Me produce cierta tristeza esta temporada, y no solo porque el juego del Real Madrid invite constantemente a la melancolía. Anoche, después del partido, tuiteé “Melancolía del desaparecer” de Foxá, y solo los amigos más próximos interpretaron que era una crónica de la victoria contra el Benfica. Sin embargo, más aún que el asunto de las pelotas, me incomoda el ambiente turbio que se respira en la afición, algo que por otra parte tiene muy entretenidos a nuestros enemigos, especialmente a los del Negreira Fútbol Club, que tampoco están para repartir el carné del buen aficionado.
Nunca el Real Madrid ha sido de afición, digamos, unitaria. El Bernabéu es un estadio razonablemente cabrón, y ahí está la gracia, en lo bueno para levantar eliminatorias imposibles, y en lo menos bueno, para que los nuestros no se duerman. Un club exigente ha de tener una afición exigente. La Liga está repleta de aficiones complacientes y resulta en ocasiones sonrojante su incapacidad de autocrítica. Un club grande, con una afición inmensa, no puede ser un monótono coro angelical. Siempre tendremos pequeñas disputas, que son la sal del fútbol. Yo mismo me desgañito defendiendo a Brahim Díaz, que se ha propuesto ponérmelo cada día más difícil, mientras algunos de mis mejores amigos parecen el Club de Fans Portátil de Rodrygo, a quien doy por muerto a menudo, en parte para que me cierre la boca, cosa que ha ocurrido mil veces. Pero todo esto es lo normal.
Sin embargo, el ambiente madridista hoy no es el de una afición exigente, con sus querencias y desavenencias, sino algo más parecido al cisma. El bando cismático está cada día más enfadado porque parecen estar deseando que lo perdamos todo para poder gritar al viento “tenía razón”, mientras otra buena parte de los aficionados se muestran entregados al discurso de que hay que estar con el equipo a las malas, en toda circunstancia, y tampoco es eso. Desde que tengo memoria, cuando las cosas no funcionan, el Bernabéu ha sido prolífico en pitidos y paños blancos en los primeros compases del partido. Lo que no recuerdo –y tal vez sea mi mala memoria- es esta ola de pitidos continuados durante 90 minutos. Imagino que será tristísimo ir al estado a pitar durante todo el partido a los tuyos. Si tiene algún sentido, desconozco cuál es.
He sido muy crítico esta temporada con el Real Madrid y confío en seguir siéndolo, pero por nada del mundo se me ocurriría perder la perspectiva de que estamos en febrero, éramos líderes en la Liga hasta hace un suspiro, y seguimos vivos también en la Champions
Lo gracioso es que incluso entre los cismáticos tampoco hay unidad de criterio. Algunos creen que Vini Jr es el origen de todas las desgracias, y lo están pasando bastante mal estas últimas semanas, porque está siendo el origen de las únicas gracias que nos adornan. Otros culpan de todo a Mbappé, y comparto con ellos que a menudo el Madrid no juega bien cuando él está en el campo, y que se le ven esta temporada enormes dificultades para jugar en equipo con cierto sentido y una mínima inspiración; pero claro, qué vas a decir, si es un fuera de serie en lo individual, va de Pichichi, y suma más goles que San Lamine y el Beato Lewandowski juntos.
Otros apuntan a las intrigas de vestuario, acusan no está claro de qué a Jude Bellingham, claman contra la planificación deportiva porque nos faltan defensas –cuando todos se lesionan a la vez-, quieren cantera y se quejan cuando se la dan, y en general, todos salvan a Arbeloa pero al tiempo nadie parece dispuesto a defenderlo con mínimo de entusiasmo y con un poco de confianza en el futuro de su proyecto.
He sido muy crítico esta temporada con el Real Madrid y confío en seguir siéndolo, pero por nada del mundo se me ocurriría perder la perspectiva de que estamos en febrero, éramos líderes en la Liga hasta hace un suspiro, y seguimos vivos también en la Champions. O sea, solo se nos ha escapado la Copa del Rey por una extraña pájara en el Carlos Belmonte y eso es, por otra parte, fútbol puro; ser el mejor del mundo y que pueda eliminarte un equipo como el Albacete. Si no ocurrieran de vez en cuando sorpresas así, sería un coñazo de deporte.
No es bueno para el club, de todos modos, esta situación de cisma, que ni siquiera parece solventarse cuando el resultado o el juego mejoran, lo que hace todavía más incomprensible la batalla. Si al final las cosas marchan como suelen, acudimos a nuestras siete vidas de cada primavera, y llegamos al final con opciones en las dos grandes competiciones, al menos espero que los cismáticos no nos cuenten aquello de que siempre creyeron en este gran grupo de jugadores. Que eso –digamos la verdad- también lo hemos visto antes.
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Lo que hay simplemente es distinta forma de ver las cosas y expresarlas que es lo más sano del mundo, si no esto sería Corea N. y nadie quiere esto, supongo, no hay cismas ni nada de eso salvo que una parte del madridismo quiera hacer un club aparte que se parezca en casi todo etc etc como ha ocurrido con las religiones.
Por mi parte claro que ésta temporada aún se puede ganar (sobretodo la liga que habría que darlo todo) pero eso no quita el descalabro que fué lo de Xabi Alonso y las implicaciones que tiene eso, que son básicamente que los jugadores siguen mandando en el club y en quién debería ser su jefe más directo, y así seguirá siendo me da a mí.
Y así ha sido siempre, por qué hay estrellas que tienen que para estar bien tienen que ser felices. Que Mouriño no ganó la Champions, Benítez no duró una temporada y con Alonso fue igual.
El problema no es que se exprese puntos opuestos, yo apoyo al club incluso en la derrota por que soy madridista para ser feliz , el problema es que los éxitos del club en los últimos años han puesto a muchos en una rabieta permanente, digna de adolescentes y donde nada está bien nunca si no se ganan todos los partidos siguiendo el guion que dictan los cules, el chiringuito, la cope y algunos más. Tarea imposible por que, como dice Richard Dees, siempre hay que hacer lo opuesto a lo que el Madrid esté haciendo.
El fuego lo encienden un grupo que busca los clicks creando un incendio y destruyéndolo todo. Darle palos al Madrid vende.
Yo quiero que los jugadores del Madrid sean unos profesionales intachables y hagan lo que les dice su entrenador, la felicidad ya es algo más complejo para los seres humanos que no tiene que ver con tener un entrenador que les consienta o no.
Es una vergüenza que no sean capaces de hacer algo que los jugadores del Bayer Leverkusen podían perfectamente siendo además peores individualmente que los del Madrid.
El problema es que el sentido crítico ha quedado relegado por el seguidismo a youtubers deslenguados y "periodistas" prostituidos.
Los de realmadridtv son los buenos para ti
Cuando se habla de que no hay jerarcas es precisamente esto que vemos, que ni hay categoría de gran jugador ni liderazgo, que va más allá de pegar cuatro voces en el campo.
Quién se siente representado por estos jugadores?
Muchos echamos de menos a los jugadores que teníamos hace dos o tres o cuatro temporadas y los cambiaríamos por estos.
Quitando los más veteranos, que la mayoría ya están en declive, los demás sí salen este verano no se les echará de menos porque no han dejado huella.
Hace dos temporadas cuando se ganó liga y champions fue de milagro? O es que el mérito es de los tres o cuatro veteranos que se fueron? Luego están las filias y fobias que cada uno tendrá con tal jugador.
Ni los jugadores ni Arbeloa conectan con la afición, y eso también repercute en que seamos más críticos con el juego y el nivel de los jugadores. Quien puede engancharse al equipo con lo que ve en cada partido?
De acuerdo
El sorteo de la Champions es el fiel reflejo de las cuotas de poder que tienen los clubes en la UEFA. Florentino no se lleva bien con nadie y así nos va
Ni albeloa, ni Alonso, ni Ancelotti, ni Cristo, ya no nos vale ninguno, y con los jugadores nos pasa lo mismo ¿ Estamos tontos o que?
Esa pregunta es para el que quita y pone entrenadores y jugadores, a mi Carlo Ancelotti me parece que hizo un mejor trabajo que Xabi y Arbeloa y no se le valoró, se le dio una despedida muy rimbonbante en el Bernabéu y mucho agradecimiento aquel día, pero se le enseñó la puerta para que se fuera.
Buenas tardes, el Miguel Ángel García Peinado que escribe es falso
Y lo hace todos los días en las dos secciones
Si a los que nos suplantan se les publica y a nosotros no ¿ Para qué sirve La Galerna?
Mira, no se quien eres y si lo tuyo es coña o compartimos apellidos, pero a mi me bautizaron como Miguel Angel García Peinado, en mi DNI estoy registrado como Miguel Angel García Peinado, y en mi domicilio, recibos y nómina consto como Miguel Angel García Peinado. Si aún así no crees que soy Miguel Angel García Peinado, te animo a que me denuncies en cualquier comisaría y así podremos coincidir y comprobar si tú te llamas Miguel Angel García Peinado como me llamo yo.
Gracias por el artículo. A mí no me gusta que no haya espíritu crítico, pero tampoco que cuando haya espíritu crítico, no exista el respeto para expresarlo. Que se creen bandos "pro Vinicius" o "pro Mbappé" o "pro Florentino" o en contra de esos bandos es absurdo. Aquí todos somos del Madrid y se supone que nos gusta que el club este bien gestionado, que se tomen decisiones coherentes y que lo jugadores respeten y hagan lo que les dice el entrenador. Y muchos aficionados hemos sentido que varias de estas premisas no se estaban cumpliendo, desde el Presidente hasta los jugadores. Y siempre que lo expresemos de forma respetuosa no debería molestar. Sinceramente, creo que el club tiene que dar un cambio a nivel gestión deportiva, explicar algunas decisiones estratégicas, y para acabar, apoyar al entrenador que haya frente a los gustos y prioridades que la estrella de turno pueda tener.