Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Dos entradas para Tony

Dos entradas para Tony

Escrito por: Olga Pérez6 enero, 2026
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Si os digo las palabras «miércoles» y «mayo» y os pido que me digáis lo que os sugieren, sin pensar, de manera rápida, me apuesto una cena con Toni Kroos (que estaría encantadísima de pagar si eso sucediera) a que me diríais la palabra «Champions».

Y es que, por regla general, y afortunadamente en los últimos se ha repetido de manera casi consecutiva, en mayo solemos estar jugando las semifinales de nuestra amada competición con la que tenemos una relación idílica, y de la que ya han nacido 15 títulos maravillosos.

Real Madrid

Pero hoy no os voy a hablar de la Decimoquinta. Ni de la Decimocuarta. Y mira que da para escritos. Preguntadle si no a Ramón Álvarez de Mon con su emocionante libro «¡Que baje Dios y lo explique!».

Hoy, día de Reyes, voy a remontarme mucho antes, a un equipo mágico que venía de una época mágica e irrepetible. ¿Os subís en la máquina del tiempo conmigo y me acompañáis en este viaje para descubrir una historia preciosa? ¡Despegamos!

Si me preguntan qué es lo que más me gusta del Real Madrid o del madridismo en sí, podría decir muchas cosas: el espíritu ganador, el no rendirse nunca, las noches mágicas que hemos vivido, las remontadas, ... Pero realmente lo más bonito de ser del mejor equipo del mundo y de la historia del fútbol es vivir la universalidad del Madrid.

Conocer a gente de todos los lugares del Planeta Tierra, que tienen historias muy hermosas y anécdotas de cómo viven el madridismo. De cómo se unieron a él.

Y lo que os traigo hoy es precisamente eso. No es la historia de un madridista. Al menos de inicio. Quizá lo fue después. Pero sí de cómo el Real Madrid es un puente.

El 15 de mayo de 1968 se jugó un partido en el Santiago Bernabéu donde se enfrentaron el Real Madrid y el Manchester United. Los que estáis en la veintena quizá no lo recordéis bien, pero los que ya tenemos algunos años más (y que seguimos siendo jóvenes), sabemos y recordamos que el Manchester United era un gran equipo. Lo fue durante muchas décadas, aunque ahora haya perdido su grandeza. Un Real Madrid – Manchester United era uno de los clásicos europeos.

Y, como podéis adivinar por la fecha, no era un partido cualquiera. Se trataba ni más ni menos que del partido de vuelta de semifinales de la Copa de Europa. La Champions, queridos, aún no existía.

La alineación de ese día fue para el Real Madrid:

- Betancort como portero

- González Ruiz

- Pirri

- Sanchís (padre)

- Zunzunegui

- Grosso

- Miguel Pérez

- Zoco (uno de los jugadores preferidos de mi madre)

- Amancio Amaro (por quien bebía los vientos ella)

- Paco Gento

- Y Velázquez, que bien podría ser pintor, pero en lugar de hacerlo en un lienzo lo hacía en un campo de juego con sus pies.

Como entrenador, Miguel Muñoz.

Nada mal, eh. Un lujo de alineación.

En el Manchester United:

- Stepney como portero

- Brennan

- Dunne

- Foulkes

- Sadler

- Stiles

- Aston

- B. Charlton

- Crerand

- Best

- Y Kidd

Como entrenador, Sir Matt Busby.

El partido fue muy emocionante. Empezó marcando gol Pirri en el minuto 31. Gento marcó el segundo en el 41. Pero Zoco tuvo la gran desgracia de meter un gol en propia puerta que despertó a los ingleses, aunque Amancio consiguió aumentar la distancia al marcar el tercero para el Real Madrid en el minuto 45.

Y todo esto tan sólo en la primera parte.

Ya en la segunda, en el minuto 73, Sadler marcó el 3-2 y en el minuto 80 Foulkes metió el tercero para el United, que supuso el empate. El Real Madrid ya no fue capaz de meter más goles y esto acarrearía su eliminación de la competición europea, ya que en el partido de ida en el mítico Old Trafford, los reds ganaron por 1-0. El resultado final situaba la eliminatoria por 4-1 a favor de los ingleses. Consiguieron llegar a la final y se se convirtieron en campeones de la Copa de Europa, goleando al Benfica por 4-1.

Bien, ya os he puesto en contexto.

R. Madrid y Manchester United: una historia de caballeros

Pero el protagonista de esta historia no es ninguno de los jugadores de estos partidos. Es Tony, un aficionado del Manchester United. Y se remonta al partido de la ida, el que se jugó en Old Trafford.

Como buen aficionado, Tony solía ir a muchos partidos de los reds. Pero, lamentablemente, esta vez no pudo conseguir una entrada. Decidido a no rendirse, ya que era un encuentro que no quería perderse por nada del mundo, Tony escribió una carta al Real Madrid preguntando si podía comprar dos entradas para el partido de Old Trafford, adjuntando un billete de 1 libra para cubrir el coste. Unos 20€ de hoy.

El precio de la entrada (gracias, querido @albertocosin_ por tu ayuda) era de 10 chelines, que en ese momento equivalían a unos 25€ de los actuales euros. Una cantidad considerable, pero que mucha gente se podía permitir. Por lo que he podido averiguar, estaría entre un 5 y un 10% del salario normal de aquella época. Así que,  más o menos, el importe que envió el bueno de Tony, más o menos cubría el precio de las entradas. Debéis perdonadme si la información es algo inexacta, porque no es fácil afinar estos datos, aunque he consultado varias fuentes.

El caso es que el entonces secretario del Real Madrid respondió por carta directamente a Tony.

 

¿Te imaginas que te contesta el mismo Butragueño o José Ángel Sánchez? Pues el secretario del Madrid le confirmó que habían recibido su solicitud y estaban encantados de proporcionarle dos entradas para que pudiera disfrutar de tan insigne partido. Debería recogerlas en el Hotel Midland de la ciudad inglesa.

Tony fue al partido y pudo ver la victoria del United. Histórica, ya que por primera vez venció al Madrid. Hay un reportaje de eso, pero no he podido encontrarlo. He buscado en Youtube, en Google y en todos los lugares que he podido/sabido pero no me ha sido posible. Tampoco he visto nada relacionado con ello en la web del Real Madrid.

Y la historia queda aquí. Pero me hubiera encantado conocer más a Tony y saber más de él. Cómo se sentía, si alguna vez pudo viajar a Madrid y ver el Santiago Bernabéu, de qué trabajaba y muchas cosas más.

Esta bonita anécdota me llegó por parte de mi amigo Francisco. Otra de las entrañables amistades que he hecho gracias al Real Madrid y las redes sociales. Concretamente en Youtube, en este caso. Nos conocimos en el chat del canal de Voz Madridista de mi Aure querido. Y a partir de ahí, empezamos a charlar. He colaborado con él en algunas tertulias y siempre es un placer. Le llamamos “El Hombre de Munich” porque reside a las afueras de la ciudad alemana desde hace años, aunque él es de Chiclana, Cádiz. Como yo tengo sangre gaditana, podéis entender que la conexión es fuerte.

Francisco conoció la historia de Tony en Facebook, a través de una publicación en un grupo llamado “Football Nostalgia & Lost Grounds / Terraces of The United Kingdom”, algo así como “Nostalgia del fútbol y terrenos perdidos / Terrazas del Reino Unido”.

Quien había publicado la historia, junto con las fotos que podéis ver en este artículo es Mark, su yerno. Tony era el padre de su esposa.

Francisco me reenvió el post y me dijo “Olga, mira esto. ¡Tienes que escribir un artículo contando esto para La Galerna!”. Yo le dije que lo justo era que lo hiciera él y se llevara los honores, pero prefirió dejarlo en mis manos. La verdad es que me apetecía mucho escribir sobre ella, pero sobre todo que la pudierais conocer. Conocer hasta dónde llega el Real Madrid. Pero no ahora, siempre. Y la grandeza que siempre ha tenido este club.

Escribí en Facebook un mensaje a Mark diciendo que había conocido la historia de Tony, que estaba escribiendo un artículo sobre ella y que me gustaría saber más, hacerle algunas preguntas. Pero no ha llegado a leerlo. Si lo hace y accede a hablar conmigo, habrá segundo capítulo. Si no, pues nos quedaremos con las ganas de saber más.

Espero que os haya gustado y la hayáis disfrutado tanto como yo. Y es que la universalidad del Real Madrid no sólo llega a sus aficionados, sino que también alcanza a sus rivales. Por eso es un club respetado en todo el mundo, excepto en su propio país. Pero de eso ya hablamos otro día.

 

Getty Images

La Galerna trabaja por la higiene del foro de comentarios, pero no se hace responsable de los mismos

6 comentarios en: Dos entradas para Tony

  1. Hay otra 'anécdota' de un aficionado del Glasgow Rangers de 13 años que viajó solo desde Escocia para ver un Real Madrid-Glasgow Rangers de la Copa de Europa. Estamos hablando de comienzo de los años sesenta

  2. A mí me suena haber visto en Youtube el gol de G. Best que supuso la victoria del United. Creo que son los primeros partidos, de los que tengo un difuso recuerdo. Charlton era ya una leyenda, y Best era el jugador joven emergente...

  3. Por circunstancias de la vida soy madridista y soy red. No a partes iguales, ni mucho menos, pero el United me robó un pedazo de corazón cuando viví allí. Es una bonita y pequeña historia entre dos gigantes.

  4. Ojalá tenga suerte algún Tony patrio y le envíen una carta igual con un par de entradas, para que no tenga que vender un riñón comprándola y pueda ver a su Madrid en el Bernabéu.

  5. Felicidades por el precioso artículo y gracias por la mención, lo has relatado muy bonito. Me imagino a Tony recibiendo la misiva cual niño que todos llevamos dentro. Él todavía no lo sabía pero estaba a punto de asistir a un partido histórico, en el que su equipo se iba a enfrentar al legendario Real Madrid por una plaza en la final de la copa de Europa. Una década antes ya se habían erigido los cimientos del Mito y la reverencia que mostraban los rivales europeos sigue intacta casi sesenta años después. Apelo de nuevo a la imaginación y puedo divisar a aquél fiel aficionado inglés, mostrándole con orgullo a sus amigos la carta sellada en las oficinas de Concha Espina como si de un tesoro se tratase. Una prueba más de caballerosidad, una de tantas deferencias que realizó el club blanco. Tony custodió tantos años está joya como reliquia, hasta que la heredó su hija. Como Olga, tampoco sé si Tony se hizo madridista después, yo creo que si. De lo que sí estoy seguro es que su admiración y respeto por la camiseta blanca y por el club de Santiago Bernabéu fueron para siempre. La grandeza del Real Madrid se mide verdaderamente por la grandeza de sus rivales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tweets La Galerna

Cargar más
closehomelistpencilcommentstwittercaret-rightangle-rightspotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram