Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
La (in)sensible baja de Gareth Bale

La (in)sensible baja de Gareth Bale

Escrito por: Antonio Hualde10 enero, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Todavía recuerdo con incomodidad a Cristiano Ronaldo autoproclamándose el mejor del mundo, o presumiendo de ser “guapo, rico y famoso”. Por suerte -y justicia- , recuerdo más su excelso fútbol y todo lo que nos dio, que es muchísimo. Del mismo modo, tengo presentes sus otras declaraciones, cuando venían mal dadas. Porque Cristiano nunca se escondía. Si jugaba bien, hablaba. Si jugaba mal, también -con mejor o peor fortuna-, pero siempre daba la cara. Y aparte de sus goles, eso era algo que la afición valoraba.

Al caerse Cristiano de alguna convocatoria la preocupación era evidente. Nada que ver con Bale. Y es que, a diferencia de la del portugués, la ausencia del galés nunca ha generado un pánico excesivo. Pepe Kollins me arrojaba algo de luz con datos objetivos. En los 12 partidos de la presente temporada ha jugado 849 minutos, metiendo sólo 2 goles -ante el Villareal, el 1 de septiembre-. En el último año natural ha disputado 27 partidos de Liga -1587 minutos- habiendo metido 6 goles en total (1 gol cada 265 minutos). En asistencias tampoco ha destacado en exceso: solo 3 en el último año. Cifras, pues, muy alejadas de lo que debe exigírsele a un titular del primer equipo. Ocurre que más allá de los números están las sensaciones, y ahí tampoco mejora el tema. Sirva como ejemplo Vinicius. Personalmente, me encanta el brasileño. Es muy joven y, en consecuencia, aún con margen de mejora. Cada vez que sale al campo pasan cosas. Sus críticos aducen que tiene poco gol. ¿Y qué? Mientras juegue y haga jugar, a mí me vale.

Este Madrid recuperado por Zidane para el fútbol -lo reconozco, yo también dudé- es coral. No hay un solo referente, sino un nutrido grupo de jugadores en estado de gracia donde sobresalen Courtois, Varane, Kross, Casemiro y especialmente Benzema. Bale no es uno de ellos. De hecho, lleva muchas temporadas sin serlo. Sus acólitos sostienen que ha sido determinante en no se cuántas finales. Yo lo reduzco a dos: la de Copa con el famoso sprint ganado a Bartra y los dos golazos en Kiev. Más allá de eso, Bale ha vivido siempre de destellos y expectativas poco satisfechas, con una serie de lastres perennes.

Veamos. No es culpa suya el coste de su fichaje, ya de sobra amortizado, acorde con lo que se esperaba de él. Tampoco las lesiones, máxime teniendo en cuenta lo disciplinado que es a la hora de cuidarse. Sí, en cambio, su bajo rendimiento los últimos años, sobre todo en competiciones domésticas. -apenas defiende, desborda cada vez menos y su aportación al juego colectivo es manifiestamente mejorable-. Y sí, porque tiene importancia, su ausencia total de empatía hacia la afición. Bale ha puesto muy difícil que se le quiera. Sólo habla con medios británicos, siendo total su cerrazón con los españoles en 7 años que lleva ya aquí. Queremos lo que conocemos y desconfiamos de lo oculto, es así. Y a estas alturas de la película, revertir la situación es imposible. Se puede ser discreto, como Kross y Valverde, y a la vez tomar conciencia de que esto es un espectáculo donde el público es soberano. Y si ese público no ve rendimiento deportivo ni sintonía personal, el resultado es obvio. ¿Quién echó de menos su concurso en la exhibición ante el Valencia? Nadie.

Por si fuera poco, sale Barnett -qué daño ha hecho este personaje al galés- y dice ayer que Bale “de irse, nada de nada”. Este vaticinio se ajusta bastante a la realidad, toda vez que por su representado apenas ha habido ofertas, salvo aquella “fantasma” de China. Surge aquí una cuestión para la que los fanáticos de Bale carecen de respuesta. Si tan bueno es, ¿Porqué nadie quiere ficharle? Hasta hace nada, Modric -por citar sólo un nombre, que hay muchos más- podría haberse ido donde quisiera, y ni su edad ni su ficha parecían disuadir a potenciales compradores. Lo cierto es que si se va quedaría libre un puesto donde hay recambio joven más que asegurado, y en el área contable se frotarían las manos. Como dije, lo que desembolsamos en su momento por Bale está más que amortizado, así que poco importa lo que alguien pague ahora por él. Y sólo sus acérrimos le echarían de menos. Su baja, pues, es tan insensible como acuciante. Thanks and goodbye, not necessarily in that order.

Abogado,historiador en ciernes,investigador en Fund.Ortega y Gasset.Escribo en Diplomat in Spain,El Imparcial,Actuall,La Galerna. Radio Internacional.Scout