Dos meses largos lleva tocado el delantero centro del Madrid. Lo de "tocado" es antiguo, luego bueno para el fútbol. Lo moderno es mayormente nocivo. Fíjese en el Reglamento, era perfecto y cada año es peor: cabrones.
Tocado entonces era aquel tío que algo tenía, pero no le imposibilitaba jugar generalmente. A lo sumo, un tocado descansaba un partido y al siguiente era Gladiator.
Por lo que nos han ido contando, Mbappé estaba y está tocado: dos meses ya. No juega, o si juega lo hace mermadísimo: tocado. De la rodilla por concretar. Dos meses largos.
La coña empezó aquella noche en Talavera, 17 de diciembre, 2-3. Le motivaba igualar el récord de goles madridistas de Cristiano en un año. Ahí empezó a joderse el Perú.
"Tocado" decían aquellos entrenadores que tenían cuatro o cinco colaboradores directos. El ’segundo’, el preparador físico, el médico, un par de masajistas y un delegado avispado que a menudo era un amigo y confidente de los futbolistas. Y de los jugadores de baloncesto, siempre me acordaré del gran Amezcua… Todos cabían en los banquillos. Eran cuerpos técnicos, no la puerta de El Corte Inglés en día de rebajas.
Le motivaba igualar el récord de goles madridistas de Cristiano en un año. Ahí empezó a joderse el Perú
Ahora son unos tres mil y, entre otras cosas chiripitifláuticas que no vienen al caso, resulta eso, que el delantero centro del Madrid lleva más de dos meses tocado de la rodilla, sí. Y, claro, no corre bien.
Y resulta que el delantero centro del Madrid, este delantero centro, si no corre no es delantero ni centro ni del Madrid. Alinear a un tío que no está sano es pecado, hacerlo con Mbappé supone el absurdo más palmario. Y, como el club y la mayoría se esconde en eso de ‘pendiente de evolución’, así estamos, para hoy está descartado y a la espera de si jugará el viernes en Vigo, el miércoles 11 con el City o cuando carajo volverá.
¿Qué ha tenido Mbappé? ¿Han acertado con el diagnóstico -puede sospecharse que no-, con el tratamiento, con la estrategia curación/vuelta al equipo? Dos meses de molestias en una rodilla. Ni mi tía Pilar en sus peores tiempos.
Los jugadores del Madrid llevan dos años peor que si se les hubiera mirado un tuerto. Se lesionan mucho y muchos de gravedad. Y también está este, casualmente el que más goles mete. Con molestias. ¿Ha disparado el Madrid contra propia puerta en este paticular? Hmm.
Miren, lo de Europa está chungo, pero hasta ahí. El Madrid herido es peligroso, más que si llega confiado al reto. No pretendo que tuviera a todos sanos y a su nivel o cerca, pero con unos cuantos entre Carvajal, Militao, Mendy, Rodrygo, Bellingham y Kylian, el asunto favorito y esas pavadas se vería de otra manera. No les quiero poner de los nervios, pues quizá no estaban ahora en eso, pero la eliminatoria empezará con cinco madridistas advertidos de sanción.
¿Y? Pues nada, Que sí, que el City está más entero, juega la vuelta en casa y tal. Admito que le sitúen con un pie y dedos del otro en los cuartos de final. Quiero ver la eliminatoria. E la fase de grupos cedimos aquel 1-2 en el Bernabéu, un partido de empate y sin Mbappé, casualmente.
No, no doy por muerto al Madrid. ¿Herido? Herido, vale. Espero que solvente los compromisos ante Getafe y Celta sin percances…y a ver qué pasa. Es curioso pues llevamos eso, dos años, en que tan importante como ganar es que el equipo esquive la enfermería.
Suerte en eso y a jugar. Decirle al City anda, sal, ven y gáname. Y a ver qué pasa.
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Buenos días. La atención sobre la actualidad balompédica del día se divide en dos. Por un lado, está el decisivo (todos lo son ya) choque de esta noche entre el Madrid y el Getafe, donde los de Arbeloa deben conquistar los tres puntos si no quieren descolgarse en la liga.
Por otro, está la semifinal de Copa del Rey, en la cual el equipo que pagó a Negreira durante un mínimo de 17 años aspira a remontar en su estadio nada menos que cuatro goles al Atleti. La prensa cataculé (o la prensa cataculé de Barcelona, porque ya hay que distinguirla de la prensa cataculé de Madrid) viene con las fanfarrias previas a lo que esperan sea una hazaña sin parangón, invitando al barcelonismo a creer en el milagro.
Sucede que la épica y el FC Barcelona son como VOX y los Premios Goya. No se pueden ni ver. Lo más parecido que tiene ese club a la épica es Pedri siendo entrevistado por Trancas y Barrancas. Mundo Deportivo alude a Lamine Yamal como argumento principal de fe. Lamine es un buen jugador, si bien sobrevalorado en virtud de una campaña de marketing como no se ha visto antes, pero tiene la épica de una muñeca Caggage Patch Kids en misa de doce un domingo de cuaresma.
Tan ajeno a cualquier mística de remontada es el club cliente de Negreira que, para animar al personal, tiene que entrevistar al presunto protagonista de la casi única otra remontada de su historia. Fue ante el PSG, y decimos que Sergi Roberto fue el protagonista solo presunto porque quien tomó los riendas en ese día oprobioso fue el árbitro Aytekin, el único trencilla que podría plantar cara a Obrevo en el ranking de chorizos europeos probarça. ¡Qué recital fue aquel, madre de Dios! ¡Qué variada y riquísima ensalada de penaltis risibles a favor, penaltis ciertos hurtados al rival, goles a favor bochornosamente concedidos y quién recuerda cuántas otras variantes de latrocinio!
Y tú, ¿dónde estabas cuando Aytekin le remontó al PSG?
Para rematar la falta de verdadera enjundia remontadora del club cliente de Negreira, los muy desvergonzados han trincado el viejo lema juanitista de las remontadas blancas (“90 minuti en el Bernabéu son molto longo”), lo han tuneado y han coronado el desacomplejado plagio poniéndolo en sus redes sociales.
Qué triste es la existencia del segundón, y qué triste ha de ser llegar a la conclusión de que ser un segundón es el menor de tus problemas.
Con todo lo dicho, os vamos a confesar una cosa, algo de lo cual estamos a esta hora tan seguros que nos hemos lanzado a ponerlo en el título de este portanálisis. Según avanzan los días y se acerca ese partido, más probabilidad damos a la remontada culé. Es más, ahora mismo no solo no la descartamos, sino que la damos por prácticamente segura. Pero la razón no tiene nada que ver con las presuntas capacidades blaugranas para llevarla a cabo. En absoluto. La remontada va a tener lugar por la peculiar idiosincrasia de su rival, casi de forma exclusiva.
Los madridistas debemos aprender a ser más discretos. En redes sociales, cuando se produjo la abultada victoria colchonera en el partido de ida, mostramos demasiado entusiasmo. La psique colectiva atlética ha tomado nota de nuestra alegría, y no entra en sus parámetros mentales el completarla pasando a la siguiente ronda. Desgraciadamente, ellos saben que vamos con ellos. Conocen nuestro apoyo, y eso les preocupa, porque no están programados para darnos ninguna alegría, ni siquiera si ello supone también la alegría propia de pasar a la final.
En la disyuntiva de elegir entre pasar a la final y complacer al madridismo, o no pasar a la final para disgusto propio y vikingo, eligen sin duda no pasar a la final, encajando para ello un marcador de escándalo en el Nou Camp. Se trata de una restricción mental inexorable, común a su directiva (ellos solo quieren quedar cuartos en liga, desdeñando la importancia de titulitos aquí y allá), equipo y afición.
Así que ahí va nuestra apuesta para el Barça-Atleti de mañana: 5-0 para los de Flick.
Por lo demás, As y Marca se centran en el partido que esta noche disputarán Madrid y Getafe en el Bernabéu, con la espada de Damocles de los puntos encima de las cabezas de los de Arbeloa y la posibilidad razonable de una joven incorporación al once: Thiago Pitarch. Ya debutó, y con buen pie, el púber centrocampista del Castilla, en quien tenemos depositadas muchas esperanzas. Parece ser que Camavinga tiene un problema dental, lo que le abre la puerta. No deja de tener su gracia que Camavinga tenga que ir al dentista en el mismo día en que recibimos al Getafe, que es la metafórica visita al dentista marcada de antemano en el calendario.
Pasad un buen día.
Buenos días. Trump bombardea Irán y tú y yo nos enamoramos. Siempre nos quedará Casablanca, de igual forma que a los protagonistas de Casablanca siempre les quedará París, la ciudad de la primavera del Madrid, la de Vini rematando a la remanguillé el centro-chut de Fede Valverde, la de Raúl marcando el gol más largo de la historia, la de Marquitos internándose intempestivamente para anotar con la pantorrilla el tanto que posibilitará la Primera. Siempre nos quedarán Casablanca, el Madrid y París.
Marca ha amanecido hoy con ganas de mirar más allá del fútbol. Nos parece respetable si bien, para estos menesteres, preferimos leer The Economist. Los efectos de la guerra en Oriente Medio sobre los eventos deportivos programados para estas o próximas fechas nos parecen secundarios. Predomina el temor a la escalada del conflicto, más allá de las razones que uno quiera, legítimamente, en uso de su libertad de pensamiento, dar o quitar a los países involucrados.
Trump bombardea Irán y el Madrid permanece. Siempre estará ahí para nosotros, también cuando (¿sucederá algún día?) deje de existir. Quizá tal cosa acontezca dentro de varios milenios, en cuyo caso el género humano discutirá si el Madrid existió realmente o no, si pertenece al terreno de la historia o al del mito, un poco como ahora hacemos con la Atlántida o con el Dorado.
¿Realmente hubo una vez un equipo tan admirable? Quizá haya habido una guerra nuclear o una gran glaciación por medio, un fenómeno natural o bélico que haya cambiado para siempre la faz del planeta, y la gente ande para entonces especulando con cómo fue el mundo antes. “Real Madrid”, esas dos palabras, formarán parte del inconsciente colectivo de la humanidad, pero los hombres y mujeres no se pondrán de acuerdo respecto a la verosimilitud de las leyendas que las acompañan.
—Ganaron las cinco primeras.
—Nah, eso es imposible.
—Hazme caso. Y luego, décadas después, ganaron seis en diez años, tres de ellas seguidas.
—Que no, hombre, que no. Eso no pudo pasar. Yo dudo mucho incluso de que existieran como institución. Era solo un nombre que los de entonces inventaron para designar una mezcla de excelencia y ambición. Y el nombre quedó ahí, por lo que sea. "Real Madrid".
Sí, amigos. Trump bombardea Irán y nosotros nos enamoramos, entre nosotros, sí, pero también del Madrid. El mundo se va al carajo más rápido de lo previsto, pero el Madrid permanece y sigue siendo objeto de nuestro amor, lo queremos o no. Quizá no estemos enamorados precisa y exactamente de ESTE Madrid, que legítimamente puede gustarnos más o menos. Pero sí lo estamos de ese escudo que nos excita y arropa a partes iguales, como un refugio antiaéreo contra esa realidad que a veces parece del Atleti.
El mundo se puede ir a la mierda a la velocidad que estime oportuna. No importa. Apuraremos el último resto del Madrid que nos quede bajo el hongo radioactivo. El suelo se desmoronará a nuestro alrededor y nosotros permaneceremos a flote, en un espacio de suelo lo suficientemente amplio para acoger una tele y una butaca sobre la cual sentarnos y pajiplantillear, garabateando plantillas futuras en una servilleta que después leerá Zidane y dirá “yes”.
No diremos que asistiremos impertérritos al apocalipsis, porque estas son cosas de las que es imposible no hacer acuse de recibo (siquiera un somero levantamiento de cejas mientras la tierra se desploma en torno a nosotros y en la red social que quede por entonces insultamos a todo el que no exija el fichaje inmediato de un central), pero sí que el Madrid nos salvará. No de la bomba que Kubrick nos instó a dejar de preocuparnos y amar, pero siempre, siempre nos salvará de la desmotivación. Siempre habrá algo a lo que aspirar mientras exista el madridismo, que es un concepto superior en rango al del propio Real Madrid, y que ya va a piñón fijo, sin necesidad de que la entidad esté ahí y juegue cada domingo.
“Podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía”, sentenció Bécquer de manera célebre. Con esto sucede más de lo mismo. Podrá no haber Real Madrid porque la guerra ha extinguido la práctica totalidad del género humano a excepción de Will Smith y una mona de Borneo, que habrán de repoblar el planeta. Podrá no haber Real Madrid, pero siempre, siempre, habrá madridismo.
Os dejamos con el resto de portadas. Pasad un buen día.
Antonio Pintus es uno de los nombres más mencionados entre los aficionados del Real Madrid y uno de los hombres más valorados dentro del club. Su labor en la preparación física de la primera plantilla siempre tuvo gran peso y relevancia para los dirigentes blancos, que lo consideran una parte fundamental de los éxitos del cuadro merengue en las conquistas europeas. Antes que él hubo dos precursores muy reconocidos y con un papel importante en el cargo: Srećko Radisic y Valter di Salvo.
En el verano de 1974 aterrizó en Madrid como nuevo entrenador Miljan Miljanic, que llegaba tras dirigir a la selección plavi en el Mundial de Alemania. Atrás quedaba el largo periodo de Miguel Muñoz y los cinco meses de Luis Molowny para concluir el curso 1973/74. El técnico balcánico trajo como principal novedad y de ayudante en el puesto de preparador físico a Srećko Radisic. El equipo blanco había tenido a principios de los 50 a un especialista de la parcela física como José Villalonga, pero con el yugoslavo las cosas resultarían muy diferentes. La metodología y la nueva mecánica de trabajo iba a ser una novedad y los jugadores notarían un cambio brusco y radical que sufrirían en sus piernas y todo su cuerpo.
Radisic nació en Belgrado el 26 de julio de 1931, y acumulaba al lado de Milorad Pavic, Ivan Toplak y Miljanic, una gran experiencia previa en el Estrella Roja de los Dzajic, Acimovic, Pavlovic o Dojcinovski. En su juventud se dedicó al atletismo en pruebas de media distancia como los 800 y los 1500 metros, llegando a poseer la plusmarca nacional en 800 metros bajando del 1:50 y siento tres veces campeón absoluto de Yugoslavia.
En una entrevista en Pueblo, unos días antes de incorporarse a la disciplina blanca, hizo una serie de aseveraciones y advertía de lo que estaba por llegar, algo que no sentó bien a alguno de los integrantes del primer equipo blanco. Se podía resumir en 14 puntos.
1. Las cosas van a cambiar, y mucho, en el Real Madrid.
2. El fútbol español está muy mal físicamente
3. Muchos jugadores, incluidos los del Real Madrid, no saben jugar sin balón.
4. Actualmente, no hay grandes jugadores en el Real Madrid.
5. El aspecto físico del club, muy mal. Falta mucho trabajo.
6. Hay que cambiar de raíz los entrenamientos y los sistemas.
7. Por lo menos, habrá que entrenar catorce horas a la semana.
8. Las sesiones de entrenamiento deben ser dobles: mañana y tarde.
9. No habrá días de descanso.
10. Los jugadores tienen que estar preparados para jugar durante dos horas.
11. He observado que hay jugadores incompletos; algunos, carentes de velocidad, otros, de fuerza.
12. El Madrid está falto de footing.
13. Velázquez y Netzer son los únicos que saben jugar sin balón.
14. Aguilar se inhibe; Santillana bien de cabeza, pero nada más.
En la capital implementó unos entrenamientos durísimos y triplicó el número de sesiones diarias que venía haciendo el equipo con Muñoz y Molowny. De una vez al día el Real Madrid pasó a entrenarse tres en la célebre pretemporada de 1974. Por las mañanas se realizaban las carreras, a mediodía se iba al gimnasio y por la tarde es cuando aparecía el balón. No solo cambió el número de entrenamientos, sino que también introdujo ejercicios nuevos y que la mayoría de jugadores desconocía. Toda una revolución. Se le tildaba de ser un sargento de la preparación física, pero cuando terminaba el trabajo demostraba tener una gran simpatía y afabilidad.
En los periódicos de la época se podían leer titulares como “Tiranía física” (Pueblo), y los primeros en sentirlo fueron los veteranos Amancio y Velázquez. Un nuevo, como Uría, manifestaba que cuando acababan los entrenamientos “sólo me apetece dormir. Pero sé que a la larga saldremos ganando todos”.
“Era muy duro”, dijo Santillana años más tarde en una entrevista en El País. Amancio también comentaba que los ejercicios de abdominales duraban “45 minutos y acabábamos con agujetas por todo el cuerpo”. Pirri lo comparaba al trabajo anterior con Muñoz, con el que “entrenábamos muy poco: corríamos más en los partidos que en los entrenamientos. Con él, fue al revés”. Santillana también recordaba que “Radisic (llamado cariñosamente Félix) corría por delante de los jugadores, e introdujo los ejercicios de abdominales, las pesas, los balones medicinales, las series de 100, 200, 1000, 5000 metros…”. Y un portero como Miguel Ángel valoró el cambio como positivo porque “por primera vez yo viví que se hizo un entrenamiento de portero y, aunque entrenábamos una barbaridad, para mí era satisfactorio”.
El primer año fue un éxito del conjunto blanco, que conquistó con bastante superioridad y facilidad el doblete de Liga y Copa. Varios equipos quisieron copiar el ‘método Radisic’, visitaron los entrenamientos blancos para ver al balcánico en acción, y se convirtió en una gran influencia dentro del fútbol español y del club madridista. Nuevos preparadores físicos en el Atlético de Madrid, Valencia, Elche y otros clubes catapultaron al fútbol español hacia un juego más físico, atlético y total en una secuela del último Mundial disputado.
En su segunda temporada continuó apretando las clavijas a los jugadores que estaban redondos en forma y fondo. Aquel curso el Real Madrid revalidó el título de Liga y todo iba sobre ruedas. Fue a partir de la tercera campaña cuando se torcieron las cosas. El cuadro blanco hizo una Liga decepcionante quedando en mitad de la tabla, en la Copa de Europa cayeron ante el Brujas en octavos de final y en la Copa no pasaron de la primera ronda, siendo eliminados de forma sorprendente por el Hércules. Entre los futbolistas hubo críticas a Miljanic y a las “tundas excesivas” en la preparación física de Radisic.
El técnico yugoslavo siguió pese a no ganar nada, pero su futuro estaba escrito. El Real Madrid se preparó en Navacerrada de cara a la campaña 1977/78, y de nuevo Radisic planeó una pretemporada durísima. La derrota en la primera jornada ante el Salamanca fue definitiva, y Miljanic que puso su cargo a disposición del club fue cesado. Restaba la duda sobre qué pasaría con Radisic que había llegado junto a su compatriota. El preparador físico esperaba continuar con el nuevo técnico porque tenía contrato y se defendió de las críticas: “Busquen otra cabeza de turco. Sostengo que la preparación física del Real Madrid es excelente, y bien que lo ha demostrado en el mes de agosto”. El reemplazo de Miljanic fue el apagafuegos Molowny, que declaró estar “contento” con el trabajo de Radisic y “no hay por qué cambiarlo y seguirá aquí. Lo necesito”. También afirmó que habría “algunos retoques sin importancia”.
Aunque el inicio de curso no fue el esperado, el Real Madrid reconquistó el título de Liga con superioridad por delante del Barcelona. Eso hizo que el dúo Molowny-Radisic continuase. El yugoslavo terminaba contrato y el club decidió renovarle por una temporada más. En el diario Pueblo se informaba que cobraría tres millones anuales, lo que le convertía en el preparador físico más caro de Europa. Pero con su disciplina y profesionalidad se había ganado el respeto y consideración entre los jugadores y la entidad, que lo tenía como un pilar firme dentro del club.
Radisic completó la campaña, pero en el mes de enero de 1979 anunció que dejaría el Real Madrid en junio por motivos familiares para regresar a Yugoslavia. La razón es que sus hijos hablaban castellano perfectamente, pero no practicaban el yugoslavo y quería que lo conociesen y lo dominasen perfectamente. Su despedida fue exitosa con otro título liguero, el cuarto en cinco años en su estancia en el club.
Casi un cuarto de siglo después de la marcha de Radisic aterrizó en el Real Madrid un gurú de la preparación física para el siglo XXI: Valter di Salvo. El italiano llegó para formar parte del staff técnico del nuevo entrenador merengue, el portugués Carlos Queiroz. Su misión principal era modernizar la parcela física utilizando los últimos métodos y las nuevas tecnologías.
Di Salvo nació en Roma el 2 de julio de 1963, y su principal experiencia tuvo lugar en la Lazio desde que entró a formar parte del club capitalino en 1989. Primero fue preparador físico del conjunto primavera, y poco tiempo después fue nombrado jefe de los preparadores físicos de la cantera. Nueve años más tarde, ascendió al primer equipo en una etapa de grandes éxitos del cuadro lazial en forma de títulos con un Scudetto, una Recopa, una Copa de Italia, una Supercopa de Europa y dos Supercopas de Italia.
En la presentación del cuerpo técnico, Queiroz informó de la labor de Di Salvo en la primera plantilla: “Será el responsable de la preparación física y de coordinar el trabajo de campo y el de gimnasio, es decir, todo el trabajo individual de los jugadores que está por detrás. Seguirá con atención también la recuperación de los lesionados”. Aunque no habían trabajado antes juntos, el entrenador portugués lo conocía de unos cursos futbolísticos. El italiano estaba considerado como el mejor del calcio.
Las palizas físicas de la pretemporada de 2003 que discurrió primero por Asia y luego en la Ciudad Deportiva se las tomaron con buen humor en la plantilla blanca. como se pudo ver en un reportaje de Antena 3. Por ejemplo, Roberto Carlos se dirigía a Di Salvo comentándole que “¡Vas a terminar con mi carrera!”, mientras que Figo iba por la misma línea diciendo que “Yo quería jugar cinco años más, pero así es imposible”. Por su parte, Ronaldo, recordaba su anterior etapa en el Inter: “¡Ha vuelto Héctor!” (por Cúper). Di salvo tenía organizado el plan en dos sesiones y alternando la sesión en el campo con el gimnasio. En el librillo de Queiroz una de sus máximas era realizar entrenamientos más intensos que los partidos.
Di Salvo concedió una de sus primeras entrevistas al diario Marca en la que afirmó que iba a “trabajar mucho con el balón porque lo físico y lo táctico van unidos”. Además, avisaba que “no soy duro, soy exigente. No es necesario ser duro en el trabajo físico. Hago lo necesario para que el jugador asimile un trabajo que le ayude a explotar sus cualidades técnicas”. Respecto a su método, manifestó que antes de todo estaban estudiando y visionando “todos los entrenamientos del anterior cuerpo técnico. Es necesario porque hay que saber qué tipo de trabajo han hecho. No somos tradicionales y el método que vamos a seguir consiste en unir la parte física a la técnica. Vamos a trabajar mucho con balón. Tenemos una concepción moderna y por eso haremos sesiones individuales. Habrá jugadores que necesiten trabajo suplementario y lo harán en el campo y en el gimnasio. Roberto Carlos necesita un trabajo diferente al de Ronaldo o Raúl”.
El conjunto blanco empezó como un tiro la temporada. Ganó la Supercopa de España al Mallorca, firmó algunas exhibiciones en la Champions League y consiguió el liderato en la Liga a mitad de la primera vuelta. El objetivo era ganar los tres títulos y estaban en el camino.
Di Salvo concedió otra entrevista a Marca en la que pasó un chequeo de sus primeros meses en el Real Madrid. El italiano comentaba que “veo bien al equipo físicamente, pero todos los apartados van relacionados y si uno falla puede hacer que el resto también dejen de funcionar. Lo físico va bien porque el resto de apartados va bien”. Además, avisaba que “no vamos a llegar sin oxígeno a final de temporada. Hay uno plan fisiológico que combina el trabajo, el cansancio y el descanso de cada jugador. Lo importante es ir compensando al jugador para que sufra lo menos posible”. Por último, analizó a cada jugador uno a uno. Esto fue lo que comentó de algunos futbolistas.
Casillas: “Lo definiría como un portero reactivo. De grandes reflejos”.
Michel Salgado: “Ante todo es un ganador. Físicamente es un atleta y siempre se quiere superar”.
Roberto Carlos: “Es resistente y explosivo. Es difícil que tenga altibajos durante un partido”.
Beckham: “Es un todoterreno con calidad. Trabaja, trabaja y trabaja”.
Cambiasso: “Tiene dos buenas piernas para presionar. Es muy fuerte”.
Figo: “Potente y muy fuerte en todo. Siempre está peleando”.
Zidane: “Genial. No se puede decir más”.
Raúl: “Tiene el don del gol. Además, es un trabajador para el equipo”.
Ronaldo: “Es el jugador más explosivo que hay”.
Con el paso de los meses hubo picos y valles de forma en el equipo blanco, pero finalmente, y pese a la afirmación de Di Salvo, los jugadores llegaron asfixiados y sin energía al momento decisivo de luchar por los títulos. El conjunto blanco se vino abajo a partir del mes de marzo. Una plantilla muy corta, muchos partidos entre el club y la selección y la escasa rotación de las estrellas fueron algunas de las causas del desplome merengue. El cuadro de Queiroz perdió la final de Copa, fue remontado en Mónaco en 1/4 de final de la Champions y perdió una ventaja en Liga para terminar con una deplorable racha de cinco derrotas seguidas en las últimas jornadas.
En el mes de mayo y tras una campaña decepcionante Florentino Pérez cesó a Queiroz y con él se marcharon sus ayudantes, entre ellos di Salvo. que firmó el finiquito en las oficinas del Santiago Bernabéu. El italiano, en una conferencia en la Universidad Europea de Madrid, achacó los problemas físicos del equipo a la gira veraniega en Asia: “Lo ideal es ir a un lugar tranquilo, donde encuentres aislamiento. El fútbol está cambiando mucho y realizar una pretemporada diferente te obliga a variar demasiado la manera de trabajar”. Su siguiente destino fue el Manchester United que entrenaba Sir Alex Ferguson.
Sin embargo, la historia del italiano con el Real Madrid no finalizó aquí, porque vivió una segunda etapa en el club blanco. En la presidencia de Ramón Calderón, y con Schuster como nuevo técnico, el conjunto madridista le robó a Di Salvo al Manchester United y regresó a la capital española en el verano de 2007. Después de unas largas y difíciles conversaciones, porque Ferguson no lo quería dejar marchar, se consiguió el acuerdo con el considerado mejor preparador físico del mundo. Para el presidente madridista la preparación física era prioritaria, y quería que desde los juveniles hasta el primer equipo todos tuvieran unas líneas y métodos propios.
La pretemporada de cara al nuevo curso tuvo lugar en Irdning (Austria), y no hubo ninguna gira que pudiera repercutir en la preparación. Di Salvo habló en Marca y dio algunas líneas de su futuro trabajo. El objetivo era mantener la forma en un calendario saturado, se evaluaría el estado físico de cada jugador, se ajustaría la preparación de forma individual porque la misión de cada futbolista es distinta en el campo, y la recuperación comenzaría nada más acabar el partido con un baño en agua helada de cinco minutos y una cena en el vestuario en función del desgaste de cada uno. Además, Di Salvo confirmó que “Schuster tendrá un informe detallado en la víspera de los partidos del estado de cada jugador. Tendremos otros parámetros de valoración, como pruebas de fuerza, de resistencia y análisis. Debo ayudar al entrenador mostrándoles datos, ofreciéndole una fotografía del rendimiento de cada jugador”.
Además del trabajo diario como preparador físico, la vuelta del italiano tenía como gran objetivo el de crear un proyecto con un Centro de Alto Rendimiento, el Real Madrid TEC. Di Salvo sería el coordinador de los preparadores físicos del club y con la ayuda de Jordi García y Santi Lozano desarrollaría el centro que sería un “paso de futuro, porque un club tan grande debe desarrollar el rendimiento de sus jugadores todo lo que pueda. Es un proyecto muy ilusionante y estoy muy ilusionado de que hayan pensado en mí”, según declaró a la web oficial del club.
En el mes de septiembre AS en un reportaje se adentraba en la idea de Di Salvo que adelantaba que “no se va a hacer en dos días, pero ya hemos empezado con los pequeños detalles, inculcando a los jugadores una filosofía de trabajo. El proceso, con lo que avanza la ciencia y la tecnología, nunca terminará”. El secreto de su Madrid TEC estaba en la cuantificación de los datos. El italiano había inventado y patentado un software capaz de interrelacionar millones de datos de diferentes áreas. La idea había surgido del Milan LAB creado en el año 2000. El procedimiento que pretendía implantar Di Salvo con máquinas utilizadas en la NASA y acuerdos con Adidas y la MIT (Massachutetts Intitute of Tecnology), también incluía microchips llaves con el historial de cada jugador, una parte de biomecánica en la que la estructura del jugador queda desglosada y analizada y el diagnóstico precoz para prevenir lesiones. En la práctica, el jugador insertaría su llave personalizada y la máquina le indicaría los ejercicios a realizar en el día. Además, y para fortalecer el departamento tenía en mente incorporar al laboratorio varios científicos.
En lo que concierne al aspecto deportivo fue un año positivo en la casa blanca al revalidar el título de Liga de forma muy clara por delante del Villarreal y aventajando en 18 puntos al Barça. La plantilla en general estaba contenta con la labor de Di Salvo, pese a alguna mala racha de lesiones que le puso en el disparadero, y que la idea de realizar baños de agua helada fue recibida con recelo. Los jugadores acabaron reconociendo los beneficios de este hábito.
En la temporada posterior de 2008/09, las cosas no marcharon tan bien en la casa blanca. En el mes de diciembre, Schuster fue destituido tras unas desafortunadas palabras en rueda de prensa y el nuevo técnico sería Juande Ramos. El pedroteño no quiso entrar como un elefante en una cacharrería y arrasar con todo, sino con cautela por la complejidad de algunas estructuras en el club. Una de las condiciones de su llegada fue aterrizar con su preparador físico y mano derecha, Marcos Álvarez. Todo ello repercutió en Di Salvo, que permaneció en el club en un segundo plano y su Madrid TEC, al menos para el primer equipo, echó el cierre. El club solo lo veía útil para que las estructuras fuesen aprovechadas por las categorías inferiores e incluso por el equipo de baloncesto. El italiano colaboraría en el día a día con el primer equipo, pero ya no sería él la persona que tomaría la última decisión. El inicio de curso había sido complicado con varias plagas de lesiones que azotaron el equipo y la confianza de la directiva en el transalpino se había visto mermada.
La campaña terminó sin títulos y una nueva era se instalaría en el club tras las elecciones ganadas por Florentino Pérez, que retornaba así a la presidencia. Pese a conocerle de su primera etapa y trabajar tres meses con el nuevo técnico Pellegrini, el nuevo presidente merengue decidió dejar de contar con los servicios del italiano y en el mes de septiembre de 2009 ambas partes llegaron a “un acuerdo amistoso para dar por finalizada su relación profesional”, según rezaba un comunicado de la web blanca. Di Salvo se marchaba por segunda vez del club agradeciendo “al Real Madrid haberme elegido y darme la oportunidad de crear y dirigir un proyecto tan ambicioso e innovador, en vanguardia de la ciencia aplicada al deporte. Agradezco la colaboración a jugadores, técnicos, directivos y empleados del club, gracias a los cuales me llevo un recuerdo especialmente grato de esta etapa”.
Su trayectoria, tras descartar opciones en Rusia y España, continuó en Qatar. La Aspire Academy se hizo con sus servicios y fue nombrado en abril de 2010 Director de rendimiento y ciencia. En una entrevista en AS, en 2012, recordaba su paso por el conjunto blanco, y confirmaba que de aquel proyecto tan ambicioso del Madrid TEC ya no quedaba nada.
Veo la Champions peligrosamente preparada para el Barcelona. Qué frase nos dejó el incalificable Simeone. En los últimos años los sorteos han sido bastante benignos para ese club del que usted me habla. No les recuerdo ninguna escalada como las que nos han tocado a nosotros, especialmente en las dos últimas ocasiones que hemos tocado pelo, levantado metal o como se diga.
La reciente amistad del corrupto ex presidente y candidato Laporta con la aristocracia del fútbol tiene muchas lecturas. Recuerden: se baja un martes de la Superliga, escenificando amor eterno a Ceferin, unas semanas después de haber recibido el abrazo de Al-Khelaifi en la convención de la ECA. Fue mala suerte que dos días después de su renuncia a la Superliga la UEFA emitiera el comunicado en el que otorgaba al Real Madrid estatus de interlocutor único, "para acordar el futuro del fútbol". El estoque fatal le entró por la cruz, le atravesó los pulmones y ensartó la aceituna que aún tenía bailando en el estómago, con el penúltimo martini.
Laporta se maneja bien en el lloriqueo. Probablemente a estas alturas ya sabe que va a ser descendido por la FIFA en agosto
Y eso trae consecuencias, claro. El berrinche le pilló abandonando el cargo para volver a presentarse a lo que, hoy por hoy es su modo de vida, presuntas estafas aparte: presidir el Barcelona, el club de fútbol más corrupto del planeta. Tal para cual.
Laporta se maneja bien en el lloriqueo. Probablemente a estas alturas ya sabe que va a ser descendido por la FIFA en agosto y se ha ido engorilando en la campaña, haciendo gala de los juegos florales que su parroquia adora: que si los penaltis del Real Madrid, que si los 70 años de dominio del arbitraje, ya saben, los intragables argumentos habituales, llantos de plañidera.
Para sus seguidores Negreira es un bulo. Es difícil saber si lo creen de verdad. Algunos usuarios de X parecen creerlo, pero son indistinguibles de los influencers pagados por el Barcelona, que reparte muy bien su presupuesto (o el del superagente Mendes) entre influencers manipuladores del mercado de fichajes, periodistas de bufanda y sujetos anónimos. Algunos de estos últimos contribuyen con pseudorazonamientos delirantes en su antimadridismo. Otros son simples amebas disfuncionales, dotadas del superpoder de escribir 280 caracteres en ausencia total de neuronas. Este es el ejército mediático de Laporta, una suerte de deshechos de tienta que ejercen un apostolado circense. Dan más pena que asco.
Nadie duda ya que los sorteos de Champions están amañados. Lo de las bolas calientes se ha convertido en una chanza que se permite el mismísimo Álvaro Arbeloa en rueda de prensa, conocedor de los intereses del negocio. Cómo iban a privar al mundo de un duelo del espartano madridista con el inventor del fútbol. Cómo no iban a llenar de campeones de Champions el cuadro del Real Madrid para que se machaquen entre ellos hasta que uno llegue exhausto a la final. Cómo no sucumbir a la tentación de propiciar una revancha de la Copa del Rey entre Atlético y Barcelona en cuartos, con el Bodo Glimt y un arbitraje Aytekinesco esperando en semis... Qué cosas tienen los malpensados madridistas...
Veo al Barcelona en semis sin oposición. Y lo veo porque así lo ha querido Ceferin y probablemente porque así se lo ha ordenado Infantino, después de susurrarle al oído al propio Joan su decisión de descender al Barça a 1a REF el próximo verano. Será en medio del mundial, pero antes le habrá dado la oportunidad de enjugarse las lágrimas con un título continental. Laporta fingirá tristeza, ya coronado y clamará justicia desde su trono, entre visitas al juzgado, payasadas varias y martinis con aceituna, sabiendo aliviado que pasará a la historia por algo más que la corrupción. Su mandato será el último de una serie inconcebible de presidentes del Barça, y le catapultará al sablazo que le va a proporcionar un desahogado y dorado retiro.
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6.58 a.m. Suena el radiodespertador del portanalista. Los acordes de “I got you, babe”, la melodía de Sonny & Cher, inundan la habitación. “¡Qué extraño!”, piensa, “creo recordar que ayer sonó la misma canción a la misma hora”. El portanalista se levanta, se acerca a la ventana y corre ligeramente la cortina. Ve pasar el coche de su vecino en dirección sur. “Nada bueno, seguro”, reflexiona, sabedor de la filiación del tipo al Frente Atlético.
Unos minutos después, café en mano, el portanalista se sienta frente al teclado dispuesto a comenzar la ardua tarea de parir un texto ingenioso a partir de las portadas del día. Sorbe un trago y comienza la búsqueda de las portadas: “@-M-a-r-c-a”, teclea con los índices de ambas manos. El ritmo es pausado, perezoso, sorbe un nuevo trago como para activar las neuronas, y es entonces cuando sus ojos se abren al máximo y las pupilas se le dilatan al tiempo que se encogen los esfínteres:
“No puede ser”, se le escapa en voz alta. Mira la fecha, comprueba de nuevo y se frota los ojos con incredulidad. “¿Real Madrid-Manchester en eliminatorias de Champions? ¿Pero qué broma es esta?”. Ha habido muchas imágenes brillantes asociados a esos duelos en el último lustro y se le vienen a la cabeza las paradas de Lunin en el Etihad, los goles de Rodrygo en el último minuto, las zancadas de Rüdiger al anotar el penalti decisivo o el hat-trick de Mbappé hace un año por estas mismas fechas, pero la foto escogida está a punto de provocar que escupa el café.
“Pep Guardiola poniendo morritos, buf, poco nos pagan por este trabajo”. Por otro lado, el portanalista piensa que podía haber sido peor: “Siempre que enfocan al entrenador catalán en la tele, está con un lapo en la punta de los labios a punto de expulsarlo al césped. Su destreza como estratega es solo comparable a su capacidad salival”.
“¡Otra vez tú!”, titula el diario Marca. Pues sí, qué pereza. Mira que hay rivales y mira que, según las leyes de la probabilidad, es más fácil acertar el Euromillón que coincidir con los mancunianos de Abu Dabi por quinto año consecutivo. El portanalista mira los subtítulos en busca de algo con sustancia y encuentra: “Barça y Atlético podrían medirse en cuartos”.
—Otra vez, como en 2014 y 2016 —pronuncia para sí, y al instante se el dibuja una sonrisa en el rostro.
Un poco más abajo lee: “Fortuna en el rival de octavos y el lado del cuadro para Betis, Celta y Rayo”.
—Ah, claro, Betis, Celta, Rayo —musita mientras bosteza—, más Bodo Glimt, Leverkusen, Sporting y Newcastle queda una Uropalí entretenida.
6.58 a.m. El vecino del tercero sale de casa. Ya va algo justo de tiempo. Ha quedado con los colegas del Frente en una explanada cercana al Metropolitano. Les espera un largo viaje en autobús hacia el norte. Solo ha podido desayunar un botellín de cerveza y un torrezno seco que le quedó del día anterior. Al salir de casa, no se ha resistido a robarle el periódico al vecino del cuarto, que sigue suscrito a “ese periódico controlado por Florentino”. No es la primera vez, pues hace años tomó la determinación de robárselo cada vez que saliera “ese impresentable de Vinícius” en portada:
Como defensor del orden cromático, le molesta que se le dé tanto bombo a un tipo que hace despertar el racista que lleva dentro. “Anda que no había noticias de interés para los atléticos en un día como hoy”, reflexiona mientras intenta sacarse con la lengua un resto de torrezno incrustado en los intersticios dentales. “Podían haber llevado a la portada el sorteo de Champions contra el temible Tottenham, 16º de la Premier, o hablar del apasionante Oviedo-Atleti, pues nada, la portada para el p… Vinícius este. Cómo dirige Flóper los medios, es alucinante. Le llevo el periódico a los kolegas y así nos hacemos una fogata para calentarnos con él”.
Al parar en un semáforo, se da cuenta de que no soporta ver el careto del brasileño, “no lo compensa ni el ario Haaland a su lado” y decide doblar el periódico para no seguir viendo las provocaciones de Vinícius. Es entonces cuando encuentra el titular dedicado a su equipo: “Regreso al peor recuerdo. El Atlético juega por primera vez en Liga en Oviedo, donde descendió en 2000”.
—Estos del As no tienen ni idea. Lo tenía más que olvidado. El peor recuerdo, dicen. Si los dos añitos en Segunda fueron muy chulos, nos sentimos mejor rodeados que nunca. El peor recuerdo…
Y, como en un día de la marmota que se le repitiera una y otra vez, se le aparecen en la mente de manera sucesiva: el gol de Ramos en Lisboa, el penalti de Juanfran, el gol de Chicharito, los tres pepinazos de Cristiano Ronaldo, los regates de Benzema en una baldosa, los quince años sin mojarle la oreja al vecino de la capital, la zancadilla de Valverde a Morata, Saúl al palo, el doble toque de Julián ¡que no fue!, Llorente al palo… ¡Hasta Raúl meándose a Juanma López aparece en sus recuerdos!
6.58 a.m. Joan llega a casa tras una larga noche. Se tambalea con pesadez, se tropieza con la alfombra y no cae al suelo de milagro porque el pasillo es estrecho y le da tiempo a apoyarse contra la pared. Casi tira el marco con su foto abrazado a un maniquí con el 10 a la espalda, pero lo que no puede evitar es que se le caigan los dos periódicos que llevaba bajo el brazo y que el portero acaba de entregarle. La adiposidad de sus tejidos le impide ver las portadas completas, pero al menos ve el titular de la primera:
“Partido clave, otro más, hip”. Ya ni recuerda los partidos clave, los momentos críticos, los “exámenes” de la prensa, los ultimátum que ha tenido que superar a lo largo de su amplia y, para él, brillantísima trayectoria. Todavía apoyado en la pared, lee un poco más arriba: “Cara y cruz en el sorteo”. Y se ríe. Al principio levemente. Pero después, prorrumpe en sonora carcajada. “Jojojo, Alex, qué tío más majo, sabía que no ibas a fallarnos”. Lo cierto es que lo había dudado tras los acontecimientos de las últimas semanas y meses, pero ahí tiene lo que quería, un camino expedito y franco hacia la final.
—Bueno, no, “franco” no. O sí, por mi excuñado y su fundación, qué tíos más majos. El que nos salvó de la quiebra y los que mantuvieron su memoria.
Joan se agacha con dificultad y recoge los periódicos. Cuando ve el faldón superior del Mundo Deportivo con ese tipo vestido de gris, recuerda que el lunes tiene visita de los de mantenimiento de la caldera.
Se va a la cama tranquilo al ver el gesto de conformidad de ese instalador cuya cara le resulta familiar. Dormirá unas pocas horas y tras ingerir su reconstituyente habitual, estará listo para un nuevo y agotador día de la marmota. Es sábado, como todos los días para su manera de vivir.
6.58 a.m. Aleksander Ceferin lleva una hora despierto. Acaricia su gato favorito, al que llama Khelaifito. Sonríe. El sorteo ha resultado…
—¿Qué sorteo?
9.00 a.m. Que tengáis un gran día, amigos. La vida sigue igual.
Yo no era más que un meritorio, un jovencito recién llegado que tenía que demostrar su valía. Eran mis primeros pasos en el mundo profesional, recién salido del cascarón universitario. Así que crucé la A-6 para llegar al edificio donde trabajaba él, al otro lado de la autopista. Había que preparar la negociación de un contrato con un cliente correoso y, por lo tanto, preparar la estrategia con el ejecutivo de cuenta. Y ahí estaba yo, dispuesto a comerme el mundo. No podía sospechar en ese momento que, antes de comerme el mundo, me comería una naranja. Una naranja que nunca olvidaría y que cambiaría para el resto de mis días mi forma de ver (y comer) esa fruta.
Así conocí a Antonio. Alto, delgado, más cerca de los treinta que de los cuarenta, de sonrisa fácil y verbo fluido. Pelo más bien largo, peinado hacia atrás, con el punto justo de cuidado desaliño. Simpático. Bien parecido. El prototipo perfecto de comercial, con un cierto aire de donjuán. Menudo pedorro, me susurró al oído mi envidia. Pero tiré de mi recién estrenada profesionalidad y acallé esa vocecita. Estuvimos reunidos buena parte de la mañana y después bajamos a almorzar a la cantina de la oficina. No recuerdo qué comimos, de eso hace treinta años. Pero se mantiene fresco en mi memoria lo que tomé de postre: una naranja, claro.
-Oye, ¿te importa dejarme tu naranja?
-¿Perdón?
-Sí, que si puedes dejarme tu naranja. Es que quiero enseñarte una cosa.
- …
- Sí, mira, ¿a qué no conoces la técnica para pelar la naranja en una sola pieza?
Y sin esperar a que le diera mi naranja, la cogió de mi bandeja. Me quedé mirándole. Efectivamente, era un pedorro. “¿Con este sujeto voy a tener que sentarme mañana a negociar con el cliente a cara de perro?” Se me nubló la mirada. En la facultad no te enseñan a lidiar con fantasmas. Especialmente si los tienes como aliados.
Se dio cuenta enseguida de mi estupor y de mi incipiente irritación, pero eso no le hizo perder la sonrisa. Al contrario, sonrió de forma aún más franca. Divertido. Satisfecho. El maestro de ceremonias celebraba que el espectáculo que estaba dirigiendo para su propia diversión estaba saliendo a la perfección.
- No, no creas que es una tontería. Pelar la naranja de una sola pieza es importantísimo. Déjame que te enseñe cómo se hace, y después te explicaré por qué es tan útil.
Agarró la naranja con la mano izquierda y el cuchillo con la derecha, y afiló el semblante como el cirujano que acaba de pedir el bisturí. Concentración, aplomo y seguridad. Un profesional. El cuchillo, sin amputar siquiera el casquete polardel globo naranjil, se deslizaba con suavidad mientras una tira de piel naranja y brillante nacía bajo su filo, remontaba su lomo, y se iba acomodando, dócil y rizada, sobre el plato. Creciendo incansable en longitud, pero manteniendo en todo momento la hermosa delgadez de una top model. Un trabajo de orfebrería fina.
- ¿Has visto qué fácil? Sólo hace falta decisión y tranquilidad para mantener el pulso. Las primeras veces habrá momentos en que te parecerá que la piel se va a romper, sobre todo si la naranja es de zumo, es decir, de piel fina y de pulpa jugosa.Pero si mantienes la serenidad, si le muestras a la naranja quién manda como un buen torero le enseña al morlaco, la naranja se te rendirá y la piel se separará sumisa y sin protestar.
- Entiendo. La verdad es que te ha quedado una peladura espectacular. Parece de diseño.
A mi pesar, y sin que me diera cuenta, Antonio había conseguido captar mi atención. En ese momento, ni el cliente, ni el contrato ni los correos que tenía que contestar por la tarde ocupaban el menor espacio de mi mente. Me había llevado por completo a su terreno, como a la naranja. Be orange, my friend.
La sonrisa divertida y pícara no se había borrado de su cara. El espectáculo aún no había acabado.
- Y ahora déjame que te explique para qué te he enseñado esto. Desechar las pieles de naranja es una aberración. Una buena piel de naranja, convenientemente tratada, es el complemento ideal a todo buen cóctel que se precie. Mira, te lo voy a demostrar.
Agarró con una mano un palillo mondadientes, y con la otra la piel de naranja recién cortada, que yacía sobre el plato retorcida sobre sí misma, convertida en algo parecido a un muelle dado de sí. E insertando el palillo en un extremo de la mondadura, lo atravesó después al otro extremo. La piel de naranja, reluciente,quedó suspendida en el aire, formando una espiral perfecta en torno a la cabeza del palillo, con las ondas concéntricas perdiendo altura a medida que se alejaban del centro, pero sin dejar escapar la tensión que las mantenía erguidas. Aquello tenía donosura. Gracia. Donaire.
- Ahora ya sabes cómo hacer la sombrilla perfecta para tus cócteles, sobre todo tropicales. Y siempre puedes probar con esta tontería a romper el hielo con alguna chica guapa a la que quieras seducir. Hay pocos tíos que hayan penetrado el misterio de la sombrilla de piel de naranja. Y créeme, prepararle a una chica una margarita o una caipirinha y rematarla con la sombrilla de piel de naranja, funciona.
Han pasado muchos años desde entonces, y debo confesar que en las numerosas ocasiones en que he intentado seguir el consejo de Antonio, la sombrilla de piel de naranja no ha obrado el milagro con ninguna mujer. No sé, tal vez sea pedirle a la sombrilla demasiado, habida cuenta de quién es su creador. O acaso es que a Antonio no le funcionaba tanto la sombrilla de piel de naranja como otros atributos personales.
Pero el caso es que, tras tantos años de práctica, he llegado a dominar el arte de la sombrilla de piel de naranja. Ahora siempre pelo mis naranjas de una pieza, y la piel acaba de sombrilla de mi vaso de agua. Es una forma de recordarme que siempre se le puede buscar un lado lúdico y divertido a la vida. Hasta a las cosas más pequeñas. Hasta en los momentos más dramáticos.
Y por eso, tanto si el Madrid gana como si pierde, lo celebro con un whisky con su sombrilla de piel de naranja. Las alegrías con sombrilla de piel de naranja son más saladas. Las penas son menos tristes. Hágame caso: no se altere demasiado cuando el Madrid le dé un disgusto. Hágase una sombrilla de piel de naranja y disfrute con ánimo un puntito coñón de su paso por este pícaro mundo. Quién sabe, igual incluso consigue ligar.Como Antonio, el padre de quien, según nos cuenta Ramón Álvarez de Mon, es la gran apuesta del Real Madrid para el año que viene: Rodri Hernández.
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Me produce cierta tristeza esta temporada, y no solo porque el juego del Real Madrid invite constantemente a la melancolía. Anoche, después del partido, tuiteé “Melancolía del desaparecer” de Foxá, y solo los amigos más próximos interpretaron que era una crónica de la victoria contra el Benfica. Sin embargo, más aún que el asunto de las pelotas, me incomoda el ambiente turbio que se respira en la afición, algo que por otra parte tiene muy entretenidos a nuestros enemigos, especialmente a los del Negreira Fútbol Club, que tampoco están para repartir el carné del buen aficionado.
Nunca el Real Madrid ha sido de afición, digamos, unitaria. El Bernabéu es un estadio razonablemente cabrón, y ahí está la gracia, en lo bueno para levantar eliminatorias imposibles, y en lo menos bueno, para que los nuestros no se duerman. Un club exigente ha de tener una afición exigente. La Liga está repleta de aficiones complacientes y resulta en ocasiones sonrojante su incapacidad de autocrítica. Un club grande, con una afición inmensa, no puede ser un monótono coro angelical. Siempre tendremos pequeñas disputas, que son la sal del fútbol. Yo mismo me desgañito defendiendo a Brahim Díaz, que se ha propuesto ponérmelo cada día más difícil, mientras algunos de mis mejores amigos parecen el Club de Fans Portátil de Rodrygo, a quien doy por muerto a menudo, en parte para que me cierre la boca, cosa que ha ocurrido mil veces. Pero todo esto es lo normal.
Sin embargo, el ambiente madridista hoy no es el de una afición exigente, con sus querencias y desavenencias, sino algo más parecido al cisma. El bando cismático está cada día más enfadado porque parecen estar deseando que lo perdamos todo para poder gritar al viento “tenía razón”, mientras otra buena parte de los aficionados se muestran entregados al discurso de que hay que estar con el equipo a las malas, en toda circunstancia, y tampoco es eso. Desde que tengo memoria, cuando las cosas no funcionan, el Bernabéu ha sido prolífico en pitidos y paños blancos en los primeros compases del partido. Lo que no recuerdo –y tal vez sea mi mala memoria- es esta ola de pitidos continuados durante 90 minutos. Imagino que será tristísimo ir al estado a pitar durante todo el partido a los tuyos. Si tiene algún sentido, desconozco cuál es.
He sido muy crítico esta temporada con el Real Madrid y confío en seguir siéndolo, pero por nada del mundo se me ocurriría perder la perspectiva de que estamos en febrero, éramos líderes en la Liga hasta hace un suspiro, y seguimos vivos también en la Champions
Lo gracioso es que incluso entre los cismáticos tampoco hay unidad de criterio. Algunos creen que Vini Jr es el origen de todas las desgracias, y lo están pasando bastante mal estas últimas semanas, porque está siendo el origen de las únicas gracias que nos adornan. Otros culpan de todo a Mbappé, y comparto con ellos que a menudo el Madrid no juega bien cuando él está en el campo, y que se le ven esta temporada enormes dificultades para jugar en equipo con cierto sentido y una mínima inspiración; pero claro, qué vas a decir, si es un fuera de serie en lo individual, va de Pichichi, y suma más goles que San Lamine y el Beato Lewandowski juntos.
Otros apuntan a las intrigas de vestuario, acusan no está claro de qué a Jude Bellingham, claman contra la planificación deportiva porque nos faltan defensas –cuando todos se lesionan a la vez-, quieren cantera y se quejan cuando se la dan, y en general, todos salvan a Arbeloa pero al tiempo nadie parece dispuesto a defenderlo con mínimo de entusiasmo y con un poco de confianza en el futuro de su proyecto.
He sido muy crítico esta temporada con el Real Madrid y confío en seguir siéndolo, pero por nada del mundo se me ocurriría perder la perspectiva de que estamos en febrero, éramos líderes en la Liga hasta hace un suspiro, y seguimos vivos también en la Champions. O sea, solo se nos ha escapado la Copa del Rey por una extraña pájara en el Carlos Belmonte y eso es, por otra parte, fútbol puro; ser el mejor del mundo y que pueda eliminarte un equipo como el Albacete. Si no ocurrieran de vez en cuando sorpresas así, sería un coñazo de deporte.
No es bueno para el club, de todos modos, esta situación de cisma, que ni siquiera parece solventarse cuando el resultado o el juego mejoran, lo que hace todavía más incomprensible la batalla. Si al final las cosas marchan como suelen, acudimos a nuestras siete vidas de cada primavera, y llegamos al final con opciones en las dos grandes competiciones, al menos espero que los cismáticos no nos cuenten aquello de que siempre creyeron en este gran grupo de jugadores. Que eso –digamos la verdad- también lo hemos visto antes.
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Buenos días, galernautas. Como lógicamente sabréis, nuestro equipo cumplió con su obligación hace un par de días y se clasificó para los octavos de final de la Copa de Europa. Para ello hubo que eliminar, con poco brillo, todo sea dicho, al Benfica, en una eliminatoria con mucho más ruido que fútbol, merced a la actuación de un miserable, al que le salió una ralea de palmeros en España: milpesetas e indeseables varios especializados en adversativas.
Con todo ello ya en el retrovisor, hoy sabremos quién nos espera en los octavos de nuestra competición fetiche. Las opciones son dos. Una es volver a Lisboa —qué ciudad— para enfrentarnos al Sporting. Por cercanía y nivel del rival, esta alternativa parece preferible a Manchester, donde nos volverían a esperar su equipo azul celeste y su entrenador Pep Guardiola, quemadores compulsivos de petrodólares con la aquiescencia de la autoridad competente.
Quienes necesitan ponerle título a todo por ser incapaces de desarrollar una idea más elaborada que un regüeldo lo llaman el “nuevo clásico europeo”. Cierto es que llevamos innúmeros enfrentamientos contra el City en el último lustro. No menos cierto resulta que las victorias en ellos se reparten de manera muy equitativa, pero, más en una temporada tan convulsa como la actual, la prudencia nos conmina a preferir semejante rival en instancias más tardías de la competición.
Dado que el oficio de portanalista, como os hemos insistido, es un sacerdocio, echemos un ojo a las cabeceras de la prensa presuntamente deportiva. Buscamos sin éxito ingenio, rigor, creatividad o, siquiera, un correcto uso de los artículos. Agua. Nones.
As nos enseña a Mbappé tocándose la rodilla con gesto de no tenerlas todas consigo. “Busca soluciones” reza el titular. Como todo el madridismo añadimos nosotros. Tampoco estaría de más saber qué está pasando con el estado físico del futbolista. Mucho tratamiento conservador, mucha vagancia y ambigüedad; y pocas, o ninguna, certeza.
Marca, actual diario gallárdico, toma razón de la mejora experimentada por Fede Valverde y lo lleva a su portada. “Capitán Valverde” reza, tras una noche de papeleras llenas gracias al intenso intercambio de ideas que dio lugar a tan inspirado titular.
Saltemos a la prensa cataculé como quien vislumbra divertido cualquier escena entrañablemente pintoresca o grotescamente costumbrista.
El diario del Conde de Godó, Grande de España, lleva a portada a Hansi Flick con una camiseta conmemorativa de los cien, a la que observa con gesto indefinible. El mensaje es que juntos pueden remontar. Entendemos que se refieren a la eliminatoria de Copa del Rey contra el Atlético de Madrid. Por una vez estamos de acuerdo: si hay un equipo en la tierra capaz de perder tamaña ventaja, ese es el mejor club de Coslada. Pese a lo complicado de la tarea, el blasón quedaría a la altura de luminarias como la eliminación ante la Politécnica de Timisoara o la derrota ante el Qarabag. Capaces son.
Sport, por su lado, nos muestra a De Jong enroscándose la cabeza. Cuentan que está lesionado y lo expresan con un lacónico “de Jong KO”. ¿No es acaso este el jugador al que el club cliente de Negreira quiso vender a toda costa y contra el que realizó prácticas rayanas en el acoso? Cosas veredes, galernautas.
Pasad un excelente día y atento todo el mundo al sorteo de la Champions, que será a las 12 y podréis seguir en las redes sociales de La Galerna. Asoma la primavera, y ya sabéis lo que significa eso. Asoma el Real Madrid. Ojalá.
Para entender todo lo que voy a tratar en este artículo, voy a explicar por partes conceptos previos a tener en cuenta. Antes que nada, adjuntaré enlaces de dos vídeos de Ricardo Ramos Neira, en los que va a explicar todo lo que yo os detallo a continuación. El orden de los productos no altera el resultado, así que podéis consumir a voluntad vídeos y artículo en el orden que queráis.
Explica Ramón que el equipo de trabajo que tienen él y Juan Luis Martín de Pozuelo llevan meses investigando sobre todo esto, y que siguen trabajando en ello y seguirán informando. Os he contado más veces que dicho equipo lo conforman más personas, no sólo ellos dos, y han aportado pruebas videográficas a esta causa del Barça-Negreira que se está instruyendo.
Una vez vi el primer vídeo, en el que sale el propio Juan Luis, hablé con él para ver si lo había entendido todo bien, porque no salía de mi asombro, y me dijo que sí, que lo había entendido todo a la perfección, y después de nuestra charla salió el segundo. Aquí tenéis ambos vídeos:
https://youtu.be/xh1ii6hHojg?si=hq81ua-iloE-2VcE
La RFEF debe regirse, como no puede ser de otra forma, por las leyes del país en el que está. Así, tiene un código disciplinario, basado en el marco legal español, que es la Ley del Deporte. Esta ley dicta que los casos muy graves de corrupción deportiva prescriben a los 3 años de la comisión de la infracción.
Por último, existe un Código Ético (distinto del disciplinario) que tiene la RFEF, como ente privado, con una serie de normas a cumplir, y también tiene plazos de prescripción. ¿Qué es un código ético en una entidad privada? Pues es un marco de normas establecidas para los miembros de dicha entidad, que deben cumplirse independientemente de lo que diga la Ley.
Para entender todo esto que acabo de contaros, de forma rápida, pondremos un ejemplo magnífico, que he sacado de Juan Luis Martín de Pozuelo en el primer vídeo que os he pasado.
Imaginemos un caso en el que todo lo que expongo es ficticio. En un colegio privado, un profesor roba a otro una cartera, pero no existen pruebas. El Ministerio de Educación tiene un código disciplinario por el cuál si algún empleado roba dentro de las instalaciones de un centro educativo, es expulsado para siempre de cualquier institución educativa, pero el delito prescribe a los 5 años.
Además, el colegio privado tiene un código ético mediante el cuál, si robas a alguien dentro del colegio privado, se te expulsa del colegio y no podrás volver a trabajar allí, y prescribe en cambio a los 10 años.
A los 7 años aparece un vídeo donde se ve claramente cómo el profesor roba la cartera. Se presenta denuncia,y ya se encargará la justicia de dirimir si ha habido delito y que sanción conlleva, por un lado. Por otro, el código disciplinario del Ministerio de Educación no se puede aplicar, porque el delito ha prescrito al haber pasado 7 años.
Sin embargo, con el código ético del colegio privado el profesor es inmediatamente expulsado del citado cole en el que trabaja, porque todavía no han pasado 10 años.
En el código ético que tenía la RFEF hasta mayo de 2021, el delito de corrupción o cohecho prescribía a los 10 años. Aquí tenéis el código ético de entonces:
https://rfef.es/sites/default/files/pdf/4.2._codigo_etico_rfef.pdf
Si miramos en dicho código, en su artículo 11, que se titula Prescripción de Infracciones, en su apartado 2 dice literalmente:
El cohecho y la corrupción, la apropiación indebida de fondos, la protección de la integridad física y mental, así como el amaño de partidos y de competiciones de fútbol prescribirán a los diez años.
También me parece muy interesante el Artículo 5, que se titula Base para la imposición de sanciones, con estos dos apartados:
Este artículo hay que tenerlo muy en cuenta. Más adelante explicaremos por qué.
Según nos han contado, el 28 de mayo de 2021, gracias a los votos, entre otros, de Laporta, Louzán y Rubiales, se aprobó un nuevo código ético de la RFEF en la que nos dijeron que se quitó esta prescripción, haciendo que coincidiera con la de la Ley del Deporte. De hecho, hace poco Luis Rubiales, preguntado a este respecto en X, acusado de haber favorecido al F.C. Barcelona porque eran conocedores del Caso Negreira y cambiaron el código ético para que a los dos meses prescribiera, dijo que eso era falso, y que no tenía sentido que el código ético de la RFEF de fútbol fuera más estricto que el propio código disciplinario de la Ley del Deporte, que eso no tenía sentido, y que por eso se cambió.
¿Nos dijo la verdad Rubiales? Veamos. Este es el nuevo código ético de la RFEF, después de esa famosa votación:
https://rfef.es/sites/default/files/2023-11/codigo_etico_rfef_28_05_21_vf.pdf
Si echáis un vistazo veréis que no hace referencia en ningún sitio a la prescripción de infracciones. ¿Quiere esto decir que las infraccines no prescriben?
Vamos a ahondar un poco más en materia. Antes os he dicho que os quedaráis con el Artículo 5 del Código Ético que había hasta el 2021, en el que hablan de los Estatutos de la RFEF. Aquí podéis acceder a dichos Estatutos, los que actualmente existen en la RFEF:
https://rfef.es/es/federacion/transparencia/estatutos
Si pincháis el vínculo os lleva al PDF, y en su Artículo 1, que se títula La Real Federación Española de Fútbol, podemos leer en su apartado 6 lo siguiente:
La RFEF está afiliada a la Fédération Internationale de Football Association(FIFA) y a la Union des Associations Européennes de Football (UEFA), cuyos Estatutos acepta y se obliga a cumplir.
Por tanto la RFEF no sólo es que acepte los Estatutos de la FIFA y la UEFA y se obligue a cumplirlos por sus propios Estatutos, sino que, por decirlo de algún modo, es la sucursal que tiene la FIFA en España, y debe velar por el cumplimiento de su normas y Estatutos.
La FIFA, al igual que la RFEF, tiene un Código Ético, y este es un código que también debe aceptar todas las Federaciones de Fútbol que emanan de esta, incluída la RFEF. Es decir, la FIFA es la que marca una serie de normas mínimas que deben cumplirse. Una Federación podría ser más restrictiva que la FIFA, pero jamás menos. En cuanto a infracciones, sanciones y prescripción de las mismas, la RFEF no puede ser menos que la FIFA.
Para no iros llevando por un montón de enlaces en internet, podéis buscarlos vosotros si queréis libremente, os diré sin más dilación que en el código ético de la FIFA el plazo de prescripción de la corrupción y el cohecho es de 10 años, exactamente indicado, del mismo modo, que venía en el código ético de la RFEF hasta el cambio que se hizo el 28 de mayo de 2021.
La FIFA, al igual que la RFEF, tiene un Código Ético, y este es un código que también debe aceptar todas las Federaciones de Fútbol que emanan de esta, incluída la RFEF. en el código ético de la FIFA el plazo de prescripción de la corrupción y el cohecho es de 10 años
Este es el motivo por el cual no aparece en el actuál código ético de la RFEF, después de dicho cambio ese día, la prescripción de este delito como 3 años. No pueden, jamás, hacer que su código ético tenga una prescripción del delito en cuestión de 3 años, porque la FIFA marca 10. ¿Qué hacen entonces? Lo quito del código, un juego de trileros. Si lo hago desaparecer, la gente piensa que se debe cumplir el de la Ley del Deporte de 3 años.
¿Cuándo y cómo se activa entonces la entrada en funcionamiento del citado código ético de la RFEF?
El código ético de la FIFA, como pasa en España, acomete ciertas infracciones que también acomete la propia ley de dicho país, entonces no es necesario que se aplique el código ético, porque ya actúa el código disciplinario de la ley del Deporte. Pero cuando este prescribe, como en España, que lo hace a los 3 años, entonces es cuando se activa el código ético como último recurso y es cuando entra en acción.
En el caso de España debería activarlo la RFEF, que para eso es la sucursal de la FIFA que tenemos, tal y como explicaba antes, y que según sus estatutos debe velar porque se cumplan los Estatutos de la FIFA, y su código ético. Se debe denunciar ante la FIFA lo que ha sucedido, para que se ponga en marcha el Comité de código Disciplinario y apliquen la normativa. Si no existe denuncia ante ellos, no entran de oficio. También actúan cuando la justicia ordinaria de un país dicta una sentencia firme en un caso que les afecte.
En el caso del MoggiGate, el caso sí llegó a la FIFA, y ellos dijeron a la Federación italiana de fútbol que descendieran a la Juve, y le quitaron dos escudettos, porque la única que puede quitar títulos es la FIFA.
Tal y como acabo de explicar, la RFEF es la que debe activar todo en el Caso Barça Negreira como garante del cumpliento de dicho código en España, pero en realidad es que puede denunciarlo cualquiera de los miembros de la FIFA, incluídos equipos, árbitros, etc.
Por otro lado, cuando hay una demanda en un juzgado existen: defensa(s), acusación(es) y juez. La(s) acusación(es) creen que el/los acusado(s) ha incumplido la ley y les acusa, la(s) defensa(s) se encargar de defender, y el Juez decide con todo lo que ve ajustándose a la ley.
La RFEF está personada en el caso Barça Negreira como acusación particular. Esto quiere decir que la RFEF piensa que el Barça ha cometido un delito y por ello se persona como acusación, y si le sumas que es el garante de que se haga cumplir el código ético de la FIFA, con más motivo debería haber denunciado ante la FIFA todo esto para que se tomaran las correspondientes medidas.
En lugar de hacerlo, nos ha hecho creer a toda España que modificaron el código ético para que la infracción no prescribiera a los 10 años como tenían antes, y que no han podido actuar por eso. Nos han mentido, lo cuál quiere decir que están actuando sabiendo lo que están haciendo. Por favor, llegados a este punto, revisad si queréis todo de nuevo, respirad con calma, y tratad de entender la gravedad extrema de lo que estamos hablando. La RFEF no ha actuado según manda el código ético que, estaturiamente, están obligados a defender y cumplir.
La pregunta que todo el mundo se hace es que si cualquier miembro de la FIFA puede denunciar los hechos, ¿por qué nadie lo ha hecho? Es una excelente pregunta para la que no tengo respuesta. Posiblemente porque no ha interesado a nadie.
El problema para el Barcelona es que ahora sí que interesa, y todos sabemos que el Real Madrid está preparando un dossier para denunciar ante la FIFA el caso Barça Negreira. Esa sería la acusación que la FIFA, que como hemos dicho no actúa de oficio, estaría esperando a recibir para intervenir. Parece que en el Madrid están esperando a que declare Elena Fort como representante del F.C. Barcelona ante la Jueza Dª Alejandra Gil Lima, para así mandar un dossier completo. A lo mejor se entiende ahora por qué han retrasado la declaración, prevista para el pasado 27 de enero, por existir un conflicto con otra vista de su abogado para el mismo día. Lo comunicó 10 días antes, cuando la ley te obliga a hacerlo en los primeros 3 días de conocer cuando tienes que declarar, pero luego son laxos en este cumplimiento. El Barça lo sabe y alarga el proceso todo lo que puede. De poco le va a servir.
¿Que se supone que debe hacer la FIFA cuando reciba la acusación del Real Madrid? Estudiará el dossier, y su comité disciplinario pedirá alegaciones al F.C. Barcelona, y dictará sentencia. Para ello no aplican los eternos tiempos de la Justicia ordinaria. De hecho, en el citado MoggiGate ordenaron a la federación italiana descenderlos, y ellos le desposeyeron de los títulos, años antes de la sentencia judicial. El descenso y/o la retirada de los títulos culés podría tener lugar, de activarse todo esto, potencialmente, en cuestión de meses.
¿Qué va a alegar el Barça? No le queda más remedio que alegar lo que está alegando desde que empezó el caso, y ante eso, la FIFA lo tendrá bastante claro, porque no olvidemos que el hecho de pagar a un directivo de la RFEF, independientemente de para qué sea, ya está penado en su código ético.
Si eres de los que sigue pensando que, aun así, la FIFA no hará nada porque el Barça tiene mucho poder, podéis ir a preguntar a Blatter y Platini qué les parece esto a ellos, que fueron inhabilitados por el comité disciplinario de la FIFA, y luego Platini ganó ante la ley su juicio, pero sigue inhabilitado por el código ético de la FIFA, que se marca su propias normas y actúa conforme a ellas.
De hecho, ante una sentencia del comité disciplinario de la FIFA sólo cabe recurso ante el TAS, que es el Tribunal de Arbitraje Deportivo y es la máxima autoridad internacional e independiente, con sede en Lausana (Suiza), especializada en resolver disputas relacionadas con el deporte a través de la mediación y el arbitraje. No puedes acudir a la justicia ordinaria después de una sentencia del comité disciplinario de la FIFA, sólo ir al TAS y acatar en última instancia lo que decida.
¿Y cuál será la pena? Fue la propia RFEF, y Tebas, que ahora es vicepresidente de dicha RFEF, los que dijeron que si no hubiera prescrito el delito el Barça sería bajado automáticamente a 1ª Federación. Realmente he buscado info, y no sé si la sanción sería esa, o bajarlos a 2ª división, u otro tipo de sanción, pero viendo cómo actuaron en el caso del Moggi Gate, que fue igual, en incluso bastante menos grave, entiendo que el castigo sería el mismo. Y el castigo se ejecutaría antes de que dé comienzo la próxima temporada. Descenso de categoría y retirada de (al menos) algunos de los títulos del negreirato. Tengamos en cuenta que el cambio del código ético se hace en mayo de 2021, y tendrá que dirimir la FIFA si la RFEF hace el cambio porque sabe todo y cuenta a partir de ahí los 10 años, o lo hace a partir de que se comienza la instrucción judicial en 2023. De eso no tengo ni idea, y será su Comité Disciplinario quien se encargue. Tampoco sé si le quitarán los títulos internacionales conseguidos desde entonces, porque para clasificarte a Europa debes hacerlo en tu competición nacional, en la que estás siendo sancionado. Todo esto, realmente lo desconozco, y no encuentro información fiable. Deberá dirimirlo dicho Comité Disciplinario.
¿De verdad sigues pensando que el F.C. Barcelona no va a ser sancionado? Piensa una cosa: jamás han estado tan nerviosos como están ahora, agitando a todas sus terminales mediáticas en las redes. Saben que la FIFA va a actuar, y quieren mantener la idea de que no han hecho nada, para que una vez se formalice digan su famoso: “ens roban”. No olvidéis su frase cuando la SER les dice que van a sacar la noticia, y piden dos semanas más porque son un condenado a muerte pidiendo su último deseo.
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