Hay dos formas de verlo. Una indica que Arbeloa está demostrando ser un entrenador de élite, para el Madrid o para otro gran equipo. La otra: si el Madrid tiene ya un entrenador de élite, y uno que además conoce la casa tanto como la ama, quizá haría bien en considerar la posibilidad de ampliar al año que viene su tiempo de meritorio (pero ¿quién en el Madrid no es un simple meritorio?) incluso aunque no gane liga ni Champions. Bastaría con que se mantenga el mismo nivel de competitividad y la evolución del equipo continúe en la misma línea de exigencia, cohesión emocional y claridad táctica.
Hay que leerlo en voz alta para asimilarlo, de tanta como es la euforia sobrevenida en una afición que había alcanzado niveles de descreimiento y crítica jamás antes conocidos: un Madrid en presunta milanización se acaba de cargar al todopoderoso City del globalmente considerado puto amo de los técnicos que en el mundo son.
El City se gastó casi 100 millones en el mercado de invierno mientras el Madrid se limitaba a abrir la puerta del ascensor a unos cuantos chicos de la academia, que están contrarrestando ejemplarmente la paralizante hecatombe de las lesiones blancas. Arbeloa ha hecho de la necesidad virtud a punta de enarbolar puro sentimiento vikingo, algo de lo que se burlan sus despreciables odiadores. Mientras tanto, Pep ha traducido el nuevo petrodispendio en la enésima manifestación de impotencia ante los de Concha Espina. Ya solo Simeone le iguala en el número de veces que ha sido eliminado de la Champions contra el Madrid: cinco. No hagan ustedes la rima, que la realidad ya anticipó la poesía.
Tildábamos de “puto amo” a Guardiola, parafraseando el modo en que él mismo se refirió en su momento a Mourinho. En el catálogo de potenciales pesadillas del de Sanpedor figuraba tal vez la de ser noqueado por Mou en Europa. Lo que no tuvo miedo suficiente para concebir es que le mandara a casa no Mou, sino un discípulo de Mou. Es como si Oasis quedaran eclipsados en un festival de música por una banda tributo a Blur. Así lo ha de percibir Pep a la fuerza, aunque Arbeloa está probando ser mucho más que un tributo a nadie. Es un guardián de esencias dotado de una gran inteligencia emocional. Concilia, pues, lo que debe ser con la falta de solemnidad precisa para aproximarse a esa meta.
Arbeloa está probando ser mucho más que un tributo a nadie. Es un guardián de esencias dotado de una gran inteligencia emocional. Concilia, pues, lo que debe ser con la falta de solemnidad precisa para aproximarse a esa meta
Ha dicho Pep que estuvieron “ahí”. 5-1 en el global de la eliminatoria. Si Guardiola cree que eso es “ahí”, necesita una lección clarificadora sobre adverbios de lugar. El Madrid dominó el cruce de manera tan aplastante como sorpresiva. En la ida, apabulló a lomos de un caballo desbocado llamado Valverde, pura ubicuidad, bien secundado por todos los demás. En el Etihad, en cambio, fue Vinícius quien goleó, aunque fue superado en excelencia por varios de sus compañeros. Courtois despachó varios milagros como quien espanta moscas, y Lunin le siguió en la excelencia como si Roger Moore hubiera sido un digno sucesor de Connery. Fran García completó un partido soberbio. Huijsen ha recuperado la confianza y fue un puntal contra la presión alta de los citizens. Thiago Pitarch encandila con sus hechuras de eslabón perdido de la Quinta del Buitre, aunque es su peso específico, su enjundia lo que abruma.
Como el madridismo no puede nunca estar contento, hay gente protestando porque el Madrid se dejó dominar por diez. “Vergonzoso”, mascullan, meneando la cabeza. Tendrán que apañárselas para conciliar esa idea con la otra, o sea, con eso de que el Madrid no tiene plantilla para nada. Aclárense: o no la tiene, o ayer debió dominar y golear a un City diezmado, pero no las dos cosas a la vez. El City, con once o con diez, es hoy quinientos millones de libras más fuerte que el año pasado. El Madrid, por su parte, es solo el consabido desastre, ese que cuando llega la primavera nos recuerda nuestra capacidad para tropezar cien mil veces en la misma piedra de desconfianza. Quizá por eso sea el madridismo un arrebato tan rabiosamente humano.
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Reconozco ser uno de los que anoche,en la segunda parte,defini de vergonzosa la actitud contra 10. Pero enseguida vi el bosque entero: eliminatoria resuelta,el domingo partido duro,y guardar la ropa.
A veces nos dejamos llevar por la pasión en exceso.
Arbeloa ha hecho dos eliminatorias fantásticas contra City y Benfica.
Además, ha mirado a la cantera ante la plaga de lesiones,y tiene enchufados a todos.
Hala Madrid, y nada más!
Lo del domingo no importa; no nos van a dejar ganar la liga. No hay más que revisar lo que se lleva de esa competición y revisar las decisiones de los prevaricadores de turno en nuestros partidos y los del club cliente de Negreira. Deberíamos ir líderes destacados sin hacer ningún alarde, pero....
¿Vergonzosa?
A veces somos demasiado exigentes. Con todas las bajas que había, contra el segundo de la premier y con el resultado tan ventajoso, no puede haber queja y menos vengüenza
Hay mucha gente que nunca aprende. Me declaro oficialista 100%.
Arbeloa ha ganado en mes y medio a Mou y a Pep ganándoles los dos partidos. Ha sacado más canteranos que nadie en los últimos 20 años pero...perdió contra el Albacete, Osasuna y Getafe. Porque solo el Madrid y sus entrenadores pierden, los demás, son tropiezos. El Atleti le metió 4 al Farsa, pasándole por encima, 3 le metió el Chelsea, 1-2 el PSG en casa, 1-1 con el Newcastle con un penalti pasado la hora, pero Flick es maravilloso y hay que renovarlo. Al Malakito le ganó en casa el ¡Bodo Glimt! pero puede ganar el primer título en ¡5 años! Todo bien, Dios Cholo. Pep ha jugado en menos de un año contra tres entrenadores del Madrid. En este año, ha ganado lo mismo que ellos, o sea, nada, pero Pep es un genio y puede seguir creando proyectos a largo plazo.
Si este fin de semana, Arbeloa empata con el Atleti con otro nuevo robo de los Negreiras, estaremos en el parón con que no vale, que Liga perdida, que nada que hacer contra el Bayern y que necesitamos otro entrenador. ¿Alguno tan ganador como Pep?
Gran comentario. Es el relato, amigo.
Le doy mucho mérito a Arbeloa y al equipo que está respondiendo en una situación muy complicada. De ahí a decir que está haciendo historia… de momento es la misma historia que el año pasado.
Jod*r! No te cansas nunca de ser tan optimista?
El madridismo vinagre, qué cansancio, qué hartura, qué pereza.
A los que estuvimos 32 años sin tocar la orejona estos 12 últimos años nos parecen gloria bendita.
Arbeloa está haciendo historia… ¿tú has leído mi comentario?
Sí!!!
Pues alabo a Arbeloa y al equipo y criticó el titular.
No es lo mismo. Este año hay muchas mas bajas y además se ha de reconocer que los fichajes no han aportado lo que se esperaba y añadir que algunos del año pasado han bajado bastante el rendimiento durante la temporada. Haciendo historia puede ser algo exagerado, pero meritazo, si y mucho
Totalmente de acuerdo. Hay que celebrar esta eliminatoria y alegrarse porque están mejorando bastantes cosas, con los jóvenes, etc. Pero de ahí a decir que Arbeloa está haciendo historia... Ojalá la haga ganando esta Champions, yo estoy en su carro.
Lo de Oasis y la banda tributo a Blur es genial. Me lo apunto. En esta eliminatoria, Arbeloa le ha pasado por encima al leñador de forma apabullante. El que tenga ojos que vea o que acuda a un oftalmologo.
No se puede escribir mejor.
Impresionante Jesús Benhoechea.
Guardiola es un personaje tremendamente engreído y falso. Pues no dice que le hubiera gustado ver el partido 11 contra 11? Pues en Madrid fueron 11 contra 11. Y también eran 11 contra 11 hasta que Vini se fabricó un penalty y una expulsión.
Otro que tiene al Madrid incrustado entre la tráquea y la faringe