarios, y eso se nota, lo nota el que tiene que mandar y lo nota el que tiene que obedecer.
Apreciado Villalobos,
El fútbol es simple. Está inventado hace mucho tiempo. El tema es que la mayoría de los entrenadores lo quiere reinventar!
Entrenadores como Xabi Alonso, Bielsa, entre muchos otros, quieren encapsular el juego, utilizando conceptos de TRIGONOMETRÍA AVANZADA: DIVIDEN EL TERRENO DE JUEGO DECENAS DE CUADRADOS Y RECTÁNGULOS, CON CINTAS DE COLORES Y CONOS!
Una LOCURA, de ahí el sobrenombre de Bielsa - El Loco - !
Cómo dice el refrán popular: yo lo ví con mis propios ojos! - cuando era entrenador del América de México!
Este tipo de ' entrenadores ' suelen tener éxito con plantillas de jugadores jóvenes, la primera o segunda temporada. Luego de caen. Revisen su paso por el Athletic de Bilbao!
Sí, el RM va más allá de estrategia y táctica - siempre la habrá - pero NO es lo más importante, porque el jugador del RM es ante todo Madridista! Y, entiende que la historia, las copas y la gloria, demandan pasión, carácter, personalidad, trabajo y, por supuesto buen juego, porque son los mejores del mundo, jugando para el club más grande de la historia!
Pero - siempre hay un pero - como tú lo escribes, eso no significa que el RM tiene que ganar Siempre. Es imposible: Sentencia la naturaleza humana y el propio FÚTBOL!
Álvaro Arbeloa ha sido tocado por la diosa Cibeles. Es un afortunado!
HALA MADRID!
Leerte resulta vomitivo