La Galerna

Realidad y ficción en la final de Copa

Cuentan los papeles que anoche hubo un formidable partido de fútbol y La Galerna quiere asumir esta noticia con un poco más de elegancia de la demostrada por quienes, en ese partido, pitaron el himno de un país, cuya Copa querían ganar. No ignoramos que el ser humano suele ser presa de contradicciones, pero la falta de respeto juega en otra liga, aunque en realidad los equipos enfrentados anoche (y sus aficiones) disputen la misma que el Madrid, el Levante o el Málaga, y parece que eso es lo que siguen queriendo. Ay, el ser humano.

"Enorme pitada al himno", reseña Marca de modo claro y rotundo, sin ambages ni complejos, como quien luego, en destacado titular, no se atrevería a nombrar a Messi "SU MAJESTAD", pero resulta que se atreve. Creemos obvio que tal tratamiento obedece, sobre todo, al gran gol que marcó anoche el argentino, pero no dejamos de ver un chascarrillo implícito, tan brillante que roza todo lo contrario de la brillantez. Que las aficiones pitaron el himno de un país, cuyo jefe de estado es rey y estaba presente en la pitada, pues nada, llamemos "SU MAJESTAD" a la principal figura del partido y verás tú qué risas de Artur Mas al comprar el periódico. La cosa es tan juguetona y tal vez perversa, que Marca parece incluso querer compensar su inconveniencia en el recuadro inferior izquierdo de su portada. Allí aparece Rafa Benítez, protagonista de una noticia de altura, de una exclusiva que hará temblar los cimientos del fútbol actual: tras 41 años, un madrileño podría volver a entrenar al Madrid. Las mocitas de nuestro himno estarán encantadas de saberlo, pero nos atrevemos a afirmar que el madridismo no ha pitado a ningún entrenador por no ser madrileño.

La portada de As es más variopinta e introduce elementos ajenos a la final de Copa de anoche, con mención especial para el notable trabajo de Alberto Contador en el Giro de Italia, también -seamos justos- apuntado por Marca. En todo caso, como no podía ser de otro modo, el asunto central sigue siendo el Athletic-Barcelona de ayer. Y aquí As avisa de posibles sanciones por los pitos, destaca a Messi en su titular como protagonista de la final y, sobre todo, presenta una foto limpia y pulcra, tan aseada que huele demasiado a lejía. Hubo pitos, sí, y muchos; hubo banderas y pancartas, que -cómo decirlo- podrían ser consideradas desafiantes e incoherentes con las ganas de celebrar el trofeo copero español, pero tenemos una foto en la que salen dos héroes de la Roja, levantando la Copa, ante un sonriente Felipe VI y un pletórico Artur Mas. "Esa es la foto, muchachos", dijo tal vez alguien en As, "esa es la España que queremos", aunque tal vez no sea la que tengamos, ni la que quedó retratada anoche. Pero, ya saben, no dejes que la realidad te estropee una buena historia. Qué ternura.

 

En el fondo tal vez tengamos que estar agradecidos al As por hermanarnos con su candidez, y también a Mundo Deportivo. Es verdad que, viendo su portada, no pareció haber incidente alguno relacionado con el himno español, pero no es menos cierto que, al menos, tampoco hubo comprensible reivindicación identitaria, ni lógica afirmación del terruño, ni nada que pueda caracterizarse de político. Para Mundo Deportivo hubo "doblete" y nada más. Y de verdad que lo agradecemos, aunque sea mentira. ¿Quién dijo que la prensa debía reseñar los hechos tal y como acontecieron? ¿Qué son en realidad los hechos? Si lo pensamos bien, Mundo Deportivo nos está confrontando con los límites de nuestro acceso al conocimiento. Mundo Deportivo nos está haciendo pensar, y eso no se paga con dinero. Así que adquieran ya de una vez la cubitera del Barça, por el módico precio de 8'95. ¿Qué más quieren?

 

Tampoco hubo pitos al himno para Sport, por lo cual extendemos nuestra gratitud a este periódico por invitarnos también a reflexionar sobre la borrosa frontera que hay entre la realidad y la ficción. En plena coherencia con esta (sospechosa) asepsia y en confluencia con As, la foto elegida para la portada también muestra a los maestros del tiki-taka, Xavi e Iniesta, levantando la Copa ante el Rey de España. Se rumorea que Walt Disney ya ha comprado los derechos de este hermoso cuento de hadas, donde -como ocurría en Marca- Messi será el rey. Pero la película promete ser tensa, porque aquí hay dos reyes, uno ultrajado y el otro ensalzado. Como no sabemos si confiar en los guionistas, optemos por centrarnos en la lírica del subtítulo que nos ofrece Sport, acaso ideal para una prueba de comentario de texto en un examen de ingreso a la universidad. A saber: "Leo también hizo doblete con un gol estratosférico que dará la vuelta al mundo". Impresionante. Qué bello juego entre "mundo" y "estratosfera", aunque solo sea porque la estratosfera está en el mundo y tal, y es una de las capas de la atmósfera, que se subdivide a su vez en varias capas y eso; más o menos como la realidad, que está formada por hechos que podemos ver o no, e interpretar según convenga, porque anoche, como todo el mundo sabe, hubo fútbol y solo fútbol, aunque ustedes también hayan visto todo lo contrario.

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