La Galerna

Ni tanto, ni tan calvo

La cosa va hoy de extremos. Sabemos que es un día decisivo -¿no lo son casi todos?- para decidir quién será campeón de Liga. Sabemos que es el Sevilla quien visita el Bernabéu, equipo notable en lo futbolístico y sobresaliente en el ánimo -llamémoslo así- que suele traer a todo enfrentamiento con el Madrid. Hoy nos jugamos la Liga, una Liga que queremos ganar como siempre más que nunca. Todo esto lo sabemos, pero notamos algo así como dos extremos en el modo de representar esta importante circunstancia. Veamos.

En el diario As hay algo que no encaja, y no hablamos hoy de las homilías de Relaño ni de una línea editorial (por llamarla de alguna manera) nos tememos que planeada como arma arrojadiza a las ruedas del madridismo. Simplemente parece haber una incoherencia, y no nos referimos a aquella de rasgarse las vestiduras por un tifo madridista para, acto seguido, sacar una llameante -y vergonzosa- portada con el Frente Atlético como protagonista. Tan solo es que no nos encaja algo, y no estamos hablando de que el periódico madrileño parezca habitualmente editado desde los baños del Mini Estadi.

No es nada de esto, sino que ya nos dirán ustedes cómo asociar un titular que habla de "primera final" y un texto según el cual "Cristiano vibró con Nadal" con la imagen que del portugués nos muestra en portada el citado periódico, tan apacible y relajada, casi una postal de vacaciones, algo así como un anuncio de primavera-verano de El corte inglés. Viendo la imagen, pareciera que Cristiano no se juega ya nada, aunque, en nueva incoherencia, avisa As de que buscará "su gol oficial 400 en el Madrid".

Preferimos pensar que estamos ante una muestra de la calma que necesita toda víspera de batalla, no vaya a ser que desde el As se esté invitando a Cristiano a mantener la inacción de la foto en el partido de hoy. Sea como fuere, menudo contraste con aquella "cita de sangre" que, en pancarta atlética, no dudó As en reflejar para ilustrar el partido de vuelta de semifinales de Champions para los anales del belicismo y la poca vergüenza.

En el otro extremo del budismo zen, plenas de intensidad, están las portadas deportivas catalanas. Mundo Deportivo abre tímidamente la caja de los truenos con una imagen de Ney -llamémoslo así, que es más molón- con boca abierta y ademán surfero. Parece estar celebrando algo el hijo del padre de Neymar Jr. -llamémoslo así, que es más descriptivo-. La citada portada insta al brasileño a repetir algo, si bien pedimos disculpas por no saber qué quiere Mundo Deportivo que se repita, aunque suponemos que será más un gol o una actuación estelar que un piscinazo o una croqueta rebozándose por tres cuartas partes del césped del Estadio de Gran Canaria. Sea como fuere, hablábamos de intensidad y eso es lo que importa hoy en las portadas catalanas, cosa totalmente lógica a fuerza de haber sido cholistas ya tantas veces, todas ellas irremisiblemente abocadas a la melancolía.

Pero es Sport quien ya desata la batalla, con un Messi desbocado al que sigue un Sampaoli en plena efervescencia, ese que -abran bien los ojos- ha dicho y -saquen sus ojos de las córneas- ha recogido la portada de As que "el Madrid es el mejor equipo del mundo". Toma ya. Sin vaselina, amics. Cómo se atreve alguien a decir semejante cosa. Esto no puede estar pasando. A galeras con ese tipo, a un reformatorio, a una tertulia con Roberto Gómez, con Cristóbal Soria, con gente objetiva, imparcial y sobre todo instruida, a un tratamiento de choque tipo La naranja mecánica.

Tal vez esas declaraciones han dejado a Messi con la cara que muestra Sport, más bien iracunda y enrabietada, puños cerrados y barba pétrea. Dónde se ha metido de repente la inocencia juvenil, el juego de dibujos animados, la ternura y la ambrosía, el deleite de los niños del mundo. Qué susto, carajo. No nos encaja esta estampa de Messi con su bucólica celebración en el Bernabéu, llena de valors y absolutamente ajena a lo que pueda ser provocación y egolatría. El D10S de Rosario no era así, sino el del Nuevo Testamento que le escriben tantos a diario.

Así que puestos a encontrar un término medio entre la incoherente inacción de As y la beligerancia gestual de la prensa culé, podemos quedarnos con el efectivo tratamiento de Marca, donde el puño de Nadal, triunfante ayer ante Djokovic, se alza para ilustrar un titular ciertamente descriptivo y fiel a lo que está por llegar esta misma tarde. Si es cierto que la Liga está en un puño, no lo es menos que alguna ventaja inicial -algún partido más por disputar- lleva el Madrid en la pelea. Además, si el puño es de Nadal, solo cabe estar "confiantes".

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