Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días, galernautas. Estamos ya a 29 de julio y se nota. La información, especialmente la presuntamente deportiva, es un erial cuyo nivel de desolación sólo podría ser adjetivado por H.P. Lovecraft. Aún así, fijaos si somos buenos, nos hemos levantado pronto para poder ver el terreno yermo que constituyen las portadas, recorrerlo y contároslo aquí. Es eso o que si hemos tenido que verlas, vosotros también. Que cada uno lo interprete a su leal saber y entender.

Comenzamos con la Marca. El diario que encarna mejor que nadie la definición culé de aquello que Pep Guardiola dio en llamar “Central Lechera”. Hablando de desolación, especialmente en la zona de la sala de trofeos, Marca dedica la práctica totalidad de su portada al Atlético de Madrid. Henry Cherry y Álex Baena posan en la presentación de este último. Llevará el dorsal 10. Será la única cosa en que el jugador es un 10. No tenemos duda de que el futbolista será todo un referente para los aficionados más furibundos del equipo cosladeño. El jugador promete tatuarse muchos títulos. No tenemos nada en contra de que cada cual se tatúe lo que le venga en gana, faltaría más. Hay quien se tatúa un carácter chino cuyo significado real desconoce, diseños tribales o, pongamos, el logotipo de Sepu. Genial que Baena se tatúe títulos. Ganarlos será harina de otro costal.

Sobre nuestro club, refieren en la parte superior que Raúl Asencio ya tiene ficha de la primera plantilla y que se busca otro central.  La cosa es encontrarlo, pues se refiere que la operación Saliba se complica. Salta la sorpresa. Quién podría pensar que el fichaje del defensa central más cotizado del mundo podía ser difícil. Agradecemos al diario de Gallardo su labor de divulgación y sus desvelos por nuestro crecimiento interior.

EDADPR o El Diario Anteriormente Dirigido Por Relaño, es decir, As, también se centra en el tema de Baena y sus tatuajes. Desde la Galerna abogamos por defender a capa y espada la libertad individual y que cada uno se pinte en el cuerpo lo que le parezca, siempre que no sea contrario a los archienemigos del Fútbol Club Barcelona, es decir, la Ley y las buenas costumbres.

Genial que Baena se tatúe títulos. Ganarlos será harina de otro costal

En el faldón también se refiere que el Tottenham está interesado en Rodrygo. Lógico. Un buen jugador interesa a todo el mundo. Cuestión diferente es que ese interés sea recíproco y que las negociaciones con Daniel Levy sean, como siempre, una balsa de aceite.

Saltemos al diario del Conde de Godó, Grande de España. Su parte superior muestra a Guardiola con gesto de estar subido a la cofa de una embarcación de vela ejerciendo labores de vigía. Desde esa posición de superioridad, descarta volver al Club Cliente de Negreira. Sus motivos tendrá.

El argumento principal de la cabecera son cuatro jugadores recién llegados a las filas culés, uno de ellos con nombre de Aviador del pop español. Los cuatro quedan aglutinados bajo un logotipo reminiscente de la enésima película de superhéroes que nadie pidió, los 4 fantásticos. Creo que esos cuatro personajes eran un tipo elástico, una chica invisible, la antorcha humana y un tipo bruto hecho de piedra. Titanes todos ellos, seguro, pero no nos consta que supieran jugar al fútbol.  Ahora que lo pienso, bastante tendrán con que Rashford no se vuelva invisible, que el portero no tenga manos de blandiblú o que Gavi no sea ya una mezcla de la Cosa y la Antorcha Humana. Nuevamente, y como con Baena, cada uno elige qué se tatúa y a quién se quiere parecer.

Finalmente, ánimo que ya terminamos, Sport nos cuenta lo enamorado que está Flick de Dro. El jugador de origen filipino parece ser que hizo un gran partido contra un temible combinado de jugadores japoneses, cuya medular estaba formada por Krilín, el abuelo de Heidi, Candy Candy y el chino Cudeiro. Ante tamaño desafío, no queda sino elevar al muchacho a los altares y esperar su próxima convocatoria por Luis de la Fuente en el próximo parón de selecciones, pues el país es un clamor con esto. No es para menos.

Pasad un excelente día, tatuaos lo que os dé la gana, bien sea el escudo del Real Madrid, la cara de Danny Amatullo, una frase en élfico o las coordenadas de dónde estabais hacia las 22:10 del 20 de mayo de 1998 por ejemplo.

Buenos días, amigos. La selección española de fútbol femenino perdió en los penaltis la final de la Eurocopa en su categoría, y las portadas de la jornada vienen embadurnadas de condescendencia, como si las mujeres no fueran lo suficientemente maduras como para asumir la responsabilidad del fracaso, o como quiera llamársele: decepción, insatisfacción, falta de éxito.

Las componentes del equipo son tratadas con palmaditas en la espalda, como si fueran niñas a las que se exime de la necesidad de afrontar que no han cumplido las expectativas. “El fútbol es injusto a veces”. “Orgullo de equipo”. Sentimos trascender el madridismo del que aquí hablamos a diario, pero nos parece que las mujeres no necesitan esta sobreprotección, esta condescendencia (“patronizing”, dirían las ganadoras finales del torneo), que son lo suficientemente fuertes en lo deportivo y lo psicológico para sobrellevar el llamar a las cosas por su nombre.

Han fracasado y no pasa nada. Pocas cosas mas machistas se nos ocurren que estos endulzamientos artificiales de la derrota, este asumir que no hay entereza ni resiliencia en ellas, que debemos cubrir de eufemismos y presunta delicadeza de todo a cien cualquier análisis de lo acontecido. La selección española de fútbol femenino tiene una categoría. No se merece que le endilguen la falta de exigencia que la prensa deportiva patria otorga, por ejemplo, al Atleti, equipo capaz de homologar como buena cualquier campaña a pesar de haberse gastado en fichajes (de momento) 350 millones en dos veranos. A la selección (masculina o femenina) habría que demandarle algo. La selección no puede ser el Atleti.

El contraejemplo colchonero nos viene a la mente porque precisamente ayer, a resultas de un lance en los lanzamientos de penalti que dirimieron el título, tuvieron lugar algunos llantos, y no precisamente por Ignacio Sánchez Mejías, sino por el doble toque de una jugadora inglesa, lo que dio lugar a la repetición del penalti y no solo a la anulación del gol, como pasó en aquel celebérrimo lanzamiento de Julián Álvarez contra el Madrid. Claro que, en el bando indio, sigue existiendo una subescuela de pensamiento que podríamos llamar negacionista y que no vio ninguna similitud entre una jugada y otra puesto que unas investigaciones de la Guardia Civil de Raticulín, en coproducción con la Sede de Inteligencia Artificial de Alpedrete, demostraron que el video de la UEFA estaba en realidad trucado y Julián nunca dio dos toques.

 

La otra subescuela de pensamiento colchonero, en cambio, sí admite que entonces hubo doble toque, con lo cual aprecia un agravio comparativo con el desenlace arbitral dado en ambas instancias. A esta subescuela se adscribe Gonzalo Miró, aka Tertuliator según Richard Dees.

Desde el momento en que, a raíz del escándalo montado por los atléticos del mundo (es decir, de Madrid) por culpa de la anulación de aquel penalti, se cambió la norma, sabíamos que esto terminaría pasando, es decir, que se intentaría aplicar retrospectivamente ese cambio de norma para que la parroquia atlética pudiera llorar a gusto. Menos mal que Paul Tenorio, en X, recordó a las plañideras que la decisión de ayer es tan justa como la de entonces, dado que entonces no se había producido aún el cambio de indicaciones para los/las trencillas en jugadas de esta índole.

En fin, que no tienen razones para quejarse pero se quejan no obstante, como ya cabía prever.

Por lo demás, las portadas de la prensa cataculé comparten formas melifluas con las de la capital en relación a la final perdida, con una particularidad. Antes de la final, ante la marcha triunfal de las de Montse Tomé, se resaltaba el ADN blaugrana de las convocadas, muchas de las cuales juegan en el club cliente de Negreira. Hoy, a pesar de que España terminó la prórroga con nueve futbolistas culés, no ha perdido el ADN azulgrana, sino España sin más. El admirado Juanma Rodríguez lo sintetizaba, también en X.

Y poco más que contaros por hoy, amigos. Prosigue la cuenta atrás para que podamos ver pronto al Madrid.

Pasad un buen día.

 

En las noches de Córdoba en verano casi ningún gato es pardo. Los locales que pueden huyen tras la brisa de un mar cercano mientras la retaguardia se puebla de aves nocturnas en busca de las migajas de cualquier viento distraído que traiga la montaña que preside la ciudad al fondo. La noche es una imagen regia de ciudad antigua y olor a almizcle. Las piedras callan y la ciudad permanece inusualmente tranquila, como un gran paseo marítimo sin mar en el que las parejas buscan el juego de luces y sombras de la Judería.

Las tabernas lo saben todo porque siempre estuvieron allí. En una de ellas, anoche,cenando con dos amigos de Blackburn, muy del Liverpool, agotábamos la tercera ronda de cervezas alrededor de nuestros temas de cabecera. Con un inglés siempre hay lugar para otra copa y para hablar de fútbol. Los italianos, los franceses o los portugueses son estupendos comensales con los que proponer recetas o aconsejar vinos. Pero cualquier inglés es un compendio de fútbol y música que dura lo que dura sereno.

que la prensa, que la federación, que los políticos, que los aficionados vivan tranquilos con este caso de corrupción es anormal en cualquier país normal. Y hay que recordarlo y recordárselo al resto, pero también a nosotros mismos a diario

Mezclando vino y Oasis, les hablé de compras y vendas, de la política que se esconde tras el Barcelona, del caso Negreira. En su lógica british, la primera pregunta fue:" ¿Por qué no les han sancionado? ¿Es que no hay leyes que regulen eso?" "Las hay, pero aquí las llamadas de teléfono entre partidos políticos pesan más".Debería haber añadido que leyes había hasta que este gobierno colocó al tal Soler al frente del CSD previo al aterrizaje controlado del caso Negreira, pero preferí fingir un rictus sereno y hacer acopio de otra cerveza fría.

Como Catón el Viejo, no debemos perder el foco: que la prensa, que la federación, que los políticos, que los aficionados vivan tranquilos con este caso de corrupción es anormal en cualquier país normal. Y hay que recordarlo y recordárselo al resto, pero también a nosotros mismos a diario, o lo asumiremos como algo menor.

La batalla política, la judicial, la mediática y la social están perdidas de antemano. Pero no la ética. Tras el “Caso Negreira-Barcelona” queda una bandera en pie que es la posibilidad de mirar por encima del hombro a esta caterva de miserables mientras advertimos que nuestro futuro está en otro sitio. Es cierto, es poco pero es algo.

Son tiempos difíciles para apelar a la ética y la alta costura. A los solos de guitarra o a las letras de Dylan. Porque mandan las tripas y el pret-a-porter, la ilógica del impulso ciego. Queda tan solo la guerra de guerrillas, echarse al monte y mantener el foco en cambiarlo todo para que nada siga igual. Hasta sus cimientos, el viejo orden debe desaparecer. Cartago debe ser destruida.

 

Getty Images

¿Y tú Xabi, qué quieres? Si quieres algo…

En nada, una semana, el primer lunes de agosto volverá el Madrid. A los entrenamientos, digo. Porque estar, el Madrid siempre está.

La última, las luces del Bernabéu. Bueno, a ver si también molestan y acaba el pueblo saliendo con linternas las noches europeas… Estuvo lo del merengón Chema Alonso, el señor hacker que ha fichado la Federación entre alarmas  barcelonistas: es evidente que el hombre era Negreirita, otro gran hackeador. Está lo de Vinicius que tiene dos años de contrato, por cierto.

Chema Alonso en el CTA: abróchense los cinturones

Está lo de si va a fichar más (o no) Florentino, y se sumó el Castilla que goleó en Marbella (0-4) e iluminó titulares como que Arbeloa ha formado una máquina. Lo han visto al primer partido. Son familia de quienes tras el 1-3 del Barça en Kobe (Japón) contaron que han vuelto lo que se dice imparables. Las burras del verano son magníficas.

Al pueblo blanco le motiva especialmente lo de los fichajes; normal, no pone un duro. Sigue siendo prioritario para él un volante central y, ya que estamos, un defensa también central. ‘Centralité’ Pueblo y Periodismo tienen una idea muy original: vender primero. Los giliflautas que dirigen el club habrán tomado buena nota.

La cosa necesita varios encajes, a saber. Empezando por la venta: que alguien quiera comprarse uno del Madrid y, a poder ser, a buen precio. Para el vendedor, digo. A continuación, que el deseado acepte irse: ver Ter Stegen.

‘Aluego’, y si la venta se efectúa, saltar a por el recambio. Los últimos en sonar están siendo uno del Liverpool (Konaté) y dos del City, Rodri y Halland, éste si se fuera Vinicius: jo. Clubes pobres que están esperando a ver si el Madrid se decide y les ayuda a llegar a fin de mes.

Vamos a esperar a que Xabi se explique. Oigan: las dudas son legítimas. Darse cuenta de que el Madrid está en un nuevo proyecto, imprescindible. Y conseguir lo que parece necesitar, peliagudo.

La cosa necesita varios encajes, a saber. Empezando por la venta: que alguien quiera comprarse uno del Madrid y, a poder ser, a buen precio. Para el vendedor, digo

El volante central, el famoso 5, es un especialista muy especialista. Un tipo que protege a los de atrás, acompaña a los de al lado y nutre a los de arriba. Los hay más defensivos y menos. Redondo, Milla, Mauro Silva, Casemiro, Busquets… La mayoría nace con eso y se va haciendo. Al Madrid no le parece que Zubimendi dé el peso.

3-2: El Madrid supera la emboscada sufriendo

¿Es Güler el hombre? ¿Lo puede ser Camavinga? ¿Pegados a Tchouaméni? No para usted o para mí, para Xabi. En más de una ocasión les he recordado el Athletic-Real Madrid (0-2) con que arrancó la penúltima temporada y como Ernesto Valverde elogió a un centro del campo con Fede Valverde, Tchouaméni, Bellingham y Camavinga, fórmula que no tuvo continuidad porque en el equipo estaba todavía Toni Kroos. ¿Esos cuatro más Güler, Ceballos si sigue, Brahim y tal arreglan al Madrid? Esperemos respuesta.

Madridistas, sed fuertes

El central. El final de Rüdiger y Asencio no ha sido bueno precisamente. Alaba no está. ¿Lo estará Militao? Si atendemos a como volvió de su primer percance, sí. Ayer volvió a jugar Joan Martínez: piano, piano, claro. A tope aparece Huijsen. ¿Falta uno, Xabi?

Convengamos en algo fundamental: la elección de los jugadores es vital. Fichando, alineando… El primer gran partido de Alonso, y del club, es qué plantilla confecciona. Vamos a tardar en salir de dudas, hay mercado hasta finales de agosto. Salidas, entradas: dineros. Eso.

¿Los rivales? Pues el Atleti fichando. Un amigo colchonero dice que Cerezo debería salir vestido de jeque: son deliciosos. ¿El Barça? Acudo a Emilio Pérez de Rozas: no merece la pena cavilar, con copiar vale. Atentos. Interpreta al señor Barça y se dirige a Flick.

Vamos a tardar en salir de dudas, hay mercado hasta finales de agosto. Salidas, entradas: dineros. Eso.

“Ahora jugamos en Montjuïc, pero tranquilo, en nada estamos en el Spotify Camp Nou. No, perdona, no. Que no podemos volver, que es un error (otro más). Nos quedamos en Montjuïc. Bueno, tal vez en el Johan Cruyff. No, mira, que te ficharemos a Nico Williams, está hecho. Es un fichaje que nos hace mucha ilusión, como les dijo el presidente a los viejos senadores. Y cuando Flick llega a casa le pasan el vídeo de Nico renovado. Aúpa Athletic”.

El talento de La Masía y la democracia

Sigamos. “Bueno, te conseguiremos a Luis Díaz, sí, ese muchacho que tanto te gusta del Liverpool. Perdón, perdón, que dice que si no lo inscribimos ¡ya! no viene, así que no viene. Mira, como eres buen chico, el presidente dice que vamos a fichar al único que le gusta a él, al que tenía en su cabeza desde el primer día, Marcus Rashford. Perdón, perdón, es que tengo entendido que a ese no le quería nadie. No, no, dice el presidente que está fuerte como una roca”-

Venga, un empujoncito más: “El jueves vamos a Japón. Y luego, a Corea. Venga, prepara a los chicos. Perdón, perdón, que no nos han pagado y que nos quedamos aquí (…) Espera, espera, que sí nos vamos, que dice Rakuten que pagan. Vale, dile a los chicos que mañana traigan el troley, que vengan y esperen. (…) Vale, ¿pero entrenamos o nos esperamos? No, esperamos, que aún no tenemos avión, pero llegará, como el dinero”.

Me paro. Mucha risa no es saludable.

 

Getty Images

 

Buenos días, amigos. El grado de miserabilidad del culerío crece exponencialmente. Si no fuese por la infinitud de los números, sería imposible representarlo en una gráfica. Ni siquiera tienen el pudor, ese que proporciona aunque sea una educación mínima, para no mostrar en público su grado de hipocresía, cinismo y desfachatez.

Laporta es, por tanto, el presidente perfecto para el culé medio, porque en su ser aglutina y sublima estas características, llegando a hacer de la miserabilidad un arte.

Laporta: “Es difícil entender el nombramiento de Chema Alonso” https://t.co/lmQ2bRnYoT

— Diario AS (@diarioas) July 26, 2025

Laporta no entiende el nombramiento de Chema Alonso porque es madridista. Ajá.

Laporta no entiende el nombramiento de Chema Alonso porque es madridista, pero sí entiende el de Fernández Borbalán —talismán del Barça según los propios medios culés— como director técnico de los árbitros

Laporta no entiende el nombramiento de Chema Alonso porque es madridista, pero sí entiende el de Albert Soler como director general de Deportes del CSD directamente desde la ejecutiva del FC Barcelona para urdir una reforma de la Ley del Deporte que asegurara la prescripción del caso Barça-Negreira.

Albert Soler

Laporta no entiende el nombramiento de Chema Alonso porque es madridista, pero no ve problema alguno que las retrasmisiones de los partidos y el VAR estén en manos de avalistas del Barça y de socios de filiales culés.

Laporta no entiende el nombramiento de Chema Alonso porque es madridista, pero entiende que no había problema alguno en pagar millones de euros al vicepresidente arbitral encargado, entre otras tareas, de calificar a los colegiados para que estos ascendieran, descendieran o fueran internacionales, con una variación salarial aparejada de cientos de miles de euros anuales. Y Laporta lo veía tan normal que incluso cuadriplicó el sueldo a Negreira. Tampoco le extraña que esa misma persona hay propuesto a su club ayudarles con el VAR.

Laporta no entiende el nombramiento de Chema Alonso porque es madridista, pero sí entiende que el hijo de Negreira acompañara durante más de 20 años a los árbitros desde el hotel a los vestuarios del Camp Nou mientras los aleccionaba.

Javier Enríquez

Laporta no entiende el nombramiento de Chema Alonso porque es madridista, pero sí entiende que ese mismo hijo de Negreira, Javier Enríquez, cobrase jugosos emolumentos por prestar servicios de coaching —sea lo que sea eso, si es que es realmente algo— a los colegiados y que curiosamente después esos árbitros tuviesen más probabilidades de promocionar.

Laporta no entiende el nombramiento de Chema Alonso porque es madridista, pero sí entiende que durante décadas se regalaran finales de Copa a los árbitros que cometían el error más grande a favor del Barça y/o en contra del Madrid.

Laporta no entiende el nombramiento de Chema Alonso porque es madridista, pero sí entiende que no se pitara ni un solo penalti en contra del FC Barcelona en casi dos años.

Laporta no entiende el nombramiento de Chema Alonso porque es madridista, pero sí entiende el Joan Gaspart como vicepresidente de la RFEF. Un Gaspart, que, como sabéis, afirmó que perjudicaría deportivamente al Madrid hasta que se muriese.

Gaspart

Laporta no entiende el nombramiento de Chema Alonso porque es madridista, pero sí que él mismo rompiese la disciplina del voto para votar a Villar como presidente de la RFEF en detrimento de Gerardo González, y que años después Godall, su vicepresidente, reconociese en la Sexta que ese acto, junto con el cultivo de las buenas relaciones del Barça con el estamentos federativos y arbitrales, tanto españoles como internacionales, ayudó al Barça.

Laporta no entiende el nombramiento de Chema Alonso porque es madridista, pero entiende perfectamente que el club que preside sea el único que no está obligado a cumplir con las normativas y reglas que sí están forzados a observar los demás.

Laporta no entiende el nombramiento de Chema Alonso porque es madridista, pero sí entiende que intervenga el Gobierno para conceder arbitrariamente un velo de legalidad a inscripciones de jugadores que no cumplen con los requisitos fijados en las normas.

Laporta no entiende el nombramiento de Chema Alonso porque es madridista, pero entiende a la perfección cómo debe seguir actuando para ganarse la vida.

Tal vez piense el ladrón que todos son de su condición debido a que ellos, cuando tienen ocasión, sí contaminan organismos, instituciones y administraciones públicas con fanáticos culés que trabajan solo en beneficio de su club y no del interés general.

La insoportable miserabilidad del ser.

Os dejamos con las portadas del día. Si sois aficionados al fútbol de selecciones, estáis de enhorabuena: esta tarde a las 18:00 la selección española de Montse Tomé se bate con Inglaterra con la Eurocopa como botín.

Pasad un buen día, aunque no lo entienda Laporta.

Tras la marcha de Modric, todo apunta a que Mbappé lucirá el 10 del Real Madrid. Él mismo lo anunció en X.

10

— Kylian Mbappé (@KMbappe) July 23, 2025

Desde hace décadas, es habitual que el jugón del equipo luzca el 10. Existen varios motivos. Futbolísticos y extradeportivos.

Culturalmente, el 10 se considera sinónimo de excelencia, de perfección. Cuando las calificaciones medían el conocimiento de la materia impartida, obtener un 10 era lo máximo. Ahora ya no se sabe: es posible sacar un 14 sobre 10 o no suspender con un 2.

Nuestro sistema decimal está basado en el 10. Para los pitagóricos, encerraba todos los principios del mundo el 10, la «tetraktys». No confundir con el Tetris, eso es de los rusos y os acabo de meter la musiquita en la cabeza.

Probablemente en fútbol la cosa empezó de casualidad. En el Mundial de Suecia 58, la confederación brasileña olvidó rellenar el papelito de los dorsales y la FIFA los asignó al tuntún. Al jovencísimo Pelé le tocó el 10 por puro azar.

Antes de los dorsales fijos, el 10 solía llevarlo un jugador de ataque, bien segundo delantero, bien interior izquierda, normalmente bien dotado técnicamente.

La combinación de estos y otros factores propició que de un tiempo a esta parte los buenos quieran portar el 10. Se identifica a la estrella del equipo con este número.

Sin embargo, el Madrid en este aspecto —también— es diferente. El Madrid impar, porque no hay dos como él. Es el número uno. No es extraño, pues, que su número más icónico sea non: el 7.

No obstante, el 10 ha sido lucido por un buen puñado de estrellas. Y también por otros cuerpos celestes de magnitud inferior. Incluido algún que otro meteorito que atravesó de forma tangencial la atmósfera madridista.

A finales de los cuarenta (1946-1947), el 10 vestía manga larga, se llamaba Luis y se apellidaba Molowny. El canario fue un 10 en el campo y en el banquillo.

Casi 10 años después, Héctor Rial vistió la zamarra con el emblemático número. El de Pergamino «llegó avalado por Di Stéfano y fue el lanzador perfecto para que Gento luciese todas las virtudes por la banda izquierda». Palabra de Alberto Cosín. Es curioso que Rial fuese de Pergamino (Buenos Aires, Argentina), porque ayudó a escribir grandes páginas de la historia del Madrid y su calidad ponía la dermis de gallina.

Ferenc Puskás. Quizá el 10 por antonomasia del Madrid junto a Luka Modric. Al principio tampoco valía y estaba gordo —bueno, esto último es cierto—, y acabó convirtiéndose en uno de los mejores jugadores y mayores goleadores de la historia.

Manolo Velázquez jugaba con estilográfica. Clase, talento y visión de juego a raudales. Compuso una melodía 10 para el Madrid Ye-yé.

Un movimiento teutónico se apoderó del 10 y lo portó como un actor de Hollywood: Günter Netzer. Estuvo tres años y dejó la sensación de que pudo haber aportado más.

Entonces al 10 le creció bigote y mala leche. El dorsal saltó a la espalda de Uli Stielike, quien lo portó algunas campañas a caballo entre el final de los setenta y el comienzo de los ochenta.

Real Madrid-Celtic 1980. Stielike y Juanito

Tal vez el paso por Stielike le subió la tensión al 10 y el médico le recomendó moderar el consumo de sal, puesto que no tardó en subirse a cuestas del Soso Gallego. Futbolista no suficientemente ponderado.

Milan Jankovic fue como una bebida maravillosa que probaste un día y nunca más lograste encontrar dónde la servían. Quizá hayamos idealizado su corta etapa de blanco.

Si Rafa Martín Vázquez se hubiese creído lo que era, es difícil saber dónde habría llegado. Se fue cuando mejor estaba, después de firmar el temporadón de la 89-90. El bigote turinés no le hizo bien y su regreso transcurrió sin pena ni gloria.

Después del Aragonazo desde el medio del campo, llegó Hagi. Se parecía a Puskás en la barriguita y en que lanzaba unos trallazos descomunales. No llegó a cuajar del todo. Le llamábamos Jagui, pero al parecer se llamaba Hayi. Un lío. Y encima acabó en el Barça.

En esa misma época también lució el 10 Milla y alguna vez Hierro. Milla era un futbolista tan emocionante como un filete de pavo sin sal, pero eficiente. Hierro, uno de los más grandes. Jugó de casi todo, con un montón de dorsales y lo hizo todo bien.

Real Madrid Torino Hierro y Martín Vázquez

No puede decirse lo mismo de Prosinecki. Más recordado por motivos extradeportivos y frikis que por la inmensa calidad que atesoraba, de la cual apenas nos brindó unas caladas. También acabó recalando en el club cliente de Negreira.

Y entonces llegó Laudrup y nos regaló un primer año fantástico. El segundo fue una debacle generalizada.

El siguiente 10, Clarence Seedorf, debería haber sido un 10 para muchos años, pero había que pagar las nóminas y hubo que venderlo. A diferencia de otros equipos, el Madrid paga sus deudas.

Florentino irrumpió con Figo. Casi na. Al portugués le dio tiempo a todo en los cinco años que portó el 10. Años buenos, años malos, Champions, Ligas. Provocó varias úlceras a los culés, y no por el abuso de cochinillo y JB.

Por diferentes y no tan diferentes motivos, Robinho y Sneijder fueron prescindibles. Talento no aprovechado.

Que Lass Diarra luciera el 10 del Real Madrid entre 2009 y 2011 nos lega una enseñanza: todo es posible en la vida.

Mesut Ózil fue un besugus interruptus. Su marcha nos dejó el gesto torcido, pero fue irse y el Madrid ganó seis Champions de once. Nunca se sabe qué va a ocurrir.

James se desventó más rápido que una gaseosa abierta en un chiringuito. Pero gracias a ello surgió la CMK.

Si hubiese que elegir solo un 10, optaría por Modric. Y paro aquí porque la llaga está muy reciente.

Ha habido sitio, cómo no, para más grandes dieces que no aparecen aquí. Y también para otros circunstanciales, curiosos, efímeros, pintorescos. Algunos de los que lucieron el dorsal en algún encuentro fueron: Sabino Barinaga, Roque Olsen, Joseíto, Mateos, Kopa, García Hernández, García Navajas, Salguero, Solana o Paco Llorente.

Y ahora parece que lo coge Mbappé. ¿Cómo le irá con el 10? Quién sabe, pero la vida es bastante complicada como para amargarse preventivamente, ¿verdad?

 

Getty Images

Buenos días, amigos, lectores, simpatizantes, haters y gente de bien que se levanta un sábado de verano y desayuna con este breve repaso por las portadas del periodismo deportivo patrio.

No es costumbre de esta nutrida redacción utilizar directamente los titulares escogidos por los medios, pues suelen pecar de cierto sensacionalismo, críticas directas o subliminales al madridismo, loas al culerío o juegos de palabras que hieren la sensibilidad o el mínimo buen gusto, mas, en esta ocasión, con tres portadas dedicadas de manera íntegra al barcelonismo, hemos decidido optar por el acertado titular escogido por el diario As: Fútbol Caos Barcelona.

Entendemos que con el careto risueño de Joan Laporta se os pueda atragantar la magdalena recién mojada en el café. Su vestimenta, la sonrisa de capo o la propia pose sobre dos de los cuatro porteros de la plantilla provocan cierto mal rollo. Como en esas películas de Martin Scorsese en las que se pasa de la fidelidad a la eliminación en cuestión de segundos, el capo Jan pasa los brazos por los hombros y junto al cuello de los guardametas en lo que podría ser un abrazo en busca de confianza que tornara al estrangulamiento en apenas un gesto. Algo similar a lo que vimos en Uno de los nuestros cuando alguien dejaba de ser “uno de los nuestros”. El polaco Szczesny podía pasar de fumarse unos pitis a la puerta del garito de moda de Jan a convertirse en el hombre de confianza del palco con la misma celeridad con la que el capitán de la plantilla, Marc-André Ter Stegen, podía caer en desgracia y ser señalado por todos los medios al dictado del presidente. Es lo que hace sin rubor alguno el diario Sport:

“El club está molesto con el alemán”, sueltan. Con la cobardía habitual de usar el impersonal “el club”, en lugar de hablar abiertamente: “Joan Laporta espera que el alemán se pire y renuncie a los tres años de salario que le restan”. Son ascensos y caídas a los infiernos tan fulgurantes que encajan a la perfección con la filosofía del Fútbol Caos Barcelona que ha implantado el artista Joan. El hombre impredecible que nunca precisó consigliere, o los que tuvo, pero huyeron despavoridos.

La actualidad deportiva está copada por los líos del Barça: el retraso en la llegada a Japón tras el esperpento del promotor y los millones que no aparecían, o la petición a la UEFA para comenzar la Champions como visitante. Con lo fácil que sería haberlos sancionado unos añitos por los pagos a Negreira o las cuentas falseadas, ahora estamos cada día, cada semana con sus líos. El Fútbol Caos Barcelona es el único club del mundo que celebra con al menos cuatro portadas cada incorporación:

Entendemos que estéis hartos, a nosotros nos pasa exactamente lo mismo. Nos encantaría hablar de otros asuntos, como el dorsal número 10 adjudicado a Mbappé, algo que nos trae recuerdos ilusionantes y solo menciona el diario Marca. Al bueno de Kylian le sienta estupendamente el número 10, como hemos visto en sus participaciones con la selección francesa, no en vano, su juego viene a ser el de un nueve y medio, a mitad de camino entre la creación de la jugada de gol y el propio remate del ariete puro. Por el contrario, no nos apetece hablar de los rumores de salida de los que habla As en la parte inferior de la portada: Rodrygo, Alaba y Mendy, “y duda con Ceballos y Endrick”. Lo que decida Xabi Alonso con el club, bien decidido estará. El comportamiento con los jugadores que salgan será siempre ejemplar, como debe ser con cualquier club que se precie, y las nuevas incorporaciones serán inscritas a la primera, con salarios transparentes y sin intermediarios de países situados en los últimos puestos de los índices internacionales de corrupción.

La actualidad deportiva trae otras noticias de interés, como la final de mañana de la Eurocopa de fútbol femenino, la incorporación de De Paul al equipo de amigos jubilados de Leo Messi o la fenomenal participación del equipo español en los mundiales de Natación. Las cabriolas de la portada de Marca casi alcanzan el nivel de las que ejecuta sin maestría Jan Laporta, y mezclamos la brillantez de unos y la opacidad del otro porque creemos haber encontrado un mensaje común en las portadas del Mundo Deportivo y de Marca.

Laporta aparece tras un telón, no se sabe si como artista de variedades a punto de salir a la palestra con su último truco o, como en las películas de vampiros, agazapado en las sombras para lanzar por sorpresa sus dentelladas. Por si fuera esta segunda opción, Marca nos ofrece un posible antídoto:

Que paséis un buen día, y que el orden y no el caos acompañe vuestros pasos por la playa, la montaña o el garito de copas.

—Oiga, doctor Medrano, verá usted. Resulta de que mi señora y yo hemos puesto el Neflis ese, lo de la tele de interné con más películas que el videoclub de la calle Toledo, ¿se acuerda? Que lo llevaba un señor que se parecía a Lotina y un día…

—Al grano, Teodoro, por favor.

—Sí, disculpe, soy propenso a la dispersión, a la diáspora mental. Como los judíos, pero con chascarrillos, ¿sabe?

—Por favor…

—Sí, sí, ya sigo. Pues verá usted, doctor Medrano, vino a casa el mediano, el Pascual, a ponernos el Neflis ese, porque nosotros, como comprenderá, ni idea. Él trabaja en cosas de ordenadores. Es listísimo.

—Teodoro, ¿podría decirme pronto por qué ha venido usted a la consulta?

—Perdone, es mi diáspora mental, ya sabe. Lo que le iba contando. El Pascual nos dejó el Neflis furulando y, claro, nos viciamos con eso de las series. Y yo, que soy muy nervioso, fíjese que cuando nací a mi madre le dijeron que…

—Teodoro…

—Sí, sí, voy al grano. Total, que me enfrasqué tanto en las series que sin darme cuenta empecé a tirarme del padrastro del índice de la mano derecha. Sucede que en casa somos muy de palomitas. Pero de las saladas, eh, nada de esas moderneces de colores dulces. Puaj. Además, yo soy diestro. Claro, al meter la mano en el bol de palomitas saladas me escoció el padrastro una barbaridad.

—Entiendo.

—Ya le he dicho que tengo diáspora mental, pero es que además sufro de enfrascamiento, no me doy cuenta de las cosas, así que seguí y seguí y seguí, como el conejito de Duracell, metiendo el dedo en las palomitas. Mire cómo me se ha puesto.

Teodoro enseña al doctor Ripoll el índice derecho con el padrastro enrojecido y la última falange hinchada.

—Soy sexador de osos panda y trabajo con el dedo pocho. Tengo que palpar y ver si…

—Ahórrese los detalles, por favor.

—Y me he dicho: Teodoro, ves a pedirle al doctor Ripoll la baja hasta que te se cure el padrastro, porque así no puedes trabajar.

—Claro, claro.

—Yo creo que con una semanita es suficiente. O mejor dos, no vayamos a pillarnos los dedos. No le parece, ¿doctor?

—¡¿Dos semanas?! ¡¿Está usted loco, Teodoro?!

—Bueno, bueno, si se va a poner así me pongo un poco de esparatrapo y me voy ahora mismo al curro. Pero no me grite, que soy muy sensible.

—Usted, Teodoro, va a estar de baja mínimo cuatro meses. Eso, si no hay que prorrogarlo al doble

—Pero, doctor Ripoll…

—¡Y a callar!, que aquí el que sabe soy yo.

Buenos días, amigos. Sí, esto es el portanálisis. La absurda disertación inicial no es sino para poner de relieve las ridículas maniobras que deben realizar quienes manejan el sistema para que todo siga igual. Es decir, para que el FC Barcelona siga participando en las competiciones —y a poder ser ganarlas—, pese a no cumplir las normativas que el resto sí están obligados a observar.

Con la operación de Ter Stegen y la inscripción de Joan García se han alcanzado cotas de bochorno difícilmente imaginables, a pesar de que el listón estaba muy alto.

Ter Stegen, el capitán del Barça, molesta. Quieren que se vaya y hace tiempo que pusieron en marcha la maquinaria mediática de mobbing para forzarlo a irse. Les interesa para sus enjuagues económicos y de inscripciones. Pero al malvado de Ter, en lugar de hacer caso, no se le ocurrió otra cosa más loca que cumplir su contrato. Intolerapla.

Cuando a uno le están presionando por tierra, mar y aire para evitar que ejerza su derecho al trabajo —ese que para otros es sagrado y ha de protegerlo el CSD—, es probable que se le inflen las alforjas genéticas. De modo que el bueno de Ter ha decidido operarse de la espalda y emitir un comunicado en redes donde estima una baja aproximada de tres meses. Ya sabéis que ha de ser superior a cuatro para que el Barça pueda inscribir a experico García. Fijaos si es malintencionada la previsión de tres meses de baja que es un mes más de los dos meses que estuvo apartado de los terrenos de juego en 2023 por una dolencia similar.

Rápidamente, los cooperadores necesarios han salido a afear la conducta de Ter Stegen. Aquí un ejemplo de un señor sin bufanda:

Gran portero y el peor capitán q ha tenido el Barça en su historia.Mal compañero;presionó para jugar cuando el equipo se lo jugaba todo, pasó de ir a Milán a apoyar pq no jugaba y ahora dice lo de 3 meses para no inscribir a Joan. No debe volver a vestir más la camiseta del Barça https://t.co/m071DqzqYx

— Victor Lozano Nieto (@victorlozano73) July 24, 2025

Al señor sin bufanda, seguro que sin mala intención, se le había olvidado un tuit suyo de anterior y Maketo Lari se lo recordó.

Pues si ter Stegen es un mal capitán, imagino que para ti los 4 de la foto deben ser lo peor. pic.twitter.com/GhL3DRq2Cw

— Maketo Lari (@MaketoLari) July 24, 2025

Pero el sistema no se limita a la emisión de tuits de estos corpúsculos sin bufanda, sino que ha de movilizar artillería más pesada. Se trata de un asunto del Barça, es decir, un asunto de Estado, así que es necesario dictar el relato que han de aceptar todos sin rechistar. Qué mejor lugar que la SER para ello.

🏥 ⏳ El Dr. Ripoll explica la lesión de Ter Stegen y CUÁNTO estará de BAJA

🤏 "A primera vista, tres meses es un plazo MUY AJUSTADO, pero depende de qué le vayan a hacer"

📄 "Se ha puesto en una posición muy incómoda, porque después de la operación habrá un parte médico" pic.twitter.com/jJPlPTVIP1

— El Larguero (@ellarguero) July 24, 2025

 

Obsérvese que han fijado el tuit.

«A primera vista, tres meses es un plazo muy ajustado», dice el ínclito doctor Ripoll, un facultativo muy parecido al doctor Medrano del prefacio de este portanálisis. Hay un fragmento glorioso de su intervención en El Larguero:

«No se puede decir si van a ser tres o cuatro, pero por lo general, sobre el papel serían más bien cuatro. Una persona que se ha operado dos veces de la rodilla, que ahora se opera otra vez de la espalda... Es un deportista extraordinario, pero llama la atención que afinen tanto y uno, cuando busca una razón de porque se afina tanto, pues encuentra unas razones que todos tenemos en mente y no son muy correctas».

Ripoll empieza diciendo que no puede saberse si serán tres o cuatro meses, pero acto seguido se lanza a apostar por los cuatro. Luego duda de la salud del jugador: “Una persona que se ha operado dos veces de la rodilla...”. Y por último, critica que se afine tanto con el plazo, justo lo que acaba de hacer él mismo. Es decir: lo que él ve en él como análisis médico, en otros lo considera sospechosa estrategia. Por resumir: los intereses turbios del Barça prevalecen sobre los intereses de cualquier otra persona, entidad o cosa.

Lo ha sintetizado a la perfección Ice Landic en X: «El FCB es el primer club de la historia que, ante la lesión de su portero titular, le desea “una lenta recuperación”». To pee and not drop a drop.

🚨💣El FCB es el primer club de la historia que, ante la lesión de su portero titular, le desea “una lenta recuperación”.

— Ice Landic 🇮🇸🇳🇴 (@Ice_Landic) July 24, 2025

Su tuit nos ha servido de inspiración para el título de este portanálisis: El FC Barcelona desea a Ter Stegen una lenta recuperación. Qué diantres, se lo hemos copiado, para qué vamos a andarnos con medias tintas.

Además del señor sin bufanda, hay más elementos peculiares que han acudido raudos a echar una mano. El famoso meme de «Que me quedo sin comer».

Uno de los más pintorescos es Miguel Galán. En la Galerna hay quien sostiene que Galán realmente es Joaquín Reyes disfrazado para un Celebrities de La hora chanante. Pero a Miguel también le han puesto en su sitio. En este caso ha sido @elmozo7.

Compruebo con satisfacción que @MiguelGalanCNFE ya postea fotos con artículos del Control Económico. Ahora sólo falta que se los lea enteros.
Para lesiones producidas antes del 01/07 no aplica este artículo. pic.twitter.com/Gng8Id5iiZ

— Bruce Wayne (@elmozo7) July 25, 2025

¿Y las portadas?

Sport es un engranaje más y sigue el discurso marcado. Recoge los tres meses de baja anunciados por el guardameta y en el párrafo siguiente se marca un Ripoll y dice que bueno, que ya veremos los plazos. Los asuntos del Barça son de interés general y merecen ser resueltos como tal, es decir, aplicando las medidas excepcionales que sean necesarias de manera discrecional por parte de cualquier organismo, institución o administración. No nos lo inventamos, se deduce de la observación.

Es una lástima que la actualidad que nos haya brindado una joya como la de que un club desee que uno de sus futbolistas, su capitán, se recupere lo más lentamente posible de una intervención quirúrgica, porque hoy las portadas daban juego para haber pasado un buen rato: observad la de Marca y, sobre todo, la de Mundo Deportivo.

Antes hacíamos referencia a los Celebrities de La hora chanante. Uno de los más recordados es el de Hulk Hogan, que ayer falleció. Se nos va un trocito de infancia a los que éramos púberes en los albores de las cadenas privadas. Descanse en paz.

Pasad un buen día y feliz día de Santiago Apostol, patrón de España.

Buenos días, amigos. La selección española de fútbol femenino se clasificó ayer, gracias a un gol de Aitana a pase de Athenea, para la final del Europeo correspondiente, lo que prácticamente copa la totalidad de las portadas deportivas del día.

Nos felicitamos por esta clasificación y hacemos votos por una hermosa victoria en la final, donde las talentosas y denodadas damas de España se batirán ante la Pérfida Albión (que es otra selección, no una señora malvada en concreto. Lo aclaramos para que no se nos acuse de nada). El partido fue intenso y, aunque El Rojo -que es como habrá que llamar a la selección femenina si la masculina es La Roja- tuvo ocasiones claras durante el tiempo reglamentario, fue preciso llegar a la prórroga para alcanzar el objetivo, por el cual felicitamos a las (ya casi) campeonas.

Disculparéis que no nos entretengamos demasiado en esto, pues como sabéis somos una publicación más ocupada en el fútbol de clubes que en el de selecciones. En los bajos de las primeras planas del día podéis rastrear otras noticias que nos afectan más.

Por ejemplo, esta: el Atleti ha fichado a Hancko, un defensa central eslovaco. Le ha costado 30 millones. Repasemos someramente el gasto del equipo del pueblo en los dos últimos veranos:

100 M por Julián Álvarez

50M por Ghallagher

40M por Sorloth

35M por Le Normand

42M por Baena

24M por Cardoso

21M por Thiago Almada

20M por Ruggieri

30M (ahora) por Hancko

Casi 350 millones en gasto en fichajes durante dos temporadas. El equipo del pueblo. No sabíamos que el pueblo estuviera tan forrado. En el entendido de que se trata concretamente del pueblo español, no nos extraña que Pedro Sánchez no se avenga a dimitir, llevando como ha llevado a la población del país a semejantes niveles de capacidad adquisitiva. ¿Por qué habría de dimitir un mandatario que ha llevado a su pueblo a semejante grado de opulencia? Sería como pedir la dimisión de Mohamed bin Salmán en Arabia Saudí.

No le demos más vueltas: si el equipo del pueblo puede permitirse gastar así, el pueblo tiene que estar forrado, y el jefe del ejecutivo de dicho país no debe sino sacar pecho y continuar con sus políticas de bienestar ciudadano.

Se nos ocurren otras preguntas a resultas de estas cifras, ciertamente impactantes. Por ejemplo: con semejante inversión en fichajes, ¿se le puede ya exigir algo al Cholo Simeone, quien a su vez es el entrenador mejor pagado por el pueblo (que, insistimos, debe tener una renta per cápita disparatada para poder remunerar de forma tan generosa a sus empleados)? Habida cuenta de este dineral gastado, ¿le demandará algo la prensa al Atleti? ¿Le exigirá algo su propia afición, o se seguirá contentando con que gane de vez en cuando al Madrid, quede tercero/cuarto en la liga y pueda seguir paseando nazis por todos los campos de España?

La otra noticia divertida del día tiene que ver con el club cliente de Negreira, y viene recogida en los altiplanos de su prensa afín. Los culés han cancelado su gira asiática por impagos del promotor de dicha gira. Como al club cliente de Negreira le cancelaran todo aquello en cuyo pago se retrasa, ni Laporta podría poner un pie en el suelo al levantarse por la mañana, a causa del impago a la señora que friega dicho suelo.

Otra lectura interesante de este insólito suceso (pero ¿qué no es insólito en el mundo de luz y de color del inefable Jan?) es la que hacía algún tuitero (perdón: no recordamos quién). Si el club cliente de Negreira exige garantías para emprender un viaje transoceánico, ¿por qué demoniza a Nico Williams por demandar garantías de algo tan simple como su inscripción en la liga?

Pasad un buen día.

El 23 de julio de 1997, el Real Madrid cerró el fichaje de Fernando Morientes depositando el importe total de la cláusula de rescisión en la Liga de Fútbol Profesional. El equipo blanco culminaba así una operación gestada desde varios meses antes y en la que se retrasó más de lo esperado el pago del dinero al Real Zaragoza, el club de procedencia del delantero.

Nacido el 5 de abril de 1976 en Cilleros (Cáceres), el atacante español comenzó a llamar la atención de importantes equipos tras las temporadas 1995-96 y 1996-97 con el Real Zaragoza, donde superó la decena de goles en el Campeonato liguero. Anteriormente, había militado en el Albacete tras haber sido descubierto por Benito Floro. El extremeño era un nueve fuerte, luchador y trabajador que no rehuía el choque con los defensas rivales. Su gran punto fuerte era el remate de cabeza y el disparo a puerta con ambas piernas. Además, a nivel técnico tenía calidad, disponía de una gran movilidad y facilidad para el desmarque, y dentro del área poseía decisión para el remate e intuición para situarse en el lugar adecuado. En ocasiones se le achacaba que era un goleador muy de rachas, que cuando estaba fino veía la portería con gran facilidad, pero que en caso contrario podía estar un tiempo sin marcar.

El interés blanco quedó publicado el 14 de marzo en el diario Marca. El periódico indicaba que su gran valedor era el técnico Fabio Capello, que todavía no había decidido dejar el club blanco a final de curso y regresar al AC Milan. El jugador del Real Zaragoza encajaba “perfectamente en el prototipo de jugador que gusta a Fabio Capello: joven (21 años), alto (1,84), poderoso físicamente, fuerte en el juego aéreo y entre sus habilidades destacaba la facilidad que tiene a la hora de desmarcarse”. La cláusula ascendía a 1000 millones de pesetas, pero la intención de la directiva blanca era negociar con el club maño y meter en la operación a algún jugador que le interesara como Guti, Fernando Sanz y un guardameta.

Una semana más tarde, un nuevo equipo se sumó a la puja por Morientes: el Atlético de Madrid. Los rojiblancos tenían en mente deshacerse de Juan Eduardo Esnáider y fichar al extremeño en su lugar. En el diario AS, a finales de marzo, apuntaban a una primera oferta que consistía en 500 millones de pesetas y los jugadores Juan Carlos y Biagini. A Antic le gustaba mucho el ‘Moro’ y había sentenciado al delantero hispanoargentino tras su actitud después del partido de la Champions League contra el Ajax. Unos días después, lo que se cocía era directamente un trueque entre ambos jugadores. El Real Zaragoza no veía mal la operación ya que conocía a Esnáider de su etapa en la entidad entre 1993 y 1995.

Con el transcurrir de las semanas los colchoneros fueron virando en su interés por Morientes y se centraron en otros delanteros, principalmente extranjeros. Finalmente, acabarían fichando a Vieri. Por su parte, el Real Madrid tenía claro que Morientes era su futuro nueve y, cuando comenzaron los fuertes rumores de marcha de Capello y la llegada de Jupp Heynckes, nada cambió. De hecho, el alemán que dirigía al CD Tenerife, también le había sondeado la posibilidad a su presidente Javier Pérez de firmar al delantero. Morientes, ante todos los rumores, declaró en la concentración de la selección española estar “centrado solo en salvar a mi equipo. Ha sido una temporada muy complicada y lo único que me interesa es trabajar y cumplir mi labor en el Zaragoza lo mejor que pueda. A todo el mundo le gusta jugar en un grande y el Real Madrid es uno de los mejores equipos de Europa, si no el mejor, pero yo estoy en el Zaragoza y para mí es un gran equipo”. Mientras que le entidad maña reaccionó queriendo blindar al atacante mejorando el contrato y la cláusula, pero los representantes respondían que preferían esperar a final de temporada.

El 23 de julio de 1997, el Madrid cerró el fichaje de Morientes depositando el importe total de la cláusula de rescisión en la LFP. culminaba así una operación gestada desde varios meses antes y en la que se retrasó más de lo esperado el pago del dinero al Real Zaragoza

En los primeros días del mes de mayo se enfrentaron en un partido muy importante por la Liga el Real Madrid y el Barça. La previa estuvo caliente por varias declaraciones cruzadas entre José Luis Núñez y Lorenzo Sanz. El diario AS informó que el Barça se había entrometido en el fichaje de Morientes después de atar a Dugarry. Los azulgranas preguntaron a la directiva maña si los blancos habían cerrado el fichaje o tenían alguna oportunidad todavía de conseguir su traspaso. Sin embargo, el extremeño parecía tener claras sus intenciones, y el día 6 el periódico madrileño publicó unas manifestaciones en las que decía que “me veo en el Real Madrid, aunque no he puesto mi firma en ningún papel y hasta que no lo haga no estaré tranquilo”. Además, en esas mismas fechas en Marca, escribió José Félix Díaz sobre la reunión de Lorenzo Sanz con Alberto Toldrá, el representante de Morientes, para acercar posturas en cuanto a los términos del contrato del nueve. El presidente blanco tranquilizó al agente y le confirmó que pese a la marcha ya segura de Capello el cuadro blanco seguía queriendo a su representado. Además, la intención continuaba siendo no pagar la cláusula e incluir algún jugador del primer equipo o jóvenes de la cantera en la operación.

A finales de mes las negociaciones entre Morientes y el Real Madrid concluían, se hablaba de un acuerdo entre ambas partes y un contrato vinculante, de cinco años para AS y hasta 2003 según Marca. En cuanto a las cifras, se hablaba de una cantidad progresiva, con un primer año fijado en 80 millones brutos y el último alcanzando los 200 millones. Toldrá, Lorenzo Sanz, Juan Antonio Samper y Juan Onieva cerraron el fichaje, y en la entidad de Chamartín ya no descartaban para nada tener que abonar la cláusula íntegra para sacar al jugador del Real Zaragoza. Una última opción para incluir jugadores era Dani, que militaba ya en el conjunto maño, pero por el que el Madrid se guardaba una opción de repesca.

Las primeras palabras del ‘Moro’ después del acuerdo las sacó Marca el 4 de junio. El delantero manifestó que “el Madrid es el más grande. Yo me siento preparado para cualquier reto. Todo lo que sea progresar en tu actividad es bueno y se trata de oportunidades que hay que afrontar de manera positiva, sin temor a la presión. Jugar en un club como el Madrid es el reto de todo futbolista, porque supone llegar a lo máximo. A mi edad, te sientes con fuerzas e ilusión para cualquier cosa. Me decidí por el Madrid porque enseguida vi muy claro que era mi gran oportunidad. Lo económico no ha influido para nada. Yo siempre digo que los trenes pasan solo una vez por tu puerta, y hay que intentar subirse a toda costa”.

El bagaje de Morientes en el Real Madrid fue fantástico, con dos etapas claramente diferenciadas. La primera fue antes de la llegada de Ronaldo y la segunda después del fichaje del brasileño. En las primeras cinco campañas fue el delantero titular del cuadro merengue, siendo un pilar fundamental en la conquista de las tres Champions League entre 1998 y 2002

Para formalizar el fichaje, únicamente restaba el pago de la cláusula de rescisión, algo que se dilató en el tiempo mucho más de lo esperado. En los últimos días de junio, se daba por hecho que el Real Madrid abonaría los 1000 millones sin falta el día 1 de julio, pero esto no se produjo. Una semana después, fuentes del club afirmaban que “Fernando Morientes será jugador del Real Madrid, lo que no significa que deba hacerse efectiva la cláusula de inmediato porque hay tiempo para hacerlo”.

El 9 de julio parecía haber novedades y en AS se indicaba que el Real Madrid pagaría en la sede la LFP el jueves o el viernes, días 10 y 11 de julio. Mientras tanto, el futbolista se encontraba de vacaciones y en Port Aventura concedió una entrevista a Marca. En ella explicó que “será bonita liarla en el Bernabéu. Voy a jugar en el Real Madrid y montar en estas atracciones es menos fuerte”. Además, comentó que no estaba “en absoluto nervioso” porque el Madrid no había pagado todavía y que su excompañero del Zaragoza Ander Garitano le había hablado “maravillas de la forma de trabajar de Heynckes”.

El día 13 no había confirmación del pago de la cláusula y en Marca la información nueva era que Lorenzo Sanz se había puesto manos a la obra tras unas vacaciones en el Caribe, y que por fin se depositaría el dinero esa semana. Tres días después, en el mismo medio, el presidente aseguraba que “ya hemos fichado a Morientes y Canabal”, y que el abono de la cláusula no corría prisa porque el trámite podía hacerse cualquier día antes de la presentación del equipo el día 23. Una nueva fecha para cerrar definitivamente el fichaje salió en la edición de AS del sábado 19. La noticia firmada por Joaquín Maroto informaba de que el lunes 21 los blancos acudirían a las oficinas de la Liga de Fútbol Profesional.

En Zaragoza, el presidente del club Alfonso Solans advertía el día 22 de julio que, si el Madrid no pagaba, Morientes se presentaría con el cuadro zaragozano y marcharía a la concentración del equipo en Biescas. El mandatario dijo que la intención del Madrid era depositar la cláusula de inmediato, pero que todavía no lo había realizado. Finalmente, el conjunto blanco apuró hasta las últimas horas antes de la presentación y pagó el día 23. De otro modo, el extremo no podría haberse presentado con el resto de la plantilla y enfundado la zamarra blanca. A las doce de la mañana se hicieron efectivos los 1000 millones e igualmente la institución madridista abonó el dinero para comprar la libertad de Dani. Los delanteros que jugaron en el Real Zaragoza el curso anterior volverían a ser compañeros en el equipo madridista.

El nuevo técnico Jupp Heynckes tenía gran confianza en su nuevo fichaje y adelantó que “este año se verán grandes cosas a Morientes”. El alemán, en un repaso a toda la plantilla que tendría a su disposición, definió así al delantero extremeño en AS: “Es una de las mayores promesas del fútbol español. Aunque el Zaragoza no ha realizado una buena temporada, él ha sido determinante en la salvación del equipo maño. Puede ser decisivo en su faceta goleadora junto a Suker y Mijatovic y su juego le puede dar frescura al equipo”.

Marca hizo un especial reportaje a Morientes por su fichaje y lo vistió de blanco (con la equipación de la temporada anterior) por primera vez unas horas antes de la presentación de todo el equipo en el Santiago Bernabéu. El delantero ya se sentía al cien por cien jugador madridista: “El presidente del Madrid ya ha pagado mi cláusula y ya soy futbolista del equipo madrileño. Para mí es todo un orgullo y ahora solo hay que pensar en trabajar al máximo para hacerse con un puesto. Se lo pondré difícil a Heynckes. Voy a trabajar a tope para que el entrenador cuente conmigo en el equipo titular”.

En la revista oficial del club también le dedicaron varias páginas pocos meses después de su desembarco en la capital. Morientes se sinceró sobre su meta: “Demostrar que puedo llegar a ser delantero centro del Real Madrid. Veo que la plaza de delantero está muy bien cubierta por jugadores de calidad, se llamen Mijatovic, Suker, Raúl, Dani o el propio Morientes. La última decisión la tiene el mister”. Además, se veía compatible con el croata: “Suker y yo somos dos jugadores completamente diferentes, pero claro que sí, podemos jugar en el mismo once. Se está centrando todo en un duelo entre los dos, pero hay más jugadores. Davor es un gran compañero, que me está ayudando mucho con sus consejos y su experiencia”.

Entre sus objetivos también estaba entrar en la lista de Javier Clemente para el Mundial de Francia’98, y se deshizo en elogios hacia su compañero y amigo Raúl: “Es el mejor delantero español en estos momentos. Hace tiempo que viene demostrando una calidad y una regularidad que le sitúan por delante de todos”. Por último, habló de su relación con Heynckes: “Muy buena. Existe el diálogo, y eso es muy importante. Hablamos mucho, y eso me permite conocerle mejor y saber qué es lo que quiere de mí dentro del terreno de juego”.

El bagaje de Morientes en el Real Madrid fue fantástico, con dos etapas claramente diferenciadas. La primera fue antes de la llegada de Ronaldo y la segunda después del fichaje del brasileño. En las primeras cinco campañas fue el delantero titular del cuadro merengue, siendo un pilar fundamental en la conquista de las tres Champions League entre 1998 y 2002. Uno de sus mejores momentos fue cuando abrió el marcador en la final de la edición del año 2000 contra el Valencia en París. Con el aterrizaje de Ronaldo perdió su puesto en el once y eso desembocó en una cesión al Mónaco en la temporada 2003-04.

Luego el azar quiso que se enfrentase al equipo blanco en la Champions League y fuera decisivo en su eliminación con un tanto en Madrid y otro en el estadio Luis II. En verano retornó a Madrid y jugó la primera parte del curso 2004-05 con los blancos, hasta que en enero dejó definitivamente la entidad para fichar por el Liverpool. Terminaba así un ciclo de seis campañas y media en las que consiguió 100 goles, tres Champions, 2 Ligas, 2 Copas Intercontinentales, 1 Supercopa de Europa y 3 Supercopas de España. Su carrera le llevó más tarde por el Valencia y el OM. Además, tuvo un papel importante en la selección española durante varios años, llegando a ser internacional en 47 ocasiones y marcando 27 tantos.

 

Fotografías: archivo de Alberto Cosín

spotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram