Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
¿Esto es el Real Madrid?

¿Esto es el Real Madrid?

Escrito por: Salva Martín6 marzo, 2026
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

En momentos de zozobra resulta casi instintivo echar la vista atrás, acaso por nostalgia, seguramente con la esperanza de que de allí podamos rescatar algo —a estas alturas en el Madrid valdría lo que sea— que ofrezca algo de luz en el túnel. Una idea. Un motivo. La vergüenza de los que vistieron la misma camiseta.

Retrocedamos a estos días de marzo de 1988. Con Faith (Fe) de George Michael tronando en las ondas y Buenos días, Vietnam reventando las taquillas, el Madrid de la tercera campaña de Mendoza, la segunda de Beenhakker y la primera sin Juanito —que no es poco— se las veía con el Bayern de Múnich. El equipo, retocado en la última parte del año anterior con el yugoslavo Jankovic, sonaba a títulos: Buyo, Chendo, Sanchís, Tendillo, Camacho; Míchel, Jankovic, Martín Vázquez, Gordillo; Butragueño y Hugo Sánchez. No les culpo si acaban de suspirar.

Ese era el año. Tras dejar en la cuneta al Nápoles de Maradona y al Oporto, vigente campeón continental, de nuevo apareció el Bayern, sin tiempo a que la dramática eliminación del curso anterior hubiera cicatrizado. La ida, en Alemania, comenzó respetando los cánones ochenteros: árbitro casero (clamoroso penalti a Butragueño al limbo) y goleada de castigo: dos tantos en cinco minutos antes del descanso y otro más nada más comenzar la segunda parte. Pero, queridos, aquel Madrid, a falta de la garra germana y la costumbre de bregar sobre un césped helado, tenía alma. La espita capaz de derribar muros. Y en los últimos seis minutos el equipo comenzó la que sería una nueva remontada épica: primero el Buitre y luego Hugo, aprovechando sendos errores, colocaron el 3-2 definitivo en lo que fue una derrota victoriosa, preludio de lo que se avecinaba en Chamartín.

Nadie pide a estas alturas el coraje de Camacho, la calidad de Míchel o Martín Vázquez o el orgullo de Hugo Sánchez. Pero de ahí a no llegar ni al nivel del último año de Ancelotti...

Dos semanas después, los blancos terminaron con la maldición del Bayern. Apunten dos claves: cabeza fría para evitar errores previos y caídas en las habituales provocaciones e insistencia en el plan del fútbol ofensivo. Generalmente, las guerras se ganan cuando exprimes tus armas, y así fue. Con paciencia, buen pie y espíritu de equipo, Jankovic en el 26’ y Míchel en el 41’ pusieron sus nombres en la Historia del Madrid, y provocaron que Matthäus se rindiera ante el mito: «En la vuelta no nos dieron oportunidad alguna y perdimos 2-0. Fue entonces, sobre el césped, cuando entendí el significado de la frase de Juanito de "90 minuti en el Bernabeu son molto longos". No conozco un solo estadio en el que el tiempo dé la sensación de pasar más lentamente para el rival que allí. Cada minuto fue pura pugna».

Después de caer ante el Getafe, Arbeloa se revolvió: «Esto es el Madrid (…) aquí no se rinde nadie». Sin embargo, no lo pareció minutos antes. Ni siquiera se vio ante los azulones el arreón de los últimos minutos tan temido por los rivales cuando llevan ventaja en el Bernabéu. Nada. Y eso, más allá de los resultados (ojo que el salmantino ya acumula cuatro derrotas en 12 partidos, las mismas que Alonso tardó en cosechar en 22), es lo que hastía y mustia el ánimo del madridista. Porque si algo define al equipo —habrá que repetirlo hasta que cale— no es su historial de victorias, sino su resistencia a la derrota.

Ahora llegan curvas, y muy peligrosas. Un calendario envenenado, Celta, City, Elche y Atlético, cuatro equipos a los que el Madrid no ha conseguido ganar esta temporada (derrotas frente a los gallegos, ingleses y rojiblancos, y empate contra los ilicitanos) y una realidad clara: si los resultados salen de cara significará un mes más de supervivencia; pero, si salen cruz, la temporada puede haber finalizado tres meses antes de que lo haga la competición. Con todo lo que ello implica en el volcán que es el Madrid.

Nadie pide a estas alturas el coraje de Camacho, la calidad de Míchel o Martín Vázquez o el orgullo de Hugo Sánchez. Pero de ahí a no llegar ni al nivel del último año de Ancelotti, que luchó por un título hasta el final (la Copa), dista un mundo. El que se puede caer encima (o no) en dos semanas.

 

Getty Images

Salva Martín
Periodista. Autor de 'Historia de las míticas remontadas del Real Madrid' (Almuzara), 'La pelota sí se mancha' (Última línea) y 'Juanito, el 7 infinito' (Geoplaneta)

La Galerna trabaja por la higiene del foro de comentarios, pero no se hace responsable de los mismos

6 comentarios en: ¿Esto es el Real Madrid?

  1. Alguno de estos jugadores sería capaz de jugar con un brazo roto como hizo Pirri en aquella final contra el Chelsea?. L carencia de orgullo y el pensar solo en el interés personal es lo que prima en esta plantilla

  2. Alguno de estos jugadores sería capaz de jugar con un brazo roto como hizo Pirri en aquella final contra el Chelsea? Solo piensan en su interés personal. Mercenarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

closehomelistpencilcommentstwittercaret-rightangle-rightspotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram