Aupado por una espectacular reaparición de Trent, un brillante Vinícius y un trabajo sólido de todos los demás, el Madrid se impuso con claridad a la Real Sociedad y dio muestras de firmeza en vísperas del crucial choque ante el Benfica.
Con Mbappé en el banquillo por problemas físicos, el prepartido prometía por la rara coincidencia sobre el césped del mejor centrador del equipo (Trent, que estrenaba titularidad tras su lesión) y del mejor especialista en el remate (Gonzalo), dupla que presagiaba un remake de la dueña sociedad que ambos futbolistas apuntaron en el Mundial de Clubes. No bien acababa el cronista de escribir estas palabras, el inglés metía un balón prodigioso al área y el canterano lo embocaba en dirección a portería con un toque sutil que cruzaba hasta el palo opuesto, lo tocaba gentilmente y se iba para adentro con la sutileza de un guiño a mí, al cronista. En casa solo me quieren mis perros, por lo que todo chute de autoestima es bienvenido.
Pese a ello, en esos minutos iniciales, el dominio correspondía a la Real, que dominaba y atacaba con sentido ante un Madrid que parecía conforme escudándose con un bloque medio y buscando balones largos del propio Trent o Rüdiger a las escapadas de Vinicius. Güler se tenía que venir muy atrás para ayudar a construir el juego, dada la presión donostiarra, y ya sabemos cuántos enteros baja el turco lejos del área rival. A la hora de lanzar un córner, Arda y Trent ensayaron una danza de indecisión que pareció un minué de despiste propio y/o ajeno. Los dos los lanzan muy bien, pero parece dudoso que el lanzarlos al alimón incremente sustancialmente las posibilidades de éxito.
Al filo de los 20 minutos, un buen balón de Soler desembocó en una entrada intempestiva, absurda, de Huijsen en el área. Penalti inobjetable e innecesario, pues ni siquiera era tan clara la ocasión visitante. Huijsen tiene la técnica de un defensa de época y la candidez de un infantil impresionable. O mucho ha cambiado el Real Madrid desde que lo conocemos, o parece improbable que tenga la paciencia suficiente para dejarlo triunfar. Pero bueno, cosas más raras se han visto. La tuvo con Marcelo o con Benzema, que también eran el paradigma de la bisoñez al principio, y también irritaban al personal con su lenguaje corporal. Y valió la pena tenerla.
Sin embargo, no pasaría mucho tiempo antes de que un nuevo penalti volviese a adelantar a los locales. Vinícius se lo guisó, Vinicius se lo comió, y ese pícaro gordo lo protestó. Muy poco faltará si el Barça no emite un comunicado oficial poniendo el grito en el cielo, pero el penalti fue tan claro como soberana fue la ejecución del propio Vini, engañando a Remiro.
La Real tocaba con criterio, pero no creaba ningún peligro. De hecho, Courtois fue un mero espectador hasta que el colegiado pitó el final del primer periodo. Como premio a los buenos minutos blancos, Valverde culminó con un pase a la escuadra una preciosa jugada colectiva, dejando a los donostiarras boquiabiertos ante tanto arte y precisión en los pases.
El Madrid defendía con mucha solidaridad y, gracias sobre todo al guante de seda de TAA, sacaba con mucha pulcritud la pelota desde su guarida. Apenas pasaron más cosas destacables excepto en el último minuto de la primera parte, en el que tras, un centro de lujo de Valverde, Gonzalo marró una oportunidad de oro al elegir mal la pierna con la que finalmente remató. Trent, de nuevo en la jugada habilitando en largo a Valverde.
Tras el descanso, Vinicius le hizo un traje de gala a Aramburu y logró un nuevo penalti a favor. El carioca volvió a batir a Ramiro lanzando a su derecha, casi lamiendo el poste. Era el 4-1 y transcurría tan solo el minuto 48. El Madrid se sentía muy cómodo sobre el terreno de juego y la Real jugaba de forma preciosista, pero sin crear absolutamente nada de peligro.
Era el minuto 60 y ya pensaba Arbeloa en Lisboa. Alaba y Carvajal entraban para dar descanso a Trent, soberbio durante toda la noche, así como a Rüdiger.
Courtois paró un cabezazo a bocajarro de Jon Martín tras lanzamiento lateral de una falta. Era la primera intervención del belga en todo el encuentro, corría ya el minuto 62. Al minuto, erró Carvajal en una dejada y tuvo de nuevo que intervenir Courtois. Mientras tanto, Valverde era el guardián absoluto del centro del.campo impidiendo todos los contraataques de la Real Sociedad, que seguía mimando el balón y haciéndose con el control del partido, gracias sobre todo a las intervenciones de Guedes.
Cada vez que Vinicius se hacia con el balón, el pánico cundia entre los guipuzcoanos, vestidos en esta ocasion con uniforme naranja. Gonzalo tuvo el quinto en sus botas en una gran cabalgada, pero Jon Martín sacó el gol bajo palos, con Ramiro ya batido.
Ceballos y Brahim daban respiro a Camavinga y a Valverde, ambos tras una actuación más que notable. Era el minuto 73 y apenas unos segundos después Vinicius volvía a inquietar a sus rivales, aunque no acabó de rematar su ocasión. Era un partido de guante blanco, con dos equipos preocupados tan solo por jugar al fútbol, sin asperezas y sin defensas férreas. Matarazzo sin duda ha cambiado la cara de su equipo, y desde hace un mes es una de las escuadras que más gusto da ver para un espectador neutral.
Hubo un quinto cambio, también para dar algo de descanso a Tchouaméni, y Cestero pudo tener de nuevo unos minutos para completar su Erasmus en el Bernabéu. Mbappé ya no iba a poder ampliar sus magníficos registros de esta temporada. Todos en el Bernabéu estábamos ya pensando en el martes 17 de febrero y en Da Luz.
Hubo tiempo para anular a Oskarsson un gol por un claro fuera de juego. Todos los jugadores blancos estaban ya pensando en descansar y quizás poder celebrar los últimos minutos de la noche de San Valentín de forma privada. Aún hubo tiempo para anular por un fuera de juego milimetrico un gol marcado por Vinicius con remate de hombro.
Noche plácida y redonda, con una victoria contundente, con la que se recupera el liderato, al menos hasta el lunes por la noche, en el que habrá duelo de equipos que juegan la liga pero que no creen mucho en el estado español, dueño de dicha liga de fútbol.
Asistimos a magníficas prestaciones sobre todo por parte de Vinicius, que provocó y anotó dos penaltis, de Trent, de Gonzalo y de Valverde. En definitiva, una actuación coral notable. Los de Arbeloa completan con esta victoria nada menos que 8 seguidas en el campeonato (Alavés, Sevilla, Betis, Levante, Villarreal, Rayo, Valencia y Real Sociedad).
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La conclusió del partit es clá: Carvallá titulá indiscutipla.
Buena primera parte. Me gusta el dibujo que ha elegido Arbeloa sin Jude. Se esperaba que el equipo sin el inglés estuviera más ordenado y así es. 442 con cada uno en su sitio, donde Bellingham sigue siendo la pieza final del puzzle. La segunda mitad fue bastante peor, con mil y un contraataques desperdiciados. A los que, como el día del Betis, dijeron que empezaba una nueva era y luego perdimos supercopa y copa, les diría que esperen un poco. Ayer la Real rotó bastante y dejó muchos espacios. Hay mejoría y se han recuperado lesionados. Esa es la mejor noticia.
La Real hizo rotaciones, claro.
Bellingham, Mbappe, Rodrygo y Militao lesionados. Pero eso se olvida.
Y Asencio
Por plantilla son mucho más graves las bajas de la Real, y no digamos por presupuesto que es lo que condiciona la formación de la plantilla
La Real no tiene ningún jugador en plantilla que se acerque al 10% de Bellingham, Mbappé, Rodrygo ni Militão pero, sus bajas son mucho más importantes que éstas, claro.
Claro, claro.
El Madrid, para ser justos, debería jugar con ocho jugadores de campo, el portero con una mano atada a la espalda y el arbitro en contra.
Ah, perdón que eso ya viene ocurriendo desde hace 30 años.
Me refería a que no le pareció un partido para sacar demasiadas conclusiones. Por supuesto q el Madrid tiene lesionados y han condicionado la temporada.
* me, no le.
Buenas tardes felicitar a D. Alvaro Arbeloa, esta sabiendo hacer de la necesidad virtud, hasta hace poco, era imposible acabar un partido sin recibir un par de goles, ha sido colocar un 4-4-2, con Valverde y Camavinga ocupando espacios de forma natural, Tchouameni mejorando su juego al jugar arropado, y Guller mejorando a ojos vistas, y se acabo el cachondeo, espero y deseo que con la recuperación de los lesionados siga jugando este sistema, que se ajusta como un guante a las características de nuestros interiores, esto y el trabajo espartano de Gonzalo y Guller en defensa, nos hace un equipo muy difícil de batir, yo estoy encantado con este 4-4-2, por favor D. Alvaro persevere que esta en el buen camino, ¡AH! Y no se olvide del chaval del Castilla Jiménez