Buenos días. El Real Madrid, como sabéis, sucumbió contra el Barça en la final de la Supercopa disputada en Arabia, país adalid de la lucha contra el machismo, la homofobia y, en general, de los derechos humanos. El «madridista» y «defensor de todas las causas nobles» Marca recoge perfectamente en su portada la alegría «coherente» con ambos preceptos. Por algo el diario de Gallardo es el principal periódico de régimen.
Los de Xabi sorprendieron con el planteamiento y Vinícius renació, la mejor noticia de cara al futuro. Pero el fútbol sigue siendo un juego donde gana quien mete más veces la pelotita en la portería rival. Cuando se fallan las ocasiones propias y se hacen más regalos al rival que los Reyes Magos lo habitual es perder. Aquí podéis leer la crónica y las notas de Genaro Desailly y la opinión arbitral de Alberto Cosín.
Para ganar títulos no hay que descuidar ningún aspecto del juego —ni fuera de él—, y cuando la calidad neta no es la de antes, el esfuerzo y la concentración han de redoblarse. Los blancos parece que siguen instalados en los felices años anteriores y —más allá del encuentro de anoche— durante las últimas dos temporadas muestran evidentes desconexiones, faltas de actitud, errores pueriles y una inteligencia en el juego en evidente decadencia.
Aún no se han dado cuenta —en todos los estamentos del club— de que esto no es lo que era y, cuanto más tarden, peor, porque además de no ganar tendremos que seguir viendo al club más corrupto de la historia sonriendo en las portadas madrileñas.
En la derrota no valen los casis ni las mejoras ni si el rival ha metido un gol de churro ni nada. Ni nada dentro de la legalidad. Ese es otro cantar que no podemos perder de vista nunca ni lo podremos perder hasta que se haga justicia.
En La Galerna estamos muy jodidos por la derrota. Por muchos motivos. El principal es porque somos madridistas y no somos unos indeseables. Sin embargo, una consecuencia de la grandeza del Madrid es que siempre proporciona felicidad a alguien. Anoche se alegraron a borbotones todos los antimadridistas —obvio— y algunos madridistas, aunque quizá no tanto como deseaban.
Abrimos inciso.
La sociedad la componen personas de todo el espectro moral, sean aficionados del club que sean, aunque la proporción cambia. El hincha de un club delincuente que además saca pecho de ello es un miserable.
Dentro del madridismo también hay un abanico amplio. Quienes aman a su club no quieren que pierda nunca. Puede parecer de Perogrullo, pero, por poner un ejemplo, los atléticos prefieren caer contra el Barça en numerosas ocasiones porque así perjudican a los blancos.
Hay otro grupo de madridistas: los que anteponen su interés a que gane su equipo. Bien porque si el club se desestabiliza ellos tendrán más facilidades para meter la mano en él y enriquecerse aún más. Bien porque estén financiados por grupos interesados en que caiga la cúpula actual para ocuparla ellos.
Es parecido, pero no es lo mismo. Es diferente ser un Tebas que un comunicador subvencionado por un gran grupo que ansía controlar el Madrid. Por ejemplo, cuando Florentino alcanzó la presidencia, evitó que PRISA se apropiara del Madrid, y ya veis cómo se comportan.
Hay otra facción blanca que se dice madridista pero quiere que pierda por motivos como que no le gusta el entrenador, el campo, que haga frío en invierno o la cara del lateral izquierdo del Juvenil B. A este segmento podemos denominar el de los papanatas. Son los que nunca disfrutan con las victorias y no han gozado la mejor época del club, pese a haber tenido la inmensa fortuna de haberla vivido.
Por último, hay un bando de individuos que, con independencia de que sean realmente madridistas u obtengan o no beneficio con la derrota, emanan iniquidad, presumen de conducta deshumanizada y muestran ausencia total de empatía. Este es el clan psicópata.
La psicopatía es una característica muy perjudicial para los demás, pero tremendamente beneficiosa para quien la padece. Es habitual que los psicópatas ocupen puestos bien altos en la escala social y lleguen a las más altas cotas políticas.
Cerramos inciso.
Este último clan, el de los psicópatas madridistas, se alegró de la derrota de —en teoría— su club. Pero no tanto como deseaban. Ellos ansiaban encajar al menos una manita, una hecatombe. Aunque en lugar del sacrificio de cien bueyes anhelaban el sacrificio completo del club.
Cuando uno quiere algo de verdad, no le desea el mal. Que sea necesario solucionar problemas evidentísimos en todos los ámbitos no debe implicar dinamitar la institución. Esta solución define a quien la propone. Estos tipos serían felices con un Gil de la vida, ganando una de cada 25 ligas y una Europalí al siglo.
Quien ama a su club exige abordar los escollos, depurar responsabilidades y mejorar todo aquello que está mal. Si tu hijo está enfermo, quieres curarlo, no tirarlo a la basura y adoptar otro. Pero para ello es necesario un grado de humanidad que no todos poseen.
En otro orden de cosas, la Supercopa nos deparó las habituales imágenes de estos chavales tan majos que componen el Barça (hay madridistas que los adoran y sonríen al evocarlos). Cortes de manga de Chemapamundi Cubarsí, desplantes de Lamine, bobadas de Fermín, etc. No merece la pena ni ahondar el asunto, son sus costumbres. Por supuesto, el responsable de todos los gestos reprobables de los jugadores culés es Vinícius, y esperemos que la prensa le reprenda como merece por ello.
Desde un punto de vista moral, la Supercopa es el título que mejor define al fútbol español. Está creado por un presidente de la RFEF corrupto junto con el capitán en activo del club más depravado —Rubi y Geri— para lucrarse personalmente. Además, se ubicó en una localización ideal para la catadura moral de sus impulsores: Arabia, un país con represión de las libertades básicas, machismo estructural y homofobia legalizada.
Visto así, la Supercopa es un trofeo que viene como anillo al dedo al Barça. De hecho, todas las competiciones nacionales lo son. Hay facturas.
Este hecho racional no es óbice para que nos asquee que ganen y nos fastidie perder, porque el fútbol es emocional. Esto conlleva inconvenientes, para el propio deporte y para los aficionados, pero es una de las claves del Real Madrid: la fe es un ingrediente esencial en la grandeza del club.
No obstante, es muy necesario que el club se ponga las pilas. Hay mucho trabajo por hacer en todas las esferas de la entidad. La plantilla, además de presentar carencias, cuenta con lesionados crónicos que los convierten prácticamente en exjugadores. Xabi aún no ha resuelto los problemas para los cuales se le fichó. La gestión de contrataciones, ventas, cesiones del club es difícil de comprender, sobre todo si no se explica.
Ser del Madrid cuando se gana es sencillo. Cuando hay que demostrar el verdadero madridismo es en la derrota. Enfrentar los problemas, solucionarlos. Tirar pa’lante. No amilanarse e imbuirse de pesimismo en una esquina del sofá. Eso es propio de seguidores de otros equipos.
¡Que somos el Madrid, coño!
Pasad un buen día.















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14 comentarios en: Real Madrid: los problemas se resuelven, no se celebran
No medio centro creativo, no party. El resumen es sencillo, pero Pérez no ha querido traer uno. El sabrá por qué
Yo veo,leo y escucho otro grupo de madridistas,los contentos, que seguramente no felices,de "haber competido".
Hombre, que un equipo como el RM se conforme con eso,pues muy bien...Recuerdo que han habido varios equipos humildes,el Espanyol sin ir mas lejos,que han hecho un planteamiento mucho mas digno y valiente que el de X.A. ayer,que asumio la inferioridad desde el minuto 1.
A mi,ya me parece bien, claro.
Hola madridistas : Totalmente de acuerdo contigo , por poco no la ganamos nosotros por mi parte se la pongan donde les quepa , Farsa club corrupto de siempre Lamine Yamalo ayer no olio el balón , vamos a por la liga y la champions madridistas q serlo es de lo mejorcito q hay , un abrazo amigos.
Quiero decir de acuerdo con el editorial .
De tanto repetirnos aqui y en otros medios que debemos acostumbrarnos a perder, van a conseguirlo.
¿De dónde te sacas tú que el Madrid se tiene que acostumbrar a perder? No inventes, anda
Cada vez que un madridista dice: "somos unos niñatos muy mal acostumbrados" y "hay que entender que no se puede ganar siempre".
El Madrid estuvo cerca de ganar a los compraarbitros pero no ganó, por tanto fracasó, sin paliativos. Ni sale reforzado ni sin reforzar.
El juego del Madrid está tremendamente condicionado por las constantes lesiones. El que no quiera verlo y prefiera recurrir a cuestiones 'tácticas' es que de esto entre cero y nada.
Ser del Madrid en la victoria o en la derrota es igual de sencillo o de difícil. No creo yo que para ser del Madrid tengas que pasar un examen de dificultad máxima como si fueras a ingresar en la Universidad de Harvard (si es que eso se tiene que hacer para ingresar allí).
Madridistas los hay listos, tontos y mediopensionistas, como en todos lados.
Hay una gran diferencia entre un equipo hecho, el robalona lleva 2 años con el mismo entrenador y eso se nota en el terreno de juego, incluso cuando hacen cambios no se desconectan, siguen centrados. En el Madrid damos la sensación de demasiada improvisación, a Xabi Alonso hay que darle margen.
Pienso, que con que hubiéramos tenido una defensa titular sana el partido nos hubiera resultado favorable.
Lo de las lesiones es la misma película del año pasado.
Si, pero este equipo que tu dices, durante la Supercopa del año pasado, ya parecia un equipo hecho y el entrenador llevaba menos tiempo que Xabi ahora. Mejor no comparar, que salimos perdiendo
Dato mata relato. El año pasado nos pasaron por encima; ellos estaban en el mismo tempo que nosotros ahora, y nosotros veníamos de ganar la Champions en una estructura sólida.
El argumento de ellos llevan un año más con el entrenador es bastante patetico
Anoche hubo una imagen muy gráfica: Cachalote Lapuerta sentado juntito con Louzán... en la otra punta del palco Florentino con un jeque.
Lo siento por la derrota (bajo mi punto de vista, inmerecida) pero me alegré muchísimo por el golazo estratosférico de Vini; espero que vuelva a su nivel.
La frustración por la derrota (las sucesivas derrotas) contra el farça, es mayor por las expectativas que se crearon respecto del equipo. El fichaje de Mbappe, para reforzar a un equipo que ya era campeón de Europa, nos hizo pensar que esto iba a ser "jauja".
Un segundo punto que no tuvimos en cuenta es que el Barcelona de Flick es un buen equipo, y que tiene jugadores de la masía muy apañados. Hemos tendido a despreciarlos, y ya va siendo hora de que reconozcamos que, hoy por hoy, son mejores que nosotros.
Una vez dado ese paso doloroso (directiva y entorno) será el momento de planificar un equipo verdaderamente competitivo.
Hay buenos jugadores, y dos delanteros extraordinarios. Otros jugadores están lesionados más tiempo que sanos, y otros, de los que esperábamos mucho, se han demostrado como jugadores bonitos, pero intrascendentes.
¿Es Xabi el hombre capaz de hacer la renovación necesaria y de encajar las piezas? Veremos si le dejan y si es capaz.
En todo caso, es el momento de tomar en serio al rival y a nosotros mismos.
Cambiaría otro año sin ganar, por una reconstrucción del equipo bien planificada.
No voy a dejar de ser del Madrid porque un año (otro), no ganemos.
Saludos.
No se ve ninguna diferencia entre las portadas de la prensa cataculé y la "caverna", todos alaban al mismo.