La Galerna

Melindrismo y páncreas

Buenos días, amigos. Ya veis. Lo que para el Madrid era ayer "Goles de Marcelo y Asensio y poco más", hoy es para el Atlético "Derrochando coraje y corazón". Se ve que lo que el Madrid derrochó anteayer, ante nombres prácticamente irrelevantes del panorama futbolístico mundial fue, en contraste con el coraje y corazón atléticos, melindrismo y páncreas, pongamos por caso. Aquí el único que pone corazón a las cosas, sépase ya, es el equipo del pueblo, que para eso representa los valores de las clases trabajadoras. El único sudor que cuenta, el único que merece una portada, es para la prensa capitalina -y muy concretamente para Ouija Daily- el que se derrama sobre elásticas rojiblancas. Lo que se derrama sobre camisetas blancas cuando estas resisten el embiste de don-nadies como Lewandowski, Muller, Ribery o James es colonia de marca, de tal suerte que una victoria sufrida en el mismísimo Allianz Arena es algo de lo que el Madrid no puede enorgullecerse (Relaño dixit) mientras un empate frente a un decadente Arsenal (con diez, sí, pero un empate) queda para la historia -al menos para SU historia- como el máximo paradigma de la épica.

Sobre todo esto se centra hoy Quillo Barrios, en un artículo que os aconsejamos encarecidamente.

La cosa es así, amigos. Si el Atlético de Madrid se alza con la Europa League (competición que su propio capitán calificó de "mierda" cuando su equipo aún estaba en la pomada de la Champions) y el Madrid no consigue la XIII, el FC Barçético de Madrid -esa pinza sociológico-mediática de indudable peso- no cabrá en sí de gozo. Una Liga, una Copa y una Europa League versus Nada. A nivel municipal, algunos vecinos se mofarán de otros porque ellos han conseguido un título y los otros no, lo que será como presumir de que has conquistado a la mula Francis y reírte de tu amigo porque se quedó en un tris de tener un affair con Jessica Chastain.

Hay un madridismo que se jacta, precisamente, de que se establezca esta doble vara de juzgar los éxitos de unos y otros. Eso no viene sino a probar la grandeza del Madrid, en crudo contraste con el fácil conformar y el complejo del resto, dicen. Compramos ese argumento, pero no podemos dejar de extrañarnos ante el hecho de que un equipo que aspira a ser grande, como teóricamente le sucede al Atleti, no traiga consigo, en esa aspiración, la menor exigencia mediática.

Todo lo que logran los del Cholo (incluso el acercarse a disputar la Final de "una mierda" -Gabi dixit-) se pondera hasta el paroxismo, a la par que se pasan por alto, con condescendencia, sus más sonoros fracasos. El Atlético, este año, ha pasado de jugar finales de Champions a pugnar por hacer lo propio con las de una competición absolutamente menor que el Madrid se avergonzaría de tener que jugar, pero nada de esto merece un atisbo de criticismo. El Atlético, este año, ha dejado lánguidamente que se le escape el Barcelona en la Liga, dejándolo ir sin optar a disputar el título, pero nadie le acusa de "haber tirado" la competición.

Nos parece bien que los atléticos tengan tan buen conformar, siempre y cuando no insistan en lo fácil que teóricamente es ser del Real Madrid.

Las portadas catalanas, por su parte, vienen tan atractivas como una barbacoa para un vegano. En un recuadro de color indefinible, anuncia Mundo Deportivo la oficialización para hoy del adiós de Iniesta al Barça, y aunque en letra destacada parece anunciar pasillo para Iniesta en el Clásico, deja en letra más pequeña claro que lo que hace es reclamarlo.

Dado que Zidane ya anunció que no habría pasillo al Barça, puesto que el club catalán fue el primero en no honrar la tradición al negarse a hacérselo al Madrid tras Supercopa de Europa y Mundial de Clubes, trata el entorno culé que al menos haya minipasillo para el manchego. Kalise para todos no, pero sí para su promotor.

No nos opondríamos a que se hiciera, a pesar de que Iniesta ha perdido la oportunidad de merecer cientos de miles de pasillos cada vez que ha jugado 90 minutos de Champions bajo el lema "Catalonia is not Spain" sin decir esta boca es mía. A muchos fans del Barça y de la Selección este pecado de omisión les ha disgustado siempre, pero anda que China no queda lejos de todo esto.

Suerte para Andrés, con sus muchas luces y con esta sombra.

Pasad un buen día.

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